Capitulo 21: Habla con valor

-¿Mas compleja dices, Insinúas que hay mas gente a parte de esas dos tribus?

-Nos estás viendo ahora, somos esa mas gente que dices- dijo el hombre llamado Mantu con una gran sonrisa mostrándome con señas a su demás gente

-¿ojos rojos?

-Somos la tribu de los ojos rojos bella del bosque una de las 4 que solía vivir en esta isla

-¿solía? ¿¡dime que pasó?! ¿Por qué están ocultos aquí en este lugar oscuro?!

No sabía donde estábamos pero tenía mis sospechas, era un lugar de piedra grande y oscuro, estaba iluminado con algunas antorchas y la gente dormía en el suelo. Tras mi pregunta Mantu de repente entristeció.

-Fue el único lugar donde pudimos podernos a salvo los que sobrevivimos a los primeros ataques, la guerra estalló y no estábamos listos, mucha de nuestra gente murió cuando los Mágicos nos atacaron, fue horrible…

-¿No estaban listos? ¿¡como no pudieron prever una simple invasión?! ¿Qué clase de tarados eran?

-Éramos una tribu pacifica, mientras ellos afilaban sus lanzas nosotros cultivábamos la tierra y meditábamos, nunca fuimos guerreros eficientes, nuestra función era de proveedores de comida y diversión, lo de pelear nunca fue prioritario para nuestra gente- Mantu suspiró y continuó- Tal vez por esto no fuimos capaces de repeler una invasión

Me sentía fatal por haberle dicho eso no fue correcto llamarle imbécil a alguien que posiblemente había visto morir a muchos de sus seres queridos y conocidos, me puedo permitir ser una imbécil en los negocios pero en esta situación no, si mataran a mis hermanas en frente mío también me gustaría escuchar a alguien apoyándome sin importar lo falso que suene y yo había hecho todo lo contrario, le había dado razones para que se suicidara o eso creía.

-Yo lo siento perdona eh…

-Tranquila bella del bosque- dijo Mantu volviendo a dar una cálida sonrisa- Tienes razón fuimos imbéciles al no dar prioridad a nuestra seguridad, está bien disfrutar de la vida pero descuidarse tampoco está bien si sabes que caminas en un mundo lleno de lobos y tu eres una oveja

-¡Vaya eres increíble! - dije entre una risita- ¿Eres así de positivo todo el tiempo?

-Debo serlo ahora que soy su líder -me respondió devolviéndome la sonrisa- Mi padre solía ser el líder de la tribu pero murió defendiéndonos, era muy querido por todos y cuando se fue el animo decayó por eso debo sonreír para que vivan una nueva vida sin miedo y puedan aceptar todo esto, no podemos salir solo aquí podemos sobrevivir

-Muy lindo y mimoso tu discurso pero… - me puse de pie y coloqué una mirada un poco mas seria- tienes que estar de broma

-¿pero que dices? Yo…

-Está bien que sonrías y quieras alegrar a la gente pero eso es una estafa, los estás timando para que te compren todo esto y eso no está bien ¡allí afuera hay libertad y tu se las estás negando!

Mis palabras provocaron que Mantu también se pusiera firme conmigo.

-¡Ellos son mi gente ahora y debo cuidarlos, mantenerlos seguros!

-¡Pero los mantienes como prisioneros aquí mientras allí afuera hay dos tribus de maniacos que se disputan no se qué pero están ahí tomando todo lo que quieren y uno de ellos lo tendrá todo al final de este conflicto y ustedes vivirán aquí con miedo soñando que todo se arregle mientras los tipos malos les quitaron todo y no hicieron nada, les metieron la mano en sus bolsillos y lo permitieron ¿Qué clase de vida es esa? Todo en esta vida tiene un precio y debes estar dispuesto a pagarlo si quieres ser feliz

-¡¿Cómo le dices a un grupo de gente inocente sin preparación que deben derramar sangre para volver a vivir en sus hogares?! Solo se desesperarán y frustrarán al saber que con su actual fuerza no pueden alcanzar algo que aparenta estar tan cerca pero se encuentra tan lejos de ellos

-¡Basura! Si de verdad aman esas tierras se esforzaran y sobrepasarán sus limites para lograr la meta ¡ningún buen negocio llega de la nada, tu debes hacerlo ocurrir! Nunca nadie está preparado para la guerra pero sobreviven solo los que se disponen a hacerlo, no importa si eres un soldado o un civil todo puede ocurrir en el campo de batalla, tal vez no lo quieras creer pero es probable que entre tu gente haya gente que quiera luchar pero callan por que tu te niegas a dejarlos ir por el simple hecho de que tienes miedo de perderlos, un verdadero líder no solo debe proteger a su gente también debe escuchar sus corazones

Eso ultimo provocó un silencio incomodo entre los dos, él sabía que yo tenía razón pero se negaba a jugar con riesgos, como es un líder joven e inexperto teme por perder a alguien debido al dolor que eso pueda ocasionar, nadie quería hablar y creo nadie iba a hacerlo hasta que otras voces se alzaron, la primera fue de un hombre de mediana edad con una frondosa barba canosa y un cuerpo muy musculoso.

-¡La muchacha tiene razón, no quiero quedarme aquí y pudrirme mientras esos desgraciados se sirven de todo lo que era nuestro solo porque usaron las armas para intimidarnos!

El siguiente en hablar fue un joven pelirrojo con una pequeña trenza en el costado derecho de su cabeza.

-Es verdad yo también siento que debo hacer algo ¡no quiero esconderme, prefiero morir sabiendo que e intentado cambiar todo esto a vivir toda una vida de arrepentimientos!

La ultima persona en hablar fue una joven de mi misma edad de cabello blanco el cual hacía resaltar mucho sus ojos rojos, poseía una mirada cálida y comprensiva.

-No soporto mas sentirme como una inútil ¿porqué Mantu no nos dejas hacer algo para recuperar lo que es nuestro? Al menos déjanos ir a nosotros si no quieres involucrar a todo el mundo

Estas revelaciones dejaron Helado a Mantu quien no sabía lo que debía hacer y en ese silencio esas personas se me acercaron cuando no tuvieron respuesta de su líder, sabía a lo que iba esto y a decir verdad aunque estuviera recién despertando de un sueño, apenas sabía donde estaba y no tenía idea de donde se encontraba Serra pero algo me decía que aquí no obtendría respuestas satisfactorias. Cuando esas personas se me acercaron el que me habló fue el pelirrojo de la pequeña trenza.

-¡Tu la bella del bosque!

-¿Es que aquí todos me conocen con ese cursi sobrenombre? Me llamo Farina o te cobro la próxima vez que me digas así

-¡je! Vaya eres una tipa dura ¿será por eso que llegaste aquí y sobreviviste a la tribu de los sanguinos?

-¿sanguinos, así se llaman los bastardos que me apresaron?

-¿Y escapaste? ¡Vaya eres mejor de lo que pensaba, creo que hicimos bien en decidir seguirte!

-¿Buscas algo de mi? Porque si es así te advierto que mis servicios no son nada baratos

-No importa lo que cuesten tu debes liderarnos, esa resolución, esa determinación es lo que necesitamos para encarar a esos malditos, somos pocos si pero en la guerra la fuerza no lo es todo y necesitamos a un gran líder que nos lleve por ese buen camino que necesitamos para vencer a los dos grandes ejércitos que se alzan imponentes allí afuera en nuestras tierras

-No sabes lo que cobro… pueden ser millones, podrías estar pagándome toda tu vida con lo que tengas mas valioso ¿no vas a negociar?

El pelirrojo miró hacía las otras personas que le acompañaban con su mirada les preguntó sus opiniones sobre lo que dije y aun cuando corrían un gran riesgo pidiendo mi ayuda ellos hicieron una seña de aprobación.

-Estamos consientes del riesgo que corremos pero aun así asumiremos las consecuencias que conlleven -Prosiguió el pelirrojo y seguidamente sacó una bolsa de entre su ropa- Ten, es un pago por adelantado, es todo lo que tenemos ahora 20 doblones de oro macizo es con lo que solíamos pagar antes de que todo se fuera al diablo, tal vez no es a lo que estás acostumbrada pero como ya dije es todo lo que poseemos ahora ¿lo aceptarás?

No se que fue lo que sucedió conmigo, tal vez fue el tiempo que pasé con Serra y se me contagió su bondad o simplemente no pude evitar ver a toda esa gente y sentir lastima por ellos ¡me están dando todo lo que tienen y quizás no sea suficiente pero aun así están dispuestos a darlo todo para comprar una oportunidad de recuperar sus vidas nada segura y sin garantías! ¿pero en que piensan? Arriesgan mucho pero solo una esperanza ilusoria.

-Me duele decirlo pero aun cuando acepte tu oro no tengo seguridad del éxito de esta empresa y muerta no podré aceptar mi dinero ¿tan seguro estás de que lo vas a lograr?

-Es todo en lo que me queda por creer, no importa si pierdo todas mis pertenencias siempre se puede empezar de nuevo pero nuestros hogares son irremplazables, todos esos lugares en los que construimos nuestras memorias y crecimos todos ¡pagaré cualquier precio que deba si tengo una oportunidad de recuperarlo todo!

-Esto no es un negocio viable ¡no voy a aceptar este mal trato!

-Pero… ¿Cuánto mas quieres? ¡Es todo lo que tenemos!

-Dije que no aceptaré ese trato no que no te ayudaría pelirrojo, digamos que les devolveré el favor por curarme el cuerpo ¿Qué les parece?

Las personas que se alzaron se pusieron muy contentas y todos me abrazaron rápido y bruscamente imposibilitando mis probabilidades de esquivar la mortal muestra de afecto.

-¡Si de nada pero suéltenme creo que mis heridas aun no se cierran del todo!

El grupo disculpándose la sueltan, todo pasa tan rápido pero aun cuando las cosas parecen estallar tan fugazmente Farina durante todo este tiempo tuvo valiosos segundos que le permitieron aclarar su mente, no importa donde se encontraba ella debía salir y tomar revancha de esos tipos además de otra cosa ¡Serra no estaba con ella! Farina se dio cuenta mientras Mantu le hablaba y le preguntaba cosas ella ya se había levantado e inspeccionó el oscuro cuarto con su mirada muy rápidamente pero de forma eficaz. No era que le importarse su seguridad o tal vez si pero al menos lo que se decía así misma era "si no vuelvo con ella cuando me reencuentre con los demás de seguro me corren de la compañía"

Farina mira al lado del lugar donde estaba recostada, allí estaba las demás piezas de su equipamiento y su bandana, cuando las recuperó Mantu se acercó a ella.

-¿Y que? ¿vas a dejarme ir o me convencerás de tenerme aquí para que me lamente y me esconda como tu?

-¿detenerte? No claro que no, es imposible que lo haga no después de lo que balbuceabas mientras estabas dormida – dijo Mantu con una sonrisa en su rostro sin perder su encanto ni pasar a ser aterrador.

-¿balbuceando, de que demonios hablas?

-así es hablabas dormida, mientras te vendaba gritabas un nombre una y otra vez ¡serra, serra! ¿Dónde estas? ¡no te separes de mi! Algo así decías y perdona que te pregunte pero ¿Esa serra era alguien a quien conocías? Parecían llevarse muy bien

-¿Y-Yo co-con ella? No digas sandeces soy una negociante no tengo porque responderte eso al menos no gratis

-¡vamos! al menos respóndeme eso, agradece que no te e preguntado ¿De donde vienes o como llegaste aquí? Mi comunidad no juzga por el pasado y por eso no solemos preguntar esas cosas pero no puedes ocultar algo que básicamente tu nos dijiste solo que no estabas consiente, eso a despertado muchas dudas en mi gente y si no nos dices nada podríamos sospechar que seas algún espía de los sanguinos -Respondió Mantu sereno sin perder nunca la calma

-¿Me vas a chantajear con una sospecha solo porque vine de afuera de su escondite?

-¿para que ocultas algo que tu corazón quiso expresar o es que es algún secreto que revele tu verdadera naturaleza o que se relacione con algún plan secreto? Nada que no quieras decir nos interesa pero si ya lo expresaste no lo puedes negar o retirar esa es la filosofía de nuestra tribu, negarlo u ocultarlo cuando ya se dijo es señal de que tu corazon tiene sombras y desea ocultarlo por alguna razon deshonesta

-¡muy bien! Si te interesa saberlo te lo diré – Respiré hondo y proseguí- Serra es mi compañera de trabajo y ambas quedamos atrapadas en esta isla cuando nuestro barco naufragó, aunque yo fuera realista y ella una soñadora a niveles peligrosos comencé a sentir aprecio por ella de a poco aun cuando fuésemos muy diferentes, dejaba de lado mi naturaleza egoísta cuando ella se encontraba en peligro y podía actuar de forma mas altruista, luego me si cuenta que mi aprecio por ella se debía a que tenía gran parecido a mi hermana menor a quien quiero mucho, no en la apariencia o lo tímida si no lo patosa e indefensa que se ve

-¿ves? Tu corazón callaba todo eso y mientras dormías encontró una forma de salir, puede que tu no lo sientas ahora pero llegara el momento en el que tu corazón no podrá mas y deberás decírselo a ella aunque te cueste admitirlo

Yo me enfadé y me crucé de brazos negando lo que él había dicho, tras eso Mantu echó una risita y continuó hablando.

-¡que no te de pena chica! Querer a alguien es muy hermoso sin importar el tipo de lazo que compartas, el afecto humano es muy precioso

-¡como sea debo irme! Ya abrí mi corazón e hice esa cursilería que tu y tu gente aprecia, ahora debo irme, no tengo tiempo que perder que si pierdo a Serra estoy segura que mis otros compañeros me dejan sin paga si vuelvo sin la medico del grupo, además hay otra cosa que debo resolver si no te importa

Farina tomó el resto de sus cosas y guiada por la otra gente encontró una salida de aquel lugar oscuro. El pelirrojo guiaba y con su ayuda llegaron a un corredor mas oscuro pero que conectaba con otra habitación mas clara y mucho mas grande. El siguiente cuarto tenía un traga luz y guardaba mas parecido con un templo.

-¿pero que es este lugar? Oye pelirrojo ¿sabes algo?

-Sip, puedo responder a eso preciosa, verás este es el templo de nuestra gran deidad el gran dios dragón, todos le venerábamos cuando aun éramos una tribu estable pero desde que estalló la gran guerra los malditos de los sanguinos lo destruyeron y saquearon, ahora solo es un montón de granito desolado sin nada de lo que lo volvía grandioso en aquellos días de gloria

-Entiendo… entonces ¿Es por eso que tu odias esta guerra? – respondí y luego pregunté curiosa

-si… ademas porque en el ataque de la aldea yo… lo perdí todo, los sanguinos quemaron mi casa con mi familia aun dentro- De repente los ojos del peligroso se anegaron- Nos preparábamos para una cena familiar después de mucho tiempo pues como mi padre trabajaba en el consejo de la tribu nunca le veíamos y justo cuando todos nos habíamos reunido ¡Todos murieron dentro quemados!

El pelirrojo se quebró y calló al suelo de rodillas ahogándose en llanto, el hombre de barba lo ayudó a levantarse y la chica peliblanca lo consoló? Cuando ya se encontró mejor prosiguió

-Perdón es que me emociono cuando recuerdo eso yo…

-tranquilo yo entiendo como puede sentirse eso- dije conmovida- Tengo dos hermanas en casa, no me puedo imaginar la vida sin poder verlas nunca mas, aunque Fiora sea una estirada o Florina una patosa yo… -De mis ojos se asomaron unas lagrimas- ¡LAS QUIERO MUCHO!