Episodio 47: EL FINAL DE UNA GRAN ODISEA, PERO… ¿OLVIDADO?

-¡Tomaaaaa!

Goku dispara la flecha dorada de Sagitario, no sin antes haber concentrado toda la energía pura de la Genkidama en ella. Al parecer, la implosión anterior no consumió la energía de la tierra ni de los humanos, ni mucho menos terminó con Goku, más bien, dicha energía se diseminó y se resguardó momentáneamente en los alrededores. Luego, la armadura de Sagitario protegió a Goku cuando este cayó al agua, es cuando el saiyajin tuvo la visión en la que habló con Aioros. Al despertar, la energía de la Genkidama volvió a concentrarse en un punto, pero esta vez en el cuerpo de Goku, quien la pudo resistir de forma efectiva gracias a la armadura dorada, que lo había vestido una vez más.

Ahora, Goku había tenido la ocurrencia de concentrar toda la energía en la flecha de Sagitario y dispararla a máxima velocidad, de modo que Anshoyda no pudiera esquivarla o detenerla.

La flecha de Sagitario se agranda a medio camino, brillando con más intensidad que nunca. Anshoyda no tiene tiempo para hacer algo, aunque puede ver la flecha, gracias a los ataques combinados de caballeros dorados y saiyajins para contenerlo e inmovilizarlo, no puede reaccionar a tiempo.

-¡NOOOOO! ¡AAAAAAAGH...!

La flecha se le clava en el pecho, haciendo al demonio sentir un dolor que nunca antes había experimentado.

Anshoyda recuerda el pasado, su vida en el mundo inverso de los Makaioshins, el cómo un demonio mayor a él, pariente suyo, llamado Demigra, siempre lo menospreció y lo consideró inferior a él, desde que eran muy jóvenes. Tuvieron algunas batallas en las cuales nunca pudo ganarle, porque Demigra podía acceder a otro nivel de poder que él no lograba alcanzar en esos entonces.

Luego, aprovechando que Demigra fue aprisionado por la Suprema Kaioshin Chronoa en la prisión llamada Grieta del Tiempo, Anshoyda se fortaleció y en secreto logró forjar un ejército de demonios y otros Makaioshins menores, con el cual se quiso apoderar del mundo normal, empezando en el séptimo universo de Dragon Ball, ultimando a los Kaioshins de esa época, quedando con vida solamente Ro. Pero al final, gracias al sacrificio de los amigos del Supremo Kaiosama ancestral, a Anshoyda también lo terminaron aprisionando, sólo que con él lo hicieron en otro universo de una realidad distinta, el universo de Saint Seiya.

-MALDITOS… ¡MALDITOS SEAN TODOS! EN ESPECIAL TÚ, GOKU…

Anshoyda sentía que el dolor en su pecho aumentaba, así como sus energías se iban perdiendo y también tenía una horrible sensación de que su cuerpo iba a empezar a deshacerse en cualquier momento. Además, era tanta su frustración y coraje de haber estado tan cerca de lograr su cometido, sin conseguirlo, aún se le hacía difícil creer y aceptar que estaba siendo derrotado, cuando unos momentos antes parecía tener el control de todo.

-UN DÍA VOY A VOLVER… ¡Y ME VOY A VENGAR DE TODOS USTEDES! SERÉ MÁS FUERTE, TRASCENDERÉ UNIVERSOS Y VENDRÉ A COBRARME ESTA HUMILLACIÓN, Y SI USTEDES YA NO ESTÁN, LO HARÉ CON SUS DESCENDIENTES… ¡YA LO VERÁN!

-¡Es hora de que desaparezcas, demonio! ¡Tu lugar no es aquí! -Comenta Aioria, con tono firme y alto.

-Y si vuelves… Te aseguro que te estaremos esperando para hacerte pedazos nuevamente, ¡maldita sabandija! -Esto lo dice Vegeta, también en un tono fuerte.

El cuerpo de Anshoyda se retuerce de forma grotesca, y de repente, se puede ver también a Behemoth en su forma espectral, quien parecía querer escapar del del dios-demonio, pero la flecha clavada que seguía brillando intensamente por la energía pura con la cual fue creada se lo impide, para que por fin, la bestia se esfume poco a poco cediendo a dicha energía, haciendo una mueca de dolor y dando un alarido final.

-Ese era… ¡Behemoth! -Comenta Nachi.

-Ahora se ha ido… Su horrenda cosmoenergía desapareció por completo… -Replica Marín.

En ese momento, Anshoyda comienza a volver a su forma original, y entonces su cuerpo procede a deshacerse poco a poco.

-No, demonio, tú no volverás…. ¡Los Seis Mundos Samsara! -Grita Shaka, mientras efectúa su técnica.

-¿Qué…? ¡Noooooooo! -Grita Anshoyda, aterrorizado, intuyendo lo que le esperaba.

-Tu alma se irá directamente al cielo, serás convertido en un ser insignificante sin poder alguno y vagarás en campos inmensos y eternos… -Esto lo dice Shaka, ejecutando su técnica.

-¡Aaaaaaaghhh! El cuerpo de Anshoyda se deshace por completo, ahogando un grito terrorífico al final.

El alma del dios-demonio, tal como lo dice Shaka, es transportada a una región apartada en el cielo y convertida en una pequeña oruga, que efectivamente, ya no tiene ningún poder y su energía apenas le alcanza para moverse muy lentamente y buscar alimento y agua, vagando en campos inmensamente grandes en los que su alma en forma de gusano es un ser demasiado diminuto, y que nunca podrá terminar de recorrer, así pase una eternidad. [al final, sí se convirtió en una sabandija de verdad…]

Cuando todo pasa, las cosas comienzan a calmarse poco a poco. El cielo permanece nublado y la lluvia vuelve a caer, efecto de lo que estaba causando Poseidón que había alcanzado todo el mundo, aunque dicho efecto estaba mermando puesto que los caballeros de bronce que estaban peleando contra los generales Marinos estaban ganando terreno y ya casi destruían todos los pilares marinos. A pesar de la lluvia, la luz del amanecer comenzaba a ser visible en esa zona.

En el universo de Dragon Ball, El SK Ro y Kibito/Shin ya habían visto los resultados finales. Ambos estaban bailando, tomados de las manos, sonrientes y felices.

-Aún no lo puedo creer… ¡Lo lograron! ¡Ganaron! ¡Siii! -Exclamaba Ro, con júbilo.

-¡El señor Goku, el señor Vegeta y Gohan son sorprendentes! ¡Y los caballeros dorados también son guerreros grandiosos! -Esto lo dice Kibito/Shin, muy contento.

-¡Y ese pesado de Anshoyda ha recibido un castigo justo! Por fin mis amigos y maestros están vengados… ¡Ya no volveremos a lidiar con ese malvado nunca! -Comenta Ro.

Ambos SK siguen bailando, muy felices.

La escena vuelve al universo de Saint Seiya.

-Se terminó… -Susurra Goku, bajando las manos y descendiendo a la costa, buscando relajarse.

Gohan, como puede, llega a donde está su padre, a quien abraza de forma lateral, como un abrazo a un amigo.

-¡Lo lograste, papá! -Comenta el saiyajin mestizo.

-Jeje… No hijo, fue esfuerzo de todos. Los caballeros dorados son guerreros increíbles, sin ellos, no hubiéramos podido vencer a ese sujeto… -Le responde el saiyajin bueno a su hijo, con un gesto de calma y a la vez de felicidad, típico en él cuando ya terminaron una pelea y salieron victoriosos.

Poco a poco, todos se acercan.

-De verdad… ¿Terminó? -Pregunta Aldebarán.

-Sí, amigo, ha terminado, por fin... -Le responde Aioria.

-Aioria… Mu… Shaka… Aldebarán… Milo... Amigos, ¡han vencido! -Esto lo exclama Marín.

-Ustedes también hicieron su parte… Y me alegra ver que Milo los guió eficientemente. -Contesta Mu, mirando al susodicho, quien sonríe y asiente con la cabeza en señal de acuerdo.

-¡Goku! ¡Estás bien! -Exclama June acercándose al saiyajin, estaba a punto de abrazarlo, cuando se da cuenta de que todos estaban mirándola, por lo que se detiene, se sonroja y se aleja un poco con la cabeza gacha, totalmente apenada.

Todos miran la escena y sonríen, a excepción de Vegeta, quien, a pesar de estar cerca del grupo, mantenía su distancia y a diferencia de los demás, no estaba sonriendo, tenía su clásico gesto frío, aunque calmo.

Un grupo de personas que habían permanecido escondiéndose y viendo los hechos salen de su escondite, y se intentan acercar unos metros al grupo de guerreros. Uno de ellos, un chico, muy temeroso se dirige a los caballeros.

-Oigan, señores caballeros… disculpen… ¿Qué sucedió…? ¿Acaso, ganaron…? -Pregunta el joven.

-Sí… Hemos vencido al mal, amiguito, ¡pasa la buena noticia! -Le responde Aldebarán, sonriente, pues entendía perfectamente el portugués, gracias a su origen brasileño

-¿En serio…? ¡Sí! ¡Ganamos!

El grupo de muchachos se alegra y rápidamente empiezan a pasar la noticia. En cuestión de minutos, el mundo se enteraba que habían podido vencer al dios-demonio.

Todos los países empiezan a festejar la victoria, a pesar de que la intensa lluvia seguía cayendo en la mayoría del planeta.

En Asgard, la gente aunque cansada, celebra, ya enterados de la victoria sobre el dios-demonio.

-Flare… ¡Lo lograron! ¡Vencieron al mal! -Exclama Hilda, gustosa.

-¡Sí, Hilda! ¡Qué felicidad! -Contesta la otra joven.

En el Santuario, igual todos los peones y aspirantes celebraban.

-¡Los caballeros dorados son los mejores guerreros del universo! -Exclamaba uno de ellos.

-¡Sí, lo son! ¡Gracias Shaka, Aioria, Milo, Mu, Aldebarán y maestro Dohko! -Grita jubiloso otro aspirante.

En el castillo obscuro, Pandora se sienta en un sillón al parecer muy cómodo, cruza la pierna y se sirve una copa de vino; da un sorbo y sonríe, relajada.

-Hmm… Menos mal. Bien hecho, caballeros… Ahora tómense un descanso, porque un reto más grande viene para ustedes cuando mi dios Hades despierte y sus espectros vengan a la tierra. Y aunque esos guerreros de otro mundo los ayuden, no serán capaces de detenernos… En especial si logramos liberar a Hypnos y Thanatos y les pido que vengan para que peleen contra ellos… -La chica sigue tomando vino, ya en absoluta relajación [no confiaba en que los espectros y jueces del infierno pudieran vencer a los saiyajins, eh? XD].

De vuelta al escenario principal, todos seguían reunidos.

-Ya no siento ninguna cosmoenergía negativa, al menos aquí en la superficie... -Comenta Marín.

-Aunque Seiya y los demás siguen peleando en el fondo del mar, pero por ahora no sabemos exactamente cómo van las cosas… -Esto lo dice Aioria.

-Es cierto... ¡Saori! ¡Tenemos que ir a ayudarla! -Es Goku quien exclama esto, decidido a ir a ayudar a Athena.

-No, Goku. No es posible. -Responde Mu.

Todos quedan en silencio y con la interrogante, al escuchar las palabras del caballero de Aries.

-Mu... Saori, o quiero decir, Athena se comunicó conmigo, me ayudó mucho cuando lo necesitaba e incluso brindó un poco de su energía para la Genkidama, gracias a ella pude terminarla a tiempo… Ella está en peligro, pero si vamos, podremos ayudarla a terminar con ese dios del mar… -Refuta el saiyajin bueno.

-Mu tiene razón, Goku. No es posible que vayamos. Esa pelea es de Seiya y los demás, ellos tienen que salir airosos de tal y tenemos fe en que así será. Antes de que todo esto sucediera, nosotros ya teníamos estrictas órdenes de no abandonar el Santuario ni ir al mundo marino, tuvimos que actuar porque la llegada de ustedes fue sorpresiva (aunque Shaka ya había intuido algo pues tuvo sueños premonitorios) y Adrastos empezó a actuar bajo las órdenes de Anshoyda, además de que los guerreros Persas fueron despertados y que demonios inesperados fueron traídos a nuestro mundo, y tuvimos que pelear contra ellos. Luego Behemoth fue liberado y ya sabemos el resto. -Comenta el caballero de Virgo.

-Honestamente, toda esta situación nos tomó algo desprevenidos, pero afortunadamente ustedes pelearon de nuestro lado. Gracias a Athena que no siguieron el deseo de Anshoyda, que era que pelearan contra nosotros a muerte… -Esto lo dice Mu.

-Esta situación en parte fue responsabilidad de ustedes, Goku, Vegeta y Gohan, es por eso que tuvimos que encarar a estos enemigos juntos, unos eran de nuestro mundo, pero el que inició todo era proveniente del mundo de ustedes. Empero, la pelea contra Poseidón ya no les corresponde lucharla, puesto que ese es un dios de este mundo. -Replica Shaka.

-Pero… ¡Mu! ¡Shaka…! -Exclama Goku, sin muchos argumentos, pero aún con deseos de ir a ayudar a Athena.

-¡Basta, Kakatoto! Si estos enlatados ya no quieren ayuda, que así sea. Nosotros deberíamos ir buscando la forma de volver a nuestro mundo. -Vegeta dice esto en voz alta, dirigiéndose a Goku, con su tono clásico de molestia.

-Dime una cosa, Mu… ¿Desde cuándo tenemos esa orden de no intervenir con lo que está pasando en el mundo marino y tampoco ayudar a Seiya? -Pregunta Aioria a su amigo.

-Discúlpame, Aioria, apenas se los íbamos a hacer saber, pero esta situación y todas las peleas que desencadenó se interpusieron; el plan era que nos reuniéramos todos en el Santuario y habláramos de esto. Son órdenes directas del maestro Dohko… -Replica Mu.

-¿Órdenes directas? ¿Con qué objeto…? ¿Quedarnos en el Santuario sin hacer nada? Somos los caballeros más fuertes y no podemos actuar… -Esto ahora lo cuestiona Milo.

-Amigos, amigos, por favor… Hablaremos de esto después. Lo realmente importante es que acabamos de tener peleas muy difíciles y hemos salido airosos... Hemos podido vencer a un enemigo que era realmente temible. ¿No les da gusto eso? -Aldebarán es quien dice esto en un tono conciliador, tratando de evitar algún posible roce.

-Eso es cierto. Aioria, ¡peleaste formidablemente! -Esto lo exclama Geki.

-Sí, caballeros dorados, ¡son increíbles! Maestro Aldebarán, ¡es usted muy fuerte! -Es Jeneth quien comenta esto, con alegría.

-Jejeje… Hola Jeneth, es bueno verte bien, sana y salva, aunque sin máscara…

-¡Perdón maestro, es que se rompió en la pelea! -Responde Jeneth, algo apenada.

-Y tú, Vegeta… Hiciste un gran trabajo, eres un hombre admirable y un gran guerrero… -Marín se dirige al saiyajin, cerrándole el ojo que se dejaba entrever a través de su máscara rota. El príncipe se sonroja y no sabe cómo reaccionar, sólo pone una cara graciosa de incomodidad y vergüenza.

Los caballeros de bronce y las guerreras se acercan y dan las manos a los saiyajin, quienes responden, sonrientes (excepto Vegeta) reconociendo el esfuerzo mutuo. Los caballeros dorados observan también, con gesto de satisfacción.

Pero en eso, Goku deja de poner mucha atención, se aleja un poco y voltea mirando al mar, tratando de rastrear la energía de Athena, con toda la intención de llegar a ella usando la teletransportación.

-Lo siento, amigos. Pero Saori me necesita y tengo que ir a ayudarla; perdónenme si eso es interferir con algo que no debo, pero no puedo dejar que ella enfrente esto sola… -Comenta el saiyajin, sorprendiendo a todos y haciendo que queden en silencio.

En ese instante, Shaka se mueve velozmente ante él.

-Goku, sé que ahora ya somos amigos y te voy a agradecer por siempre que hayas peleado hombro a hombro con nosotros y salvado nuestro mundo, pero no puedo dejar que hagas esto. Por favor, detente, no te atrevas a ir… -Shaka se dirige al saiyajin con tono calmado, pero firme, y decidido a detenerlo si éste se decidía a hacer su movimiento.

-Shaka, te lo pido, no te interpongas en mi camino…. -Responde Goku, también con tono firme.

-Shaka no es el único que te puede detener, yo también te pido por favor que no vayas, Goku… -Ahora es Mu quien comenta esto, dirigiéndose al saiyajin firmemente.

-Así que los dos van a detener a Kakaroto… Bueno, tal vez yo cambio de opinión y ahora quiero ir con él, ¿también me van a detener a mí, enlatados? -Ahora es Vegeta quien se dirige a los dos caballeros dorados, motivado por la actitud retadora de ellos.

-No te metas en esto, Vegeta, tú ya hiciste lo propio. Ustedes ya no deben pelear más aquí… -Le responde Shaka al príncipe, con tono imperativo.

Todos los demás quedan observando la escena, totalmente anonadados. El ambiente se había vuelto nuevamente tenso en instantes.

-Oigan... ¿Ya vieron eso…? Ahí, en el cielo… -Comenta June, interrumpiendo el momento, oportunamente.

-¿En el cielo, dices…? -Responde Aioria, también volteando.

Cuando todos voltean, pueden ver flotando en el aire a un hombre delgado, espigado, de piel azulada y cabello blanco peinado de forma estrambótica, usando ropajes estrafalarios de color marrón y algunas bandas en negro, con rombos color blanco y uno color naranja. Un aro le rodea el cuello, pero sin tocarlo. Porta un báculo que sostiene con la mano derecha.

-Pero que… ¿Quien ese ese sujeto? -Cuestiona Vegeta.

-No detecto su ki… ¿Qué rayos…? -Esto lo dice Gohan.

-No puedo sentir su cosmoenergía… -Comenta Geki.

-No eres el único, yo tampoco puedo hacerlo… -Mu es quien afirma esto.

-Ni yo… Shaka, ¿qué tal tú? -Dice Milo.

-No… Nada… -Responde el caballero de Virgo.

-Oh no… Se parece al demonio que acabamos de derrotar… ¡No puede ser! -Esto lo dice Aldebarán.

-¿Qué…? ¡No! -Marín exclama, atemorizada.

Todos retroceden temerosos, no estaban seguros si lo que había dicho Aldebarán era cierto, pero el hecho de que no pudieran sentir ki o cosmo del recién llegado y que este tuviera incluso un tono de piel raro les preocupaba demasiado.

-¡Jojojojojo! Ay pero qué grosero es usted, caballero dorado. Yo no tengo nada que ver con ese Makaioshin que enfrentaron y vencieron, afortunadamente. Yo soy digamos de una naturaleza distinta, peculiar… -El individuo dice esto, dirigiéndose a Aldebarán, por su comentario previo.

Este hombre baja por fin y se posa en la playa.

-Pero qué bonito lugar. Qué bueno que no lo destruyeron por completo en la pelea... -Comenta dicho hombre.

-¿Quién diablos eres? ¡Responde ahora! -Es Vegeta, quien se dirige agresivamente a él.

El hombre sonríe de nuevo y camina hacia el grupo, quienes dan unos pasos para atrás, visiblemente atemorizados y totalmente a la defensiva, pues ya no tenían energías para seguir peleando.

-Ay pero no teman, parece que vieron a un demonio… Ah es cierto, que acaban de pelear contra uno ¡jojojojo!

-Por favor, díganos quién es usted y cómo llegó hasta aquí. Disculpe si reaccionamos así, pero considere que acabamos de tener una pelea muy difícil... ¿También viene del mundo de los saiyajins? -Pregunta Shaka, de forma respetuosa.

El caballero dorado no estaba seguro, pero se dirige con mucho respeto al recién llegado ya que tenía un ligero presentimiento de que éste era una deidad, y que también venía del mundo de Goku y Vegeta.

-Vaya, señor Shaka, tiene unos modales impresionantes y además, su percepción es sorprendente, superior al resto. Sí, está en lo correcto, vengo del mundo de estos dos saiyajins, mi nombre es Wiss.

-¡¿Queeeee?! -Cuestionan todos, casi a coro.

-¿Qué vienes de nuestro mundo? Eso es raro, nunca había oído hablar de ti… -Responde Goku, poniéndose la mano en la barbilla y pensando.

-Eso es porque no puede sentir mi energía y además, el universo es muy grande y el planeta donde vive usted está mucho muy lejos de donde vivo yo... Pero yo sí conozco todo de usted, de su hijo y del señor Vegeta. -Responde Wiss.

-¿Cómo dijo…? -Vegeta cuestiona esto, sumamente sorprendido pues nunca había visto a Wiss antes, ni oído hablar de él.

-Señor Wiss, ¿cuál es el proṕosito de venir a nuestro mundo? -Esto ahora lo pregunta Mu.

-Qué bueno que lo pregunta, señor Mu. Bien, les explicaré, pero antes que nada, déjenme felicitarlos por esta excelente pelea contra Anshoyda, ¡hicieron un gran trabajo juntos! Estuve viendo todo.

-¡¿Queeeee?! -Otra vez todos cuestionan esto a coro.

-Pero… ¿Cómo que viendo todo…? ¿En dónde o cómo...? -Pregunta Aioria.

En el mundo de Dragon Ball, en el planeta supremo, Ro había puesto cara de espanto y hasta cambiado de color al ver a través su esfera de cristal que Wiss había ido al lugar de los hechos, se había incluso quedado mudo y solo tartamudeaba por la impresión.

-Supremo Kaiosama… ¿Qué sucede…? ¿Quién es ese hombre? ¿Es acaso otro enemigo? -Pregunta Kibito/Shin, confundido por la actitud del anciano Kaio.

-¡Aaaaaaaah! ¡estamos perdidos! -Grita de repente Ro, en el momento que arranca a correr.

-¡Espere Supremo Kaiosama! No me deje con la duda, ¡dígame de quién se trata! -Pregunta Kibito/Shin, tratando de alcanzar a Ro, en una escena que era más bien cómica.

De vuelta al mundo de Saint Seiya, todos estaban realmente sorprendidos por lo que Wiss les afirmaba.

-Verá, señor Aioria, tengo la capacidad de poder verlo todo incluso en distintos universos y realidades. Yo sabía que Anshoyda estaba encerrado en este mundo y tarde o temprano saldría de su encierro. Ese era un Makaioshin muy problemático, si se salía de control, tenía que ser detenido, pero la persona que se podría encargar de él está, digamos… Tomando un largo descanso en estos momentos. ¡Por eso es bueno que ustedes hayan podido derrotarlo! -Comenta Wiss, sonriente y jubiloso.

-No entiendo nada, señor Wiss. Dice que viene de nuestro mundo, que tiene la capacidad de ver todo a través de universos e incluso pudo venir aquí al parecer por sus propios medios. ¿Quién o qué es usted? ¿Un dios, acaso? -Pregunta Gohan.

-Bueno joven Gohan, no puedo decirles exactamente, todavía no. Lo único que tienen que saber es que hay distintas jerarquías, y yo estoy por encima de los Supremos Kaiosamas que ustedes conocen… -Responde Wiss.

-¿Encima de los Supremos Kaiosamas...? -Cuestionan Goku y Vegeta, anonadados.

-¿Y cuál es su propósito al venir a nuestro mundo? -Pregunta Milo.

-Ah sí, quedamos en que les iba a explicar, ¡jojojojo!

Escuchen con atención.

Hace miles de años, Anshoyda se quiso apoderar de un universo, pero unos valerosos Kaiosamas tomaron la decisión de encerrarlo en un lugar donde no pudiera escapar como su último recurso para poder derrotarlo, ya que estaban perdiendo la guerra contra él. El asunto es que era necesario encontrar una buena prisión que además estuviera muy lejos, y en su búsqueda extrasensorial, encontraron una dimensión muy lejana que era perfecta para aprisionar a ese Makaioshin, una dimensión alterna y cercana a este mundo. Sin pensarlo dos veces y sin tener además mucho tiempo para analizarlo, procedieron a encerrarlo ahí, sin saber que eso podría tener consecuencias fuertes en el futuro. Anshoyda pudo encontrar, a través de todos los años que estuvo encerrado, pequeñas grietas con las cuales pudo ver y visitar temporalmente con su esencia otros mundos, y el primero con el que hizo contacto fue este. Como la prisión estuvo bien sellada, no podía escapar, pero el sello no era eterno y se debilitaba cada determinado tiempo. Por fortuna, una valerosa diosa de aquí conocida como Athena, se dio cuenta de esto y re-sellaba la prisión en la forma de un mortal cada vez que era requerido. Además de eso, la expiración del sello de la prisión de otro ser malvado de este mundo estaba por suceder, la bestia mitológica conocida como Behemoth, que también estaba encerrada y sellada. -Explica Wiss.

-Claro, ahora todo se aclara… Anshoyda aprovechó el tiempo de su encierro y se informó bien de las fechas, y de que su sello impuesto por Athena en esta era residía en Adrastos… -Comenta Mu.

-Es por eso que lo manipuló para que fuera su sirviente y poder mantenerlo cerca y bajo control. En realidad, pudo haber salido antes de su prisión provocando la muerte de Adrastos, incluso desde que era niño, o hasta de sus antepasados que le fueron heredando el sello sin saberlo desde la guerra Santa anterior, pero no lo hizo porque seguramente sabía que Athena y nosotros, los caballeros dorados que en esos momentos estábamos completos, podríamos vencerlo. Esto lo sé gracias a que pude ver lo que ese demonio quería hacer cuando me tomó bajo su control… -Esto lo dice Milo.

-Y porque también esperó que el sello de Behemoth expirara, sabiendo que Athena estaba ocupada con Poseidón y no podía refrendar dicho sello… Intentó controlar el poder de la bestia, e incluso terminó usándolo en sí mismo. -Completa Shaka.

-No conforme con eso, fue a nuestro mundo a usar las esferas del dragón, porque también sabía de la existencia de Broly, el legendario super Saiyajin. Si hacía que Behemoth usara a Broly como su recipiente, sería imparable… -Ahora es Gohan quien comenta esto.

-Sí que se volvió muy fuerte cuando usó su cuerpo… Pero, ¿por qué Broly pudo revivir, Gohan? Recuerdo que con un Kame Hame Ha lo mandaron al sol tú y Goten. -Pregunta Goku (él ayudó desde el más allá, pero no lo dice).

-No era Broly en realidad, papá. Era un clon creado a partir de un rastro de su sangre, hecho por un tipo sin escrúpulos, pero Trunks, Goten y Krilin se encargaron de destruirlo, el problema es que como ese clon murió en la tierra, Anshoyda pudo revivirlo sin complicaciones. -Contesta Gohan.

-Pero… No entiendo, si Goku y Vegeta venían a este mundo, seguramente no vendrían a tratar de asesinarnos, tarde o temprano nos terminaríamos aliando para pelear juntos, pues no son de naturaleza malvada… -Este comentario es hecho por Aldebarán.

-Tiene razón, señor Aldebarán. La finalidad de Anshoyda era que Goku y Vegeta pelearan contra ustedes, aunque sabía que no se matarían entre sí, confiaba en que quedarían muy debilitados por el gran despliegue de poder en sus batallas. Además, al estar ellos dos aquí, su mundo quedaría desprotegido, así podría asaltarlo sin muchos problemas y apoderarse de él una vez que terminara con sus planes en este universo. Cuando vio que el plan no salió como esperaba, trajo a otros Makaioshins menores a pelear contra ustedes y tratar de eliminarlos, mientras que sus otros aliados, los Guerreros Persas, se encargarían del señor Goku y el señor Vegeta, para eso los despertó en esta era. -Vuelve a explicar Wiss.

-Vaya… Sin duda fue un plan muy elaborado, pero qué bueno que pudimos detenerlo y echarle a perder sus intenciones. -Esto lo dice Aioria.

-Cierto, y lo hicimos juntos, peleando en equipo. -Es Goku quien comenta esto.

-También los Supremos Kaiosamas hicieron lo suyo desde nuestro mundo… -Comenta Gohan.

-Es cierto, si no te hubieran mandado con las semillas del ermitaño, tal vez no hubiéramos podido pelear contra Anshoyda. -Mu complementa.

-Y ahora que todo ya se ha aclarado, es importante lo que les diré ahora.

Los señores Goku y Vegeta no debieron venir aquí, puesto que su universo y éste son planos existenciales de realidades muy lejanas y distintas. El que gente de una realidad universal vaya a otra, genera un desequilibrio muy fuerte y rompe muchas reglas entre universos y realidades impuestas por deidades. Ahora mismo dicho desequilibrio todavía no es preocupante, pero está creciendo conforme el señor Goku y el señor Vegeta permanecen aquí, es por eso que debo llevarlos ahora mismo de regreso a su mundo. -Wiss nuevamente da la explicación.

-Pero… Wiss… -Goku estaba a punto de decirle que quería ayudar a Athena.

-Sé lo que quiere hacer, señor Goku, pero lamento decirle que no es posible. Si usted interfiere en esa pelea, el desequilibrio se acelerará muchísimo y alterará incluso las líneas temporales tanto de este mundo, como del de ustedes. Tal y como se lo dijeron los caballeros dorados, esa pelea ya no le corresponde a usted. Las cosas deben seguir tal y como el destino está escrito, no pueden ser cambiadas y mucho menos por la interferencia de seres de otros universos. Aquí, el dios Poseidón debe ser detenido única y exclusivamente por la diosa Athena y sus caballeros. -Wiss explicaba esto ya con seriedad.

-Entiendo… Entonces creo que no hay nada que hacer… -Responde Goku, desanimado (aunque todavía con la intención de teletransportarse si es que lograba encontrar energía de Saori…)

-Goku, discúlpanos si fuimos agresivos al detenerte, pero debes confiar en Seiya, Shiryu, Hyoga, Shun, Ikki y Shaina. No los conoces, ellos son muy jóvenes, pero creeme, son muy fuertes y tienen una convicción muy grande. Te aseguro que Athena está en buenas manos y ellos saldrán triunfadores. -Le comenta Mu al saiyajin.

-Sí, Mu… Entiendo… Discúlpenme a mí por querer hacerlo. -Contesta Goku.

-Oye tú, si dices que eres más fuerte que los Supremos Kaiosamas y vienes de nuestro mundo, y además nos conoces, ¿por qué demonios no viniste a ayudarnos a pelear? Nos hubiéramos ahorrado muchas complicaciones… -Cuestiona Vegeta a Wiss.

-Ese es el problema, señor Vegeta… Yo no puedo interferir en ningún conflicto, mi posición es mantenerme siempre neutral en los asuntos de los mortales; lo siento jejejeje… -Responde Wiss.

-¿Qué dices…? -Vegeta se queda con la interrogante, sin saber qué más decir.

-Bueno, ya que todo está aclarado y resuelto, creo que es hora de cerrar este asunto, aunque antes…

Wiss dice estas últimas palabras, al momento que agita su báculo y de él sale una especie de luz energética que impregna rápidamente a todos los caballeros. Al momento que dicha energía los toca, sienten como sus fuerzas vuelven a ellos, sus heridas son curadas y el cansancio físico y mental desaparece.

-¡Por Athena, me he recuperado! -Exclama Geki.

-¡Yo también, ya no tengo ningún dolor ni herida! -Esto lo dice June.

-Esto es verdaderamente sorprendente… Comenta Milo, mirándose las manos y el cuerpo.

También las armaduras de todos son restauradas.

-¡Mi armadura, volvió a la normalidad! -Ahora es Ban quien dice esto.

-¡De igual forma la mía! -Dice Nachi.

-Pero… ¿Quién eres…? ¿Cómo eres capaz de esto…? -Es Aioria quien se dirige a Wiss.

-Ya se los dije, señor Aioria, soy un ser peculiar, ¡jojojojo! -Responde Wiss, de nuevo riendo. -Y ya que están recuperados, creo que ustedes los caballeros deben volver a ese lugar llamado Santuario, ¿cierto?

-Sí, señor Wiss. Tenemos que volver. Yo me encargaré de llevar a todos. -Responde Mu.

-De acuerdo. A ustedes, señor Goku, señor Vegeta y joven Gohan, los Supremos Kaiosamas les ayudarán a restaurar sus energías cuando estemos de vuelta en su universo, pararemos primero en el planeta Supremo. Les pido atentamente que se quiten esas armaduras y las devuelvan, y luego que vengan conmigo, es hora de irnos… -Wiss dice esto.

-Wiss, si me permites… Me despediré primero de mis nuevos amigos. Por favor, dame unos minutos. -Es Goku quien le pide esto al ángel.

-De acuerdo, señor Goku. Por favor, no tarde demasiado. -Le responde Wiss.

Goku voltea y ve a todos los caballeros, entonces sonríe.

-Caballeros dorados, de bronce y guerreras de plata. ¡Gracias! Ha sido una experiencia increíble conocerlos. Son unos guerreros increíbles y he tenido el honor de pelear contra ustedes y con ustedes, y de portar esta armadura que sin duda, nos ayudó mucho cuando más lo necesitamos. ¡Nunca olvidaré estas aventuras! -Comenta Goku.

Mu da un paso adelante.

-Goku, Vegeta, Gohan… Nosotros estaremos agradecidos con ustedes por siempre por haber tomado esta pelea como suya y habernos ayudado a salvar nuestro mundo. También ustedes son muy fuertes y sin duda, su poder no tiene límites. Puedo asegurarles que ha cambiado nuestras vidas el conocerlos. -Le responde Mu al saiyajin bueno.

-Enano… Lástima que no tuvimos oportunidad del segundo round, te hubiera enseñado un par de cosas más… -Esto lo dice Aldebarán dirigiéndose a Vegeta, quien por fin sonríe un poco.

-Je… Tienes suerte de que no pateara tu dorado trasero de nuevo, mastodonte… -Responde el príncipe de los saiyajin.

Todos ríen al escuchar esa conversación.

-Vegeta, sin duda eres todo un personaje. Tu esposa e hijos son muy afortunados de tenerte. Además eres un guerrero con honor, eso es admirable. Yo quisiera encontrar un hombre como tú; mi destino es incierto, pero una cosa es segura: no te olvidaré nunca… Gracias por tu ayuda. -Es ahora Marín la que le dirige estas palabras al saiyajin, quien no sabe qué responder al no estar acostumbrado a recibir este tipo de cumplidos.

-Sí, mujer… Tú también eres una gran guerrera, me recuerdas a las mujeres saiyajin. Sigue entrenando, vuélvete más fuerte, tienes potencial… -Responde Vegeta, algo frío, pero esforzándose por ser amable.

-Goku… Yo… -Balbucea June, acercándose al saiyajin, con la voz quebrándose.

-Dime, June. -responde Goku, algo extrañado y obviamente sin saber los sentimientos de la chica [nuestro Goku, tan inocente…]

-No, nada. ¡Gracias por todo! De verdad… Nunca me olvides, ¿de acuerdo? ¡Yo nunca lo haré! -Al decir esto, June se aleja un par de metros, agachada y sollozando un poco al punto de derramar algunas lágrimas, pero se aguanta con el fin de que nadie se dé cuenta, o al menos eso creía ella, por lo que finge una sonrisa.

-Mmmm… Esas dos estuvieron algo ocupadas con los saiyajins, eh? -Esto se lo comenta Milo a Aldebarán en voz baja y de forma algo intrigante, a lo que el caballero de Tauro solo sonríe. [Noooo… ¿A poco sí pasó lo que no tenía que pasar? ¡Ni yo me di cuenta en qué momento! XD]

-Goku, eres grande, gracias por contarme tu vida y por enseñarme que aún puedo dar más de mí… ¡Llevaré a cabo tus enseñanzas y me haré más fuerte! -Esto lo dice Aioria al saiyajin.

-Jeje… Sí, Aioria. ¡Gracias a ti, por todo! - Responde Goku, sonriente.

-Vegeta, no olvides que debes prepararte para alcanzar ese objetivo que tienes en mente. No cabe duda que lo lograrás. Has progresado mucho y seguirás haciéndote más poderoso con un entrenamiento adecuado. -Shaka es ahora quien dirige estas palabras al príncipe, quien también asiente en forma de respuesta.

-Gohan, vuelve a entrenar, tienes un gran potencial, muchacho… -Aldebarán es quien dice esto al hijo de Goku.

-Es cierto, Gohan. Puedes ser tan fuerte como tu padre, si te lo propones. Ayúdalo a defender tu mundo. -Mu es quien ahora le comenta esto al saiyajin mestizo.

-Sí, Aldebarán, Mu, lo haré... ¡Gracias por sus palabras! -Responde Gohan, reverenciando [pero no lo hizo hasta que Freezer le dio una paliza en su regreso, en Dragon Ball Super…].

-A nombre de mis amigos aquí presentes, y de Seiya y los demás, les agradecemos su ayuda y su entrega, guerreros de otro mundo… -Geki es quien se dirige a los saiyajins, haciendo una reverencia; Nachi, Ichi, Jeneth y Ban le preceden, también mostrando su respeto.

-Jeje… ¡Gracias a todos, de verdad! No sé si algún día volveremos a vernos… Nunca se sabe. -Responde Goku.

Los caballeros dorados le dan la mano por turnos a Goku y Gohan, luego le preceden los de bronce y las guerreras. Vegeta no le da la mano a nadie, pero sí les hace una señal de despedida parecida a la que le hizo a Trunks del futuro cuando éste ya se iba, además de que el saiyajin sonreía esta ocasión, levemente, pero sonreía.

-¿Listos, señores? Es hora de partir. -Pregunta Wiss, dirigiéndose a los saiyajins.

-Listo… ¡Aaaaaaah! -Goku expulsa su ki y con eso se quita la armadura de Sagitario en un instante, ésta se rearma inmediatamente, formando la majestuosa figura de su signo zodiacal. Vegeta y Gohan hacen lo propio con las armaduras que vestían, para que éstas también se rearmen. Luego las tres doradas salen volando velozmente, de vuelta al Santuario; al llegar, cada una aterriza en su respectiva casa.

-¡Vámonos! Haganme el favor de pararse aquí cerca mío, y no se asusten pues saldremos a una velocidad impresionante ¿de acuerdo? -Wiss les dice esto a los saiyajins, quienes ya estaban junto a él.

-¡Adiós, amigos! -Goku se despide por última vez de todos, alzando la mano. Gohan hace lo mismo. Vegeta sólo sonríe levemente, mirándolos, cruzado de brazos.

-¡Adiós, saiyajins! -Responde Mu.

-¡Adiós! -Dicen todos los demás caballeros y guerreras a coro.

-Una cosa más… Disculpen que les diga esto en este momento, pero no podrán tener recuerdos de lo sucedido. Al irnos, yo haré que ustedes olviden todo esto, pero las memorias quedarán en su subconsciente como prueba de que todo sucedió en verdad, y sólo en sueños es cuando podrán recordar estos hechos… -Comenta Wiss, dirigiéndose a los caballeros y guerreras, mientras un poder se empezaba a activar alrededor de él y los saiyajins.

-¿Qué dijo…? ¿Que olvidaremos todo…? -Cuestiona Aioria.

-¡No! -Exclama June.

-Es mejor así… -Responde Shaka.

-¿Cómo dices, Shaka? ¡Así no tendremos qué contar! -Responde Ichi, pero el caballero dorado no le contesta.

Los saiyajins también miran extrañados y con la interrogante a Wiss, pero no dicen palabra alguna; en ese momento se termina de activar el poder del susodicho, él y los saiyajins salen al cielo disparados a una gran velocidad, para perderse en el horizonte en segundos.

-Shaka… Todo esto es extraño. ¿Ese ser dijo la verdad? ¿Por qué tenemos que olvidar todo lo acontecido? -Es Aldebarán quien le pregunta esto a su amigo y compañero.

-Todo lo que nos dijo es totalmente cierto, pero él no quiso revelarnos su naturaleza, aunque yo ahora lo sé… Y creo que no me equivoco, amigos. Él es un ángel del universo de Goku y Vegeta.

-¿Un ángel...? -Preguntan los demás, casi al unísono.

En otro lado, ya en el espacio, Wiss vuela a gran velocidad con Goku, Vegeta y Gohan dentro de un poder de colores holográficos.

-Wiss… ¿Entonces ellos van a olvidar todo lo que pasó? ¡Qué mal! -Le comenta Goku al ángel.

-Así debe ser, señor Goku. El hecho de que puedan recordar todo podría causar situaciones difíciles y tener consecuencias inesperadas. Pero como se los dije, recordarán todo a través de sueños, el problema es que, por ser precisamente sueños, tendrán dudas si lo que sueñan es cierto o no, pero algo muy dentro de ellos les dirá que sí.

-Dígame, señor Wiss… ¿También nosotros olvidaremos todo? -Pregunta Gohan.

-¡Así es jojojo! De hecho les confieso algo, ustedes, yo y una persona más nos conoceremos hasta dentro de un año, pero no les daré más detalles… Es por eso que los tendré que hacer olvidar estos sucesos. Ustedes disculpen.

-¿Un año…? Y ahora que recuerdo, hace un momento dijiste que una persona que se podría encargar de Anshoyda no lo hizo porque estaba descansando, ¿es la misma que ahora acabas de mencionar? ¿Quién es? ¿Acaso es más fuerte que ese demonio y que nosotros? -Pregunta Goku, con mucho interés.

-Mmmm... Bueno, como lo olvidarán todo cuando lleguen a su planeta, se los diré. Esa persona es el dios de la destrucción llamado Bils, y sí, es mucho más fuerte que Anshoyda y que ustedes, ¡jojojojo! -Responde el ángel, con su típica risa.

-¿En serio? ¿Otro dios? ¡Qué emocionante! -Replica Goku, contento.

-¿Dios de la destrucción… ? -Vegeta puede recordar vagamente haber escuchado esas palabras alguna vez, en su niñez, pero sus recuerdos no son claros y no atina a decir algo más. Él y Gohan se quedan muy sorprendidos por lo que Wiss acaba de anticiparles.

El grupo sigue su camino por el espacio, hasta que llegan a una especie de agujero de gusano y ahí se internan, desapareciendo.

De vuelta al universo de Saint Seiya, todos están un poco confundidos.

-¿Dijiste un ángel? Pero si los ángeles no son tan poderosos… Creo -Contesta Aioria.

-No lo sabemos, al menos no sabemos nada de los ángeles de ese mundo. No lo sé bien porque obviamente no conozco ese universo, pero lo que intuyo es que ahí, las jerarquías funcionan de forma distinta. -Responde Shaka.

-Es cierto, por lo poco que pude ver mientras Anshoyda me tenía bajo su control y me mostró su mundo, ahí hay otro tipo de dioses y demonios, no son nada parecido a lo que nosotros tenemos aquí. -Es Milo quien explica esto.

-Bueno… El asunto es que ya todo terminó. Pero yo aún no olvido nada… ¿Habrá sido cierto lo que dijo ese ángel? -Comenta Aldebarán.

-No tengo idea, pero tenemos que volver al Santuario ahora mismo. Los llevaré, amigos… -Comenta Mu.

-Sí Mu, tienes que explicar eso de que no podemos ir a ayudar a Seiya y los demás… Digo, Goku no pudo porque ya no es su pelea, pero nosotros sí podríamos ir. -Replica Aioria.

-Ya hablaremos de eso, amigos… Vámonos. -Mu es quien dice esto.

June se queda mirando al cielo por un momento, a la dirección donde se fueron Wiss y los saiyajins. Marín se da cuenta de esto, y se acerca a ella.

-Lo sé… Esos dos son especiales, ¿verdad? -Le comenta Marín a la guerrera.

-¿Qué…? No, yo no…

-Vamos June, no finjas. Es más, te diré un secreto…

Marín le susurra algo a June relacionado con Vegeta.

-Marín, entonces tú también…

-Sí, pero eso quedará entre nosotras, OK? De todos modos, dicen que vamos a olvidar todo, entonces…

-¡Pero yo quiero recordar todo lo sucedido!

-Ojalá lo que dijo ese ser con respecto a que estos recuerdos quedarán al menos en nuestro subconsciente sea verdad… Si es así, estas vivencias quedarán en nuestros sueños al menos…. Anda, vamos.

-Sí…

Todos se acercan a Mu, se toman de las manos y en ese momento desaparecen. Cuando aparecen en el Santuario, Se despiden unos a otros, los caballeros dorados regresan a sus respectivas casas, mientras que Geki y los demás vuelven a sus moradas. Al llegar cada uno a su destino, solo ven una luz algo cegadora y sienten un sueño muy pesado al que ceden, duermen por unos diez o quince minutos, y al despertar, ya no recuerdan nada de lo que pasó.

FIN DEL EPISODIO 47

[próximamente: Final y Epílogo]