Capitulo 5: Problemas en alta mar
Con viento en popa el barco se movía con rapidez, el viento chocaba en mi cara y todos los marinos trabajaban laboriosamente incluyendo a Jake. Mientras que yo iba observando el camino y le daba indicaciones al timonel, en medio de mi labor se me acercó Serra dando brincos.
-¡Oye señor capitán! ¡Hey Lord capitán me oyes!- dijo serra elevando gradualmente su tono de voz
-¿si, que es lo que quieres? ¿no ves que estoy algo ocupado?
Trate de conservar la calma y contestarle lo mas educadamente posible pero su tono de voz y su actitud me hacían querer tirarla por la borda pero aunque no tuviera corazón y si pudiese hacerlo sería una estupidez al ser ella la única curandera del barco.
-Puedo verlo señor capitán pero hay algo raro en la bodega y me da miedo averiguarlo ¿no ve que podría ser un monstruo y yo soy una dama indefensa?
-¿un monstruo dices, en este barco? Eso es absurdo lo construyeron hace poco y no se cargado con nada vivo con anterioridad- saqué una botella de brebaje y le di un buen trago luego proseguí- Debes estar imaginando cosas pequeña clériga
-¡QUE! ¿¡A quien le dices pequeña?! Soy una hermosa y madura clériga ¡nada de pequeña!- contestó serra haciéndome una mueca de disgusto
Continuó discutiendo conmigo por un rato, yo no le prestaba atención y eso provocaba su insistencia en reprenderme y que aumentara su frustración, hasta que farina se reportó interrumpiendo la discusión.
-¡capitán! Traigo noticias… estaba ordenando la bodega cuando de repente escuché unos ruidos muy inusuales, no se trataba de un animal estoy segura eran pasos de un humano
-¿ok pero no hiciste algo para remediarlo?
-no es que yo…- Farina se avergonzó y de repente se enojó- ¡No me lo recrimines Dart, sabes que me dio miedo por eso estoy aquí contándotelo y no solucionando este problema por mi misma!
-Esta bien entiendo como continúa esto- bebí un gran trago de brebaje y le di unas ultimas instrucciones al timonel para luego hacer gesto para que las chicas me siguieran- voy ver que es pero vendrán conmigo aunque no les guste o de lo contrario no voy ¿entendido?
No les parecía gustar la idea pero si sabían que en el barco debían respetar mi autoridad como capitán, así que fuimos juntos al área de carga y verificamos el problema juntos. A primera vista todo parecía tranquilo y no escuché nada fuera de lo común, hasta que claro resonó el mítico sonido al que se referían y como era de esperarse la sacerdotisa echó a gritar y se escondió detrás mío.
-¿Qué asido eso? ¿capitán? ¡capitán!- Dijo Serra gritando media histérica
-no debe ser nada, una rata talvez se metió en el tiempo que estuvo detenido en el puerto iFarina cuida de la sacerdotisa! Iré a checar detrás de las cajas
No parecía haber otra solución, estos problemas precisamente no se resuelven porque la gente se asusta demasiado ante lo desconocido y gracias a eso evitan estos problemas. Pero no en el caso de un hombre de mar como yo que vivo aventurándome a lo desconocido cada día de mi vida, en el Davros no podíamos sentir miedo o el capitán se encargaba de ponernos en cintura, por lo que debíamos forjar carácter y perder el miedo a morir desde tus primeros días en la tripulación.
Me acerqué con cuidado a las cajas y verifiqué tener mi hacha cerca para estar preparado ante cualquier cosa que se escondiese entre la carga de este barco ¿me tocará limpiar una alimaña de mi embarcación en mi primer día a cargo? Me sonaba a muy mala suerte como cosas que solo podrían pasarme a mi, no podía echarme atrás ya estaba aquí y si retrocedía un paso todo el mundo me iba a juzgar, mucho mas si actué tan valiente ante la sacerdotisa y Farina ¡no podía darme el lujo de que me vieran mostrando debilidad!
Cuando ya estaba cerca me aproximé a la caja dando pequeños brincos para apresurar mi paso, hasta que sin pensarlo dos veces me abalancé detrás de donde provenía el ruido y cuando ya estaba listo para atacar a lo que me encontrase allí detrás me quedé congelado ¡no era ninguna bestia era una persona! Mas concretamente una chica de cabello verde que se cubría la cara con las manos mientras temblaba como gelatina en suelo, seguramente se asustó de mí. Guardando mi arma me arrodillé para mirarle mejor y le dije con suavidad:
-oye tranquila, no soy nadie malo puedes mirarme, anda quita esas manos de tu cara me gustaría verte
Aun tímida no me hizo caso a la primera pero cuando pareció reconocer mi voz se quitó las manos de su cara y puede verla ¡se me hacía familiar! Antes de que pudiera decir algo se acercaron Farina y Serra y la segunda habló
-¡Hey, yo te conozco eres la compañera de Wil, Rebecca!
La chica de cabello verde sonrió y se puso de pie a tumbos con mi ayuda, sacudió su ropa y nos miró
-¡Serra no esperaba verte aquí! ¿Cómo está Erk?
-Arriba haciendo cosas aburridas con un libro ¿Y tu, que es lo que haces aquí?-respondió la sacerdotisa
-Bueno yo planeaba desde un principio unirme a esta expedición junto con Wil pero él se arrepintió por un trabajo que le salió de la guardia de Caelín, asi que me vine sola pero se me hizo tarde y cuando el barco ya partía logré agarrarme a la popa del barco y terminé en esta bodega de la cual intenté salir pero estaba cerrada aquella puerta así que me quedé hasta que alguien entrase pero como escuché gritos temí que viniera alguien a hacerme daño asi que me escondí por instinto pero resultaron ser ustedes así que estoy un tanto aliviada
Las chicas le tomaron de la mano y la acompañaron a la cubierta del barco mientras me miraban algo enojadas al creer que fui excesivo con mi actitud cautelosa que habría asustado a Rebecca. Díganme loco pero no me creí en nada su historia, algo me decía que estaba mintiendo ¿pero porqué? Ya todos sabemos que se coló al barco y yo estaba observando por la popa el puerto cuando zarpamos y no me pareció verla alcanzando el barco, ella se metió a esta embarcación después que cargaron los suministros o posiblemente se metió en una caja, pero haberse introducido al barco en el momento que zarpamos fue imposible.
Subí a cubierta y me acerqué a las chicas para hablar con la recién llegada pero Serra me apartó
-lo siento señor capitán aterrador pero aquí tratamos de tranquilizar a nuestra compañera, ya está aquí y le espera un largo viaje y lo menos que necesita es que alguien como tu le meta mas miedo- dijo la sacerdotisa algo seria
Perfectamente pude decir algo pero solo me aparté y fui a ver como iba mi compañero Jake en las velas, no quería tener mas líos idiotas preferí guardarme la solución de problemas para unos mas reales que seguramente nos encontraremos mas adelante
Serra confrontó a Dart y este se alejó sin decir ni hacer nada como si nuestro problema fuese tremendamente insignificante y creo entender eso, seguramente como capitán debe afrontar problemas que comprometan nuestras vidas y seguramente no quiso hacerse problema por algo que seguramente no causará mas problemas en el barco.
Me apoyé en la baranda del barco al igual que la chica de cabello verde y me dispuse a hablarle, algo en su historia no me calzaba y ahora que el capitán estaba lejos era el momento perfecto para que nos dijera la verdad sin temor ante cualquier sanción.
-Rebecca ¿algo que nos quieras decir, como la verdad? Se que no te metiste cuando el barco zarpó suena ridículo pensar en eso, dime porque estas en realidad aquí
La chica de cabello verde se quedó mirando el mar por unos segundos y yo le iba a reiterar mi pregunta porque pensaba que no me escuchó pero la verdad si lo hizo solo que esta no fue nada fácil de responder según me lo decía su expresión.
-La verdad es que vine por mi cuenta y Wil no sabe que vine, yo vine a buscar a mi hermano mayor Dan, estoy segura que si viajo por el ancho mar con esta tripulación tal vez pueda encontrarlo pues el mundo es muy grande y tal vez esta en un lugar que no conozco aun- Dijo ella mirando al mar apoyada en la barandilla del barco
Me dijo su verdadera intención pero aun así no quedé conforme, llámenme loca pero su respuesta no me dejó del todo conforme ¿me habrá vuelto a mentir, porqué? ¿se estará cuidando de algo? Era igual de complicada de entender que a Florina, simplemente no entiendo sus razones para siempre ocultar algo, para mi cabeza era mejor dejarlo de momento y disfrutar del inicio de este viaje.
