Episodio 23: NUEVAS PELEAS ENTRE GUERREROS DEL SANTUARIO. GOKU SE ENTERA DE LA VERDAD.
Saori se sigue manifestando a Goku en su pensamiento; el saiyajin continúa concentrado, parado, cerrando los ojos y soltando el cuerpo.
-Goku… ¿Dijiste Behemoth…?
-Sí, Saori… No sé si lo dije bien…
-No, no puede ser… ¿Dónde o cómo escuchaste ese nombre…?
-Peleé contra un guerrero Persa y fue lo único que alcanzó a decirme antes de morir.
-Ya veo… Entonces ese es el plan de Adrastos, liberar a Behemoth…
-¿Qué pasa, Saori? ¿Quién o qué es Behemoth…?
En el pilar marino, Saori, después de abrir los ojos por el asombro de lo que le Goku le había hecho saber, los vuelve a cerrar y se siente desfallecer. -"No puede ser… ¿Por qué…? ¿Por qué traer a alguien tan horrible como Behemoth de vuelta a este mundo…? Yo… Yo no puedo… Tengo que resistir aquí, pues no puedo dejar que Poseidón inunde el planeta… Debo apoyar a Seiya y los demás caballeros de bronce que están luchando ferozmente…"
-Saori, por favor, respóndeme… -Vuelve a preguntar Goku.
-Goku… Tú eres una persona buena y muy fuerte. Por favor… Te lo ruego… Yo no puedo salir de donde estoy ahora, pero necesito que tú y tu amigo con quien viniste a este mundo ayuden a los caballeros dorados a detener a las fuerzas malignas que acechan, especialmente Behemoth…
-Suenas muy preocupada e incluso asustada… ¿Quién es él?
-Es… Una bestia antigua y monstruosa…
En otro lugar, bastante lejos de donde estaba Goku, Milo se sigue desplazando a una gran velocidad, pero en ese momento siente tres cosmos bastante agresivos; luego, en cuestión de segundos sale de la oscuridad un poder lanzado directamente a él, dicho poder es una ráfaga de energía grisácea que va cortando el suelo conforme avanza. El caballero dorado no tiene muchos problemas para esquivarla, salta a un lado y luego se pone en posición de pelea.
-Ya veo. Ese maldito de Adrastos, no conforme con corromperme a mí, también lo hizo con ustedes, guerreros del Santuario. -Comenta Milo con tono serio.
-Corrección: Guerreras del Santuario. Y gracias a Adrastos las cosas serán mejores y nosotras seremos por fin reconocidas, algo que hasta la fecha se nos había negado. Y para eso tendremos que matarte, Milo de Escorpión. ¡Prepárate! -Este pequeño discurso viene de una voz femenina. En seguida sale la guerrera que había dicho estas palabras dando un gran salto para aterrizar frente al caballero dorado.
-¡Soy Jeneth de Liebre! -Se presenta dicha guerrera, quien es de cabello negro, largo pero recogido con una cola de caballo. Su semi-armadura es de color plateado así como la máscara que porta, y usa mallas cafés.
-¡Yo soy Laura de Gaviota! -Otra guerra salta para ponerse al lado de Jeneth, esta chica es de cabello corto y azul claro, su semi-armadura es blanca y usa mallas azul marino, también usa máscara.
-¡No puede ser! ¿Ustedes...? En verdad, ¡qué desgraciado eres, Adrastos! vas a pagar caro lo que le has hecho a estas muchachas… -Exclama Milo, al ver quienes eran las víctimas del control maligno en esta ocasión.
-No debes tenerle rencor a nuestro líder, nosotras hemos tomado nuestra decisión, seguir al más fuerte, y gracias a eso, ahora también somos más fuertes nosotras. Y te lo demostraremos… -Esto lo dice Selina de Mantarraya, apareciendo detrás de Milo, quien solo la mira de reojo.
-¿Más fuertes? Más tontas, diría yo. Tanto tiene la culpa Adrastos como ustedes, que se han dejado seducir por el mal, siendo que en el pasado fueron aprendices de verdaderos caballeros dorados…
-¡Calla! Tú pudiste formar parte también de este imperio, pero has decidido no hacerlo, y por esa razón tendrás que morir aquí.
¡Ventisca Turquesa!
Laura de Gaviota lanza su primer ataque después de las palabras dirigidas a Milo con saña.
De regreso a Brasil, Goku se sigue comunicando con Saori en forma de telepatía.
-¿Una bestia, dices? -Había preguntado el saiyajin.
-Así es… Hace cientos de años esa bestia fue liberada, haciendo mucho daño a este mundo y matando a mucha gente. En esos entonces los caballeros del Santuario habían terminado una guerra Santa contra el dios del inframundo y estaban muy mermados… Apenas habían pasado seis meses desde la batalla y solo había aprendices y prospectos a ser caballeros, los cuales se sacrificaron para detener a esa bestia…
-¿Y luego qué sucedió…?
-No pudieron derrotarla, pero los dos únicos caballeros dorados que quedaban y yo alcanzamos a encerrarla en las profundidades de la tierra, donde está presa con un sello… Pero ahora ese sello está a punto de romperse y la bestia será liberada.
-Un momento… ¿Dijiste hace cientos de años…? ¿Tú y dos caballeros dorados…? Pero si tú te ves tan joven… ¿O acaso en este mundo viven tanto tiempo…? -Pregunta Goku, con inocencia y duda a la vez.
-Goku… Te lo tengo que confesar…
-¿Qué cosa…?
-Yo… Soy Athena, la diosa del Santuario que protegen los caballeros dorados…
En China, el maestro Dohko abre los ojos de nuevo, bastante agitado y sudoroso.
-¡No puede ser! ¡¿Behemoth?!
Shunrei solamente mira al pequeño anciano agitado, ante lo cual toma una jarra llena de agua y un vaso, y se los lleva.
-Maestro, por favor, beba un poco de agua…
Pero Dohko no responde, parece en trance mirando hacia el monte Rozan. Posteriormente voltea y se dirige a Shunrei.
-Esto ya está fuera de cualquier límite… No puedo creerlo… Un dios demonio de otra dimensión y ahora… Una bestia mitológica a punto de ser liberada…
-Maestro Dohko… No entiendo… -Comenta Shunrei, visiblemente angustiada y algo temerosa.
-Sucedió después de la guerra Santa contra Hades de hace doscientos cincuenta años… Los espectros que estaban a su servicio fueron vencidos, pero estos a pesar de tener ese distintivo, eran humanos antes de despertar los poderes de espectro en ellos, por lo cual tenían una vida, unos incluso familias con esposas e hijos.
Empiezan a aparecer imágenes conforme el maestro Dohko va narrando los hechos.
-"Uno de esos espectros estaba casado antes de ser llamado a la guerra. Su esposa era procedente de Inglaterra. Ella era realmente feliz a su lado, por eso no entendió ni toleró cuando su esposo tuvo que partir para luchar en la guerra Santa. Cuando ella investigó de qué se trataba y se enteró de todo, odió a ambos dioses, Athena y Hades por igual, por arrebatarle a su amado esposo y estuvo al borde de la locura cuando su amado murió en dicha guerra.
La mujer, sin poder alguno contra los dioses y sintiéndose impotente y frustrada, buscó la forma de vengarse de ellos, su deseo se avivó aún más cuando se enteró de que habían caballeros sobrevivientes al servicio de Athena, a diferencia de su esposo quien no pudo sobrevivir y pereció en la guerra.
Después de una exhaustiva investigación en libros antiguos, consultas con historiadores y sabios y hasta la biblia cristiana, encontró información sobre Behemoth, una bestia realmente poderosa venida del infierno, con un poder incontenible, incluso los dioses habían sido precavidos contra dicha bestia en guerras mitológicas. La mujer viajó por el mundo consultando a sacerdotes y brujos hasta que por fin logró su objetivo: encontrar el ritual para traer a Behemoth a este mundo, lográndolo".
-¿Y cómo lo hizo…? -Pregunta Shunrei.
-Sacrificó a sus hijos, así como a otras personas inocentes. Esto lo hizo con el fin de que Behemoth se alimentara de almas y pudiera llegar hasta aquí…
Shunrei pone cara de miedo cuando Dohko le cuenta esto.
-Cuando esa bestia llegó a este mundo, tomó el cuerpo de un mortal común y corriente, aunque bien entrenado, pues era un general de guerra. Behemoth era demasiado fuerte, casi como un dios. Los dos únicos caballeros dorados que quedaban después de la guerra Santa, aún cansados y heridos [Dohko evita decirle a Shunrei que él era uno de ellos] y varios aspirantes a caballeros lucharon contra esa bestia, casi pierden… Athena los ayudó y se salvaron por poco, entonces ella encerró a la bestia en lo más profundo de la tierra, confiando en que nunca más volvería a salir, pues el sello no podría ser roto por ningún mortal y estaría bajo la vigilancia de Athena, hasta que expirara y así ella lo podría refrendar. Por eso se evitó hablar de Behemoth todo este tiempo, para que nadie supiera de su existencia ni dónde se encontraba.
-¿Y ahora qué pasará…? -Shunrei vuelve a preguntar, temerosa.
-Un momento… ¡Ahora todo cuadra! Ese dios-demonio venido de otra dimensión trajo a ese monstruo del cual sentí un horrible cosmo en el instante que apareció aquí… ¡Quiere usar a ese ser como recipiente para Behemoth! Si hace eso, ¡la bestia mitológica podría ser terriblemente poderosa, mucho más que antes, y detenerla sería casi imposible! -Exclama Dohko.
Shunrei solo mira con miedo, mientras pone la jarra de agua a un lado.
-¡Maldita sea! ¡Y yo sin poder moverme de este lugar! Ya basta de tanto temor y duda… ¡Tengo que hacer algo! ¿Pero qué, si no puedo dejar el Monte Rozan…?
Dohko se queda meditando un momento, hasta que parece que al fin se le ocurre algo.
-Es cierto, ¡aún hay guerreros que nos pueden ayudar! Tendré que contactarlos desde aquí…
El anciano maestro enciende levemente su cosmo mientras se pone en posición de meditación. Shunrei lo sigue observando poniéndose la mano en el pecho.
En el campo de batalla donde estaba Milo, éste no quiere luchar contra las guerreras por temor a lastimarlas, pero ellas están totalmente decididas a vencerlo, tanto por la influencia maligna de Adrastros como por la motivación de ser parte importante por fin del Santuario, en el supuesto nuevo orden que sería establecido.
Laura de Gaviota había lanzado su ataque, el cual Milo rechaza con una sola mano, aunque siente la intensidad de tal. -"Justo como lo sospeché, su poder aumentó gracias a la influencia maligna en ellas…" -piensa Milo.
-Se los voy a advertir una sola vez, como caballero dorado saben que las puedo derrotar y que no tienen oportunidad, además, lo que están haciendo es rebelión contra el Santuario y Athena, así que prácticamente yo tengo que darles muerte… -Sentencia Milo, tratando de disuadirlas pero sabiendo que lograría poco con palabras al estar las chicas corrompidas.
-¡Athena se ha ido y el Santuario ya no existe como tal! Así que el traidor aquí eres tú, ya que Adrastos es técnicamente el nuevo patriarca. Tú eres a quien se le debe castigar y asesinar… -Contesta Selina, determinada a dar muerte a Milo.
-¡Patada de Liebre!
Jeneth ejecuta un movimiento en el que junta las dos piernas para lanzarse en un ataque directo contra Milo, quien se mueve con rapidez al ver que la guerrera también ha aumentado su velocidad. El caballero dorado aún se resiste a contraatacar, pero en eso Selina se mueve velozmente y salta sobre él, para realizar su ataque.
-¡Aguijón Letal!
De los dedos medio e índice de Selina sale un poder en forma de aguijón púrpura que va directo a Milo, quien alza la mano y su uña del dedo índice se alarga, para tomar forma de aguijón rojo. El Aguijón de Selina choca con el de Milo y se deshace.
-Es absurdo que pretendas atacarme con un aguijón que es más débil que la Aguja Escarlata. Lo diré una última vez, esto va a terminar mal para ti y para ustedes... -Sentencia Milo a las tres guerreras.
-¡La pelea apenas comienza! ¡Prepárate! ¡Corte de Aire! -Laura lanza ahora un ataque generado con sus dos brazos los cuales usa como cuchillas simulando partir algo en X, de este movimiento se genera una ráfaga de aire muy poderosa. Milo reconoce el ataque y no se confía, se mueve rápido para esquivarlo, pero en eso siente un golpe por la espalda, el cual se lo había dado Jeneth.
-Agh… Tú… -Milo voltea pero en eso recibe una patada en las costillas conectada por Selina, cuando Milo reacciona, Laura ya estaba frente a él.
-¡Ventisca Turquesa! -Laura genera de nuevo esta técnica pero ahora con más poder que la vez anterior, de esta manera logra impactar de lleno al caballero dorado, que sale disparado algunos metros hacia atrás.
Después de este ataque coordinado, las tres guerreras lo rodean y se ponen en posición de pelea, mientras que Milo se reincorpora lentamente.
-De acuerdo… Lo hicieron bien, se nota que fueron entrenadas por Shura de Capricornio, Afrodita de Piscis y Aldebaran de Tauro [Laura fue alumna de Shura, Selina de Afrodita y Jeneth de Aldebaran]. Pero si quieren que esto vaya en serio, entonces así será. No me importa que hayan sido alumnas de mis amigos y compañeros, si no quieren entender ¡van a caer aquí!
Milo toma posición de pelea mientras empieza a encender su cosmo. Las chicas hacen lo propio, pero sus cosmos se ven corrompidos, una escena que ya se le hace familiar a Milo, quien puede sentir el aumento de poder en ellas y por un momento se preocupa un poco. -"Estas chicas son mucho más fuertes que antes… Debo tener cuidado de no matarlas, o de que ellas no me maten a mí…"
De regreso a Brasil, Goku continúa parado en la playa con los ojos cerrados, ante la mirada de algunas personas extrañadas que miran a ese hombre con ropas hecha jirones y sucio de la cara por sus batallas libradas, así como ese peinado desaliñado y peculiar.
-¿Tú eres Athena? No entiendo bien… Pero creo que entonces eres la diosa del Santuario que protegen los caballeros dorados, ¿cierto?
-Así es Goku…
Goku se sorprende, pues los dioses que él había conocido eran raros y peculiares [no se imaginaba que incluso iba a enfrentar a un gato en el futuro…], mientras que Athena era hermosa y despedía una paz y bondad absoluta.
-Pero entonces, si eres una diosa puedes ayudarnos, ¿cierto?
-Lo lamento, Goku… Como te he dicho anteriormente, ahora mismo me encuentro en una misión… Otro dios llamado Poseidón, el dios de los mares, quiere inundar la tierra solo para adueñarse de ella y demostrar su poderío. Yo no puedo permitir que eso suceda… En este momento, otros valientes caballeros del santuario luchan contra los Generales Marinos de Poseidón, con el fin de derrotarlos y destruir los pilares marinos, pero mientras eso sucede yo tengo que resistir encerrada para que la tierra no se inunde…
-Saori, dime dónde estás, puedo ir a ayudarte, venceré a ese tal Poseidón y a sus generales…
-No, Goku… Ya has peleado suficiente por ahora y ahora mismo te necesito en la superficie… Te suplico que ayudes a los caballeros dorados… Los caballeros de bronce, quienes luchan ahora en el fondo del mar también son fuertes, tienen fe y esperanza y con ello logran cosas increíbles… De verdad, necesito que evites el despertar de Behemoth y que junto a los caballeros dorados detengan a Adrastos y al mal que acecha a los universos… ¡Por favor Goku, te lo ruego!
-Saori…
-Te lo ruego, Goku…
Saori junta las dos manos en forma de rezo mientras le pide al saiyajin que la ayude.
-De acuerdo, te prometo que pelearé con todas mis fuerzas para que no suceda nada malo. Por favor, dime dónde puedo encontrar más respuestas y qué tengo que hacer para detener a Behemoth... -Responde Goku.
Pero en ese momento la imagen de Saori se empieza a desvanecer. En el pilar marino donde ella está encerrada, Saori empieza a desfallecer pues el soportar las aguas continentales y comunicarse telepáticamente con Goku al mismo tiempo la está agotando de sobremanera.
-Saori, ¡espera! Dime qué debo hacer…
-Busca en Italia… Siente las demás energías… Usa tu sexto sentido… No puedo mantenerme más tiempo… Adiós Goku… Salva este mundo, por favor…
La imagen de Saori por fin desaparece totalmente y Goku en ese momento abre los ojos, ligeramente impactado. Acto seguido, con su gesto serio, voltea y mira para todos lados, hasta que ve a una chica que va pasando por ahí, quien lo mira con extrañeza.
-Me dijo que buscara en Italia, pero no sé qué es eso… Oye, disculpa, ¿qué cosa es Italia? -Le pregunta a la chica que lo estaba mirando.
-¿No sabes qué es Italia? Es un país… -Responde ella con un poco de temor, pero a la vez curiosidad por el saiyajin.
-¿Y sabes hacia dónde queda?
-Uy, estás muy lejos… Creo que Italia quedaría... Hacia allá. -La muchacha señala hacia el Este.
Goku voltea hacia donde la chica señalaba, se lleva los dos dedos a la frente mientras cierra los ojos, en eso logra sentir la energía de Milo y otras tres.
-Ese es un caballero dorado, está peleando. ¡Muy bien! ¡Te lo agradezco mucho! -Goku sonriendo le agradece a la chica, luego le agita la mano en forma de despedida y desaparece, mientras que la muchacha se espanta por ver a Goku desaparecer de repente.
En el campo de batalla, Milo sigue encendiendo su cosmo al mismo tiempo que lo hacen las guerreras. Finalmente, una de ellas se decide a atacar.
-¡Embestida Terra! -Jeneth se lanza al ataque con la intención de taclear a Milo, usando una hombrera de su armadura en forma redonda, similar a la armadura de Libra. Su lance es a una velocidad impresionante, por lo que Milo eleva su cosmo al séptimo sentido y se mueve a la velocidad de la luz, en ese instante Laura realiza su técnica.
-¡Corte de Aire!
De las manos de Laura sale el ataque en forma de X semi-transparente, pero con una fuerza enorme; Milo eleva su cosmo nuevamente y detiene con una mano este poder, aunque le cuesta algo de trabajo, finalmente logra desviarlo aunque para su sorpresa, dicho ataque le genera unas leves cortadas en los dedos, las únicas partes desprotegidas por la armadura.
-¡Veneno de Mantarraya!
Selina ejecuta una técnica consistente en varios aguijones lanzados que en el aire van tomando forma de rehiletes pequeños, los cuales van dirigidos todos a Milo, son varios y van girando a gran velocidad y el caballero dorado se ve exigido a esquivarlos moviéndose a la velocidad de la luz, cuando dichos rehiletes impactan la tierra explotan, burbujeando un veneno morado.
-¡No te descuides, Milo! ¡Ventisca Turquesa! -Laura lanza de nuevo su ataque obligando a Milo a cubrirse con ambos brazos, recibiendo totalmente el impacto de la Ventisca aunque no le causa gran daño, pero lo desconcentra.
-¡Y ahora, muere! ¡Patada de liebre! -Jeneth aumenta su cosmo a niveles extraordinarios y nuevamente ataca a Milo con esta técnica, pero justo en ese momento, un látigo sale de la obscuridad y atrapa de una pierna a Jeneth, para jalarla bruscamente y luego lanzarla varios metros hacia un lado, haciendo que Jeneth se estrelle contra uno peñasco. Laura y Selina se ponen en posición de pelea mirando hacia la dirección de donde salió dicho látigo, Milo baja la guardia y también mira a esa dirección, sorprendido.
-¿Tú…? ¿Qué haces aquí? -Pregunta Selina con desdeño.
-¡He venido a vencerlas, guerreras traidoras!
De las sombras sale una chica rubia de cabello largo, con mayas rojas y una armadura azul, usando un látigo como arma. No lleva máscara, se puede apreciar lo bonita que es, Milo de hecho la mira por primera vez sin máscara.
-¡Soy June de Camaleón! Estoy aquí para pelear por el Santuario y por Athena…
Laura y Selina toman poses de descanso, se les hacía hilarante que June hubiera aparecido.
-¿Pelear por el santuario y Athena? ¡Jajajaja! No me hagas reír, June. ¿Qué esperas lograr siendo una simple guerrera de bronce, rechazada por el caballero Shun de Andrómeda y con un nivel de pelea tan deficiente? Ya ni máscara estás usando… -Pregunta Laura, mofándose de June.
-¿Crees que soy débil? Todo este tiempo he estado entrenando duro para estar al nivel de los caballeros más fuertes. Ya no me importan esas absurdas reglas que nos impusieron patriarcas tiranos a las guerreras en el Santuario, no tengo necesidad de usar una máscara que solo me resta visibilidad…
-¿Entrenando? Pfff! Se ve que no tienes ni la menor idea de lo que es el poder verdadero… -Responde Laura.
-¿Venderle tu alma al mal es poder verdadero? Lo siento, pero no, ¡yo le soy fiel a Athena y pelearé por ella!
Milo se sacude los restos de energía que le habían dejado los ataques anteriores y se dirige a June.
-No tenías porqué venir, June, es mejor que te vayas.
-¡No lo haré! Estoy cansada de que me subestimen y me dejen a un lado, de que solo unos cuantos peleen por Athena. He seguido entrenando duro todo este tiempo, siguiendo las enseñanzas de mi maestro Albiore, a quien por cierto, tú asesinaste, Milo…
Milo enmudece cuando June le dice esto.
-¿Crees que ya se me olvidó la paliza que nos diste a todos en esa ocasión, y que luego cobardemente derrotaste a mi maestro con la ayuda de Afrodita de Piscis? Si no fueras un caballero de Athena, en este momento pelearía contra ti para vengar la muerte de Albiore… Pero mi misión es vencerlas a ellas, que son las verdaderas traidoras. ¡Ya ajustaremos cuentas tú y yo!
Milo sigue en silencio y solo agacha la mirada, se sintió frustrado y totalmente arrepentido por lo que hizo. Sintió ganas de pedirle perdón a June y explicarle que dichos actos fueron motivados por causas absurdas, cuando Saga era el patriarca del santuario y mandó a asesinar a Albiore y sus pupilos, argumentando que eran traidores en contra de Athena. La verdad es que Saga no quería enemigos fuertes contra él, por eso usó a dos caballeros dorados para darle muerte a Cefeo quien se decía tenía el nivel de un caballero dorado aun siendo de plata; además, en esos tiempos Milo era muy arrogante e inmaduro, sentía que nadie estaba su nivel, por eso aceptó ejecutar esa misión sin pensarlo ni tener piedad.
La batalla de las doce casas, el enterarse de que existen otros universos y la posesión maligna de la que fue víctima lo hicieron recapacitar y madurar, pero a estas alturas y en la situación actual consideraba que ya era tarde para tratar de remediar las cosas, por lo que Milo solo se limita a ser frío pero educado con June.
-De acuerdo, entiendo tu molestia y odio hacia mí, pero como dices, ya ajustaremos cuentas; por ahora debemos vencer a estas guerreras. Hay que hacerlas recapacitar, entrar en razón ya que están corrompidas por una fuerza maligna que las está motivando a hacer esto.
-¿Y tienes algún plan?
-La verdad no, solo pelear contra ellas y derrotarlas.
En ese momento, Jeneth se reincorpora, algo herida pero visiblemente enojada por el ataque de June.
-¡Maldita! Ese ataque fue a traición, me tomaste desprevenida pero no volverá a suceder… ¡Voy a aniquilarte en este momento!
-Espera, Jeneth. Esta loca dijo algo sobre mi maestro Afrodita de Piscis… ¿Qué fue lo que dijiste de él? ¡Contesta ahora! -Le pregunta Selina autoritariamente a June.
-Que era un cobarde por matar a mi maestro Albiore a sangre fría, pero lo bueno es que recibió su merecido… -Responde June.
-Sí, sé que ese idiota de Shun lo derrotó en la batalla de las doce casas. ¡Cómo quisiera vengarme del caballero de Andrómeda y hacerlo pedazos con este nuevo poder! Pero ya que él no está aquí ahora, tendré que desquitarme contigo, su enamorada, aunque rechazada jajajaja…
-¡Ya no me interesa lo que Shun haga o deje de hacer! Yo solo vine a cumplir con misión, ¡tú que fuiste alumna de Afrodita vas a pagar por lo que tu maestro hizo!
-¡Jajajaja! Una mujer despechada… Muy bien, espero que entonces tu enojo sea suficiente para enfrentar este poder…
Selina empieza a hacer arder su corrompido cosmo el cual es de color púrpura obscuro, June hace lo mismo con su cosmo de color blanco brillante. Mientras que Milo toma posición de pelea contra Jeneth y Laura.
La dura batalla continuará.
FIN DEL EPISODIO 23
