Episodio 17: AYUDA OPORTUNA, MÁS REVELACIONES Y OTRA BATALLA A MUERTE
Kiki se había teletransportado previamente a la casa de Escorpion, ahí aparece en un santiamén para ver a Milo todavía desmayado. El niño corre hacia él para auxiliarlo.
-¡Rayos Milo! ¡Debes levantarte!
Kiki se hinca donde está Milo tendido, cierra los ojos y comienza a elevar su cosmo y transmitirlo hacia el caballero dorado. En un instante ambos se ven envueltos en un aura dorada de poder.
-Ojalá que esto funcione para al menos hacerte despertar…
De vuelta al santuario, los demonios habían llegado a la casa de Tauro. Aldebarán se sorprende al ver la apariencia de estos individuos, pero no se inmuta y se cruza de brazos. Los tres seres infernales sonríen de forma burlona al ver al espigado caballero dorado hacer esto.
-¿Han visto? Este tipo va a morir pronto y aún así, finge estar despreocupado. Es mejor que me encargue de él y lo asesine ahora... – Comenta Pimentor, mientras da algunos pasos hacia adelante y sigue sonriendo burlonamente.
-¡Ninguna de ustedes, bestias demoníacas, pasará de la casa sagrada de Tauro! ¡Van a morir aquí todos a manos de mi poder! - Exclama Aldebarán.
-Si así lo deseas, Pimentor, adelante. Acábalo mientras nosotros vamos por los demás…- Responde Abura, ignorando las palabras del caballero dorado y dirigiéndose a su compañero.
-Ustedes son sordos o estúpidos… Pero no me importa, ¡ya les dije que perecerán aquí!
¡Gran Cuerno!
Aldebarán ejecuta su ataque y lo lanza contra los tres demonios quienes lo esquivan sin muchas dificultades (aunque Tauro no lo lanzó muy fuerte, solo fue para medir la capacidad de reacción de sus contrincantes). Pero en ese momento, Abura y Paprik realizan un ataque bastante peculiar, el cual consiste en una especie de cuerdas que van atando a Tauro (similares a las que los hombres de Bojack en la OVA de Dragon Ball Z: El Guerrero Más Fuerte usaron para neutralizar a los guerreros Z), éste se sorprende pues no esperaba tal ataque y de repente las cuerdas lo atan de brazos y pies, además estas se convierten en ligeros pero muy resistentes lazos de piedra y hielo, por así decirlo, lo que le quita toda movilidad a Aldebarán, momento suficiente para que los dos demonios salten por sus costados y pasen corriendo.
-¡Esperen, malditos!
-¡Jajajajaja! Funcionó a la perfección, como siempre -Exclama Abura -¡No tardes, Pimentor!
-¡Desgraciados! Agh… -El caballero de Tauro dice esto con un tono obvio de molestia, mientras intenta moverse.
-Ya olvídalos, ellos irán adelante pero yo te enterraré aquí, mastodonte…
-Siempre me tocan enanos… No sabes ni lo que estás haciendo al enfrentarme solo, demonio maldito. ¡Te lo demostraré! ¡Aaaaaaaah!
Aldebarán eleva su cosmo a niveles altos y destruye los lazos de hielo y roca que lo aprisionaban.
-Muy bien, te felicito, pero ese ataque fue insignificante. Si hubiéramos querido, te hubiéramos asesinado mientras estabas atrapado, ¿pero qué caso tendría? La diversión se acabaría pronto y lo que yo quiero es divertirme, haciéndote sufrir…
-¡Ja! Ahora puedo ver que en verdad no eres de por aquí, porque si supieras el poder de nosotros, los caballeros dorados, no estarías tan confiado…
-¿Caballeros dorados? ¡Jajajaja! Suenan como a una bola de tontos con armaduras brillantes…
-¿Ah, sí? Pues uno de estos "tontos" ha terminado con la vida de uno de ustedes…
-¿Qué dices…?
-Pon atención… Cuando ustedes llegaron eran cuatro, pero ahora son tres y no siento la presencia del que se quedó en la casa anterior a esta…
Pimentor deja de sonreír y se concentra para tratar de sentir la energía de Comin, pero no lo logra.
-¡Maldita sea! ¿Dónde estás, Comin?
-¿No es evidente? Fue vencido por mi amigo Mu de Aries. Te lo dije y te lo repito, no conoces el poder de los caballeros dorados… -"Aunque estoy preocupado por Mu, porque siento su cosmo muy débil…" -Esto último es lo que piensa el caballero dorado de Tauro, lo anterior se lo dijo en voz alta a Pimentor.
-¡Esto no se quedará así! Seguro Comin se confió y perdió la batalla... ¡Maldición! Pero eso no sucederá aquí, yo terminaré con tu vida y luego regresaré al templo anterior para acabar con quien venció a Comin, ¡ustedes no pueden permanecer vivos!
¡Aaaaaaaaah!
Pimentor empieza a elevar su ki de una forma tremenda ante un Aldebarán atónito, pero con rostro serio. Sabe que la batalla no será fácil, pero que es su deber no dejar pasar a su rival, y vencerlo. -"Dejé pasar a Vegeta porque después de todo, no es una persona malvada, de hecho creo que está peleando de nuestro lado… Pero a este tipo de ninguna forma puedo dejarlo ir. Y si Mu pudo vencer a uno de ellos, significa que yo también puedo hacerlo..."-
-¡Me las pagarán, caballeros dorados!
-¡Deja de hablar, demonio enano, y lucha!
¡Gran cuerno!
-¡Fuego Inquisidor!
El caballero dorado de Tauro lanza su ataque, mientras que Pimentor cruza los brazos en forma de X para luego expandirlos, y al momento de hacer eso, sale un fuego naranja muy brillante, el cual va directo a chocar con la técnica de Aldebarán.
En otro lado lejos de ahí, específicamente en una dimensión desconocida, Goku está encarando a Adrastos, quien ya viste la armadura dorada de Géminis, o por lo menos eso es lo que parece.
-Sin duda, Goku, eres un tipo fuerte, pero descerebrado. Bastó con usar mi presencia como anzuelo y tu propia teletransportación fue como la caña de pescar para traerte aquí. Y lo mejor de todo, puedo dejarte vagando toda la vida en este lugar ¡jajajaja!
-¡Dime quien eres! ¿Por qué estás haciendo todo esto? ¿Acaso no eres un caballero dorado?
-¡Claro que lo soy! Yo debí ser el original Adrastos de Géminis desde hace años, pero el que entonces era mi maestro, Saga, no quiso darme ese título. Prefirió ceder a su ambición y quedarse con esta armadura, pero no conforme con eso, se adueñó del santuario y el título de patriarca, para luego ser confundido por un poder manipulador y después morir de forma patética ante una diosa como Athena, quien carece de personalidad y mano dura para castigar a los blasfemos e impíos. Afortunadamente he conocido un poder mayor a ella y a todo lo de este mundo, y gracias a ese poder, he logrado llegar a niveles distintos, más altos, con los que ninguno de sus caballeros sueñan. Ahora soy más fuerte que cualquier caballero dorado existente, aunque pronto morirán los que quedan y yo comandaré la nueva legión que crearemos…
-Eso no me dice nada, solo sé que estás enfermo de poder y rabia y por eso estás haciendo todo esto. Pero si quieres enfrentarme, házlo. ¡Peleemos ahora!
-¿Enfrentarte? ¡Jajaja! No vale la pena ensuciarme las manos contigo, saiyajin. Aquí te quedarás para que no interfieras en los planes de mi maestro y míos. Después de todo, traerlos y ti y a tu estúpido amigo a mi mundo fue inútil porque no se mataron con los caballeros dorados como esperábamos, pero eso ya no importa. Ahora puedo dejarte aquí por el resto de tus días…
-¿Qué dices…?
-Adiós, Goku. ¡Hasta nunca! ¡Jajajajaja!
Adrastos ejecuta una técnica y desaparece, dejando a Goku atrapado en ese lugar etéreo en el que se encontraban. Había sido presa de la técnica conocida como Otra Dimensión, pero a un nivel más alto, llevándolo a un mundo desconocido y lejano, lleno de oscuridad y uno que otro planeta colisionando en el cielo. Aún así, el saiyajin trata de conservar la calma y se rasca la cabeza.
-Rayos… Tengo que pensar cómo voy a salir de aquí... - Comenta Goku mientras se sienta, cierra los ojos y se comienza a concentrar para ver si puede sentir algún ki conocido y teletransportarse de vuelta.
De regreso al santuario, la segunda batalla entre demonios y caballeros dorados había dado comienzo. Las técnicas de Aldebarán y Pimentor colisionan de forma brutal, pero la del ser demoníaco es ligeramente más fuerte y gracias al choque de poderes, se suscita una explosión cargada al lado del caballero dorado, que tiene que protegerse con los dos brazos para no ser arrastrado por el impacto que genera. Al disiparse la energía y el humo, Aldebarán se descubre, pero en ese momento Pimentor lo ataca con una patada en el pecho, de la cual el caballero dorado siente el impacto. A pesar de la estatura del demonio (ligeramente más alto que Vegeta), tenía una fuerza física impresionante.
Aldebarán retrocede, pero Pimentor no pierde el tiempo y empieza a escupirle, aunque su saliva se va convirtiendo en pequeñas bolas de fuego que Aldebarán no tiene tiempo de esquivar, recibe la mayoría y estas le impactan, haciéndolo volar hacia atrás.
-¡Jajajaja! ¿Qué te pareció eso, maldito gigantón? Acabaré contigo para vengar pronto la muerte de Comin. ¡Toma esto!
¡Fuego inquisidor!
Pimentor repite su técnica y se la lanza contra un aturdido Aldebarán, quien no tiene tiempo de esquivarla y se ve en la necesidad de cubrirse del impacto. Las flamas del Fuego Inquisidor le dan de lleno y lo vuelven a hacer salir disparado varios metros hacia atrás.
-¿Ves? No eres nada más que un miserable humano, pero yo soy un demonio que te hará sufrir los peores tormentos…
-¡Gran Cuerno!
-¿Qué…?
A una gran velocidad, Aldebarán alcanza el séptimo sentido y ejecuta el Gran Cuerno, Pimentor no puede ver nada más que un resplandor y es impactado por ese tremendo poder, ahora el que sale volando hacia atrás es él.
Aldebarán se reincorpora, se ve golpeado y su armadura con algo de tizne por la combustión generada gracias a las flamas del ataque de su rival. -"Si no fuera por mi armadura, esas llamas me hubieran causado un gran daño, aunque sí pude sentir lo ardientes que son…" -Pensaba así el caballero de Tauro.
Pimentor se levanta rápidamente, pero sí había resentido el ataque del Gran Cuerno, por lo cual trastabilla un poco.
-Agh… ¡Humano inmundo! Aunque tengas algo de fuerza no me vencerás aquí. ¡Vas a morir!
¡Réplica Satánica!
Pimentor se concentra y ahora él se cruza de brazos justo como Aldebarán, quien se extraña al ver a su contrincante hacer esto. Acto seguido, ve que el demonio realiza el Gran Cuerno, pero en vez de poder dorado, es con fuego naranja.
-¿Pero qué demonios…?
-¡Toma esto, humano mediocre!
Aldebarán no reacciona a tiempo y es impactado por la copia de su ataque, pero en versión fuego, aunque no le causa mucho daño sí resiente el golpe, no logró hacerlo volar como el ataque anterior, pero sí le impacta de forma que hace que pierda el equilibrio y se tenga que arrodillar en una pierna, para no caer.
-¡Jajaja! ¿Qué te pareció? Tengo la habilidad de copiar las técnicas de mis enemigos y mejorarlas, convirtiéndolas en fuego. No lo esperabas, pero gracias a eso, tienes perdida la pelea. Vas a morir…
Aldebarán ahora se pone de pié.
-Tu técnica no servirá de nada, demonio. Nosotros los caballeros dorados tenemos una habilidad, y te la voy a mostrar...
-Deja de decir tonterías… ¡Muere!
¡Réplica Satánica!
Pimentor de nuevo ejecuta el Gran Cuerno en fuego y lo lanza, pero esta vez Tauro lo recibe sin que le cause ningún daño.
-¿Pero qué…?
-Te lo dije, demonio tonto. Los caballeros dorados no somos afectados dos o más veces por una misma técnica, y mucho menos por una que nosotros conocemos. Tu versión de mi Gran Cuerno puede ser peligrosa por ser de fuego para cualquier otro, pero para mí en realidad es pobre y carece de la fuerza necesaria para que impacte eficazmente.
-¡Maldito seas…! Pero no me interesa. Solo sé que vas a morir aquí y ahora, porque yo tampoco te he mostrado todo mi poder, pero veo que tendré que hacerlo para acabarte de una buena vez, pues ya me aburriste… ¡Prepárate!
¡Aaaaaaaaaah!
Pimentor empieza a acumular su ki y a elevarlo a grandes niveles, haciendo temblar el lugar, mientras que mucho fuego empieza a rodearlo. Sigue gritando y el lugar temblando, las paredes de la casa de Tauro se agrietan y el cielo se nubla, o por lo menos solo esa fracción de cielo que daba a dicha casa. Aldebarán observa a su rival, el caballero se siente ciertamente preocupado al sentir tal despliegue de poder, pero sabe que no puede claudicar. -"Este tipo tiene un poder espantoso, justo como los saiyajin, imagino que por ser del mismo universo, pueden explotarlo de una forma similar, sin embargo… El cosmo de este sujeto es totalmente malvado..."-
-¡Morirás, humano!
¡Llamas de Maldad!
En el techo de la casa de Tauro se abre una especie de agujero negro, del cual empieza a caer una lluvia de fuego horrenda, desde pequeñas llamas hasta bolas del tamaño de una pelota grande de alberca, todas dirigidas a Aldebarán, quien se ve en la necesidad de alcanzar el séptimo sentido y moverse a la velocidad de la luz para que dicho ataque no le dé de lleno. Tauro se mueve de forma rápida y trata de acercarse a Pimentor, quien se da cuenta de esto y también se mueve velozmente para aparecer detrás de su contrincante y darle un golpe de martillo, el cual lanza hacia atrás al caballero y en ese momento la lluvia de fuego empieza a impactarlo.
-¡Te lo dije, imbécil! ¡Ahora vas a morir! -Grita el demonio, confiado.
-¡Aaaaaaaaaagh…! -Se escucha el grito ahogado del caballero dorado.
La lluvia de fuego cesa y el agujero se cierra, pero Aldebarán ya había sido terriblemente golpeado y semi-quemado por este ataque, por lo que cae pesadamente al suelo. En ese momento, Pimentor se mueve velozmente y lo empieza a golpear de forma brutal aun estando tendido, sin que el caballero dorado reaccione.
-¡Jajajajaja! Esto es por Comin, maldito. Y espera a que ponga las manos en tu amigo, ¡también lo torturaré hasta que su cuerpo quede hecho cenizas!
Aldebarán no reacciona, al parecer está desmayado, no se le nota la mirada. Pero de repente su cuerpo empieza a brillar y varios rayos de luz salen de él; Pimentor deja de golpearlo y se aleja un par de metros hacia atrás. El caballero dorado se levanta y extiende los brazos, aun sin que la mirada se le note.
-¿Qué harás ahora... ¿acaso esa es tu pose de derrota o de pedir perdón? Es demasiado tarde porque ya estás sentenciado a morir…
-¡ESTALLIDO CÓSMICO!
-¿Qué…? ¡Aaaaaaaaah..!
Pimentor no tiene tiempo de reaccionar, Aldebarán explota su energía en la cual el demonio se ve envuelto y no logra escapar. La explosión es terrible, impacta de lleno a Pimentor quien sale disparado hacia atrás, sin embargo no siente ningún daño, solo siente el impacto pero no percibe dolor. Después de esto, Aldebarán cae boca abajo y azota pesadamente.
-¿Eso fue todo…? ¡Jajajaja! Por un pequeño momento me espantaste, pero veo que no tienes fuerza ni para seguir adelante. Es hora de que te destruya de una buena vez, ya me diste varios problemas…
¡Fuego Inquisid… Aaaaaagh!
Pimentor no termina la frase, pues de repente se siente mareado y experimenta un terrible dolor en todo el cuerpo, haciendo que se tenga que hincar. En ese momento Aldebarán se levanta.
-Es tu fin, demonio…
¡GRAN CUERNO!
Aldebarán eleva su cosmo superando ligeramente el séptimo sentido y ejecuta su técnica; Pimentor solo pone cara de horror al ver que no tiene fuerzas ni velocidad para esquivar o detener este ataque, ya que el efecto retardado del Estallido Cósmico ahora le estaba causando un fuerte dolor e imposibilidad para reaccionar.
El impacto es horrendo, el cuerpo del demonio se empieza a desmembrar.
-¡Nooooooo Malditooooooo Aaaagh….!
Se oye un grito desgarrador de dolor por parte de Pimentor, para luego ser consumido por el Gran Cuerno totalmente.
Después de esto, Aldebarán se sienta y exhala un aire de alivio, pero también de cansancio. Se empieza a reír al notar sus heridas, tiene quemaduras en el rostro y algunas en el cuerpo, pues a pesar de estar protegido por la armadura dorada, algunas flamas lograron penetrar por las aberturas de ésta.
-¡Jajajajaja! Lo logré… Es tu turno, Aioria…
Después de esto, Aldebarán deja caer la cabeza y así sentado entra en trance y se desmaya. Los ataques de Pimentor sí le causaron un daño considerable.
En otro lugar, algo así como una mansión muy grande, se puede ver aparecer a Adrastos ya con la armadura de Géminis puesta, justo como cuando logró atrapar a Goku. El villano camina hacia un salón de dicha mansión, en el cual se puede ver el cuerpo de Broly, todavía exánime.
-No contaba con que el maestro Anshoyda iba a traer a demonios del mundo de los saiyajins para vencer a los caballeros dorados, pero sin duda fue una estupenda idea, seguro logran el objetivo… Por lo pronto, yo ya me encargué de ese idiota de Goku y sin esforzarme demasiado. Y Vegeta al parecer se mató con ese guerrero persa. Todo empieza a salir bien.
Adrastos se sienta en una silla junto a una mesita de vidrio, la cual tenía una botella de whisky y un vaso vacío.
-Y así, cuando despierte ese poderoso ser mitológico y tome posesión de tu cuerpo, serás totalmente invencible, ya nadie podrá detenerte pues seguramente Athena y Poseidón se matarán entre sí, ellos y sus caballeros y generales marinos. No habrá técnicamente nadie que quiera enfrentarnos, ni siquiera Hades ni sus espectros, aunque despierte a todos ¡jajajajaja!
Adrastos mira fijamente a Broly mientras decía todo esto, sonriente.
-Ya falta poco para la medianoche, entonces el día indicado en el que debemos despertar al ser supremo está por llegar, para que por fin Anshoyda tome el control absoluto de todo. Con esa bestia de tiempos del mito bajo su control, no habrá ni dios ni ser vivo que pueda oponerse…
-Y a nosotros, ¿qué nos tocará? -Pregunta una voz que toma casi por sorpresa a Adrastos, quien se sobresalta levemente, pero luego sonríe al ver quien había entrado al salón.
-¿Qué…? Ah, pero si eres tú, Cirus. ¿Qué haces aquí? Pensé que las órdenes habían quedado claras…
-¿Órdenes? Que yo recuerde, tú no eres ningún tipo de jefe, no puedes decirme a donde ir ni qué hacer, más bien tú y yo hicimos un pacto para derrotar a Athena y sus caballeros, y a esos dos guerreros desconocidos llegados de tierras lejanas, para que podamos reclamar nuestro lugar en el mundo...
-Ah, sí, se me olvidó que a ustedes los guerreros legendarios persas no les gusta recibir órdenes… Pero déjame decirte que no han cumplido con su parte. Si no estoy mal, tres de ustedes fueron vencidos por esos saiyajins, incluso uno murió, y no lograron matar a nadie. ¿Qué clase de guerreros son entonces los persas?
Cirus endurece el semblante y mira con desdeño a Adrastos, aunque sabe que está diciendo la verdad, pues Esmerus y Jerus estaban muy malheridos, mientras que Darius había perecido contra Vegeta. El único que no había peleado era él.
-Está bien, Adrastos, te traeré las cabezas de esos guerreros conocidos como saiyajins, y luego me encargaré de los caballeros dorados, pero que te quede bien clara una cosa: No puedes olvidar el pacto que hicimos, por lo cual reclamaremos reconocimiento y nuestro lugar en el nuevo orden que tu maestro planea…
-De los caballeros dorados ya ni te preocupes, fuerzas superiores han venido a darles muerte, mientras que de Goku yo ya me hice cargo, así que ahora solamente queda que verifiques si Vegeta efectivamente está muerto, si no, entonces derrotalo y tráeme su cadáver. Y sí, el trato sigue en pié, ustedes los guerreros persas serán reconocidos y ungidos, aunque no cumplan con las expectativas, pero por eso estarán bajo las órdenes de mi maestro. Ahora, si me disculpas, tengo cosas que hacer… -Responde Adrastos, algo exasperado, dándole la espalda al guerrero persa.
Cirus sintió ganas de golpear a Adrastos por humillarlo de esa forma, pero se contuvo, sabía que ante todo, él no era a quien quería vencer, sino a Athena, aunque tampoco comprendía muy bien lo que estaba sucediendo, no tenía idea de lo poderoso que Anshoyda era y mucho menos de el inmenso poder de Broly, a quien echa una mirada mientras éste aún dormía; luego da media vuelta para retirarse del lugar, sin decir palabra. Sale de ahí y se dirige a un rumbo desconocido.
-Ni se te ocurra revelarte, Cirus, porque de cualquier modo tú y tus amigos no tendrían oportunidad ni ante mí, ni ante mi maestro Anshoyda, ni mucho menos ante el poderoso ser mitológico que despertaremos pronto… -Adrastos dice eso en voz baja, mientras se sirve whisky en un vaso y mira por una ventana, sonriente.
En otro lugar, específicamente en la dimensión etérea donde Goku estaba encerrado, éste permanece sentado casi en posición de flor de loto (solo las piernas), con los ojos cerrados, tratando de concentrarse y sentir algún ki, pero sin lograrlo.
-¡Rayos! No logro sentir la presencia de nadie… Esto empieza a ponerse difícil…
El saiyajin sigue tratando, pero no logra nada, y esto genera una ligera desesperación en él. Aunque de repente percibe una leve iluminación, abre los ojos y ve una luz tenue no muy lejos de ahí, entre unos árboles muertos en dicha dimensión obscura. Goku pone su clásica cara de sorpresa, se levanta y camina hacia la lucecilla. De repente escucha una voz femenina.
-Tú… Tu nombre es Goku ¿cierto?
Goku se sorprende por la dulzura de la voz, y de repente aparece frente a él una silueta brillante pero muy débil, de una chica muy bonita, delgada, con cabello largo y púrpura, usando un vestido blanco.
-¿Quién eres? ¿Cómo sabes mi nombre?
-Yo soy Saori… Supe de ti cuando llegaste a mi mundo… Y creo que tú estás ayudando a los caballeros dorados del Santuario de Athena a pelear contra una fuerza maligna, ¿cierto?
-Así es, veo que conoces a los caballeros dorados, pero uno de ellos que realmente no sé si sea un dorado de verdad, me encerró aquí…
-Sí, sé quién te trajo aquí, es un hecho desafortunado y siento pena por él y su antiguo maestro… Lamentablemente, Goku, no puedo sacarte de aquí. Un dios muy fuerte quiere inundar la tierra y yo estoy soportando las aguas continentales muy en el fondo del mar para que esto no suceda, y no tengo el poder para llevarte de regreso, de hecho me debilito cada vez más… Pero estoy usando lo que me queda de cosmo para ayudar a otros caballeros que están peleando valerosamente para vencer a ese dios y sus guerreros, y así lograr salvar nuestro mundo… Y también para comunicarme contigo…
-Veo que sufres mucho, ¿por qué lo haces?
-Porque es mi responsabilidad, Goku…
-No entiendo muy bien, pero creo que lo que me dices es cierto… Qué mal que no puedas echarme una mano para salir de aquí... Yo podría ayudarte a ti y a aquellos caballeros que dices que están peleando...
Saori sonríe.
-Jeje… Dije que no podía sacarte, pero sí puedo ayudarte a salir... Además, tu cosmo es tan intenso y noble que fue como una guía que me trajo y me ayudó a trascender dimensiones para saber en cual estabas… Ahora tú harás algo parecido.
-¿Cómo dices? No entiendo…
-Solo cierra los ojos y concéntrate. Creo que tú también sabes hacer algo que el caballero dorado Mu de Aries domina, se llama teletransportación, ¿verdad?
-Sí, la conozco…
-Tendrás que usarla. Anda, concéntrate ahora...
El saiyajin cierra los ojos y se vuelve a concentrar, entonces en su mente aparece Saori usando su clásico vestido blanco, parada en una playa. Sin embargo, Goku no logra sentir ningún ki para poder teletransportarse.
-Saori, no logro sentir tu presencia, solo puedo verte, pero…
-Como te dije Goku, mi energía se debilita cada vez más, y encerrada en este pilar no puedo trascenderla ni mucho menos hacer que vengas a este lugar exacto... [¿se imaginan Goku enfrentando a Poseidón? O a Kanon… ¡Duelo de personajes con la misma voz! XD] Lo que estoy haciendo es proyectar un poco de lo que me queda de energía a otro lugar en la tierra, para que puedas llegar ahí…
-Entiendo…
-Ahora… ¡Inténtalo, por favor, Goku!
El saiyajin se concentra más y logra sentir por un instante la presencia de la chica; abre los ojos en ese preciso momento.
-¡Puedo sentir tu energía! -Exclama el saiyajin, quien se lleva los dedos a la frente y se teletransporta.
Goku tiene éxito y vuelve al mundo de Saint Seiya, pero es un lugar localizado hasta Brasil, específicamente una playa. El saiyajin aparece de repente pero cae directo al mar, mientras que algunas personas que estaban ahí se sorprenden al ver al recién llegado aparecer de repente y caer al agua.
Goku sale del agua inmediatamente, todo mojado y quejándose.
-¡Brrrrrr…! ¡Está muy fría! -exclama Goku mientras se sacude, con sus típicos gestos aniñados; pronto el guerrero se pone serio, se detiene y trata de encontrar la energía de Saori, pero no lo logra. Entonces levanta la mirada.
-No sé quien seas, Saori… Pero gracias por lo que has hecho. Te prometo que pelearé con todas mis fuerzas para salvar tu mundo y luego salvarte a ti, donde quiera que te encuentres…
El saiyajin dice estas palabras sin saber que Saori es Athena, a quien los caballeros del Santuario debían proteger y luchar por ella. Aioria le había contado cuando pelearon quién era la diosa y su propósito, pero no le dijo que su nombre de humana era Saori ni mucho menos le describió cómo era ella, por lo que Goku no supo que había interactuado con la misma diosa Athena.
Acto seguido, Goku se vuelve a llevar los dedos a la frente y desaparece, ante la gente de la playa que se vuelve a sorprender, incluso algunos se espantan por lo sucedido.
Fin del Episodio 17
