Episodio 9: EL REGRESO DE UN ENEMIGO TERRIBLE
En el universo de Dragon Ball, habían pasado apenas dos horas desde que Vegeta y Goku se habían ido, por lo tanto en ese lapso de tiempo nadie había notado su ausencia, y esto significaba que el tiempo transcurría diferente al del universo de Saint Seiya, puesto que ahí ya llevaba horas aproximadamente desde su llegada.
Bulma confiaba en que Vegeta seguía entrenando y ella continuaba charlando con sus invitados quienes no tardaban en retirarse, y Trunks estaba demasiado entretenido jugando videojuegos en su habitación. Ninguno de los dos se había percatado de que el príncipe de los saiyajins había estado ausente por un rato.
En la montaña Paoz, Chi-Chi estaba en casa, en la TV había un programa cómico pero no le ponía mucha atención, pues al mismo tiempo estaba acomodando algunas cosas en diversos estantes, mientras que Goten se había ido con su abuelo Ox de cacería y, aunque ya empezaba a oscurecer, aún no regresaban.
Por otro lado, Gohan estaba en su casa, concentrándose en sus estudios y al mismo tiempo recordando cómo había sido su boda con Videl, quien en ese momento no se encontraba, había ido a visitar a su padre. -"Qué buenos momentos… Aunque me pregunto, ¿cómo habrá sido la boda de mis papás? Ya sé que se casaron en el torneo de las artes marciales, pero…"
El joven Gohan estaba absorto en sus pensamientos, y al pensar en su padre, instintivamente trata de percibir su presencia, pero le sorprende de sobremanera no poder hacerlo.
-Un momento… Mi papá… ¡No puedo sentir su ki!
Fue entonces cuando Gohan alertó sus sentidos tratando de encontrar la energía de Goku, sin lograrlo. En eso, se percató que tampoco podía sentir el ki de Vegeta.
-¿Qué significa esto...? ¿Habrá decidido mi padre entrar a la habitación del tiempo a entrenar? No... Lo dudo, previamente se había ido con Kaiosama a hacerlo para escaparse del trabajo que mi madre le consiguió, no creo que haya cambiado de opinión... Además, tampoco puedo detectar la energía del señor Vegeta, y no creo que ambos estén en la habitación. Será mejor que vaya a investigar qué está sucediendo...
Gohan sale inmediatamente y se dirige a toda velocidad al templo sagrado, pues es el lugar más lógico para tratar de entender lo que estaba pasando, el muchacho confiaba en que Dende pudiera ayudarle a saber dónde estaba su padre.
-"Tengo un mal presentimiento sobre esto…" -Pensaba Gohan, mientras volaba.
Cuando el hijo de Goku llega a su destino, ya estaban reunidos Dende, Picoro y Mister Popo.
-Hola Gohan -Saluda el namekusei mayor.
-Señor Picoro, me alegra mucho verlo. Supongo que ya sabe a qué vine...
-Efectivamente. Hay algo muy raro en todo esto, y prepárate porque te vas a sorprender.
Hace un par de horas aproximadamente pude sentir una misteriosa energía aparecer, nunca antes había sentido algo similar, no parecía energía ni de un alienígena como los saiyajins o Freezer, o algún ser biogenético tipo Cell, o un demonio como Majin Buu, no. Esto era algo totalmente desconocido… Pero de lo que sí estoy seguro es de que se trataba de un ki enorme, me impactó el despliegue de poder, me extraña que no la hayas sentido tú…
-¿Cómo dice? ¿Una misteriosa energía? Bueno, jeje… Es que… Estaba concentrado, estudiando…-Responde Gohan algo nervioso.
-Ya veo... "Muy mal Gohan, sigues descuidando tu condición y eso podría provocarte problemas en el futuro" -Esto último lo piensa Picoro en un instante, para retomar la conversación -Como te decía, después de unos instantes, el ki de tu padre y el de Vegeta se reunieron en el mismo lugar donde se sentía ese poder extraño, y luego desaparecieron casi al instante, no sin antes transformarse en Super Saiyajin por un leve lapso. Esa misteriosa energía que sentí antes también desapareció.
-¿Desaparecieron…? No entiendo… -Replica Gohan, confundido.
-Fui al lugar donde pude sentir la rara presencia y las de tu padre y Vegeta, pero no pude encontrar nada ni a nadie, esos dos se habían esfumado. Vine al templo para que Dende me ayudara a entender lo que está pasando. Precisamente estaba a punto de llamarte, cuando sentí tu ki indicándome que ya venías hacia acá. -Picoro explica.
-Al sentir esa alteración, corrí a dar un vistazo al mundo, Gohan. Apareció una extraña y peculiar estatua de oro de tamaño parecido al de una persona, el señor Goku y el señor Vegeta llegaron de inmediato al lugar pues fueron los primeros que detectaron esto, pero después de unos breves instantes, de repente se abrió una especie de agujero negro y los absorbió, sin que ellos pudieran…-Explica Dende.
-¿Cómo dices, Dende? No, no puede ser… ¿Se tratará de otro enemigo? Si ese es el caso, no creo que haya derrotado a mi papá y al señor Vegeta así de fácil, pero...
-Yo tampoco creo que hayan sido derrotados, pero tendremos que investigar qué rayos está sucediendo -Responde Picoro -Aunque si se trata de alguna amenaza, debemos tener mucho cuidado, porque para hacer desaparecer a Goku y Vegeta así como así, significa que debe ser alguien con un poder inmensamente grande y habilidades únicas...
-Además yo siento una intranquilidad desde hace rato, como si algo en el universo no anduviera bien… No sé cómo explicarlo exactamente, pero algo está cambiando. -Replica Dende.
-Eso es ciertos, Kamisamas ha estado demasiados alderados desde que abareció esa esdaduilla doradas... -Comenta Mr. Popo.
-Entiendo. Me alegra haber venido, porque juntos podremos indagar qué está pasando y luchar si es necesario. Necesitamos encontrar a mi papá y a Vegeta, no creo que hayan muerto, espero que no; debemos estar alerta por si aparece un enemigo.
-Sí, pero necesitamos toda la ayuda posible, por si acaso. Creo que deberíamos ir con Mr. Satán y decirle que Buu debe prepararse, por cualquier cosa. Su poder sería de mucha utilidad por si se trata de un enemigo fuerte.
-No es necesario ir, señor Picoro. Traje mi teléfono celular, y Videl está con él en este momento, les llamaré y les explicaré la situación.
-Perfecto, nos ahorramos tiempo. Entonces se me ocurre que podemos reunir las esferas del dragón y pedirle a Shen Long que nos ayude a resolver este misterio… -Comenta Picoro.
Pero en eso, Gohan, Picoro y Mr. Popo se dan cuenta que Dende tiene cara de impacto y el sudor corre por su sien, está mirando hacia la tierra.
-¿Sucede algo, Dende…? -Pregunta Picoro.
-No puede ser... Alguien acaba de invocar a… ¡Shen Long! -Contesta el nuevo Kamisama.
-¡¿Qué…?! -Exclaman Gohan, Mr. Popo y Picoro al mismo tiempo.
Lo que sigue los deja aún más anonadados. Después de poco menos de un par de minutos, sienten como un poder enorme aparece en la tierra.
-¿Qué o quién posee esa monstruosa energía...? Acaso es… -Exclama Picoro, no muy seguro de quien podría tratarse, pero pudo recordar esa energía.
Gohan no puede evitar abrir la boca, totalmente sorprendido.
-¡No…! ¡Eso es… Imposible! ¡Se trata de…! -Gohan tartamudea y tiene un gesto casi como de estar en shock.
Picoro mira a Gohan con cara de espanto, pero al volver a sentir el ki y reconocer de quién se trata, se espanta aún más.
-Ese ki es de… ¡Broly!
-¡Señor Picoro! ¿Qué significa esto…?
Picoro no responde. Después de reconocer la energía de Broly, sienten como se eleva otro poderoso ki que los deja helados, pues además de ser muy agresivo, se siente tan malvado como el que desplegaba Majin Buu en su etapa final, o quizás más, pero hay algo que lo hace raro y no se logran explicar qué es, lo único que saben es que les provoca algo de temor, incluso Picoro recuerda cuando conoció al Supremo Kaiosama en el torneo de las artes marciales, cómo no se pudo mover al no entender la energía del Kaio, lo cual le provocó miedo. "Pero ahora es distinto, esta sensación es mucho peor, esa energía es tétrica y horrible…"
Todo ocurre en instantes, luego esa presencia desaparece junto con la de Broly, dejando a todos muy confundidos.
-¿Pero qué rayos acaba de ocurrir? ¡Apareció Broly, luego sentimos la energía de otro ser y al final desaparecen! -Exclama Gohan.
-Al parecer… Alguien le pidió a Shen Long que reviviera al saiyajin malvado. ¿Pero por qué? ¿Con qué propósito…? Aunque la última pregunta está de más, seguramente es para un fin malvado... -Comenta Picoro.
-Y no tendría sentido que pudiera revivir, cuando Goten, mi papá desde el otro mundo y yo lanzamos el Kamehameha final, mandamos a Broly a que impactara contra el sol*, muriendo en instantes… Pero esa energía era inconfundible, era él… -Esto lo explica Gohan.
-Lo sé, pero… Dende, dime, ¿pudiste ver algo…?
-No, señor Picoro… No sé cómo explicarlo, pero mi visión de repente fue bloqueada y después de darme cuenta de que Shen Long había sido invocado, ya no pude ver nada…
-¿Y ahora…?
Dende echa un vistazo, luego se dirige a Picoro de nuevo al mismo tiempo que el cielo vuelve a la normalidad en la tierra.
-Ya puedo ver todo, pero desafortunadamente Shen Long ya se fue… -Contesta Dende.
-¡Maldición! Ese ser, quien quiera que sea, al parecer es más poderoso y escurridizo de lo que creímos… Pero… ¿Qué diablos hará con Broly? Y lo peor es que algo me dice que se fueron al mismo lugar donde están Goku y Vegeta...
Picoro está muy preocupado, pero trata de reorganizar sus ideas y ponerse en acción.
-Rápido Gohan, llámale a Mr. Satan cuanto antes; parece que sí vamos a necesitar la ayuda de Buu…
-¡Sí, señor Picoro!
-Dende, trata de comunicarte con el Supremo Kaiosama, a estas alturas no creo que no esté enterado de lo que está pasando…
-¡Así lo haré…!
El namekusei maestro de Gohan se queda pensando, sin poder evitar sentir nervios. -"No puedo creerlo… Parece que estamos al borde de una nueva situación complicada… Goku, Vegeta, ¿dónde diablos están…?"
Gohan está hablando con Videl por teléfono mientras que Dende se concentra para tratar de establecer contacto con los Kaiosamas.
En el universo de Saint Seiya, en el monte Rozan, el maestro Dohko abre los ojos y comienza a sudar de sobremanera. Pudo sentir una conmoción y alteración nuevamente en el mundo, como la de la primera vez.
-Ya empezó… Esta amenaza está tomando forma, y más pronto de lo que creí…
De repente, el caballero dorado de Libra siente el cosmo que acaba de aparecer en su mundo, pero fue muy rápido, porque en instantes desapareció.
-¡Pero por Athena! ¿Quién es ese monstruo...? ¿De dónde salió…?
El pequeño anciano trata de erguirse y respira profundo.
-Esto ya está fuera de los límites, necesito hacer algo y pronto…
En eso, se escucha una voz de jovenzuelo algo chillona, como en proceso de maduración.
-¡Maestro Dohko!
Dohko voltea muy alterado.
-¡Kiki! ¡Por dios chico, no me espantes así! ¿Qué haces aquí…?
-Lo siento mucho, de verdad maestro, no quería perturbarlo… Mi maestro Mu me mandó con usted para que me dijera lo que sabe sobre la situación que seguramente usted ya conoce.
El otrora caballero de Libra se tranquiliza y se acerca al recién llegado.
-No sé exactamente lo que está pasando, pero sí sé que es algo grave. Creo que estamos ante un peligro como no se había visto en muchos años en este mundo, y es mejor que estemos preparados porque Athena está prisionera en el pilar marino en el templo de Poseidón, y los caballeros de bronce están peleando por ella, solo quedamos nosotros los dorados, quienes deberemos enfrentar esta amenaza [qué mal, el maestro se olvidó de Marin, Ichi, Ban, Nachi y los demás…] Hace un momento pude sentir un monstruoso y desconocido cosmo expandirse y luego otro igual de enorme y horrible aparecer, pero fue un momento efímero porque ambos desaparecieron en un instante, al parecer ese ser no quiere que nos demos cuenta de quién o quiénes son, dónde están ni lo que están planeando, son expertos en evadirnos y ocultar sus energías. ¿No lograste sentir nada tú, Kiki?
-La verdad no, maestro…
-Efectivamente, se están escondiendo pero yo ya sé que existen, lo que no sé es de quienes se trata ni dónde se encuentran...
-Qué cobardes, ¡le tienen miedo a los caballeros de Athena!
-Eso no lo sé Kiki, pero por ahora nosotros debemos estar alerta, se ocultan porque seguramente están planeando algo terrible y saben perfectamente que los caballeros dorados tienen la fuerza para detenerlos antes de que puedan consumar sus intenciones… Es ahora cuando debemos estar más preparados y tendremos que hacer uso de toda nuestra fuerza e inteligencia.
-Entiendo, maestro Dohko… ¿Qué le digo a mi maestro Mu?
-Descuida, me comunicaré con él telepáticamente, no quería hacerlo por el gasto de cosmo y por quedar vulnerable a ser descubierto por este enemigo que tiene la capacidad de trascender planos astrales, pero será necesario ahora que las cosas empiezan a complicarse. Muchacho, tú tienes una misión que te encomendaré, no tiene nada que ver con esto, tu deber es ir al mundo marino y llevarle mi armadura a Seiya y los demás para que puedan destruir los pilares de Poseidón.
-¿Al mundo marino…? De acuerdo… ¡Estoy listo!
-De acuerdo, vuelve al Santuario y sólo confirma con Mu que tú y yo hablamos, y que esté alerta. Luego irás a la casa de Libra por la armadura para irte al mundo marino.
La escena queda en el chico y el anciano preparando sus siguientes movimientos.
En el Santuario, Mu sigue queriendo detectar a Shaka sin lograrlo, de repente siente una nueva conmoción que lo pone alerta.
-¡No puede ser…! ¿Qué rayos fue eso...?
Mu también sintió por unos segundos un gigantesco cosmo fuera de lo ordinario, nunca antes conocido, lo cual lo impacta, pero luego trata de mantener la calma.
-Athena… Sé que no estás con nosotros, pero te pido que nos protejas. Nosotros pelearemos hasta el final, porque ante todo, somos tus caballeros a tu servicio y luchamos por resguardar la paz del mundo contra quien sea…
En eso, el caballero de Aries escucha una voz que lo exalta un poco, pues no lo esperaba. Se tranquiliza al saber de quién se trataba.
-Mu… ¿Puedes escucharme?
-¿Qué…? ¡Maestro Dohko! Lo escucho, está usando la telepatía… Pero…
-Lo sé, Mu, estamos expuestos a que el enemigo nos descubra ya que para comunicarnos por este medio, tenemos que usar planos astrales como conductores, por eso hay que ser breves. No sé de quién se trata pero de que es muy poderoso, lo es, además de que es evidente que no tiene buenas intenciones, sino todo lo contrario…
-Entiendo… ¿Cree usted que sea una amenaza importante?
-Así debemos considerarlo, estoy seguro de eso. Trataré de hacer algo, espero que funcione. Por lo mientras debes prepararte, diles a Aldebarán y a Milo que estén listos…
-¿Listos…? ¿Para luchar...?
-Así es. De hecho, también hazle saber a Aioria de esto, que se prepare…
-Él acaba de pelear con un rival muy fuerte, su nombre es Goku y dice que es un "saiyajin" venido de otro mundo, junto con su amigo Vegeta, pero bueno, imagino que usted ya sabe de la llegada de ellos y que efectivamente, no son de aquí…
-Correcto, y espero que sean nuestros aliados, pero no sé si tengan el poder y la preparación suficiente, de todos modos serán de gran ayuda porque creo que esta pelea también les corresponde.
-Aunque él y Aioria están débiles por haber peleado estúpidamente entre sí… ¡Rayos! Si tan solo yo hubiera evitado eso…
-No te culpes, Mu, el rival de Aioria solo quería satisfacer sus deseos de pelea, ya lo ha hecho e imagino que ya sabe que existe una fuerza diabólica que acecha tanto su universo como el nuestro y peleará por el bien. Seguro que ese saiyajin conoce algún método para recuperar sus energías, no lo sé, lo presiento…
-Pero su amigo, el tal Vegeta… Él y Shaka…
-No te preocupes por ellos. Ahora ve a darles el mensaje a los demás caballeros dorados. Mantente en total alerta en todo momento. Corto comunicación contigo ahora…
-Maestro, tenga cuidado…
-Lo tendré, Mu. También tú y los demás cuídense, por favor.
En ese momento, ambos dejan de comunicarse. Inmediatamente Mu se dirige a toda velocidad a la casa de Tauro. -"Tendré que pedirle a Aldebarán que nos reunamos con Milo, Aioria y Goku y que luego busquemos a Shaka y Vegeta… Para que el maestro Dohko me haya dicho que consideremos esto como una amenaza importante, es que algo muy grande y difícil está a punto de suceder, o peor aún, ya está sucediendo…" -Así pensaba el caballero de Aries, mientras corría a toda velocidad, subiendo la escalinata que lo llevaría a la siguiente casa.
En China, el maestro Dohko se concentra ante los ojos de Kiki quien estaba a punto de irse, pero se había quedado un momento al ver al anciano entrar en una concentración importante y elevar su cosmo; Shunrei por su parte, seguía rezando en la casa.
-Bueno, ya me he comunicado con Mu, ahora procedamos a lo siguiente…
Esta técnica me la enseñó Athena, en su encarnación humana de la generación anterior. Después de derrotar a Hades y sus espectros, me dotó de una habilidad especial* para un fin relacionado con la próxima guerra santa, pero también me enseñó esto, por si se presentaba alguna situación como la de ahora… Algo sabía o presentía ella, aunque no pensé que de verdad tuviera que usar lo que me enseñó. No soy una deidad y realmente nunca practiqué lo suficiente pues debía respetar los límites, y se dice que solo los dioses y demás seres divinos pueden dominar esta técnica, pero espero poderla ejecutar…
Dohko eleva su cosmo hasta el séptimo sentido, luego entra en una concentración aún más profunda. Cierra los ojos y en su mente empiezan a aparecer imágenes del espacio exterior, estrellas y mantos nebulares rodean la escena. El maestro está ejecutando una búsqueda pero en otros planos existenciales, hasta que llega al deseado, el mundo de Dragon Ball.
De repente puede ver a un anciano, muy parecido a él, de piel púrpura, orejas puntiagudas y escaso cabello cano. "Siento un gran poder, puro y bueno, ¿será un dios de esa dimensión? También está buscando algo, su energía me sirvió casi como un faro para guiarme… Qué curioso… Se parece a mí, pero yo soy así porque..."
-¿Eh? ¿Quien anda ahí? -Pregunta ese anciano que Dohko podía ver en su mente.
-Disculpe… Usted es…
-Primero tú dime tu nombre, dime quien eres, no eres hostil, lo sé, pero necesito saber tu identidad para entender con quien he entablado contacto.
-Mi nombre es Dohko. Pertenezco al universo donde dos guerreros extraños pero poderosos han llegado y están peleando con mis amigos, no sé si usted los conozca...
-¿Qué qué…?¡ ¡Muy bien! ¡Es una bendición poder hacer contacto con alguien de ahí! Claro que conozco a esos dos tontos. Precisamente estaba buscando la forma de contactarlos. ¿Eres una deidad?
-No, solo soy un humano, pero estoy usando una técnica especial enseñada por mi diosa.
-Excelente, imagino que tienes grandes virtudes para lograr esto. Supongo que ya sabes lo que está sucediendo…
-Así es, ¿qué podemos hacer?
-Antes que nada, me presento: Soy Ro, un Kaiosama, o un dios, como dirían en tu mundo.
-¿Un dios? Oh, disculpe por no presentarle mis respetos primero…
-No pasa nada, eso no es necesario, y menos en este momento. Tenemos cosas más importantes que hacer.
-Sí, entiendo… Lo que usted diga, dios Ro.
- "Vaya, qué respetuoso, y no se oye mal eso de dios Ro…" Necesito que proyectes tu pensamiento y energía y me ayudes a establecer contacto con uno de esos guerreros, es el que se llama Goku y no tiene una energía agresiva, ahora mismo…
-Lo que usted diga…
Ambos, dios y anciano maestro, se concentran en sus respectivos universos, mientras Kibito-Shin observa fijamente a su ancestro, entendiendo que ha podido contactar a alguien.
La escena cambia al mundo de Saint Seiya, en la casa de Virgo.
Inesperadamente, Shaka aparece en su pose de meditación, y tiene un acompañante, Vegeta está sentado en el suelo, frente a él, también con los ojos cerrados.
-¿Lo has entendido entonces, Vegeta?
-¡Ja! El estilo de ustedes es aburrido y raro…
-Es necesario comprenderlo, pues si no lo entiendes, no podrás trascender tus habilidades, y lo peor, no te será posible hacerle frente a enemigos que dominan estas características. No puedo ver el futuro claramente, pero lo percibo. Sé que tú y tu amigo llegarán a niveles nunca antes vistos, se superarán mental y físicamente hasta alcanzar el nivel de los dioses*… Pero para eso falta todavía, mucho aprendizaje, entrenamiento y comprensión de ti mismo y de tus capacidades.
-Kakaroto no es mi amigo, y yo seré más fuerte que él algún día.
-Eso no lo sé… Como tampoco sé a qué amenaza nos vamos a enfrentar ahora, lo que sí sé es que es un enemigo como nunca antes hemos visto… Al menos no aquí, porque ustedes están acostumbrados a lidiar con seres así, aunque también percibo que el nivel de esta amenaza supera todo lo que tú y el otro saiyajin han enfrentado antes. Por eso es momento de dejar de pelear absurdamente, ustedes dos ya saciaron sus instintos bélicos, es hora de unir fuerzas y enfrentar ese mal.
-¿Tienes alguna idea de quién se trata?
-Lamento decirte que lo ignoro, sólo sé que es muy poderoso, me ha bloqueado varias veces que he intentado sentir su cosmo y llegar a él. Si tiene esa habilidad, no se trata de cualquiera, pero al parecer, Vegeta…
Shaka hace una pequeña pausa antes de proseguir.
-¿Al parecer qué…?
-Ese enemigo… Viene de tu mundo, y además tiene un aliado aquí. -Explica el caballero de Virgo.
Vegeta se levanta y abre los ojos, ya tiene de nuevo sus cinco sentidos [nos dimos cuenta ya que está conversando con Shaka] y mira hacia el cielo.
-Lo sabía. Si ese es el caso, entonces tendré que hacer lo mío, pelear.
Acto seguido, Vegeta se eleva por los aires. Shaka lo cuestiona.
-¿A dónde irás, Vegeta?
-Obviamente a derrotar a esos sujetos, creo saber dónde se encuentra uno de ellos, desde la casa de Géminis me di cuenta, espero no equivocarme. ¡Es hora de ir a barrer el suelo con esa sabandija y luego hacerlo hablar!
Shaka deja su pose de meditación, para dirigirse al saiyajin.
-No creo poder disuadirte de lo contrario, te aconsejaría que esperaras, pero si quieres irte, adelante, aunque debes tener cuidado y no confiarte; iría contigo, pero tengo aún cosas que hacer aquí. Nuestro combate fue, por decirlo de alguna forma, amistoso ("aunque no tuvo nada de amistoso…"), pero seguramente estos tipos no se tentarán el corazón para intentar matar a alguien, y tengo el presentimiento de que uno de ellos tiene el nivel de un caballero dorado, o tal vez sea superior… Ahora imagínate si sus aliados son igual de poderosos.
-¡Ja! Ahora soy más fuerte, y, odio decirlo… Pero tu enseñanza sobre los sentidos, habilidades y técnicas me servirá de mucho. No soy de los que agradecen, pero… Gracias por eso, Shaka.
-Y por devolverte tus cinco sentidos también, ¿No? –Shaka esboza una ligera sonrisa.
-Sí… También por eso. –Vegeta responde algo incómodo.
-Pues adelante entonces, ve a cumplir con lo que crees que es tu misión. Pero presiento que nos volveremos a ver, saiyajin.
-Seguramente. Si ves a Kakaroto, el tonto con el que llegué a esta dimensión, dile que ya me adelanté, seguro vendrá también. Ustedes deberían hacer lo mismo o pueden quedarse aquí y ponerse a salvo si es que tienen miedo. ¡Adiós!
Vegeta se eleva por los aires, sale de la casa de Virgo y se va volando. Shaka se queda contemplando al príncipe alejarse.
-Pero claro que nos volveremos a ver, Vegeta. ¿Miedo? Nunca, somos caballeros de Athena y jamás claudicamos cuando enfrentamos al mal… Seguro que en la próxima ocasión tendremos que volver a pelear pero juntos, contra un mal común para defender nuestros universos...
Shaka voltea la mirada hacia la salida de la casa de Virgo, al parecer tiene algo en mente.
FIN DEL EPISODIO 9
