Disclaimer: los personajes son del escritor que todavía no ha publicado Vientos de Invierno.
Este es un regalo para Gaiasole por el buzón de regalos del foro Alas Negras, Palabras Negras. Leí tu ficha, cogí un poco de todo y… et voilà! Ojalá te guste.
…
Regretting
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El servicio es doloroso. Nadie se lo advirtió cuando pronunció los votos. Pero él es el tonto que se dejó engañar, así que Jaime supone que se lo merece.
El Salón Pequeño acoge la celebración. La corte al completo está allí, bebiendo y riendo, siendo partícipes de algo que debería ser de ellos dos. Cersei está exultante con el bebé en brazos, con la sonrisa esculpida en el rostro, recibiendo las felicitaciones sinceras por su victoria.
Porque es una victoria y es suya. Porque siente que ha triunfado allí donde Elia Martell ha perdido, porque cree que es algún tipo de demostración.
Su esposo, en cambio, no parece tan feliz. Siempre le acompaña la melancolía, tan afilada y perceptible como una presencia. Hay quien piensa que su primer matrimonio lo ha entristecido, pero Jaime sabe que no es verdad. El príncipe Rhaegar siempre ha sido así.
«Alégrate, al menos hoy. ―Jaime se lo pide sin palabras, mirándole con atención―. No le hagas esto.» Una pequeña parte de sí mismo se odia por quererla, aun cuando ella finge no hacerlo.
Una gran parte de sí mismo se odia porque está allí en pie, vestido de blanco, con el peso de la armadura sobre su cuerpo, y ni siquiera ha sido realmente su elección.
―Mira lo que tengo, tío Jaime.
Rhaenys tira del bajo de su capa, con un puñado de margaritas aplastadas en el puño.
―Son para ti.
―Qué suerte, princesa. Son mis favoritas.
Sonríe de oreja a oreja, sin despegar los labios, con los ojitos verdes llenos de luz. Es su viva imagen.
Levanta los brazos para que Jaime la aúpe, pero él se contiene. Aunque piensa que simplemente parecerían un tío consintiendo a su única sobrina, Cersei no lo verá así. Ella encontrará el peligro en algo inocente.
Y en ese momento, celebrando el nacimiento de Aegon, Cersei no puede tolerar ni la más mínima duda.
