Episodio 12: EL ELEGIDO POR EL GUERRERO LEGENDARIO
En el Santuario, Goku y Shaka van saliendo de la casa de Escorpión, en seguida logran divisar la casa de Sagitario a lo lejos.
-Es esa, apresuremonos, a esta velocidad estaremos en unos minutos ahí -Comenta Shaka.
-De acuerdo -Responde Goku, quien le sigue el paso al caballero de Virgo. Ambos comienzan el ascenso por las escaleras directo a su destino.
Mientras que en otro lugar, Vegeta volaba sobre el mar Griego, tratando de encontrar el ki que había sentido anteriormente en la casa de Géminis, con el fin de llegar a su objetivo, aunque tiene complicaciones para lograrlo debido a que era muy posible que Adrastos estuviera usando alguna técnica para esconderse y bloquear cualquier intento de rastreo de energía. -"Maldito seas... Sigues escondiéndote como roedor, pero deja que te encuentre, ¡te haré pedazos!" -piensa Vegeta, mientras continúa volando por los aires y recorriendo la zona.
En el escondite de Adrastos (el cual no se encontraba muy lejos de donde Vegeta estaba buscando), el discípulo de Saga está parado contemplando a un hombre espigado, musculoso, vistiendo pantalón blanco, sin camisa, con una túnica roja amarrada a la cintura, el cabello algo largo y desarreglado, y un colgante dorado en el pecho. Dicho personaje está tendido en una especie de planchuela, al parecer se encuentra en estado comatoso, o inconsciente.
Se trata de Broly.
Adrastos sonríe.
-Jejeje... Increíble la fuerza que despide este sujeto, no pensé que alguien de sus características existiera, se nota que el mundo de mi maestro Anshoyda es muy interesante. Pronto seremos dueños de ese y este universo, el nuevo orden será perfecto y arrollador...
-Jajaja tienes razón, Adrastos, Broly es muy poderoso. Pero por ahora no nos pueden descubrir, tenemos que esperar a la media noche para despertarlo, mientras tanto, debes seguir escondiendo su poder y el tuyo para evitar ser encontrados.
-¡Maestro…!
Anshoyda había aparecido de forma holográfica casi por sorpresa, tal y como lo había hecho anteriormente ante los supremos Kaiosamas. Adrastos se sobresalta un poco, pero recupera la calma pronto.
-Estoy entonces a sus órdenes, mi señor. -Comenta Adrastos, al mismo tiempo que hace una reverencia ante el recién aparecido.
-No te distraigas, Adrastos, porque podrían tomarte por sorpresa. De hecho, ese tal Vegeta ya está cerca, tratando de encontrarte.
-Me doy cuenta de ello; naturalmente si yo uso la armadura de Géminis ahora mismo, no será rival para mí, podría acabar con él en tan sólo unos instantes.
-Lo sé, pero no intervengas por el momento. Manda a tu discípulo, el caballero de plata. Tengo entendido que tiene casi el nivel de uno de oro.
-¿Giles de Rinoceronte? Sí, es muy poderoso, me encargué personalmente de su entrenamiento, pero comparado con el saiyajin...
-¿Comparado con el saiyajin, que? Si tu nuevo esbirro es tan poderoso como dices, lo detendrá, o en el mejor de los casos, acabará con él. Además, someterlo usando el Control Demoníaco de la Voluntad no solo te da el control sobre el individuo, también desbloquea su poder negativo oculto, ya deberías saberlo puesto que hiciste lo mismo con Milo de Escorpión.
-De acuerdo... Maestro, así será. ¡Giles! Ven ahora mismo -Grita Adrastos con un tono imperativo muy acentuado; el villano se sentía algo intimidado por Anshoyda, pues aunque ahora era sirviente del Makaioshin, no podía evitar sentir un ligero temor hacia él.
Algunos segundos después, aparece en escena un hombre corpulento, un poco más alto que Aldebarán, vistiendo una armadura plateada en tono oscuro; su cabello es corto y verde, tiene la mirada furtiva y llena de maldad. Efectivamente, había sido poseído. Al llegar donde Adrastos y Anshoyda, se arrodilla, mirando al piso.
-Señores y amos míos, díganme sus órdenes.
-¿Percibes ese cosmo raro moviéndose cerca de aquí? Es uno de nuestros enemigos, su nombre es Vegeta. Ve y acaba con él ahora mismo, no falles o se te aplicará un castigo. -Ordena Adrastos a Giles.
-En seguida, mi señor. Traeré su cabeza ante usted como símbolo de respeto y lealtad y prueba de mi eficacia.
-Jejeje... Excelente. Vete ya -Responde Adrastos.
Giles de Rinoceronte sale del lugar y va en busca del objetivo encomendado.
-Ese maldito de Vegeta no es tan primitivo después de todo. A pesar de estar ocultando nuestras energías, se está acercando a este lugar, más por instinto que por saber nuestra ubicación… Parece que está siguiendo los pequeños rastros de energía que quedaron dispersos cuando estaba en la casa de Géminis y yo lo ataqué a distancia… -Comenta Adrastos.
-No te dejes sorprender por eso, Adrastos. Yo lo conozco bien, a él y a su raza. Pudieron llegar a más, pero por ambiciosos y patéticos fueron sometidos por unos seres fuertes que no pudieron superar, y al final, uno de dichos seres acabó con su planeta entero, exterminando técnicamente toda la raza; sobrevivieron apenas unos cuantos. -Esto lo narra Anshoyda.
-Interesante… Disculpe, maestro. Me doy cuenta de que nosotros seguimos estando por encima de ellos.
-Así es. Ahora, lo que harás es llevar a Broly a la ubicación indicada, todo sin que nadie se percate de su energía. Esos dos cretinos de Goku y Vegeta no deben saber que él está aquí, no por el momento.
-Entendido, maestro.
Adrastos llama ahora a cinco esbirros, todos encapuchados, y les da instrucciones de que carguen a Broly se lo lleven de ahí. Estos obedecen y ejecutan la orden, aunque con cierta dificultad, pues el susodicho era muy pesado.
De vuelta en el Santuario, Milo está aumentando su poder oscuro de forma impresionante; Aldebarán contempla atónito a su compañero y duda si todavía seguirán siendo amigos, pero reacciona y trata de no inmutarse, elevando también su cosmoenergía para hacerle frente.
-Bien, Aldebarán, es hora de mandarte al otro mundo...
¡Aguja Escarlata!
Milo lanza 3 de sus poderosas agujas, pero ninguna de ellas impacta a su oponente, puesto que el caballero dorado de Tauro eleva su cosmo al séptimo sentido y se mueve a la velocidad de la luz para esquivarlas; acto seguido Aldebarán contraataca, cruzándose de brazos, pero moviéndose muy rápido.
-¡Gran Cuerno!
La poderosa descarga de energía sale directo a Escorpión, quien no se inmuta, pues se mueve velozmente y también lo esquiva.
-¿Eso es todo lo que sabes hacer? Qué aburrido.
-Ni siquiera hemos comenzado, Milo... O quien quiera que seas ahora...
-Imbécil, sigo siendo yo, pero ahora conozco un poder más grande...
-Mientes, ¡un amigo no nos traicionaría de esa forma tan vil como tú lo estás haciendo!
-Ese discurso ya me lo dio ese tonto de Aioria, ¡no lo toleraré más!
¡Aguja Escarlata!
Otras dos agujas salen disparadas hacia Aldebarán, quien se mueve rápido y las vuelve a esquivar, pero justo en ese momento, Milo supera su velocidad y aparece junto a él, ante su sorpresa, conectándole un severo golpe en el estómago; acto seguido, el caballero de Escorpión arremete con un uppercut, y aunque no logra derribar a Aldebarán, lo hace trastabillar. En ese momento, Milo aprovecha la duda de su rival para ejecutar tres agujas escarlatas que impactan y perforan de lleno al caballero de Tauro, dos en el pecho y una en el brazo derecho.
-¡Jajajaja! ¿Ves? no eres rival para mí; te lo dije, ahora supero los poderes de un caballero dorado, y todo gracias a mi gran maestro Anshoyda, quien ha despertado el verdadero poder en mí...
Aldebarán se reincorpora algo afectado por las agujas, empezaba a perder el aliento levemente.
-¡Maldito seas tú y tu nuevo maestro, Milo! ¡Yo seguiré peleando por Athena hasta el final! ¡Toma esto!
De las manos de Aldebarán salen dos esferas de energía, las cuales se dirigen al caballero de Escorpión, pero no logran impactarlo pues este aumenta su cosmo, logrando detener los ataques y luego desviarlos, ante la sorpresa del caballero de Tauro.
-¡Jajajaja! ¡Muere ahora!
¡Restricción!
-¿Qué...? Aaaagh!
Aldebarán cae completamente en la técnica paralizadora de Milo, siente que poco a poco pierde la facultad para moverse.
-Bien... ¡Ahora muere! ¡Aguja Escarla...
-Starlight Extinction!
Un ataque de varios rayos dorados sale directo a Milo, quien no lo esperaba, tomándolo totalmente desprevenido; el caballero de Escorpión intenta evadir el Starlight Extinction, pero parte de dicho ataque lo impacta y logra derribarlo, aunque se reincorpora rápidamente. Aldebarán se libera de la Restricción, pero sigue cansado debido a las tres agujas que recibió anteriormente. Mu interviene en la escena.
-¡Qué forma tan cobarde de atacar, maldito! -Le recrimina Milo al caballero de Aries, visiblemente exasperado.
-¿Tú hablas de cobardía, cuando dejaste que la maldad te poseyera y casi matas a Aioria usando poder extra que no te corresponde tener? -Responde Mu.
-¡Ja! No sabes nada. Voy a matarlos a los tres aquí y ahora, ¡no les tendré piedad alguna!
Mu se acerca a Aldebarán.
-He visto sus movimientos, ahora es violento, y siento decirlo, pero es más poderoso y rápido que antes... -Comenta Mu a su compañero el caballero de Tauro.
-Es cierto, normalmente debería poder mantener una pelea con él, pero me ha superado, me di cuenta por el poder que ha desplegado en sus ataques; y no quise usar una técnica letal porque no podemos correr el riesgo de matarlo... -Contesta Aldebarán.
-Debemos luchar los dos contra él para mantenerlo a raya y luego ver la forma de cómo liberarlo de ese control al cual está sometido...
-Si no mal recuerdo, cuando Aioria fue poseído por Saga, tuvo que morir alguien frente a él para que Aioria volviera a la normalidad, y la víctima fue Cassios, ¿no es así?
-Así es, pero Aldebarán, no estarás pensando que...
-¡Ja! no, no pienso nada amigo, no sé si ese método sería efectivo con Milo, algo me dice que no, esto es diferente, me temo que es algo peor que esa vez.
-Tengo un plan, pero no sé si funcione, esperemos que así sea. Sígueme, por lo mientras atacaremos al mismo tiempo.
-Adelante...
-¿Ya terminaron de planear su estrategia o estaban rezando por sus vidas? Les comento que ninguna de las dos cosas funcionará, porque van a morir... ¡Jajajaja! -Milo dice esto en tono de burla.
Mu y Aldebarán se preparan para atacar.
En otro lugar, Vegeta volaba buscando la energía de Adrastos sin poder encontrarla, aunque de repente se detiene, pues al parecer, se ha percatado de algo; el príncipe baja a una isla y recorre primero con la mirada el lugar, no encuentra nada a primer vistazo, pero justo en ese instante, puede sentir una energía poderosa acercarse. El saiyajin se pone alerta y se prepara para recibir al poseedor de ese poder; en unos instantes, Giles de Rinoceronte llega ante él. Vegeta lo contempla con su clásica mirada fría, sin mover un solo dedo. El caballero de plata tiene una mirada penetrante, pero maligna.
-Mi nombre es Giles, caballero de plata de la constelación de Rinoceronte. Tú debes ser Vegeta.
-Ah, vaya, otro caballero de hojalata, aunque la tuya parece de aluminio barato. Veo que ya sabes mi nombre, aunque no me imagino porqué… Aunque más bien, creo que sí lo sé.
-Eso es lo de menos. Vine a matarte, arrancaré tu cabeza y la llevaré en una charola de plata ante mi maestro.
-¡Qué coincidencia! Estaba pensando en hacer lo mismo... Solo que antes de hacerte trizas, me dirás donde está el imbécil cobarde de tu maestro, que ya imagino quien es...
-Suficiente de palabrería. ¡Muere!
¡Estampida Letal!
Giles abre los brazos y luego los proyecta hacia adelante, forma un poder verde oscuro y sale directamente aunque seccionado por partes hacia Vegeta, quien no se inmuta, pero después reconoce la intensidad de ese ataque, por lo que en un abrir y cerrar de ojos se transforma en super saiyajin y empieza a esquivar ese poder. En total esquiva 5 «bloques» de energía lanzados por el caballero plateado.
-¡Bah! qué ataque tan aburrido. Es mi turno.
Vegeta se mueve a gran velocidad y se acerca a Giles quien no esperaba un ataque físico, el saiyajin le conecta una patada, pero el caballero plateado la bloquea con el brazo izquierdo; sin dar tregua, Vegeta ataca con una serie de patadas que Giles se ve obligado a detener con ambos brazos, aunque en un descuido, el caballero aumenta su velocidad y atrapa a Vegeta de las piernas, para azotarlo en el suelo; sin soltarlo, Giles lo levanta e intenta azotarlo de nuevo, pero Vegeta le dispara un ki-blast que Giles recibe de lleno en el pecho y parte de la cara, y tiene que soltarlo. Inmediatamente Vegeta retrocede tomando distancia, había podido sentir la fuerza de su oponente y el azotón de hace un rato le había causado algo de dolor. -"es parecido en tamaño y fuerza a ese tal Aldebarán... Pero este sí peleará en serio" -Pensaba el príncipe.
-Tu poder es impresionante, pero yo soy un caballero de plata próximo a convertirse en uno de oro... ¡Seré el nuevo caballero dorado de Tauro una vez que te mate a ti, a Aldebarán y a los otros, y así ayudaré a que mis maestros tomen el control de este universo!
-¿Ah sí? Sigue soñando, insecto, ¡después de arrancarte la lengua iré a despedazar a esos idiotas a los que llamas maestros!
-¡Silencio!
¡Estocada de Rinoceronte!
Giles aumenta su poder inmensamente, a tal grado de alcanzar casi el mismo nivel de un caballero dorado, así lo reconoce Vegeta quien por un momento se sorprende, acto seguido, Giles junta las manos y forma una especie de flecha o cuerno con ellas, pero con los puños cerrados y se lanza de esa forma contra el saiyajin, quien no esperaba un ataque físico de su enemigo. La rapidez del caballero de plata también aumenta de forma inesperada rozando la velocidad de la luz, Vegeta no logra verlo bien, pero cuando reacciona, Giles ya está frente a él, y en la posición de su ataque, conecta semejante golpe que lanza varios metros hacia atrás al saiyajin, quien reacciona de último momento y logra evitar azotar en el suelo, rehace su posición y logra caer en cuclillas, aun así, causa grietas en el suelo por la inercia del golpe. Antes de ponerse de pié, Vegeta toma un poco de aliento, ya que el ataque sí le impactó y le causó cierto dolor.
-¡Desgraciado...! ¡Pagarás por eso, basura! -Exclama el saiyajin, ciertamente molesto.
-Veo que sobreviviste, lo cual es sorprendente puesto que mi ataque tiene la facultad de matar a un ser humano en un instante…
-¿Ah sí? Yo no soy un ser humano, ¡yo soy un saiyajin, sabandija!
-Lo que digas no tiene relevancia, igual morirás; y ahora prepárate, pues te comento que aún no lucho con todo mi poder…
-Pues qué esperas, ¡muéstrame toda tu fuerza!
Vegeta reta a su oponente y se transforma en super saiyajin 2 en un instante, aunque antes de ceder a su instinto y lanzarse furioso a atacar, recuerda lo que Shaka le enseñó después de la batalla con él. -"Debes aprender a calcular mejor la verdadera fuerza de tu oponente antes de explotar y atacar efusivamente, de lo contrario, corres el riesgo de perder la batalla por exceso de confianza y fallar en dimensionar el verdadero poder de tu contrincante. Nosotros controlamos el séptimo sentido, el cual nos permite movernos a la velocidad de la luz y generar ataques desde otros planos relacionando el espacio-tiempo y donde no necesariamente el tiempo transcurre igual que aquí ni el espacio es el mismo, lo cual, en resúmen, hace que podamos tardarnos todo lo que queramos para realizar nuestra técnica, pero para quien no esté preparado en estas habilidades ni entienda el concepto, será tan rápido que no podrá ni ver qué lo golpeó. Si no aprendes a contrarrestar eso, no podrás derrotar a enemigos similares a nosotros, y en este mundo hay varios bastante peligrosos. Estabas aprendiendo en nuestra batalla, tu instinto saiyajin es sorprendente, te permite una rápida adaptación en las peleas, pero todavía te falta mucho aprendizaje. Tienes una gran fuerza física y una energía tremenda, así como velocidad, pero el séptimo sentido va más allá de eso, es, entre otras cosas, conjuntar todas esas cualidades y además dominarlas para realizar ataques mejor ejecutados y más efectivos"
-Ese maldito Shaka... Pero sí, tiene razón. Tengo que aprender a lidiar con estos tipos… -Musita Vegeta, cerrando los ojos.
-¿Ya te resignaste a morir? Bien, ¡porque aquí voy de nuevo y esta vez sí te mataré! -Esto lo grita Giles, quien aumenta su poder y alcanza el séptimo sentido, aunque su energía se vuelve oscura, tal como la de Milo. Vegeta se extraña ante esto, pero reacciona de inmediato, también aumenta su ki a niveles muy altos.
-¡Te destruiré! ¡Estocada de Rinoceronte!
Giles se lanza nuevamente contra Vegeta, quien en esta ocasión se concentra recordando las enseñanzas de Shaka nuevamente, y gracias a esto, logra ver el movimiento de su oponente. Antes de volver a ser impactado, Vegeta se tira al suelo flexionando ligeramente las piernas hacia arriba, el caballero plateado no esperaba eso, pues su posición dejaba desprotegido el abdomen, entonces el saiyajin aprovecha para darle una severa patada con los dos pies juntos y usando casi toda su fuerza. Giles sale impactado de forma tremenda hacia arriba, para luego caer estrepitosamente.
Después de algunos segundos, el caballero de plata se levanta, maltrecho y vomitando sangre por la boca. Si no fuera por su armadura, hubiera recibido un daño aún más severo.
-Maldito seas... ¡Pero no me vencerás! Juré lealtad a mi maestro Adrastos y su superior el señor Anshoyda, ¡yo no les fallaré! Este es mi ataque final...
¡Destrucción de Estampida!
Giles vuelve a aumentar su fuerza y los ojos se le tornan rojos, entonces de su cuerpo sale un poder en forma de ondas expansivas que empiezan a arrasar todo a su paso. Vegeta entiende que debe contrarrestar ese ataque, así que ejecuta el suyo elevando su ki.
-Big Bang Attack!
La técnica de Vegeta sale disparada y choca contra el de Giles, en ese momento el caballero de plata aumenta más su cosmo hasta poner en riesgo su cuerpo, pero Vegeta solo empuja el Big Bang Attack con toda su fuerza, el cual empieza a ganar terreno sobre la Destrucción de Estampida.
Al final, ambos ataques colisionan por completo y explotan, pero la peor parte de la explosión se la lleva Giles.
Se genera una gran humareda, que al disiparse, muestra que Vegeta está de pié ya en estado normal, solo con algunos jirones en la ropa y golpes leves en diversas partes del cuerpo. Giles en cambio está con la armadura destrozada, ya sin energías para continuar.
-Tenías potencial, muchacho, lástima que te vendiste a unos imbéciles que solo anhelan conquistar el mundo, pero déjame decirte que he vencido a basuras como esas en el pasado, y lo volveré a hacer ahora. -Comenta Vegeta, con su clásico tono duro.
-Pero ellos... Me prometieron poder... Me dijeron… Que yo... Sería invencible... Que sería un caballero dorado… -Esto lo dice Giles, con mucha dificultad para hilar palabra.
-Te mintieron. Para ellos, sólo eres un peón más.
Giles cae estrepitosamente, y su armadura se hace pedazos. En ese momento, el caballero parece liberarse de la posesión maligna, su rostro cambia, ahora es poseído por una tristeza enorme y derrama lágrimas. Vegeta se da cuenta de esto y también porque puede sentir el cambio en la energía de Giles, había dejado de ser maligna.
-Yo quería... Lo mejor para mi pueblo, para el Santuario, quería servir a Athena... Pero no califiqué... Perdí contra otros rivales en la competencia para heredar la armadura de Tauro en un posible futuro... Entonces me fui a entrenar a otro lado... Pero Adrastos llegó prometiéndome poder absoluto... Me dejé llevar... Mala decisión...
-Ese es tu problema. Pero es una verdadera lástima lo que sucedió. -Contesta Vegeta, fríamente.
-Vegeta... Sí, ese es tu nombre... Te pido de favor... Que derrotes a Adrastos… Y salves este mundo...
-...
-Por... Favor… Hazlo… Te lo pido… Por Athena... Aaah.
Giles exhala su último aliento y muere. Vegeta, con su mirada fría y expresión seria, solo cierra los ojos.
-Te lo prometo, haré trizas a ese maldito y a sus sirvientes.
Acto seguido, Vegeta se eleva por los aires y sale volando buscando nuevamente la ubicación de su objetivo.
De regreso en el Santuario, Shaka y Goku por fin llegan a la casa de Sagitario. Ambos entran, entonces Goku se queda mirando los alrededores de forma peculiar, ya que estar ahí le producía una sensación bastante rara, era como si ya hubiera estado antes ahí, o como si lo hubiera soñado al menos. El saiyajin no podía explicarse esto, si nunca antes había conocido un lugar de esas características, de hecho hasta se le olvidaba por momentos que se encontraba en un mundo totalmente diferente.
Shaka mira a Goku con cierta complicidad.
-Goku... ¿Sientes algo en esta casa?
-No sé... Es difícil explicarlo, pero a pesar de que nunca he estado aquí, siento como si este sitio me fuera familiar...
-¿Como si fueras... Guardián de este sitio o un caballero más, tal vez...?
-De verdad, no lo sé... Pero siento como si tuviera que proteger algo, o a alguien… Que no sé ni qué o quién es.
-Ya veo. Goku, te pido un favor.
-Dime.
-Transfórmate en eso que llaman ustedes super saiyajin.
-¿Y eso para qué?
-Házlo, por favor, y una vez que lo hagas cierra los ojos y concéntrate, piensa en esa sensación que este lugar te provoca.
-De acuerdo, lo haré...
Goku se transforma en super saiyajin, acto seguido hace lo que Shaka le pidió. En ese momento, el saiyajin puede sentir como su poder se eleva, una energía lo envuelve y al abrir los ojos puede ver galaxias y estrellas cerca de él.
Luego aparece frente a él la armadura dorada de Sagitario, emitiendo una energía dorada. Goku abre los ojos y contempla admirado la armadura en su majestuosa forma zodiacal. Shaka observa la escena, sacando conclusiones.
-Goku... El sueño que tuve hace tiempo fue, efectivamente, premonitorio. Tú has sido elegido, tu constelación se rige bajo el signo de Sagitario, y a falta del caballero dorado de ese signo, Aioros, quien murió hace 14 años, y de la ausencia de Seiya que está peleando ahora mismo contra un dios maligno, la armadura te ha elegido a ti, como su portador y guardián de la paz en el Santuario de Athena.
-¿Cómo dices...? Pero cómo podría ser eso posible, si yo...
-...Vienes de otro universo, lo sé. Eso es algo que ni yo he podido comprender, a veces los designios de los dioses son difíciles de entender y asimilar, lo único que sé es que estás aquí y la armadura te ha elegido como uno de los nuestros, y no es casualidad. Todo tiene una razón de ser.
-Si ese es el caso, me alegra, pero ahora tengo que ir a pelear.
Goku voltea hacia la salida, sin tener ninguna intención de siquiera tocar la armadura de Sagitario.
-Espera un momento... ¿No intentarás vestir la armadura? -Le pregunta Shaka, algo sorprendido.
-No, Shaka. Ese no es mi estilo, yo soy un saiyajin, y mi gusto es pelear sin armas ni protección...
-Pero... No sabemos qué tan fuerte es el enemigo o qué tipo de armadura portará...
-Sí, pero como ya te he dicho, no podría pelear con una armadura como las de ustedes. Lo siento.
Goku sonríe, vuelve a la normalidad y empieza a caminar hacia la salida de la casa de Sagitario. La armadura deja de brillar y queda en su posición. Shaka sigue a Goku.
-Entiendo. Entonces Goku, es hora.
-Sí...
Goku sale de la casa de Sagitario y se eleva al cielo. Shaka también sale.
-Por algún motivo no puedo teletransportarme aquí, siendo ese el caso, tendré que llegar a donde está el enemigo de una forma diferente.
-Así es. En lo que a mí respecta, tengo algo más que hacer todavía aquí, pero en cuanto termine, intentaré alcanzarte donde estés. Goku, debes tener cuidado porque la amenaza que enfrentaremos es muy grande, el enemigo parece ser alguien temible...
-Lo sé, ¡pero juntos venceremos!
-Así será.
-¡Nos vemos, Shaka!
Goku sale volando a una velocidad supersónica.
-"Este guerrero... Con un corazón tranquilo y lleno de bondad, pero demasiado orgulloso, no quiso vestir la armadura de Sagitario... Es la primera vez que veo a alguien rechazar una armadura dorada cuando en el pasado varios lucharon incluso a muerte para tener una... Pero creo que entiendo sus razones" -Así pensaba Shaka, quien sonríe, para después salir de la casa de Sagitario y empezar a descender de vuelta por las casas anteriores.
FIN DEL EPISODIO 12
