Fic
Ranch Montan
Por Mayra Exitosa
Capítulo 42
Una Dama en Ranch
Llegaron a Ranch Montan, la dama en cuestión llevaba tres jóvenes mujeres para su apoyo, los guardias reconocieron de inmediato a madame Elroy, apenas la vieron bajar de la camioneta, todos eran llamados y avisos por radios, mismos que no pasaban desapercibidos por los vaqueros, como si hubiese llegado al reina de Inglaterra, varios de los guardias corrían de un lado a otro, Charles que estaba al frente fue reconocido por Elroy
- Vaya Charles, has tomado el sol.
- Bienvenida Srita. Elroy.
- Gracias, ellos son los señores Mc Clean, avisa a su hijo, que llegamos por favor.
- Aquí solo están a cargo los Stevens, señorita. Tom salía haciendo una simple reverencia a los tres y Mine tomándose del brazo de su esposo les daba la bienvenida.
La cara de espanto de Elroy al ver el pino de Navidad, hizo que los Mc Clean saltaran las carcajadas, Leonard comentó
- A esto le llamo aprovechar los recursos, es el pino más original que he visto en mi vida. No dejaba de reír, su esposa le tomaba fotografías con sonrisas desde varios ángulos. Respondiendo en su idioma francés, haciendo que los que estaban ahí no comentarán nada.
- ¡Oh Querido! ¡Esto es genial! mira todas esas cubre balas, ¡Por Dios! Realmente de lejos es un pinito tan bello, hasta que lo ves de cerca notas la originalidad y la belleza del mismo. Elroy levantó ambas cejas al ver como Marie Mc Clean apreciaba todo a su alrededor. El jefe de los guardias, se presentó con Elroy y esta lo abrazó al reconocerlo.
- Walter, que gusto verte aquí muchacho. Ahora ya me siento en casa, por favor pase lo que pase, no salgas de Ranch si puedes evitarlo.
- Por supuesto madame, su hermano ya me hizo prometerle que la cuidaría.
- Gracias. ¿Dónde están mis sobrinos?
- Se fueron a Escocia madame, ya están allá.
- Lo ves Marie, eso de dar sorpresas, pueden hacernos ser los sorprendidos amiga. - ¿Y el joven Mc Clean, Walter?
- Después del tiroteo y de la navidad, se marcharon todos madame, los únicos aquí responsables de Ranch Montan son los Stevens, a quienes cuidaremos al igual que a usted.
- Gracias, hijo. Me da mucho gusto saberte aquí.
- Con permiso madame.
Los vaqueros recargados con brazos cruzados al ver como todos se ponían evidenciados, asombrados al ver a una pareja y la señora mayor de algunos 50 años, bastante conservada, parecía del tipo de las elegantes, como la maestra del pueblo, ante ellos, ver lo nerviosos que se pusieron los intocables de los guardias, hizo reír a varios y comentaron.
- Bueno muchachos, si nuestra debilidad son las White, al parecer la debilidad de estos chicos es esa damita veterana, que acaba de llegar. Todos reían y continuaban con sus labores, dos hombres mayores observaban incrédulos como la señora recién llegada llegaba sola, conviviendo con los guardias, aseguraron que era una señorita y no era casada, que era Tía de los Andrew y que tenía una palabra inquebrantable, era una dama importante, su elegante forma de ser, hacía que si el sol era pintado de azul, la gente lo pusiera de moda. Dejando claro esto, los rumores de que la mujer era la buena ahora ahí, pues Tom, la dejaba hacer lo que quisiera, Mine, era llevada con ella a todas partes junto a Marie, pero al no dominar tanto el francés, lo practicaba con ellas.
Leonard esperaba que su hijo le devolviera una llamada y así ocuparon una habitación, Ranch era un lugar muy placentero y agradable, cálido y recóndito. Por cómo estaba ubicado no veía la posibilidad de cómo fueron atacados, sin embargo Tom seguía con lo estimado y llegaban muchos a ver los caballos que formarían parte de las escuadras a vender, ahí Tom y Leonard fueron muy amigos, pues antes de la presentación de los corceles y sus compradores. Albert dejo separados los que serían para venta, mientras que Leonard notaba a Diamante e Isidora como bellos corceles, uno de los Andrew y otro de los Grandchester.
- Oye Stevens, ¿cual quieres dejar para mí?
- ¿Quiere comprar uno de los caballos?
- Solo si me dices cual. Mi amigo Brandon Mackenzie siempre me ha ganado en eso.
- Usted conoce a los Mackenzie eh, bueno ellos vendrán y escogerían a estos, le recomiendo este, es un potro joven, pero de la misma dinastía que Diamante, ¿Lo ve? No es su hijo, pero si es uno que con buen entrenamiento, será veloz.
- ¿Solo ese?
- Ya veo, usted es el padre de Michael, ese presumido que tendrá gemelos me ha dejado con una apuesta de que serán varones sus hijos.
- ¿Usted sabe de mi nuera embarazada?
- Por supuesto, es mi cuñada, y si, son dos bebes, su hijo asegura que serán dos hombres y hasta lo apostó. Tom al ver la cara desencajada de Leonard pensó que ya la había regado. Pero el hombre sonrió y feliz agregó
- Escoge dos entonces, si seré abuelo doble es bueno que esté preparado.
- ¿Se molestó usted señor?
- No hijo, me da pendiente saber donde esta mi hijo y también mi nuera.
- Venga, esto solo se lo diré a usted. Caminaron hacia una parte de la casa, entraron a una biblioteca encerrada por entre las caballerizas, quedando en medio de la propiedad. Tom sacó algunos libros y le mostró las fotografías de cuando eran niñas, los caballos y de varios detalles de Ranch Montan. El señor se sentó, Tom le sirvió una bebida preguntándole antes lo que deseaba.
- Lely es muy hermosa. Es una mujer valiente y toda una amazona de este lugar, se fue a estudiar a Francia, volvió después de la muerte de su padre, en la balacera de hace unos días, ella fue de las que aun embarazada de su hijo, se quedó al frente para proteger a mi esposa y a la esposa de Andrew, ellas salieron por detrás en un jeep, hasta aquella montaña que ve usted atrás, ahí se quedaron ocultas junto a todos los caballos. Para terminar hablando claro, es usted el suegro de una de las mejores mujeres de esta familia, ella es una hermana para mi, Michael me dijo que era el amor de su vida y le creo. Cuando ella le dijo a él que sería padre, porque se lo dijo a su hijo primero, nosotros no lo sabíamos, su hijo respondió por ella de inmediato y nos dio la cara de frente por Lely. Así que, Michael ya es de nuestra familia señor.
- Gracias Stevens.
- Tom. Usted puede llamarme Tom.
Después de horas de estar ahí observando todo lo que el rancho hacia y como esa casa era más orgullosa que cualquiera de los alrededores, Leonard contento de saber más que su mujer, porque ahora era seguro que él no tendría un nietecito, sino dos. Se pensaba guardar el secreto, hasta que Michael y Lely se los dijeran a ellos. Tom había confiado en él, y devolvería esa confianza.
El fin de año llegaba, Elroy ya tenía listo todo un banquete de delicias, ahora contaba con ocho personas al servicio dentro de Ranch. Petrita le hablo,
- Señorita, nosotros hacemos una cena para los vaqueros que se quedan aquí, esto que hizo es para la casa y esto otro será lo que daremos a los hombres.
- Mine, ¿usted sabe de esto?
- Por supuesto, esos hombres son como la familia del Rancho, muchos no tienen esposa e hijos, los que tienen, ya se fueron, la venta de caballos dio buenos rendimientos, muchos volverán en un par de semanas, que lleguen las yeguas y los nuevos potrillos de los otros criaderos.
- ¿Tienen otros criaderos?
- Si, Tía. Los Carter y los Wells, ya verá son hermosos, siempre han traído corceles especiales y novatos, aquí serán equipados para ser los mejores, algunos son salvajes, pero mi Tom, sabrá quién los cuidará, no se preocupe.
Elroy caminaba tranquila y uno de los vaqueros mayores la saludo
- Buenas noches, señorita.
- Buenas noches. Ya salieron los hombres que se iban a ir, usted es de los que se queda.
- Si. Pase por aquí, venga mire, somos doce, nos quedaremos acá en las caballerizas, nadie entra a la casa, no se preocupe por nada.
- No estaba preocupada, me dijeron que la mayoría de los que se queda no tienen más familia. Mi familia es muy importante para mí.
- También lo es para nosotros, solo que el rancho es nuestra familia ¿Cómo ve?
- Muy bien. ¿No les hace falta nada?
- Si estuviera aquí la señorita Candy, no nos haría falta nada. Pero nos falta ella. Dijo con una sonrisa el hombre alto delgado, con manos maltratadas, su rostro curtido y en ese momento bien peinado por ser la cena de fin de año, le ofreció el brazo y le presento a los hombres que estaban ahí, ella tomo una silla y los escucho bromear, le contaban de las costumbres de ahí, de cómo se fueron quedando solos y en ese lugar, uno de los hombres no tenía dos dedos, otro contaba bromas y en una de esas comentó
- No iré ni loco a la cantina del pueblo, me he vuelto sobrio, ahí ya no se paran los vaqueros de Ranch, dicen que usaremos falda igual que Legan y Tom. Elroy se quedo seria, fue entonces que investigaba como fue eso, le contaban como las personas del pueblo habían recortado una revista con fotos de gente europea, con hombres usado falditas a cuadros, ella sonrió, explicándoles que es un traje escocés, les comentaba con toda calma y palabras básicas porque usaban ese traje, pero solo lo hacían allá. Ella explicaba,
- Si montara un caballo ahora y no usara la silla, ustedes dirían que soy una vieja loca. Pero si van a Escocia, donde un evento se hace más importante por el traje antiguo, es como entrar a un corral sin lazos
- Siendo así, se vieron obligados a usar ese traje. Dijo uno de los hombres sorprendido
- Algo así. Sonrió Elroy, ellos le ofrecieron una copa, ella acepto.
Mine y Marie, buscaban a Elroy, los guardias le dijeron que estaba conversando con los vaqueros en su cena. Mine se asomó y Elroy que estaba de espaldas riendo respondía
- ¡Bien! ¡Salud! Tomaba una copa hasta el fondo dejando a todos asombrados, ella se levantó y como toda una dama se despidió - Gracias señores, ustedes no solo son vaqueros, son unos valiosos caballeros, con permiso. Ella giro y vio a Mine, Marie y Tom con la boca suelta, estaba brindando con los vaqueros de Ranch Montan.
La cena familiar, fue algo nostálgica para Elroy, pero no estaba triste, tal vez no estaba con su familia, pero esos hombres, su trato y su sinceridad, eran como ella, no habían formado una propia, su gusto por los caballos los había separado de la ambición por la familia, era un oficio sacrificado, pero decidido por ellos. Esa noche recibió la llamada de su hermano, los Mc Clean estaban muy contentos, como regalo de fin de año, Leonard le contó en secreto que a su mujer que su nuera tenía un parto de gemelos, que su hijo apostó a que eran varoncitos y que su nuera estaba con él, donde quiera que estuvieran.
En Escocia el fin de año fue una bendición tras otra, las llamadas surgieron después de cada una de las White hasta formar conferencia en un estudio, en privado Albert y Candy bromeaban desde una computadora con las hermanas y cuñados. Ahí también se enlazó Michael, asegurando que se haría cargo de su familia y su enfado, que si tanto deseaban una boda, lo harían hasta después del nacimiento de sus hijos. La apuesta seguía firme y para ver el avance Albert confesó que antes de salir de América, su esposa se realizó un video de eco tridimensional, mostrando en ese momento al bebe de ellos, que su pequeño era un hombrecito, que solo esperaban ansiosos el nacimiento y que por lo pronto ellos no se moverían de su país hasta que Candy estuviera bien para regresar y terminar la re construcción de Ranch Montan, desde cada lugar diferente, hacían un brindis en la pantalla Chay y Bezy estaban juntas, Mine en Ranch y Lely en México, en una playa paradisiaca. Mientras la que nunca había deseado ir a Europa, ahora estaba en Escocia, con el horario movido para ver a sus hermanas, brindar por la nueva unidad familiar.
Los meses pasaron rápido, lo que Richard Grandchester advirtió por fin salía a la luz, un grupo de inversionistas eran los que fraguaron que López fuera a armar un escándalo en Ranch Montan, al matar a varios, eso los haría des hacerse del rancho. El motivo no estaba claro, pero las tierras de Legan y Ranch Montan eran una ambición grande. Richard Grandchester en el estudio de los Andrew daba los por menores, ahí frente a una mesa, estaban los Cornwall y los Andrew. George presidía la mesa y daba los datos investigados frente a ellos, los ahora únicos socios de la liga hotelera internacional.
Albert detenía por completo la reconstrucción del hotel Ranch Montan, no deseaba que continuara hasta terminar la investigación completa, el grupo que seguía buscando la manera de comprar Ranch Montan era poderoso. López seguía con vida, aun siendo un don nadie, pudo armar una balacera, estaba siendo pagado para acabar con los dueños, si ellos no pudieran vender.
- Padre, tengo otros planes para Ranch Montan. No pondré en riesgo la integridad de mi familia, continuaremos a paso lento la construcción hasta saber quienes están detrás. Por lo pronto me des hare de mi asociación en Irlanda, compraré un lugar en Chicago para los caballos de Ranch Montan.
- Hijo, no debes darte por vencido, esa propiedad no puede venderse, tal vez soy en parte culpable de eso. Y por favor, no vendas tus acciones, aquí estoy para apoyarte.
- No me des hare de Ranch Montan padre, si hay algo muy valioso ahí, lo debemos saber primero nosotros. Di la orden a unos especialistas para hacer investigaciones geológicas en las tierras, hace un mes. Todo Ranch Montan, se encuentra sentado en piedra, para hacer el lago tuvimos que hacer uso de una perforadora especial. Acabamos de poner un tapón. Somos dueños de una veta petrolera. Anthony se levantó asustado. Como no se dieron cuenta, estaba muy profunda la veta, la descubrieron por el terreno bajo de las propiedades que compro Albert de Legan, pero la veta estaba en Ranch Montan, se manejó a discreción y nadie estaba autorizado a decirlo, fue entonces que Albert continuó,
- Como no puedo vender mis terrenos, mi esposa y yo hemos decidido mover Ranch Montan, y asociarnos con las petroleras. Tengo varias propuestas, todas muy ambiciosas, se ha manejado a discreción, aquí están lo que me han ofrecido. Al sacar las cantidades los Cornwall abrieron los ojos. Albert se acababa de convertir en multimillonario, ahora podía comprar a todo los presentes si lo deseaba. Terry con media sonrisa solo comentó
- ¡Felicidades! Al menos es una inversión segura.
- La veta de petróleo podrá dar para una extracción de más o menos cincuenta años. La he estado estudiando junto a George, hemos decidido continuar adelante, pero ya no será hotel. Hable con mi Tía, quien está a cargo de Ranch Montan junto a Tom mi cuñado, haremos el traslado a Chicago de manera paulatina y secreta, sin avisar a nadie hasta tener todo preparado. Mi cuñado Tom compró unas tierras y a aparte de estar apoyándome con los caballos, se está dedicando al ganado por su cuenta. Ranch Montan continuará con los caballos en la propiedad de Lakewood, en Chicago. La inversión es muy grande, pero ahora tengo con que respaldarla. Solo necesito que estén conmigo. Archie sonriendo agregó,
- ¿Es una broma? Por supuesto que estamos contigo, es la inversión más segura de toda mi vida, si deseas que invirtamos, no pondré ninguna objeción. Nos iremos a Norteamérica de forma definitiva. Stear sonriendo asintió. Anthony no lo creía y preguntaba confirmando
- ¿Nos quieres como socios, hermano?
- Sin ustedes no lo haré. Ese grupo que está queriendo acabar con la propiedad de Ranch Montan debe ser muy fuerte. Pero si ustedes se unen y se asocian conmigo, nadie podrá vencernos. Terry vio a su padre, se levantó y confirmó
- Nosotros entramos, si nos aceptas.
- En cuanto estés casado con mi hermana. Respondió Albert de forma bromista. Ya Terry le había propuesto matrimonio a Andy y legalmente estaban casados por orden de William. Se firmaba la sociedad entre ellos, asegurando que serían inversores comprometidos, que la propiedad jamás dejaría de ser de Albert y Candy, pero las inversiones eran por cuenta del grupo en general. George también se unió a la sociedad. Asegurando que aceptaría estar a la par de las inversiones a realizar.
Albert por fin después de todos esos días con planes a la distancia y negocios por manejar, ahora que contaba con socios tendría un descanso, cuando se iba a retirar a buscar a Candy, el mayordomo los vio salir y confirmó.
- Señor, su esposa acaba de ser llevada al hospital, si hijo ya va a nacer. En ese momento William se abrazaba de Albert gritando
- Vamos con ella. Los que salían de la reunión se fueron en varios autos. Dorothy y los pequeños estaban con Candy. Andrea se hacía cargo de todo en el hospital. Daisy llevaba varias cosas para Candy y su bebe. Eleonor y la madre de Daisy, estaban sentadas esperando para que les dijeran si ya salía. Candy era entrevistada con un doctor, Andrea firmaba y aseguraba que si era necesaria la cesárea que la hiciera.
- Trataremos que sea parto natural, señora Andrew, no se preocupe, si es grande, pero todo estará bien. Candy sudaba y su rostro denotaba preocupación al no ver a Albert. Aun así respondió
- Pues entonces a comenzar. Un grito de presión y Candy avisaba que su hijo ya estaba listo para salir. Albert entraba al hospital corriendo por los pasillos. Al llegar, Andrea le hacía señales para que se vistiera y pudiera ir con Candy. Como juego de carreras, disfrazándose hasta la cabeza, Albert entraba y Candy lo reconoció, el vio de frente salir la cabeza de su pequeño. Corrió hasta ella, que con una fortaleza increíble, sudando y ajustando su cuerpo realizó un gran esfuerzo para expulsar el cuerpo de bebe sin hacerle daño.
El llanto confirmaba que aquel bebe ya había nacido. Candy con una sonrisa de triunfo era besada por Albert quien lloraba al ver como ella solita con todo su ser, había dado a luz a su hijo aun diciendo que estaba grande, en parto natural. Los doctores la atendieron y ayudaron hasta verla completamente bien. El pequeño limpiecito envuelto en sus cobijas se tranquilizaba al escuchar a sus padres llamarlo.
- ¡Es hermoso Albert!
- Si mi vida. Ya nació nuestro hijo, mi amor. Albert acomodaba en los brazos de Candy a su pequeño, quien abría y cerraba los ojos con desconfianza. Al moverse inquieto hasta que Candy lo ajusto en su regazo con ambos brazos, el pequeño descansó. Por seguridad de la familia, el mismo día fueron trasladados a la mansión de los Andrew, ahí Daisy reacomodaba la cunita y los detalles, suplicándole a Candy que fuera Anthony y ella los padrinos de William. Pero Andrea también lo pedía y fue Albert quien tenía esa decisión en sus manos, pues Candy no quería herirlas.
- Me parece que ambas serán las madrinas, Candy. Ella sonrió, el pequeño bebe tendría dos padrinos y dos madrinas, los hermanos de Albert serían padrinos de su hijo, con ellos sus parejas por igual. Bezy llegaba apurada entrando a la mansión. Sus hermanas no podían viajar y solo ella apareció sin Edward sorprendiendo a Candy.
- ¡Ya estoy aquí! Lloraba besando a Candy, porque estuvo sin ninguna de sus hermanas.
- ¡Oh Bezy!
- No quería fallarte Candy, no quería fallarte. El abrazo de las dos con un vientre abultadito Bezy mostraba su embarazo a Candy, ella se quedo varias semanas ahí, Edward no podía viajar, Chay y Mine tenían embarazos ya más avanzados y Lely estaba en New York con Michael, con un vientre a reventar y una suegra que gustosa, la cuidaba al estar instaladas en un departamento de lujo.
En Ranch Montan, Elroy fingía normalidad, los planes entre Albert y ella eran seguros. Nadie en todo el rancho sospechaba de que serían cambiados, ella decoraba la casa, pero en cajas se guardaban los recuerdos más preciados y cada que traían despensas, las camionetas se estacionaban dentro de las caballerizas, donde los guardias bajaban los comestibles que cada ves eran menos, después subían todo lo del interior y rescatable del la casa. Mine ya se había trasladado a Lakewood, junto a su esposo. Mientras la Tía conservaba a los vaqueros mayores como si fueran sus cómplices en todo, pero compraban caballos ahora sin la selección de Tom, sino solo con la selección de ella y de los mayores que la rodeaban ahí.
Los guardias se incrementaron y poco a poco la propiedad fue alzando una barda perimetral con el pretexto del hotel, pero se notaban varias casetas especializadas de vigilancia. Para el pueblo el Rancho se veía cada vez más profesional, como el plan inicial sería un hotel privado de lujo. La parte del lago eran por encima, jamás se hizo la profundidad, era solo un charco de medio metro con un fondo simulado, todo aquello tenía una vista hollywoodense porque parecía que se habían secciones para habitaciones cuando solo era exterior.
Tía Elroy era la mejor mascara que tenían los Andrew, para muchos ella era la clave de la decoración y la base del lujo de todos los hoteles de los Andrew, el que estuviera ahí, era primordial, sin embargo los guardias y los pocos vaqueros que quedaban hacían vistas de continuar con lo que siempre se hacía en el Rancho.
Para el pueblo, fue aun mejor porque todo se preparaba para un hotel próximo, los vaqueros ofendidos ya no iban a las cantinas por la humillación de las supuestas faldas que usarían, cuando eso era una total mentira más de treinta vaqueros y sus familias no estaban dentro de Ranch, ahora pertenecían a Lakewood, pero con una privacidad completa, al llevarse solo familias con antigüedad en Ranch Montan y que no poseían familiares en otras zonas.
La comunicación entre Mine y Tía Elroy era diaria, pues ella con su embarazo pensaba que en cuanto Tía Elroy saliera de Ranch Montan, la cubriría en Lakewood. Solo que se estaba llevando más tiempo del estimado y pronto daría a luz la señora Stevens.
Un vaquero de nombre Peyton Hathaway, era el más apegado a Elroy al momento de elegir la compra de los caballos, ella se sentaba en el frente de la casa todas las tardes a charlar con él sobre sus conocimientos de la crianza para poder elegir a los mejores corceles, cada día disfrutaba más la compañía de este hombre y el correspondía a ese aprecio. Una tarde cansada después de una compra de casi cincuenta caballos, Elroy se daba un baño, pensativa ante la propuesta del vaquero. "- Si usted me acepta, pasaría a mi lado los últimos años que nos queden juntos, tengo un buen ingreso, no soy rico, pero aprecio de conocer a una buena mujer, solo que, no dejaré este modo de vivir. - Lo pensaré Peyton" Ella no podía creer que la apreciara sin saber mucho de ella, no deseaba quedarse sola lo que restaba de sus años. Esas caricias a sus manos, esas miradas de cómplices cada que hacían una buena transacción se estaban anidando en su corazón y volver a Escocia ya no deseaba que fuera parte de sus planes.
Después de meses y con un evidente avance del supuesto hotel, López re aparecía para terminar con los planes iniciales y con nuevas ideas de parte de los inversionistas que lo mantenían, para él era claro que los tontos no se daban cuenta del valor de la propiedad. Ni que habían descubierto el interés por esas tierras, una tarde López con barba y bigotes coloreados de rubio, visitó a Elroy para vender una manada de caballos. Peyton apenas lo vio lo reconoció escondiéndose, avisándoles a los guardias de quien era, mientras Elroy extrañada porque Peyton no se presentaba y era Rupert el que se ponía en su lugar a ver los caballos aceptando a toda la manada para la compra casi sin revisarla.
Bueno no me puedo quejar, subir capítulos completos y escribirlos sin parar ha sido todo un placer, hacía tiempo que no podía darme este lujo, gracias por sus comentarios, me han animado a continuar aun más rápido el desenlace, mil gracias por todo, seguiremos a marchas forzadas hasta ver el final y comenzar los nuevos proyectos, una abrazo, mi sincero aprecio y un agradecimiento enorme a todas las que se animan no solo a leer sin también a comentar. Mil Gracias, fue muy gratificante escribir para ustedes
Con sincero cariño
Mayra Exitosa
