Capitulo 4: Entre despedidas y emociones
Conocimos a los amigos de Lord Héctor, se trataba de Erk un mago bastante experimentado en magia anima pero de una actitud muy sufrida lo que le vuelve bastante rezongón ante las tareas que se le ordene, siendo alguien difícil de dirigir por su falta de entusiasmo. Lo mismo es con su compañera Serra solo que es su polo opuesto, es una clériga muy escandalosa, aunque es muy diligente su exceso de entusiasmo la hace ir a su propio aire lo que le vuelve una persona difícil de instruir y ni hablar que siga instrucciones pues su enérgica actitud no le permite estarse quieta provocándole ciertos problemas de atención, lo que en una tripulación no es bueno sobre todo si vamos a aguas peligrosas. Pero era lo que se nos daba y lo regalado no se le suele mirar con recelo aunque sean dos tripulantes muy imposibles de llevar.
Después que lord nos presentó ante estos dos de manera formal, se nos ordenó descansar hasta mañana por la mañana que era la hora de salida, no hicimos mucho solo descansamos, comimos y bebimos lo que se nos entregó de manos de Mark, hasta que la luna se escondió y arribó el sol nuevamente, era muy temprano en la mañana pero no helaba nada y podía ver como él sol se asomaba nuevamente por el horizonte.
-Buenos días Dart ¿Qué haces aquí afuera, no deberías aun estar descansando? Es temprano aun para zarpar- dijo Jake mientras se me aproximaba
-Buen día jake, yo solo no pude quedarme en la cama ya extrañaba admirar el océano- miré con nostalgia el mar y bebí un sorbo de mi bebida- Vaya ya llevaba tiempo encerrado y no acordaba de lo bien que me hacía sentir estar frente a esta maravilla
-Si, esta maravilla era lo mejor de ser pirata, podía ser cruel y tormentoso pero tambien muy glorioso y sublime en las noches de verano o en los amaneceres y gracias a él conocí a mi Anna
-¿En serio?- eché una risa calida y bebí el resto de mi botella- ¿Cómo fue? Anda quiero detalles
-Bueno, era verano y el mar estaba tranquilo, recién me había reclutado el capitán fargus y yo era un marino arrogante que buscaba impresionar mas a las chicas que ser mejor y cometía varias estupideces…
-Si me acuerdo de esa etapa tuya-dije entre risas- Aun no te hablaba porque me parecías muy idiota
-Y no te culpo porque en ese momento nuestro barco atracó en la costa de pherae tras un atraco exitoso a una goleta de mercaderes ¡me sentía eufórico y me creía algo así como un héroe del mar! Y traté de impresionar a unas chicas que pasaban contándoles una de mis anécdotas pero desafortunadamente uno de los guardias de Lord Herbert me escuchó y me puso bajo arresto… me sentí estúpido por mi inmadura actitud e incluso quería llorar por ese nefasto resultado, ya que si el capitán se enteraba de eso no me volvería a hablar nunca mas, perdería todo su respeto y el de mis compañeros- Jake cambió su postura sentado y prosiguió- No se cuanto tiempo pasó pero el sol iluminó mi cara y accidentalmente la vi, era ella una chica pelirroja tratando de aflojar los barrotes de la ventana de mi celda y en un principio creí que solo perdía su tiempo, hasta que sucedió lo impensable ¡Ella lo logró! Y cuando lo hizo me dirigió una dulce sonrisa y el resto creo ya es historia ¿no es cierto dart?
-Si me acuerdo viejo amigo, ella te visitaba constantemente cada vez que llegábamos al puerto y te llevaba unas botanas las cuales yo te pedía porqué no se que les hacía pero eran muy sabrosas
Ambos reímos de nostalgia y continuamos hablando hasta que la puerta de la casa donde estábamos se abrió y se asomó Farina
-Oigan chicos el desayuno está listo, Mark hizo huevos estrellados con algo de pan calentado al horno y un poco de café
-Suena sabroso mejor vayamos de inmediato Dart, podemos hablar luego
Y así fue, nos levantamos y entramos a disfrutar el desayuno, fue bastante silencioso para estar cerca de Serra, seguramente necesita energía para ser ella misma, y mientras pienso en eso me comienzo a lamentar lo terriblemente irritante que esto se pondrá, asi que tomé un poco de medicina para prevenir futuras jaquecas. El tiempo pasó hasta que la mañana comenzó a ponerse mas cálida, el lapso entre el desayuno y la salida del sol lo aprovechamos para empacar nuestras cosas y dejar operativo el barco, ya era hora.
Nos reunimos en el muelle, nadie faltaba de la tripulación, desde los marinos de menor importancia hasta los especialistas y amigos cercanos participantes de la expedición. No me había detenido a pensarlo pero justo ahora voy a subirme a ese barco no como marino mas si no como él capitán, era un echo que me asustaba un poco por lo rápido que todo estaba sucediendo pero debía ser valiente, todos esperan que su capitán fuese el que inspire mas confianza y diese el ejemplo, porque de lo contrario toda la tripulación se desorganiza y todo se va al diablo.
Me aproximé a jake para tener una conversación mas relajante y así tratar de no ponerme nervioso pero el si lo estaba y me lo transmitía, se hubiese puesto peor hasta que escuché la voz de Lord Héctor acercándose.
-¡Hey Dart! ¿Cómo está el capitán del primer barco que saldrá del horizonte de Elibe?- dijo animadamente
-Mas o menos, la verdad no se si en realidad estoy capacitado para ejercer un cargo tan importante en una misión tan peligrosa, es como ir de 1 a 10 de golpe, no se si podré hacerlo…
-¿problemas de confianza, eh? Se como es que te caiga una responsabilidad tan grande cuando aun eres algo verde- Lord Héctor le da unas palmaditas en el hombro a Dart y continuó- Pero aquí vino alguien que piensa que puedes hacerlo
Al parecer Lord Héctor traía consigo a una persona consigo y yo no me había enterado porque el marqués de ositia es un hombre grande y grueso, perfecto para esconder cosas y personas detrás suyo. Su invitado se aproximó… al verlo se me dibujó una sonrisa en el rostro, aunque no me alegraba verle en ese estado tan deplorable de salud.
-¡Argh cachorro! Mis ojos no me engañan en verdad Jake pudo encontrarte- Dijo el recien llegado Fargus mientras tocía
-¡Capitán! Es una alegría verlo, aunque no se ve muy bien…
-¡tonterías Dart, hace falta mas que esto para matarme voy a estar bien!-dijo fargus forzando su voz lo que provocó una tos pesada y fea
-capitán!- el capitán se desplomó en frente de mis ojos y corrí a ayudarlo- Yo… no quisiera decepcionarlo capitán
-¡no te comportes como una mujer Dart, se que puedes hacerlo! O no te hubiese recomendado para el cargo, tu saber mejor que nadie que siempre busco la forma de hacer las cosas por mi mismo pero si no me cuido no volveré a capitanear una nave en mi vida, el mar es un lugar lleno de libertad y posibilidades pero también puede ser cruel y muy cambiante, sabiendo esto mas toda tu experiencia no hace decir nada mas me has visto muchas veces como hacerlo
-mi capitán gracias, le juro que volveré y cuando todo esto termine volveré a su lado en el Davros y todo será como antes nuevamente
Fargus miró con una expresión triste a Dart y le puso la mano en el hombro para luego decirle seriamente
-Estoy seguro que después de este viaje muchas cosas cambiaran tanto contigo como conmigo, puede que incluso yo…
-i…no diga eso capitán aun le queda mucho por dar, aun hay mares que no hemos conocido, tesoros que no hemos encontrado, gente que no hemos conocido, porfavor mi capitán no me diga que se va a rendir!
-¡Escucha cachorro! ya estoy viejo y esta enfermedad no me ayuda a mantenerme, el medico dijo que no me voy a curar que mi hora ya está cerca, es verdad que aún hay cosas que no e echo pero para eso tengo un hijo como tú a quien transmitirle mi voluntad, en quien depositar mis sueños y esperanzas, este marino ya ha visto suficientes viajes y cuando regreses estarás capacitado para sucederme como capitán
-mi…mi capitán- dije con mis ojos anegados- ¡no le voy a defraudar, viviré para cumplir su sueño yo…!
-Vuelves a estar mal chico- dijo fargus tiernamente como un padre- Es verdad que te deposito mis esperanzas pero no para que tu debas cumplir mi sueño, lo hago para desearte una larga vida como un gran capitán y para que busques un propio sueño que cumplir, mi sueño morirá conmigo
-Si me convertiré en un gran capitán, buscaré mi mayor sueño y lo cumpliré pero eso no quiere decir que me olvide del hombre que me lo dio todo, yo no podría hacerlo por eso voy a vivir para cumplir ambos sueños para que así nadie olvide al capitán fargus ¡porque un hombre muere de verdad cuando lo olvidan!
-oh cachorro… ahora vas a hacerme llorar a mí ¿Qué hice para pedir un hijo tan grandioso como tu Dart? Bueno no respondas creo que ya va siendo hora- dijo el lobo marino apuntando el barco
-no aún no- dije mirando la embarcación- es de mal augurio que una nave parta sin antes nombrarla
Tomando una botella de brebaje la puse sobre su casco y dije "yo te nombro…" lo pensé un instante y de alguna forma en mi mente sonaba un nombre "flor silvestre" pero ¿porqué? ¿tendrá que ver con alguien que conocí? No tenía tiempo para ponerme quisquilloso así que le nombré así rompiendo la botella en el barco para luego proponerme a subir a este.
-Bueno capitán ya va siendo hora, si esta es la ultima vez que nos veremos debo decirle que a sido como un padre para mi, uno muy valiente y atento con un chico tan temerario como yo…
-Y a veces idiota pero gracias a eso salvaste mi vida varias veces y te estoy muy agradecido Dart, has sido el hijo con el que sueña todo hombre de mar, solo cuídate allí afuera Dart, un capitán no sirve de nada si está muerto y cuidado con ser muy duro con tus hombres puedes provocar un motín y cuidado con ser muy blando pasará lo mismo
-lo tendré en cuenta capitán ahora ya es tiempo de que me vaya
Intercambiamos sonrisas y nos terminamos abrazando fuertemente como un padre que ve partir a su hijo hacia la independencia, yo me subí al barco y pude ver a quienes estaban en el puerto para despedirnos, mark se despedía algo triste, seguramente quería ir de aventuras pero es esencial que se quede con la piedra para escuchar lo grabado en el grimorio que nos dio Canas. Lord Héctor se despedía con una calida sonrisa igual varios civiles que se unieron al ver lo que pasaba, mientras que él capitán me miraba orgulloso como diciéndome "no te preocupes nos volveremos a ver" yo también quise y creerlo y me despedí esbozando una sonrisa y el barco partió, no solo era yo todos mis amigos también se despedían y estaban igual de emocionados que yo porque este era el amanecer de una gran aventura ¿podría resultar fatal? Talvez, pero debíamos verle el lado bueno si queríamos mantener la moral alta hasta llegar a nuestro destino.
