Episodio 45: LA BATALLA FINAL INICIA: ANGUSTIA, VALOR Y REDENCIÓN INESPERADA
Anshoyda bestia le lanza la tremenda esfera de energía oscura a Gohan, quien a pesar de vestir la armadura de Capricornio y que ésta le estaba ayudando, tanto protegiéndolo como estabilizando la poca energía que le quedaba, ya no tiene fuerzas para poder esquivar ese poderoso ataque, así que después de sonreír, se resigna a recibirlo completamente, pero cuando la esfera obscura está ya muy cerca de él, se detiene. Gohan se extraña por lo que sucede, hasta que puede ver la causa.
-Señor… ¡Señor Vegeta!
Efectivamente, Vegeta había aparecido instantáneamente y con todo lo que le quedaba de fuerzas, estaba haciendo un esfuerzo supremo por detener la energía obscura que Anshoyda había arrojado.
-¡No morirá ningún saiyajin en este mundo, maldito insecto! ¡Aaaaah!
El príncipe de los saiyajin estaba haciendo un esfuerzo descomunal para detener dicho poder, pero las energías se le estaban acabando y la esfera le ganaba terreno poco a poco. Vegeta sabía que ese poder iba a terminar por vencerlo, golpearlo e incluso matarlo.
-Señor Vegeta… ¡No lo haga!
-¡Cállate, tonto! ¡Vete de aquí!
Después de esto, Vegeta siente como ya no puede más y empieza a ceder, pero en ese instante, la armadura dorada de Cáncer vuela hacia él (había quedado tirada cerca de ahí cuando Vegeta se la había quitado) y vuelve a vestir al saiyajin en cuestión de segundos. Vegeta siente como un poco de sus fuerzas vuelven y su energía se estabiliza, para poder seguir resistiendo el ataque.
Gohan estaba sorprendido por ver a Vegeta usar también una armadura dorada, así que sonríe.
-Jejeje…
-¡Te dije que te pusieras a salvo, torpe! Largo, ¡ve a recuperar fuerzas para que ayudes a tu padre!
-De acuerdo…
Gohan se aleja un poco de ahí, aunque sintiendo algo de culpa por no poder ayudar a Vegeta, pero en ese momento ya no tenía fuerza suficiente. Por su parte, Vegeta seguía resistiendo, pero sabía que no iba a poderlo hacer por mucho tiempo, por lo que se le pasa por la mente usar la misma explosión que usó contra Buu para destruir la energía oscura de Anshoyda.
Pero en ese instante, tres rayos de energía son disparados directo a la esfera de poder negro.
-Stardust Revolution!
-¡Gran Cuerno!
-Lightning Plasma!
Mu había regresado al campo de batalla, y junto con Aioria y Aldebarán, ya habían lanzado sus técnicas, para ayudar al saiyajin a contrarrestar el ataque del malvado dios.
-Ustedes… -Vegeta se queda sorprendido.
-Ahora eres uno de nosotros, aunque no lo quieras, ¡enano! -Exclama Aldebarán, dirigiéndose obviamente al príncipe.
-Se ve bien con la armadura de Cáncer… Lo acepto, aunque no me guste la idea de que alguien como él sea digno de vestir una armadura dorada… -Comenta Mu.
-No debemos ceder amigos, ¡usen todas sus fuerzas! -Exclama Aioria.
Los tres caballeros dorados empujan aún más sus poderes. Vegeta muy en el fondo se siente conmovido, aunque su típico orgullo no le deja aceptarlo, aun así sabe que tiene que hacer algo para compensar el esfuerzo de los caballeros dorados, así que prepara una de sus técnicas más destructivas.
-¡El Resplandor Final!
Vegeta dispara su ataque, el cual alcanza la misma intensidad que las técnicas de los caballeros. El resultado es que las cuatro poderosas energías contrarrestan efectivamente la esfera de ki obscuro, primero la empujan un poco hacia arriba, luego los ataques penetran la esfera y la empiezan a destruir, desvaneciéndose completamente al final.
-Lo logramos… Al menos pudimos destruir ese ataque… -Comenta Mu.
Después de que pasa el estruendo causado por la explosión, todos miran a donde debía estar Anshoyda, pero ven que no hay nadie. Pronto pueden sentir que su energía se aleja a toda velocidad.
-¿Dónde está ese demonio…? No creo que haya quedado en medio de la explosión… -Aioria se pregunta esto.
-Su cosmo, se está alejando rápidamente… Él… -Dice Mu, pero es interrumpido.
-¡El malnacido va a donde está Kakaroto haciendo la Genkidama! -Exclama Vegeta.
-¿Qué has dicho... ? ¿Quién es Kakaroto…? -Cuestiona Aldebarán.
-Este tipo así llama a Goku… -Responde Aioria.
-No puede ser, si ese demonio llega a donde está mi padre, lo va a sorprender con la defensa baja y puede hasta matarlo… ¡Tenemos que hacer algo! -Gohan es quien comenta esto, acercándose a ellos.
-Pero ya nos lleva una gran ventaja… El que pueda volar y nosotros no sí que marca una diferencia importante… -Responde Mu.
-Yo ya no tengo energía suficiente para volar a esa velocidad… -Replica el hijo de Goku.
Vegeta flota hacia arriba, decidido a salir volando e intentar llegar lo más pronto posible a donde estaba Goku.
-Yo iré, tendré que usar mucha energía para volar rápido y ni así podré alcanzarlo, hagan algo ustedes que pueden comunicarse mentalmente y alerten a Kakaroto de que ese monstruo va para allá.
Acto seguido, el príncipe de los saiyajins, a pesar de que se sentía cansado y lastimado, pero con la armadura de Cáncer nuevamente puesta y aprovechando de que ésta le permitía estabilizar su ki, sale volando a una gran velocidad.
-Señor Vegeta… No cabe duda que está haciendo un gran esfuerzo… -Comenta el hijo de Goku.
-Yo me comunicaré con Goku. Esperen… -Esto lo dice Mu, al momento que cierra los ojos y enciende su cosmo.
-"Goku, Goku… ¿Me escuchas? Ten cuidado… Anshoyda va hacia donde estás…"
En Brasil, Goku seguía reuniendo la energía en la Genki Dama, ya llevaba un 70% aproximadamente de lo que el saiyajin calculaba que necesitaba para vencer al monstruo.
-¡Vamos, vamos humanos, sigan aportando su energía!
En eso, el saiyajin escucha en su cabeza las palabras de Mu.
-Mu… ¿Eres tú? No puede ser… ¿Acaso ese monstruo los derrotó? ¿Están bien? -Pregunta Goku en voz alta, como si estuviera hablando con Mu en persona.
-"Estamos bien, no te preocupes, Anshoyda aprovechó una distracción y ya no siguió peleando contra nosotros, está decidido a llegar a donde estás tú y atacarte, para evitar que termines la Genkidama; lamentablemente no tenemos energía para llegar a tiempo, el único que salió tras Anshoyda es Vegeta pero no creo que lo pueda interceptar o llegar pronto… Gohan no tiene fuerzas ya para seguir peleando, y nosotros estamos llegando a nuestro límite. De todas formas, iremos hacia allá una vez que yo recupere energías y pueda volver a teletransportarme, pero por lo mientras, tendrás que pensar en algo para evitar a Anshoyda, Goku…" -Replica Mu, telepáticamente.
-No puede ser… Si ese monstruo viene, tendré que pelear contra él, pero no podré terminar la Genkidama… Y si se la lanzo incompleta, no servirá de nada… -Comenta el saiyajin bueno, en eso se da cuenta de que la energía de Anshoyda se está acercando a una gran velocidad.
-¡Maldición! -Grita el saiyajin, en una escena algo parecida a aquella cuando estaba haciendo la Genkidama para derrotar a Buu.
No muy lejos de donde la batalla contra Anshoyda se había dado, se encontraba un hombre en una isla, tirado en la playa, inconsciente y bastante herido, en muy malas condiciones. Dicho hombre había utilizado todas sus energías restantes después de tener varias peleas, para realizar un ataque final, o mejor dicho, una explosión final.
Este hombre despierta de momento, para sentir un dolor inconmesurable en cada parte de su cuerpo.
-"Estoy… muriendo… O quizás... ¿Ya he muerto? No hay nada que hacer… Pero… Así es mejor…" -Es lo que pensaba este individuo, resignado a perecer, a dejar de existir. Cierra los ojos y en eso puede ver a un caballero dorado a lo lejos, en la oscuridad, acercándose a él. No distingue con claridad de quién se trata, pero la figura de dicha persona se va clarificando cada vez más conforme se acerca.
-"Levántate. Tú técnicamente ya habías muerto, pero no puedes dejar que las cosas terminen así. Si caes ahora, serás recordado por un tiempo como un villano y luego olvidado, tu legado no tendrá ningún valor… Pero si haces un último sacrificio para hacer aunque sea una cosa buena, conseguirás la redención; aunque tu vida haya sido efímera y trágica, tu muerte será un digno cierre de tu existencia..." - Estas palabras se las dice aquel caballero dorado a dicho hombre, quien finalmente puede verlo con claridad (en su mente).
-Tú… ¡Tú eres…!
-¡Ponte de pie, ahora!
-Maestro… ¡Saga!
El hombre moribundo era nada más y nada menos que Adrastos, quien aparentemente había sobrevivido a la explosión final que había generado hace ya rato y en la que su hermano Keelan sí pereció, pero él por algún motivo estaba con vida, lo cual no se podía explicar, pues si se supone que él era el sello de la prisión de Anshoyda, tuvo que haber muerto para que el demonio saliera de dicha prisión. Y el ex discipulo de Saga podía sentir la horrenda cosmoenergía del dios-demonio, lo cual que indicaba que efectivamente, éste había sido liberado.
Luego Adrastos llora al ver a Saga tan claramente, ahora experimenta sentimientos que jamás había sentido en su vida: culpa y arrepentimiento.
-Maestro… Yo… Seguí el camino del mal… Me cegó la ira y me dejé llevar por el odio que me causó la vida tan dura que llevé… Le vendí mi alma a ese demonio que sólo me usó para sus propósitos manteniéndome cerca por su propia conveniencia, pero al final me dejó solo, tal y como estuve toda mi vida. Ni mi hermano supo ser un compañero, él se entregó totalmente al mal… Los dos nos llenamos de ambición, resentimiento y maldad...
-Lo sé, Adrastos. Te pasó lo mismo que a mí, al dejarme llevar por el mal y la ambición, perdí casi por completo el juicio; mira todo lo que causaron mis acciones en el Santuario, es un daño irreparable del cual me arrepentiré eternamente. Pero como te lo he dicho, tú tienes la oportunidad en este momento de redimirte, tal y como yo intenté hacerlo al final de todo, ante la misericordiosa Athena. Hazlo por ella y por este mundo, al cual le debes una buena acción. -Contesta Saga a su alumno.
-¿En verdad tendré salvación, maestro…?
-Siempre que te arrepientas plenamente y de corazón, todos la tenemos. Athena, como ya te dije, es una diosa llena de misericordia y bondad. Así que adelante, ¡ponte de pie y da una lucha final!
-Maestro…
En ese instante, Saga se desvanece y Adrastos despierta, adolorido y pereciendo, sus funciones vitales cada vez se apagaban más. Pero de pronto, vuela hacia él la armadura de Géminis, no la corrompida que usó antes y que incluso había cambiado de color cuando fue poseído por Behemoth, resulta que esa era una copia que Anshoyda le había otorgado, pero que no tenía ni el mismo poder ni resistencia que la armadura dorada original (aunque cuando Vegeta llegó por primera vez a la casa de Géminis, sí fue Adrastos quien controló a distancia la armadura original; de hecho, también era la armadura de Géminis genuina la que traspasó las dimensiones y llegó al mundo de Dragon Ball, para llamar la atención de los dos saiyajins y "jarlarlos" hacia el portal que los llevaría al mundo de Saint Seiya).
La armadura lo viste de inmediato. Adrastos no recupera sus energías al cien por ciento, ni al cincuenta, ni siquiera al veinticinco, pero la armadura le brinda una última oportunidad para reestablecer un poco de cosmoenergía, estabilizarse, ponerse de pie y evitar por el momento que perezca.
Adrastos derrama unas lágrimas.
-Maestro Saga… ¡Gracias! ¡Esto va por usted, y por Athena!
Adrastos realiza la Otra Dimensión y se lanza a sí mismo en ella.
De vuelta a Brasil, Goku ya estaba pensando qué podía hacer, pero no tenía muchas opciones.
-No está lista aún… Tengo que terminarla, pero si ese demonio llega antes de tiempo… -Razonaba el saiyajin.
-SI LLEGO ANTES, NO LA PODRÁS TERMINAR, ¿VERDAD?
Goku es tomado por sorpresa cuando voltea y ve a Anshoyda atrás de él, flotando y cruzado de brazos.
-¡Miren todos a ese monstruo que acaba de llegar!
-¡Ese sí tiene cara de demonio!
-¡Qué horrible es!
-¡Oh no! ¡Seguramente es el demonio que nos decía Shaka!
-¡Tengo miedo!
La gente en la costa que estaba levantando las manos se asusta al ver al recién llegado, pues su tamaño y apariencia no podían pasar desapercibidos, por lo que todos se desconcentran y bajan las manos, algunos corren y huyen de ahí, otros pocos se quedan a mirar lo que acontecía, aunque tratando de refugiarse detrás de algo.
-¡No puede ser! ¡Ya está aquí! - Exclama Goku, anonadado.
-JAJAJA ¿Y QUÉ ESPERABAS? MI VELOCIDAD AHORA NO TIENE COMPARACIÓN, NO ME TOMÓ MUCHO SABER DONDE ESTABAS. PERO NO VAS A TERMINAR ESA GENKIDAMA, GOKU. SERÁS EL PRIMERO QUE ELIMINE. YA ME INTERRUMPIERON VARIAS VECES ANTES DE MATARLOS Y ME FRUSTRA NO HABER MATADO A NINGUNO DE USTEDES TODAVÍA, ASÍ QUE HOY, TÚ VAS A MORIR…
-¡Rayos! -El saiyajin exclama y solo cierra los ojos, resignado a transformarse en Super Saiyajin 3 para pelear contra el dios-demonio.
Anshoya se lanza decidido a golpear a Goku, quien no había perdido la posición de la Genkidama, pero en ese instante, un ataque es lanzado hacia él, pero lo detecta de forma inmediata y lo desvía en instantes, sin ningún problema.
El dios mira quién fue el autor de dicho ataque, y no puede evitar sentir algo de sorpresa.
-TÚ… INCREÍBLE. ¿AÚN ESTÁS VIVO? ¡PERO SE SUPONE QUE HABÍAS MUERTO, TÚ ERAS EL SELLO DE MI PRISIÓN! -Cuestiona Anshoyda.
Adrastos había llegado al lugar. Goku incluso se sorprende por volverlo a ver.
-¿Adrastos? No puede ser ¿Cómo sobrevivió?… Es ahora cuando necesitamos menos enemigos… -Comenta el saiyajin, pensando que el recién llegado venía a ayudar a Anshoyda.
-¡JAJAJAJA! ME HAS SORPRENDIDO GENUINAMENTE, NO ME EXPLICO CÓMO ES QUE ESTÁS CON VIDA, YA QUE YO PUDE SALIR DE AQUELLA PRISIÓN GRACIAS A TU MUERTE... TENGO QUE DARTE MÉRITO POR ESO, PERO ¿A QUÉ VINISTE? YA NO ME ERES DE NINGUNA UTILIDAD. ¿HAS VENIDO A SUPLICAR POR TU VIDA Y QUE TE DÉ UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD?
-Anshoyda… Nos volvemos a ver. Pero esta vez, ya no soy tu sirviente, por lo que te equivocas. No sé qué hiciste para volverte tan monstruoso, pero no importa… ¡Tú vas a caer aquí y ahora!
-¿QUÉ HAS DICHO? ¡JAJAJA! NO ME DIGAS QUE TE CAMBIASTE DE BANDO ASÍ DE FÁCIL… ¿VAS A AYUDAR A ESTOS PERDEDORES Y TE REBELARÁS ANTE MÍ?
-No vine a ayudarlos, solo vine a evitar que tú ganes hoy. Y no lo hago por nadie más que por dos personas, Athena y mi maestro Saga…
-ESTO ES MUY DIVERTIDO… AHORA QUIERES LIMPIAR TU HISTORIAL… QUÉ HIPÓCRITA ERES. YO VI LO QUE ERAS CAPAZ DE HACER, LA MALDAD QUE PODÍAS EJERCER, FUI TESTIGO DE LAS ACCIONES VILES QUE HICISTE PARA COMPLACERME ¿Y AHORA ME DICES QUE VIENES A PELEAR POR EL BIEN Y POR ATHENA? ESTÚPIDO. DEBERÍAS ARRODILLARTE ANTE MÍ, Y TAL VEZ TE DE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD DE SER MI ESBIRRO UNA VEZ MÁS, AUNQUE YA NO TENDRÁS LOS MISMOS PRIVILEGIOS QUE ANTES...
-¡Silencio! Sé todo el daño que hice, pero si voy a morir, quiero irme en paz y haciendo algo bueno, y eso será… ¡Detenerte!
¡Aaaaaaah!
Adrastos eleva lo poco que le queda de cosmoenergía.
Goku no daba crédito a lo que veía, ya había entendido que Adrastos ahora venía a pelear en contra de quien fuera su jefe y amo alguna vez, pero esto era beneficioso porque podía seguir realizando la Genkidama, al menos por el momento.
-Con esto honraré la memoria de mi maestro Saga…
¡Explosión de las Galaxias!
El alumno del caballero de Géminis lanza su ataque a un nivel considerable, pero Anshoyda solo levanta una mano y sin ninguna dificultad, neutraliza la técnica.
-¡JAJAJA! ¿QUÉ FUE ESO? SENTIRÍA MÁS UNA BRISA DE AIRE QUE TU ATAQUE. YA NO TIENES NI ENERGÍA PARA SEGUIR, TE MANTIENES DE PIE POR ESA TONTA ARMADURA QUE TIENES PUESTA, PERO ESTAS CASI MUERTO YA… Y COMO AHORA TÉCNICAMENTE ESTÁS DEL LADO ENEMIGO Y ME HAS TRAICIONADO, QUÉ MEJOR QUE ACELERAR TU MUERTE…
Anshoyda se mueve a una velocidad increíble, apareciendo en instantes en donde estaba Adrastos parado (él estaba en la costa, pues no podía volar). El dios-demonio golpea en el estómago a Adrastos fuertemente, quien en ese momento se queja del dolor intenso que esto le provoca, se dobla y cae arrodillado.
-SÍ, EXACTO, ARRODÍLLATE ANTE MÍ, TU DIOS… Y AHORA ¡TOMA ESTO COMO CASTIGO!
Anshoyda arremete contra su ex-sirviente con una severa patada que lo manda a volar varios metros en la playa, dejándolo aparentemente inconsciente.
-BASURA. AHORA, A LO QUE VINE… ¡MUERE GOKU!
El demonio prepara una lanza de energía similar a la que anteriormente le había arrojado a Vegeta y Gohan respectivamente, la dota de una enorme cantidad de ki obscuro, decidido a atravesar al saiyajin y asegurarse de matarlo, para que no suceda lo mismo que con el príncipe de los saiyajins, quien sobrevivió por poco.
-Demonios… Si eso me golpea… -Comenta Goku, preocupado.
Anshoyda arroja su ataque, pero una esfera muy grande de energía intercepta la lanza de poder negro, no la destruye pero sí la desvía, la cual pasa muy cerca de Goku pero no lo golpea, él seguía en la posición comprometida con los brazos arriba y sin defensa. La lanza choca con la Genkidama y se desintegra en instantes.
-¿Y AHORA QUIEN DIABLOS…?
Vegeta aparece volando, había lanzado un Big Bang Attack usando un gran poder, pero eso y el volar a gran velocidad para llegar ahí habían hecho que perdiera bastante energía; el saiyajin permanece flotando en el aire, pero con el aliento entrecortado y ya muy fatigado.
-DE NUEVO TÚ, VEGETA… ¡YA ME HARTASTE, MALDITO! ¡VOY A MATARTE EN ESE INSTANTE!
Anshoyda-bestia se mueve hasta donde está el príncipe, quien solo alcanza a poner cara de espanto al ver al demonio cerca de él. Anshoyda golpea varias veces a Vegeta, para rematarlo con un golpe de martillo y lanzarlo a estrellarse contra unos peñascos en la costa.
-NO, ESTA VEZ NO VAS A SOBREVIVIR, VOY ASEGURARME DE PARTIR TU CUERPO EN DOS…
El dios-demonio vuela rápidamente hasta donde había caído Vegeta, para sujetarlo de un brazo y tirar violentamente de él, sacándolo de forma brusca de las piedras donde se había estrellado. La cara del saiyajin era de dolor y deja escapar un quejido, en ese momento había perdido ya la transformación del Super Saiyajin, aunque seguía vistiendo la armadura de Cáncer.
-¡Vegetaaaa! -Goku grita desde arriba, incapaz de moverse [en realidad sí podía hacerlo, pero ya saben… Genkidama].
-YA RESISTISTE MUCHO TIEMPO, "PRÍNCIPE", PERO TU HORA HA LLEGADO… ¡MUERE! -Anshoyda decide de una vez por todas asesinar a Vegeta, saca sus garras retráctiles (no eran como las de Wolverine, eran garras como de un felino normal, en cada dedo).
-¡Gran Cuerno!
-Lightning Bolt!
-Stardust Revolution!
Los tres ataques impactan en la espalda del demonio. No le provocaron un dolor ni daño importantes, pero sí la suficiente molestia como para soltar al saiyajin y voltear.
-SIEMPRE ME INTERRUMPEN CUANDO VOY A ASESINAR A ALGUIEN… [Qué mala suerte de ese demonio o qué buena suerte de los buenos... ¿no?] -¡MALNACIDOS! -Exclama Anshoyda, bastante fastidiado por la persistencia de sus contrincantes.
Aioria, Mu y Aldebarán habían llegado, teletransportándose gracias al caballero de Aries, quien necesitó primero de unos minutos para poder recuperarse antes de poder realizar esta técnica, que, aunque era muy parecida a la de Goku, para él requería de más energía y concentración.
-¡Hoy no vas a derrotar a los caballeros dorados, maldito demonio!
Lightning Plasma!
Aioria lanza su técnica dotándola de más cosmoenergía que lo normal, pero Anshoyda se mueve más rápido que la luz, atraviesa los rayos cortantes del Lightning Plasma sin ninguna dificultad, llega hasta donde está el caballero de Leo, lo toma del cuello y lo empieza a ahorcar.
-¡Gran Cuerno!
Tauro lanza su poder, pero Anshoyda lo desvanece con una sola mano, sin soltar a Aioria, para que con la misma mano con la que destruyó el Gran Cuerno, genere una esfera de ki obscuro y se la lance a Aldebarán. Dicho poder es lanzado de tal forma que es imposible esquivarla para el caballero dorado, por lo que recibe este ataque, intenta detenerlo con todas sus fuerzas pero es inútil, el poder lo supera y lo golpea brutalmente.
-¡Aaaaagh!
Aldebarán cae fulminado al suelo.
-¡Aldebarán, no! Maldito seas…
Starlight Extinction!
Mu se llena de coraje al ver que Aldebarán es el primero en caer, por lo que lanza su segunda técnica con todo lo que tiene. Anshoyda suelta a Aioria, quien estaba por perder el conocimiento y cae al suelo, semi-inconsciente; el demonio voltea y con sus garras "parte" en dos el Starlight Extinction de Mu. Acto seguido, crea una segunda esfera de energía y se la lanza a Mu.
-Crystal Wall!
El caballero de Aries crea su técnica defensiva justo a tiempo, el ataque del demonio choca contra el muro de cristal, pero lo destruye en instantes, de hecho la esfera de poder negro no pierde mucha energía, continúa su camino e impacta a Mu de forma tremenda.
-¡Aaaaaah!
Ahora Mu es quien cae, desmayado.
-¡POR FIN! YA ME HABÍA TARDADO EN DESTRUIRLOS. AHORA, ¿EN QUÉ ESTÁBAMOS? AH SÍ, MATARTE AIORIA, PERO TENDRÁS QUE ESPERAR… PRIMERO TIENE QUE MORIR GOKU.
Anshoyda pisa a Aioria, hundiéndole la cabeza en la arena bruscamente, haciendo que el caballero de Leo quede exánime. Después de tan salvaje acción, Anshoyda se eleva por los aires, acercándose a Goku.
-¡Maldita sea! Ya solo falta muy poco para terminarla, pero… -Goku es quien exclama esto, sabiendo que para terminar la Genkidama aún faltaba un diez por ciento aproximadamente.
-JEJEJE… ES TU HORA, GOKU. YA NO HAY NADIE QUE PUEDA DEFENDERTE… ¡TOMA!
Anshoyda se lanza al ataque físico, saca de nuevo sus garras decidido a enterrárselas a Goku en el estómago, pero en ese momento Vegeta dispara un Big Bang con todo lo que le quedaba de energía. Dicho ataque del príncipe golpea al dios-demonio, no le causa ningún daño en absoluto pero es suficiente para distraerlo y hacerlo fallar, aún así, logra enterrarle las garras a Goku, no en el estómago, sino en la pierna izquierda.
-¡Aaaaaaagh! -Goku deja escapar un alarido de dolor, por un momento se dobla un poco y casi baja las manos, pero al final, aún con el dolor tan intenso que sentía, se mantiene en la posición de la Genkidama y continúa haciéndola.
-Eso es todo lo que puede hacer, Kakaroto… Maldición… Date prisa… -Vegeta dice esto, posteriormente cae desmayado en la arena de la playa.
Anshoyda saca las garras de la pierna del saiyajin, quien vuelve a quejarse de dolor al sentir el tirón de las garras del dios demonio, el cual sonríe de forma burlona y lame la sangre de Goku que había quedado en sus garras [Esta escena se me hace algo familiar…]
-JAJAJA ESE TONTO DE VEGETA NO SE RINDIÓ HASTA EL FINAL, PERO YA NO PUEDE HACER NADA MÁS. QUÉ LÁSTIMA, GOKU, ESTUVISTE TAN CERCA… DEBE SER FRUSTRANTE NO TERMINAR LA GENKIDAMA FALTÁNDOTE TAN POCO…
El dios demonio prepara sus garras para enterrárselas en el pecho.
-SERÁ UNA MUERTE LENTA Y DOLOROSA, GOKU…
-No puede ser… -Exclama el saiyajin, quien ya no sabe si lanzar la Genkidama así o transformarse en Super Saiyajin 3 con lo poco que le quedaba de energía y resistir contra el dios-demonio unos minutos más, aunque eventualmente sabía que perdería. Echa un rápido vistazo al panorama: Mu, Aioria y Aldebarán se encontraban desmayados, al igual que Vegeta. Gohan se había quedado en donde estaban peleando primero (cerca de Italia), totalmente rendido. Milo, los caballeros de bronce y las guerreras de plata también se encontraban cerca de donde Gohan, aún inconscientes.
Shaka en el Santuario había consumido la mayor parte de su cosmo para poder comunicarse con todos los seres humanos de la tierra, aún estaba en posición de flor de loto, pero su cosmo se empezaba a apagar y él a perder su fuerza, faltaba poco para que se agotara por completo e incluso cayera perdiendo la conciencia, pero se mantenía lúcido gracias a su tremenda fuerza de voluntad y su inmenso cosmo.
-¡Perdónenme, humanos de este mundo! ¡Y tú Saori, perdóname también! -Grita Goku, habiendo tomado una decisión: lanzarle la Genkidama así a Anshoyda, a riesgo de que el demonio la pudiera resistir.
-¡ES TU FIN, GOK… ¿QUÉ…? ¿TÚ...? ¿QUÉ DEMONIOS INTENTAS? - Esto lo dice Anshoyda, quien había sido interrumpido de último momento, dirigiéndose nada más y nada menos que a Adrastos, quien se había levantado y lanzado hacia el dios-demonio por detrás. Incluso con esta acción, el alumno de Saga había provocado que los cuernos que le salían a Anshoyda de la espalda le provocaran fuertes lesiones que no pasaron a más por estar protegido por la armadura de Géminis, pero en su estado, hacer eso era técnicamente un suicidio. De hecho, Adrastos era lo que precisamente tenía en mente otra vez, el suicidarse y llevarse consigo al demonio, tal y como hizo con su hermano.
-Adrastos… Tú… -Goku mira con sorpresa, confirmando que el nuevo y temporal caballero de Géminis tenía de verdad las intenciones de redimirse y ayudar a vencer a Anshoyda.
-Sé que esto no va a terminar contigo, maldito… Pero será suficiente… ¡Otra Dimensión! -Adrastos ejecuta su técnica, se abren varios planos interdimensionales y se lleva al demonio con él.
Ya en otro lugar, que era un plano diferente a la tierra, Anshoyda y Adrastos se encontraban solos.
-ERES UN IMBÉCIL SI CREES QUE CON ESTO ME VAS A DETENER, YO PUEDO VOLVER INSTANTÁNEAMENTE….
-Házlo, pero antes…
Adrastos eleva su poder hasta el final, haciendo brillar la armadura de Géminis con una gran intensidad.
-"Este es el fin… Saga, maestro, espero redimirme y verte en la otra vida, por lo menos para pedirte perdón…
Fui un ser despreciable casi toda mi vida; mentí, insulté, odié, golpeé, ambicioné, asesiné, destruí… No sé si nací con mala estrella, o si mis acciones fueron resultado de que desde temprana edad, fui un rechazado incluso por mi madre… Pero ahora comprendo que eso no justifica mi proceder. Este último sacrificio se lo debo a esas personas a quienes hice daño, a esas vidas con las que terminé, a ese mundo el cual me vio nacer y que después de todo, me dejó vivir hasta ahora… Les pido perdón y espero redención.
Y sobretodo, se lo debo a ustedes, maestro Saga, y en especial a ti, Athena… "
Adrastos se inmola a sí mismo, generando una explosión de proporciones enormes. Anshoyda es atrapado en dicha explosión.
La escena solo muestra el gran resplandor que causa la energía de Adrastos.
De repente, se muestra un lugar etéreo, era una senda pero con paisajes espaciales alrededor; se pueden ver a dos niños gemelos caminando en lo que parecía un camino rocoso e inhóspito. Esos niños no son nadie más que Adrastos y Keelan, el primero sigue avanzando, mientras que el segundo se queda a medio camino, para desaparecer poco a poco.
-"Hermano…" -Susurra Adrastos, al voltear y ver que Keelan se ha ido. Él siente una gran tristeza por no haber podido ayudarle a llegar al final, pero sabe que tiene que seguir caminando.
Adrastos niño llega al final del camino, en el cual hay un portón dorado muy grande, éste se abre y deja salir una luz muy intensa que no permite ver lo que hay dentro. El discípulo de Saga entra por esa puerta.
-"Bienvenido, Adrastos… " -Una voz femenina recibe al niño, quien al pasar por el umbral, vuelve a su apariencia adulta.. El rostro de Adrastos ya no muestra odio, ni disconformidad, ahora se le puede ver tranquilo, e incluso sonriente.
Adrastos desaparece en la intensidad de la luz. Había muerto y sido perdonado, ahora iniciaba su travesía en la otra vida.
FIN DEL EPISODIO 45
