Episodio 46: ¿LA GENKIDAMA FALLA? EL MAL SE EMPODERA, PERO LA ESPERANZA PERMANECE
Anshoyda había quedado atrapado en la poderosa explosión que Adrastos había causado, sacrificándose a sí mismo. Esto no le hizo un daño considerable al dios-demonio, si acaso unas leves laceraciones que estaban sanando rápido, pues tenía la capacidad de rápida curación.
No obstante, el malvado dios se había quedado en la dimensión donde Adrastos lo había llevado.
-ESE INFELIZ… SE EXPLOTÓ A SÍ MISMO SOLO PARA RETRASARME, PERO NO VA A FUNCIONAR, SU MUERTE SERÁ EN VANO. AUNQUE SU PRIMERA MUERTE NO LO FUE, GRACIAS A ESO PUDE LIBERARME… DESPUÉS DE TODO, FUISTE DE UTILIDAD, ¡JAJAJAJA! -Esto lo comenta Anshoyda.
Efectivamente, Adrastos había muerto al menos de forma física cuando se había tratado de inmolar la primera vez para poder acabar con su hermano Keelan. Como Adrastos estuvo muerto técnicamente un par de minutos, fue suficiente para que el sello que él representaba expirara, y el Makaioshin pudiera salir de su prisión. No obstante, su cosmoenergía restante pudo hacerlo volver a la vida, es cuando tuvo la revelación de Saga.
Pero en esta ocasión, Adrastos sí había muerto definitivamente.
Anshoyda cierra los ojos, se concentra y detecta la tierra en instantes. La dimensión en la que se encontraba no estaba muy lejos del plano terrestre.
-NO GOKU, NO TERMINARÁS ESA GENKIDAMA, ¡NO SIN QUE TE ASESINE PRIMERO!
El demonio ejecuta rápidamente la misma técnica con la que pudo abrir la prisión Persa, pero en esta ocasión no le cuesta tanto trabajo. Cuando dicha técnica abre el portal, el dios-demonio se lanza en él.
Precisamente de vuelta en la tierra, Goku seguía reuniendo la energía necesaria, pero la gente alrededor del mundo ya empezaba a ceder por el cansancio que generaba el dar su energía, los que estaban despiertos comenzaban a sentir un enorme sueño y caían dormidos, y los que ya estaban durmiendo entraban en un sueño todavía más profundo.
En Asgard, la gente comenzaba a caer rendida entre el frío y la fatiga. Hilda y Flare también se sentían ya bastante fatigadas, por lo que ya no podían pedirle a su gente que siguiera levantando las manos.
-Caballeros dorados… Guerreros de otro mundo, es todo lo que podemos hacer. Espero que les podamos ayudar con esto… -Son palabras de Hilda, mientras cae casi al punto de desmayo, pero es auxiliada de inmediato por Flare.
En el Santuario, Shaka no puede más, usó casi toda su energía para lograr la conexión sensorial con todos los seres humanos del planeta, por lo que el caballero dorado cae rendido, también a punto del colapso, pero se mantiene consciente, aunque pierde la posición de flor de loto y se tiene que sentar, para no caer.
-Goku, llegué a mi límite. El resto lo dejo en tus manos…
De igual forma, en las demás instalaciones, coliseos y salones del Santuario, todos los que brindaron su energía empezaron a caer por el cansancio (y eso que varios de ellos eran guerreros en formación, con una capacidad superior a la de un humano promedio).
En el Monte Rozan, Dohko no puede más, está exhausto, al igual que Sunrei. El anciano reposa en la roca donde casi todo el tiempo se encuentra, mientras que la chica se sienta a descansar, sintiendo un cansancio enorme.
-Un viejo como yo no puede continuar. Es todo lo que puedo hacer, lo dejo en sus manos, amigos caballeros y saiyajins… -Comenta Dokho, antes de quedarse dormido aún en su clásica posición.
Sunrei, a pesar de estar cansada, se da cuenta de que Dohko cayó dormido, por lo que se levanta, va por un pequeño cobertor y se lo pone en la espalda.
-Descanse, maestro… -Susurra Sunrei, quien se acuesta cerca de ahí, también quedándose dormida.
De vuelta al escenario principal, el saiyajin bueno continuaba con su labor.
-Sólo un poco más… Falta muy poco para completar la Genkidama, pero, siento ya muy debilitadas las energías de las personas… Y los animales y plantas de este mundo también han llegado a su límite, pero aún así, ¡por favor, sólo denme un poco más de su poder! -Goku dice esto en voz alta. El saiyajin se sentía muy cansado y el dolor de la herida en la pierna era intenso, así como la sangre que había perdido, pero él seguía generando la Genkidama pues sabía perfectamente que Adrastos no iba a detener a Anshoyda por mucho tiempo y era ahora cuando menos podía claudicar.
Y es justo en ese instante cuando se abre un portal, y el dios-demonio sale de él.
Anshoyda había vuelto a la tierra, apareciendo a unos metros de Goku.
-¡No puede ser, ya volvió! -Exclama el saiyajin, sintiendo que había sido muy pronto.
-JAJAJA EXCELENTE, VEO QUE REGRESÉ A TIEMPO. HONESTAMENTE PENSÉ QUE ADRASTOS ME DETENDRÍA UN POCO MÁS, PERO VEO QUE NO FUE ASÍ. AHORA EL POBRE DIABLO HA MUERTO A LO TONTO…
HOLA DE NUEVO GOKU… AHORA SÍ, ¿LISTO PARA MORIR? -Estas palabras son de Anshoyda; efectivamente, había vuelto antes de que Goku terminara la Genkidama, aunque por muy poco. A Goku le faltaba un 5% aproximadamente para completarla, pero el saiyajin no quería arriesgarse aun a lanzarla faltándole una cantidad tan pequeña, aunque ahora volvía a considerar esa opción, de hecho ya era la única que le quedaba, siendo que ya no podía pelear, pues había perdido mucha sangre y energía.
-¡MUERE, SAIYAJIN! -Es lo que grita el dios-demonio, acto seguido, genera una de sus lanzas hechas de ki negro, de un enorme tamaño, para lanzársela al saiyajin.
-¡No! -Exclama Goku, quien cierra los ojos y decide lanzar ya su técnica, pero en ese momento puede ver claramente en su mente a una persona ya conocida. La hermosa chica de cabello largo y púrpura vestida de blanco con quien ya antes había tenido contacto, vuelve a aparecer frente a él.
-Tú… Saori… ¿Pero cómo…?
-Goku… Ahora lo comprendes, ¿verdad…?
-Creo que sí… Tú eres la diosa Athena por la que los caballeros luchan, y estás teniendo una dura pelea en este momento, ¿cierto?
-Estás en lo correcto, es por eso que no puedo hacer más para apoyarlos… Y por ese motivo, me siento impotente y culpable. Pero sé que tú has dado todo por ayudarnos, por defender este mundo que aún siendo ajeno a ti, lo proteges a costa de tu propia vida… Eres un hombre admirable, Goku. Si tan solo yo pudiera… Hacer más por ti, lo haría, pero desgraciadamente tengo que seguir mi deber como Athena...
-No te sientas culpable, ya haces demasiado…
-Si tú supieras, lo que he hecho y dejado de hacer… Pero este no es el momento de contarte historias. Esto es lo último que puedo hacer para tratar de darte mi ayuda, aquí mis incansables amigos, Seiya, Shun, Hyoga, Shiryu e Ikki están a punto de destruir todos los pilares del mar y enfrentaremos a Poseidón, pero antes de eso, te debo dar algo...
Todo estaba sucediendo en un plano existencial diferente y ahí el tiempo transcurría también de forma distinta, por eso en la tierra sólo estaban pasando milisegundos. Goku ve que Athena estira la mano y de ella sale energía pura y blanca, en forma de pequeñas esferitas.
-Con esto espero que puedas terminar tu técnica… Goku, te lo pido, ¡salva este mundo, por favor!
-Saori… Digo, Athena… -Susurra el saiyajin, confundido por no saber cómo dirigirse a ella ahora, que comprendía cuál era su verdadera identidad.
En ese instante, la imagen de la diosa se desvanece y Goku siente como si despertara bruscamente, aún sin estar durmiendo. Abre bien los ojos y puede ver al dios-demonio con la lanza de ki obscuro en la mano derecha, a punto de lanzársela. El saiyajin se preocupa, pero en ese momento se escucha un sonido peculiar y la Genkidama brilla con demasiada intensidad.
Goku pone cara de sorpresa, mira hacia arriba y se da cuenta de lo que había pasado.
-La Genkidama… Está… ¡Está lista! -Exclama el saiyajin. Efectivamente, la Genkidama había sido completada.
Anshoyda estaba a punto de arrojarle la lanza a Goku, pero también se da cuenta de lo que acababa de suceder y pone cara de seriedad.
-¡Esto es gracias a ti, Saori! Tu mundo se salvará, ¡te lo prometo! -Exclama Goku, mirando hacia arriba, contemplando esperanzado su técnica ya lista.
-NO GOKU, NO VAS A LOGRARLO, ¡TOMA ESTO!
Anshoyda avienta por fin la lanza, en ese momento Goku cambia su rostro de júbilo a seriedad total y con todas las fuerzas que le quedaban, arroja la Genkidama.
-¡Toma esto, Anshoyda! ¡Aaaaaaaah!
La enorme esfera de energía múltiple se mueve pesadamente en dirección al dios-demonio, quien había arrojado su lanza de ki negro, la cual al chocar contra la Genki Dama, se deshace en instantes. Anshoyda no entendía como Goku había logrado terminarla, según sus cálculos, aún le faltaban algunos minutos.
-NO ENTIENDO COMO LA TERMINASTE, MALDITO… PERO TE ASEGURO QUE ESO NO ME DESTRUIRÁ. ¡AAAAAAAAAAH!
Anshoyda eleva su ki al máximo, lo cual estremece todo el planeta entero, pero en mayor medida Brasil (y toda Sudamérica), donde estaba llevándose a cabo ahora la pelea. El dios-demonio se prepara para recibir la Genkidama y confía en que podrá contrarrestarla, aunque por un momento duda, pero reprime el temor que muy dentro sentía y trata de confiar en sí mismo y su poder, que no era cualquier cosa, se igualaba ya al de un dios menor del mundo de Saint Seiya (algo superior a Hypnos o Thanatos, hablando de equivalencias).
La Genkidama choca con las manos de Anshoyda, este siente desde que la toca que le quema, pero soporta el dolor, puesto que no la sentía tan apabullante como se esperaba. Por otro lado, Goku está esforzándose con todo lo que le queda de energía para empujarla, pero pronto se da cuenta con preocupación que se está repitiendo una situación que ya antes había vivido.
-¡No puede ser! Me está pasando lo mismo que contra Majin Buu… ¡Maldición, no! ¡Me estoy quedando sin energía! -Exclama Goku.
Anshoyda naturalmente se da cuenta de lo que pasa, así que deja de tocar la Genkidama pues le seguía quemando las manos, y ahora genera una gran cantidad de ki de modo que ya no toque la esfera de energía, sino que ahora la contrarreste de forma telequinética. Al estar Goku debilitado y no empujarla con fuerza, hacer esto le dio resultado al demonio.
-¡JAJAJAJAJA! ¡EXCELENTE! POR FIN LAS COSAS EMPIEZAN A SALIR COMO YO QUIERO. QUÉ MAL QUE YA NO TENGAS ENERGÍA, GOKU. ¿CREES QUE NO VI LO QUE SUCEDIÓ CON BUU? TE SALVASTE GRACIAS A LAS ESFERAS DEL DRAGÓN, DE OTRO MODO, EL DEMONIO ROSA TE HUBIERA REGRESADO LA GENKIDAMA. PERO AQUÍ NO EXISTEN LAS ESFERAS, HOY NO TENDRÁS TANTA SUERTE Y YA NO HAY QUIEN TE AYUDE… ¡ES MI TURNO!
El dios-demonio aumenta aún más su poder, haciendo que la Genkidama comience a cambiar su dirección lentamente, regresando a Goku, quien sigue empujando pero la poca energía que le queda se le está agotando rápidamente, resultado de todas las peleas libradas, el cansancio y la sangre perdida por la herida en la pierna.
-No puede ser… Esto no puede volverme a pasar… ¡Maldición! -Grita el saiyajin, resistiendo con sus últimas fuerzas.
Anshoyda poco a poco empieza a ganar terreno y a empujar la Genkidama contra él, cada vez de forma más rápida.
-ME PREGUNTO SI ESTA REPUGNANTE ENERGÍA TE DESTRUIRÁ, GOKU… ESPEREMOS QUE SÍ. AUNQUE SI NO LO HACE, YO TE DARÉ EL GOLPE FINAL, JAJAJA… -Esto lo comenta el demonio con su ya encasillado tono burlón, mientras sigue empujando de regreso la enorme esfera de poder blanco, aumentando de velocidad cada vez más.
-Saori… Caballeros dorados… Vegeta… Gohan… Discúlpenme, se me han agotado todas las energías… Solo espero que un milagro suceda… -Esto lo comenta Goku, por fin llegando al límite y dejando de empujar para bajar los brazos. Al hacer esto, Anshoyda por fin puede contragolpear con todo y lanzar la Genkidama de vuelta, al ver esto, Goku solo sonríe, preguntándose cuál va a ser el resultado del impacto de esta energía en él. -"Ya ni para absorber la energía como cuando hice contra el Super Androide 13*, porque ya no tengo fuerzas para hacer eso… Perdónenme, amigos…" -es lo último que alcanza a pensar el saiyajin antes de que todo se ilumine a su alrededor y él se pierda entre la inmensidad de tanta energía.
Sucede una especie de explosión pequeña, causa de la Genkidama que había colapsado y explotado tal como lo haría una supernova, pero a una escala miniatura. Después de dicha explosión, solo queda un pequeño rastro de energía en el lugar.
-¡SÍ! POR FIN, HE LOGRADO ACABAR CON EL PRINCIPAL DE ESTOS MALDITOS QUE SE ESTABAN OPONIENDO A MÍ! YA LOS DEMÁS NO SERÁN PROBLEMA, ME DESHARÉ DE ELLOS EN BREVE. - Esto lo comentaba Anshoyda, regocijándose por su victoria y por pensar que había acabado finalmente con Goku.
-NO PUEDO ESPERAR A EMPEZAR CON MI REINADO. ME APODERARÉ COMPLETAMENTE DE ESTE MUNDO, SOMETIENDO A TODOS LOS DIOSES QUE HAY… Y LUEGO IRÉ A OTRO PLANETA A BUSCAR A MÁS SERES Y DIOSES QUE TENDRÁN QUE RENDIRME PLEITESÍA, O DE LO CONTRARIO TAMBIÉN LOS VOY A SOMETER… -El dios-demonio seguía planificando.
En ese instante, Milo, Marin, June, Jeneth y los demás caballeros de bronce aparecen en la escena. El caballero dorado de Escorpión había vuelto en sí, pero todavía no recuperaba su energía ni mucho menos se había curado de las heridas que tenía, que no eran tan profundas gracias a su armadura, pero sí eran de cuidado. Los demás por su parte tenían también heridas, además de que sus armaduras ya estaban muy dañadas y en algunas partes totalmente rotas.
-Pero, ¿cómo fue que llegamos hasta aquí? - Esto lo pregunta Ban.
-No lo sé, pero yo recuerdo como si estuviera durmiendo y soñando, y pude ver la armadura de Géminis en sueños… -Contesta June.
-¡Lo mismo vi yo! -Exclama Ichi.
-Yo también… -Jeneth dice esto.
-Pero… ¿Cómo es posible…? Hasta donde recuerdo, ese tipo llamado Adrastos la estaba usando y luego la armadura fue corrompida… -Comenta Nachi.
-No te diste cuenta, Nachi, pero esa que Adrastos estaba usando no era la armadura de Géminis original. Y a propósito de Adrastos… No siento su cosmoenergía por ningún lado. Entonces él…
-Murió, Marin, ahora sí, de forma definitiva. Pero eso ya no importa ahora. La peor amenaza está frente a nosotros… Le contesta Milo a la guerrera, quien le había explicado a Nachi lo de la armadura falsa.
-¿Qué fue lo que pasó aquí…? -Pregunta Ban nuevamente.
-Creo que se ha llevado una pelea encarnizada y sin tregua, nuestros amigos los caballeros dorados y los saiyajins contra ese ser… -Contesta Marin.
-Y al parecer, ese demonio venció a Mu, Aioria y Aldebarán, y a los dos guerreros de otro mundo… -Contesta Geki.
-¿Quieres decir que los mató…? -Cuestiona June, muy preocupada.
-Eso no lo sé… -Responde el caballero de Oso, también con preocupación.
-¿Ese es el dios que enfrentamos previamente? Ahora es un monstruo, ¿qué diablos le sucedió? -Pregunta Ban, sorprendido.
-Dios mío, ¡es horrible…! -Comenta Jeneth, llena de miedo.
-Y su cosmoenergía es horrenda, es de un dios, pero maligna… -June comenta esto.
-Amigos… Apenas volvimos en sí pero ya no tenemos energía para seguir peleando, creo que fue un error venir… ¿Qué podemos hacer contra ese demonio? -Pregunta Nachi.
-¡Estamos acabados! -Grita Ichi, con su típico tono de voz chirriante, en ese momento Anshoyda los escucha y voltea a donde había aparecido el grupo, el caballero de la Hydra se tapa la boca de inmediato, pero ya era tarde.
-USTEDES… ¡JAJAJAJA! ME SORPRENDE QUE PUEDAN ESTAR DE PIE TODAVÍA! ES COMO VER A UN GRUPO DE INSECTOS VIVOS DESPUÉS DE HABER SIDO ATACADOS POR UN DEPREDADOR. ¿VINIERON A PEDIRME PERDÓN? PORQUE SI ESE ES EL CASO, PODRÍA PERDONARLOS… NO SIN ANTES CASTIGARLOS POR LEVANTAR LA MANO ANTERIORMENTE CONTRA MÍ. DESPUÉS DE SU CASTIGO, LO ÚNICO QUE LES PUEDO OFRECER ES UN LUGAR EN EL NIVEL MÁS BAJO DE MIS ESBIRROS… -Anshoyda hace este comentario burlonamente, al mismo tiempo que se va acercando a ellos lentamente.
-Demonios… Esto es el fin… -Comenta Ban, completamente aterrado.
La escena queda en Anshoyda sonriendo y acercándose al grupo cada vez más, mientras que ellos quedaban paralizados tanto por la impotencia, como por el temor y la imposibilidad de seguir peleando contra el terrible dios.
De regreso a donde se había librado la batalla anteriormente, es decir, cerca de Italia, se puede ver a Gohan, todavía sentado, recuperándose. Sentía que la armadura de Capricornio era un gran alivio, pues le había ayudado a no perder su energía completamente y gracias a la estamina de los saiyajins, le estaba siendo posible recuperarse, aunque a ritmo lento.
-No puedo creerlo, no siento el ki de mi padre, ni el del señor Vegeta, ni el de los caballeros dorados… Acaso… ¿Anshoyda los venció? Papá… ¡¿Has muerto?!
Gohan siente una enorme preocupación al no sentir las energías de los susodichos, no sabe qué es exactamente lo que sucedía, aunque tenía esperanza de que tanto su padre, como Vegeta y los caballeros dorados estuvieran vivos.
-Si es verdad que perdieron, tengo que hacer algo, pero...
Gohan agudiza sus sentidos.
-Varias presencias muy débiles han aparecido ante ese demonio, aunque destaca una, muy debilitada, pero más fuerte que los demás… ¡Es Milo! y el resto debe tratarse de los caballeros y las guerreras que hace un rato vi desmayados y ayudé a ponerse a salvo… ¿Pero cómo llegaron allá? Acaso… ¿Planean enfrentar a Anshoyda? ¡Los va a matar! Tengo que ir, pero aún no estoy totalmente recuperado…
En ese instante, el saiyajin híbrido cierra los ojos, como si alguien le hubiera dicho que lo hiciera. En su mente puede ver a un hombre de cabello negro verdoso y mirada penetrante, aparecer ante él, mientras que todo el ambiente se torna obscuro, con destellos dorados.
-Tu también vienes de otro mundo, ¿no es así? -Cuestiona dicho hombre al hijo de Goku.
-Así es… Disculpe, no lo conozco ¿Y usted quién es…?
-No importa mucho quién soy, lo verdaderamente importante es la armadura que llevas puesta y lo que puedes y tienes que hacer con ella.
-Lo siento de verdad, perdí casi todo mi poder peleando contra ese demonio, apenas estoy recuperándome… -Contesta Gohan.
-Sincronízate con la armadura. Sé que no eres un caballero dorado ni has recibido un entrenamiento apropiado, pero tienes una capacidad impresionante, no por nada, la armadura te ha elegido como su portador y yo he dado mi aprobación.
-¿Usted…?
Este hombre se acerca a Gohan y le toca el brazo derecho.
-Esta arma es un legado que en su totalidad le dejé a otro caballero que se encuentra luchando valerosamente para salvar a Athena, pero a ti te dejo la enseñanza de dicha arma y la facultad de usarla al menos una vez. Úsala con sabiduría.
Gohan siente como su brazo se fortalece y luego tiene la sensación de que puede usarlo como si fuera una cuchilla, o como si fuera capaz de cortar cualquier cosa con él.
-Pero... ¿Esto es…?
-Se llama Excalibur, un ataque que emula la legendaria espada del mismo nombre. Me fue heredada a mí y como te dije, yo a su vez se la heredé a alguien quien es totalmente digno de ella, pero a ti te la dejaré usar por esta ocasión.
-No sé qué decir… Pero estoy seguro que si usted hace esto, quiere decir que está de nuestro lado. ¡Le muestro mi más infinito agradecimiento y respeto!
Gohan hace reverencia japonesa hacia el hombre que le había cedido Excalibur para usarla por lo menos una vez.
-Anda, ve a pelear, te lo pido. ¡Ayuda a este mundo y a Athena!
-¡Lo haré! Pero por favor, dígame su nombre… Deduzco que usted es el dueño de esta armadura que tengo puesta, ¿o me equivoco?
-No, no te equivocas. Mi nombre es Shura de Capricornio.
En ese instante, Shura desaparece, para que después aparezca la armadura dorada de Géminis. Gohan al fin abre los ojos saliendo del trance donde pudo hablar con Shura, y ve un resplandor venir del cielo que técnicamente lo jala hacia él. El hijo de Goku no puede evitarlo, pero por algún motivo sabía que eso no le haría daño, así que no hace mucho por resistirse.
Lo que había sucedido es que la armadura de Géminis había abierto un mini-portal para teletransportar a Gohan, lo mismo había sucedido con Milo, Marin y los demás.
De vuelta al campo de batalla, Anshoyda está ya muy cerca de Milo y los otros. El caballero dorado de Escorpión se pone al frente, sabiendo que sin poder hacer mucho en su condición, era el más fuerte de todos y tenía que hacer algo para protegerlos hasta donde le alcanzaran sus últimas fuerzas.
-Maldito monstruo… Pero así me cueste la vida… No te permitiré que mates a mis amigos…
-¡JAJAJA! OH MILO, EL ORGULLOSO. ¿TANTO ODIO ME TIENES POR QUERER MOSTRARTE UN MUNDO SUPERIOR A ESTE? QUÉ MAL. PERO QUE QUEDE EN CLARO QUE TE DI UNA GRAN OPORTUNIDAD, Y LA DESPERDICIASTE, POR LO TANTO, PENSÁNDOLO BIEN, TÚ SERÁS EL ÚNICO QUE NO TENDRÁ LUGAR EN MI NUEVO REINADO, NI COMO MI SIRVIENTE DE LA CATEGORÍA MÁS BAJA… EN UNOS MOMENTOS TE MANDARÉ A REUNIRTE CON ADRASTOS Y GOKU, QUE SON LOS QUE YA CAYERON BAJO MI MANO…
-¡Ya cállate!
Milo enciende su cosmo, pero está demasiado débil, por lo que se arrodilla por inercia debido a que no puede ni mantenerse de pie, y el acto de elevar su energía le había causado una severa fatiga.
-EXACTAMENTE, ARRODÍLLATE RECONOCIENDO MI SUPREMACÍA Y PODER… AUNQUE ESO NO TE VA A SALVAR…
Anshoyda genera una nueva lanza de poder, pero más pequeña, para atravesar a Milo, quien yacía arrodillado, en verdad estaba agotado, por lo que solo cierra los ojos, no sin antes decirle algo a los demás.
-Huyan como puedan, traten de ponerse a salvo… -Es lo que comenta fríamente el caballero dorado a Marin y los demás.
-¡Milo, no! -Replica Marin.
-¡MUERE DE UNA VEZ, MILO!
Anshoyda intenta atravesar al caballero dorado con la lanza de ki obscuro, pero en ese momento aparece alguien quien velozmente lanza un ataque, interrumpiendo. El dios mira de quien se trata, aunque no se sorprende, desaparece la lanza de ki obscuro y encara al recién llegado.
-TÚ… ASÍ QUE NO MORISTE DESPUÉS DE USAR TODA TU ENERGÍA, EH?
-¡No! Es más, el dueño de esta armadura me ayudó a volver, así que prepárate, porque aún no has ganado…
Gohan era quien había aparecido ahora, ante sorpresa de todos los demás quienes no habían visto antes al hijo de Goku.
-¿Y ese quien es…? -Pregunta Ban, extrañado.
-No lo sé… Pero se parece a los guerreros de otro mundo… -Responde Geki.
-Y de hecho se parece mucho a Goku… ¿Será su hermano? -Pregunta June [ahora ya le estaba echando el ojo al hijo… XD]
-¡Y además está usando la armadura de Capricornio! -Exclama Ichi.
-Esto es hasta ofensivo… ¿Cómo es posible que esos guerreros desconocidos sean dignos de portar una armadura dorada? Ni de este mundo son, ni han llevado un entrenamiento de caballero... -Nachi es quien cuestiona esto en forma de queja.
-Esa es la voluntad tanto de las armaduras, como de las almas de nuestros amigos quienes las portaban hace poco. No podemos hacer nada contra eso, y además, ellos son muy fuertes, tanto o quizás más que un caballero dorado… -Responde Marin.
-Él es hijo de Goku, su nombre es Gohan y tiene un gran potencial… Pero dudo que aún así, pueda derrotar a Anshoyda… -Esto lo explica Milo.
Todos se quedan sin saber qué decir, y solo continúan mirando la escena.
-¿Y QUÉ PIENSAS QUE HARÁS CONTRA MÍ, GOHAN? YA NO TIENES ENERGÍAS Y LO ÚNICO QUE ESA ARMADURA DORADA ESTÁ HACIENDO POR TI ES NO DEJARTE MORIR, AUNQUE YA NO ESTÁS EN CONDICIONES ÓPTIMAS PARA PELEAR… PERO SI TANTO ANHELAS LA MUERTE, TE DARÉ ESE GUSTO. ¡ALCANZARÁS A TU PADRE EN EL OTRO MUNDO! -Anshoyda comenta esto, acto seguido, eleva su ki a niveles preocupantes y todo se estremece.
-"No… Este tipo no pudo asesinar a mi padre… ¡Me niego a creerlo!" -Piensa el saiyajin mestizo. -No vine hablar de mi padre… ¡Vine a enfrentarte! -Ahora esto lo dice con voz alta, dirigiéndose al dios-demonio y poniéndose en posición de pelea, aumentando lo que le quedaba de ki.
La escena queda con el dios-demonio, listo para atacar y desplegando un ki muy superior, y Gohan, en posición de pelea, intentando elevar también su ki, el cual era inferior por mucho al de Anshoyda, aunque el hijo de Goku ya estaba pensando en su estrategia de cómo usar Excalibur, ya que según palabras de Shura, sólo la podía usar una vez. -"No puedo fallar… ¡Sólo tengo una oportunidad!" -Así razonaba en su mente Gohan.
Cambia la escena, a un lugar etéreo, obscuro y también con destellos dorados.
Todo queda en silencio, al menos en la mente de Goku, puesto que la escena muestra al saiyajin cayendo a un vacío totalmente negro. Cae por fin, pero sin azotar tan bruscamente, pareciera que cae en agua y esto amortiza su caída.
El saiyajin abre lentamente los ojos para ver delante de él a una figura de alguien que ya le era familiar. Dicha persona viste la armadura de Sagitario.
-Tú… Eres…
-Creo que a estas alturas ya conoces mi nombre, guerrero. He venido solo para recordarte que no has perdido aún, tú debes levantarte y pelear. Eres el elegido por esta legendaria armadura… Al menos por ahora, que yo ya no estoy en este mundo. Así que, ¡levántate y pelea! -Este caballero dorado, que no era nadie más que Aioros es quien exhorta al saiyajin con estas palabras.
Goku se levanta y en ese momento, puede sentir una energía enorme surgir de su interior. Por una fracción de segundo, los ojos se le ponen de color plateado y su mente se despeja, pero inmediatamente vuelve en sí. Esto fue imperceptible hasta para él mismo.
-Tienes razón, Aioros… Le prometí a Saori que salvaría este mundo, y eso es lo que haré, ahora es mi deber… ¡Tengo que volver! -Comenta Goku.
-Aprovecha la elección de la constelación de Sagitario una vez más… El poder es tuyo, ¡lograrás salir victorioso de esta Gran Odisea! -Exclama Aioros, al mismo tiempo que su armadura brilla, iluminando todo alrededor cada vez más, hasta no dejar ver nada, y con un Goku contemplando dicho despliegue de luz y pareciendo ser absorbido por ella.
De vuelta al campo de batalla, Gohan ya se preparaba para usar Excalibur en su única oportunidad que tenía que hacerlo, esperando con esto causarle un daño importante al dios-demonio.
-ES TU HORA, HIJO DE GOKU… TE LIQUIDARÉ RÁPIDO PARA QUE NO ME ESTORBES MÁS NI RETRASES MIS PLANES. ¡TOMA ESTO!
Anshoyda acumula energía a gran velocidad, para formar con las dos manos una esfera de ki negro que suelta algunas descargas eléctricas ocasionalmente. Acto seguido, apunta y se la dispara al hijo de Goku.
Gohan no tiene más opción que preparar Excalibur, esperando que la espada sea lo suficientemente fuerte como para cortar el ataque y además hacerle daño a Anshoyda.
-Demonios… Tengo que hacerlo ahora…
¡Excalibur!
El hijo de Goku aumenta hasta donde puede su ki, lanzando el mandoble con el brazo. Excalibur se genera y corta en dos la esfera de energía oscura, para que se deshaga en el proceso. El corte sigue su paso a gran velocidad, Anshoyda se da cuenta de esto y hace aparecer su báculo para detener Excalibur confiado en que será suficiente, pero el mandoble es tan fuerte que parte el báculo, cosa que el dios no esperaba. Dicho acto amortiza Excalibur, pero Anshoyda aún recibe lo último del corte, lacerándole ligeramente el pómulo izquierdo, haciéndole sentir algo de ardor, lo cual le enfada.
-¡MALDITO, ME HAS HERIDO! ¿CÓMO TE ATREVES? ¡VAS A MORIR!
Anshoyda se mueve a gran velocidad, ya superior a la luz, para propinarle un severo rodillazo a Gohan, haciéndolo que se doble, luego lo remata con un derechazo que lo manda a rebotar por toda la playa y finalmente a estrellarse en unos muros cercanos.
Acto seguido, el dios demonio se eleva por los aires, decidido a lanzar un poder para acabar con todos en la playa de una vez, pero se da cuenta de algo: a diferencia de sus heridas anteriores, la cortada de su cara no estaba sanando rápidamente.
-Oh no… Ese monstruo va a… -Comenta Ban, con temor.
-¡Va a lanzar un ataque definitivo! -Exclama Marin.
-¡No puede ser, va a terminar con todo alrededor si lanza eso! -Esto lo exclama Geki, percibiendo que la energía de Anshoyda se estaba yendo a niveles altamente descomunales.
-¡Es el fin! -Grita Ichi.
Milo y los demás solo alcanzan a observar la escena, sin atinar a hacer algo debido a las facultades en las que se encontraban. Anshoyda, por su parte, estaba ya preparando una esfera de ki negro muy grande, con la cual pretendía destruir todo el continente americano.
-¡ME HAN HECHO ENFADAR! ASÍ QUE LES VOY A DAR UNA LECCIÓN, DESTRUIRÉ ESTE CONTINENTE AHORA MISMO, ASÍ VERÁN QUE YO NO ESTOY JUGANDO… ¡YO SOY DESTRUCCIÓN Y TERROR, MALDITOS! -Grita el dios, con su voz cavernosa.
Los cielos comienzan a generar nubes negras y terribles rayos que resuenan en toda la costa. El mundo se estremece por la energía del dios-demonio, se empiezan a dar temblores y el agua a alborotarse demasiado, si esa zona estaba tranquila a pesar de lo que Poseidón estaba causando, ahora se había vuelto un auténtico desastre.
El escenario es totalmente caótico y apocalíptico.
La gente de los alrededores mira con mucho miedo desde lejos y se cuestionan el haber dado su energía para realizar la Genkidama, que aparentemente falló.
-¿Dimos nuestra energía para nada?
-¡Oh dios! ¡Vamos a perder!
-¡Nuestra energía fue desaprovechada, no funcionó de nada!
-¡Tengo miedo!
-¡El mal y la oscuridad reinarán en este mundo!
-¡Sálvanos Superman!
-¡Ya te dije que Superman no existe!
-¿Entonces quién nos salvará?
-Shaka, ¿sigues ahí?
-No contesta… ¿Acaso nos abandonó?
-¡Se ha ido, y los buenos han perdido!
-¡Oh no! ¡Dios mío, ten piedad!
Poco a poco, se estremece todo Brasil, y el resultado de este estremecimiento empieza a llegar a los países colindantes.
-Maldita sea, si tan solo hubiéramos tenido más tiempo… Athena, perdónanos, esto se nos salió de control, francamente no pensé que hubiera un enemigo así de poderoso… -Comenta Milo, resignado, sabiendo perfectamente de lo que Anshoyda podía llegar a ser capaz, y el destruir América iba solo a ser el primer paso.
-DESTRUIRÉ GRAN PARTE DE ESTE MUNDO, PERO NO IMPORTA, AÚN QUEDARÁ MUCHA GENTE QUE SE HINCARÁ ANTE MÍ Y VIVIRÁ EL TERROR QUE ESTOY PLANEANDO IMPONER… MUERAN TOD… ¿QUÉ…?
El dios demonio no termina la frase. En ese instante, siente como su cuerpo no le responde por completo.
-¿QUÉ DEMONIOS SUCEDE?
Aparece una figura en la costa, se trata de un caballero dorado de cabellera rubia y larga.
-¡No ganarás hoy, te lo aseguro! ¡Tesoro del Cielo al máximo!
Shaka había llegado al campo de batalla, y estaba ejecutando su técnica. No estaba totalmente recuperado, pero había trascendido su cosmoenergía para elevarla al infinito y poder realizar su más poderosa técnica, aunque sabía perfectamente que eso no iba a derrotar a Anshoyda.
-¿TÚ? ¿SE PUEDE SABER A QUÉ HAS VENIDO? ¿ES QUE NO PUEDEN ACEPTAR SU DERROTA? PERO ESTÁ BIEN SHAKA, ME AHORRASTE IR A MATARTE EN EL SANTUARIO… -Comenta Anshoyda, exasperado.
-No ganarás… Te lo aseguro, demonio. Tu lugar no es en este mundo, nunca lo ha sido y nunca lo será… ¡Ahora, Vegeta!
-¡El Resplandor Final!
Vegeta había resurgido, se había transformado en Super Saiyajin 2 y con la armadura de Cáncer aún puesta, ya había comenzado a realizar su técnica, para lanzársela al dios-demonio. En cuanto Shaka le grita, el saiyajin se la dispara a Anshoyda, aunque el saiyajin tampoco estaba al cien por ciento, pero se había recuperado un poco gracias a la armadura dorada y a que había tenido una visión donde habló con Máscara Mortal, quien lo había exhortado a seguir adelante. -"¡Más vale que te levantes, haragán, y aproveches mi armadura!" -le había dicho el finado caballero de Cáncer al príncipe. -"Tú no me das órdenes, gusano!" -Había respondido el saiyajin, para que Máscara Mortal le enseñara el dedo medio riéndose de él, y luego desapareciera, en ese momento Vegeta había despertado.
-¿TÚ TAMBIÉN, VEGETA? DEBÍ ANIQUILARTE DESDE HACE UN BUEN RATO YA, PERO NO TE PREOCUPES, LO HARÉ AHORA MISMO. -Esto lo dice Anshoyda, sintiéndose ligeramente agobiado por los dos ataques que estaba recibiendo, pero que funcionaban de forma sincronizada: El Tesoro del Cielo no le permitía moverse ya libremente, mientras que el Resplandor Final lo mantenía a raya. Dichos ataques lo habían tomado por sorpresa y con la guardia baja.
-¡Gran Cuerno!
Es el turno de Aldebarán, quien aún adolorido y muy mermado en sus energías, también había reaccionado y puesto de pie; el espigado caballero eleva su cosmoenergía y lanza nuevamente su ataque.
-ESTO DEBE SER UNA BROMA JAJAJA… -Anshoyda ríe al ver que Aldebarán también se levanta y ataca.
-Crystal Wall!
Mu es quien ahora había hecho su técnica, pero dándole una interesante variación: esta vez la usaba para reforzar el Tesoro del Cielo y seguir manteniendo a Anshoyda inmovilizado en una especie de cubo hecho tanto de mandalas orientales, como de paredes cristalinas doradas.
-MU DE ARIES… Y DÉJENME ADIVINAR, FALTA…
-Lightning Bolt! -Aioria no deja terminar la frase al dios-demonio, lanza su poderoso ataque aunque no tiene el nivel que tendría si estuviera en plenas facultades, pero su técnica complementa la de Vegeta y Aldebarán, para seguir conteniendo al dios-demonio.
-¡Nuestros amigos están vivos! -Exclama Marín, con júbilo. Todos los demás caballeros y guerreras se alegran al ver esto.
Milo, al ver que sus amigos están haciendo un esfuerzo descomunal con lo último de sus energías, se siente apenado y a la vez con la obligación de hacer algo, y aunque ya no puede dar más, saca fuerzas de flaqueza y eleva su cosmo, para realizar su técnica estratégica, con la cual ayuda a Mu y Shaka en la parte de neutralizar a Anshoyda.
-¡Restricción!
Mu y los demás ven a Milo, y asienten con la cabeza, en señal de aprobación y reconocimiento a su amigo, y con esto ya daban por olvidado lo sucedido en el Santuario cuando el caballero de Escorpión fue poseído.
-Masenko! -Gohan se había levantado también, para lanzar su ataque, aunque estaba muy golpeado y cansado, le animaba el sentir las energías de los demás y descubrir que estaban vivos.
-¡JAJAJAJA! ASÍ QUE TODOS USTEDES TENÍAN TODAVÍA ALGO DE ENERGÍA Y VOLUNTAD... MUY BIEN, DE HECHO YA LO SABÍA, PERO ES INTERESANTE VER HASTA DÓNDE PUEDEN LLEGAR. AUNQUE DÉJENME PREGUNTARLES, ¿QUÉ PRETENDEN CON ESTO? BASTA CON QUE ELEVE MI KI AL MÁXIMO PARA DESHACERME DE SUS ATAQUES, QUE NI SIQUIERA ESTÁN AL CIEN POR CIENTO… ¿ACASO ES UN FINAL POÉTICO PARA SUS PATÉTICAS VIDAS? -Cuestiona Anshoyda, burlonamente.
-Claro que no, maldito… Esto no es para intentar vencerte, es para algo que no ves venir… -Comenta Mu.
De repente, todo el escenario brilla intensamente con una luz casi cegadora, lo cual le molesta demasiado al dios-demonio.
-¿Qué es eso…? -Pregunta Ban.
-No es eso… Es alguien… -Responde Geki.
-¿Quién es entonces…? -Ahora quien pregunta es Nachi.
-¡Es… Es él! -Responde June, emocionada al sentir la presencia de aquel hombre.
La luz intensa se empieza a concentrar en un solo punto, para ir formando una silueta humana brillante. Cuando toda esa luz merma poco a poco, se puede ver a Goku, vistiendo la armadura dorada de Sagitario nuevamente, con arco y flecha en mano, pero rodeado de una energía blanca muy poderosa la cual fluía por todo su cuerpo, pero se concentraba en gran parte en la flecha.
-NO… TÚ… ¡NO PUEDE SER! -Exclama Anshoyda, y ahora cambiándole el rostro a preocupación por el intenso poder que sentía y por el mal presentimiento que esto le ocasionaba. En eso, el demonio se toca el pómulo y puede ver que la herida que previamente le había hecho el mandoble de Excalibur no había sanado; el demonio ve sus dedos manchados de su misma sangre. -"No puede ser… Ese muchacho… Lo recuerdo, rompió mi báculo…"
-¡Ahora, Goku! -Gritan los caballeros dorados a coro.
-¡De prisa, Kakaroto! -Es Vegeta quien le grita a su compañero.
-¡Házlo, padre! -Gohan grita, feliz de ver a su progenitor con vida.
-¡Esto es por Athena, por los caballeros dorados, por los saiyajins y por todo este mundo!
¡Tomaaaaa!
Goku grita estas palabras y acto seguido dispara la flecha de Sagitario, la cual evidentemente llevaba la energía de la Genkidama concentrada en ella.
FIN DEL EPISODIO 46
