Capítulo 13: El flujo del triangulo
Cuando me sentí listo atravesé la puerta y llegué a una habitación con un techo muy alto y de un ancho bien amplio, como si hubiese sido hecha para unos gigantes, Harunnas me siguió, cerró la puerta y se quedó vigilándola como para que nadie nos interrumpiese o yo me fuese corriendo.
-¡Qué lugar más grande! Aquí alcanzaría toda la flota de Elibe ¿No me digas que esta habitación es para…?
Antes de terminar mi frase mire hacia adelante y pude ver una gran cortina que tapaba parte de la habitación y a los lados de esta había dos espadachines muy parecidos en equipamiento y vestimenta a harunnas solamente que la ropa de ellos era enteramente de color negro, cuando me acerque lo suficiente uno de los guardianes de la cortina me detuvo.
-¡Un momento no puedes pasar Humano, tus ojos te delatan! ¿Quién te trajo y porque razón? – dijo el espadachín poniéndose en una pose de defensa con su espada
-Me trajo Harunnas y me dijo que podría saber más sobre este lugar si hablo con un gran dragón – dije sin acobardarme
El espadachín de negro me miró en shock tras escuchar lo que me dijo y dejó su pose defensiva, el otro también me miro asombrado, pero en vez de quedarse en su lugar ese otro dejo su posición y observo hacia la puerta de entrada, cuando pudo ver a Harunnas este volvió corriendo con el otro guardia.
-¿¡Qué demonios hace la senescal aquí no debía estar combatiendo a los ogros con su destacamento!? – dijo el recién llegado hacia el guardia que me detuvo
-¿Estás seguro que era la senescal? Te equivocas y estamos de patitas en la calle
-Si, estoy seguro además no oíste que este humano nos dijo que lo trajo una tal Harunnas ¿Ese acaso no es el nombre de pila de la senescal Augustra?
-¿Entonces debemos dejarle pasar si lo trajo la senescal?
-Pues claro que debemos recién fui a ver a la puerta y ahí estaba de pie la gran senescal lo que prueba que este sujeto si habla con la verdad
-Vaya que lio me hubiera vuelto carpintero como mi padre en vez de ser un pobre guardia que debe lidiar con este tipo de situaciones- el primer guardia se volvió hacia mi – Esta bien humano te vamos a dejar pasar para que puedas ver al gran dragón, pero se breve que él debe descansar para mantener sus fuerzas
Los dos guardias se apartaron y me permitieron el paso, aunque cabe decir que iba a cruzar sin pensarlo, pero cuando di un paso adelante la sangre se me heló al oír una respiración enorme que provenía del otro lado de la cortina, los guardias me apresuraron y se pusieron en posición para sacar sus espadas, antes de que lo hicieran me apresure y Cruze al otro lado, estando allí no tuve tiempo para procesar nada y de golpe me encontré con la criatura gigante que estaba detrás de la cortina.
-¿Tu eres al que llaman el gran dragón? – Examiné de pies a cabeza al lagarto con alas gigante que estaba al frente mío – Ya veo porque te dicen "Gran…"
Después de mi burlesca observación el gran dragón rugió, pero no en tono amenazante, incluso parecía hacerlo con cierto ritmo ¿No será que se estaba riendo? No me sorprende ver a un bicho como este pues en mi viaje con lord Eliwood pude ver dos, pero lo que si me impresiona es verle reír, nunca pensé que estas bestias pudiesen hacer eso.
-Me caes bien chico eres la primera persona que dice algo divertido en años, con tanto sirviente que te venera todos son muy serios y nunca nadie suelta un chistecito o alguna ocurrencia y me aburro como ostra – dijo juguetonamente el gran dragón con su voz profunda y muy ronca mientras recostaba su cabeza sobre el suelo.
-Bueno gracias – respondí asombrado- La verdad es que nunca e tenido que tratar con gente de alta alcurnia y no tengo palabras para hablar con ellos, mucho menos si son dragones o alguna otra criatura mítica
El gran dragón volvió a echarse a reír, pero esta vez no levantó su cabeza y fui víctima de su aliento el cual se sintió como un gran vendaval y con un olor muy pútrido, debido a la agitación producida por la risa de la criatura sagrada los guardias entraron alarmados. En un principio los guardias parecían algo confundidos, pero luego se alegraron de ver al gran feliz después de tanto tiempo.
-¿Que has hecho humano para que el gran dragón se haya regocijado de esa manera? No le habíamos visto tanto feliz en décadas
Iba a disponerme a responder, pero la misma criatura se contuvo de reír más y se dirigió a sus guardianes
-¡Después discutiremos eso nobles guerreros ahora déjenme hablar un poco más con este humano! Sus dudas pueden esperar, pero algo me dice que no tendremos a este chico por aquí cerca mucho tiempo
Los guardias hicieron una reverencia y salieron al otro lado de la cortina devuelta a sus posiciones originales, después de que esos dos se fueron reanudamos nuestra conversación original
-Perdona todo este alboroto pequeño humano es que nunca antes esto había estado tan animado y esos pesados son tan serios que se alteran por cualquier cosa- el gran dragón volvió a ponerse cómodo con su cabeza recostada en el suelo- Ahora dime ¿a qué has venido?
-Harunnas me mando aquí para que me contases un poco la historia de esta isla y asi saber donde esta isla se ubica pues veras yo navegaba con mi tripulación y una tormenta nos hizo naufragar, yo desperté en la costa de esta isla junto a una sola persona de toda mi tripulación y temo por la seguridad de mis hombres ¿tendrán oportunidad de sobrevivir, hay más islas aparte de esta?
El gran dragón acomodó su cabeza entre sus manos y se dispuso a hablar:
-La verdad es que no me apasiona hablar de esto, pero ¡demonios! soy el más sabio y eso me obliga a contestar las preguntas de los más jóvenes. Te encuentras en el triángulo de oro, son tres islas unidas por una fuerte corriente lo que hace que cualquier cosa que se acerque a ellas sea atraído a una de las islas dependiendo de la corriente en la que te metas pues cada una tiene una corriente única que lleva directamente a una isla, por lo que si queremos viajar a la que se encuentra al otro extremo tenemos que pasar obligadamente por la isla que no queremos ir y hacer todo el recorrido por el triángulo, a eso lo llamamos el flujo del triángulo pues solo va en una dirección y no podemos salir de la corriente
-Entonces ¿Si no pueden salir del triángulo cómo llegaron? - pregunte escéptico
-Los dragones llegamos a esta isla hace más de mil años, justo después de la batida cuando mi gente vivía en paz en nuestro amado continente junto a los humanos, yo de verdad creía que éramos amigos y que podíamos compartir con ellos hasta que llego ese día fatídico…
El gran dragón parecía rememorar un recuerdo muy doloroso ya que de su escamoso rostro comenzaron a brotar lágrimas y yo me sentí algo incomodo estar cerca suyo y no saber qué hacer para ayudarle. Solo pude prestarle atención y mostrarme comprensivo con su relato, tratar de creerle su versión para que se sintiera mejor, después de unos minutos de pausa y contener el llanto para evitar la intromisión de sus guardias el gran dragón prosiguió.
"Yo era un joven dragón para ese entonces y como toda cría dormía acurrucado junto a mis padres, no tenía los ojos abiertos, pero me desperté cuando mi padre salió a ver el alboroto que estaba ocurriendo afuera… oh padre… mis ojos se abrieron de golpe y pegue un salto al escuchar un fuerte rugido de dolor, ambos sabíamos a quién pertenecía y cuál era su destino. Mi madre se comunicó con las demás dragonas del clan y usaron nuestra cueva como refugio para nosotros los pequeños, pero no sacábamos nada con escondernos pues los humanos avanzaban rápidamente y muchos de los nuestros caían sin piedad, viejos dragones, adultos, incluso jovenzuelos que recién habían desarrollado sus alas habían muerto defendiendo nuestro hogar. Cuando dimos la batalla por perdida nuestras madres decidieron sacarnos y tratar de volar a otro lugar mas seguro, no estaba preparado para las cosas que vi cuando salimos de nuestro refugio… siete sombras atemorizantes 4 con armas y 3 con libros y bastones ¡Siete demonios con armas sedientas de sangre! Yo lloré y mi madre igual…"
El relato se detuvo porque el gran dragón se puso a llorar y no se detuvo por varios minutos, caían lágrimas y soltaba rugidos desgarradores que reflejaban una furia sin igual, pero ahogada ya que más que odio era frustración, el sentirse impotente por no poder haber hecho nada y solo observar cómo te van quitando todo lo quieres y has amado alguna vez. Obviamente con su llanto llegaron los guardias, pero esta vez estaban acompañados de Harunnas quien me miraba molesta y me hizo un gesto de que saliera de allí de inmediato.
Ya afuera Harunnas desquito toda su ira conmigo regañándome por haber molestado al gran dragón, cuando su reprimenda acabó me preguntó lo sucedido y yo le Conte todo lo que paso. cuando escuchó mi historia se calmó un poco, respiró hondo y se disculpó por el repentino arranque de ira y tuvimos una conversación más civilizada.
-Aun así, es extraño Humano que el gran dragón te abriera así su corazón enrollándose contando su pasado el usualmente va al grano cuando cuanto sus historias, al parecer tú le agradaste no sé cómo lo has hecho, pero se ha encariñado contigo
-Oye, pero te dije que le caí bien porque me consideró divertido ¿Me estas escuchando?
-Como dije ¡No sé cómo lo has hecho! Es todo un misterio como él te ha abierto el corazón- finalizo negando mis palabras y yéndose por el pasillo
No insistí en el tema por su obvia negación y trate de hablar nuevamente con ella pero cambiando el tema de nuestra conversación
-¿La doctora ya habrá terminado, me gustaría saber si Rebecca está fuera de peligro mortal?
-¡Tranquilo humano! Estaba enferma sí, pero no era como para morirse y apenas a pasado media hora eso es muy poco, ni siquiera nosotros nos recuperamos de un malestar tan rápido
-¡No dije que quiero ver resultados solo quiero saber si estará bien!
-Te dije que te tranquilices… -mientras trataba de mantenerme alejado de allí me hizo una nueva pregunta - ¿Así que al menos sabes lo que fuiste a buscar antes de que le produjeras una crisis emocional al gran dragón?
-¡Ah claro ya lo se! Me encuentro en una red de islas que se conectan por un cinturón de corrientes muy fuertes que solo viajan en una dirección especifica lo que me da esperanzas ya que mis amigos podrían estar en alguna de esas otras islas
-¡Muy bien humano! Pero no podemos viajar a esas otras islas, están habitadas por otros clanes de dragones y como toda civilización con alguna antigüedad tenemos nuestras diferencias es decir ¡Nos odian a muerte y nosotros a ellos! Sobre todos los cretinos de la isla del suroeste y los de la isla del sureste… bueno son los del sureste aún viven adorando ídolos de madera y comiéndose entre ellos, ni siquiera les hablamos por lo brutos que son – dijo ella mientras caminaba rápidamente por el corredor
Yo trataba de seguirle el paso, pero ella parecía querer dejarme atrás, cuando le alcancé ya habíamos salido de la puerta por la que entramos y estábamos de vuelta en el lobby, Harunnas me guio hacia la otra puerta por la que aún no habíamos entrado y continuamos hablando, mientras caminábamos muchos espadachines se le acercaban y le pedían firmas, consejos o permisos para hacer ciertas cosas entonces yo pregunté.
-¿Oye Harunnas dime, allí dentro me dijeron que eras una senescal, me podrías decir qué demonios es eso y que tan importante eres tú?
Sin dejar de caminar ella se volvió hacia mí y contempló su mirada por unos segundos, luego se hecho a reír burlonamente y tras unos largos y estresantes minutos finalmente se detuvo.
-Oh pequeño idiota… todas tus preguntas quedaran resueltas cuando lleguemos a donde te llevo.
