Capítulo 33: El que danza bajo la luna llora

Farina no podía mantener la vista derecha debido al mareo que sentía por la agobiante aura del monstruo y por la gran perdida de sangre que había sufrido debido a sus sangrantes puños. Pero este se le acercó y en lugar de hacerle daño a una vulnerable Farina, este en su lugar tomó su mentón suavemente e hizo que viera su rostro, pero esta vez ya no usaba la cara de Fiora si no que la suya propia.

Se trataba de un hombre cabello de largo de color negro azabache, una barba incipiente bastante poblada, una piel tan pálida como la nieve y unos ojos rojos de color intenso que más que aterradores lucían hermosos y misteriosos, en cuanto a cómo vestía este hombre llevaba una vestimenta negra opaca indistinguible que no le dejaba lucir nada de su piel o demás parte del cuerpo por debajo de la cabeza, lo único destacable era un capote negro brillante que cubría su cuerpo cuando estaba de pie, el cual al reverso cuando estaba abierto lucía un color rojo sangre brillante.

-Eres adorable pequeña, debo confesar que me daría una pena tener que matarte pero si regresas con vida quizás huyas despavorida y nunca más me visites, pero si te mato también me dejarías de visitar, toda víctima inocente asesinada va automáticamente al paraíso con los dos grandes d-

-¿Dioses…? ¿Esa tal naga no era la diosa máxima? – Se preguntó Farina con un tono débil y casi desmayada

-No voy a responder eso ¿¡Que no ves?! Estúpida ¿Estás que te mueres y sigues pensando que estás en posición de actuar como si nada? Será mejor que disperse la niebla y que permita que te encuentren, si alguien te está buscando claro, pero antes detendremos este sangrado y te dejaré lista para que te recojan, princesa…

Esas fueron las últimas palabras que nuestra chica escuchó de este misterioso hombre a quien en un principio creía un monstruo pero con sus últimos actos le hizo creer que aún quedaba algo de humanidad en ese corazón, lo que a su vez también implicaba que la tan temida bestia de la niebla fue antes un ser humano, muy probablemente uno de la tribu de los ojos rojos.

Cuando Farina despertó lo hizo de un sobre salto y miró a su alrededor rápidamente, se encontraba dentro de una tienda de campaña durmiendo encima de una piel de animal cubierta por mantas de lino tejidas a mano, muy confundida salió de la tienda y pudo ver en frente suyo la misma fogata de la que se había alejado pero esta vez la rodeaban más personas que sus compañeros iniciales y a sus alrededores habían más tiendas de campaña, el ambiente era fresco y el sol recién estaba saliendo, era temprano por la mañana. Cuando ella se asomó, nadie se volteó a mirarla, ella tuvo que acercarse y sentarse en un espacio vacío para que recién le hablasen, dicho espacio estaba entre Yue y un hombre musculoso hasta ahora desconocido, este último fue quien le dirigió la palabra.

-Tu debes ser la jefa de la que se perdió anoche, oye casi haces que a tus colegas les diera un infarto, ellos como locos buscándote y tú al final resultaste estar en la entrada de ese maldito bosque desmayada ¿Qué te pasó, te cagaste de miedo con solo ver la entrada?

Farina no dijo nada, solo volteó la mirada hacia dónde estaba Yue y la saludó, el musculoso comenzó a reiterar su pregunta hasta que una mujer que estaba a su lado le dio un golpe a mano abierta en su nuca y lo hizo callarse.

-¡Imbécil! ¿No te das cuenta no se siente bien? Es muy probable que si se halla adentrado y se halla topado con la bestia

-¿¡La bestia dices?! ¡Pero eso es imposible! Si hubiese sucedido así ella no estaría viva ¿No sabes que la bestia no deja a ningún intruso vivo que se adentre sin la luz?

-¡Pero e oído que es un poco más indulgente con las mujeres! A lo mejor solo mata hombres, solo date cuenta del género de todas las víctimas

Esos dos siguieron discutiendo mientras Farina observaba a su alrededor y notaba que habían dos desconocidos más pero faltaban el viejo Caine y el pelirrojo Ceylan, cuando dejó de observar, Yue le tocó el hombro y le ofreció un cuenco de sopa de la gran olla que ahora estaba encima de la fogata, Farina aceptó encantada y cuando comenzó a degustar las primeras cucharadas de la comida, una voz madura hizo callar a los dos desconocidos que discutían, se trataba de nada más que Caine y lo acompañaba Ceylan, ambos cargaban con montones de armas las cuales posiblemente las estaban afilando o revisando su condición. Después de pegar el grito, ambos dejaron las armas en suelo y se acercaron a la fogata.

-¡Jericho, Plum! Me decepcionan, sobre todo tú Plum, te creía la más madura de aquí pero veo que estás al mismo nivel de este idiota – dijo Caine regañando a los dos que discutían

-Lo siento mucho señor Caine pero solo protegía a esa chica que estaba siendo molestada por este cabeza de músculo – aseguró Plum humildemente

-¿Yo? ¿Molestando? ¿¡De qué demonios hablas?! Yo solo quería saber si ella era la chica de la que tanto hablaban, pues no pude ir a buscarla anoche porque tuve que quedarme Armando y protegiendo el campamento con estos dos idiotas – Dijo Jericho apuntando a los otros dos desconocidos que estaban comiendo y aún no decían nada

-¡Reiterar una pregunta también es hostigamiento! además si su cara era nueva para ti debes usar la cabeza y darte cuenta tu mismo que ella es la chica de quien hablábamos ¡Ten un poco de sentido de común caramba! – bramó Caine ante el musculoso

Caine en vez de apaciguar la discusión, irónicamente comenzó otra, Yue trató de frenarlos pero con su tono muy bajo no lograba llegar a ellos, por otro lado Ceylan y Plum prefirieron no interferir y los otros dos que aún no decían nada seguían igual de callados que antes aún devorando los cuencos de sopa, todo parecía que no iba a acabar nunca hasta que Farina cuando acabó de comer dejó su cuenco con fuerza en el suelo, se puso de pie y con decisión separó a Caine y a Jericho fulminándoles con una mirada furiosa pero firme y llena de determinación

-Ok basta ¿No saben lo estúpidos que se ven ahora? Se supone que vinimos en una misión de rescate no de camping ¡así que compórtense como guerreros disciplinados y no como un montón niños exploradores!

Caine y Jericho se callaron, el segundo se volvió a sentar alrededor de la fogata y el primero se echó a reír.

-¡Es verdad jefa! Parecemos todos unos niños discutiendo mientras desayunamos, esto mas que un campamento militar parece un campamento juvenil – dijo Caine con una enérgica risa

-Ejem… bueno gracias por entenderlo Caine, ahora escúchenme, a los nuevos gracias por venir en serio significa mucho que nos presten su apoyo para una empresa tan personal y antes que cualquier otra cosa me gustaría que se presenten ante mi si no es mucho pedir… después hablaremos de lo demás

Farina habló con un tono de liderazgo muy seguro y firme pero relajado y sin ningún ápice de furia en ninguna de sus palabras, eso impresionó a los nuevos e hizo que pusieran toda su atención en la chica, ella irradiaba un aura de mando natural que era muy inusual ver en estos días de paz que no templan a ningún líder bueno debido a la ausencia de décadas de guerras y batallas.

El musculoso fue el primero en presentarse, el primero alzó su mano y cuando Farina le dio la palabra el se puso de pie y habló.

-Mi nombre es Jericho, antes de esta guerra era lider del equipo de caza de mi tribu asi que se usar todo tipo de armas, pero prefiero las hachas y mi mayor talento son estos dos bebés que crecen en mis brazos – dijo sonriendo y con una expresión arrogante mientras flexionaba sus biceps -y eso es todo ¿Necesitan algo mas que les diga sobre mi? Yo no lo creo cuando conocen estos dos

-Muy bien Jericho entendemos lo notable de tu cualidad, salta a la vista, ahora siéntate que le toca tu compañera a tu derecha

-Gracias jefa ¡Mi nombre es Plum y antes de esta guerra era nada mas que una hija devota a mi familia, pero aprendí por mi cuenta a usar el arco así que se defenderme por mi misma, jefa! – dijo Plum bastante alto y rápido casi ahogándose al decir la frase

-¡Esta bien entiendo pero relájate! No soy ningún monstruo para seas tan formal, además casi te matas pronunciando esa introducción, mejor siéntate y pasemos al siguiente ¡Ustedes dos que no han dicho nada, preséntense!

Ambos jóvenes se levantaron, eran mellizos y su única diferencia a la vista era su vestimenta, todo lo demás era exactamente igual; peinado, cara, ojos, voz, color de cabello. Pero tal como se dijo no poseían otra diferencia VISIBLE, esta otra diferencia radicaba en una menos obvia y que no se podía declarar sin conocerles, su personalidad y aficiones.

-Mi nombre es Hart y antes de esta guerra me dedicaba a estudiar a la madre naturaleza y como imitar su poder, se usar magia anima y a decir verdad soy bastante competente, úsenme como le parezca mas conveniente jefa – Dijo el gemelo de la izquierda con un tono bastante educado, formal y modulado

-¡Y yo soy su hermanito favorito! Me llamo Dart porque soy como un dardo, rapido, poderoso y perforo a mis enemigos con mi espada ¿Lo captas nena? Antes de esta maldita guerra era me gustaba ayudar a cazar y a repeler a los intrusos pero me gustaba mucho mas dormir después de haberle hincado el diente a un buen poco de carne y un gran trago de cebada fermentada ¿Pero a que hombre no le gusta eso eh? – Dijo el gemelo de la derecha con una soltura dando a conocer lo pasota que era

-¿Asi que eres un espadachín y tu hermano es un mago? Bueno gracias por compartirlo pero me gustaría que te tomaras esto mas enserio como tu hermano

-¡Ah ya vas a empezar igual que los otros viejos, no soy ningún niñito y tu no eres mi madre para decirme como debo ser! ¡Abuela!

-¿!A quien llamas…?! Mejor no te contesto eso o quedaría como una imbécil al iniciar yo misma una de esas discusiones que juré evitar – Farina pega un respiro bien hondo y prosigue- Ahora ordenen todo que nos vamos…

-¡Un momento Jefa! Aun no nos a dicho que ocurrió ahí dentro, le encontramos en la entrada inconsciente asi que no pudimos ver nada raro pero sospechamos que algo malo le sucedió por las heridas en sus puños – Dijo Caine con un tono de preocupación en su voz

-si, noté las vendas en mis manos, eso me dijo que ustedes se percataron de que algo me sucedió allí por eso como se enteraron de ello merecen saber lo ocurrido

Y Farina les contó todo lo ocurrido desde que entró a la niebla, describiendo con todo detalle su encuentro con el hombre misterioso de cabello negro y ojos rojos, desde que trató de engañarla transformándose en Fiora hasta cuando la chica se desmayó por la poderosa aura del hombre.

-Eso es todo ¿Sabían alguna de las cosas que les acabo de decir?

Todos lucían sorprendidos y lo estaban mucho mas cuando oyeron la descripción de la bestia de la niebla, nunca nadie les había dicho que se trataba de un humano, mucho menos uno con el mismo color de ojos que ellos, eso preocupó a todos, pero se calmaron de momento cuando Farina volvió a alzar la voz.

-¡Entiendo que puedan estar sorprendidos por todo lo que les dije y que tienen mucho por asimilar! ¡Pero estamos a nada de cruzar ese maldito bosque con niebla, no se llenen la cabeza con ideas tontas que les infundan miedo o que les desconcentren, lo único que deben saber es que mientras estemos unidos y trabajemos al unísono nada podrá detenernos! ¿Quién está conmigo?

Todos vitorearon a Farina y aplaudieron su discurso, su inspirador desplante llenó de confianza a sus perturbados compañeros quienes se hubiesen comido la cabeza pensando en la nueva información que recibieron.