Capitulo 14: Pánico en la jungla
¡Me iba a matar! Ese Erk con el cerebro evidentemente lavado me iba hendir su cuchillo y todo se acabaría para mi, intenté gritar pero era como en las pesadillas ya que mis nervios estaban a flor de piel y eso paralizaba mis cuerdas vocales impidiendo la salida de cualquier sonido de mi garganta, cerré mis ojos y esperé mi final hasta que ese demente se detuvo por el sonido de algún cuerno de guerra a lo lejos.
-¡no puede ser! – dijo Erk frenando su cuchillo en seco
Entre abrí mis ojos y pude ver que Erk se dio la vuelta y estaba hablando con algún guerrero de su tribu que irrumpió en la multitud.
-¡Mi señor la tribu de los mágicos nos atacan!
-¿ya los divisaron, alguno trae consigo una piedra?
-¡no, es solo un destacamento armado con el equipamiento estándar! ¿será una trampa?
-Me temo que si ¡ubiquen a los arqueros en las torres y suban las barricadas, dejen a la fuerza principal en la retaguardia, no debemos dejar que lleguen a esta plaza, adelante!
Todos corrieron a sus posiciones de las que estaban hablando y nos dejaron atadas aquí mismo, debieron tener a los enemigos muy cerca para que se olviden de nosotras. Con la situación mas calmada pude respirar hondo y tranquilizarme lo que des paralizó mis cuerdas vocales y pude pegarle un grito a Seŕra quien se hallaba a mi lado inconsciente.
-¡Serra, vamos arriba, tenemos que salir de aquí e ir a lugar mas seguro!
Bastaron como cuatro gritos de esos para hacer que mi compañera recobrara la conciencia y finalmente se percatara de donde estaba.
-¿Qué a pasado donde estamos? – se vuelve hacia mi y me mira con asombro- ¿Farina, eres tu o es que mi visión aun sigue borrosa?
-Soy yo Serra no te preocupes, pestañea para aclarar tu visión
La pequeña sacerdotisa pestañeó un numero ridículo de veces hasta que ella misma se percató de que era todo muy real lo que estaba viendo, tras eso ella trató de liberarse forcejeando igual que yo lo hacía pero con mi mismo éxito.
-¡Oh dioses! ¿que vamos a hacer Farina? ¡no quiero morir sácanos de aquí, soy muy joven y bella para morir, sobre todo bella y encantadora, irresistible, admirable...
-¡Una palabra mas y te dejo aquí! – dije frunciendo el seño conteniendo mis ganas de matarla
-¡Eso quiere decir que encontraste una manera de sacarnos! – respondió ella emocionándose repentinamente
-Precisamente mi molesta amiga – dije mientras forcejaba solamente mi mano izquierda- El nudo está flojo en esta mano seguramente porque fue el ultimo que hizo ya que tuvo que distraer su atención de este para fijarse en ti, lo que me dice también que yo fui la primera en ser atada y por ello tus nudos son mas firmes que los míos al no tener una siguiente persona en la que fijarse
-¡wow eso fue increíble no sabía que fueras tan lista!
-cuando te metes en el mundo de los negocios es necesario adelantarse al otro y saber como burlar cualquier traba que pueda ponerte para arruinar tus planes…
-¿el otro, a que te refieres con eso?
-¡Ya sabes, cualquiera que no seas tu sin importar si es amigo o enemigo, por eso lo digo así! – diciendo la ultima palabra de esta aclaración finalmente liberé mi brazo - ¡ya está ahora con el resto de mi cuerpo!
Tras la liberación de mi extremidad izquierda fue cosa de niños sacar todo mi cuerpo de esa atadura, mucho mas fácil fue sacar a Serra al poder alcanzar una lanza que estaba clavada en el escenario como ornamento y así cortar las sogas que la tenían prisionera, tras eso planificamos nuestro escape.
-¿Y ahora que vamos a hacer? ¡Aunque no tengamos ataduras las volveremos a tener si no salimos de aquí ahora ya!
-No es tan simple Serra, al norte están luchando nuestros captores contra unas tropas de distracción mientras que en el sur las fuerzas principales de estos mismos suprimen una emboscada de sus enemigos, oeste y Este los cubre una densa jungla con un numero desconocido de peligros, lo mas sensato será huir por el norte o el sur y creo saber cual puede ser nuestra mejor opción
-¿Por donde hay menos peligro, no, en el norte? Allí hay menos presencia enemiga y será mas fácil evitarlos…
-i…Al contrario mi diminuta amiga, elegir ese camino es el peor negocio que puedes hacer! Verás allí hay arqueros montados en torres, te doy fe de que es cierto ya que lo escuché de esos salvajes momentos antes de que nos dejaran solas
-¿¡Arqueros?! ¿entonces eso significa…?
-…significa que aunque sean menos guerreros por allí es mucho mas fácil que nos vean ya que la altura adicional les da mas claridad y la baja cantidad de soldados les permitirá notarnos con mucha mas facilidad en la jungla, por esa razón lo mas razonable sería pasar por el sur en donde hay mucho mas riesgo pero la alta cantidad de guerreros nos puede servir de cobertura si nos movemos con astucia
-¡Eres muy chistosa Farina! – dijo Serra entre risas dementes- Pero debes saber que ese tipo de bromas no son graciosas si nos encontramos atrapadas
Era obvio que ella estaba en negación y se rehusaba a huir por el hecho de que arriesgaría su vida en el proceso y eso le producía un pánico casi insostenible, podía verlo en su cuerpo; el parpado le temblaba, las manos también y su rostro esbozaba una sonrisa forzada que llegaba a ser perturbadora. Yo sin duda me enfurecí por su exagerada reacción y para hacerla entrar en razón una bofetada le di en toda su cara.
-¡Por los dioses cálmate! ¡Nuestra vida corre peligro es verdad pero eso que mas temes va a caerte
inexorablemente a ti si no mueves un dedo para evitarlo! Si e de morir al menos no quiero lamentar nada y haber intentado cada posibilidad sin importar cuan improbable sea
-yo… Lo siento mucho – dijo Serra tomando su adolorido rostro con un tono suave en su voz- lo siento perdí el control, es solo que aun no quiero morir, aun hay cosas que debo saber…
-Muy bien con eso basta ¡ahora debemos movernos, no sacamos nada con planificar si nunca pasamos a la acción! Y cuando salgamos de esta hablaremos acerca de la persona en la que estás pensando ahora
-¡¿pero de que hablas?! – contestó Serra muy avergonzada con la cara sonrojada- ¡No e estado pensando en nadie! ¿sheez de donde sacas eso?
-Esta bien lo que digas te daré la razón por ahora pero si salimos de esta te obligaré a decírmelo ¡ahora en marcha!
Nos pusimos de camino a la entrada sur del poblado en donde gracias a los arbustos que estaban junto al sendero pudimos escondernos y aproximarnos de forma segura a la posible zona de conflicto en donde encontraremos el mayor reto para nuestra supervivencia.
