Capitulo 6: Una noche muy movida

La flor silvestre zarpó desde las costas de Elibe y no a parado de navegar hasta el anochecer, el día se apaga al igual que las energías de la tripulación y no tienen donde atracar para poder descansar, no les queda mas opción que ir a media vela y dormir al arrullo de las corrientes marinas.

-¡Capitán ya ajustamos las velas como solicitó además ya escogimos al timonel de turno y al vigía, ya puede irse a descansar señor!- dijo un marinero hacia el capitán Dart

-Bien hecho marino estaré en mi cuarto, confío en que pueden manejar esto así que nos vemos hasta mañana a primera hora- respondió Dart mientras se retiraba

-¡Si capitán no le decepcionaremos!- remato el marino haciendo el saludo de las fuerzas armadas

Obviamente ese marino no fue quien organizo todo, este fue solo un mensajero del verdadero hombre que se quedaría a cargo esa noche y que por situaciones ajenas a su competencia tendría una de las noches más movidas de su viaje, el oficial de cubierta Jake.

Después que deje al timonel y al vigía de la atalaya en su lugar, solamente me quedaba hacer unas rondas y supervisar el desempeño de los tripulantes ya que para los que no lo saben la jerarquía del barco es así:

"El capitán es la máxima autoridad del buque y es responsable de la seguridad de todo lo que esté dentro de este mismo y además debe estar presente en la cubierta cada vez que se deban hacer maniobras decisivas o atracar, pero eso solo es obligatorio durante el día o si hay tormenta durante la noche ya que de lo contrario el capitán no tiene ninguna obligación de hacer guardia durante la noche esa obligación cae en el oficial de cubierta es decir yo. El oficial de puente o cubierta es el segundo al mando y en el día se encarga de aconsejar al capitán y ayudarlo a difundir sus órdenes a los demás de la tripulación, pero durante la noche es su responsabilidad la seguridad del barco"

Ahora como ven durante la noche yo soy la ley y aunque suene atractivo por el hecho de tener poder déjenme decirles que no es para nada genial esto, la noche trae consigo un manto de oscuridad que puede ocultar grandes peligros así que no puedo distraerme o eso quería creer pero la verdad es que mi mente esta muy distraída porque no dejo de pensar en mi novia Anna. Solo tenerla en mi cabeza me hace suspirar, ella es tan linda y tan lista que yo…

Aun inmerso en mis pensamientos debí darme cuenta que el mundo sigue fluyendo aun cuando mi conciencia no se encuentre allí, el barco sufrió un violento remezón que me tiro al suelo sin piedad alguna. Estaba aún en mi camarote así que no sufrí mucho por el golpe, pero me preocupaba la situación en la cubierta así que fui corriendo de inmediato a verificar el estado de todo, cuando llegue no daba crédito a lo que veía.

El mar se había vuelto violento de repente y el iluminado cielo estrellado se había nublado sin razón aparente, comenzó a llenarse de nubes negras, se podían oír unos rayos rugir desde arriba y de improviso un viento muy gélido comenzó a soplar de la nada. No podía ver al capitán en ninguna parte de la cubierta ¿Acaso de verdad no piensa interferir hasta mañana o es que de verdad no pudo escuchar todo este caos? El vigía de la atalaya confirmo el hecho más evidente que todos ya veníamos venir.

-¡Tormenta, señor por favor vaya a despertar al capitán!- dijo el marino hacia mi

No sé si fue el pánico o la idiotez los que e hicieron actuar, pero en ese entonces tomé la peor de todas las decisiones que pude haber tomado.

-¡No hará falta marino, yo me encargare de esto!- dije lleno de confianza- ¡Ustedes, vayan a los camarotes y despierten al mago!- dije volviéndome hacia otro grupo de marinos

-¿Por qué él, señor?- respondió uno de los marinos

-Es la persona más sabia en este barco necesitare una segunda opinión y además también necesito que use el grimorio para sincronizarse con el que tiene Mark e informar esto ya que si no lo logramos... pero eso no pasara así que has lo que te digo y muévete

El marinero hizo el saludo y fue corriendo a toda prisa, mientras tanto yo subí donde el timonel a recibir el informe de la situación del barco.

-¿El barco como va marino? – pregunte muy rápidamente

-No muy bien señor, el timón ya casi no me obedece lo que quiere decir que puedo perder el control de la nave en cualquier momento, quizá debamos resistir la tormenta soltando el ancla ya que aún no hay oleajes

Hubiese sido una buena hace unos segundos, pero como si de un acto de magia se tratase comenzó a llover y el mar se puso mucho más violento que antes, ya no solo meneaba al barco si no que esta vez las olas comenzaron a golpear fuertemente a la nave lo que hacia la labor del timonel aún más difícil, justo en ese momento llego Erk corriendo a tropiezos por el violento movimiento del barco.

-¿Qué demonios, porque el capitán aún no está en cubierta?- dijo Erk gritando debido al fuerte ruido de las olas que opacaba el volumen de nuestras voces

-No ha despertado, pero puedo manejar esto ¡Se que puedo hacerlo!

-¿Pero de que hablas idiota? ¡Estamos atrapados en una tormenta necesitamos al capitán para que nos guie!

-¿¡A quien llamas idiota, idiota, soy un oficial superior y me debes obediencia y yo digo que tomare el control de la situación!?- respondí colérico

No entendí porque lo hice, no era propio de mi actuar de esa manera solo que cuando llegue a la cubierta pude ver el cielo tormentoso y creí que podía encargarme de todo, seguramente lo hice porque estaba pensando en ella y sin darme cuenta lo hacía para impresionar a alguien que ni siquiera se encontraba allí, una actitud egoísta que no se perdonaría. Debido a mi arrogancia y a la satisfacción de sentirme como un líder competente descuide el barco discutiendo con Erk lo que causo lo inevitable.

-¡CICLON MARINO!- gritó aterrado el vigía

Su estruendoso grito me regreso a la realidad, pero ya era demasiado tarde, el timonel alegaba que el barco ya no le obedecía y además el ciclón tenía mucha fuerza, íbamos a morir indudablemente.

Me desperté de un sobresalto al sentir unos gritos desgarradores de afuera, no necesité ni dos segundos para darme cuenta que de una tormenta se trataba, me levanté de un brinco y abrí violentamente la puerta de mi cuarto para encontrarme con una cubierta empapada con la lluvia, un violento y gélido viento y un pánico adueñándose de mi tripulación.

-¡Capitán en cubierta!- gritó uno de los marinos encargado de las amarras

Sin dudarlo fui hacia donde estaba el timonel y gracias a la altura extra de esa parte del barco le grité a mi tripulación:

-¡Nadie morirá hoy si se aguantan el miedo y obedecen mis ordenes!- todo el mundo intento ponerme atención y proseguí- Va a ser complicado pero si lo logramos saldremos vivos de esta, cuando les diga todos quítenle toda la vela…

Todos insinuaban que sería un suicidio si deteníamos el barco cerca de un ciclón marino, pero si mi teoría era correcta, como el viento sopla desde el sur de nuestro barco si detenemos las velas y dejamos que el barco gire en el Angulo preciso y las damos todas en ese mismo momento seremos remolcados del ciclón y saldremos lejos de este, pero debía ser todo preciso y al menor error moriríamos en el intento.

Le dije lo antedicho a mi tripulación y no parecían muy contentos, pero no discutieron mi plan y se pusieron todos en posición porque sabían que no tenían otra opción más para sobrevivir era todo o nada

Y asi la tripulación detuvo por completo el barco y se metieron dentro del ciclón, ya dentro iban a dar su primera vuelta, todos estaban nerviosos incluido Jake y Erk que miraban aterrados afirmándose de las barandas de la cubierta. El barco completó esa vuelta y se preparó para dar una segunda pero justo en ese instante le ordené al timonel girar el timón a estribor con todas sus fuerzas, como me dijo que no podría solo yo le ayude y le pegue un grito a jake para que viniera también a colaborar con el duro timón que con la fuerza de tres hombres giró violentamente hacia la derecha y justo en ese momento di la orden para que dejaran el barco a toda vela.

Todo estaba perfectamente ejecutado según mi plan pues verán: deje que el ciclón nos atrapara para que el barco ganase impulso, luego giramos el timón para fijar la dirección más cercana hacia la salida del fenómeno climático y por ultimo dimos todas las velas para que el viento más el impulso ganado por el barco fueran suficientes para sacar el barco de aquel desastroso fenómeno climático, esto fue posible gracias a que el viento soplaba en dirección norte a nuestro barco y empujó nuestra nave por detrás, eso sumado por el impulso generado por el mismo ciclón nos dio la fuerza para escapar de la muerte y burlar a la tormenta, de lo contrario habríamos muerto.

Nuestro barco navegó rápidamente lejos del epicentro de la tormenta gracias al impulso de salida, lo siguiente no fue fácil porque tuvimos que maniobrar la nave con mucha velocidad en un aun violento mar, pero fue mucho más llevadero al yo tener un vasto conocimiento sobre las maniobras en una tormenta gracias a las enseñanzas del capitán Fargus, pasadas unas horas la tormenta amainó y pudimos descansar.