La caída

¿Qué queda cuando te traicionan? ¿Qué se hace cuando a pesar de tu lealtad, entrega y altruismo, eres abandonada por aquellos a quienes amas? Marinette Dupain-Cheng y Lila Rossi estaban en guerra, pero por desgracia para la peli azul, su rival no conoce límites. No solo ha hecho caer en su telaraña a sus amigos y familia, ha hecho de su vida un auténtico infierno del que no parece haber salida. Pero… a veces, las catástrofes significan también una oportunidad; bueno, si se está dispuesto a pagar el precio.

Esta es mi primera historia en Fanfiction, de modo que les pido que sean pacientes. He escrito muchas historias en mi computadora, pero muy pocas han sido mostradas y solo a mis amigos más cercanos. Así que esto es nuevo para mí. ¡Gracias!

Nota: En este universo he modificado las edades de nuestros protagonistas, de modo que poseen 16 años. Alya y Luka no conocen la identidad de Marinette, mientras que ella es la guardiana de los miraculous.


Prólogo: El abismo

14 de octubre de 2021

16:55

París

Marinette camino apresuradamente por el margen de río Sena. Era el crepúsculo, de modo que, si bien todavía había algo de luz, esta iba dejando paso a la oscuridad. Aquel sitio estaba muy poco concurrido y, de cualquier forma, si alguien la ha cruzado apenas podría haber vislumbrado su rostro, oculto por la capucha de su sudadera negra. Eso sí, aquella desdichada persona que lo contemplara, apenas habría necesitado un instante para comprender que aquella joven estaba al borde de perder su cordura.

Su expresión era nula, con la vista fija al frente y perdida; excepto por su respiración agitada, no había nada que la diferenciase de una máquina. Giro a su derecha y se interno en uno de los puentes, deteniéndose al llegar la mitad del mismo. La elección del lugar no había sido azarosa: el puente era bastante alto, pasando los 15 metros y la zona era lo bastante aislada, de modo que nadie fue interrumpir y frustrar sus planos. Apoyo sus manos en la barandilla y contemplo el paisaje, los últimos destellos del Sol se vislumbraban y pronto la oscuridad se adueñaría de la ciudad del amor. Que triste ironía, que en un lugar donde supuestamente reinaba el mismo, había también tanto dolor y sufrimiento.

Consultó el reloj.

Eran las 16:58. Aún disponía de unos minutos antes de que alguien comenzara a preguntarse por su paradero, aunque si era sincera, no creía que nadie excepto una media docena de personas se preocupasen por su paradero. Pero el resto de las personas que había conocido ni siquiera preguntarían por ella, e incluso se alegrarían de que desapareciese.

Se subió al barandal, cruzó al otro lado quedando este detrás de si y permaneció allí con sus brazos aferrándose al mismo. Bajó sus pies, el agua del Sena fluía con aparente tranquilidad si bien bajo su superficie las corrientes avanzaban con un ritmo mucho mayor. Con su mano derecha, Marinette retiró la capucha y levantó la vista al cielo, contemplando la inminente noche que ganaba terreno al agonizante día. Tal vez este fue una representación de lo que ocurrió en aquel puente, el como la oscuridad, el dolor y la angustia ganaban terreno en su alma, condenándola.

" Luka" pensó la heroína secreta mientras cerraba los ojos y las lágrimas fluían.

" Zoé"

" Kagami"

" Adrien"

" Chat Noir"

Pensar en sus leales amigos, en el hombre que amaba y en su fiel compañero, y la manera en la que estaba por traicionarlos le destrozaba el alma.

" Chicos" Marinette aflojo su agarre sobre la barandilla "perdónenme por favor, pero no soy tan fuerte como ustedes creían". Las lagrimas fluyeron con mayor intensidad y cerro los ojos en un vano intento de detenerlas. Finalmente, levanto la vista, echo un ultimo vistazo al casi oscuro cielo parisino y susurro una última vez.

- Adiós -

Y salto.

Al cabo de unos dos segundos y medio, su cuerpo se halló sumergido en el Sena. A pesar de que era octubre, el agua del mismo se hallaba a no más de 10 grados, de modo que sintió como si miles de alfileres se clavasen en su cuerpo. Su cuerpo intentaba luchar por salir a la superficie, pero su mente se obligo a quedarse quieta y esperar su amargo final. Una sensación de quemazón atroz le recorrió el pecho, sus pulmones clamaban por oxigeno y el control contra sus instintos mermaba. Al cabo de unos treinta segundos, su cuerpo se rindió. El agua ingreso a sus pulmones y la sensación de quemazón dio lugar a un frío que se extendió por todo su cuerpo.

Tal vez fue la hipoxia o solo el hecho de que sabía que su final era proximo, pero se sintió extrañamente tranquila, como si estuviese en un relajante baño en el lugar de un punto de morir. Sus sentidos estaban casi completamente apagados, apenas percibiendo la temperatura del agua y su corazón que luchaba desesperadamente en un ultimo intento de mantenerla viva.

Quizás por ello no fue consciente cuando otro cuerpo ingreso violentamente al agua, ni cuando algo jalo de su brazo y la elevo a la superficie.


Antes de que me maten, debo decirles que fue muy difícil para mi imaginar esto. Realmente me da una enorme tristeza cuando una persona decide acabar con su vida, porque es una vida que podría encontrar salvado o encontrado un mejor destino. Siempre existe una salida, no importa que tan profundo sea el abismo, siempre podemos hallar la luz.

" ¿Sabes cuál es la peor parte de matarte? Mirar atrás y ver cuantas razones tenías para vivir y no poder hacer nada"