Despertar
Caska aferró con fuerza a Guts. Ella no quería despertar y descubrir que todo era un sueño. Quería seguir viviendo al lado de Guts y de los nuevos amigos que habían hecho. Continuar viajando por el mundo, incluso si no tenía rumbo fijo y, con el tiempo, descubrir que era lo que sería de ellos.
Caska no quería seguir soñando. No quería descubrir que todos los besos que había compartido con Guts, que los momentos íntimos que tuvieron y que las pataditas en su vientre no eran más que una ilusión creada por su mente que se negaba a aceptar la realidad. Caska no quería pensar que seguía atrapada en su mente, vagando por un mundo que quería ver su sangre correr.
Caska no quería despertar y descubrir que seguía en el eclipse. Descubrir que Guts no estaba a su lado, rodeándola con su brazo de forma protectora, sino que era devorada por uno de los demonios que la había violado y asesinado a sus compañeros.
Caska quería que las cosas volvieran a ser lo que antes. Pelear en el ejército de Griffin y tener sus discusiones con Guts. Ver a sus amigos y compañeros mercenarios haciendo tonterías y disfrutar de esos pequeños instantes de paz.
Pero no le molestaría seguir con su vida actual. Formar una familia con Guts y conocer a las personas con las que había viajado durante todo ese tiempo y que cuidaron de ella cuando no podía hacerlo por su propia cuenta.
Todo lo que quería Caska era ser feliz.
