(Descargo de responsabilidad: No soy dueño de los personajes de Gintama ni de Ranma ½ y el resto… eh… que era… olvide).

Capitulo 7:

Un amor para los dos

Ayame Sarutobi puede ser considerada muchas cosas pero dejando de lado que es una asesina amiga del shogun es una mujer, una hermosa mujer que busca lo que cualquier persona buscaría su otra mitad en el mundo.

Su último intento de conquistar el corazón del peliblanco samurái conocido como Sakata Gintoki líder del Yorozuya acabo con ella con las tablas con la cabeza, cubierta de crema en su cuerpo a pesar de estar vestida la pelilavanda camina alejándose del cuartel del Yorozuya, y ustedes los lectores se preguntaran que fue lo que paso pues retrocedamos el tiempo.

…..

Flash Back:

Unos minutos antes.

En la sede del Yorozuya abriendo la puerta corrediza nuestros cuatro protagonistas entraron después de realizar otro trabajo, esta vez los habían contratado para pintar una casa de dos pisos con algo de dificultad consiguieron acabar en poco tiempo, lo malo de esto es que en la hora del almuerzo por casualidades del destino alguien se había comido el almuerzo de los primos Shimura, las pistas dieron con una Kagura inflada como pelota de playa y es que la chica del equipo se había comido el almuerzo de los Shimura sin permiso dando inicio a las protestas, tanto Shimpachi como Ranma le reclamaron a Kagura por tomar lo que no es suyo motivos por lo que seguían molestos con ella.

- ¿Ehhh? ¿Se comió todo? Preguntaron los primos Shimura al unísono al percatarse que alguien comió su almuerzo.

- ¿Oigan que les pasa a ustedes dos? Pregunto Gintoki mirando aburrido a sus empleados.

- Tu qué crees Gin-san Kagura-chan se comió nuestro almuerzo, de nuevo. Se quejó Shimpachi histérico.

- ¿Tanto escándalo por eso? Maduren muchachos, hay cosas más importantes de las que preocuparse.

- Y también se comió tu ración si no viste vago. Dijo ahora el artista marcial mirando feo al protagonista del anime, de inmediato la expresión aburrida del apodado Demonio blanco igual que un vidrio roto los fragmentos se rompieron mostrando un semblante serio con una vena en su cabeza.

- ¿Cómo te atreves a meterte con los alimentos de otros? ¿No te han enseñado modales, que no te metas con la comida de un hombre? Exclamo Gintoki enojado reclamando a su protegida quien haciendo caso omiso eructa sintiendo alivio interno, se requirió de la fuerza de ambos primos para contener al samurái peliblanco de evitar convertir a la niña en una piñata.

- ¿Eh? ¿Alguien hablo de comida? Pregunto Kagura buscando con la mirada otro platillo que comer.

(Esta mocosa será nuestra ruina) Pensaron los tres hombres mirando con enojo a la chica del equipo cada uno imaginando formas de como torturarla.

(Fin Flash Back).

…..

El camino de regreso largo hizo que la joven se desinflara recuperando así su figura normal aunque eso no la salvo de las quejas de los tres hombres, durante el viaje de cuatro horas se la pasaron discutiendo ya que por su falta de respeto los tres hombres tuvieron hambre la mitad del camino, por fortuna pasaron cerca de un rio donde la coleta sin contar con elementos para una caña de pescar tras zambullirse en la aguas del rio una linda pelirroja más bajita y de busto grande surgió del rio con un enorme pez, sus años en el camino le enseñaron a ser un experto en supervivencia fue así que con Shimpachi encendieron una fogata para cocinar el pescado comiendo lo suficiente para recobrar fuerzas.

Llegando por fin al Distrito Kabuki y más tarde a la sede del cuartel los jóvenes empleados se desplomaron en los sillones sintiendo el alivio en sus pies seguido que Gintoki fue directo a su habitación en un abrir y cerrar de su puerta corrediza.

- ¿Qué quieren hacer? Pregunto Kagura con tono vago mirando a los primos.

- Yo nada, estoy demasiado cansado para pensar. Murmuro Shinpachi enterrando su cara en los almohadones del sofá a modo de queja.

- Vamos chicos no es para tanto, ni que hubiéramos peleado en una guerra. Dijo Ranma sentado en el otro sofá cruzado de piernas extendiendo sus brazos en el marco del mueble.

- Eso porque tú eres un afeminado fenómeno. Hablo Kagura con molestia mirando a la coleta.

- Ya les dije que caí en un estanque maldito, no es algo que me guste pero tengo que vivir con esto y antes lo digas no, no he hecho nada retorcido eso sería enfermo. Aclaro el artista marcial mirando como la integrante más joven deja caer su cabeza al ver que ese anticipo a ella.

- Dime primo ¿Cómo es vivir con eso? Pregunto Shimpachi con curiosidad.

- Es horrible, si te contara los problemas que tuve por esta maldición fue un infierno. Respondio Ranma con voz distante.

- Como que no puedes elegir a que baño entrar, alguien como tú no debería tener problemas con eso pervertido. Dijo Kagura a modo de burla mirando feo a la coleta.

- Mejor cállate enana, yo nunca pedí esto ese maldito panda y sus planes de ir a China fue lo que causaron esto, lo bueno es que es reversible.

- ¿Que los bichos raro te prohibieron unirte al circo? Escuche que esos lugares aceptan a los fenómenos.

- Suficiente Kagura una palabra más – Fue lo que dijo Ranma siendo interrumpido cuando un estruendo opaco el sitio, fue que del cuarto del peliblanco la puerta de movió desde adentro es ahí que de una patada de adentro Gintoki saco a una pelilavanda cubierta de crema cayendo en el suelo seguido que Gintoki cierra desde adentro su puerta.

- Otra vez la acosadora, Gin-chan volvió a atraparla ¿Qué habrá sido esta vez? Se cuestionó Kagura mirando como Sadaharu comenzó a atacarla.

- Muy bien basta grandulón. Le dijo Ranma haciendo que el perro enorme la deje en paz, dicho eso poniéndose en cuclillas se dirige a la antes mencionada - ¿Oye estas bien?

- No necesito tu compasión. Responde Ayame sin mirarlo a la cara mientras se pone de pie.

- Solo quería ver si no te lastimaste.

- Es el peor argumento para conquistar. Responde la asesina endureciendo su tono de voz.

- ¿Quién dijo que quería hacerlo? Solo veía sino te lastimaste. Negó Ranma al segundo cuando iba a poner una mano en su hombro su sentido del peligro se activó apartando rápido su mano para esquivar el kunai que salió de la nada quedando incrustado en el muro.

- Mantente alejado de mi fenómeno. Dijo Ayame elevando su tono de voz por consiguiente salió por la ventana no antes de poder vestirse se retiró.

- ¿Cuál es su problema? Pregunto Ranma mirando hacia la ventana confundido.

- No lo tomes personal primo, Sachan está molesta porque no quiere aceptar que Gin-san la rechaza para colmo esto llego al punto de la agresión pero sigue intentando. Le dijo Shimpachi suspirando mientras ladea la cabeza en no.

- Lo entiendo pero desde hace cuánto esto sigue. Comento Ranma mirando a su primo en el sofá.

- Perdí la cuenta hace bastante tiempo, solo diré que esto fue desde hace mucho.

- No entiendo que ve Gin-chan en esa mujer, a ver quítale los pechos, el trasero, la figura entrenada, la cara bonita y el pelo ¿Y qué es lo que queda? Pregunto Kagura aburrida.

- Quedas tú. Le responde Ranma con ingenio ganando una risa de Shimpachi que suelta una carcajada por el chiste seguido de ganar una mirada fulminante de la joven extraterrestre.

- Eres un hijo de…

- Termina esa oración y en mi versión femenina te pateare el trasero. Le advirtió Ranma lanzando el reto mirando serio a Kagura.

- Ya basta los dos – Dijo el joven de los anteojos calmando la tensión.

- Y para que lo sepas Kagura, una mujer es más de lo que aparenta, no solo la apariencia cuenta.

- ¿Y tú como lo sabes? Nunca te vi con una novia.

- ¿Dime que parte de maldición de manantiales malditos no entiendes aun?

- Eso no cuenta, tú dijiste que sigues teniendo la mente de un hombre aun en ese estado.

- Pero no significa que no aprendiera como es la vida de una mujer y lo que debe soportar, podría darte buenos consejos que te evitarían muchos problemas. Dijo Ranma hablando de la experiencia.

- No gracias, de un bicho raro como tu ni loca, si quiero un consejo acudiré a Tsukky o a Otae no de un rarito.

Tragando grueso un preocupado Shimpachi ve la escena temiendo que esto llegara a reventar, las historias que Ranma le conto acerca de las veces que sus rivales se refirieron de esa forma a su persona no eran de las mejores y temía que Ranma hiciera algo que luego se arrepentiría, la anciana Otose es pondrá muy molesta al ver que derrumban al lugar en el conflicto.

En un gesto inesperado un suspiro suelta el artista marcial y por ende se para rascando su nuca con una mano – Como quieras, yo me voy a casa Shimpachi no te quedes hasta tarde, le diré a Otae que ya volvimos te dejare algo para la cena. Comento Ranma con tono vago dirigiéndose a la puerta corrediza.

- Gracias primo, dile a Anne-san que iré luego. Comento el Otaku agradeciendo su gesto.

Haciendo un gesto con dos dedos de que los veo luego el apodado caballo salvaje se retiró de la sede dejando a Shimpachi y Kagura.

- Cuatro ojos tu primo es bastante raro. Se limitó a decir Kagura mirando al mencionado.

- Yo creo que es alguien honorable, lo ha probado antes es muy fuerte. Comento Shimpachi si era honesto el admiraba a su primo el ver los desafíos que supero es algo que lo sorprende.

- ¿Es verdad que él estuvo comprometido con una chica? Pregunto Kagura parpadeando.

- Es verdad, el esposo descarado de mi Tía lo comprometió con la hija de su amigo, un llorón bueno para nada, al llegar a su casa tras una vida de entrenamiento fue que se vieron pero era muy violenta como insegura como celosa.

- No te creo.

- Deberías Kagura-chan, conforme el tiempo paso los problemas fueron en aumento sin olvidar los demás compromisos en los que el panda lo puso por conveniencia, adelantando la historia algo sucedió que Ranma no quiere decirnos pero tuvo que ver con que su matrimonio se rompiera.

Entrecerrando su vista Kagura ve sospechosa la historia de su amigo - ¿No sabes que le paso?

- ¿Estas bromeando? Ni siquiera a Anne-san se lo ha dicho, conozco a mi primo aunque muchos dirán que es orgulloso pero yo creo que es más miedo de admitir que fracaso su honor le impide admitirlo pero creo que su ex-esposa le hizo algo tan grave que no puede decirlo, es fuerte pero me gustaría que se apoye en mí y Anne-san somos su familia después de todo. Comento Shimpachi serio cruzado de brazos, no le gustaba mentir él y Otae sabían que fue lo que realmente había pasado solo que Ranma les pidió que guarden el secreto para que su deshonra no sea vista.

Mirando incrédula Kagura parpadeando piensa que todo esto no tiene sentido, este debía ser un mal chiste no creía que el primo de su amigo tuviera un pasado como el mencionado, sería demasiado ridículo para ser cierto.

…..

Cerca de un rio Sarutobi Ayame luego de haberse limpiado en su casa y con un cambio de ropa se sentía algo desanimada por lo ocurrido hace rato por lo que opto por dar un paseo llegando hasta el parque, con el hermoso día sin nubes oscuras en kilómetros la asesina caminaba por el sendero del parque admirando a las parejas caminando, no lo admitiría pero sentía envidia su trabajo no le daba tiempo para buscar una relación, y luego de la nada termino cayendo en el cobertor de Gintoki comenzando así su historia.

Soltando un suspiro que refleja su poco entusiasmo recuerda su mala actuación sintiéndose mal consiguió misma acto seguido se sentó en una banca del parque.

(Debo haber perdido la cabeza ¿Qué estoy haciendo? Por más que hago mis intentos no parecen moverle un pelo a Gin-san ¿Es acaso mi pelo? ¿O mis pechos? No, de ser así no le prestaría atención a Tsukuyo ¿Acaso no soy atractiva Gin-san? ) Pensó Ayame frustrada suspirando apoya sus codos en sus rodillas así como apoya sus manos debajo de su mentón admirando a las parejas pasar intentando descifrar cuál es su secreto en común.

Fue que su mirada se enfocó en una niña llorando cerca de donde está debajo de un gran árbol, recomponiéndose Ayame iba a levantarse cuando sus ojos se enfocaron en algo curioso, es ahí que el primo de Shimpachi se acercó a la niña, la asesina estaba lo bastante cerca para escuchar lo sucedido.

- Dime ¿Qué es lo que te pasa? Pregunto Ranma poniéndose en cuclillas al lado de la niña.

- Mi gato se subió al árbol y no quiere bajar. Dijo la niña entre sollozos señalando arriba con su mano, ante la mención de la palabra gato hizo que la coleta se estremeciera debido a su trauma con los gatos, últimamente sin la presión de los de Nerima pudo trabajar en ese gran problema, tomando unas respiraciones profundas se atrevió a subir la mirada viendo al pequeño gatito sobre la rama más alta acto seguido apoyando una mano en la cabeza de la pequeña le acaricio la cabeza, es que la niña vio como muestra una sonrisa amigable.

- No te preocupes ahora mismo lo traeré. Le aseguro Ranma seguro retomando su posición alta es así que con destreza de un salto a otro de forma simple fue ascendiendo por el árbol hasta llegar a la que está el gato – Hola amiguito, tranquilo no voy a hacerte daño si soy honesto tengo más miedo de ti que tú de mi podríamos decir que ambos tenemos miedo – Le dijo la coleta al pequeño gato blanco con manchas crema, extendiendo sus manos haciendo una cueva con sus manos y sintiendo como el pulso de su corazón aumenta consiguió que el pequeño animal se suba en sus manos.

Logrado eso todo fue descender con cuidado pisando entre las ramas saltando con cuidado es que aterriza de cuclillas al lado de la pequeña niña mostrado a su mascota sano a salvo – Aquí está a salvo. Dijo Ranma amable dándole a su mascota.

Abrazando con cuidado a su mascota una sonrisa de alegría se ve en la pequeña – Muchas gracias señor.

- De nada. Responde riéndose entre dientes despidiéndose de la niña saludando de mano ve cómo se va a su casa.

- Vaya no pensé que fueras tan amable. Dijo una voz femenina acercándose.

- No tiene nada de malo ayudar, igual no sé qué tiene de especial. Responde restándole importancia mientras observa a una asesina que se acerca caminando.

- No pensé que estarías por aquí ¿Acaso me estas siguiendo? Dijo la pelilavada a modo de duda.

- Aunque no lo creas necesitaba un poco de aire, andaba por aquí buscando algo que hacer.

- Si como digas, mientras no estés acosándome. Menciono Ayame con frialdad sin interés.

Eso no le gusto en nada al artista marcial arrugando su frente y por costumbre dice lo primero que se le ocurre - Miren quien lo dice, si quisiera la atención de una chica buscaría a alguien que me interesara, no soy como tu novio vago con permanente.

- Él no es mi novio… no es que no quiera que lo sea. Dijo Ayame asumiendo un semblante triste.

Ranma pudo notar su expresión por lo que no tardo en regañarse mentalmente por estúpido sintiéndose culpable intento mantener un semblante distante – Mira tú… eh ¿Cómo puedo llamarte?

- Soy Ayame pero dime Sachan, no me gusta que me llamen por mi nombre. Responde Ayame asumiendo un semblante firme.

- ¿Enserio? Pues pienso que tienes un lindo nombre pero si es lo que quieres por mi bien. Dijo el artista marcial regañándose así mismo por no pensar antes de hablar.

- T…tonto n-no es algo que debas decirle a alguien que no conoces. Dijo Ayame volteando su mirando para que no vea el sonrojo en sus mejillas.

- Lo siento… lo siento… lo siento, no quise ofenderte es que no pensé lo que dije. Se disculpó apresurado Ranma temiendo que se enojara.

- Te disculpas demasiado.

- Si lo sé, mi prima Otae dice lo mismo es que me es difícil hacer amigos aparte de mis primos y Gintoki y Kagura, me equivoco con facilidad. Se excusó la coleta rascando su nuca con una mano mirando en sentido contrario evitando verla.

Un silencio incomodo invadió en sector donde se encuentra, ninguno de los dos sabía que decir que no fuera a arruinar más las cosas de por si estaban fuera de su zona de confort no era difícil ver que eran pésimos en esto, así fueron las cosas hasta que Ayame decidió tomar la iniciativa.

- Oye Ran-ran lo que paso en la casa de Gin-san, no fue mi intensión decir lo que dije, estaba enojada conmigo. Dijo con dificultad la asesina mirando al piso algo nerviosa.

- Es Ranma y descuida, no eres la primera que me dice esas cosas comparando que muchos que conozco tú fuiste la más amable. Responde Ranma soltando una risa torpe.

- N-no lo malentiendas, solo me disculpo para limpiar mi conciencia.

- Disculpa aceptada de hecho también te debo una disculpa, no debí subestimarte mi primo me dijo que eras muy capaz de cuidarte a ti misma pero como artista marcial es normal que me preocupe por los que necesitan ayuda.

- Eso no lo sabía y creí que eras un afeminado con eso de la maldición que todavía no comprendo muy bien.

- Es una larga historia que preferiría no hablar de eso.

Detrás de sus anteojos Ayame abrió sus ojos incrédula - Eso quiere decir que es cierto.

- Si, si es cierto, por favor no me hagas hablar. Responde el oji-azul ladeando su cabeza a un lado.

Sin poder evitarlo la mujer suelta una cita - Eres divertido.

- Gracias me lo dicen mucho ¿Qué tal si comenzamos de nuevo?

- Me parece bien, soy Ayame Sarutobi, mucho gusto. Se presentó la pelilavanda de lentes ofreciendo su mano.

- Soy Shimura Ranma un gusto conocerte Sachan. Responde con una sonrisa amigable estrechando su mano.

- Bien ¿Y ahora qué? Pregunto Ayame encogiéndose de hombros.

- Que te parece si caminamos por el parque, podríamos encontrar un sitio donde comprar un algodón de azúcar. Se atrevió a decir la coleta ofreciendo una idea.

- Me gusta la idea vamos. Dijo con una sonrisa serena Ayame.

- Bien vamos. Dijo Ranma de acuerdo es así que ambos caminan por el sendero conversaron de cosas al azar conociéndose mejor.

Un año después

Saliendo de su cuarto una coleta ya vestido para la ocasión, camisa blanca sobre un saco negro usando una corbata de moño pantalones negros largos de seda y calzando zapatos negros elegantes llevando en su mano un ramo de rosas rojas - Bien Otae ya me voy.

- Que te vaya bien primo. Dijo con una sonrisa Otae apartando su vista del libro mirando a su primo vestido para su cita – Que elegante ¿A dónde llevaras a la futura señora Shimura?

- Eso es lo bueno tarde dos meses pero conseguí una reservación en Le Champion de rose.

- Uy Le Champion de rose, escuche que tiene clase es difícil conseguir una reservación.

- Tú lo has dicho, estoy algo nervioso, no he tenido una cita desde ya sabes… lo de Akane.

Otae nota la duda en su primo por lo que opto en motivarlo - Ya hablamos de eso, Akane aquí no tiene valor.

- Lo sé, lo sé pero no puedo evitarlo, créeme loco pero tengo la sensación de que todo saldrá mal.

- Tonterías, solo ve a diviértete pasarla bien y…

- Si lo sé no quieres sobrinos aun. Declaro Ranma divertido.

- Idiota, no es gracioso aunque no vendría mal. Menciono Otae dejando que su imaginación corra pensando en tener a sus sobrinos en sus brazos.

- Hare el esfuerzo por ahora, bien nos vemos luego. Se despidió Ranma de sus primos dirigiéndose a recoger a su cita diez minutos después en la casa de Ayame acomodando su corbata respirando para sentir alivio es que después de golpear la puerta esta se abre y lo que Ranma vio lo dejo estático sin habla al ver a la pelilavanda vistiendo una vestido verde elegante largo hasta las piernas que deja ver su figura con un corte en medio mostrando sus bien torneadas piernas, con su pelo manteniendo el mismo estilo libre al viento y calzando uno zapatos purpura de tacón llevando en sus manos un pequeño bolso blanco.

- Hola Ranma te vez bien, te ves muy elegante. Menciono Ayame con una sonrisa diminuta y un ligero sonrojo en sus mejillas.

- Te lo agradezco Sachan también te vez muy hermosa es un bonito vestido. Responde Ranma con modales tomando con cuidado la mano de Ayame para propinarle un beso generando que Ayame se ponga tímida, acto seguido le ofreció su mano como caballero - ¿Nos vamos?

- Nos vamos. Responde la pelilavanda con modales refinados después de cerrar con llave su puerta fue que entrelazando su brazo al de su cita ambos se dirigieron al restaurante a pasar su cita.

Fin capítulo 7.

(Notas: Hasta el capitulo ocho).