Capítulo 10: Alma viajera
¿Acaso estaba muerto? No podía ver nada, solo oscuridad, me sentía muy ligero y no podía sentir nada. Muchos se desesperarían en estas situaciones, pero yo estaba tranquilo, podía estarlo, solamente pensaba en Anna y ya nada más me preocupaba con solo recordar su voz y visualizar su dulce rostro.
-¡Jake! ¿puedes oírme? ¡Jake, vamos mírame cuando te hablo!
De alguna forma podía escuchar la voz de Anna en mis oídos como si estuviese a mi lado ¿Acaso era posible? ¡¿De verdad era ella?!
-¡Anna! ¿Dónde estás? Puedo oírte ¡Anna! – grite desesperado
Trate de moverme en ese vacío, pero de alguna forma no podía hacerlo, trate mirarme las manos, pero tampoco pude era como si ya no tuviera brazos o pies, se sentía como si solo fuera una gran cabeza flotante. Comencé a desesperarme y a llamar a Anna a todo lo que me daba mi voz, estaba a punto de llorar por esta angustiante soledad y la imposibilidad de moverme un centímetro, hasta que desde la oscuridad emergió la figura de mi querida Anna.
-Aquí estas Jake – me dijo ella dulcemente mientras me sonreía – Dulce alma condenada… no estés triste, Anna está aquí y tiene algo que proponerte
-¡Un momento! ¡¿Que?! ¿De qué estás hablando?
-Bueno tengo una proposición que hacerte Jakey ahora que estás así puedes serle útil a los cosmos y podrás volver con tu Anna
-No entiendo nada ¡¿Entonces estoy muerto?!
-No del todo querido Jake porque aquí está tu cuerpo – Esa Anna chasqueo los dedos e hizo aparecer un portal que me mostro a mí mismo tirado en una playa – Tranquilo aun puedes volver si regresas a tu cuerpo en menos de 24 horas y ya he leído el destino y unas amables personas cuidaran de ti así que no te preocupes
-Pero si me encontraran sabrán que estoy muerto no tendré pulso…
-¡Nope, las personas no mueren en el acto! Piensa que los cuerpos son como un frasco de mermelada, cuando sacas su interior quedan restos lo mismo con el alma y el cuerpo, cuando esta sale deja residuos de la energía espiritual de su usuario, otorgando una pequeña franja de tiempo de vida al residen fallecido, pero como cualquier cosa en este mundo caduca esos restos se extinguirán y finalmente el usuario morirá definidamente sellando el paso al alma ya que esos restos son la conexión entre alma y cuerpo.
-¿Pero porque estoy aquí y no camino al otro mundo?
-Eso es porque eres especial Jake, vuelve a mirar tu cuerpo
Hice lo que me pidió esa Anna y esta vez vi algo salir de mi cuerpo, como una especie de Aura celeste.
-Eso es tu aura y es del color más especial de todos, el celeste, solo la gente más especial y con gran energía espiritual pueden lucir esa clase de aura, es por eso que yo te he escogido para esta labor
-¿Pero quién eres? Estoy seguro de que no mi Anna, aunque hables y luzcas como ella
-Solo llámame Light como luz o trueno y escogí esta cara para presentarme ante ti para lucir más amigable y cercano contigo… - Light me volvió a sonreír y me dio un guiño – Pues como tu espíritu guía deberás pasar mucho tiempo conmigo ¿Qué me dices, ayudaras a llevar luz a quienes la necesiten?
No parecía tener más opción, no tenía cuerpo ni podía moverme así que más como una decisión sonaba como una imposición, llevada a cabo con un dulce rostro engañoso.
-Ok vale voy a ayudarte, quiero ver a Anna…
-Pero aquí me tienes ¿No, jakey?
-…Mi Anna, no una copia creada por quien sabe quién seas tú, no te lo tomes a mal Light
-Tranquilo de todas formas no tienes más opción que ayudarme, tú quieres algo de azúcar y yo soy quien tiene los únicos sacos en la región
-¡Dioses hasta hablas como ella! Te ayudo, pero deja de hacer eso que me voy a volver loco si continúas jugando conmigo
-Perdón es que me divierte ver tu cara, de donde vengo no hay mucha diversión y bueno… Mejor prosigamos
Light chasqueo nuevamente los dedos cerrando el anterior portal y abrió otro con una imagen diferente en él. Podía ver a un hombre de armadura de cabello azul sentado en un trono junto a otro con el cabello del mismo color, pero más joven y este se encontraba haciéndole una reverencia, parecían estar hablando.
-Mi señor ya hemos revisado el área y la Reina Caeda se encuentra fuera de peligro y tal como usted ordeno ella no se a enterado de su comprometedora situación
-Gracias cris eres un gran guardia y el mejor de los amigos, será mejor que el escuadrón B releve a los tuyos, has trabajado mucho últimamente y no me digas que no porque lo noto en tus ojeras
-Habla con razón alteza, pero sepa que no me molesta trabajar para usted es todo un placer, desde que me volví su guardia real supe que debía ser diligente y no temo al cansancio o la fatiga
-Tienes razón, pero no eres solo un caballero para mí, eres mi amigo cris y me preocupa tu salud, por favor si no lo quieres hacer entonces hazlo por mi
-No lo sé alteza no puedo faltar a mi deber, aunque me lo pida usted
-Entonces cris te ordeno que tomes un descanso y que te dejes relevar por el escuadrón de apoyo ¿Ahora lo harás?
-Ok alteza me rindo, descansare – dijo el caballero nombrado como cris entre risas – Pero mañana tomare doble turno
-Vaya trabajas mucho, pero si no puedo frenarte entonces ten en cuenta que cuentas todo mi apoyo
-Gracias rey Marth es honor…
El caballero se despidió y se retiró, luego Light cerro el portal chasqueando una vez más los dedos.
-Muy bien ya sabes lo que pasa, unos asesinos y un miembro de la realeza en peligro, he visto todos los futuros para esta realidad y solo puedo decirte que no hay un futuro donde esa reina se salve si tú no interfieres, de alguna manera solo tú la puedes salvar ya que si muere, aquel rey que viste allí llevara a la ruina a su país, no soportara la pérdida de su amada y no podrá gobernar, el descuido dejara vulnerable al país dando paso a los bandidos y los países enemigos, muchas vidas inocentes se perderán y muchas otras valientes almas también serán condenadas, por esa razón no puedes dejar que la reina Caeda muera también porque… - Light suspiró y me miro preocupada – dos vidas se perderán si ella cae
-¡Me estás diciendo que ella…!
-Exactamente Jakey por eso debes evitarlo a toda costa, el fallo no es una opción
-¿Pero cómo voy a hacerlo? Soy solo un alma que ni siquiera puede moverse ¿Qué puedo hacer yo?
-Bueno en primer lugar yo te estaba reteniendo por eso no te podías mover ¡Lo siento! No quería que huyeras y que te tuviera que perseguir en este espacio infinito
Light chasqueo los dedos y de repente pude moverme, era como si volara, solo debía ejercer fuerza hacia la dirección que deseaba ir y me movía sin ningún problema, era difícil de controlar al principio, pero fue cosa de segundos para que me familiarizaba como conducir siendo un alma.
-En segundo lugar… - ella prosiguió- como alma tienes un poder único y es el de poseer cuerpos humanos ¡Pero escucha con atención! No puede ser cualquiera, bueno si puede, pero es algo complicado ¿Cómo te lo explico? Cualquier ser vivo dormido o inconsciente puede ser poseído ya que no tienen conciencia e imponiendo tu voluntad puedes dejar su alma en segundo plano muy fácilmente pero si no hay nadie así tu mejor opción es encontrar a alguien despierto pero en ese caso hay diversas restricciones como que debe ser alguien sensible, con gran energía espiritual y de un espíritu noble de lo contrario te arriesgas a que te expulse sepa que te encuentras allí y comprometer la misión, así que eso también es importante ¡No dejes que sepan que no eres la persona a quien posees o harás que la gente que te rodea desconfíe de ti y pierdas valioso tiempo o que te desvíes de tu objetivo! Nunca lo olvides ya que si fallas… te quedas muerto ¿Ok? – finalizó sonriendo muy aterradoramente
-Me queda muy claro – conteste algo asustado – ¡n-no fallare lo prometo!
-Muy bien entonces prosigamos – light chasquearía por última vez para hacer aparecer un portal más grande- Por aquí es tu puerta a dicha realidad, recuerda jake ¡Fallas y te quedas muerto!
No sabía muchas cosas y seguramente era el peor para enviarme a una misión que requería delicadeza pero ya estaba allí y no podía echarme atrás, fui elegido para esta tarea y debía cumplirla sin importar que, sin importar lo que me cueste ¡Voy a vivir y volveré con Anna, mi Anna!
