(Descargo de responsabilidad: No soy dueño de los personajes de Ranma ½ o Gintama y ya saben el resto).
Noche de tragos y besos
Abriendo la puerta de un bar que frecuentan los estudiantes de la academia un joven artista marcial con pésimo humor sin querer ver a nadie entra al recinto encontrándose con una cara conocida una hermosa joven de pelo lavanda y largo pero liso sentada en la barra concentrada en sus problemas bebiendo una botella de sake sosteniendo sus lentes con su otra mano.
- Hola. Saludo a su amiga Ayame Sarutobi o Sacchan para los amigos una de las chicas más populares de la Universidad del club de atletismo.
La peli lavanda puso su atención en el dueño de la voz - Hola.
- ¿Dónde está todo el mundo?
- Oh si Tama me dio las llaves para cerrar ¿Pero a ti que te pasa?
-Bueno creo que mi relación con Akane acabo. Anuncio Ranma dejando caer sus hombros con pesadez.
- ¿Que dices?
- Encontré a Akane teniendo relaciones con Ryoga en los vestidores.
- Oh Kami. Pronuncio Ayane ensanchando sus ojos apoyando sus manos en su pecho asombrada.
- Y aparentemente no soy no soy suficiente para esa marimacho según dijo ya que dice ella necesita a un verdadero hombre en su vida que Ryoga le da lo que quiere, no es todo una vez más me llamo pervertido y mujeriego.
- ¿Eso lo dices por la brigada prometidas? Pregunto Ayame teniendo pleno conocimiento de las fangirls locas obsesionadas con su amigo una de las razones porque Akane lo acusaba a pesar de ser inocente el destino lo impulsaba a meterlo en problemas ya que esas tres hacían todo lo posible para seducirlo y capturarlo en especial Shampoo actuando más como una puta y lo más descarado era que no perdía tiempo en seducir a los jóvenes hombres.
- Tu lo dijiste y lo peor esos tres imbéciles me siguen fastidiando aun cuando estábamos comprometidos, maldita sean nuestros padres y el compromiso arreglado.
- No puedo creerlo.
- Si por lo visto soy un idiota, voy a necesitar un trago. Se quejó el artista marcial yendo detrás de la barra sacando de los estantes una botella de sake poniendo vasos sobre la mesa.
- Debí verlo venir, quiero decir mira explica porque no quería verme los tres meses que intente acercarme se iba distanciando poniéndome excusas y estando de mal humor.
Ayame podía comprender su dolor, curiosamente iba a tener una cita con el chico del que está enamorada Sakata Gintoki tras sus intentos por fin consiguió que accediera a tener una cita con ella, se preparó emocionada con un lindo vestido azul peinando su cábelo lizo con un adorno de una mariposa, cuando acudió al punto de encuentro recibió una amarga sorpresa puesto que vio a cierto peliblanco hablando y coqueteando con su rival Tsukuyo alias la cortesana de la muerte alcanzando a oír que solo usaba a la Sarutobi para darle celos para luego irse con ella a su cita no sin antes tirar el collar que le había hecho como regalo en su último cumpleaños, la tristeza de la pelilavanda la llevo a entrar en el bar de la universidad.
- ¿Te enteraste de lo que paso con Gin-san? Pregunto con voz apagada inclinando un poco su cabeza.
Esta vez fue el turno de Ranma de dar su apoyo apoyando su mano en el hombro de su amiga – SI lo lamento mucho Sacchan, no tenía idea de que Tsukuyo haría eso.
- Como sea también debí haberlo visto venir, Otae y Kyubbei me dijeron lo mismo antes de acabar las clases pero no les hice caso, creo que ninguno le fue bien en esta noche. Comento con ceño firme mientras se servía dos copas de sake pasándole una a su amigo chocando sus copas antes de beber, en el tiempo que se conocen en el círculo de amigos desde que Shimpachi y Otae integraron a Ranma en el grupo había pensado que Ayame era hermosa pero viéndola así arreglada la palabra hermosa le quedaba muy corta.
- Que lastima por un momento pensé que te habías puesto ese vestido para mí.
- Oh cállate. Dijo golpeando cómicamente a su amigo en el hombro sacando de sus labios una risa, era algo que solo Ranma era capaz de levantarle el ánimo, sabiendo de antemano los sentimientos de Ayame por el Sakata y sus múltiples intentos por llamar su atención desde vestirse de enfermera o desnudarse y bañarse en chocolate y esperarlo dentro de su cuarto para darle una sorpresa algo que fue incomodo al ser Ranma quien entro buscando su laptop rojo como un tomate no pudo evitar ver a su amiga de pies a cabeza mientras esta con sus manos cubría sus pechos igual de sonrojada, una de las cosas que apreciaba de su amigo es que podías confiarle tus secretos y sabrías que están a salvo con él y se pregunta cómo tenía tres años de novia a Akane Tendo y se llevaban como lo peor, en verdad algo está mal.
Si era honesta cuando estaba tras Gintoki ella no evito pensar en lo bien parecido que es el primo de su mejor amiga algo que en repetidas veces Otae intento hacer de casamentera para que se unieran viendo lo bien que se llevan era normal pensarlo, no le caía bien Akane para su primo siendo una persona toxica y con esto de Ryoga mucho menos además de que en reiteradas ocasiones cada vez que tenían discusiones era Ranma el que salía agredido a pesar de ser el mejor artista marcial de Edo no lo excusaba de esas discusiones con un ojo morado, marcas de rasguños en su cara y algunas veces con un par de costillas rotas Ayame ya pensaba en el escándalo que su amiga haría cuando se enterara.
Kyubbei era un tanto más fría y reservada pero entre ella y Ranma habían buenos términos después de que la ayudo junto a Shimpachi tras una mala época luego de sufrir abuso de genero de parte de su novio Hijikata, pasado el año y con una nueva personalidad entro al equipo de Kendo de la escuela ascendiendo rápidamente en la jerarquía de rangos siendo una de los cuatro devas junto con Gintoki, Kendo, Okita y ahora Kyubbei.
- Oye no tienes nada que envidiarle, eres una persona agradable y gentil vamos cuantas chicas conoces que pueden lidiar con las porristas.
- Tenías que decirlo ¿Cierto? Se quejó Ayame consiguiendo la risa de Ranma formando un puchero fulminándolo con la mirada – no es gracioso.
- Esta bien fue cruel pero no habría pasado si los reemplazos del equipo de soccer fastidiara a tres integrantes de Diamond Perfume no pensé que Otae golpeara tan fuerte. Comento Ranma al recordar la vez que varios jugadores intentaron pasarse de listos con su prima sin contar con que es muy hábil en combate mano a mano lo suficiente para diezmar a los suplentes junto a las porristas que empeoraron las cosas se le sumaron Ayame y Kyubbei como apoyo culminando con los jugadores en la lista de lesionados por seis semanas en el hospital.
- Creo que ninguno de los dos tuvo una buena noche.
- Si es cierto a mí me usaron para darle celos a una perra y a ti te engañaron con uno de tus amigos, oye a los mejor a lo mejor eso resuelve el misterio de porque está embarazada de Ryoga.
- ¿Está embarazada de Ryoga? Maldita sea. Maldijo Ranma apoyando ambas manos en su cara caminando fuera de la barra tratando de pensar a lo que se acomoda en la mesa de billar frente a la pelilavanda decaído – Tres años… quiero decir hemos estado juntos tres años a pesar de las tonterías de nuestra familias y la de los demás y te consta que es así pensé que todo iba a salir bien, ahora me entero que está embarazada de ese imbécil debí estrangularlo cuando tuve la oportunidad. Comento Ranma ladeando su cabeza herido.
Parándose de su asiento Sacchan acudió en su ayuda entrelazo sus brazos en un abrazo para consolarlo el cual su amigo correspondió apozando sus manos en su espalda.
…..
Mientras tanto
- Se acabó la hare pedazos. Rugió una joven cruzando por el parque de la universidad estremeciendo el suelo con cada paso que da oh si Shimura Otae no estaba en su mejor estado de ánimo dirigiéndose a su objetivo seguida por su amiga Kyubbei.
En lo personal la chica del parche no está de lejos como lo había anticipado no tardo en enterarse de lo sucedido que acudió a su mejor amiga para contarle lo que paso no termino de hablar que la mujer Shimura salió de su cuarto dirigiéndose al departamento muy furiosa a confrontar a la Tendo como lo esperaba Otae retratándose de darle una oportunidad por el bien de su primo y es que siendo la mayor de los tres Shimura su prioridad era la felicidad de su hermano y primo.
Dando gracias a Kami de que Shimpachi se halla ido a cenar a casa de Kagura para conocer a sus padres porque no estaba para lidiar con un debate, en el camino sus intentos de detener a Otae fueron inútiles ya que mientras avanza anuncia lo que le hora a la Tendo cuando le ponga las manos encima.
Es entonces que pasando por la esquina del bar el par de amigas iban pasando por la ventana la vista de la espadachín se pusieron en su interior de inmediato ensancho su ojo de par en par sorprendida por lo que llamo a la otra chica.
- Otae-san.
- ¿Qué ocurre Kyubbei? Responde Otea volteando hacia la mencionada rodeada por un aura de intento sádico.
- Solo mira. Responde la integrante de los cuatro devas empujando por la espalda a su amiga hasta la ventana es cuando la vista de la Shimura queda en shock al ver a su primo abrazando a su amiga pelilavanda debajo de las luces - ¿Q-que hacen esos dos aquí?
- Eso es lo que iba a preguntarte yo. Le responde Yagyuu Kyuubei carente de emociones con un dedo de su mano señalando el interior del recinto.
…
De regreso al interior del bar
- ¿Te sientes mejor? Pregunto Ayame manteniendo el abrazo.
- Eso creo, debí ser mejor sino era suficiente o al menos detener los problemas en los que Genma me metió.
- No, no sabes que no mereces eso, Akane no lo sabe Ranma, eres valiente, fuerte, eres tierno y divertido. Dijo poniendo sus manos en sus mejillas seguido de besar su mejilla derecha - Ella no sabe lo que se pierde – Dijo besando su otra mejilla – Ojala yo tuviera a alguien así en mi vida – Comento dándole un beso cálido y corto en sus labios, es entonces que tomando un segundo separados ambos se miran directamente a los ojos del otro de inmediato se dieron otro beso más largo, tomando conciencia Ranma al ver lo que hacía retrocedió rompiendo el beso ambos se miran sonrojados.
- Lo siento, lo siento Sacchan, no quise ofenderte por favor perdóname. Se disculpó Ranma frenético moviendo sus manos como alas.
- No fue mi culpa, soy yo la que debo disculparme. Responde Ayame sonrojada mirando a un lado juntando sus manos llevándolas al nivel de sus labios (Por Kami lo bese) Sabes que, creo que ya es muy tarde mejor iré a casa Otae y Kyuubei deben estar preocupadas. Dijo rápidamente tomando las llaves y su bolso.
- Es cierto, deja que te acompañe.
- Ahh no tienes que.
- Por favor insisto, es muy peligroso que andes tu sola además mi prima me regañara si ve que te deje sola. Comento Ranma con una sonrisa divertida mostrando sus dientes.
Ayame no pudo evitar mostrar una sonrisa callada – Está bien ayúdame a cerrar y nos vamos.
- De acuerdo. Mientras los jóvenes hacían los preparativos para cerrar desde afuera las quijadas tocando el piso de dos chicas se hicieron presentes.
- ¿Viste lo que yo vi? No entiendo que sucede.
- Correcto, vámonos de aquí antes que nos descubran. Respondió Otae agarrando del cuello de la camisa a su amiga para ponerse a correr a su departamento.
Al rato de girar la llave en las cerraduras la pareja de jóvenes comenzaron a caminan cuando Sacchan alzando la vista al cielo ve que un pequeños copas de nieve caen con delicadez del cielo formando una sonrisa – Ranma está nevando.
El oji-azul incrédulo mira a su amiga quien señala hacia arriba por lo que pone los ojos a arriba confirmando lo dicho adquiriendo una sonrisa – Si tienes razón esta nevando. Comento al paso de que más copos de nieve caen por toda la calle.
Sus miradas se conecta al segundo que la Sarutobi se ruboriza – Ranma lo que paso en el bar hace rato yo… - Dijo interrumpida por su amigo que apoya a una mano sobre su cabeza.
- Tienes unos labios muy suaves. Comento regalándole una sonrisa cálida haciendo que su sonrojo aumente en las mejillas de Ayame.
- Gra…gracias. Comento Ayame regalándole una sonrisa marca Hinata en eso Ranma ofrece su brazo como caballero a lo que Sacchan acepta para luego ambos caminan disfrutando de la compañía del otro rumbo al departamento.
….
Fin del One-shot: No será perfecto pero creo que el One-shot sirve para entretener, ya saben la rutina dejen sus reliews y todo lo demás, sin más me despido).
