Episodio 39: LIBERACIÓN
En ese lugar sombrío, lleno de oscuridad y energía negativa, Shaka parecía un faro de luz dorada que alumbraba parte de dicho lugar, pues el caballero dorado había encendido su cosmo. Frente a él, a una distancia considerable, estaba Anshoyda, ya de pié, mirando al recién llegado, mientras no dejaba de sonreír.
-Como ya te dije, o eres demasiado valiente o demasiado estúpido para venir aquí tú solo, a esta que es una prisión… Y de la cual estoy a punto de salir. Sólo necesito que Adrastos muera de una vez, ¡es cuestión de tiempo para que eso pase jajaja!
Anshoyda había dicho estas palabras, mientras caminaba lentamente hacia Shaka.
-Tú eres un ser maligno el cual debe ser erradicado, yo me encargaré de que ya no des más problemas, ni al mundo de donde eres originario, ni mucho menos al mío... -Replica Shaka, preservando la tranquilidad, aunque le comenzaba a inquietar el sentir la gran cosmoenergía maligna del dios-demonio, pues no había sentido algo similar en mucho tiempo.
-¡Jajajaja! En serio que me estoy divirtiendo como no te imaginas. ¿Qué piensas lograr tú, un simple humano? En el pasado yo me encargué de varios Kaiosamas en mi universo, ellos eran dioses, mucho más fuertes, más viejos y con más experiencia que tú… ¿Y ahora vienes a decirme que vas a derrotarme, siendo apenas un crío contra mí? -Anshoyda suena muy seguro de sí mismo al decir estas palabras.
-Tal vez seas un demonio con miles de años de vida, pero todo tiene un principio y un fin. Nada ni nadie es eterno… -Responde el caballero dorado.
-Ah, esa filosofía barata la cual presumes cada que tienes oportunidad… La conozco bien, caballero de Virgo. Te estuve vigilando desde que ese malnacido de tu antepasado retardó mi salida de este lugar. A partir de ahí, aprendí que ustedes pueden causar problemas. Yo lo sé todo sobre ti Shaka, de donde vienes, a quien sirves… Conozco tus debilidades, tus defectos, tus miedos, tu pasado. Sé los motivos por los cuales decidiste no dejar pasar a los caballeros de bronce en la batalla de las doce casas, y aún así, un niño como el caballero de Fénix te mantuvo a raya… Sin duda, esa pelea fue muy divertida de ver.
-¡Basta ya de tonterías! No vine a que hablemos sobre mi vida, sino a terminar con la tuya…. ¡Toma esto!
¡Capitulación del Demonio!
Shaka había aumentado su cosmo llegando al séptimo sentido en cuestión de segundos y comenzaba a atacar al dios-demonio, quien no se inmuta en lo absoluto por dicho ataque, el cual captura con una mano y lo mira, como si estuviera sosteniendo una esfera o algún balón.
-¡Jajaja! ¿es todo? ¿Así dices que vas a vencerme?
-No, así… ¡El Tesoro del Cielo!
El entorno comienza a cubrirse de mandalas y tapices orientales, clásico en el ataque de Shaka. Incluso en el fondo, se puede apreciar la figura de la estatua de Buda. El caballero dorado había aprovechado la pequeña distracción en la que había caído Anshoyda para ejecutar su más poderoso ataque.
-Ah, sí… El Tesoro del Cielo. Un gran ataque, con el cual has salido victorioso muchas veces, pero, ¿acaso no escuchaste lo que te dije hace un momento? Te conozco perfectamente porque te he observado a través de los años, Shaka. Comparada con lo que llevo encerrado aquí, tu vida ha sido como un simple parpadeo para mí y por ende, me sé bien cada uno de tus movimientos… ¡Así que tu Tesoro del Cielo esta vez no servirá de nada!
Después de decir esa última frase alzando la voz y con un tono amenazador, Anshoyda genera un poder en su dedo y empieza a cortar las imágenes orientales generadas por el Tesoro del Cielo como si fuera un láser, deshaciéndolo poco a poco. Shaka se da cuenta de que es inútil tratar de mantener su ataque, así que solo retrocede hasta que el dios-demonio lo deshace todo completamente, y el lugar vuelve a quedar a oscuras.
-Te lo dije… Cometiste un error al venir tú solo aquí, ¡jajajaja! Pero no te preocupes, he tomado una decisión, no voy a asesinarte. Sólo te haré sufrir un rato y luego voy a dejarte aquí con vida, para que tomes mi lugar. No debería ser tan difícil, considerando que tu esperanza de vida es de unos 80 años… Claro, si envejeceieras normalmente, pero ustedes los caballeros están lejos de eso.
Anshoyda ríe maliciosamente, mientras que Shaka sigue conservando la calma, aunque el ver que alguien había neutralizado su Tesoro del Cielo con tanta facilidad, le hacía tener que claudicar antes de efectuar su próximo movimiento, ahora tenía que replantearse todo. -"Sabía que esto sería difícil, pero creo que será mucho más complicado de lo que pensé…" -Piensa el caballero dorado.
-Muy bien, es mi turno. Tengo una técnica parecida a la tuya, pero esa la dejaremos para después, ahora quiero que pruebes esto. En realidad mis ataques no tienen nombres ridículos, pero ya que estoy ante un caballero dorado, intentaré pensar en algo… Veamos…
¡Tormenta Púrpura!
Anshoyda levanta la mano y sale de ella un poder púrpura y negro entremezclados que forman una especie de tormenta, dicho poder es intenso y rápido y Shaka tiene que elevar su cosmo al séptimo sentido para poder moverse a la velocidad de la luz y tratar de esquivar estos ataques. La escena se torna en Shaka moviéndose a gran velocidad y la tormenta negra-púrpura tras él. El dios-demonio aumenta la intensidad de su ataque, así como la rapidez, entonces Shaka se ve atrapado y ya no puede seguir esquivándolo, pero justo en el momento que va a ser alcanzado por dicho poder, ejecuta su siguiente técnica.
-¡Khaaaan!
El campo de fuerza rodea justo a tiempo al caballero de Virgo, el poder de Anshoyda ahora lo impacta y choca con su defensa, no obstante, Shaka se percata de que no podrá contener por mucho su Khan antes de que la "Tormenta Púrpura" de Anshoyda lo rompa.
-También conozco tu técnica defensiva, ¡ya te lo dije, me sé tus movimientos! -Después de exclamar esto, el dios-demonio dota de más poder su ataque, destruyendo el Khan de Shaka, quien aumenta su cosmo para recibir el impacto y no morir.
-¡Aaaaagh!
Shaka es golpeado por la energía negativa de Anshoyda varias veces, luego cae al suelo pesadamente. Por primera vez en su vida, El caballero dorado de Virgo sentía lo que era ser impactado por un poder de tal magnitud.
-¡Vamos Shaka, arriba! Quiero divertirme un poco más por lo menos hasta que Adrastos expire en la tierra y yo salga de aquí, no falta mucho. Si tú no te levantas… Yo lo haré por ti.
Anshoyda estira el brazo izquierdo y usa una especie de telequinesis con la cual levanta a Shaka y lo mantiene suspendido en el aire, acto seguido, el demonio cierra la mano y Shaka empieza a sentir que se sofoca, es como si le apretaran el cuerpo de forma invisible, en el cuello siente el apretón con más intensidad. De hecho, Anshoyda está ejecutando un ataque a base de telequinesis para causar esta sensación.
-Demuéstrame que puedes hacerme frente… ¡Jajajaja!
Anshoyda empieza a jugar con Shaka, abriendo y cerrando la mano, con esto lograba que la fuerza telequinética con la que apretaba al caballero bajara y subiera de intensidad.
[Escena Retrospectiva]
Gohan se lanza al ataque contra Cell, y rápidamente comienza el intercambio de golpes. El saiyajin mestizo sabía perfectamente que no podría tratarse del Cell original, eso era imposible (al menos a estas alturas y en dichas condiciones), pero le impresionaba lo fuerte que era esta réplica de su enemigo del pasado.
-¿Qué sucede, Gohan? Pensé que ya eras más fuerte para tu edad, ¿o es que acaso no quieres pelear en serio?
-No, tú no puedes ser él… Aún así, me da gusto volver a tener la oportunidad de pelear contigo, seas real o no. ¡Toma esto!
Masenko!
El hijo de Goku lanza su ataque, pero el bio-androide lo esquiva con facilidad y se lanza para golpearlo con un puñetazo en las costillas. Gohan resiente el golpe, pero reacciona rápido y ahora él se lo devuelve, conectándole un jack en el pómulo izquierdo, el cual hace retroceder a Cell por instantes. Acto seguido, ambos contrincantes se entrelanzan en un dar y recibir de golpes a una velocidad impresionante y al más puro estilo de las peleas de Dragon Ball Z. Después de unos segundos de intercambios rápidos de golpes que hacen estremecer el lugar, ambos se toman de las manos tratando de ejercer presión el uno sobre el otro.
-¿Qué pasa, Gohan? ¡Transfórmate en Super Saiyajin 2! ¡Quiero verte y vencerte en ese estado!
-¡No, Cell! No hay necesidad de eso, tal vez no he entrenado mucho, pero ya peleé contra un enemigo mucho más fuerte que tú, y alcancé un nivel que ni imaginas…
-¿Ah, sí? ¿Entonces qué estás esperando? Muéstrame dicho nivel, quiero que uses todo tu poder, solo así lograrás darme una pelea digna antes de matarte…
-"Si no es el Cell original, suena exactamente igual…" -Piensa Gohan -"El problema es que no puedo por ahora alcanzar mi estado definitivo…"
-Algo me dice que sólo estás alardeando de algo que no puedes hacer, pues entonces yo, el ser perfecto, voy a derrotarte de una buena vez… ¡Muere!
Makankosappo!
Cell ejecuta la técnica de Picoro a un nivel impresionante, a lo que Gohan tiene que responder aumentando su ki al máximo para desviarla con un karatazo. En eso, Cell se mueve rápidamente hacia él y le propia un tremendo cabezazo al saiyajin mestizo, quien expresa su dolor y retrocede por instinto. Cell ahora le conecta una patada para hacerlo trastabillar y caer, entonces el androide se eleva por los aires y se lleva las manos a la cintura, pues está a punto de ejecutar el ya conocido ataque por todos.
-¡Es tu fin, Gohan! Kaaaaaaameee...
-"No… Este tipo no puede ser el verdadero Cell… Por algún motivo, tiene casi la misma fuerza que cuando peleé contra él hace siete años, lo cual es bastante peligroso si es que se trata de una copia… Pero el verdadero Cell no se quedaría contento con ese nivel, entrenaría para volverse más fuerte y tendría un poder similar al de mi padre a estas alturas, o tal vez sería más fuerte…"
-Haaaaaaameeee….
-¡No, no eres Cell! pero aunque lo fueras de verdad, ¡no dejaré que me venzas así!
-Haaaaaaaaa!
-Kame Hame Haaaaa!
Gohan responde con el mismo ataque, pero haciéndolo más rápido. Los dos Kame Hame Ha chocan estrepitosamente, causando primero un gran estruendo, para luego nivelarse. Cell grita y le imprime más energía al suyo, a tal grado que lo agranda y empequeñece el de Gohan [un guiño a la ya clásica escena…], pero en esos momentos, Gohan cierra los ojos y piensa.
-"No… Esta vez no me desesperaré ni tendré miedo. En esa ocasión, mi padre me impulsó desde el más allá, pero ahora yo tengo que hacerlo solo… ¡Porque ahora soy más fuerte que mi propio padre!"
¡Aaaaaaaaaaah!
El grito de Gohan resuena en todo el lugar; en eso, dota su Kame Hame Ha de mucho más poder, pues ha alcanzado el estado definitivo, aunque no en su totalidad, pero sí en un porcentaje considerable como para hacer retumbar el templo y que caigan algunos escombros.
Rápidamente se invierten los papeles, su Kame Hame Ha se agranda y el de Cell pierde fuerza, a tal grado de no poder mantenerlo.
-¡Maldición, noooooo!
-¡Adiós, Cell! ¡Te venceré una vez más!
El Kame Hame Ha de Gohan absorbe totalmente el de Cell, para impactar al bio-androide, solo que en vez de desintegrarlo poco a poco, como en la batalla del pasado que libraron estos dos guerreros, esta copia o réplica de Cell empieza a desvanecerse como si se tratara de un ente espectral, o un fantasma, hasta no quedar nada de él.
Cuando se disipa la humareda y el estruendo provocado por este ataque, Gohan vuelve a la normalidad [al menos en su poder de estado base, ya que en apariencia no hay grandes cambios, como sabemos] y cae de rodillas, exhausto.
Pero en ese momento, el mismo lobo blanco que previamente se había dirigido hacia él, aparece en escena. El saiyajin mestizo se pone de pie con cierta dificultad, pues está algo herido y cansado, pero todavía tiene fuerzas para seguir luchando, por lo que toma su posición de pelea, pensando que el animal va a atacarlo, pero para su sorpresa, dicho lobo se empieza a transformar en una mujer rubia, de tez blanca, muy atractiva, usando túnicas blancas que casi se transparentan. Eso era un alivio para los ojos de cualquiera, incluso para el hijo de Goku.
Acto seguido, los demás lobos que lo atacaron al principio empiezan a reaparecer, para también transformarse en mujeres con distintos tonos y estilos de cabello. Todas ellas se posicionan detrás de la primera que se transformó, al parecer, ella es la líder.
-Guerrero de otro mundo, nosotros somos las Pitias, guardianas de este templo. Tú… Has venido y has pasado la prueba que te ha sido impuesta. ¿Cuál es tu objetivo? ¿Vienes a hacernos la guerra? -Pregunta la líder.
-No. Yo no vengo a ser hostil con ustedes, solo vine porque los caballeros dorados del Santuario de Athena me encomendaron una misión, ya se los había dicho... Yo no soy de este mundo, vine gracias a las deidades del mío a auxiliar a dichos caballeros, una vez logrado mi cometido, me pidieron ayuda y aquí estoy. Necesito consultar al Oráculo de Delfos.
-El Oráculo de Delfos… ¿Y qué es lo que quieres saber?
-Mu de Aries me pidió que preguntara sobre un individuo llamado Adrastos, así como las predicciones de los dioses sobre la batalla que estamos librando en estos momentos contra una bestia llamada Behemoth, y contra un dios-demonio que intenta apoderarse de este mundo…
Las Pitias se quedan en silencio por un instante, mientras que Gohan se queda mirándolas seriamente. En seguida la líder eleva su cosmo levemente y hace aparecer unos escritos antiguos. Se acerca a Gohan y se los entrega.
-En estos documentos encontrarás lo que necesitas saber. El Oráculo de Delfos, guiado por los dioses, ya predijo todos estos acontecimientos, incluso tu llegada, por lo que la información ya ha sido escrita aquí. Una vez que le entregues esto a Mu de Aries y luego los caballeros dorados lo sepan, estos documentos desaparecerán. -Explica la líder de las Pitias con mucha seriedad y firmeza.
-Entiendo… Entonces… ¿Es todo? -Pregunta Gohan, algo tímido.
-Sí, guerrero. Puedes retirarte en paz y abandonar este templo ahora.
-Solo que tengo una pregunta… Si usted me lo permite… Y espero que no sea mucho pedir…
-No te es permitido hacer más preguntas, pero… Siento que tu cosmoenergía no es malvada. Por esta ocasión, solo a ti te dejaré hacer una pregunta más, y es todo.
-Gracias… ¿Por qué esa copia de Cell era casi tan fuerte como cuando lo enfrenté cuando yo era niño?
La líder Pitia sonríe ante la pregunta del saiyajin mestizo.
-En realidad, nunca fue tan fuerte, solo doté a esa réplica con un poco de poder. Fue tu mente la que te jugó una mala pasada y tus miedos profundos los que te dieron la impresión de que la réplica era tan fuerte como tu enemigo de hace años.
Gohan se queda perplejo ante tal respuesta, pero luego sonríe.
-Je… Entiendo. Gracias por todo, señorita… Disculpe que no sepa su nombre.
-Arkhes, mi nombre es Arkhes. Hasta la eternidad, guerrero.
-Adiós…
Las Pitias desaparecen y el templo del Oráculo de Delfos queda a oscuras. Gohan entiende que tiene que irse, por lo que emprende el camino de vuelta a la salida. Después de unos minutos, Gohan sale del templo, para encontrarse con Mu, quien ya lo esperaba afuera.
-Gohan, lo sabía, ¡lo lograste!
-Así es, Mu… Aunque no fue tan fácil.
-No me imagino las pruebas que las Pitias te impusieron…
-Jejeje… Digamos que fueron peculiares. Ten, Mu. Esto es para ti.
Gohan le entrega los escritos al caballero dorado, quien inmediatamente los desenrolla y comienza a leer. Al terminar la lectura, Mu tiene cara de sorpresa y preocupación.
-¿Sucede algo, Mu…?
-No puede ser… Ahora lo entiendo todo, las cosas se van conectando poco a poco. ¡De prisa, Gohan! Volvamos al Santuario ya.
-¡Entendido, Mu!
Gohan toca el brazo del caballero dorado y ambos desaparecen en instantes.
[Fin de Escena Retrospectiva]
Keelan ya había aumentado su cosmo a un nivel extraordinario, lo que hacía estremecer los alrededores. Gohan, por su parte, esperaba el movimiento del caballero oscuro, manteniendo su posición de pelea.
-Será tu fin, malnacido… ¡Morirás en un mundo que no es el tuyo!
¡Aguijón Infernal!
El ataque del caballero de Manticora es ejecutado con una gran intensidad, pero en ese preciso momento, Gohan eleva su ki a niveles muy altos en un santiamén, lo que le hace contraatacar.
-Masenko!
Ambas energías chocan y se mantienen unos instantes así, mientras los contrincantes trataban de sostener su respectivo ataque, sin dar tregua. Pero en ese momento, Keelan actúa de forma muy rápida, alcanza la velocidad de la luz, deja de realizar su ataque, lo que hace que el Masenko de Gohan gane totalmente terreno, pero el caballero se mueve velozmente rodeando esa técnica, para que aparezca a un lado de Gohan, quien no logra reaccionar muy rápido; Keelan lo toma del cuello y lo azota en el suelo bruscamente. Sin embargo, el saiyajin mestizo logra conectar una patada en las costillas a Keelan, abollando su armadura y forzándolo a soltarlo y dar unos pasos hacia atrás.
Gohan se levanta de inmediato y ahora es él quien se lanza al ataque, soltando varios puñetazos que impactan en su objetivo, sin embargo Keelan es resguardado de forma efectiva por su armadura, aunque esta ya empezaba a mostrar abolladuras y marcas producto de la feroz batalla que estaba librando. El hijo de Goku remata con una patada que Keelan alcanza a bloquear con el antebrazo derecho, luego ambos toman distancia.
El saiyajin se ve con cierta falta de aliento, pero recuperándose rápidamente y adaptándose mejor conforme la pelea se desarrollaba. Keelan, por su parte, empezaba a sentirse fastidiado por no poder vencer a su rival en turno fácilmente, como él pensaba que sería.
-Maldita sea… ¡Esto ya se está prolongando demasiado y tengo que matar de una buena vez a mi hermano! Voy a tener que acabar contigo ya… Y para eso, tendré que realizar mi técnica más poderosa y peligrosa a la vez…
-Si eso es lo que quieres, hazlo, pero te lo advierto, ¡a mí no me vas a derrotar aunque seas un caballero!
Keelan no hace mucho caso a las palabras de su rival, y empieza a elevar aún más su cosmo.
-Acepto que eres bueno, sobre todo en el combate cuerpo a cuerpo, pero te aseguro que no estás preparado para esto… Y precisamente es lo que haré para vencerte. No quería usar esta técnica por el costo que tiene, pero en vista de que debo eliminarte ya, tengo que hacerlo… ¡Prepárate! -Son las palabras de Keelan, quien inmediatamente arquea un poco el cuerpo y con los brazos imita a un león alado, o mejor dicho, al animal híbrido mítico conocido como Manticora, su estrella. De hecho, esta misma criatura mitológica aparece detrás de él, un enorme león rugiendo potentemente, batiendo sus alas vampirescas y elevando su aguijón.
-¡Mi más poderosa técnica! ¡SANGRE DE LA MANTÍCORA!
Keelan explota su cosmo violentamente, al mismo tiempo que de su boca, sale una tremenda descarga de sangre, que, casi instantáneamente, pasa de ser roja a púrpura oscuro apenas y hace contacto con el exterior. La sangre sale a presión tal cual lo haría una manguera de bombero, pero todavía más potenciada para los niveles de un caballero. Gohan tiene que moverse rápido para evitar ser tocado por esto, pero llega el punto en el que no puede esquivarla pues dicha sangre se estaba esparciendo por donde sea, gracias a su naturaleza líquida. Gohan es mojado por esta sangre en los pies y otro tanto le salpica en el pecho y espalda, el hijo de Goku se eleva por los aires, pero no evita las salpicaduras de ese líquido.
Aldebarán, quien al parecer estaba herido, se había movido a la velocidad de la luz y había puesto a salvo a Adrastos, Milo, Marin y todos los demás, subiéndolos a un peñasco.
-¡Oh no! He escuchado sobre ese ataque… Es grotesco y demanda que el ejecutor use su propia sangre, pero es muy peligroso, aunque sólo un poco haga contacto con el cuerpo de la víctima, la envenenará y puede hasta matarla en instantes… ¡No puede ser! Gohan está en problemas… -Comenta Aldebarán, mirando la batalla desde donde había llevado a todos.
De vuelta a la pelea, Gohan estaba flotando, aunque había hecho contacto con la sangre, no sentía nada.
-¿Esa fue tu técnica más poderosa, Keelan? Qué decepcionante…
El caballero oscuro estaba agachado, exhausto, con algo de sangre en los labios, lo que hacía que se viera casi como vampiro. Luego lame dicha sangre y sonríe.
-Jajaja… Mi ataque ha sido efectivo. Es la sangre sagrada de Manticora… Exige un gran sacrificio por parte del caballero que la ejecuta, pero el resultado es el que importa… ¿No te sientes mareado y cansado…? -Responde Keelan.
-¿Qué dijiste…? ¿Mareado y cansado…?
En ese momento, Gohan empieza a sentir un mareo que se va haciendo más intenso y la vista se le nubla poco a poco, al mismo tiempo de que experimenta una fatiga muy pesada. No puede mantenerse volando, pues está perdiendo energía rápidamente.
-No puede ser… ¿Qué me hiciste…? Agh…
Gohan va perdiendo altura, para que finalmente se desmaye en el aire y luego caiga dentro del pequeño "lago" de sangre que había formado Keelan con su ataque, sangre que ya había cambiado de color totalmente a púrpura y ahora más bien era un líquido tóxico.
-¡Jajajaja! Ahí vas a morir en unos instantes… -exclama Keelan, sonriente.
-¡Gran Cuerno!
-¿Qué…? ¡Aaaagh!
El ataque del caballero de Tauro toma desprevenido y sin defensas a Keelan, quien lo recibe de lleno y lo manda a volar algunos metros, para caer en su propio lago tóxico. Acto seguido, Aldebarán enciende su cosmo y se mete de inmediato al líquido, ahí ve a Gohan inconsciente, lo toma del brazo y lo saca de forma inmediata, dando un gran salto y poniéndose a salvo cerca de donde previamente había puesto a los demás caballeros.
El espigado caballero dorado acuesta al hijo de Goku, quien estaba inconsciente.
-Demonios… Absorbió gran parte del veneno de Keelan. Espero que pueda sobrevivir… -Dichas estas palabras, Aldebarán se levanta y voltea hacia donde había caído Keelan, quien sale dando un gran salto del líquido tóxico donde había caído.
-¡Imbécil! Eso fue un ataque a traición, pero como podrás observar, mi propio ataque no va a matarme… -Son palabras de Keelan, bastante enojado.
-Eso ya lo sé, pero creo que es más traicionero el hecho de atacar a una persona sin ningún tipo de protección con un veneno tan asqueroso como el tuyo. Aunque ni es tan efectivo, no pudo contra mi armadura dorada… -Responde Aldebarán, sonriendo levemente.
-¡Ja! No importa que tu armadura te haya protegido, de todos modos yo voy a asesinarte. Siento tu cosmoenergía mermada, no puedes continuar peleando conmigo…
-¿Ah no? ¡Ahora verás que sí y que quien va a vencerte soy yo!
Aldebarán aumenta su cosmo, decidido a seguir peleando. Keelan hace lo mismo, aunque su poder ya no se siente tan alto como antes, pues la técnica Sangre de Manticora le había exigido mucha sangre propia, así como energía vital. Keelan se lanza al ataque, pero en ese momento alguien lo atrapa por la espalda.
-¿Qué…? ¡No! Tú…
-Así es, hermanito. Entonces me querías asesinar... Pero si voy a morir, tú te vas conmigo…
Adrastos había recuperado algunas energías, a pesar de su estado tan maltrecho, pudo moverse sigilosa y velozmente para tomar desprevenido a su hermano y capturarlo, aplicándole la clásica llave por detrás que algunos caballeros han usado en Saint Seiya.
-¡No puede ser! Si tú estabas agonizando… Comenta Keelan.
-Exacto, solo mi cosmo me mantiene de pie, suficiente para acabar contigo, malnacido.
Aldebarán solo observa la escena, preocupado.
-¡No puede ser! Me descuidé y ese maldito de Adrastos aprovechó para moverse… ¡Si muere, el dios-demonio por fin se liberará! ¡Detente, Adrastos! -Grita Aldebarán.
-Sí, estúpido!, ¡detente! No puedes matar a tu propio hermano… -Keelan dice esto algo nervioso, sin poder liberarse, pues sentía que Adrastos estaba usando todo lo que le quedaba de energía para mantenerlo atrapado.
-¡Ja! ¿Y tú sí? Tu objetivo era asesinarme. No me voy a detener… Siempre me han usado como un maldito instrumento. Primero Saga me hace su alumno, pero nunca me da el título que me pertenecía, luego Anshoyda me trata como su sirviente, después Behemoth como su maldito títere… Sin mencionar esta carga que llevo conmigo de ser un sello… Ahora lo sé todo. Pero ya fue suficiente… ¡Voy a hacer que Anshoyda salga de su prisión y termine con este mundo de una buena vez, y así me vengaré de todos! Pero antes de que eso suceda, te llevo a ti, hermano, y no lo vas a poder evitar.
-¿Qué dices…? No, ¡no lo hagas!
-¡Demasiado tarde! ¡Es hora de morir!
Adrastos eleva su cosmo a niveles impresionantes aún estando en un estado bastante dañado y comienza a elevarse junto con su hermano, causando una gran conmoción y destellos en el lugar.
En ese instante, Adrastos cierra los ojos y empieza a ver su vida pasar. Desde que llegó al Santuario, se dice que su madre había matado a su padre y luego, para liberarse de la carga que los dos gemelos le representaban, los había dejado en la entrada el Santuario mientras ellos dormían, para después huir sin que nadie supiera quién era ella, ni lo que había hecho. Ellos tenían aproximadamente cuatro años.
Un soldado encontró a los gemelos durmiendo en el suelo frío, los despierta a patadas y los iba a echar del lugar, pero en eso iba pasando Saga y detiene al soldado. Se conmueve al ver a los dos gemelos porque le recuerdan a él y a su hermano, los toma y les da posada en el Santuario, para que luego los haga ver en dónde están y los lleve al campo de entrenamiento, sin preguntarles su opinión.
Adrastos sin embargo mostraba aptitudes para la pelea desde pequeño, mientras que Keelan era más perezoso para aprender, por eso Adrastos siempre molestaba a su hermano y le hacía en ocasiones la vida imposible. En un ataque de ira, Keelan lo golpea pero Adrastos devuelve el golpe y lo tira al suelo. Saga los separa y se da cuenta de la naturaleza de ambos, pero en ese instante, Saga es poseído por su parte malvada y los golpea con saña a ambos, como castigo por su mal comportamiento.
Keelan es mandado a la Isla de la Muerte a entrenar. Antes de que ocurra lo de Ikki y la batalla contra su maestro y la posterior muerte de éste, Keelan ya había acabado su entrenamiento y se va con rumbo desconocido. Adrastos se queda en el Santuario, vence a varios rivales, cada pelea pasa por su memoria, pero Saga no le concede la armadura de Géminis cuando él ya pensaba estar listo para ella.
Adrastos maldice a su maestro. En eso, Adrastos es retado por Afrodita de Piscis, quien sabía de los deseos del alumno de Saga de formar parte de la legión de los caballeros dorados. Después de una dura batalla en la que Afrodita tuvo el control casi todo el tiempo, aunque por momentos pudo sentir el gran poder de su contrincante y perdió la concentración, recibiendo algunos golpes. Adrastos aparentemente muere envenenado por una rosa, Afrodita se deshace de su cuerpo tirándolo por un barranco, pero Adrastos sobrevive. Como puede, se va del Santuario lleno de odio y rencor y se las arregla para recuperarse y luego sobrevivir, comiendo lo que encontraba y cazando animales; Saga no se da cuenta de nada de lo que sucedía con su alumno, pues estaba más ocupado con el asunto de Saori. Es cuando Adrastos vuelve y hace contacto con Anshoyda.
Adrastos abre los ojos mientras se sigue elevando por los aires, con su hermano capturado.
-¡Ya basta, maldito Adrastos! ¡No podemos morir así, maldición!
-Este es mi deseo, Keelan. Tú y yo tuvimos siempre vidas miserables y sin ningún sentido. Qué mejor final que este, el que mi muerte signifique el fin de este mundo… No sabes de lo capaz que será Anshoyda de hacer cuando esté libre y pueda usar todo su poder a plenitud… -Le responde Adrastos a su hermano, sonriente.
-No… ¡Demonios!
Cuando llegan a una altura considerable, Adrastos parece que pone una cara de liberación y aumenta aún más su cosmo hasta llegar a sus límites, para luego hacerse explotar fuertemente, llevando de por medio a su hermano.
-"Adiós, mundo cruel y despiadado… Este es el fin"
-¡Aaaaaaaaagh!
Sólo resuena el grito de horror de Keelan, antes de ser consumido por la tremenda explosión que ilumina el cielo, e incluso disipa las nubes que estaban ahí.
Cuando merma la explosión y las cosas van volviendo a la normalidad, Aldebarán mira al cielo tratando de sentir el cosmo de ambos, pero no lo logra.
-No… No puede ser… Se suicidó y se llevó a su hermano con él… ¡Demonios! -Exclama el caballero dorado. -No pudimos detenerlo, y ahora…
El caballero dorado de Tauro ya no dice ninguna palabra, solo se queda mirando al cielo.
De regreso en la prisión de Anshoyda, éste seguía ejecutando su técnica contra Shaka, quien no puede contrarrestarla totalmente, pero el caballero dorado poco a poco va entendiendo cómo funciona y empieza a mover lentamente sus extremidades a voluntad.
-Ah, ya veo Shaka… No por nada se dice que tu poder es incomparable. Ya entendiste cómo funciona esta técnica, pero tampoco te precipites, si deseo, basta con dotarla de más poder para comprimirte en instantes y hacerte añicos…
En ese momento, Anshoyda voltea rápidamente, pues algo más había llamado su atención; suelta a Shaka, quien cae al suelo, casi semi-inconsciente.
-Y ahora… ¡SÍ! ¡Por fin Adrastos ha muerto! ¡Soy libre! ¡Jajajajajaja!
Después de las palabras de Anshoyda, el lugar empieza a temblar, para que después un pequeño rayo de luz se cuele por una grieta que se comienza a hacer más grande. Anshoyda se eleva por los aires; sonriente, se dirige hacia la grieta dispuesto a salir, pero antes de esto, voltea a donde está Shaka tirado.
-Es mi momento, ¡he estado esperando esto por miles de años! Como te dije, Shaka, no acabaré contigo, no vale la pena hacerlo, sólo te quedarás en mi lugar y observarás como me adueño de tu universo y luego me vuelvo rey de aquel de donde vengo… Me vengaré de ese maldito Kaiosama que queda con vida. Y cuando esos objetivos estén alcanzados, iré por muchos más universos… ¡Seré invencible! ¡Jajajaja!
¡Adiós, Shaka!
Anshoyda comienza a salir por la grieta, una vez afuera, usa su poder para volver a cerrarla, o mejor dicho, le pone una especie de parche de energía oscura.
-Con eso será suficiente, aunque ese caballero sea muy poderoso, no podrá romper este sello. Y ahora… Vayamos a terminar con esto. Los caballeros dorados no serán ningún problema, intervendré en la guerra de Poseidón y Athena y los haré mis esclavos a ambos, y si no obedecen, los liquidaré… ¡Jajajajajaja!
Anshoyda cierra los ojos y desaparece en instantes.
De vuelta a la prisión obscura, Shaka se levanta pesadamente, muy maltrecho y adolorido, pero consciente.
-No… No puede ser… Fallé, no pude detenerlo ni mucho menos derrotarlo… Tengo que hacer algo… ¿Pero cómo, si estoy atrapado aquí?
Un momento, si Anshoyda pudo descubrir una grieta en esta dimensión, yo tengo que hacerlo, el problema es que él tuvo miles de años para encontrar dicha grieta y yo no tengo tanto tiempo… Tengo que empezar ahora...
Shaka se pone en posición de flor de loto y comienza a elevar su cosmo, haciendo una especie de "escaneo" por todo el lugar, buscando un resquicio por más pequeño que fuera. Al mismo tiempo, trata de comunicarse con alguien afuera de la prisión.
-"Mu… Dohko…. Si escuchan esto, respondan… Goku… Despierta…"
En la tierra, Dohko desde el monte Rozan mira hacia arriba, sudando y con los ojos casi desorbitados.
-Oh no… No pudimos evitarlo… ¡Ese dios-demonio está libre!
En el Santuario, Mu sale corriendo de su casa, mira sorprendido también al cielo, sintiendo ese enorme cosmo maligno que se acercaba rápidamente a la tierra.
-¡No puede ser! ¡Ha salido de su prisión!
En la casa de Virgo, Aioria se había agachado, pensando que Shaka ahora estaba muerto.
-Maldita sea… Shaka, ¡debiste esperarnos! Ir tú solo a enfrentar a ese demonio fue demasiado precipitado, aunque no te puedo culpar por tu determinación y deseos de protegernos, sacrificándote incluso si era necesario... ¡Pero te aseguro que te vengaré!
De regreso al campo principal de batalla, Aldebarán también siente el cosmo de Anshoyda acercarse, lo cual le preocupa y hasta le espanta. Rápidamente corre hacia todos los demás caballeros, aún desmayados.
-¡Despierten, caballeros de Athena! Su batalla más dura está a punto de comenzar…
Los caballeros de bronce y Milo abren los ojos lentamente. Se levantan y miran al cielo, al sentir inmediatamente el cosmo de Anshoyda, no evitan sentir miedo y sorpresa a la vez.
-Por Athena… ¡Ese cosmo es horrible! -Exclama Marin.
En el espacio, Anshoyda ya había llegado y contemplaba la tierra, sonriente. Hace aparecer su báculo y se dispone a bajar a la superficie.
FIN DEL EPISODIO 39
