Capítulo 15: ¡Mas cuerdas!
Avanzamos rápidamente por la hierba alta del lado sur del poblado salvaje, no estaba tan mal ir por un lugar agreste como ese, el aire pestilente, los insectos, el lodo y la posible fauna que no debíamos hacer enojar si no las llegábamos a encontrar, todo ese era mucho mejor que escuchar una palabra más de mi compañera Serra, era una queja tras otra ¡Y no se callaba nunca! A este paso nos iban a descubrir a kilómetros o seguramente yo iba enloquecer antes, sea como fuese esto iba a terminar con alguien sufriendo.
Después de ir a hurtadillas por varios minutos nos encontramos con algo que parecía un campamento de avanzada de nuestros captores, aun no estaba del todo armado y no podíamos ver a Erk por ninguna parte, seguramente se trataba de una pequeña fuerza de apoyo que se quedó atrás preparando los suministros mientras la fuerza principal lucha con el enemigo en el frente.
El único camino que nos sacaría del campo de guerra era entrar a esa avanzada y doblar a la izquierda para así llegar al corazón del bosque, lo demás del plan no lo tenía en verdad claro y la verdad es que me angustiaba pensar en ello porque ¿Qué haríamos después de huir a lo salvaje? Siempre he sido de la clase de personas que van solas y no suelo preocuparme por mantener vivo a alguien más a parte de mí. Podría simplemente dejar a esta molesta sacerdotisa a su suerte y librarme de esta carga que me e impuesto sin quererlo, pero por primera vez mi voz interna sonaba con más fuerza y me decía que no debía hacerlo que volvería infeliz a alguien más si dejaba morir a Serra.
¿Desde cuándo me preocupo por los demás? No debería estar haciendo todo esto por alguien que ni siquiera me cae bien entonces ¿Por qué lo hago? ¿Desde cuándo le hago caso a mi conciencia? No voy a ganar nada si ella sobrevive, basta con que yo viva para que mi vida siga su curso ¿Por qué actúo tan benevolente? ¿será que ella me recuerda a …? ¡Florina!
Pequeña, algo fastidiosa, torpe ¡vaya si tienen un parecido! Mis hermanas ¿desde cuándo que no las veo? ¡ah claro! estuve cuidando de ese chico pirata por varios meses ¡un momento! ¿lo hice? ¿Pero que me pasa? Eso no va conmigo ¿Entonces porque me dejé enredar en los asuntos de ese chico? De un cabeza hueca, insensible, recio, misterioso, valiente… ¡no, ya basta! Haber tenido tanta lastima por ese pirata piojoso me ha fundido el cerebro y por eso ahora me comporto como una idiota altruista y ahora gracias a ello me veo salvando a esta chica a quien posiblemente no vuelva a ver cuando vuelva a Elibe, por eso digo que es una perdida tiempo lo mismo cuando me dejé atrapar por Dart ¡gracias a esa gente me he visto atascada, sin ningún progreso!
Avanzábamos con agilidad y decisión a través de la hierba alta de la jungla hasta toparnos con base de avanzadilla de esos salvajes enemigos. Al parecer solamente eran un equipo de aprovisionamiento, eso explica el poco volumen de guerreros cuidando el lugar, nuestra única salida era el camino a la izquierda dentro de la base enemiga, ahora más que nunca necesitaba del apoyo de Farina para entrar y salir con sigilo del lugar, pero sin razón alguna ella se quedó congelada en su posición mirando a la base de avanzada.
-¿Farina te encuentras bien? ¡respóndeme por favor! – dije susurrando cerca de ella
No me respondió, se quedó sumergida en sus pensamientos, no está mal querer soñar un poco ¿¡pero debe ser en medio de territorio hostil?! ¡no debo morir, aun debo saber que le sucedió a Erk! Por esa razón no podíamos dejarnos atrapar al menos yo no podría irme en paz si hoy muriese.
Tras varios intentos sin éxito de hacer reaccionar a Farina, comencé a desesperarme y estuve a punto de cometer una idiotez, pero el destino quiso que sobreviviera al lograr percatarme que venían dos guerreros enemigos, bastó con que nos quedáramos quietas y no nos detectaron por la espesura de la vegetación que era nuestro escondite, mientras pasaban los escuché conversando algo.
-¡Era tal como esperábamos, esos idiotas de los mágicos trataron de engañarnos poniendo una fuerza señuelo en el frente para tratar de sorprendernos por aquí en el sur con sus fuerzas principales!
-¡lo que no esperaban era que nuestro líder leyera su estrategia! Con mas de 3000 años de experiencia ya lo ha visto absolutamente todo
¿no estarán hablando Erk? ¡Es imposible! El no es tan viejo que yo sepa ¡a menos que me haya ocultado todo este tiempo que es ser arcano ultra antiguo y poderoso y estuvo todo el tiempo engañándonos! No lo puedo creer Erk que hayas engañado a una hermosa jovencita todo este tiempo ¡pero que canalla, no se lo perdonaré nunca! Y pensar que te tenía considerado como uno de mis vasallos cuando fuese una sacerdotisa superiora ¿Cómo puedes ser así?
Pero al pensar tanto en ello se me generó una pregunta ¿por qué nunca nos enseñó su poder, era parte de su plan? Vaya que complejo no sabía que Erk fuese un chico tan complejo, ya sabía que era una muy buena elección interesarme en él tal vez si lo considere para que sea uno de mis vasallos más especiales, pero antes debemos dar con él.
Cuando los enemigos se fueron traté de hacer reaccionar nuevamente a mi compañera
Cuando mi mente ya no daba más por pensar demasiado en cosas como esas sentí una mano en mi hombro y una vez que me hablaba, pero no le entendía nada solo eran murmullos para mi, con el paso de los minutos esa misma se iba aclarando hasta que finalmente pude escucharla claramente, sus palabras me hicieron reaccionar.
-¿¡Serra que sucedió?! – dije algo desconcertada
-¡te quedaste con cara de mensa por varios minutos como si estuvieras en trance o algo! Dime… ¡qué demonios fue lo que te hizo actuar así, casi nos descubren unos enemigos y yo… y yo…!
Serra iba a romper a llorar, pero yo le detuve e hice el gesto de silencio
-¡Cállate o nos van a descubrir! Si quieres llorar puedes hacerlo, pero después de que salgamos de una pieza de este lugar y… -me detuve unos segundos y pude ver angustia en sus ojos como lo que veía en Florina cuando me vio partir, respiré hondo y proseguí- … lo lamento ¿ok? Trataré de no irme de aquí tan a menudo, sobre todo cuando estamos en territorio enemigo
Traté de sonreírle para tratar de calmar su estado de ánimo, pero en lugar de eso solo hice una mueca algo fea, cuando me vio se echó a reír
-Gracias Farina ya me siento mejor, puedes ser gentil si te lo propones, no como cuando lord Héctor te reclutó por primera vez
-¿¡te acuerdas, mi pequeña sacerdotisa?!
-si me acuerdo, lord Héctor te pidió por las buenas que nos ayudaras y aun así le cobraste veinte mil monedas de oro
-¿Qué puedo decir? Sigo siendo la mejor mercenaria que el dinero puede comprar, por mis habilidades esas 20 mil monedas lo valen
Nos reinos un poco y luego nos volvimos a enfocar en el objetivo "huir en una pieza del territorio enemigo" todo dependía de mí, si yo fallaba la sacerdotisa se jodía junto conmigo ¡fallar no era una opción! Vi la senda despejada, no habían guerreros al acecho u otros vigilantes patrullando en el área era el momento perfecto para cruzar sin que nadie nos viera, hice la señal y avanzamos con decisión por el camino designado para el escape, era entrar y salir inmediatamente no se nos permitía ni siquiera titubear ningún segundo.
En ese lapso de tiempo me sentí muy ansiosa y por un segundo perdí el enfoque en lo que hacía y consecuencia de ello choqué con una caja llena de armas variadas lo que creó un gran ruido y llamé la atención de todo el campamento enemigo. La había cagado en grande y Serra me miro horrorizada como diciendo "vamos a morir" no quería admitirlo, pero talvez tenía razón, no puede mantenerme enfocada todo el demás tiempo y justo en mitad del camino hice que nos vieran, todo estaba perdido…
¡Pero en ese mismo instante tembló la tierra y todos los guerreros que nos escucharon desviaron su atención a la salida norte del campamento y pasaron por alto el ruido que hice ¿Qué fue tan importante que todo el personal del lugar se concentró allí? No quise averiguarlo y recuperando mi compostura tomé del brazo a Serra y corrimos por la salida Oeste del campamento tal como estaba planeado. Ese camino nos llevaba al corazón del bosque sin dudarlo, la jungla se volvía más espesa con cada paso que dábamos ¡mi observación había sido acertada! Vaya a veces me sorprendo por lo buena que soy en todo.
Pero cuando nos internamos en lo salvaje durante un minuto aproximadamente nos llevamos una ingrata sorpresa ¡pisamos unas trampas escondidas en la hierba! Las cuales nos dejaron suspendidas en el aire como pobres presas.
-¡¿Qué ha pasado Farina… agh?! – gritó Serra apenas cayó en la trampa
Yo me rehusé a contestar eso, era muy evidente lo que nos había sucedido y me sentía muy molesta por lo cruel que era el destino conmigo, pero como era la única persona competente entre nosotros debía respirar hondo y volver a centrarme ¡era la única que podía pensar en como salir de esta con vida!
