-Lo siento, estoy un poco cansada.-
Cuando Sakura volvió la vista hacia el frente evitó mirarlo en su camino hacia la cima de las escaleras. Sasuke la siguió con la mirada hasta que se perdió fuera del escaso campo de visión que podía abarcar con la esquina del ojo y cuando el eco de sus pisadas desapareció dirigió la vista hacia Naruto, el semblante sombrío y subiendo los escalones sin prisa.
-¿Qué molesta a Sakura?- Le preguntó una vez que estuvo a su lado. Naruto inclinó la cabeza para mirarlo de soslayo y casi pudo ver como rápidamente intentaba encubrir lo sucedido.
-Cree que me equivoco con respecto a Orochimaru,- mintió de una forma que resultaría convincente para cualquiera que no supiera que las dudas de Sakura sólo entusiasmarían a Naruto en su afán de hacerla confiar en él. -Le molesta que no confíe en su criterio.-
La facilidad con la que el rubio se calló la boca después de eso había sido suficiente para él. El sonido que hicieron ambos pares de pies al subir el tramo restante que los llevaría al piso de las habitaciones no fue interrumpido por ninguno de los dos hasta que llegó a la puerta de su habitación. Antes de que pudiera girar el pomo, la voz de Naruto lo detuvo.
-Cuando la encontraste...- Se refirió a lo que habían hablado durante la cena hacía algunas horas. -¿Cómo...?- Pausó, y le pareció que no podía encontrar las palabras adecuadas. -Ella... ¿Ella parecía enamorada?- Preguntó él finalmente. -¿Cuando la viste, sabías que te buscaba a ti?-
La impasibilidad de su mirada acompañada del silencio pareció incomodar a Naruto, quién se revolvió incómodo y parecía exigirle una respuesta con la intensidad de sus ojos azules. Cuando estuvo frente a Sakura por primera vez en la habitación de Sunagakure, ella lucía angustiada. Si intentaba afinar los detalles de su recuerdo podía percibir su cansancio y perplejidad. Definitivamente no pareció que estuviese esperando por él. Probablemente si Sakura hubiera transmitido únicamente ese amor y afán de encontrarlo, eso lo habría hecho alejarse en lugar de pedirle que lo acompañara. -Ella parecía perdida.- Le respondió, e inmediatamente vio como su mirada se dirigió hacia el suelo.
-Pero...- Arrastró el rubio. -Sakura siempre quiso irse contigo. Todo el tiempo estuvo esperando tu regreso.- Imaginarse a Sakura en Konoha, marchitándose en su espera no fue mucho más agradable. Pero ahora sabía que había más detrás de su escape y lo inconcluso del asunto seguía molestamente presente en sus pensamientos. -Estaba buscándote a ti, Sasuke.- Repitió, obtuso.
-Cuando le tendí la mano a Sakura no me pareció que habría habido alguna diferencia en si hubiese sido la mía o no. Pareció como si simplemente estuviese esperando una mano para aferrarse.- Le dijo a Naruto, y los labios del rubio se volvieron una línea tensa. Después de unos segundos, su amigo sólo pareció cansado.
-Lo que sea que fuera... Gracias por no abandonarla.- La culpa de Naruto se había transformado en agradecimiento y ello hizo que se tensara, incluso más cuando él posó una mano en su hombro. -Has cuidado de ella todo este tiempo,- la presión que ejercían sus molares en los músculos de su mandíbula se acrecentó, -no esperaba menos de ti.-
Sin embargo, la tensión se liberó bruscamente cuando la mano extendida de Naruto, en una fracción de segundo comenzó a gotear rojo escarlata y superpuesta sobre él estuvo la imagen de Sakura agonizante, lo cual hizo que apartara la mano del rubio con una pequeña sacudida. Perturbado, sin quererlo su semblante traslucía el sentimiento de culpa del que aún no había llegado a deshacerse desde la pelea. No había cuidado de Sakura, la había puesto en peligro. Se había alejado de ella porque quería dejar de hacerle daño, y lo que sea que había ocurrido con Naruto en su ausencia la había enviado hacia él y eso había sido un error. De cierta forma, Naruto la había puesto en peligro al permitirle huir así y estaba empezando a percibir como ello le molestaba. No sintió la necesidad de encubrir su entrecejo fruncido detrás de la indiferencia esta vez.
-Ella debió de haberse quedado en casa.- Profirió Sasuke, lo suficientemente incisivo como para que él supiera que de cierta forma lo estaba responsabilizando. Naruto no tenía idea de qué, pero no necesitó saber todo lo que había ocurrido para volver a sentir el escozor de la culpa que le otorgaba la certeza de haber fallado de cierta forma.
A pesar de ello, Naruto volvió a preguntar. -¿No la quieres a tu lado, Sasuke? ¿No estás feliz de estar junto a ella?-
El picaporte hizo clic al abrirse bajo su mano. -Sakura necesita estar en Konoha.- Resolvió decir, después de algunos segundos. No podía decirle que había sido poco efectivo en mantenerla a salvo durante aquellas semanas. Ellos la habían protegido desde que se había ido de la villa con Orochimaru durante años contra muchos peligros, él incluido. Si Sakura se tratara de otra persona habría muerto bajo su jurisdicción, él podía ver claramente que era parte del problema. La otra parte era Sakura, incansable, idiota y suicida. Incluso Naruto lo entendería si tuviera una imagen clara de todo lo que había ocurrido desde que habían empezado a viajar juntos. Por otro lado, también estaban ellos, Naruto, Kakashi y todas las demás personas que revoloteaban en las memorias vertiginosas de Sakura, quienes eran capaces de protegerla, pero por alguna razón no habían podido retenerla. Captó por la esquina de su ojo como los labios de Naruto se movieron para decir algo, pero el sonido murió una vez cerró la puerta detrás de si.
El vacío de la habitación le dio un saludo impersonal. Por un momento tuvo la desagradable certeza de que la tranquilidad en ese lugar sólo sería posible mientras estuviese allí dentro.
Sus ojos giraron de un extremo del pasillo al otro para enfocar ambas figuras que caminaban a su lado. A su izquierda, el perfil de Sasuke era cincelado y distante, del lado opuesto, los rasgos felinos de Naruto estaban expuestos en la forma distraída en la que su cuello se inclinaba hacia la derecha. Ambos lucían raros aquella mañana, aunque no podía señalar con exactitud qué podía haber de extraño en Sasuke. Habían pasado muchos años desde que podía leer tan fácilmente los pensamientos a través de la oscuridad de sus ojos. Nunca recordaba tan bien su propia vejez como cuando estaba acompañado de ellos y notaba que ya no les rebasaba por un empalme y que ya no estaba en el medio de sus pequeñas trifulcas de mocosos.
-¿Sakura no está incluida en esto?- Preguntó en su característico tono monótono.
-No estaba en su habitación,- dijo Sasuke.
-Creo que es lo mejor,- opinó Naruto, inclinando el cuello en su dirección. -Si se pone sarcástico, probablemente Sakura-chan se pondría de mal humor. Quiero escucharlo antes de que los demás lo hagan.-
Le envió una mirada ladina. Es lo que ella ha evitado hacer y es lo que pretendes usar como argumento, pero en caso de que Sakura tenga la razón, no querías que ella lo presenciara, ¿No es así? No fue como que Naruto pudo leer sus pensamientos, puesto que parecía inmerso en los suyos. Por alguna razón intuía que el hecho de que sus antiguos alumnos se hubieran perdido de vista luego de la cena tenía que ver con el ambiente extraño, pero no pudo darle vueltas a la idea una vez que llegaron al final del corredor, con los ninjas de Kumogakure apostados frente a la puerta. Cuando Naruto y Sasuke se detuvieron esta vez se adelantó un par de pasos, el sombrero de Hokage en la mano cual carta de presentación.
-Queremos hablar un poco con el prisionero.- Les informó.
Después de intercambiar breves miradas, ambos guardias asintieron al unísono. La coordinación de la seguridad le pareció agradable. Utilizaron sellos para comunicarse con sus contrapartes en el interior de la prisión y una vez adentro notó que la energía que rezumaba dentro de la habitación se debía a técnicas de reforzamiento. Había más ninjas dentro, repartidos hacia los extremos, mientras que de una forma incluso inofensiva Orochimaru permanecía sentado en una silla en medio de la prisión, con las manos en las esposas de chakra descansando sobre el regazo. Rodeando la única silla y abarcando al menos dos metros al cuadrado a su alrededor, la inscripción de un sello barrera se encontraba en el suelo. En ese país no subestimaban en lo absoluto la amenaza que podría representar Orochimaru y le complació saber que después de todo lo pasado, el resto de las naciones podían aprender de los errores que habían cometido las demás, especialmente Konoha y Suna. Personalmente, se inclinaba ante la opinión de Sakura más que hacia la imparcialidad de Sasuke en el asunto, pero era el criterio de Naruto el que necesitaba validar. Después de todo, eran sus decisiones las que regirían Konoha una vez estuviera listo para hacerlo, y mientras más pasaba el tiempo vestido con la toga de Hokage más deseaba que llegara ese momento. Aún así, no permitiría que Naruto tomara una decisión equivocada mientras pudiera impedirlo, y confiaba que podría hacerlo incluso después de que éste se convirtiera en el Séptimo Hokage. En su defecto, Shikamaru lo haría.
-Debo decir que esperaba sus visitas.- Los recibió la voz viperina, paseando la mirada sobre ellos. -Especialmente la de ella, pensé que habría querido verme en este lugar.- Comprendió que se refería a Sakura, había un tinte de burla en sus palabras, aunque su rostro no lo traslucía. El desagrado de Sakura debió ser bastante obvio durante el tiempo en el que compartieron espacio.
-¿Podrías culparla?- Dijo Kakashi en su defensa, eligiendo de esa forma establecer la conversación que realmente quería tener.
-Es la aprendiz de Tsunade después de todo, Hokage. Sólo está representando la opinión que tendría su maestra si estuviese aquí. Aunque quizá si tenga sus propias opiniones al respecto.- Dirigió la mirada hacia Naruto y Sasuke, y tuvo la certeza de que le hubiera tomado algo de esfuerzo no hacer que Sakura le hubiese estampado un puñetazo de estar allí. -Hablando de ella, ¿Por qué no está aquí?-
-Tampoco creo que podrías culpar a la Godaime por querer mantener la distancia con respecto a los asuntos que te involucran.- Por un momento, tuvo el impulso de mandar a traer otras sillas, se contuvo.
-Hmp.- Se limitó a murmurar, y ésta vez fijó la vista en Naruto. -¿Qué hay de ti, Naruto-kun? ¿Crees compartir el criterio que hubiese tenido tu maestro, o tienes tus propias opiniones?-
-Realmente no, no creo que ninguno de nosotros pueda ser imparcial con respecto a nuestros maestros. Tú fuiste un maestro de mierda y por eso a Sasuke le importa poco todo el asunto,- dijo Naruto, casualmente hablando. -Pero estoy aquí con la que creo que hubiese sido la opinión del mío. Te consideraba su amigo, después de todo.-
Orochimaru musitó una risilla como un siseo. -Jiraiya nunca me perdonó que abandonara la aldea. Tampoco que hubiese matado a Hiruzen e intentado hacer lo mismo con Tsunade. Estuvo dispuesto a matarme entonces y dudo que si estuviera vivo no estuviese de acuerdo con ella, eso hubiese estado en contra de todo lo que él era.-
-Te equivocas.- Naruto se cruzó de brazos. -Él ya te había perdonado todo... Creía que eras un idiota malagradecido y que no te merecías el aprecio de Tsunade-obaachan y el suyo. Pero si estuviera aquí, probablemente estaría diciéndotelo a la cara el mismo. Te preguntaría cuáles son tus verdaderas razones para querer volver a Konoha.-
Sin poder evitarlo, Kakashi pensó en ellos, en su equipo y las similitudes. Vio a Sasuke con la camisa de fuerza que le habían colocado al apresarlo después de la guerra en el lugar en el que se encontraba Orochimaru. En como Hiruzen no había estado presente para evitar que se dañaran unos a otros, las tragedias que azotaron a su equipo y tampoco el triunfo que había caído sobre ellos. Cerrar los ojos brevemente fue su manera de suspirar de alivio sin hacerlo. Agradecía haberse mantenido lo suficientemente con vida como para llegar a evitar que algunas de esas mismas tragedias se repitieran con el Equipo Siete.
-Jiraiya y Tsunade...- Orochimaru expuso el cuello y los apuntó con el ángulo de su barbilla al mirar hacia el techo. -A ellos nunca les entusiasmó la idea de tener aprendices tanto como a mí. Yo veía oportunidades de subordinación donde ellos veían posibles molestias. Siempre tuve la mirada puesta en dirección opuesta a donde ellos apuntaban... Apartarlos fue sencillo, los creía estúpidos por no ver lo que yo veía... Pero el tiempo demostró que era yo quien era incapaz de ver que ellos miraban en dirección algo más significativo.
»Yo veía la inmortalidad como único destino. Pero de alguna forma, ellos habían conseguido la eternidad y no pude entenderlo hasta que vi lo que había cambiado en ellos desde que los había apartado. Eran ustedes. Todos trabajan siempre para arrancar al árbol enfermo de raíz, lo incineran o cortan para borrar todo rastro de su existencia y evitar que infecte a otros. En cambio, al árbol que da buenos frutos lo veneran y permanece.
»Jiraiya fue asesinado como un perro y ni siquiera se recuperó su cadáver.- La indiferencia de Orochimaru al respecto lo hizo seguir a Naruto con la mirada, y notó como su reacción ante la frase indolente fue efímera, mesurada. Los músculos de sus brazos se tensaron en el cruce. -No tiene familia y mucho de lo que hizo no le sobrevivió. Pero te escogió a ti,- se dirigió a Naruto. -Escogió al chico del Rinnegan y cambió el destino del mundo. Por eso aún está aquí y en la historia y perdurará aún después de que mueras a través de todo lo que has hecho.-
»Y sobre ella, ni siquiera necesita estar presente a pesar de estar viva, la otra chica es peor. Tsunade encontró a alguien que pudo ser el recipiente de su fama e incluso es capaz de añadirle un poco de la suya. Ambos alcanzaron la eternidad a través de ustedes, lo suficientemente relevantes para modificar el rumbo de las cosas. Ellos serán venerados, recordados y mantenidos a través de los tiempos por estar detrás de lo que ustedes puedan convertirse y hacer.-
Un monosílabo, lo más parecido a una burla que podía emitir, abandonó los labios de Sasuke. -Eternidad.- Repitió él. -Ciertos daños son eternos. Eres lo suficientemente difícil de matar como para creer que podrías hacer de las tuyas durante mucho más tiempo.-
-No hay nada que hacer, Sasuke-kun.- Orochimaru lo miró con nimiedad, como si le causara cierto fastidio tener que explicarse tanto. -Al final de la guerra estaba bastante claro para mí que no era eterno. Podía ser imperecedero, pero mi aporte a este mundo será cazado para ser desaparecido hasta no quedar rastro. Mi trabajo tendría que ser de nunca acabar para permanecer.-
-Tu aporte a nuestra historia ha sido bastante contundente. Asesinaste al Sandaime, tu maestro, entre otros hechos relevantes.- Le señaló, casi monótono.
-La infamia es contraproducente, Hatake Kakashi.- Y con eso, la sonrisa burlona apareció en su rostro. -Años de ella me dieron un espacio amplio para... explorar mis capacidades de la forma en la que deseaba hacerlo. Pero sólo un poco de la clase correcta de fama, como mis acciones durante la cuarta guerra, fue suficiente para que estén dispuestos a negociar conmigo en lugar de eliminarme por una vida de crímenes. He vivido lo suficiente de esta vida como para saber como seguir viviéndola durante mucho tiempo más... Incluso más que ustedes. Pero no me interesa hacerlo. Quiero perdurar en el tiempo.-
-Querías vivir para ver lo que Sasuke podía hacer con el mundo.- Intervino Naruto. -Esa fue la explicación que diste para cambiar el rumbo de las cosas aquella vez. Estás vivo para hacerlo, y no parece que te vayas a morir pronto. No necesitas estar en Konoha para hacerlo, y estar aquí es una apuesta que puede salirte demasiado costosa. ¿Tu forma de 'perdurar' en el tiempo es más valiosa que tu libertad? ¿De que se trata, entonces?-
Bien, Naruto. Kakashi cambió el peso de una pierna a otra. Ni siquiera necesitaba intervenir más de lo necesario.
-Puede que Sasuke sea el único aprendiz que tuve que realmente importe.- Dijo, dirigiéndose a su antiguo discípulo. -Eras el único que pudo hacerme eterno en el tiempo, tu proceder una extensión del mío por el cual necesitaría vivir para observar. Pero no soy tan tonto como para creer que tienes demasiada de mi influencia en ti. Y aún tengo bastante tiempo para poder hacer algo de ese cambio por mi cuenta, pero la única forma de permanecer es dejar de ser el árbol enfermo. Dejar de ser perseguido y que mis haceres sean borrados.-
-¿Cuál es tu plan con Konoha?- Preguntó Sasuke, tajante. Eso tampoco estaba mal, pensó Kakashi.
-Árboles. Que metáfora tan poco creativa.- Se burló Orochimaru. -Digamos que la única forma de que algo permanezca es protegiéndolo. Durante todo este tiempo sólo me he protegido a mi mismo, y lamento decir,- aunque no lo parecía en lo absoluto, -que no sé proteger otra cosa. Pero la única otra raíz, mi única extensión, todo apunta a Konoha. Es el único lugar en el cuál podría hacer algo de bien si quisiera, porque es una parte de mí. La marca que dejaría en este mundo permanecería a la sombra de la Hoja.
»Además... Todo lo que alguna vez he hecho desde que me fui fue para regresar. Penoso de admitir, pero es el hogar después de todo.- Finalizó con una sonrisa suelta.
Caminar de vuelta por el pasillo fue distinto. Naruto se veía decidido y lo que Sasuke traslucía podía ser o no resignación, quizás indiferencia. Personalmente, ahora tenía la certeza de que esto podría ser realmente beneficioso para todos. Tal vez Hiruzen no había estado presente para presenciar el ascenso de Tsunade ni la caída de Jiraiya, pero quería pensar que lo había observado todo desde el lugar que suponía que existía desde que había estado en el limbo de la muerte en el ataque de Pain, y que de esa forma también pudiera ver lo que podría tratarse de la redención de Orochimaru.
Probablemente había una abundante cantidad de trabajo burocrático que hacer como Hokage en una reunión de ese calibre, pero cuando los chicos se dirigieron al piso de abajo los siguió en silencio. Sabía a quién buscaban, e intuía que los resultados de su pequeña reunión no aliviaría la tensión que se había levantado entre ellos. Mientras Ōnoki no apareciera, supuso que podía volver a ser un poco más del instructor que tenía años sin ser y utilizar alguno de sus antiguos trucos de equipo con ellos. La dinámica que había podido observar entre los tres desde que se habían encontrado lo hacía pensar que sus métodos no serían menos efectivos que como lo habían sido cuando ellos eran niños; no habían cambiado lo suficiente.
Naruto se detuvo ante la puerta doble y tocó la puerta de una forma incómoda, en lugar de llamar o asomar la cabeza como lo habría hecho normalmente. Sasuke, como él, veía a través de los cristales redondos como diminutas ventanas en cada una de las portezuelas, captando breves vestigios de rosa en el interior. Uno de los médicos abrió las puertas y no hizo ningún ademán de anunciarlos, sólo se apartó para dejarlos pasar luego de una sutil reverencia.
Habían proveído a Sakura de una bata blanca, pero de igual manera destacaba por encima de la esterilidad del lugar y también entre sus pares. El laboratorio era amplio y bien acondicionado, había equipos médicos en abundancia, la tecnología del lugar era bastante más avanzada que en Konoha. Había alrededor de cuatro ninjas médicos de Kumo en el lugar, pero todos pululaban alrededor de Sakura y los sujetos de experimentación. Notó el rubor en las mejillas del sujeto más joven, entre otras muestras de casual interés y le tomó unos segundos comprender que se debía a la cercanía de su alumna. Escudriñó a Sakura con ojos divertidos y también con algo de su propia admiración. Había crecido para convertirse en una joven hermosa y en unos años se convertiría en una mujer hermosa. En todo reflejaba a Tsunade, quién desde el principio había intimidado tanto por su carácter y poder como por su belleza.
-Chicos,- los llamó ella, una vez reparó en su presencia. -¿Sucede algo?-
-Tenemos asuntos que discutir, Sakura-chan,- Sakura lo miró con una efímera aprensión y Naruto se apresuró a concluir la frase. -Sobre Orochimaru.-
Ella adoptó una expresión más seria. -Si. La comisión médica y yo tuvimos una reunión,- señaló con la vista a los medicnin en la habitación. -Nos tomó algo de tiempo coincidir en una opinión, pero lo hicimos. En la reunión, compareceremos juntos.-
-¿De qué estás hablando?- Preguntó Naruto. -Eres parte del escuadrón del Hokage, debemos comparecer juntos.-
-No olvido que vine en representación de Konoha, Naruto.- Dicho eso, dirigió la vista hacia él. -Pero ustedes no deben olvidar que mi deber como médico estará por encima de mi deber como kunoichi.- Naruto abrió la boca para replicar, pero ella levantó el índice para callarlo. -Mi opinión médica no cambiaría en una afiliación u otra.-
-Es un asunto que deberíamos discutir, no deberías...-
Sakura interrumpió a Naruto nuevamente. -No habría nada que discutir.- Ella cruzó los brazos. -Dudo que nuestra opinión vea hacia los mismos lugares del problema.-
Hora de intervenir. Kakashi levantó ambas manos, en un gesto que pretendía apaciguar la situación. -Creo que tendremos algo de tiempo para esto. Por ahora, es mejor que dejemos a Sakura hacer su trabajo, Naruto.- El aludido lo miró traicionado. -Esa no es la razón por la cual estamos aquí.- El rubio lo miró con el entrecejo fruncido, y casi pudo escuchar su confusión. -Realmente no pudimos conversar acerca del estado general de Kazuo y Tomohisa. Nos interesa conocerlo, al igual que su evolución.-
El hecho de que alguien finalmente manifestara cierto grado de preocupación por lo que podía pasarle a esas personas suavizó inmediatamente el semblante de Sakura. Apeló por su sensibilidad, pero aquello no era mentira. Para tomar la decisión adecuada debía tener una visión clara de todos los aspectos de la situación, y no escuchar a Sakura sería estúpido y probablemente contraproducente. Su opinión médica era valiosa, era importante conocer hasta qué grado ese tipo de procedimientos podían ser peligrosos si iban a ser aplicados a sus shinobis.
Ella asintió. -Kazuo y Tomohisa están perfectamente. Debido a la... radicalidad del procedimiento al que se les terminó sometiendo, la transición fue rápida y hasta ahora no se ha monitoreado ninguna clase de anomalías con ninguno de los dos.- Ambos hombres la escuchaban atentamente, le pareció que de alguna forma nunca dejarían de aliviarse siempre que un médico afirmara que estaban en buenas condiciones.
Estaba al tanto de cierta parte de los hechos. Intuía que tendría que hablar con Sasuke para saber los detalles reales de la situación, pero conocía que el método aplicado en ambos no podría ser replicado y que el que sería utilizado -de ser aprobado el experimento- era uno más invasivo, peligroso y con menos probabilidades de éxito.
-¿Qué hay acerca de los resultados?- Preguntó. Mismo procedimiento o no, el hecho de que ambos hombres alcanzaran a desarrollar líneas sucesorias satisfactoriamente sería determinante para la toma de decisiones. Si no lograban los resultados esperados, lo más probable es que no hubiese ninguna negociación.
-Les dimos un pequeño entrenamiento en el camino de venida.- Él notó como el mayor se ruborizó un poco y el menor se rascó en un gesto incómodo. -Ambos lograron manifestar las líneas sucesorias.-
-¿Satisfactoriamente?- El rubor del hombre se acrecentó. Realmente no era su intención someter a nadie al escrutinio, pero el camino que tomaba la situación podría favorecer más de uno de sus planes.
-Aún necesitamos un poco de entrenamiento para poder manejarlo, Hokage-sama.- Las palabras salieron tan apresuradas de la boca del más joven que casi sintió pena por él.
Les sonrió con los ojos. -Bueno, desde que están en buenas condiciones y la consecución del experimento estaba a cargo de mi equipo,- dijo refiriéndose a Sasuke y Sakura. -Y ya que mientras Ōnoki no esté aquí tenemos algo de tiempo libre, supongo que podemos aprovecharlo.-
Después de todo, ser Hokage sólo era disfrutable cuando podía abusar ligeramente de su poder.
Intentó ser lo más discreto posible. Sus intenciones iniciales era que sólo Darui estuviera al tanto del asunto-sólo porque necesitaba su aprobación estricta para sacar a ambos hombres del edificio- pero él insistió que debido a que estaban en medio de una reunión Kage, esto los involucraba a todos. La discusión fue corta, ninguno colocó mucha resistencia, todos estaban interesados en observar los resultados de la experimentación y fue allí cuando decidió intervenir. Apeló al hecho de que podrían sentirse presionados, más aún por el hecho de haber sido civiles comunes quienes ahora eran resientes poseedores de un poder extraordinario y difícil de manejar. Sirvió lo suficiente como para poder salir del edificio sin ellos, pero no tenía dudas de que el ojo de arena de Gaara estaría merodeando por ahí, y todos los demás harían honor a sus niveles de ninjas élite. En el entretiempo, tomaría como reto personal descubrir la ubicación de cada uno.
-Tal vez debimos haber avisado antes,- sugirió Darui, caminando a su lado. De nuevo, ellos se habían relegado con respecto a los demás. Sakura y Sasuke fronteaban a Kazuo y Tomohisa, Naruto adelantándoseles. -Puede que no espere tanta compañía.-
-¿Uhm?- Musitó, distraído, debajo de la máscara. No necesitaba estar frente a Naruto para adivinar su expresión. -Probablemente no.- Concordó con él. -Creo que se molestará con Naruto. Debe de haber estado esperándolo desde que estaba navegando hacia aquí.-
Arrivar al lugar habría sido tedioso si Sasuke no hubiese invocado algunos halcones. Al alzarse en el aire, el lugar se encontraba tan arriba que en el camino atravesaron varias nubes. Desde lo alto y conforme descendían, las figuras diminutas que los recibían empezaban a tomar forma, ambas encima del hocico de la inmensa figura del Hachibi. Cuando alcanzaron tierra, A y Killer Bee eran gigantes en comparación, antes de arrojarse al suelo para recibirlos.
-Sabía que vendrían,- gruñó A en forma de saludo. -Por eso me mantuve aquí. Era la mejor forma de mantenerme apartado del asunto y asegurarme que terminaran por involucrarme en el.-
-A-sama.- Asintió a modo de saludo.
-A-sama.- Le imitó Darui. -Bee-sama.-
El último lo ignoró, por supuesto. Ya se encontraba en dirección de Naruto. -Ehhh, cabrón desagradecido, creí que era tu amigo, por ti he esperado y casi plantado me has dejado.- Dijo en rima. Sintió como el sudor le resbalaba, probablemente había estado ideándolo desde hacía un rato.
-¡Yo, Bee!- Naruto ignoró sus reclamos, la sonrisa amplia y brillante. -No seas gruñón, el futuro Hokage debe hacerse cargo de ciertos asuntos.- Dijo, con fingida autoridad. -He traído algunos amigos, apuesto que has estado muy aburrido todo este tiempo, entrenando sólo con el abuelo A.- El rubio levantó la mirada y colocó ambas manos alrededor de su boca para amplificar el sonido. -¡Hey, Gyuki! ¡Apuesto que tú también estás algo aburrido!, ¿Quieres algo de pelea?-
La cabeza gigante del toro se inclinó un poco más hacia el suelo, y la tierra se sacudió ante el bajo vibrato de su risa. -¡Naruto! Han pasado años, pero sigues siendo el mismo mocoso insolente, casi tan insolente como ese zorro que llevas sellado ahí. Siempre estaré listo para darle una lección a Kurama.-
-Si, él tiene mucho que decir acerca de eso,- Naruto se colocó la mano sobre el sello por encima de la ropa, -pero si lo dejo salir ustedes se llevarán toda la diversión. Traje a mi equipo y un par de chicos interesantes, ¿Qué dices, aceptas?-
Cuando Gyuki enfocó los ojos a su alrededor, él también les dio un vistazo a los demás. Kazuo y Tomohisa estaban petrificados frente a la figura del Ocho Colas e intuía que aún más ante la posibilidad de enfrentarse a algo como eso. Notó algo más, también. Sasuke nunca le parecía más distante de lo usual, pero lo había estado durante la mayoría del viaje. Ahora, parecía haber puesto toda su atención en Killer Bee, quién se había acercado a él silenciosamente.
Miró inquisitivamente hacia los Kages a su lado, pero ellos lo tenían mucho más claro que él. -Este lugar se conoce como el Valle de las Nubes y Relámpagos,- explicó A. -Tardó bastante tiempo en reconstruirse después de que Uchiha y Bee se enfrentaran aquí.- Comprendió al instante que ese enfrentamiento debía haber sido el que había originado la pasada reunión Kage en el país del Hierro, el ingreso de Sasuke a Akatsuki y su intento de captura al Jinchūriki del Ocho Colas.
Observó con interés como Sasuke sostenía la mirada del hombre que una vez había intentado asesinar. A pesar de que Bee levantó el puño, Sasuke no reaccionó. Si golpearlo en represalia había sido su intención inicial, se detuvo antes de lograrlo, el puño moreno extendido frente a él, como una invitación. Sasuke lo miró como si fuese algo totalmente ajeno a él.
-Choquemos,- dijo Bee luego de un rato de que Sasuke simplemente lo observara.
Al cabo de unos segundos, Sasuke extendió su propio puño para encontrarse con el del Jinchūriki. La expresión de Killer Bee detrás de las gafas se mantenía neutral, el único cambio en su rostro fue el del súbito resplandor de sus gafas cuando se movió. Al romper la conexión, permaneció algunos segundos en silencio frente a él. A ese punto no podía entender exactamente qué estaba pasando, hasta que comprendió que simplemente se trataba de un lapso para inventar otra rima.
-Al mismo lugar la revancha viniste a buscar, pero nada va a cambiar, como antes el dúo del Hachibi y Killer Bee te va a aplastar, Yeahh.- Rimó, e imitó los cuernos del Toro con una mano. La tensión del momento había sido completamente disipada.
Sasuke sólo pestañeó en respuesta. No creía que tuviera algo que decir ante eso, pero de todas formas Naruto se adelantó a responder. -No estés tan seguro, Tío Bee. Las cosas han cambiado desde la última vez.-
-Nos tiene a nosotros.- Sakura, quien se había mantenido al margen hasta ahora, se colocó junto a Sasuke. Le pareció curiosa la forma en la que Sasuke miró a Sakura, pero la dulzura en esa afirmación lo conmovió a él también.
Sus chicos estaban juntos. La vida shinobi era horrible, pero para ellos aún podía ser buena.
Observándolos de pie, en ese momento fácilmente podían ser niños otra vez, sentados en círculo, de piernas cruzadas sobre el concreto. En el pasado, Sasuke siempre había tenido buenas aptitudes estrategas, y de alguna forma Naruto se las arreglaba para concebir planes útiles. Sin embargo, al estar un poco relegada en las otras áreas, Sakura siempre solía ser quien daba un mejor análisis de batalla. En aquel momento, con habilidades niveladas entre si, Sakura volvía a crear un plan para ellos, en esta ocasión porque podía explicar más fácilmente de qué forma Kazuo y Tomohisa podrían intervenir en la pelea.
-Tomohisa es usuario del elemento Quemar.- Les informó, el hombre a un lado de ella. -La línea sucesoria actúa como una versión avanzada del elemento vapor. Podría momificar cualquier cosa si se lo propusiera.- Ella le dirigió una mirada alentadora, pero Tomohisa lucía avergonzado.
-Aún no puedo controlarlo.- Les confesó, apenado. -Nunca me fue tan bien en los entrenamientos como a Kazuo. Sólo he tenido pequeños avances.-
-Uhm, no te preocupes, sólo necesitas la presión de saber que tu vida depende de ello.- Dijo Naruto y al encarar la mortificación del hombre se corrigió. -Es broma, es broma.-
-No está totalmente equivocado. Encarar este tipo de situación podría desatar la respuesta que buscamos. Pero no te preocupes, tu vida no corre ningún peligro. Sólo quédate a mi lado, ¿Está bien?- Indicó Sakura. El rostro de Tomohisa no pareció asimilar bien la perspectiva, pero de todos modos sonrió sin mucha convicción.
-Sus tentáculos pueden crecer después de ser cortados, pero sólo después de algún tiempo. ¡Puede que sean problemáticos, así que no nos haría mal librarnos de algunos, dattebayo! ¡Podrías volver a algunos carne seca de pulpo!- Como si estuviese maravillado por su plan, se volteó hacia donde Kazuo estaba sentado, con entusiasmo de averiguar cuánto más interesante éste podría resultar. -¿Qué hay de ti?-
-Es un usuario de naturaleza Tifón.- Sasuke respondió por él. -He enfrentado a uno antes. Pueden crear tormentas enormes.-
-¿Así que pueden manejar Viento, Agua y Rayo?- Preguntó Naruto, mirando al hombre.
-Es más avanzado que eso. No sólo crean los elementos, pueden controlar los existentes.- Explicó.
-Asombroso,- exclamó el rubio. Kazuo lucía incómodo por la atención repentina. -¿Cuán grande dirías que puedes hacer una?-
-¿Estábamos aquí para practicar, no es así? Realmente no sé...-
-Probablemente gigante,- Tomohisa respondió por él. -Le tiene el truco.-
-Entonces está arreglado.- Dijo Naruto, palmeándose ambas rodillas. -Cocinemos al pulpo, creemos una gran tormenta y divirtá...- cuando intentó levantarse, Sakura lo devolvió dolorosamente al suelo. Ella ignoró sus quejidos.
-¡Detente, Naruto!- Sakura lo fulminó con la mirada. -¡No se trata sólo de nosotros, necesitamos un plan que asegure que estén a salvo! ¡Sería irresponsable comprometernos en una pelea de este nivel con usuarios sin entrenamiento ninja!-
-Los protegeremos con nuestras vidas, créanlo.- El rubio se apuntó a si mismo con el pulgar.
Sakura puso los ojos en blanco. -Tú quédate conmigo, Tomohisa. Nos enfocaremos en los tentáculos.-
-Yo tomaré el resto del toro, de otra forma Kurama no dejará de ser irritante. Deberías venir conmigo, Kazuo. Podríamos intentar cegarlo o algo así.- La pericia de Naruto para los planes no dejaba de ser invención del momento, por lo visto. Él miró a Sasuke. -De esa manera Sasuke tendrá la oportunidad de patear el trasero de Bee.- La respuesta del Uchiha fue un leve asentimiento.
-Recuerden que esto es para fines prácticos.- Sakura se dirigió a ambos hombres. -Pueden abandonar la pelea en cualquier momento. Pero durante el tiempo en el cual estén en ella, intenten hacer lo mejor que puedan. Mantendré un ojo en cada uno, así ninguno saldrá herido.-
-Lo siento...- Dijo Kazuo. -¿Pero cómo es que están preocupados por nosotros cuando nos enfrentaremos a eso?- Hachibi, con Bee de pie en su hocico, estaba listo para la pelea, algunos metros más allá. La inmensidad de la bestia con cola probablemente era la razón por la cual Tomohisa temblaba casi imperceptiblemente.
-No deberían preocuparse por nada más que la pelea.- Intervino Kakashi por primera vez en la conversación. -Están en buenas manos. Además,- el cabello gris en punta señaló hacia donde Darui y A estaban de pie, en su propio lugar de observación. -Están siendo supervisado por Kages.- Los que podían verse y los que no, ocultos en algún lugar entre las sombras.
-Tenemos un plan, entonces. Hagamos lo mejor que podamos.- Naruto sonrió.
El intento de separar el dúo humano/bestia fue más difícil de lo que probablemente pensaron que sería. Gyuki y Killer Bee habían estado conectados en cuerpo y alma durante años y seguramente habían enfrentado varios enemigos cuyo plan de ataque se había basado antes en la misma estrategia.
Kakashi los había instruido para la batalla y les prohibió usar muchas de sus habilidades. Aunque le había permitido a Sasuke el uso del Rinnegan por asuntos de su propio entrenamiento, las habilidades avanzadas del Sharingan estaban fuera de sus límites. Naruto no tenía permitido liberar a Kurama ni utilizar el chakra del Nueve Colas, pero el modo Sabio era una técnica más adecuada para el campo de batalla. No sintió la necesidad de advertirle a Sakura que la liberación de su sello estaba completamente descartada porque dudaba que las cosas pudiesen llegar a tornarse tan acaloradas y en general sabía que ella sólo lo usaba cuando era estrictamente necesario. Ciertamente le había hecho un gran énfasis en la conservación del valle, así que no tenía permitido utilizar sus alrededores como arma destructiva, sólo se le estaba permitido utilizar su fuerza contra sus adversarios. Por la ligera renuencia que se mostró -diferentemente- en cada una de sus expresiones, lo disfrutó más que en los viejos tiempos. Ponerle límites a chicos que no tenían ninguno, en materia de supervisión pero también con respecto a los alcances de sus poderes a esas alturas le hizo sentir que sería capaz de hacerlo cuando no los sobrepasara en ningún otro aspecto más que la edad.
El objetivo real, ellos sabían, era que Kazuo y Tomohisa fueran capaces de hacer exhibición de la línea sucesoria adquirida. De ellos asegurándose que sucediera, dependía el éxito o el fracaso de las negociaciones. A, Darui y él se encontraban reunidos lo suficientemente cerca de donde sucedía la pelea, observando.
Para Naruto, quién la pelea se había tornado una especie de juego, sólo parecía tomarse en serio la seguridad de Kazuo. Interceptaba los ataques de los brazos y la boca del toro manteniendo al hombre siempre en una posición segura. Sakura, quién tenía los tentáculos para si, estaba aún más ocupada, manteniendo a Tomohisa lo más cerca posible. Ella golpeaba, saltaba, evadía y salvaba la posición del hombre a su cargo todo el tiempo. Desde allí podía observar los avances de Tomohisa, pero sus intentos de ocasionar daño relevante en cualquiera de las extremidades habían sido, hasta ahora, infructuosos. Sabía que Darui seguía de cerca estas eventualidades, y A hacía su propio intento, pero a menudo quedaba absorbido por la pelea de Sasuke y Bee. En contraste, su pelea parecía tener un tinte más serio. Ambos usaban espadas, el aire que los rodeaba estaba cargado con electricidad. Tenía problemas al intentar captar incluso visiones fugaces de sus figuras al moverse. Sasuke se había vuelto rápido con el tiempo, Bee le hacía honor a su nombre.
-Apuesto a que desearías que aún tuvieras ese ojo, Kakashi.- Le dijo A, y en efecto, lo deseó. El Sharingan podría ser la única forma de realmente seguir la pelea.
-¿Puede hacerlo siquiera?- Preguntó para si mismo Darui, refiriéndose a la otra batalla. -No ha logrado hacerle ningún daño consistente.-
-Todos no tienen Kekkei Genkai por una razón. Sólo usuarios con ciertas condiciones pueden manejarlos apropiadamente. Para que funcionen debemos someter a nuestra élite a los experimentos, y si el procedimiento es tan inseguro como para haber matado incluso la élite de Orochimaru, ¿Por qué sacrificaríamos nuestros mejores hombres por ello?- Si esa no hubiese sido la opinión de A, se habría sorprendido. Después de todo, la de Darui debía ser una extensión de la suya.
-Veo que estás bien informado para alguien que no quería involucrarse en el asunto.- Comentó Kakashi.
A rezongó. -Sólo tanto como tú estás informado y eso es lo suficientemente justo. El sacrificio de nuestra gente por el bien de poderes mayores ha sido una práctica común desde incluso antes de la repartición de las bestias con cola que empezó Shodai Hokage. Ahora esto se siente similar. Antes de mi hermano, buenos shinobi murieron para que Hachibi llegara hasta Bee y todo cambiara. Sucedió en todas las naciones con otros intentos fallidos de Jinchūriki. Al igual que ellos con esto, mucha gente tiene el chance de morir antes de obtener los resultados esperados. Nuestro mundo no necesita decesos importantes ahora, aún nos recuperamos de una guerra.-
Kakashi miró arriba, hacia las nubes oscuras sobre su cabeza. El aire se sentía más pesado. -Esto va a ser hecho de todas formas,- dijo lo que realmente rondaba en su mente con respecto al tema desde hacía algún tiempo. -Si no es Orochimaru algún otro lo intentará, pero personalmente creo que hay poco que alguien pueda hacer para que Orochimaru no tenga un papel en el asunto, así sea por simple influencia. Todo esto se trata de si tomamos el asunto en nuestras manos para hacernos cargo o no.-
-Konoha tiene debilidad por los descarriados.- Apuntó A con cierta aspereza, mirando las chispas en las que su hermano y Sasuke se habían convertido.
-Me temo que aquí hemos manejado las cosas diferentes durante demasiado tiempo como para pensar igual.- Dijo Darui, ensimismado. De alguna manera, su opinión no era tan radical como la de su predecesor y la forma en la que había dicho aquello le permitió dudar de cuál terminaría siendo su decisión al respecto.
-Tal vez,- les dijo, conforme sentía la humedad densa y el aire más recio, -esta vez los resultados puedan justificar las debilidades.- Apuntó a la figura resguardada por Naruto, con las manos en posición. El trueno de la tormenta de Kazuo empezó a rugir en el cielo obscurecido; el sonido estaba fuera de ese mundo, como si el cielo estuviera apunto de resquebrajarse y caer sobre ellos e incluso aquello parecía una posibilidad. Obviamente, él no tenía tantos problemas para manejar el poder recientemente adquirido, era más que impresionante.
Aún así, se notaba que no podía controlarlo completamente. Los hombres a su lado se cubrían el rostro con los brazos y él se colocó el sombrero Hokage para ser capaz de cubrir lo que la máscara no podía, teniendo que sostenerlo firme para que este no volara lejos. Más abajo que el resto, Sakura creó una especie de cúpula de tierra que rompió la dirección de donde provenía la corriente de aire y los protegía a Tomohisa y a ella de la tormenta. Arriba, Naruto estaba básicamente anclando a Kazuo con chakra para evitar que este saliera disparado lejos a causa del propio alcance de su poder. Incluso Sasuke y Bee habían detenido momentáneamente su pelea para enfocarse en el espectáculo en curso.
La tormenta fue lo suficientemente implacable para desestabilizar a Gyuki lo bastante como para que este buscara estabilidad con cada extremidad a su alcance. Fue allí cuando los rayos empezaron a brillar dentro de las nubes antes de vertirse como una cascada brillante sobre la bestia, cuyo suporte fue amenazado por el ataque directo. La descarga fue inmensa, pero el chico no parecía poder manejar el voltaje, así que no pudo paralizarlo completamente. Cuando Hachibi objetificó al ejecutor de la técnica, Naruto fue a su encuentro. Bee intentó acudir a respaldarlo, pero Sasuke lo siguió de cerca. El ninja de Kumo se dividió en otro clon que fue tras Kazuo, pero Naruto ya había hecho lo propio. Los rayos que caían ahora eran repartidos indiscriminadamente y estaban empezando a destruir la técnica de Sakura, la tierra siendo el elemento débil contra el rayo, pero antes de que pudiera acabar completamente con ella, la tormenta empezó a morir.
El Hachibi se liberó de la técnica con un bufido que acompañó la caída de Kazuo, el cual probablemente se había quedado sin chakra. Era de esperarse, después de todo se trataba de técnicas avanzadas y ellos no habían pasado por años de entrenamiento de chakra para ser capaces de mesurarlo debidamente. Después de librarse del viento implacable y los rayos que azotaban la tierra, Sakura y Tomohisa estuvieron a la vista nuevamente. Sakura acudió inmediatamente en dirección a Kazuo, sorteando las colas en su camino. En su primer intento efectivo, Tomohisa alcanzó a desprender parte de uno de los tentáculos, secándolo hasta que se convirtió en un fino despojo que se quebró por si solo. Gyuki se fijó en él y Sakura lo alejó del peligro enviándolo por los aires hacia Naruto, quien lo atrapó en el mismo momento en el cual una de las colas la golpeó y la envió volando a estrellarse contra uno de los pilares de cemento. Sakura se dobló antes de precipitarse hacia abajo, pero en un punto dejó de caer para ser jalada hacia arriba por una fuerza invisible. Alcanzó a ver a Sasuke sobre uno de los pilares, con el brazo extendido. Justo había mandado a lejos a Bee, mientras atraía magnéticamente a Sakura hacia él, salvándola de la caída. Cuando él la atrapó, el chakra verde ya brillaba en la mano de Sakura, sanando su propio abdomen. Segundos después, Naruto estaba arriba también, llevando consigo a Kazuo y Tomohisa. Un nuevo halcón fue invocado y Sakura vino volando en su dirección junto a ambos sujetos. Una vez allí, pudo ver claramente sus expresiones. El más joven lucía realmente agotado, el mayor menos asustado.
-Eso fue suficiente para ambos hoy,- dijo Sakura, casi afable. El pequeño hilillo de sangre que bajaba por la comisura de su boca se veía fuera de lugar en su expresión. -Ahora es tiempo de que descansen. ¿Están seguro de que están bien?-
-Si.- Kazuo asintió. -¿Tú estás bien?-
-Uhm, si.- Respondió ella distraídamente, no pudiendo comprender por qué lo preguntaba. Estaba mirando en dirección de la batalla reanudada. -OH, si, eso. Regresaré allí, eso fue doloroso. Tal vez pueda devolverlo.-
Realmente no se fijó en el vuelo que ella emprendió de vuelta en las alas del ave, estaba enfocado en los hombres que respiraban pesadamente a sus pies.
-Creí que moriría.- Tomohisa dejó escapar en una trémula confesión. Parecía haber dejado de importarle de quién estaba rodeado.
Kazuo asintió con la cabeza, de acuerdo. -Ellos son...- inició, pero no encontró las palabras para proseguir.
-Parece ser que,- Kakashi habló a sus iguales así como también a Kazuo y Tomohisa, -ambos pueden usar los elementos efectivamente. Kazuo pone demasiado chakra en su técnica, Tomohisa canaliza muy poco. Si son instruidos en el control de la energía, los resultados serán lo que llaman esperados.- Darui lo sabía también. Si la mutación podía ser posible en shinobis instruidos y sanos, los resultados podrían ser inmediatos. A continuó mirando escépticamente a los hombres hasta que su atención fue arrancada por los vítores de Naruto y las quejas de Gyuki.
-Qué coñ...- El antiguo Raikage se interrumpió.
Lo que pudo haber sido un gran estruendo fue ahogado por el sonido succionante del agua. Aparentemente, Sakura había hecho algo de lo suyo en enviar al gigante dentro del cuerpo de agua circundante.
-Pensé que Tsunade era la peor de todas,- y con la peor, él sabía que se refería a que ella le había vencido una vez. -Esa es una chiquilla.-
Pasó por su mente el mencionar el nombre de su alumna, pero dudó que no fuese a averiguarlo en algún momento. Cuando lo hiciera, probablemente no lo olvidaría. Permanecería algún tiempo repasando el hecho de que una chiquilla fuese más fuerte que él.
Naruto estuvo con ella en un momento, y comprendió que cuando Sasuke se les unió que ellos habían permitido que Bee y el Hachibi permanecieran juntos, porque pretendían luchar como equipo esta vez.
Finalmente, había encontrado el rastro de casi todos antes de que vinieran a reunirse junto a él, hacia el final de la pelea. Naruto, Sakura y Sasuke habían peleado hasta quedar lo suficientemente exhaustos, lo que por supuesto tomó algún tiempo, y ayudó a los demás a dispersarse con respecto al asunto importante. Sin embargo, no había podido encontrar rastro de la Mizukage hasta que apareció a su lado, y fue entonces cuando reconoció dónde residía su letalidad.
-Nunca deja de ser sorprendente, pensar que tienes tales individuos en tus filas.- Comentó Mei, mirándolos repartidos en el valle no destruido pero herido. Naruto al lado de Sasuke, quien limpiaba su espada y un poco más allá, Sakura junto a Bee, Tomohisa y Kazuo, ayudando a sanar uno de los tentáculos de Gyuki. -Si no fuésemos aliados, me sentiría amenazada todo el tiempo. Si no fuésemos amigos estoy segura de que intentaría serlo.-
-Afortunadamente lo somos,- le contestó educadamente. Antes había percibido que ella estaba parcialmente en contra del asunto y no creía que iba a cambiar de opinión. No lejos de ahí, Chōjūrō examinaba el tentáculo que Tomohisa había disecado.
-El mundo es mejor con ellos en el,- reanudó ella, sonriendo casi dulcemente, -son buenas personas.- Se aventuró a decir, incluso aunque podía apostar que no estaba tan segura acerca de Sasuke. -¿Pero realmente crees que es la elección correcta para nosotros ser capaces de crear habilidades como esas para que la gente las posea? Los buenos poderes siempre son propensos a tornarse malos poderes. Algunas cosas deben permanecer como están. Le estarías dando a Orochimaru demasiada libertad para crear buen poder propenso a convertirse en uno malo.-
Algunas veces, temía, la sabiduría de la Sombra de una nación debía ser más fiel al bien de su villa que al bien general. Probablemente todos estaban tratando de conversar el tema antes de la reunión porque querían arreglar el asunto antes del momento estipulado, pero francamente no estaba interesado en ello. No había forma de que nada tomase una forma concreta hasta la llegada de Ōnoki.
-¿Es real la libertad de la serpiente que vuela en garras del halcón?- Preguntó, y de esa forma esperó que fuese suficiente como para apartarse del asunto. La Mizukage le envió una mirada penetrante antes de desviar la mirada hacia la inspección de su guardaespaldas, y él tuvo la oportunidad de escabullirse hacia donde se encontraban Naruto y Sasuke.
El flujo de personas alrededor de ellos disminuyó tan silenciosamente como apareció. El tentáculo seco y caído había desaparecido a la vista, la técnica de espionaje de Gaara había finalizado y Darui se había apartado a reunirse con A y Bee. Mirar a su equipo un poco magullado pero visiblemente menos tenso de lo que lo habían estado desde que se habían reunido en Kumo era la prueba de que algunas veces se las arreglaba para ser un instructor decente.
-Esa fue una buena pelea.- Les dijo. -Aún lo hacen lo suficientemente bien juntos.-
-Arrasamos estando juntos,- corrigió Naruto, -cuando Bee o Gyuki podían preveer a uno, entonces ¡BAM! aparecía el otro.- Describió, emocionado.
-Kazuo y Tomohisa lo hicieron lo suficientemente bien,- Sakura se dirigió a él. -¿Cómo lo vieron?-
-Más que todo están escépticos al respecto,- le respondió. -Puede que la opinión esté dividida. Supongo que realmente no sabremos hasta que todo esté arreglado para discutirse.- Tampoco quería sumergirse en el tema con ellos tres aún. La pelea los había agotado lo suficiente como para que alguno quisiese opinar acerca del tema. -¿Están lo suficientemente bien para regresar? Sería bueno para ellos descansar.- Gesticuló hacia Kazuo y Tomohisa, sentados un poco más allá.
Naruto se levantó de un salto. Aquello respondió por él. -Estoy bien, ni siquiera Sakura-chan se preocupó por revisarme,- se quejó a modo de broma, aunque percibió que no jugaba del todo.
-Eso es porque no lo necesitas. Kurama ya te sanó muy bien y ni siquiera te lastimaste demasiado.- Se defendió ella.
-Vamos, curaste a Gyuki.- La acusó el rubio. -¡Y el puede sanar igual de rápido!-
Sakura rodó los ojos. -Sus heridas eran más conclusas. Además, pensé que no estaba tan mal darle una mano desde que nos dio un buen entrenamiento y ayudó a Kazuo y Tomohisa a hacerlo.- Explicó ella. -No seas llorón.-
-No lo soy.- Respondió Naruto, y como si sintiera cuán infantil podía ser interpretada su actitud, añadió. -Es sólo que no nos prestaste nada de atención, tanto que creo que ni siquiera le echaste un buen ojo a esos rasguños de Sasuke, deberías revisarlo. Voy a despedirme de Bee antes de irnos.-
Cuando el rubio se volteó para irse Sakura aún continuaba mirando su espalda con los ojos entrecerrados, pero al girarse hacia Sasuke había ese algo en su mirada. No le preguntó si estaba bien, se aproximó hacia donde estaba sentado sin aprobación previa. Aquel había sido el más claro signo de cambio real en su dinámica que él había notado hasta el momento.
-¿Esos cortes son tan irrelevantes como dijiste?- Sakura le preguntó a Sasuke, más de genuino interés que preocupación en su tono. Encontró curiosa la forma en la que sus dedos apenas tocaban los ángulos de la barbilla masculina para exponer mejor su rostro al escrutinio, y como luego dio suaves toques con la yema de los dedos en los desgarrados zarpazos de la camisa oscura que vestía Sasuke, buscando una respuesta dolorosa de su parte. Habían desarrollado alguna clase de comodidad alrededor del otro, lo supo por el simple hecho de que él le permitiese asaltar su espacio personal, pero aún más partiendo de la intensidad con la cuál Sasuke la estaba mirando... Esa intensidad le hizo sentir extraño, como si estuviera fisgoneando algo que no le correspondía. La sensación fue sobrepasada por otra cercana a la diversión y la clase de entusiasmo que experimentaba al leer Icha-Icha. Sasuke estaba mirando la boca de Sakura, Kakashi descubrió sorprendido. El Uchiha estaba tenso, los labios vueltos una dura línea, mirando su boca.
-Límpiate.- Demandó Sasuke.
-¿Qué?- Balbuceó ella, confundida.
Lo miró contraer ligeramente los dedos en su mano. Él quería alcanzarla y hacerlo él mismo, comprendió, pero no se atrevía a hacerlo. En su lugar, dijo en el mismo tono severo, -la sangre en tu boca. Quítatela.-
-Oh,- exclamó Sakura y frotó la sangre seca en las esquinas de su boca, que se transformó en polvo rojizo en la punta de los dedos, rastros colorados bajando aún hacia su barbilla. Ella observó su mano, casi pensativa por algunos segundos y cuando levantó la mirada de nuevo Sasuke ya le daba la espalda, alejándose.
-Se está comportando de manera extraña,- dijo ella, mirando en la dirección en la que se fue.
-¿Lo está?- Le preguntó, verdaderamente curioso. Ya no podía reconocer exactamente que era extraño o normal en Sasuke.
Sakura se mordió el labio. -Algo era diferente en él desde antes de que llegáramos, sólo lo entendí cuando aterrizamos en el valle. ¿Fue cuando se unió a Akatsuki, no es cierto?- Sintió la suave aprensión en su voz. -Debió ser duro para Sasuke regresar. Sé que mucho de lo que pasó entonces aún lo persigue, lo hace sentir culpable. Sólo desearía... Que pudiese hacer las paces con todo como con esto. Creo que la pelea con Bee lo ayudó de alguna forma a lidiar con esa parte de su pasado.-
Observó más allá de su perfil agraciado la forma en la cuál ella intentaba cavar profundo en sus capas, esforzándose por entender que podía encontrarse en la mente de alguien cuyos pensamientos estaban bastante ajenos a su comprensión, y fue capaz de presenciar su amor hacia él. Podía ser la primera vez que realmente alcanzaba a darse cuenta que en algún punto de sus vidas ellos no sólo habían crecido físicamente, sino que el amor de Sakura hacia Sasuke había madurado con ellos también. No tenía idea de cómo sentirse con respecto a ella, pero siguiendo su línea de visión, tuvo cierta clase de consuelo de que Sasuke tuviera algo como eso.
Alguna vez tuvo la impresión de que nunca dejaría de ser una buena chica, al menos, lo esperaba. Siempre había sido la naturaleza de Sakura cuidar de ellos una vez que había empezado a amarlos, era su naturaleza, ¿No era así? Más a menudo que encontrar similitudes que Sakura compartía con Tsunade, ella solía parecerse mucho más a Rin. Mirándola en aquel momento, si hubiese sido la niña que había sido hacía algunos años le daría un par de palmaditas sobre la cabeza. Ahora, descartó el impulso de colocar una mano sobre su hombro. -Te necesita.- Terminó por decirle. Sasuke había crecido lejos de él, pero aún podía relacionarse con él a tal punto, lo suficiente como para que supiese mejor que él.
Podía ser la afirmación más osada que le había dado, pero ella no pareció afectada, ni siquiera sorprendida. Sakura respondió en un susurro. -Lo sé.-
El regreso al sitio de reunión ocurrió en el batir de las alas del halcón. Volvieron cuando el sol iba en su camino a ocultarse, la moribunda luz naranja reflejándose en las ventanas traslúcidas del edificio. El equipo médico los recibió antes que los otros en la entrada, pretendían monitorear lo más pronto posible el estado de los sujetos.
-Deben estar cansados,- Sakura le advirtió al grupo de medicnin. -Pero es una buena oportunidad para que evalúen como funciona todo luego de que utilizan el Kekkei Genkai. De todas formas, que sea superficial. Necesitan el descanso, Kazuo sobre todo.-
-¿Vendrás con nosotros?- Preguntó el rubio que también era escolta del Raikage.
-Seguro. En un momento estaré con ustedes.- Respondió ella. Caminaron frente a ellos, encabezados por Darui hacia el edificio.
Estaba empezando a olvidar la especie de intimidad que había presenciado entre Sakura y Sasuke hacía un rato cuando alcanzó a ver algo más. Se preguntó si realmente había estado pasando por alto todos esos rastros hasta que había notado lo anterior. Cuando se disponían a caminar hacia el edificio, notó como intercambiaron algunas palabras que pudo leer en sus labios.
-Descansa un poco,- Sasuke le dijo a Sakura. Su expresión no denotaba una postura demandante, así que esa debía ser la versión de Sasuke de una sugerencia.
Aquello lo hizo alzar las cejas. No había notado algo fuera de lo común, estaba acostumbrado a ese tipo de conducta proviniendo de Sakura, así que no había sonado ninguna alarma el hecho de que ella estuviese un poco rasguñada. Por supuesto sabía que debía estar cansada por la pelea, pero nunca habría pasado por su mente sugerirle lo contrario a unirse a la comisión médica como lo pretendía ella.
-Lo haré,- susurró ella. Un suave rubor pintaba sus mejillas, y la imagen lo hizo esbozar una pequeña sonrisa tras la máscara. -Sólo les daré una vuelta antes de irme a la cama.-
Al mirar hacia un lado, Naruto los observaba también. La mirada en sus ojos era diferente, casi pensativa y por alguna razón no estaba sorprendido por ello. Era cierto, muchas cosas se habían modificado, ¿Pero realmente todo podía cambiar tanto?
-Te acompaño,- Naruto se acercó, dirigiéndose a ella. -Es importante que sepamos como van las cosas con ellos cuando usan los poderes de la línea sucesoria. Los otros Kage tendrán interés en ello también, sé que todos estarán zumbando alrededor en un rato. Tendremos que llegar pronto al acuerdo de cual será nuestra postura, así que debemos discutirlo antes de la reunión.- Ya estaba acostumbrado a ver al rubio pasar del joven tonto que era en esencia al líder en el que se estaba convirtiendo, así que sólo asintió. Estuvo de acuerdo con él como también lo estuvo Sakura, sin ser remisa, aunque no se veía precisamente emocionada por la perspectiva de la discusión.
-Entonces no debemos perder tiempo, vamos.- Ella estaba, más que todo, apurada de acabar con todo aquello. Sakura lideró el camino y Naruto la siguió de cerca. Él esperó algunos segundos antes de ordenarle a sus pies moverse adelante, y Sasuke a su lado hizo lo mismo.
-Estuve preocupado cuando la dejé ir por su cuenta, pero era mi deber. Ella me habría atormentado todo el tiempo si me hubiera rehusado sin tener otra razón más que mi preocupación. Habría pensado que la subestimaba, y no lo hago, así que accedí.- Le confió, intentando averiguar si lograba desencadenar cualquier clase de reacción de su parte cuando tocaba el tema de Sakura. -Pero aún así sentí alivio cuando supe que estaban juntos. Puedo notar que te preocupas por ella, así que eso significa que la has mantenido lejos de los problemas.- Dijo, con los ojos cerrados y sonrientes. Cuando hubo silencio el tiempo suficiente, le echó un vistazo. Sus ojos oscuros lucían tumultuosos y sintió ambas curiosidad y certera preocupación por ello. No encontrar nada visible en su mirada hubiese sido una mejor respuesta viniendo de él.
Así que presionó el asunto un poco más allá. -Estando en el valle me di cuenta de que al crecer aprendiste a tolerarla más que cuando eran niños y ella estaba sobre ti todo el tiempo. Incluso por un momento te le pareciste un poco con el asunto de la sangre.- Comentó casualmente, las manos en los bolsillos.
Sasuke permaneció callado, su mirada distante y apartada, así que decidió renunciar al asunto. Su interés acerca de la situación permanecía casual, pero no iba mucho más allá. Habiendo capturado vistazos de aquel lado desconocido de Sasuke era suficiente comprobante del logro de su continua evolución...
Había empezado ya a divagar en otros asuntos, cuando lo escuchó claramente. -Su sangre no podía quitarse.-
La sola frase lo hizo detenerse, conforme lo llenaba de una sensación ansiosa. Su respuesta corporal fue inmediata, el corazón le había adquirido un ritmo más veloz dentro del pecho. Sintió la piel de su brazo erizarse y el recuerdo de si mismo frotando la piel hasta que sangraba de nuevo, siendo incapaz de diferenciar cuál le pertenecía a él y cuál era de ella. Recordaba un pensamiento tan parecido, mantenido durante tanto tiempo que la memoria vívida aún lo acechaba algunas veces y el horror de ello fue lo que lo hizo congelarse en su lugar.
Sasuke no le había dicho eso, había hablado para si mismo, pero ahora estaba mirándolo, intentando comprender su reacción. Entendió el conflicto en sus ojos de tal manera que aquella sensación vertiginosa escaló rápidamente hasta una aprensión repentina. Sakura.
Su sangre no podía quitarse.
Él había visto como los dedos de Sasuke se habían retorcido en su mano. Sakura y Sasuke se habían acercado lo suficiente como para que él se hubiese decidido a limpiarla él mismo si lo hubiese querido. Pero Sasuke no había querido tocar los restos de su sangre.
Llegó a una conclusión tan sólida que sólo alguien que hubiera pasado por lo mismo podía alcanzar. Debía haberla herido, herido de gravedad. Sakura estaba viva porque se trataba de ella, no como él, no como ella. La culpa movía Sasuke, a evitar que Sakura se lastimara y que él percibiera algún rastro de herida porque la imagen debía perseguirlo. No podía librarse del recuerdo porque ella siempre estaba ahí y al estar herida, él debía poder ver de nuevo lo que le había hecho. Su sangre no podía quitarse. La sangre de Rin tampoco, a quien la sangre le había salido de las esquinas de la boca como cascadas.
Pudo haber pasado un segundo en el cual todos esos pensamientos se apresuraron por su mente, y en él se dio cuenta de que Sasuke sabía que lo había descubierto de algún modo. El repentino destello de sensaciones revoltosas que pudo leer en sus ojos le hizo recobrar parte de su compostura. Sakura. La niña que había puesto y cambiado las flores de la vasija mientras alguno de ellos estaba en el hospital, que había crecido para quedarse en el y tomar ese cuidado en sus manos. Rin no había podido crecer, pero había hecho lo mismo. Si Sakura estaba bien era porque en algún punto había dejado de ser su estudiante y ese sello brillaba en su frente. Las imágenes se superponían, ¿Cómo no podían hacerlo? Desde que le había sido asignado, se había relacionado a Sasuke. De los tres, eran sus pensamientos los que podía alcanzar porque alguna vez él había concebido los mismos. Reconocía el dolor en sus ojos, y se podía ver a sí mismo en él también.
Pasó un minuto o dos desde que ambos se habían detenido, mirándose. Sintió su turbación cuando alcanzó a ponerle una mano en el hombro. Sasuke estaba tan tenso que bien podía ser mármol debajo de sus dedos, los cuales temblaban casi imperceptiblemente. No encontraba palabras para decir, ella estaba viva, para él sólo se había tratado del mal sueño. Se preocupaba por Sakura, le importaba tanto que fue por ella que finalmente las palabras adecuadas salieron de su boca.
-¿Conoces cómo funciona el Byakugō de Sakura?- Le preguntó y su voz sonó mesurada, aunque los pensamientos tropezaban en su mente. Él se tensó aún más bajo sus dedos, si eso era posible. Con cada una de sus reacciones, él sólo alcanzaba a confirmar cada una de sus sospechas. Sasuke apenas negó con la cabeza. -A Sakura sólo se le permite liberarlo en ciertas ocasiones. Su habilidad única, el arte del renacimiento, es una técnica prohibida.-
Asesinar a Rin no sólo había determinado el destino de Obito, desencadenó tal acontecimiento que había cambiado el destino del mundo, también había cambiado su vida por completo. Cuando su cadáver se deslizó de su brazo deseó más que nada en el mundo que ella volviera a ponerse de pie, pero no lo hizo. Había llorado sobre los ojos muertos de alguien a quien la vida solía mermarle de ellos y la suya cambió para siempre. La sangre nunca se quitaría completamente, pero Sakura se había levantado, ¿Qué habría hecho si Rin se hubiese levantado?
-...Cada vez que la utiliza, su tiempo de vida se acorta.- Los ojos de Sasuke lo miraron, muy abiertos. -La inmortalidad que le otorga la técnica sólo es dependiente de las veces en las que la usa.-
Pensar en Rin, con la primavera en las manos y la vida saliendo de sus dedos no era muy distinto a pensar en Sakura. Si Rin se hubiese levantado después de eso, no le habría alcanzado la vida para compensar el hecho de haberla lastimado. La vida habría sido distinta para él, con las flores en las vasijas del hospital y ella mirándolo con los ojos imbuidos de vida. Si Rin se hubiese levantado de nuevo nada hubiera podido dañarla de nuevo porque nada podría haberlo separado de ella.
En aquel momento, supuso que él conservaba la expresión que habría tenido si hubiera tenido su suerte. Con ello quiso garantizar que Sasuke hiciese lo que él habría hecho en su lugar, asegurarse de cuidar de Sakura el resto de su vida.
Se tomó algunos segundos para responder. Chasqueó la lengua un par de veces, como si estuviese saboreando las palabras que iban a salir de su boca. -Ha mejorado, si.- Admitió, muy a su pesar. Mentiría si dijera que no hubiera disfrutado acabarlo como lo había hecho con anterioridad, ajá.
-Kakashi no lo dejó utilizar la mayor parte de su poder, apenas y tuvieron una pelea de niños,- le dijo A, cruzado de brazos a su lado. Había estado jodiéndolo con el asunto desde que se habían ido del valle, pero él había disfrutado de la pelea. Incluso había podido utilizar algunas de sus nuevas rimas. -Pero no me refería a eso, lo sabes.- Su hermano gruñó, insatisfecho.
-¿Entonces qué?- Le preguntó.
-¡No seas idiota, Bee, es la tercera vez que lo pregunto!- Clásico. Nunca tenía idea de que aunque su exterior permanecía estoico, por dentro se burlaba e incitaba los arrebatos de su hermano. El único que lo sabía era Gyuki, porque el muy suertudo había vivido demasiado tiempo dentro de él. A un lado, palmeo una de las grandes ventosas de sus tentáculos, sabiendo que él sabía. -¿Qué fue lo que viste dentro del Uchiha? ¿Es de fiar?-
Existía la intención de exasperarlo, eso era obvio. Aún así, la razón por la que no había perdido completamente los estribos era porque nunca antes le había hablado de lo que lograba ver dentro de la gente cuando chocaba el puño con ellas. Era raro. Siempre dejaba a su hermano echando humo por las orejas cuando intentaba averiguarlo, pero pocas veces lo había hecho con alguien a quien había considerado un adversario, así que supuso que no iba a dejarlo en paz hasta que se lo dijera.
-Está limpio,- simplificó. No vio en él ningún pensamiento loco de él cocinando pulpo ni nada por el estilo. Nada de trampas, confabulaciones ni villanías. Nada que realmente pudiese justificar que le diese una buena paliza. Aún así... -Pero jodido, si.-
-¿A qué te refieres?- Exigió saber A.
Se encogió de hombros. Explicar algo así sería muy complicado con una rima. Lo que veía dentro de la gente era una especie de vibra que acompañaba los pensamientos más relevantes del individuo. Sasuke Uchiha era oscuro como la tinta de un calamar. -Su pasado,- comenzó, no muy seguro de poder explicarse.
Sin embargo, A pareció comprenderlo a la perfección. Cabeceó un asentimiento. -Si. Con todo lo que le pasó a ese chico no podría ser de otro modo.- Todo lo que había visto, inconcluso y horrendo, debía de tener más sentido para A. Sin embargo, no iba a preguntar nada, no sabía si quería la explicación a la mitad de las cosas que vio dentro de él. -Está perdido para siempre.-Hizo un gesto silencioso, y el moreno preguntó. -¿Qué?
Bueno, no era su asunto, pero había toques de luz en toda esa oscuridad. Naruto estaba ahí lo suficientemente cerca y también estaba ese asunto con respecto a la chica... Se parecía un poco a lo que había visto en Naruto, en aquellos tiempos. -No es como si no hubiese tratado de sacárselos de encima, es más como que no puede librarse de ellos ni queriendo, uh.- Le dijo. -El bien existe en él. Naruto y la chica rosada están ahí con él.- Dentro, muy cerca.
-La chica rosada,- repitió A y se aclaró la garganta. -¿Qué hay con ella?-
Fisgón. -No lo sé, brother.- Le dijo con honestidad. Hace años habría vacilado a Naruto por no poder quitarse a la tal Sakura de la cabeza si hubiera tenido la oportunidad de hacerlo y el asunto no se hubiese puesto demasiado serio y letal de repente. Ahora ya no podía bromear al respecto porque estaba casado. Sus presunciones bien podían haber estado equivocadas y el lugar que ocupaba dentro de ellos podría estar asociado a buenos sentimientos y no mucho más allá. -Ni siquiera tiene tantas tet…-
-¡Sé respetuoso!- Su hermano le gritó, estrellándole un doloroso golpetazo en la parte de atrás de la cabeza.
-Yo, no te esponjes.- Le dijo, frotando donde había golpeado. -Sólo digo. Sus buenos sentimientos están relacionados a ellos, pero ella se aparece en la superficie mucho más que Naruto y no estaría allí de esa forma si él no la mantuviese dentro.-
-¿Lo que implicas es que el chico Uchiha puede tener un interés romántico en la aprendiz de Tsunade?- Indagó, pretendiendo mostrar un desinterés bastante soso.
La verdad es que no tenía ni idea de como desembarazarse del tema. A sabía que no le gustaba hablar de ello, ni siquiera él mismo sabía como funcionaba y su hermano estaba siendo un real dolor en el trasero. Sasuke estaba averiado como pocos habían visto y al chocar puños comprendió un poco por que había perdido la chaveta, así que ni siquiera sabía si la norma aplicaba para él o no.
Lo pensó un poco más. -Si se parece en algo a Naruto, yo digo que si.- Escuchó protestar a A, pero realmente no le prestó atención. Para él, el tema estaba acabado. De hecho, debía agradecer que le había dicho más que a Naruto cuando le preguntó lo mismo antes de irse, a él se había limitado a lanzarle una rima bastante ingeniosa donde le decía absolutamente nada que le pudiera interesar, y sospechaba que de hecho iba por los tiros de los asuntos en los que su hermano pretendía meter su gran nariz.
-Eso no me dice absolutamente nada.- Recriminó su hermano, pero percibió que estaba a punto de dejar ir el asunto. -Sé que probablemente crees que no debería importarnos,- y la seriedad que imprimió en esa frase hizo que volviera su atención a él. -Pero al ser heredero de un clan extinto de ese calibre, la verdad es que a todo el mundo le importa. Algunos tal vez tengan interés en que perdure, pero otros más podrían querer que esa raza se extinga. Si fueran mis shinobi, intentaría mantenerlos dentro de la aldea a todo costo.-
Puso los ojos en blanco detrás del cristal de sus gafas. Como a él, por supuesto. -Tienes razón, creo que no debería importarnos.- Admitió él.
A gruñó un par de cosas más mientras garabateaba en su libreta hasta que simplemente dejó de zumbarle al oído. Paz. Seguro debía haber ido a buscar algo de comer.
-Dijiste: si se parece en algo a Naruto, chico,- Aunque provenía del exterior, percibió la voz de Gyuki como si se tratara de su propia consciencia. Muchas veces lo era. La bestia rió a sus expensas. -Ellos son dos caras de una misma moneda.-
El grafito de su lápiz rasgó sobre el papel y se detuvo al instante. Le echaría un ojo la próxima vez que viera a la chica.
No dejaría de sorprenderse de lo camaleónico que Naruto podía ser. La escuchó sin interrumpir el énfasis que hizo en cada una de sus razones: el procedimiento no había sido comprobado, aún era potencialmente letal, peligroso e innecesario. Le explicó (ambos detallada y también de manera que se aseguró de que él pudiera comprender) como funcionaba. Cuánto debía destruirse la defensa del cuerpo de una persona y luego todo lo demás, como cada célula del cuerpo debía ser modificada para encajar con las nuevas habilidades y producirlas por su cuenta, y cuán mal en tantos sentidos podía resultar una mutación.
Cuando él le dijo que la entendía completamente, lo creyó -porque ella se lo había explicado.- Luego, cuando el procedió a explicar sus razones, comenzando desde el punto en el cual él confesó que habían ido a hablar con Orochimaru, lo cual no estaba muy segura de si había logrado ocultar el hecho de que le molestó que lo hubiesen hecho sin ella, Sakura lo comprendió también. El cambio potencial en las vidas, el bien que podía hacer, pero cuando alcanzaron la parte de si realmente valía la pena, si todo lo desentrañado y desarrollado para el beneficio directo de alguien como Orochimaru a expensa de las vidas de otros, estuvieron en desacuerdo de nuevo.
-¿Por qué cualquiera debería ponerse en peligro para satisfacer sus motivos?- Le gritó, inevitablemente molesta, golpeando la pequeña mesa que los separaba.
-Hablé con Kazuo y Tomohisa también.- Reveló Naruto, ella se sorprendió. -No creo que entiendas a que nivel ellos deseaban tener lo que tienen ahora, esto le dio sentido a sus vidas. Tal vez tú y yo no podamos entenderlo bien, pero estos poderes realmente podrían ayudar a la gente. Al diablo la conservación de las líneas sucesorias por cuestiones de legado, mira lo que les hizo a ellos.- Señaló él, y la calló cuando estuvo a punto de replicar. -Mucho más allá de eso, puede evitar otras tragedias en el camino. Que nosotros tomemos el asunto en nuestras manos significaría el fin de la clandestinidad de todo esto. Significaría que él sería controlado.-
-¿Puede alguien como él ser controlado realmente?- Incluso si la rabia y otros sentimientos hacia Orochimaru se habían evaporado, una parte de ella siempre le temería durante toda la vida.
-Puede que te halla fallado varias veces, pero no desconfíes de mi.- Por un momento Naruto lució tan genuinamente triste que se sintió inevitablemente descorazonada. -Sé que esto es lo que debe hacerse.-
Le confiaba la vida con ojos cerrados, y así se lo dijo. -Pero no confío en él,- se refirió a Orochimaru. -No le confiaría ninguna vida humana.-
-Tomaré la completa responsabilidad, Sakura-chan. Pero por favor, confía en mí.-
Exhaló un gran aliento, luego, una ligera risa abandonó sus labios. -Toda mi vida se ha tratado de confiar en ti. No conozco otra manera de hacerlo.- La tristeza persistía alrededor de ellos, y suponía que todo partía de su última discusión. Nada de lo que había hecho había sido personal para más nadie que ella, pero como iban las cosas entonces, sintiéndose tan sola y sin sentido como lo hacía cuando aún estaba en Konoha, nunca pasó por su mente que podía romper un poco del corazón de Naruto al huir de esa forma.
Antes no había tenido la intención de decirle que se había sentido dejada de lado por él y que esa había sido una de las miles de razones que había tenido para irse, mucho menos lo haría ahora. Le ofreció una pequeña sonrisa conciliadora.
-¿Aún somos amigos, Sakura-chan?- Eso la había lastimado. Si, claro que lo eran. No podía contarle con extremo detalle como había ido todo desde que estaban lejos, y aunque eso la hacía sentir mal, la haría realmente miserable que él pensara que no eran amigos por ello. Tampoco quería que pensara que lo quería menos, porque no era cierto. Se sentía un poco tonta por haber pensado que a Naruto no le importaría demasiado si simplemente se iba.
-Por supuesto.- Respondió francamente. -No es como si puedo librarme de ti,- le dijo, bromeando y luego añadió con un poco más de seriedad. -Desde el principio hemos estado juntos en esto y de esa forma será hasta el final.- Eso era lo que le había dicho la vieja serpiente, y lo creía.
Naruto dejó escapar una risa desinflada al rascarse la cabeza. -Si, supongo que no puedes. Pero agradezco que sea así.- Él le sonrió y como era usual, aquello fue más brillante que las bombillas del techo. Si hubieran sido más jóvenes, tal vez incluso le habría dado un abrazo. Ahora, el pensamiento fue una idea vaga que fue desechada inmediatamente antes de ser completamente concebida. Manejarse alrededor de Naruto era lo suficientemente incómodo cuando sabía que él la amaba, e incluso lo había sido cuando cambió su interacción después del matrimonio.
Se había vuelto importante para ella que Hinata y él funcionaran, un poco porque podía relacionarse con ella, pero sobre todo porque Naruto merecía amar y ser amado con creces. Ellos se tenían el uno al otro, tenían tanta suerte. Si pensaba demasiado en ello, reconocería que también la había lastimado un poco ser partícipe de su amor, cuando ella añoraba el suyo.
-Estaré bien con el hecho de que Orochimaru vuelva a Konoha si me prometes que no lo subestimarás y que tampoco permitirás que juegue a voluntad con la vida de las personas.- Le aseguró, después de un respiro resignado. -Si van a intentar su método tienen que tomar todas las precauciones. Puedo dejarles algunos escritos y tal vez incluso Tsunade-shishō acceda a asegurarse de que todo será como debe. Pero no quiero ser más parte de esto, Naruto. Si esto de verdad va a ocurrir no quiero tener nada que ver con ello.-
Llegó hasta ella para sentarse a su lado, en el borde de la mesa. Tenía los brazos cruzados y una expresión pensativa. -¿Piensas regresar alguna vez, no es así?- Indagó él.
Mentiría si le decía que había pensado demasiado en Konoha durante aquellas semanas. Pero había algo que a menudo si ocupaba sus pensamientos. Si regresaba, Sasuke debía venir con ella, las posibilidades eran infinitas, se dijo a si misma. -Tengo que regresar alguna vez.- Le dijo, esperanzada. Por sus padres, por Ino, por los chicos pero sobre todo por Sasuke. Porque estando junto a Kakashi y Naruto no podía dejar de lado el hecho de que sentía que se suponía así debían ser las cosas, porque al estar todos juntos todo estaba bien.
Naruto parecía haber captado la capciosidad de su respuesta. -Estaremos esperándote.- Dijo él, la intensidad de sus ojos azules la hizo sentir querida. Después de todo, había un pequeño fragmento de su hogar que residía en él.
-Si...- La respuesta murió en sus labios cuando la obscura figura que era Sasuke hizo ademán de ingresar a la habitación, Kakashi detrás de él. Miró su rostro y su pensamiento fugaz fue no me esperen demasiado. Ni siquiera sabía que iba a suceder después de que acabara la reunión. Sabía que le había dicho a Sasuke que no se apartaría de su lado bajo ninguna circunstancia y era precisamente su falta de una respuesta lo que la mantenía preocupada, ella podía pretender permanecer a su lado, pero ¿Él se lo permitiría? Incluso aunque lo hiciera, sabía que regresar a Konoha no estaba en los planes de Sasuke, ni siquiera a largo plazo. No podía prometerle nada a Naruto, cada vez que veía a Sasuke comprendía que simplemente no podría volver sin él; no podía apartarse de él y si alguna vez lograba hacerlo, tal vez lo único que podría sosegar su alma sería devolver a Sasuke a su verdadero hogar.
Su risa era un regalo, así lo había recibido. Se había desecho de mucha de las tribulaciones que había tenido hasta entonces, e incluso aunque Naruto no podía evitar dejar de sentirse culpable por como había ido todo, era revitalizante notarla feliz. Deseaba su felicidad; sin quererlo, se había convertido en una de esas aspiraciones infantiles que no llegaron a morir si no que evolucionaron con el tiempo. La felicidad de Sakura había sido tan importante para él como lo había sido rescatar a Sasuke de la oscuridad. Cuando él ingresó a la habitación tenía una clara visión de su rostro, cómo los ojos verdes y brillantes lo miraban con la devoción de siempre. No estaba sorprendida, no había ningún rasgo expresivo en su cara, pero la mirada que le dirigía a Sasuke se parecía mucho a la que él le había visto darle cuando lo encontraron por primera vez en aquella guarida de Orochimaru después de tres años.
Mirar a Sasuke era completamente distinto. Aún era difícil entrever lo que había detrás de la faz estoica que lo miraba y le causaba cierta sensación que le hacía querer entrecerrar los ojos. Se quedó callado una vez dentro y fue Kakashi quién preguntó si todo estaba bien.
-Por supuesto,- repitió la frase que Sakura le había dicho momentos antes. -Estamos juntos en esto.-
Captó con especial interés la fracción de segundo en el que sus silenciosos ojos obscuros se deslizaron hasta ella. Había algo allí, había reparado en ello. Sin notarlo, Sasuke respondía a su manera de una forma instintiva hacia Sakura, pero aún no podía tomar ese algo y volverlo sustancia entre sus manos y mientras no pudiese hacerlo dudaba que pudiera irse tranquilo. Era cierto que sabía que ella era su salvación, pero por un demonio, él había hecho bastante por sacar su obstinado trasero de aquel foso. Sasuke estaba a salvo, ¿Ella era feliz?
Estaba decidido. Si tenía que sacarle a golpes lo que realmente sentía por Sakura, pues sería una bendición, porque pelear era lo mejor que sabía hacer y la mayoría de las veces era la única herramienta que tenía para realmente comprender a Sasuke; pero no pensaba irse de allí hasta saber que realmente él podría hacer algo para mantener esa felicidad, porque de no ser así, daría todo de si porque ella regresara a la aldea lo más pronto posible.
Tal vez ni siquiera pelear sería necesario. Existían otros métodos igual de efectivos.
¡!
Pueden elegir guardarme rencor o leer un poco de mis aventuradas desventuras. La universidad terminó a comienzos de Agosto, descansé, enfermé de gravedad y estoy aquí, justo antes de que se termine el mes para reanudarme a ustedes, como lo había prometido. Lamento mi ausencia. Gracias por todo el amor y comprensión que llegó en los reviews y por DM, todas tienen un lugar especial en mi corazón. Siempre les he dicho que escribo para satisfacerme a mi, y no es mentira, pero probablemente le dedicaré esto algunas al final, son realmente maravillosas.
Ahora, a lo pronto. 1) Siempre pensé que hacerle daño a Sakura le ocasionaría un trauma a Sasuke debido a todo su pasado, pero sobre todo con respecto a Itachi. Se vio un poco de cómo la pasó Kakashi cuando le pasó lo mismo en su relleno, y la respuesta no fue para nada exagerada. Quise convertir esto menos en trauma y más en promesa de vida, y henos aquí. Aún no he terminado Sasuke Retsuden, pero sé por buena fuente (se incluye el gaiden) que se muestra irresistiblemente preocupado cuando Sakura es herida, así que me preocuparé por desarrollar esto pronto. 2) ¿Pensamientos acerca de Naruto? Experimentar el amor no correspondido en la parte de la persona que no puede corresponder a alguien a quien desearía corresponderse siempre ha sido un tema delicado, desconsolador, y manejarlo mucho más. También toque un poquito de cómo se sintió Sakura en Konoha y que papel tuvo Naruto en su abandono. Ley de vida o no, duele cuando los amigos se alejan. Sentir que debes alejarte para su comfort, puede que sea aún más doloroso. 3) Adoro a Kakashi. Lo perdió absolutamente todo y lo único que ganó a cambio fue este equipo disparejo, así que quise ponerle un poco de esa nostalgia paterna. 4) El asunto de Orochimaru llega a su fin, probablemente en el siguiente capítulo. ¿Después de eso? La razón por la que coloqué mucho menos del POV de Sasuke y Sakura aquí es porque en los capítulos venideros (después del siguiente) no habrá más que sus POV, así que tengo que aprovechar lo que tengo.
Bien, sus dudas, sugerencias y vaticinios son igual de bien recibidos como siempre. Finalmente puedo venir con uno en el que puedo decir, ¡Bien, me quedo! Volvemos a las actualizaciones semanales. Recuerden que sus reviews son mis alarmas para escribir, que siempre los leo, disfruto, aprecio y que la mayoría de las veces hay una relación directa con el nivel de las respuestas y mi voluntad de subir el capítulo, jaja. Mis cerebro estará lejos de la universidad y trabajando a su disposición hasta noviembre, así que empezaré a escribir todo lo que pueda para adelantar con todo esto tanto como pueda. Terminar este arco (next cap) es crucial, porque a partir de aquí se acaba el 'relleno' y volvemos a esas ideas centrales en las que concebí el fic.
Próximo capítulo. Reunión, desenlace y Naruto haciendo lo que sabe hacer mejor: Sacar lo mejor de Sasuke. ¿Estrategias?
Las adoro, gracias por la espera. Nos vemos más pronto que nunca,
Nahare~
