Episodio 8: APRENDIZAJE, CONOCIMIENTO Y PRIMERAS REVELACIONES
Goku permanece parado en las afueras de la casa de Leo, acompañado del caballero que custodia dicha casa y con quien había tenido una gran batalla momentos antes. Ambos miran fijamente hacia la casa de Virgo, donde la pelea entre Vegeta y Shaka parecía haber terminado.
El caballero de Leo finalmente se decide a hablar.
-Dime una cosa, Goku... ¿Usaste todo tu poder al pelear contra mí?
-Jajaja… Claro que sí, lo hice.
-No, mientes. Estoy seguro de que puedes desplegar una fuerza aún más grande. Si de verdad hubieras usado todo tu poder, quizás yo estaría muerto ahora...
-Eso ya no tiene importancia, Aioria, además tú tampoco diste todo lo que tenías. Y como te dije antes, nosotros no venimos a asesinar a nadie, pero si aparecen tipos malos entonces sí pelearemos contra ellos esforzándonos al máximo, sobre todo si quieren hacerle daño a gente inocente.
-Entonces de verdad, solo querías satisfacer tu instinto de pelea… -Esto lo dice Aioria, frunciendo el ceño.
-Jejejeje… Así es, disculpa si te causé problemas. -Responde Goku, con su típico movimiento de ponerse la mano en la nuca.
-¡Ja! eres un maldito. Pero, hablando de tipos malos, creo que ya lo sabes ¿cierto? Pronto los vamos a enfrentar. Y ni siquiera sabemos quienes son, cuantos de ellos hay y lo que son capaces de hacer...
-Sí, así es, y es mejor estar preparado. Siendo ese el caso, ¿podemos empezar con la lección?
Aioria mira fijamente al saiyajin, luego sonríe como hace mucho tiempo no lo hacía, y esto le sorprende de sí mismo.
-Aún me impresiona que alguien tan fuerte como tú me pida que le enseñe algo, pero a la vez es halagador. Goku, presta mucha atención, la batalla de hace un momento fue un adelanto, ahora te enseñaré más sobre el estilo de pelea de los caballeros de Athena, y la base fundamental de su poder: el cosmo.
-¡De acuerdo, Aioria! Estoy listo.
Ambos hombres sonríen, luego el caballero de Leo empieza a hablarle a Goku sobre el cosmo, la forma de usarlo y las diversas técnicas de los caballeros, mientras que éste se sienta en un borde de la salida de la casa de Leo, escuchando atentamente lo que el caballero le explica.
En otro lado, específicamente en aquella isla con ruinas de construcciones griegas, el individuo que se dirigió a los saiyajins al principio y luego creó la ilusión en la casa de Géminis está sentado en una especie de trono, todavía en la oscuridad. Permanece en concentración, cuando de repente empieza a hablar.
-Maestro… Los saiyajins no han mostrado ser del todo hostiles; no eliminaron ni a Mu de Aries ni a Aldebaran de Tauro, sin embargo, puedo sentir la energía del caballero dorado de Leo muy debilitada, y no puedo percibir la presencia del caballero Virgo ni la de su rival, el saiyajin conocido como Vegeta, quizás se hayan matado el uno al otro. Eso convendría a nuestras aspiraciones…
De repente se escucha una voz, la misma que se dirigió antes a Poseidón.
-No te confíes, Adrastos. Sabes bien que a Shaka se le conoce como el caballero más cercano a un dios por su meditación y acercamiento a Buda, debemos tener especial cuidado con él, es el único de los caballeros que se ha dado cuenta de mi presencia, aunque por el momento no ha intentado nada, y ahora que no podemos percibir su energía, no sé si esté muerto o se esté escondiendo de mí, tramando algo que podría ser un obstáculo para mis planes. Esperemos que el saiyajin haya hecho lo suyo y efectivamente se hayan matado entre sí, pero si no, entonces tendremos que encargarnos de ese caballero primero antes de matar a los demás… Aunque también Dohko de Libra ya sospecha algo sobre mi presencia aquí, pero es tan débil y anciano que cualquiera podría acabarlo en el estado en el que se encuentra, no representa un peligro considerable.
-Entiendo, maestro. Entonces, ¿Cuál es el siguiente paso?
-Tengo algo importante que hacer en el mundo de los saiyajins. Luego de eso, tendré que volver a usar mi energía vital para reabrir la conexión entre universos y traer a un invitado más… Mientras tanto, quiero que estés totalmente alerta. Por ahora debes prestar especial atención al caballero dorado de Escorpión y ejecutar el plan que preparamos anteriormente en el cual lo incluímos. Ahora es el momento justo, haz lo tuyo.
-Entendido, mi señor.
-Y prepárate, porque tú deberás vestir la armadura de Géminis ahora, siendo el caballero de dicha constelación. Tu maestro Saga estaría muy orgulloso de ti… ¡Jajajaja!
Adrastos se levanta y por fin sale de las sombras. Su cabello es largo y le llega a los hombros, lo tiene desarreglado, color café claro; sus ojos son azules. Posee túnicas color azul marino con vivos dorados. Despide maldad en su cosmo y tiene una mirada fría y penetrante.
-Así es, pero él fue débil al mostrar arrepentimiento y dejarse matar por Athena. Yo no tengo esa debilidad. -Contesta Adrastos, de forma decidida al ente con quien conversaba.
Dicho ser era el poseedor de esa cavernosa voz, pero aún no se le puede ver, la voz proviene de una pequeña aura morada que se nota levemente en la oscuridad, a una distancia prudente de Adrastos.
-Muy bien, por eso eres el elegido. Tomarás el lugar de Athena cuando ella ya no esté y los demás dioses se postrarán ante ti, pues serás mi representante en ese mundo cuando yo esté ocupado, sometiendo otros… -Comenta la voz.
-No lo defraudaré, mi señor… -Replica Adrastos, postrándose ante el aura.
-¡Jajajaja!
La risa del ahora amo de Adrastos resuena en las ruinas donde se encuentra, el aura desaparece y Adrastos sonríe malévolamente.
Ahora la escena cambia a China, específicamente al monte Rozan.
Dohko sigue conmocionado por todos los acontecimientos que de repente habían comenzado a suceder, parecía que todo estaba pasando muy rápido y eso no le gustaba en absoluto; pero lo que más le inquietaba al otrora Caballero de Libra, era ese ser que podía percibir, una extraña y maligna presencia totalmente desconocida para él, pues Dohko no podía reconocerla como algo normal o perteneciente a su mundo. Incluso él, que ya había enfrentado a Hades y sus espectros en la anterior guerra Santa, era incapaz de identificar qué tipo de cosmo era el que percibía, pero de una cosa estaba seguro: era maligno y aterrador. Dohko calculaba que ese poder era ciertamente cercano al nivel de un Dios de los de su mundo, pero era de otra naturaleza, más macabra y oscura.
El anciano maestro intenta llegar mediante su cosmo y meditación a ese ser, a pesar de correr un gran riesgo por intentarlo solo. Sin embargo, al tratar esto, el cosmo del maestro de Shiryu es detenido, o bloqueado, de modo que ya no pueda seguir elevándolo, ni acercarse al poseedor de esa energía.
-¿Cómo… ? ¿Cómo puede ser posible…? ¿Acaso ese ser es tan poderoso? ¡Me ha bloqueado! No puedo seguirle el rastro ni saber quién es, lo único que sé es que tiene una horrible cosmoenergía. Yo debería hacer más, pero no puedo moverme de aquí…
Dohko suda un poco. Se le nota nervioso y preocupado. El pequeño anciano baja de la roca donde se sentaba a observar las cascadas. En eso, Shunrei se vuelve a acercar al maestro Dohko.
-¿Aún sigues aquí? ¡Te dije que te fueras! -Dohko se dirige a la chica con tono fuerte.
-Lo siento, maestro… Pero no puedo dejarlo solo. Sé que yo no soy una peleadora, pero no puedo irme, hago lo que haría Shiryu… Estar a su lado y defenderlo, morir si es necesario con la frente en alto y defendiéndolo…
Dohko se conmueve ante la demostración de fidelidad de la joven.
-Eres valiente, muchacha… Entonces, si vas a quedarte, tienes que hacer algo por mí.
-Lo que usted diga, maestro.
-Necesito que empieces a rezar, y mucho, por la integridad de los caballeros dorados…
-¿Cómo dice…?
-Reza por nosotros, porque pronto tendremos una prueba muy dura: enfrentaremos a un enemigo terrible que al parecer, no es de este mundo...
La escena queda con el maestro Dohko mirando al cielo y Shunrei desconcertada por lo que acaba de decir el pequeño anciano.
De vuelta al Santuario, en la casa de Aries, Mu está con Kiki, el chico había acudido de inmediato al llamado de su maestro. El caballero dorado sabía que tenía que actuar, y el muchacho le ayudaría a llevar sus acciones a cabo.
-Kiki, te mandé llamar porque, antes de que lleves la armadura de Libra al mundo marino para que Seiya y los demás destruyan los pilares con sus armas, debes hacer una tarea rápida para mí.
-Sí maestro, lo que usted diga -Responde el chico, interesado.
-Quiero que vayas al monte Rozan con el maestro Dohko y que te diga todo lo que sabe. Tengo un mal presentimiento de todo esto, y si no empezamos a hacer algo, las cosas se pueden complicar mucho. El problema es que tampoco podemos dejar el Santuario descuidado, son órdenes estrictas de Athena.
-¿Acaso, es sobre esos saiya… jins? ¿Lo dije bien? ¿Así dijeron que se llaman?
-No lo sé del todo; puedo sentir los cosmos de ese hombre llamado Goku y de Aioria, pero no siento los de Shaka ni del otro tipo llamado Vegeta. Goku me dijo que no venían a matar a nadie y que sólo pelearían para satisfacer su instinto, pero…
-No estará diciendo que Shaka ha muerto, ¿verdad…?
-Lo sabremos pronto. Ahora ve de una vez a donde te digo, es necesario empezar a disipar dudas.
-¡A la orden, maestro!
Kiki se va al instante, usando la teletransportación. Mu se queda pensativo y preocupado.
-"No es posible… Shaka, dime que no estás muerto, dime que no me equivoqué con esos saiyajins… Pero lo más importante, necesito saber quién es ese individuo que tiene el poder para traer a seres de otro universo así de fuertes hasta aquí… De hecho, nunca imaginé que de verdad existieran otros universos…"
Mu se queda meditando, tratando de entender al menos un poco de lo que está sucediendo y al mismo tiempo intenta rastrear el cosmo de Shaka, sin lograrlo, puesto que la energía del susodicho seguía desaparecida.
En la casa de Escorpio, Milo está tratando también de encontrar el cosmo del caballero dorado de Virgo, pero no lo logra.
-¿Qué sucede, Shaka? No me digas que ese tipejo tuvo el poder suficiente para aniquilarte… No podría creerlo. Era muy fuerte, pero tú lo eres más... Vamos, ¡aparece!
En eso estaba Milo, algo frustrado por no saber qué había pasado con Shaka, cuando de repente, escucha una voz.
-Milo, el caballero dorado de Escorpio, poseedor de un gran poder y conocedor del legendario ataque Antares…
Milo se estremece al escuchar eso, pues lo tomó por absoluta sorpresa; el caballero dorado rápidamente se pone alerta.
-¿Qué…? ¿Quién eres? ¿Cómo es posible que hayas entrado al Santuario así de fácil? ¡Sal de donde quiera que estés! -Reta Milo a quien se había dirigido a él.
-Eso no podrá ser posible por el momento, Milo… Quizás me conoces, quizás no, aunque déjame decirte: yo pertenezco a la misma generación de ustedes, los caballeros dorados, pero por azares del destino e injusticias hacia mi persona, no logré convertirme en uno, aunque lo merecía porque tengo un talento y poder incluso superiores a los de ustedes. Pero ya no importa, a final de cuentas no encontré productivo servir a una diosa tan vulnerable e inútil como Athena…
-¡¿Pero cómo te atreves, insensato…?! Quien quiera que seas, ¡pagarás por faltarle el respeto a Athena!
-¡Jajaja! Qué aburrido, parece que todos sus caballeros tienen el mismo discurso y no se cansan de repetirlo. No importa. Lo único que tienes que saber es que tú serás parte del nuevo orden que mi maestro impondrá en este y todos los universos. Su poder no conocerá límites una vez que tenga el control total…
-¿Qué disparates dices…? ¿Tu maestro? ¿El nuevo orden…? ¡Habla claro!
-Si así lo deseas… Aunque las imágenes serán mejor que mil palabras…
De repente, Milo puede ver en su mente a Adrastos con claridad, e inmediatamente vienen otras imágenes. Primero el universo, el espacio exterior, los saiyajins llegando al santuario, Athena y los demás dioses sometidos y al final otro ser al cual no puede ver bien, solo en imágenes borrosas, al parecer se trata del jefe de Adrastos. Todo estaba entremezclado entre acontecimientos que habían sucedido, que estaban sucediendo y posibles visiones de lo que podría suceder a futuro.
-Tú… ¡Tú eres Adrastos! ¡El pupilo de Saga! Pero se supone que… ¡Estabas muerto! -Milo se dirige al susodicho, sorprendido totalmente de que esté con vida.
-No, Milo, estoy más vivo que nunca y ahora soy mucho más poderoso que antes. Pronto reinaré en este mundo en nombre de él, mi señor supremo… ¡Y tú nos ayudarás! -La voz de Adrastos se aclara, ya no suena distorsionada.
-¿Qué yo los ayudaré? ¡Basta de estupideces! Ya entendí que no estás en el Santuario, estás en otra ubicación, pero proyectando tu cosmo hasta aquí. ¿Por qué no vienes y acabamos esto ahora? A ti se te conocía por ser violento y agresivo y nunca mostraste devoción por nada, ni por tu propia vida, por eso no pudiste convertirte en caballero dorado y Saga prefirió seguir con ese título en vez de heredártelo… Eso tuvo que ser vergonzoso, ¿no crees?
-¡Silencio, insolente! Ya te dije que no me interesó ser uno de ustedes, patéticos caballeros al servicio de causas perdidas… Mírate, ya solo quedan seis, pero si le restamos a Shaka muerto y a Dohko un vil anciano incapaz de pelear, no son más que cuatro miserables dorados, ¡jajajaja!
-¡Pues ven a ver si somos miserables, maldito cobarde!
-No será necesario, porque como ya te dije, tú ahora serás parte de algo más grande… ¡Esta técnica me la ha enseñado mi nuevo maestro, el más poderoso de todos, un Makaioshin!
-¿Un Maka… qué? -Milo se queda con una gran interrogante, jamás había escuchado ese término.
-¡Control Demoníaco de la Voluntad!
-¡Aaaaaagh…!
De inmediato, Milo siente un terrible dolor de cabeza, tan fuerte que hace que se arrodille, sudando y tratando de mantenerse en condiciones. Al cerrar los ojos, puede ver horribles figuras demoniacas en su mente, susurrándole que se rinda y que sea parte de un nuevo orden.
-Milo… Anda, ríndete… Una nueva vida te espera, llena de poder, placeres y riquezas…
-No te niegues a la oscuridad…
-Encuentra tu verdadero objetivo en la vida… ¡Sirve a un dios verdadero!
-¡No te resistas, Milo! ¡Tú caerás!
Son varias voces horribles, las que no paran de atormentar al caballero de Escorpio.
-No… No… No puedo ceder… ¡Aaaaaah…!
-¡Ríndete ahora, Milo, no debes pelear contra esto! Acepta la voluntad de un nuevo dios más grande que Athena, que Poseidón, que Apolo y que todos los demás, más grande incluso que el mismo Zeus... ¡Házlo ahora! -Comenta Adrastos alzando la voz [bueno bueno, bájale dos rayitas, amigo… ¿Un Makaioshin más poderoso que Zeus? Nah, ni en sueños]
Milo sigue luchando para no caer en esa posesión, pero está perdiendo la pelea. Después de una intensa resistencia, el caballero dorado cae rendido al suelo.
Pasan unos minutos, luego Milo se levanta poco a poco, pero su semblante ha cambiado. Sus ojos se han tornado rojos y comienza a reír de forma maliciosa.
-Jajajaja… ¡Jajajajajajaja!
Su risa resuena en la casa de Escorpio.
-Sí, Milo, fuiste la opción perfecta. Mu de Aries tiene grandes bases sobre el autocontrol de la mente, no hubiera funcionado con él. Aldebarán no era una opción, pues el grandulón es de corazón tranquilo a pesar de aparentar lo contrario. Aioria está más preparado mentalmente desde que Saga ejerció control en él y mató a Cassios. Shaka, ni de broma intentarlo. Y Dohko es un anciano que no serviría de nada. Tú fuiste el elegido, ¡jajajaja!
Después de esas palabras, Adrastos se vuelve a sentar, descansando. Su técnica fue efectiva en el caballero dorado, a pesar de haberla ejecutado a distancia.
-La victoria está asegurada. Si Milo logra desencadenar todo su poder en ese estado, podrá derrotar a un debilitado Aioria y a Goku ya sin fuerzas, y tomaría por sorpresa a Mu y Aldebarán, para acabarlos pronto también. Esperemos que Shaka de verdad haya muerto junto con Vegeta, pero en caso de que no, yo mismo iré a asesinarlos. ¡Es hora del nuevo orden y que todos estos luchadores por la paz se sometan y lo acepten, o morirán!
Diciendo esto, Adrastos empieza a reír como poseído.
La escena cambia ahora al universo de Dragon Ball, con los dos supremos Kaiosamas viendo las imágenes desde su mundo; Ro había hecho una pausa en el ritual para entablar contacto con el otro universo, pues vio algo a través la esfera de cristal que le pareció interesante; primero vieron a Goku hablar con Aioria, pero luego, Ro cambió la escena y pudieron presenciar el momento en el que Milo era poseído. No escucharon nada, pero era evidente lo que había sucedido.
-¡Esto es terrible! ¡Las cosas se están complicando mucho, Supremo Kaiosama! -Exclama Kibito-Shin.
-Lo sé muchacho, lo sé… Esto es preocupante y como dices, se está empezando a complicar… Pero nosotros no podemos hacer nada por ahora, todo recae en esos dos bobos de Goku y Vegeta y tendrán que solucionarlo, ahora es su responsabilidad. Al menos uno ya dejó de pelear, pero no puedo ver qué sucedió con Vegeta y su oponente.
-¿Habrán muerto…?
-No lo sé pero lo dudo, y por lo que he percibido, ese hombre conocido como Shaka es un gran guerrero, tiene grandes conocimientos y poderes sobresalientes, no es cualquier individuo (Ro sabía el nombre de Shaka por haberlo leído los labios, pues no tenía audio aún en su esfera de cristal). Me atrevería a decir que incluso tiene el nivel de uno de ustedes, los Kaioshins más jóvenes, o hasta podría superarlos, y sin ser una deidad; por eso mismo, no creo que no haya sido lo suficientemente sabio como para no darse cuenta de la situación… Pero no hay que ser tan optimistas tampoco. Ese Vegeta está loco y es tan orgulloso, que no aceptaría una derrota, quién sabe si usó su máximo poder en bruto para tratar de acabar de verdad con su rival.
-¿Y entonces ahora…?
-¡Caray, chico! ¿Cuándo vas a aprender? Seguiré con el ritual para hacer contacto pero se me ocurre una idea, tengo que buscar la energía de Shaka en caso de que esté vivo, o de alguno de ellos que tenga una preparación similar, para tratar de establecer el contacto con ese universo más rápido.
-¿Yo que tengo que hacer?
-Sigue con tus sentidos alerta, sigue concentrándote, y continúa buscando esa presencia que nos está bloqueando, sigue intentando llegar a él… Ya sabemos que quien quiera que sea, tiene como aliado al otro que ejecutó la posesión sobre uno de esos caballeros dorados. Esa es la ventaja de esos dos, con cada uno de distinto universo pudieron hacer contacto en algún momento y facilitar la transición, eso es lo que tenemos que hacer nosotros también
-¡Eso haré, maestro!
Los dos Kaioshins siguen haciendo lo suyo, pero antes el el SK Ro medita un poco en sus pensamientos.
-"De verdad, aunque soy una deidad tengo algo de miedo, puedo sentir una oscuridad terrible en esta conmoción universal actual, como no la sentía en muchísimo tiempo… Pero no puedo claudicar. Tengo que detener esto, advertirles a Goku y Vegeta que se preparen a pelear contra aquel que tiene ese poder… Algo me dice que es alguien que conozco, sólo espero que no sea quien sospecho que es, o esta situación se va a agravar mucho. Solamente esos dos saiyajins y los otros muchachos de aquel universo podrían tener una oportunidad… O quizás, puede ser que ni todos ellos salgan victoriosos esta ocasión..."
Ro continúa su ritual, sin decirle nada a Kibito-Shin, pero se alegraba de que no estuviera sólo en ese planeta que, a pesar de ser muy bonito y lleno de paz, parecía desierto pues no había nadie más que ellos dos, y eso le provocó por un instante un extraño escalofrío.
FIN DEL EPISODIO 8
