No importa lo que intentase, Sir Sigurd por más que se esforzase en enfrentarse al ejército Nohrio usando los cuerpos de los soldados Hoshidianos no podía igual sus habilidades al tener como traba la capacidad de los soldados, además del hecho de no dejarlos morir bajo ninguna circunstancia por lo que se veía obligado a retirarse si la apuesta era muy arriesgada, lo que frustraba al noble guerrero y lo hacía sumergirse en la desesperación.
-¡No, no puedo permitir que se vayan así, yo sé que "él" se encuentra detrás de todo esto! También sé que no lo han logrado honestamente ¿Cómo es que han hecho movimientos tan imperceptibles en tan poco tiempo? Sin duda no están jugando honestamente, pero aun así creo en que puedo derrotarlos… si tan solo no estuviese atrapado en esta forma espectral
Se decía así mismo para no perder la poca esperanza que le quedaba, pero fuera del campo de batalla se encontraba Roland mirando con pena las escenas reflejadas en sus ojos, la caída del príncipe Corrin, el mal trato entre propia familia y sobre todo la guerra misma que, aunque la justificasen por el hecho de estar defendiendo un ideal, a fin de cuentas, no servía de nada ¿Cuan vidas se sacrificaban para lograr esa paz que buscaban?
-No… esto está mal, la guerra no debe ser un juego… ¿Es que acaso solo somos peones? ¡No, la vida no es un juguete! No importa si luego estos dioses van a resetear este mundo a su estado anterior a nuestra llegada ¡Jugar con muchas vidas no está bien sin importar el fin o que tanto lo arreglen después! – Pensaba Roland en su parálisis y aunque parecía tener duda, una resolución se forjó en su interior - ¡Por ello para acabar con esto debo hablar con esos dos hermanos y aunque yo no pueda oírlos yo sé que ellos me oirán!
Seguidamente Sir Roland alzó su cabeza en dirección al cielo y con sus puños apretados gritó con fuerza: ¿Así van a arreglarlo todo? ¿Con otros zanjando sus asuntos por ustedes?¡Si de verdad quieren hallar la paz deberían resolverlo ustedes mismos, ni nosotros ni esos otros deberían hablar por ustedes cuando se trata de un problema entre hermanos! No importa si hay poderes misticos, poderosas armas o el destino de la tierra ¡A final de cuentas es un problema familiar entre ustedes dos! ¿Por qué deberíamos ser nosotros quienes decidan por ustedes? ¡Por eso las guerras no llevan a nada, por qué no se puede solucionar nada si no enfrentas el problema tú mismo!
Pese al gran peso y razón de sus palabras, como era de esperarse sir Roland no obtuvo respuesta de parte de ninguno de los dos hermanos dioses en conflicto, es más, debido a la gran desventaja que experimentaba el ejercito Hoshidiano las líneas se rompieron y muchos soldados Nohrios atravesaron las líneas aliadas y se aproximaron a quienes estaban en la retaguardia. Sin piedad se acercaron unos "caballeros oscuros" a donde estaban las chicas atendiendo al príncipe caído, de lo rápido que ocurrió no se dieron cuenta de que iban hacia ellos lo que dejó en las manos de Roland quien veía la escena salvarles la vida, no le gustaba nada la guerra ni tener que luchar, pero le gustaba mucho menos tener que ver sufrir a inocentes.
Roland voló rápidamente hacia los jinetes Nohrios atacantes y poseyó al caballo de uno de ellos para de esa manera estrellarlo contra el del otro jinete en carga y así salvarles la vida a los inocentes sin matar a los enemigos.
-¡Lo logré y sin víctimas! – Roland observa como el grupo se repliega hasta otro lugar más seguro - Creo que no queda otra forma de hacerlo, haré que mis actos hablen y ganaré esta prueba, pero solo bajo mis términos, tal vez así mi mensaje llegue a ellos y terminemos este absurdo "juego" que ellos tienen
Y un nuevo Roland se marchó decidido a apoyar a Sigurd en batalla, por otro lado, Jake quien ya había llegado a un acuerdo con el monje Azama, este acepta acompañar a nuestro héroe al campo de batalla para apoyar al ejército Hoshidiano pero durante el camino Jake se daría cuenta de que algo no andaba bien con Azama gracias a una ayuda inesperada.
-¿Qué sucedió Azama como llegué aquí? – decía aun un poco aturdida Setsuna
-Claramente caminabas medio dormida Setsuna lógicamente por ello tu no puedes recordar nada de lo que ha acontecido últimamente
-No… espera si me acuerdo de algo, sentía a alguien cerca y luego… ¡agh mi cabeza! ¿Qué es esto? ¿Azama como le haces para hacer aparecer esa energía morada alrededor tuyo?
-De-Debes seguir medio dormida querida Setsuna, pues yo no siento nada fuera de lo usual – replicaba algo nervioso el monje
¿Qué fue eso? ¿De verdad la arquera Hoshidiana había visto aquello? Jake intrigado pero decidido le invadió la duda y para comprobar lo que la chica estaba diciendo aprovechó que el monje estaba distraído e ingresó nuevamente al cuerpo de Setsuna, pero esta vez sintió una especie de calidez en su pecho y posteriormente pudo ver lo mismo que ella había visto ¡Aquella aura morada que rodeaba al monje! Pero no solo eso, Jake de alguna manera estando allí potenció la visión de Setsuna y además del aura pudo ver a una silueta de un chico elegante de cabello lavanda con una ostentosa capa.
-¡Eres el campeón de Shadow ese tal príncipe Lyon! – dijo Jake a través de Setsuna - ¡Oye eso es ilegal las reglas decían que los héroes del equipo rival estaban fuera del alcance de los contrarios!
-¡Maldición me descubrieron no puedo dejar que me atrapen, tuviste suerte inútil, hasta nunca!
Y tan rápido como lo descubrieron escapó pues el monje cayó desmayado cuando la anterior frase fue dicha, lamentablemente esta visión no sirvió para detectar para donde se fue el otro campeón, seguramente solo funcionaba para detectar otras formas de vida en otros seres vivos o algo por el estilo pensó Jake. En lo que duraba su reflexión una voz sonó en su cabeza.
-Oye tu eres la presencia que sentía antes ¿Qué le hiciste a mis ojos? Estoy segura que antes no podía ver esas cosas
Era la voz de la propietaria original del cuerpo no parecía estar tan aterrada si no mas que nada curiosa.
-Si perdona me llamo Jake y estoy aquí para ayudar a vuestro ejercito a ganar esta guerra junto a mis amigos pero nos separamos y ahora los estoy buscando por eso "tomé prestado" tu cuerpo para poder encontrarlos pero entonces sucedió todo esto que tu compañero fue poseído por uno de mis enemigos y…
-La verdad es que no entiendo que puedas ser o que tan fuerte eres si dices que vienes a inclinar la balanza, pero yo sigo de una pieza y ahora gané un super poder mega guay así que supongo que puedo confiar en ti ¿Oh estoy yendo muy rápido?
-No estoy bien con ello y te prometo que no le hare nada malo a tu cuerpo como dañarlo o bueno otras cosas malas, solo permíteme usar tus piernas para llegar con mis amigos
-Muy bien señor eh… lo que quiera que seas te ayudaré, sígueme usando así también descanso un poco antes de la batalla jejeje
-Oye, pero cuando te deje te sentirás mas cansada debido a… bueno creo que no saco nada diciéndote
-Si solo ve y haz lo que debas hacer, pero si tienes el atrevimiento de usarme para dañar a la princesa Hinoka haré que te arrepientas, no sé cómo lo haré, pero haré algo
-No te preocupes por el contrario la iré a ayudar ahora en marcha no hay tiempo que perder por lo que puedo ver a lo lejos la batalla ya comenzó ¡Oye esto es impresionante tienes muy buena vista!
-Soy arquera debo tenerla ahora camina señor cosa, yo me echaré una cabeceadita en un rincón por aquí
Y la voz se cayó por completo como si nunca hubiera estado allí, Jake se alegró de conocer a alguien tan increíblemente peculiar, aunque en el buen sentido, corrió sin mucho esfuerzo gracias al gran estado físico de la arquera, pero mientras iba en dirección hacia donde el combate se había encendido no dejaba de pensar en aquel fenómeno recién acontecido ¿Era acaso un efecto secundario de poseer a otros? ¿variará por persona? ¿Qué hace que ocurra? Tantas preguntas, pero ninguna respuesta, esto le motivó a querer acabar con el actual conflicto para así poder consultar con la señorita Light sobre estas cosas que estaban pasando.
Por otro lado, la diosa veía no muy contenta el desarrollo de los acontecimientos, ambos hermanos y el juez miraban todo a través de una serie de orbes mágicos que les permitían mirar a cada campeón y lo que vio Light en el de Jake le disgustó al ver que su hermano había roto una de las reglas, pero el padre tiempo su abuelo quien hacia de juez no dijo nada ante tal infracción, esto sin dudarlo encendió el espíritu justiciero de la chica y reclamó por dicho descuido.
-¡¿Abuelo que no ves?! ¡Uno de los chicos rompió uno de los códigos establecidos! ¿No vas a decir nada?
-¿De qué hablas? yo no he visto nada tal vez deben ser imaginaciones tuyas – le contestó tranquilamente el anciano
-¡¿Imaginaciones mías?! ¡Pero estaba allí mismo era imposible de no ver!
-Tal vez te sientes molesta de que todo me comience a salir bien hermanita ¿Percibo a una mala perdedora?
Algo andaba mal, no solo era lo extrañamente rápido que los campeones de Shadow invadieron el territorio enemigo o que poseyeron gente del bando que no les correspondía, también era extraño como podían moverse tan rápido desde puntos tan distantes, otra prueba de ello era en la escena del conflicto entre Xander y Ryoma, sus chicos cuando llegaron los campeones de su hermano ya estaban allí ejecutando un plan, lo mismo con el misterioso mago Nohrio que derribó a Jake, era evidente que estaba poseído por alguien del otro equipo pero como lo hizo llegar allí si en ese tiempo los Nohrios estaban recién arribando a la frontera. Nada tenía sentido y ella estaba segura que el abuelo estaba compinchado con Shadow, pero no tenía como probarlo ¿De verdad iba a quedarse así a sucumbir ante las harteras movidas de esos dos? Pero entonces un inusual espasmo en el anciano le dio una idea de lo que podría estar pasando, aunque no sabia como probarlo sin riesgos pues en ese minuto se le ocurría una solución, pero era muy arriesgada y si la hacía y se equivocaba iba a estar en serios problemas, pero entonces ¿Qué debería hacer? ¿Arriesgarlo todo por la verdad o dejarse consumir por el miedo?
