Episodio 15: NUEVAS AMENAZAS VENIDAS DE OTRO MUNDO. UNA VICTORIA MÁS.
Esmerus lanza una energía de color azul la cual Goku esquiva, luego el saiyajin hace lo mismo lanzando cinco ki blasts consecutivos contra su rival quien, haciendo gala de su velocidad, los esquiva sin hacer mucho esfuerzo. Acto seguido, el guerrero persa se acerca a Goku rápidamente y le conecta un severo golpe en el pecho, lo cual hace que el saiyajn retroceda, Esmerus aprovecha y ahora lanza una patada, pero Goku reacciona y la detiene con el antebrazo, para ahora darle un rodillazo a su contrincante, el cual siente el impacto a pesar de estar protegido por su armadura y tiene que retroceder de forma discreta. Goku hace lo mismo y retoma su posición de pelea, mientras que Esmerus sonríe al mismo tiempo que se quita la capa.
-Sí, definitivamente esto está siendo entretenido e interesante, Goku...
-Lo mismo digo, Esmerus. Pero dime, siento que esta pelea no será a muerte, ¿cierto? Es más, creo que no debe ser así...
-Eres mi enemigo, tengo que derrotarte a como dé lugar, incluso si eso implica tener que acabar con tu vida en caso de no haber rendición de tu parte...
-Sé que no podré convencerte de lo contrario, pero no siento maldad en ti, Esmerus. ¿A quién sirves? ¿Por qué odias los caballeros de Athena?
-Yo solo sirvo a mi dios, Ahura, quien desde tiempos remotos ha tratado de crear un orden perfecto, pero él y mis antepasados guerreros fueron vencidos por Athena, una diosa que ama a los humanos y no entiende el concepto de los dioses para crear nuevos mundos que solo suenan a utopías, debido a que la humanidad, ayudada precisamente por esa diosa, ha intervenido para que no se realicen los planes de mi dios. Es por eso que en esta ocasión, soy aliado de alguien que sí entiende dichos conceptos, uniendo fuerzas podremos crear el mundo perfecto que tanto han soñado nuestras deidades, pero para eso debemos derrotar a quienes se oponen, como Athena, sus caballeros y quien quiera que sea aliado de ellos, como tú en este caso.
-No entiendo bien todo lo que dices, pero no deberías pelear por esas causas, porque siendo así, entonces no podré permitírtelo. Yo siempre he cuidado de la tierra y la humanidad y de que nadie les haga daño, porque merecen vivir...
-Ahora te pregunto a ti, Goku, ¿por qué, teniendo un poder superior al del resto de los humanos, dices que los has protegido y peleado por ellos? No es tu deber, ni estás obligado a hacerlo.
-Lo hago porque es lo correcto, yo no tengo derecho a juzgarlos aunque tengan sus errores.
-Ya veo... Entonces lamento informarte que esta pelea sí será a muerte, porque nuestros ideales son muy distintos y chocan, y solo uno de los dos puede salir vivo para llevarlos a cabo...
Ahora ¡basta de charla! ¡A pelear!
¡Multiplicación Extraordinaria!
Esmerus ejecuta un movimiento y entonces varias copias de él se dispersan, en total son siete, contando al verdadero. -"Oh no, esta técnica de nuevo no..." -Piensa Goku, aunque sonríe.
-No es la primera vez que veo y enfrento algo así... -Comenta el saiyajin.
-¿Ah no? Te felicito, pero veamos si puedes sobrevivir a esto.
Los siete se lanzan contra Goku, quien se prepara para empezar a pelear contra Esmerus multiplicado.
En el santuario de Athena, Kiki había llegado usando la teletransportación y después había contado todo a Mu, quien no puede evitar la cara de sorpresa.
-¡No puede ser! Sabía que alguien muy poderoso estaba detrás de todo esto, pero no me imaginé que fuera de esa naturaleza demoníaca... ¡Y mucho menos que pudiera trascender dimensiones y llegar hasta aquí!
-¿Qué haremos ahora, maestro? -Pregunta Kiki, expectante.
-Nosotros no podemos movernos del santuario, tenemos que protegerlo a toda costa de los enemigos que puedan aparecer; además, un rebelde del santuario que fue discípulo de Saga y se creía muerto está planeando algo terrible, su nombre es Adrastos. Puede venir en cualquier momento y...
-¡Él no es el único que vendrá a retarlos, caballeros dorados!
Se escucha una voz poderosa, la cual toma casi por sorpresa a Mu y Kiki, quienes exaltados miran alrededor para identificar quien es, se concentran en sentir su cosmo, y lo logran pero se extrañan porque no es un cosmo cualquiera, es malévolo y no se parece a nada de lo que han sentido antes.
-¿Quién es? ¡Sal de donde estés, ahora mismo!
-Con gusto, humano. Aunque puede que te dé un ataque de terror al ver a un dios-demonio, como yo, pues tus ojos no están preparados para tanta divinidad...
En seguida se manifiesta Anshoyda ante la mirada atónita de Mu, quien siente ese cosmo lleno de maldad y atosigante.
-Tú debes ser...
-Anshoyda, el rey supremo, ¡el Makaioshin más poderoso de todos!
La apariencia del ser malvado es holográfica, justo como la forma en la que se presentó ante los Kaioshins. Mu toma una posición de pelea, a lo que Anshoyda solo responde con una sonrisa.
-¡Jajajajaja! No tienes el nivel de enfrentar a un dios de las tinieblas como yo, por eso no lo harás. Sólo he venido a abrir una entrada para algunos de mis sirvientes, de hecho ya tuvieron el placer de conocer a uno...
-¿Fuiste tú el que hizo que Milo fuera poseído, cierto? Maldito seas... -Cuestiona Mu, enojado.
-En parte, no directamente. Ya deberías saber que mi nuevo discípulo Adrastos es el que se está encargando de todo por ahora, él será mi mano derecha cuando gobierne este universo. Gracias a mí, está conociendo un poder que nunca antes imaginó. Pero él no es el único... Aquí vienen, cuatro de mis más poderosos demonios sirvientes, encontré la forma de hacerlos llegar aquí a retarlos a ustedes, caballeros dorados... ¡Aparezcan ahora, demonios del mundo oscuro!
Anshoyda aumenta su poder, sus ojos brillan y entonces se vuelve a abrir un portal parecido al que trajo a Goku y Vegeta al mundo de los caballeros. De ese portal salen cuatro figuras peculiares, y luego de que estas ya se encuentran en este mundo, el portal se cierra.
-¡Soy Abura! Hermano menor del poderoso Dabura y quien en su ausencia*, ha tomado su lugar como rey en el reino de los demonios... -Exclama el primero, el cual tiene una figura muy similar a Dabura, pero sin barba, su piel es menos rosa que su hermano mayor, las ropas son similares pero en vez de azul, este demonio usa el color gris, aunque la capa y las botas son blancas.
-¡Yo soy Paprik! demonio del hielo (no confundir con la raza de Freezer...) y gobernante de la zona de los hielos eternos del infierno... -Exclama el segundo demonio, quien también es de apariencia parecida a Dabura pero de piel azul, cabello blanco y largo hasta la cintura, dos cuernos pequeños salen de su frente al igual que Abura. Viste ropajes azul fuerte, y botas blancas también.
-¡Mi nombre es Comin! demonio del viento, poderoso líder del escuadrón de los demonios en nuestro reino... -El tercer demonio, de piel verde, cabello blanco parecido al de uno de los sirvientes de Garlick Jr.*, de ropajes morados y botas del mismo color que los demás.
-¡Y yo soy Pimentor! Demonio del fuego, ¡castigo eternamente las almas de los mortales en las llamas eternas del reino de los demonios! - Exclama el último de los cuatro, de piel naranja, similar a los otros pero solo un pequeño mechón de cabello blanco en la punta de la cabeza, sus ropajes son totalmente blancos al igual que sus botas.
-¡Muy bien, demonios! Ustedes fueron los elegidos de entre todo nuestro reino, y esta será su prueba más importante: derrotar a estos guerreros de otro universo conocidos como los caballeros dorados, acaben con ellos y ocuparán un lugar especial en mi reino, cuando me apodere de este y todos los universos posibles... ¡Vayan ahora! ¡Jajajajaja! -Esas son las últimas palabras de Anshoyda, mientras su figura holográfica se va desvaneciendo.
-¡No le fallaremos, mi señor! -Exclama Comin.
Después de dirigirse al holograma de su dios el cual termina por desaparecer, los cuatro demonios voltean y ahora fijan su atención en Mu y Kiki.
-Muy bien... ¿Qué tenemos aquí...? Oh, interesante cosa que tienes puesta, brilla mucho pero se ve pesada, no te preocupes, la haremos pedazos... -Sentencia Pimentor de forma desafiante a Mu, quien atónito contempla como esos recién llegados se van acercando.
-No... No doy crédito a lo que estoy viendo... ¿Más guerreros de otra dimensión...? Y estos no son como Goku y Vegeta... No puedo sentir otra cosa más que maldad en su cosmo que ni siquiera es humano o parecido al de los saiyajins... -Comenta Mu, preocupado. -Pero... ¡Soy un caballero dorado, de los más fuertes en la legión de los caballeros de Athena! ¡Mi deber es pelear por ella, y proteger el santuario! ¡Lucharé contra ustedes, demonios! Aaaaaaaah!
Mu eleva su cosmo sorprendentemente, mientras que los demonios lo contemplan, sonriendo de forma maliciosa.
En la casa de Tauro, Aldebarán ya se dio cuenta de los recién llegados. -"¿Cómo es posible que vengan más intrusos...? Y sus cosmos son horrendos, nada que ver con Vegeta o Goku. Esta situación se ha tornado muy difícil, pero... ¡Tendré que luchar contra ellos y destruirlos!" -Piensa el caballero dorado de Tauro, mientras cruza los brazos, tensa el rostro y permanece en la entrada de su casa, esperando el resultado de la pelea entre Mu y aquellos entes.
En la casa de Leo, Aioria de igual forma está en la entrada de su casa. -"Esta vez pelearé con todo, y aplicaré lo que aprendí de Goku, no me importa qué o quienes sean, ¡aquí los acabaré!" -Así pensaba el caballero dorado.
En la casa de Virgo, Shaka solo siente la conmoción que causan los cosmos de los recién llegados, adopta la posición de flor de loto y entra en meditación, mientras empieza a elevar su cosmo a niveles muy altos.
En Escorpión, Milo permanece todavía desmayado, aunque empieza a mover poco a poco las manos y da señales de querer abrir los ojos.
En otro lugar, donde Goku y Esmerus estaban peleando, el saiyajin está luchando a gran velocidad contra las seis copias de su contrincante (más el original), aunque hace una pausa, vuela hacia arriba y mira a la dirección del santuario.
-¿Qué significa esto...? ¿Quiénes son esos tipos...? ¿Por qué están en el santuario...? -Se pregunta, extrañado Goku.
Esmerus nota también esto, él y todos sus clones voltean a la dirección del santuario momentáneamente, aunque luego regresan su atención a Goku.
-No te preocupes por eso, al parecer son rivales muy fuertes que han llegado a retar a los caballeros dorados. Lástima, yo quería medirme contra ellos, cabe la posibilidad de que no tenga esa oportunidad, bueno, no podemos saberlo aún... -Comenta Esmerus con un tono ligeramente burlón.
-¿No te das cuenta de lo que realmente sucede? Estos tipos no son de este universo, lo sé, puedo sentir sus ki, me resultan familiares, ya luché contra alguien como ellos en el pasado, por eso me preocupa esta situación... -Comenta Goku, tratando de disuadir a su rival.
-Otro universo, interesante... Entonces vienen del mismo que tú, pero al parecer no son tus aliados... -Responde Esmerus.
-No, son enemigos, puedo saberlo por esos ki tan llenos de maldad que percibo en ellos. Debería...
-¡Ni lo sueñes! No escaparás de esta pelea, Goku. Tu rival soy yo y terminaremos esto, aquí y ahora.
-¡Pero Esmerus! ¿Acaso no entiendes que tu universo está en peligro?
-Nosotros los guerreros persas somos muy poderosos, si esos que acaban de llegar logran derrotar a los caballeros dorados y se les ocurre retarnos, no tendrían suerte contra nosotros. Pero mientras eso no suceda, y no debería suceder si es que trabajan para nuestros aliados, realmente no me importan, ahora mismo me interesa esta pelea. ¡En guardia!
Esmerus y sus clones se vuelven a lanzar contra el saiyajin y empiezan a golpearlo a gran velocidad, sin que éste reaccione a primera instancia, aunque luego empieza a bloquear los golpes y acto seguido hace una expulsión de poder, gritando.
-¡No me dejas alternativa entonces! ¡Pelearé con todo mi poder! Aaaaaaaaah!
Goku eleva su fuerza al máximo nivel del super saiyajin 2, el cabello se le eriza aún más y empieza a despedir fuertes cantidades de energía dorada mezclada con pequeñas descargas eléctricas ocasionales. Esmerus y sus clones contemplan a su rival, sonrientes.
-Bien, así debe ser, Goku. Pelearemos en serio a partir de ahora.
¡Poder de la Prisión Persa!
De las manos de Esmerus y sus copias sale un poder azul fuerte, que va formando aros y todos son lanzados directamente a Goku, quien empieza a esquivarlos a una gran velocidad, aunque los aros siguen en aumento. Finalmente varios de estos atrapan al saiyajin y lo aprisionan como si lo ataran con un lazo o cadenas en todo el cuerpo, y lo comprimen fuertemente.
Goku grita.
-Este es el poder de un guerrero persa, ¿sorprendido, Goku?
-Es... Es impresionante...
-No podrás escapar, mi prisión te comprimirá hasta empezar a romperte la piel y luego los músculos y huesos, ¡será tu fin!
-No... porque yo... Yo no... ¡Yo no me rindo fácilmente! Aaaaaaaaah!
-¿Qué...?
El saiyajin vuelve a explotar su poder y empieza a resquebrajar los aros de poder que lo aprisionan, ante un atónito Esmerus y sus copias que no creen lo que están mirando.
-¡Imposible! Con esa técnica he sometido a bestias y guerreros con fuerza descomunal, quienes no pudieron causarle ni un pequeño agrietamiento a pesar de tratar de liberarse con todas sus energías... ¿Por qué tú...?
-¡Elevaré mi ki al máximo! Aaaaaaaaaaaah!
Goku aumenta aún más su poder, rompiendo definitivamente los aros expulsando su energía, luego se mueve a una velocidad tremenda aprovechando el desconcierto de Esmerus y golpea a todos sus clones con un gran poder, les da puñetazos a dos, patea a otros tres y remata con un codazo al último, haciéndolos empezar a verse borrosos y finalmente desaparecer. Esmerus retrocede, tiene una cara de sorpresa, mientras que Goku se detiene a tomar aire, cesa un poco pero retoma su clásica posición de pelea.
Esmerus pasa de estar anonadado a irritarse un poco.
-No sé quién o qué diablos seas, pero para romper una de mis más poderosas técnicas así, y sin siquiera estar usando armadura alguna, significa que no eres alguien ordinario. Voy a tener que emplear entonces mi máxima fuerza para derrotarte, Goku…
-¡Maldición, Esmerus! si recapacitaras, sabrías que tu mundo está en peligro y no estaríamos aquí perdiendo el tiempo, claro que yo quisiera seguir peleando porque después de todo, estás siendo un gran rival y eso a mí me gusta, medirme con gente como tú, pero...
-¡Nada de peros! Ya te lo dije, no te irás, deja que los caballeros dorados tengan sus propios retos, te lo repito, ¡tu rival soy yo!
Esmerus aumenta su cosmo a un gran nivel, alcanzando el séptimo sentido y después superándolo ligeramente. Extiende las manos y sale de nuevo un poder azul fuerte, con el que vuelve a formar un aro pero esta vez es gigante, y ovalado.
-¡Halo De Divinidad Persa!
Esmerus lanza su poder contra Goku y en el trayecto va levantando el agua del mar y destruyendo algunas islas de alrededor, despidiendo mucho poder, tal que si impactara con la superficie, haría un daño terrible. Goku reconoce la fuerza de este ataque y se prepara a detenerlo.
-¡No creas que harás lo mismo que con mi prisión Persa! El Halo de la Divinidad está creado para destruir todo lo que toque a su paso, si lo tocas estarás hecho polvo en unos instantes...
-¿Piensas que no he detenido ataques así de fuertes? ¡Me subestimas, Esmerus! ¡Yo pelearé hasta el final!
Goku aumenta su poder de nuevo y se prepara para detener el halo, finalmente impacta contra él y con las dos manos lo logra detener, aunque con gran esfuerzo. Esmerus nuevamente se queda perplejo.
-¡Esto es imposible! Ni siquiera tiene armadura, ¿y está deteniendo mi Halo de la Divinidad tan solo con sus manos? Este Halo puede arrasar con ciudades enteras y hasta países... Maldición, ¿quién eres realmente?
-Ya te lo dije, ¡soy un guerrero que lucha por el bien! Aaaaaaaaaahh!
[Bueno, eso no es taaaaan cierto, y ya quedó claro en Dragon Ball Super… ¿verdad?]
Ahora Goku, haciendo un tremendo esfuerzo reflejado en su cara y su voz (característico de él), empieza a levantar el halo, para luego expulsar energía de ambas manos e impulsar el ataque de Esmerus hacia la superficie. Ya en una altura conveniente, Goku lanza una esfera de energía que impacta en el halo y lo hace estallar, la explosión ilumina el cielo y provoca algunos ventarrones.
Esmerus no creé lo que está presenciando. Ahora se da cuenta que Goku lo supera, pero su orgullo no le deja aceptarlo y mucho menos considerar la posibilidad de estar equivocado.
-No, no... ¡No! ¡Yo soy Esmerus, el segundo guerrero legendario persa más fuerte, ¡tú no puedes vencerme!
-¡Entiende de una buena vez! Si no lo haces, ¡me veré en la necesidad de hacerte entender por las malas!
-¡Nunca vas a ganarme, Goku! ¡Toma esto!
De las manos de Esmerus vuelve a salir el ataque de la prisión persa, pero aún con más poder; los aros se dirigen directo a Goku, pero antes de que lo vuelvan a aprisionar, el saiyajin se teletransporta hasta donde está Esmerus y aparece justo detrás de él, quien voltea, totalmente sorprendido.
-¿Qué fue lo que hiciste...? ¿por qué tú...?
-¡Ven conmigo!
En un movimiento rapidísimo, Goku toma a Esmerus del brazo y lo teletransporta con él a donde se dirigían sus aros. Esmerus los recibe todos siendo aprisionado por su propia técnica. Goku prepara su golpe final.
-Kaaaaame, Hameeeeeee...
-No... Puede... Ser... -Alcanza a decir Esmerus, aterrorizado.
-Haaaaaaaaaa!
-Aaaaaaaagggh!
El ataque del saiyajin da de lleno contra el guerrero persa, quien está totalmente imposibilitado para moverse.
El impacto es tremendo, el mismo KameHameHa de Goku hace que los aros se rompan pero también la armadura de Esmerus; cuando el estruendo del ataque va disminuyendo, el guerrero empieza a caer lentamente a la superficie mientras contempla a su rival, resplandeciente. -"Esto no es lo que esperaba... Esto no es lo que Adrastos me dijo que sucedería... Una vez más, los guerreros persas, ¿humillados...?"
Esmerus impacta en el suelo, aun con lo que le queda de armadura puesta, aunque toda resquebrajada. Goku respira y vuelve a la normalidad, para bajar también hasta donde está Esmerus, quien a duras penas se levanta, pero no puede ponerse totalmente de pié.
-Adelante... Da tu golpe final... Mátame... Ahora...
-No, Esmerus. Yo no soy de esa clase de tipos, además te dije que no sentía maldad en ti, y no puedo eliminar a alguien que no es malvado...
-Pero... Yo te dije... Que esta pelea sería... A muerte...
-Eso no me importa. Pero entiende, estás a tiempo, ¡puedes recuperarte y ayudarme a luchar contra el verdadero enemigo!
-No... Mi orgullo ha sido... pisoteado... Por ti... Por Athena... Por Adrastos... No continuaré haciendo el ridículo...
Esmerus eleva lo que le queda de cosmo, dice unas últimas palabras.
-Esta ocasión tengo que huir... Como cobarde... Pero volveré... Y acabaré contigo, Goku... ¡Ya lo verás...!
Acto seguido, el guerrero persa desaparece del lugar haciendo una pequeña implosión que levanta mucho polvo y genera ventarrones, Goku no esperaba eso y se cubre con las manos, para luego ver que su rival ya no está.
-Esmerus... No tenía que ser así. Si tan solo hubieras entendido...
Goku se eleva por los aires, mira a varios lados y recapitula todos los escenarios (parecido a lo que hizo cuando llegó al planeta Namek)
-En el santuario, esos cuatro poderosos y extraños sujetos han aparecido, la pelea contra los caballeros dorados comenzará pronto -El saiyajin voltea a otra dirección -Allá Vegeta se prepara para pelear con otro enemigo parecido a Esmerus... -Vuelve a voltear a otro lado -En ese lugar está Esmerus, no se fue muy lejos, hay otros dos como él, uno tiene un ki considerablemente grande -Y voltea a una dirección más, pero esta vez se concentra y cierra los ojos, después de un rato puede ver a Adrastos dirigiéndose a toda velocidad hacia el santuario -¡Tú! Eres a quien buscaba, ¡te encontré!
Goku se lleva los dedos a la frente para hacer la teletransportación, y desaparece.
De vuelta al Santuario de Athena, Mu eleva su cosmo, mientras los demonios hacen lo propio, explotando su ki.
-Kiki, vete de aquí, ahora.
-Pero maestro... No lo dejaré solo...
-¡Obedece! Usa la teletransportación como te enseñé para llegar con Milo, necesito que lo ayudes a reanimarse, pero recuerda, debes ir por el único atajo abierto en el Santuario que solo conocemos los caballeros dorados, de lo contrario no podrás llegar... ¡Házlo ahora!
Kiki retrocede con temor ante esta orden, pero luego obedece a su maestro.
-Entendido, maestro... ¡Por favor, no pierda esta pelea!
El niño desaparece.
-Hey, ese mocoso se ha escapado. -Comenta Paprik.
-Déjalo, no tiene importancia, seguramente se fue a esconder con otro de estos guerreros de armadura dorada, de cualquier manera acabaremos con todos. Por ahora concentrémonos en este sujeto... -Responde Comin.
-De acuerdo a lo que nuestro maestro nos hizo saber, tenemos que pasar por las casas de este patético lugar y llegar al final venciendo a todos los guardianes, de ese modo completaremos nuestra misión y seremos acreedores a un lugar en su nuevo reinado. Excelente, será divertido y fácil… -Este comentario lo hace Pimentor, sonriente.
-Hagámoslo. Empecemos por destruír a este individuo...- -Es Comin quien dice esto.
-Crystal Wall!
Mu extiende los brazos y crea su técnica.
-¡No podrán pasar de aquí, demonios! ¡Yo, el caballero dorado de Aries, los venceré!
Los cuatro sirvientes de Anshoyda sonríen, contemplando el crystal wall y a Mu, preparándose para atacar.
FIN DEL EPISODIO 15
