LOS GRANDES ÉXITOS DE LIELLA!

Capítulo 1: El documento

La misteriosa muerte de Kanon Shibuya dejó interrogantes que la policía jamás pudo resolver. Inexplicablemente el cuerpo fue encontrado camino a Tochigi en un sitio eriazo. Lejos de aquel lugar, y a kilómetros, fue hallado su vehículo totalmente quemado. Su colega denuncia la desaparición de su mentora y luego comparte un testimonio clave que permitirá descubrir toda la verdad de este caso.


En un lugar aislado de difícil acceso y que es considerado por algunos como un camino alternativo para llegar a la localidad de Tochigi se dio el paradero de este automóvil, pieza clave para dilucidar una extraña desaparición. El cuerpo sin vida de la conductora fue encontrado inexplicablemente en otro lugar en las proximidades del sector poblado industrial distante a varios kilómetros de ahí.

Los antecedentes que llevaron a la policía a cerrar este caso son aún un misterio, lo cierto es que ninguno de los involucrados ha querido hasta hoy hablar sobre un hecho que sin duda cuestiona toda lógica humana.

Una serie de datos y conexos no han sido suficientes para acercarnos con propiedad al tema, solo la fecha del accidente, algunas entrevistas a testigos y recortes periodísticos forman parte del testimonio al cual se puede acceder públicamente. Las bodegas subterráneas de la biblioteca nacional se archivan ciertos comentarios que fueron publicados en la época y que podrían dar señales más precisas.

Aquí, de acuerdo a algunos interesados en la materia se registra quizás el único trabajo serio y responsable que analizó el caso y que además, lo consignó más allá de la nomenclatura policial como un fenómeno digno de estudios. Por cierto, el escrito pasó sin trascendencia para la mayoría de los lectores, pero hubo allí un registro cabal de quienes tuvieron un marcado protagonismo en el caso.

En realidad, hubo demasiado hermetismo, o más bien miedo de recibir algún tipo de sanción social si se involucraba en este caso más allá de su condición profesional. En los archivos aparece un comentario del inspector que llevó adelante la investigación y que sorpresivamente se retiró de la institución; no fue fácil encontrarlo, ni mucho menos convencerlo a que recordara ese especial suceso.

Por razones de confidencialidad, el ex policía no quiso revelar su cara por presuntas represalias y temor a ser desprestigiado, dio datos importantes de que el caso fue contactado por un anónimo el hallazgo del vehículo quemado y en cuanto al incidente no era obra de personas reales; el resto del testimonio no quiso dar más detalles salvo la dirección de una persona que fue testigo del hecho.

La pista que entregó el (ex) inspector era la hebra que tanto buscaba para investigar en profundidad. Keke, por cierto estaba consignada como la protagonista más importante, luego de comprobar su domicilio fueron con el equipo para grabar su entrevista.

La negación de Keke echó por tierra nuestros planes y en cierto modo le puso una lápida a una futura investigación en torno a este fenómeno, así, el misterio de aquella mujer que tuvo un accidente automovilístico y que fue encontrado inexplicablemente a kilómetros de su vehículo sin ninguna señal que pudiera aclarar cómo llegó allí continuará alimentándose precisamente de misterio.

Pero como estas historias nacen y se desarrollan en el ámbito de lo increíble es necesario dejarse llevar por la magia para entender lo que aconteció después. Un sobre escrito a mano y estrictamente personal puso ante mis ojos una confesión que no dejó de sorprenderme: otra testigo ocular supo de nuestra intención y se atrevió a contar su experiencia.

Ella se identificó plenamente, su nombre es Chisato y es amiga confidente de Keke. Luego de contactarnos por teléfono me confirmó que fue testigo presencial de lo ocurrido y que supo de mi búsqueda a través del inspector, acordamos una reunión siempre y cuando respetáramos su anonimato.


Kanon Shibuya, una ex school idol comprometida con una colega china logró hace años desarrollarse con éxito en el ámbito de las antigüedades y del negocio de instrumentos musicales, sus logros la convirtieron en una de las más prestigiadas del rubro, fama que se extendió en variados círculos sociales. Sus contactos con el Nuevo Mundo y del Viejo Continente le permite conseguir exclusivas piezas de arte, las que trae a Japón a petición de sus clientes.

Este último cargamento con vajilla, jarrones, alfombras y pinturas tienen un comprador asegurado. Si bien este cliente es nuevo, la suma en la transacción y el valor artístico de cada pieza le hace confiar que está frente a una de las más elevadas y significativas ventas de su historia como anticuaria y -a la vez- compositora.

La pelinaranja marca el teléfono de su mini negocio a cierta clienta designada.

¿?: ¿Diga?

Kanon: ¿Hola? ¿Con Tsubasa-san, por favor?

Tsubasa: Sí con ella.

Kanon: Tsubasa-sama, le habla Kanon, acá en la casa de antigüedades.

Tsubasa: Ah sí, ¿cómo está?

Kanon: Bien, le llamo porque ya me llegó la mercadería lo que usted pidió.

Tsubasa: ¿Ah sí? Qué bien, ¿toda?

Kanon: Bueno, casi toda. Solo falta el jarrón de porcelana inglés.

Tsubasa: ¿Y las pinturas?

Kanon: Sí, todos los demás está como usted lo pidió.

Tsubasa: Mándale a la dirección que le dejé entonces.

Kanon: ¿Va a querer todo con factura?

Tsubasa: No, no, no, nada con factura.

Kanon: Eso me complica un poco.

Tsubasa: ¿De cuánto estamos hablando?

Kanon: Solo el jarrón serían 7,5 millones (de yenes)

Tsubasa: Bueno, tráigame el recibo y de aquí lo conversamos. *Cuelga la llamada*

Kanon tiene dos hijos pequeños y conforma con su pareja un matrimonio ejemplar. Las ganancias que obtendrá con su última venta centran toda su atención, pero mantiene una razonable cautela, hecho que grafica su personalidad de una mujer intranquila, sin vicios y totalmente responsable de su palabra empeñada.

Desde una cafetería espera la "china" de ojos azules hartando la espera de su amada colega.

Kanon: ¿Llegaste hace rato?

Keke: Ya me iba, ¿por qué te demoraste tanto?

Kanon: Justo me llegó una mercadería de Europa, tuve que quedarme.

Keke: Mira la hora que es, los niños deben estar por salir. ¿Va a querer algo?

Kanon: No, no, si estamos atrasadas. Llegó tu regalo.

Keke: No me diga, ¿verdad? ¿Lo trajiste?

Kanon: Sí, está en el auto. Es bien especial te diré.

Keke: Pero algo le encargué, ¿y qué más trajiste?

Kanon: Para ti nada más, el resto está vendido. Así que no te entusiasmes mucho.

Keke: Tacaña, ¿pidamos la cuenta?

Más tarde, la pareja iba al departamento de su mejor amiga Chisato para organizar un cóctel especial vestidas de gala.

Chisato: Amiga, justo te estaba llamando.

Keke: Ay, espero que no haya despertado los niños, Haruka-san recién se quedó dormida.

Kanon: Traje para el bajativo.

Chisato: Pero ustedes quieran decir porque yo no tomo.

Kanon: ¿Y desde cuándo?

Keke: Después somos nosotras que te llevamos abajo cuando te pasa la mano.

Kanon: No, eso nunca jamás. ¿Dónde está Sumire-chan?

Chisato: Está en la terraza.

Kanon: Qué linda la vista de aquí. Nosotras abajo nos conformamos con la vista del departamento del vecino.

Keke: Te dije que nos compráramos un departamento más arriba.

Chisato: Pero creo que del lado están alquilando.

Keke: ¿Y qué hacemos con el nuestro?

Sumire: Lo alquilan.

Keke: No.

Chisato: No, en realidad muchos líos.

Keke: Sí.

Chisato: Oye, supe que llegaron las importaciones de Europa.

Kanon: Sí, pero está todo vendido, no se entusiasmen.

Sumire: ¿Tan rápido?

Kanon: Es que lo traje por encargo.

Chisato: ¿Y quién compra tanto?

Kanon: Un cliente.

Sumire: ¿Pero harto dinero, no?

Keke: Mira, cuando se tratan de antigüedades y pinturas la gente paga sin "arrugarse".

Sumire: O sea, que hicieron el negocio del año.

Kanon: Cuando me paguen te digo.

Chisato: Pásame una (pizza).

Keke: Ya.


Desde un estacionamiento privado, la pelinaranja de ojos lila fue en busca de la tal Tsubasa a mediar el suculento pago de las antigüedades que ordenó ella.

Tsubasa: Kanon. Pasa, adelante, toma asiento.

Kanon: ¿Cómo recibió la mercadería?

Tsubasa: En perfectas condiciones, ¿se quiere servir algo?

Kanon: No, gracias. Sabes, nunca imaginé este lugar tan así.

Tsubasa: ¿Lo dice por mi oficina? Tengo otra en el centro, este cuarto me saca de apuros. ¿De verdad no quieres nada? Un café, un cigarrillo, un whisky.

Kanon: ¿Whisky?, ¿a esta hora?

Tsubasa: Para el oficio mayor.

Kanon: Disculpe mi curiosidad, pero qué tiene que ver los objetos que usted me encargó con los autos.

Tsubasa: Mire, los negocios y el arte están más unidos de lo que usted se imagina. *Escribe en un cheque de su talonario* Voy a recibir unos dólares la próxima semana, así que me va a tomar unos días.

Kanon: Pero siempre hablamos al contado.

Tsubasa: Bueno, no creo que antes no afecte su economía, ¿o sí?

Kanon: ¿Va a querer todo facturado?

Tsubasa: No, no, no, nada facturado, ni factura ni recibo.

Kanon: Pero yo tengo que declarar, usted sabe.

Tsubasa: Bueno, no es el último negocio.

Kanon: Está bien, hasta luego.

Tsubasa: Hasta luego.

Kanon logró cerrar un negocio conveniente, pero una rara sensación lo embargó al momento de retirarse. Algo había en esta mujer que lo hacía sentirse minimizada por su arrogante personalidad.

En tanto que la oriunda de Shanghái y la del cabello blanco disfrutan bañándose en una piscina particular.

Keke: ¿Qué vas a hacer ahora?

Chisato: Tengo una reunión en la escuela.

Keke: Podrías traerme a los niños cuando termine.

Chisato: Sí, ningún problema. Oye, podrías decir a Kanon-chan que me trajera un tapiz parecido al tuyo.

Keke: El Kashmir, ¿te gustó?

Chisato: Está precioso, ¿de dónde es?

Keke: Es turco, yo le digo. *Suena un teléfono móvil al lado de las nenas*

Chisato: ¿Y ese celular es tuyo?

Keke: No, es de Kanon-san. Se le olvidó llevarlo. ¿Diga? No, ella no está ahora, pero déjele el mensaje, habla con la amiga. ¿Qué no cobre el cheque? Ya, yo le digo.

Chisato: ¿Quién era?

Keke: No sé, a un tipo extraño, debe ser la que le compró la mercadería.

Chisato: ¿Y qué quería?

Keke: Que no cobre por ningún motivo el cheque, pero se va a morir.

Chisato: Se me hizo tarde, tengo que ir. Nos vemos después.

Keke: Deja a los niños con Ren-san y diles que les dé almuerzo, por favor.

Chisato: Ya, yo le digo. Bye.

Keke: Adiós.

Del otro lado, Kanon y Sumire practican tenis sobre cancha dura; exhaustas se toman un descanso platicando un poco.

Sumire: ¿Cómo arreglaste en el documento?

Kanon: Todavía no la arreglo, estoy preocupada, tengo toda mi inversión ahí.

Sumire: ¿Y cuánto plazo te pidieron?

Kanon: Es el problema, me llamaron para que no me cobrara el cheque y no me dieron fecha.

Sumire: Deposítalo.

Kanon: ¿Y qué saco? Averigüé que no tiene fondos. Además puedo perder el cliente.

Sumire: ¿Te compra mucho?

Kanon: Ahora casi todo, pero la verdad es que la primera vez que hago negocio con ella.

Sumire: ¿Primera vez? Perdóname que me meta, pero eso a mí me huele muy mal.

Kanon: ¿Te vas a bañar?

Sumire: Sí, ¿a dónde va? Chisato me llevó en auto.

Kanon: Yo te llevo.

El comentario de su amiga Sumire fue el detonante para enfrentar a Tsubasa Kira con más propiedad, cerca de ocho millones de yenes en un cheque que no podía cobrar, primero por la lealtad con el cliente y segundo porque su cuenta no tenía suficientes fondos era una verdadera contradicción vital que no estaba dispuesta a mantener.

Anju: ¿Diga?

Kanon: ¿Kira Tsubasa?

Anju: ¿De parte de quién?

Kanon: Kanon, la de la casa de antigüedades.

Anju: De Kanon, la de la casa de antigüedades. Ella no está.

Kanon: ¿Cómo qué no está? Me dijeron que lo encontraba a esta hora.

Anju: ¿Qué quiere que le haga si no está? Si quiere deja el recado.

Kanon: Dígale que si no me llama dentro de 24 horas, voy a cobrar el cheque. ¿Escuchó? *Cuelga la llamada*

Tsubasa: ¿Qué quería?

Anju: Va a cobrar el cheque. Voy a estar afuera.

EN UN APARCADERO PÚBLICO DE LA GRAN CAPITAL

La amenaza de cobrar el documento y exponerlo a un protesto inminente era una forma de presión donde Kanon se jugaba el todo por el todo.

Kanon: ¿Trajiste los talonarios de recibo?

Keke: Sí, en la cartera lo tengo. Puedes cargar todo, ¿te ayudo?

Kanon: Déjame ver. ¿Cuál es el local de la tienda?, se me olvido.

Keke: C5, sabes que te vas a perder.

Kanon: Tú me sacas arriba, y tú te llevas otra, ¿ya?

Keke: Ten cuidado, porque ahí va toda la loza. ¿Tú llevas las llaves del auto?

Kanon: Están puestas, ¿qué local me dijiste?

Sin divisarlo, un automóvil antiguo de lujo trata de seguir a su blanco que sería la protagonista.

Keke: C5. ¡Por la entrada principal! *El coche avanza a toda velocidad hacia la pelinaranja* ¡KANON, CUIDADO!

Ella esquivó del atropello con solo una herida en su mano izquierda; no así la mercancía destrozada que cargaba y el carro se da a la fuga. Sin embargo, una llamada telefónica recibía Kanon consternada de este incidente.

Kanon: ¿Bueno?

Tsubasa: Kanon, habla Kira Tsubasa.

Kanon: Sí, ¿qué pasa?

Tsubasa: Necesito reunirme con usted.

Kanon: Ya estaba bueno.

Tsubasa: ¿Estás sola ahora?

Kanon: Sí, pues usted.

Tsubasa: Quiero arreglar cuentas con usted, venga a mi oficina.

Kanon: ¿Ahora?

Tsubasa: No, a la noche.

Kanon: Le advierto que ya estoy cansado de esperar.

Tsubasa: Para eso esto es cita de todo, traiga el documento.

Kanon: Espero que no sea otro subterfugio para ganar tiempo., si no...

Tsubasa: ¿O si no qué?, Kanon-sama. ¿Me está amenazando?

Kanon: Tómalo como quieras.

Tsubasa: No le parece que tiene mucha suerte de haberse salvado el accidente. Espero en la noche, con el documento y sola. No lo olvide. *Cuelga la llamada*

Keke: ¿Quién era?

Tsubasa: Un cliente, vamos.

La pareja tuvo que dejar el estacionamiento sin haber logrado entregar los pedidos quebrados debido al accidente.

Kanon intuía que la amenaza en contra de Tsubasa Kira había surtido efecto, pero a la vez se había dado cuenta que esta mujer era capaz de todo y eso, no dejaba de intimidarla. No quiso preocupar a Keke y argumentó otros motivos para explicar su posterior retraso a casa. Este es el comienzo de un hecho que marcará profundamente el destino de todos los involucrados, no solo por la magnitud de los acontecimientos, sino por el profundo misterio que lo rodea.

Luego de reconocer el automóvil que lo atropelló, Kanon tomó la sana decisión de guardar el documento en una cigarrera, para no sufrir los embates de una discusión presionada a la hora de negociar su cancelación.

Kanon: Buenas noches.

Anju: Buenas noches.

Kanon: ¿Kira Tsubasa?

Anju: No está.

Kanon: Pero ella me citó aquí.

Anju: Te dije que no está. ¿Trajiste el cheque?

Kanon: Quiero hablar con ella.

Anju: Quiere hablar con ella, anda a buscarla. *Su cómplice Erena le da una brutal paliza y ellas patean a Kanon* ¡El cheque! ¡¿Dónde está el cheque?!

Kanon: Está en el auto.

Cuando estas mujeres supieron dónde estaba el documento trataron de ultimar a Kanon como era la orden que habían recibido. Así, casi moribunda y aprovechando la soledad de la noche, la sacaron para llevarla con destino desconocido. Ciertamente este acto de violencia inusitada estaba dentro de un plan establecido, mientras una de ellas (Erena) cargó el cuerpo de Kanon casi agónica, la otra (Anju) se le dio para informar a Tsubasa Kira que cada paso se estaba dando según lo acordado; quedaron de reunirse en un lugar fijo para emprender rumbo a otro sitio en las afueras de Tokio donde tenían certeza que nadie, absolutamente nadie podría saber el tenor de sus pensamientos.

Estas mujeres buscaron incesantemente el documento en el interior del vehículo, pero sus esfuerzos fueron vanos. Kanon ya no emitía palabras, solo balbuceos esporádicos daban señales que aún estaba con vida; a ellas no les ocupó sin embargo, la menor duda que el documento estaba en el interior del auto, así que no trepidaron en continuar con sus propósitos...

Las dos ex A-RISE traían consigo un envase de un galón lleno de combustible en el otro carro, le rocían el líquido inflamable al vehículo de la víctima y le prendieron fuego con Kanon adentro, ellas sin ninguna cuota de responsabilidad quedaron como espectadoras cumpliendo las órdenes de su líder, quitándole la vida para la antigua integrante de Liella bajo las llamas del infierno. Al día siguiente, Keke encaminó al departamento de Chisato al comprender que su pareja no regresó al hogar.

Chisato: Hola, pasa. ¿Qué hace aquí tan temprano?

Keke: Ella no está, no se quedó a dormir.

Chisato: ¿No llegó?

Keke: No.

Chisato: ¿No se habrá quedado en el negocio?

Keke: Vengo de allá, está cerrado.

Chisato: ¿Qué habrá pasado?, pero no te dijo nada ayer. ¿Algún recado en la grabadora?

Keke: Nada, ni una señal y andaba en el auto.

Chisato: ¿No habrá tenido algún accidente? No hubiese sabido.

Keke: *Suspiro* Me creerás que anoche no pude dormir nada, como que presentí algo.

Chisato: Ay pero qué, quizás se tuvo que juntar con alguien.

Keke: No, tú sabes cómo es Kanon. El negocio de la casa y si hay algo me llama para que lo acompañe, no, no creo.

Chisato: Sabes, yo creo que hay que avisar a la policía.

Keke: ¿Tú crees?

Chisato: Conociendo a Kanon-chan cómo es debe haber tenido algún problema serio pero al no haber llegado.

Keke: *Suspiro* Es la primera vez que pasa desde que nos casamos.

Chisato: Espérame, voy a cambiar mi bata.

EN LA COMISARÍA

Policía: Hicimos un llamado a todas las unidades y no la han encontrado nadie con las características de su pareja.

Chisato: ¿Tampoco le encontraron el auto?

Policía: Tampoco, pero pienso que es demasiado temprano para pensar que le pasó algo malo.

Keke: Es que Kanon nunca ha hecho nada sin avisarme.

Policía: Siempre hay una primera vez, señorita.

Chisato: ¿No la habrán raptado?

Policía: ¿Tiene alguna razón para pensar que lo pudiesen raptar?

Sumire: Bueno, ella comercializa productos extranjeros de alto valor, ¿podría ser, no?

Policía: Mire, yo creo que aquí no hay que descartar ninguna posibilidad, pero yo le sugiero que se tranquilicen porque cuando pasa algo malo se sabe ahorita. A propósito de lo que usted dice, ¿conoce alguno a sus acreedores?

Sumire: Sí, creo que hay un cliente que le debe mucho, pero no sé cómo se llama.

Policía: Perdone la pregunta, pero es que la tengo que hacer. ¿Su pareja consumía droga?

Para Keke, sus amigos y el inspector, la situación es confusa. Todos ignoran que se están convirtiendo en protagonistas de una experiencia que va más allá de su lógico razonamiento.

Keke: *Suena su teléfono móvil* ¿Diga?

Policía: ¿Diga? ¿Señorita Tang?

Keke: Sí con ella, ¿quién habla?

Policía: Habla el inspector Meiji, tengo noticias.

Keke: ¿Encontraron a Kanon?

Policía: Sí, creo que la encontramos.

Keke: ¿Dónde está?

Policía: Mire, lo mejor va a ser que usted venga al cuartel, por favor.

Keke: Pero dígame, ¿dónde está?

Policía: Lo que pasa es que no estamos seguros.

Keke: ¿Cómo no van a estar seguro?

Policía: Señorita Tang, si se trata de su pareja ella está muerta.

Pasmada y conmovida la situación cayó su teléfono al suelo y casi se desmaya; junto con Chisato fueron a la morgue a cerciorarse si el cadáver ingresado era de Kanon y la reconocieron en estado de shock ya toda calcinada.

El entierro de Kanon se llevó a cabo con especial recogimiento, la forma en que quedó su cuerpo impidió que los familiares lo pudieran ver. Así, de este modo solo un reducido grupo de amigos tuvo acceso al cementerio en su último adiós; mientras esto acontecía la policía hacía denodados esfuerzos por encontrar el vehículo que para ellos había desaparecido caprichosamente. En definitiva, el caso se transformó en un enigma.

En el mismo camposanto aparecen las ex A-RISE no viniendo a decir adiós desde la entrada y de inmediato abandonan impunes por lo cometido. Un día después, las dos ex Liella conversan en la cafetería en relación a los interrogatorios policiales en torno al caso.

Keke: Estoy tan cansada de tanta pregunta. ¿A qué hora salió?, ¿cuándo fue la última vez que la vi?, ¿quiénes la visitaban?

Chisato: Pero tienes que hacerlo, Keke-chan.

Keke: ¿Qué?

Chisato: Responder a la policía.

Keke: ¿Te parece poco? Enterramos a Kanon y todavía nadie sabe quién lo mató.

Chisato: Pero alguna pista deben tener.

Keke: Aunque no lo crea, ninguna.

Chisato: Todo es tan extraño.

Keke: Sabes, no sé por qué pero siento en cada momento, en cada lugar la presencia de Kanon.

Chisato: Pero es lógico si la enterramos hace poco.

Keke: Es que no lo siento muerto.

Chisato: Pero sí tú misma lo reconociste.

Keke: Yo no estoy tan segura.

Chisato: Si me preguntas a mí yo también siento algo raro en torno a su muerte. ¿Vamos a buscar a los niños?

UNA TARDE CUALQUIERA, 18:30 HORAS

La empleada Haruka Konoe (de la serie Nijigaku) corría de las escaleras del edificio hacia el apartamento de Chisato muy deprisa, supuestamente había visto a Kanon a pesar de que está muerta siendo un indicio que sólo podría ser su imaginación.

Haruka: Señorita Chisato, tiene que bajar.

Chisato: ¿Qué pasa mujer?

Haruka: Es que Kanon-san.

Chisato: ¿Kanon-san qué?

Haruka: Kanon-san está abajo en el departamento.

Chisato: ¿Pero qué me estás diciendo?

Haruka: Sí, ella me salvó, entró al baño, incluso ella está ahí ahora.

Chisato: ¡Cálmate! Tú sabes que está muerta.

Haruka: Sí lo sé, lo sé, pero por favor tiene que creerme, ella está abajo, entiéndame. Por favor, acompáñame.

Chisato: Espérame aquí, yo vuelvo inmediatamente. ¿Ya?

Aquellas mujeres fueron al baño a corroborar el rumor, pero solo vieron que el grifo de lavatorio estaba abierto y nadie fue comentado de que si fue una broma o alguna sensación que los avisaba.

20:15 HORAS

Chisato: Hola, ¿está Ren-chan?

Haruka: Sí, llegó recién. Se está dando una ducha.

Chisato: Ábreme la cama, porfis.

Ellas llevan a un niño a dormir en su cama luego que estas fueran designadas como cuidadoras.

Chisato: ¿Y tú andas con mochila?

Haruka: A mi casa, mañana tengo libre.

Chisato: Dile a Ren que el niño ya comió, ¿ya? Listo, adiós.

Chisato le dijo a la empleada (Haruka) que guardara absoluta reserva sobre lo que había visto, ya que de contarle podría perjudicar aún más su estado depresivo, pero ambas ignoraban de lo que acontecería horas más tarde.

23:45 HORAS

Mientras Keke dormía, aparece el espíritu de Kanon por primera vez en el cuarto.

Keke: ¡Ah! Kanon.

Kanon: Tranquilízate, no pasa nada. Vine para decirte que estoy bien, quiero que cuides mucho a los niños. Te amo. *Sale del dormitorio*

Ante esta vivencia vista por la china fue tan perturbadora que decidió confesar a su amiga de cabello blanco en una cafetería, al día siguiente.

Chisato: ¿Qué te pasó que me llamaste tan preocupada?

Keke: Si supieras lo que viví anoche.

Chisato: Ah, tienes una cara...

Keke: No dormí nada, hablé con Kanon.

Chisato: ¿Soñaste con ella?

Keke: No, lo vi. Fue a verme.

Chisato: ¿Te lo imaginaste entonces?

Keke: No Chisato-chan, lo vi, me conversó. Me puedes creer.

Chisato: ¿Me estás diciendo que está bien?

Keke: No sé, me voy a volver loca. Pero anoche fue a mi cuarto y me habló.

Chisato: Se te apareció entonces. ¿Qué te dijo?

Keke: Que no me preocupara, que cuidara a los niños.

Chisato: ¿Y tú qué le dijiste?

Keke: ¿Yo?, qué le iba a decir si ni siquiera me salió el habla.

Chisato: Tú tiene que ver algún significado.

Keke: Me miró fijamente y después se fue. Ay Chisato-chan, tienes que creerme.

Chisato: Por supuesto que te creo y había venido antes.

Keke: ¿Qué?

Chisato: No te lo pude decir para no incomodarte. Kanon-chan vino ayer en la tarde, así lo vio, pero lo sentí.

La china es citada a la comisaría a presenciar alguna novedad en torno al caso Kanon.

Policía: *Enciende un ventilador* Señorita Tang, si tuviésemos que definir la muerte de su pareja la palabra "misterio" es la que mejor pueda.

Keke: ¿Por qué me dice eso?

Policía: Porque aún no tenemos la explicación a la forma como la encontramos.

Keke: Pero es un hecho que la quemaron junto a su auto, ¿no?

Policía: Esa fue nuestra primera teoría, pero ya no encontramos el auto.

Keke: Yo le traje todas las facturas y recibos de sus clientes, ¿ahí tampoco encontró nada?

Policía: Absolutamente nada, interrogamos algunos, pero son solo clientes eventuales.

Keke: Inspector, ¿usted está seguro que ella murió?

Policía: Está diciendo que no tiene certeza que quien enterró fue su pareja.

Keke: Ay disculpe inspector, es que con todo esto no me sentido muy bien.

Policía: Está bien señorita Tang, pero ya la hecho venir para decirle que hemos hecho todo lo que está en nuestro alcance.

Keke: ¿Qué? ¿Me está diciendo que no va a seguir con la investigación?

Policía: En cierto modo hemos dado por cerrado el caso. *Apaga el ventilador*

Frustrada por los dichos del inspector y de la impunidad de los culpables, Keke duerme llorando en su cama; esa noche reaparece el espíritu de su mejor amiga pelinaranja indicando pistas que permitirá resolver este misterio.

Keke: ¿Tú otra vez?

Kanon: Sí, soy yo. Era necesario volver.

Keke: ¿Por qué?

Kanon: Vengo a decirte quién planificó mi muerte.

Keke: ¿Quién?

Kanon: No la conoces, se llama Kira Tsubasa, no quiso pagarme mi mercadería e hizo desaparecer.

Keke: *Sollozando* Pero no puede ser.

Kanon: Quiero que le digas a la policía que el auto está a tres kilómetros de la carretera en camino a Tochigi.

Keke: Kanon, dime que esta no era una pesadilla.

Kanon: Debajo del asiento hay una cigarrera, tiene un cheque. Con esas pruebas atrapará a la culpable.

Keke: ¡Kanon!

Al día siguiente, Keke avisó urgentemente a Chisato que fuera al departamento para comentar del nuevo reencuentro con Kanon.

Chisato: Hola.

Keke: Hola.

Chisato: ¿Qué pasó que me llamaste tan nerviosa?

Keke: No me vas a creer.

Chisato: ¿No me digas que volviste a ver a Kanon-chan?

Keke: Sí, vino anoche.

Chisato: ¿Te dijo algo?

Keke: No sé qué me está pasando.

Chisato: Hay que reconocer que esto de la muerte de Kanon-chan ha estado un poco alterada.

Keke: Sí, de haber muerta de esta manera sin que nadie sepa la verdad, así fue así.

Chisato: Yo creo que deberías ver a un especialista.

Keke: *Suspira* Me siento tan angustiada, pero me mantengo empiezo por los niños.

Chisato: Pero necesitas un descanso.

Keke: ¿Y tú crees que puede descansar con todo esto? Qué me va a creer que Kanon vino a contarme cosas increíbles.

Chisato: Ya es hora que te olvides de todo esto.

Keke: Y si fuera verdad.

Chisato: ¿Qué?

Keke: Lo que me dijo, que sabe dónde está el auto.

Chisato: ¿Su auto? ¿El que nunca encontraron?

Keke: Inclusive me dijo quién la mató y el lugar donde está el cheque.

Chisato: ¿Qué cheque?

Keke: No sé, debe ser alguna pista para la policía.

Chisato: Por si también me estoy volviendo loca.

Keke: Oye.

Chisato: Yo creo que deberíamos ir.

Los hechos estaban fuera de toda lógica, tanto Keke como Chisato sabía que podrían ser objeto de burla y mofa si se lo comentaban a alguien. Si bien la primera aparición de Kanon se podría enmarcar en una visión imaginaria producto del momento que vivía, esta segunda vez estaban en cuestión una serie de informaciones muy precisas que escapaban a lo meramente psicosomático. Ambas alimentaron su valentía y vencieron el miedo y el pudor; con los datos recibidos se dirigieron al lugar señalado sabiendo que nada coherente encontrarían allí, pero su curiosidad de mujer no les perdonaría soslayar la oportunidad de acercarse a la verdad por esta especial vía.

Estas chicas se dirigieron in situ el lugar de los hechos y encuentran el coche quemado como lo describía el espíritu de Kanon; el estado del vehículo quedó irreconocible y buscando entre chatarras fundidas logran encontrar una cigarrera debajo del asiento delantero del conductor con el cheque guardado.

Keke y Chisato, choqueadas y superadas por su extraña vivencia decidieron no exponerse a la policía y enviaron un mapa donde se encontraba el auto, ciertamente fue un anónimo.

La nota de la misiva con sus coordenadas decía en trozos recortados de periódicos traducido como "Auto de Shibuya Kanon ubicado en 3 km. a Tochigi"; tras el hallazgo del automóvil y de los indicios corroborados los detectives identificaron la dirección de la victimaria y fueron al aparcadero privado a formalizar el arresto de las ex A-RISE.

Policía: ¿Kira Tsubasa?

Tsubasa: Sí. ¿Qué desea?

Policía: *Mostrando su placa* Somos de la policía, queremos hacerle algunas preguntas.

Tsubasa: ¿A mí?

Policía: ¿Usted conoció a Shibuya Kanon?

Tsubasa: ¿Shibuya Kanon? No, no me suena.

Policía: ¿Nunca hizo negocios con ella? ¿Y tampoco le quiso pagar con un cheque suyo?

Tsubasa: Ya le dije que no la conozco. Además, ¿por qué tantas preguntas?

Policía: Nos va a tener que acompañar.

Tsubasa: ¿Por qué?

Policía: *Le exhibe el cheque quemado* ¿Conoce este documento?

Los oficiales arrestan a Anju y Erena oponiendo resistencia y luego a su líder.

Tsubasa Kira y sus empleadas fueron detenidas, posteriores interrogaciones demostraron su total responsabilidad en la muerte de Kanon Shibuya, pero lo más extraño de todo es que ni ellas ni la policía supieron cómo se llegó a la verdad.


Han pasado algunos años de este increíble episodio, Chisato jamás quiso comentárselo a nadie por temor a ser una comprendida, ahora sin embargo, ante la inminente exposición a la opinión pública de esta historia accedió a dar la cara para no tergiversar el espíritu del fenómeno que marcó sus vidas.

En realidad no se trata de creer o no creer, sin embargo esta historia quedará acumulada como una experiencia a partir de este instante que será suya porque queramos o no, este fenómeno, este preciso fenómeno le podría suceder a usted "el día menos pensado".

En la actualidad, Keke vivirá en Macao con sus dos hijos, solo ella y su amiga Chisato pudieron experimentar esta mágica vivencia que excede los parámetros de la lógica y la racionalidad. Nunca más la figura de Kanon perturbó su existencia y su corazón, aunque dolido por la terrible forma en que murió tiene paz y armonía. Ahora, este testimonio da señales de lo poco que conocemos de la vida y aún más, de lo poco que conocemos de la muerte.

El testimonio y el fenómeno que dieron forma a esta historia son verídicos. No obstante, los nombres de las personas y los lugares han sido cambiados para proteger la identidad de los verdaderos protagonistas.

Dicha adaptación es un derivado del programa de TV chileno El Día Menos Pensado -como único crédito-, que en ese episodio homónimo era protagonizado por un hombre; como ya saben sobre estas modificaciones al estilo de aquella franquicia idol era la primera vez que incluyo a Liella! (en su mayoría) en un fic y añadí cosas adicionales.

Espero que sea de su agrado la lectura y pórtense bien.