Capítulo 12: De carrera al castillo

No sentía que podría moverme debido a la impresión que tuve, es verdad que ya había visto uno en ese viaje con lord Eliwood pero nunca pensé ver a otro tan de cerca y que estuviese de nuestro lado. Luego como si nada el dragón volvió a transformarse en la mujer espadachín que había conocido anteriormente con el mismo halo de luz de la primera vez.

-¿Eh chico, que sucede, te comió la lengua el dragón? – dijo Harunnas entre risas

-¿Qué se supone que eres, no serás un…?

-¿Manakete? Si lo soy…

-La verdad iba a decir fenómeno, pero creo que también sirv…

Cuando estaba a punto de finalizar mi frase, la espadachín se enfureció e hizo tronar sus nudillos y me dio un buen sopapo en la cabeza como si hubiese dicho el peor de todos los insultos existentes.

-¡Me vuelves a decir fenómeno y te juro por el gran dragón que te engulliré sin remordimiento alguno! ¿Te queda claro?

Con un susto de muerte solo pude asentir, cuando lo hice ella se tranquilizó y me pidió que le siguiese, el resto del viaje fue con una atmosfera silenciosa y muy pesada, parecía que viaja como prisionero más que como un invitado o un amigo. A decir verdad nunca antes me había asustado así y se supone que he visto cosas terribles en mis días como pirata, aunque supongo que mi capitán no preparo para lidiar con gente mitad dragón.

El paisaje era bastante bonito a decir verdad, muchos árboles, flores, el sonido de un viento gentil y fresco y me sorprendí todavía más al ver la ciudad a la que me había llevado, era una colosal ciudad pero de alguna forma su construcción no perturbaba la naturaleza parecía integrarse a esta ya que no habían suelos pavimentados o edificios muy altos con excepción del castillo, todos ellos estaban entre los arboles no parecía que hubiesen perturbado la naturaleza al asentarse aquí ya que esta misma ciudad incluso tenía mitades de bosque que seguramente se quedaron allí por haber construido a su alrededor y no encima de lo natural.

-¡Te presento el bosque de los colmillos gemelos, hogar de los manaketes de la isla del norte! – dijo Harunnas con mucho orgullo en su pecho

Ella esperaba una respuesta positiva de mí, debido a la situación no podía decir algo que no sonase lindo o halagador a esta urbe, a parte que aún tenía algo de miedo a esta mujer. Y si los cuentos poseían algo de verdad entonces esas cosas a parte de poder calcinar todo con su aliento también son inmunes a las armas de filo o cualquier otro tipo de corte o perforación debido a su muy resistente piel, pueden volar y provocar huracanes con el batir de sus gigantes alas y sobre todo intimidan con su colosal tamaño, ahora ya se porque nadie se ha venido a meter con esta gente, porque este lugar luce muy pacifico, no vuela ninguna mosca o hay agitación, toda la gente que transitaba por sus calles lucia tranquila y amigable entre si.

-B-bonito lugar eh… chica… pero mi colega no creo que resista mucho mas ¿Podríamos buscarle un médico?

Harunnas se acercó a ella quien descansaba en mis brazos, le tocó la frente y se asustó así de repente como si algo malo hubiese sucedido

-¿¡Como es posible que haya empeorado tanto en tan poco tiempo!? ¡Es como si fuese un super virus o algo así!

-¡¿Cómo si fuese?! ¿No me digas que ni siquiera tú sabes lo que tiene?

-¡Sera mejor que vayamos cuanto antes al castillo y que los médicos del gran dragón la vean! Eso es lo mejor que podemos hacer por ahora

Corrimos por las calles de la ciudad y mientras lo hacíamos podía ver cómo la gente andaba tranquila por las calles sin ninguna clase de apuro, todos parecían llevarse bien sin siquiera parecer tener algún lazo que los obligase a socializar es decir todos eran amables con todos. Si no fuera por nosotros la paz en el lugar seria perfecta, el agua de los canales era pura y muy azul, a lo lejos se veían los arboles de un verde impresionante que decoraban el entorno, los puentes y caminos estaban hechos de madera y decorados con solo elementos naturales como flores o arbustos. En cosa de minutos llegamos a las puertas del castillo la cual parecía la estructura que atentaba más con la armonía del paisaje.

Cuando llegamos, Harunnas pegó un grito y muchos otros con un equipamiento similar al de ella se acercaron y nos ayudaron apartando a toda la gente que se nos ponía en nuestro camino y guiándonos al ala clínica del castillo.

-¿Tienen un hospital en el castillo? – dije mientras corríamos

-¿Castillo? Me gusta llamarlo más una fortaleza o ciudadela si el termino me lo permite, pues si te fijaste la estructura está construida entre el anillo boscoso y una línea montañosa que se encuentra detrás de los bosques y que divide la isla, esas montañas a su vez conectan con el otro castillo en una frontera construida dentro de las montañas.

-¿Y a que querías llegar con eso?

-Pues que las inmediaciones de esta construcción van más alla de la infraestructura que puedes ver desde fuera

-Bueno hablamos de eso después ahora parece que llegamos – dije frenando paulatinamente

Uno de los espadachines abrió una puerta y me hizo un gesto para que fuese dentro, mientras que el otro acomodó las almohadas de la cama de la clínica e indico para que pusiera a Rebecca allí. Luego de recostar a mi colega en el lugar indicado apareció la doctora, una mujer de aspecto maduro con unas gafas redondas y un cabello rizado con rizos voluminosos.

-Oh… Lady Harunnas ¿A quién me traes hoy? ¡Por el gran dragón dime que no lo lastimaste tú!

-¡Claro que no! La encontré en el bosque junto a este hombre – dijo señalándome- padece de algo que jamás e visto asi que deberías ponerle de todo tu talento

-Tranquila, yo soy la mejor medico de todos los tiempos puedo con lo que sea, ahora váyanse solo personal autorizado que abruman mi concentración

Salimos del cuarto tal como la médica nos dijo, Harunnas parecía molesta por la actitud de la doctora, pero aguanto su ira y se volvió hacia mi

-Ah bueno como te decía, hay una especie de frontera en el anillo montañoso…

-No te ofendas, pero no me interesa lo que me tienes que decir con respecto a este lugar al detalle, me interesa más saber en dónde estoy ahora mismo es decir ¿Dónde se ubica esta isla en que parte de todo el océano?

-Que mal educado, se nota que eres un hombre de una calaña abominable pero bueno… - dijo ella cabreada finalizando esa anterior frase con un suspiro – si quieres saber algo sobre la historia global de toda esta isla será mejor que te lleve con el Gran dragón, aunque sea irrespetuoso pedir una audiencia con él por algo tan banal como una lección de historia para un forastero mal educado supongo que puedo hacerlo para pasar el tiempo, además confieso que ahora que lo preguntaste yo también estoy curiosa por saber

-¿No sabes la historia de tu isla, pensé que todos tenían idea de eso?

-Soy una guerrera no una académica, no es necesario para mi saber lo que dice en los libros si me voy a dedicar a exterminar monstruos o intrusos de cualquier naturaleza, ahora vamos chico que el gran dragón es un líder muy ocupado

Harunnas me guío hacia el lobby central del castillo y allí me fije que habían 3 puertas, seguramente por el apuro de llevar a Rebecca para que la sanen me cegó y no me fije en cómo era este lugar la primera vez que pasamos por aquí. Como iba diciendo con las puertas, nosotros salimos por la puerta Este y ella me incitó a pasar la puerta norte.

-¡Por aquí! Cruzando esta puerta podrás ver al Gran dragón, cuida tu vocabulario ¿si? No podrás hablar como lo hiciste conmigo con el gran dragón, es nuestro gobernante y la figura mas sagrada de nuestro reino ¡Que ni se te ocurra ser grosero o te mataré antes de que él lo haga! Ahora pasa y trata de no quitarle mucho tiempo.

Esta nervioso ¿Cómo iba a ser ese gran dragón del cual Harunnas hablaba con tanto decoro? ¿Era acaso un gobernante con poca paciencia y cascarrabias? Eso si sería nuevo de ver ya que con el tiempo me fui acostumbrando a tratar con nobles como lord Eliwood o Lord Héctor, deberé entonces volver tomar la costumbre de tratar con gente odiosa como era en mis primeros días de pirata, si puedo volver a hacerlo no será muy difícil.