Capitulo 28: ¡Comienza el gran enfrentamiento! La luz y la oscuridad hacen su primer movimiento

Cuando el anciano abrió los dos portales exclusivos para cada equipo, todos nos agrupamos y nos dirigimos juntos hacia el que correspondía a nuestro equipo, era muy fácil de distinguir pues era de un color plateado brillante como si simbolizara el elemento de nuestro bando, mientras que el de nuestros enemigos lucía un color morado con detalles negros. Cuando nos hallamos al final del trecho entre nuestra posición anterior y el portal de nuestro equipo, Light se dirigió a nosotros.

-Escuchen chicos, como ya se habrán enterado, todo quien interactúe con mi hermano se vuelve tan malo como el, ya sea por lo manipulador que puede llegar a ser como lo hizo con Sir Sigurd o simplemente porque usa su magia para controlarlos, lo que quiero decirles es que tanto el mismo como sus campeones son igual de peligrosos y cuando los confronten vayan con cuidado, no quisiera perder a nadie en este combate ya que si mueres cuando eres un espíritu… desapareces y te conviertes en polvo de estrellas, no hay paraíso ni infierno ni tampoco un limbo para nadie que haya sufrido ese destino

Apenas escuché la advertencia de nuestra guía me horroricé y estuve muy tentado de retroceder, pero no lo hice, no se si fue por principios o porque simplemente no tenia como volver, pero sea como sea me quedé en mi posición y solo asentí con una sonrisa en mi rostro, lo que tranquilizó a una alterada Light.

-Bueno, mucho éxito para ustedes tres, traten de mantenerse juntos y nunca temerán por sus vidas

Los tres asentimos con una sonrisa en nuestros rostros y Light se alivió, aunque se notara a leguas lo fingida que era mi sonrisa ella parecía aceptarla sin ningún problema ¡vaya que son raras algunas mujeres en ese aspecto! Aunque mintamos se sienten satisfechas con esa mentira, porque estoy seguro de que no deben creerse todo lo que les decimos y algunas afirmaciones falsas deben pasarlas por alto. No se si lo hacen por ingenuidad o porque tratan de ser más positivas con nosotros, a decir verdad prefiero creer esto ultimo pues eso confirmaría el hecho de que mi Anna siempre sonríe cuando me ve partir aun cuando ya conoce el riesgo de mi oficio, ella siempre trata de pensar lo mejor de mi para que la fortuna me favorezca y pueda volver a salvo, ella me ama tanto que ni siquiera quiere invocar a la mala suerte ni por casualidad ¡Oh, Anna!

Después de las despedidas nos aproximamos al portal correspondiente a nuestro equipo y sin miedo cruzamos al otro lado, no expresaba miedo en mi cuerpo pero mi mente era la que sufría por mi cuerpo, no podía dejar de pensar en el viejo, mi amigo Dart y sobre todo mi queridísima Anna, solo con vislumbrar su angelical sonrisa en mi memoria me daba fuerzas para moverme pese al miedo, las inseguridades o el peligro.

Segundos después Llegamos a nuestro destino, era el interior de un castillo pero con un diseño bastante inusual, no era frio y de piedra como todos los que había conocido, todo lo contrario, lucia cálido, de colores llamativos, decorado con hermosas figuras doradas y unos murales pintados con mucha inspiración en las paredes ¡Incluso tenía plantas y las puertas eran de papel! Nunca había deseado lugares ostentosos para vivir pues soy un hombre sencillo, pero sin duda este lugar fue la excepción a esa regla mía. En la zona del trono había un hombre vestido con unas raras piyamas azules, su cabello era de color azul grisáceo y llevaba unas gafas redondas, el hombre también cargaba con muchos papeles los cuales leía mientras se paseaba alrededor de la zona. En ese mismo momento llegó un soldado del castillo corriendo casi sin aliento.

-¡Lord Yukimura traigo noticias! – dijo el soldado jadeando pesadamente

-¡¿Qué sucede?! ¡Vamos tranquilízate y dime lo que sucede! – dijo el hombre de gafas mientras le convidaba una calabaza, la cual para sorpresa mía era una cantimplora con agua

El soldado bebió gustoso el agua y después de toser un poco por el atragantamiento prosiguió.

-¡Lord Yukimura, se trata de los príncipes y de la reina Mikoto!

-¿¡Pero qué dices?!

-La reina… la reina Mikoto a muerto debido a una explosión causada por una estratagema de Nohr

-¿¡Entonces aquella explosión no fueron fuegos artificiales!?

-Los príncipes Ryoma y Takumi, junto a las señoritas Hinoka y Sakura han ido a corroborar si se trata de una invasión, mucho tememos que sea cierto.

-¿Invadidos por Nohr? Debí haberlo sospechado, esta tregua ya duraba mucho y ese patán de Garon no es un amante de paz

-Lord Yukimura ¿qué hacemos? Sin la reina Mikoto y con los príncipes aun sin coronar el único que puede guiarnos es usted, el fiel consejero de la realeza Hoshidiana ¡Por favor denos una orden!

-Muy bien, si existe la sospecha de una invasión no correré el riesgo, mas si la noticia de la muerte de mi reina es cierta ¡Avisa a los capitanes y diles que preparen las tropas! Yo también haré correr la voz.

-¡Si señor, a la orden!

El hombre gafas al igual que el soldado salieron corriendo de la sala actual, dejándonos a nosotros solos en ella.

-Parece que esa también es nuestra señal, una guerra esta a punto de comenzar y estamos aquí para ayudar a este bando a triunfar, es seguro que el equipo de Shadow debe estar con los causantes de este conflicto – Dijo Sigurd al equipo para motivar su partida.

-Es verdad, aunque no sean de nuestra dimensión siguen siendo vidas que debemos proteger – Agregó Roland vivazmente

-Muy bien ¿A que esperamos entonces? ¡Guerreros de la luz adelante!

-¿Guerreros de la luz? – se preguntó Sigurd algo receloso por el nombre

-¡Así es, esa es la forma en la que podemos llamarnos! ¿No?

-¡Me parece un nombre bastante encantador, muy adecuado para nosotros si tomamos en cuenta que servimos a una diosa llamada luz!

-Bueno discutiremos eso después ¡Ahora nuestra máxima prioridad es ir a ayudar al ejército de este país y rápido! Se me ocurre que podremos llegar al campo de batalla de inmediato si nos posesionamos de unos caballos y aprovechamos su velocidad innata para estar si los dioses quieren antes de que inicie el combate – Propuso Sigurd con decisión y un tono de líder nato

-Suena bien, yo te sigo – dijo Roland cortésmente

Yo solo asentí con la cabeza e hice una seña positiva con mi mano, Sigurd correspondió mi seña con otra igual y nos pusimos en movimiento. Corrimos a todo lo que nos daban las piernas y llegamos al establo en donde se estaban los jinetes, realmente esperábamos ir corriendo al campo de batalla, pero nos sorprendimos al ver de lo que estaban repletos los establos.

-¿Pegasos? ¡Eso es mucho mejor sí señor, nos iremos volando al campo de batalla!

Mis compañeros asintieron y todos escogieron a un Pegaso y se posesionaron de el con sus nuevos poderes fantasmales, los jinetes en cosa de segundos estaban preparados, montaron a los animales y se pusieron en fila afuera del establo, tras esperar unos minutos apareció otro jinete de Pegaso pero con una armadura mucho mas vistosa tanto para el como para su montura.

-¡Es el capitán fórmense! – murmuraban los jinetes entre ellos

El llamado capitán se puso frente a los demás jinetes e imponentemente le habló a sus hombres

-¡Escuchen! Como primer escuadrón de aurigas celestes nuestro deber es volar directamente hasta la frontera en donde los cuatro vástagos de la reina Mikoto se encuentran posiblemente encarando tropas Nohrias ¡Nada de distraerse en el camino, las labores de rescate son tarea de los escuadrones 3, 4 y 7, nosotros junto a los escuadrones 2, 5 y 6 tenemos la labor de servir como refuerzos para los príncipes en caso de que los rumores sobre la invasión sean ciertos, ahora monten, ármense y vuelen, háganlo por Hoshido!

-¡Por Hoshido! – repitieron los demás jinetes al unisono

Todos los soldados montaron en sus pegasos y espolearon para que estos ascendieran, nuestros héroes creían que sería mas complicado emprender el vuelo pero bastó con saltar y todo lo demás se hizo como en piloto automático, el mas aterrado era Jake quien no se explicaba como agitaba sus alas. Tampoco se preocuparon por saber a donde ir, solo se dejaron guiar por los jinetes y disfrutaron del viaje.

Todo parecía tranquilo en pleno vuelo, era una sensación relajante ser un pegaso y volar por las aires se sentía como caminar encima de las corrientes de viento. Pero de pronto una flecha le dio a Jake y le lastimó un ala haciéndole caer junto a su jinete.

-¡Agh! ¡Me dieron, me dieron! – gritaba el jinete de Jake

-¿¡qué!? ¿Los nohrios han avanzado ya? ¡apresuren el paso entonces, debemos llegar cuanto antes! – gritó el capitán de los aurigas

Jake quería gritar pero de su boca solo salían relinchidos los cuales desesperaban aun mas a su jinete, sus compañeros seguramente no se percataron de que el caído justamente fuese él, eso era un problema ya que era muy probable que esto fuese una maniobra en solitario de uno de los campeones de Shadow ¿pero tan preciso y tan pronto? Aquí había algo raro y seguramente cuando los compañeros de Jake se enteren de esto ellos pensarán lo mismo.