Capitulo V: Cálido Encuentro / Frio Desencuentro
El día por fin acababa. El atardecer hacia de las suyas sobre la ciudad pintando de bellos colores cada edificio de la misma. Tal vez era lo mejor que tenía en esos momentos, la vista de el hermoso atardecer en el parque. Al menos tenía el tiempo necesario para admirar la belleza urbana luego que fui despedido inexplicablemente de mi trabajo. Si era sincero, era la primera que me ocurría algo de ese tipo. Por lo general era yo quien dejaba los trabajos para experimentar otras oportunidades, siempre había una primera vez para todo de todos modos. Ya era hora de ir hacia mi nueva entrevista de trabajo, me encontraba más que listo para pasar la prueba. Al menos eso podía agradecerle a Meyer luego del despido. Al pensar en mi ex jefe, no podía tampoco dejar de pensar en Serena. ¿Acaso era tan buena actriz como para fingir la inocencia que me brindo al conversar con ella apropiadamente? Honestamente me parecía increíble comparar como era ella con las palabras de la carta que me envió, si era sincero algo no cuadraba….mi instinto me lo dictaba. Bueno, no me quedaba de otra que olvidar eso y seguir adelante con mi vida.
Hablando de vida, me encontraba en un debate personal. ¿Debía de quedarme en Kalos? Originalmente no era mi objetivo quedarme en la región pero al haber sido repartidor de pizzas alrededor de la ciudad hizo que me enamorara de la ciudad. Siempre cada lugar tiene su luz y su sombra por supuesto en especial por los malhechores que robaron mis pertenencias. Era una decisión que aun meditaba ya que tal vez la vida me trajo a este lugar con un propósito. Tal vez aquí encontraría lo que tanto he buscado. ¿Quién sabe? Lo único que podía asegurar era en pasar esa entrevista.
Luego de unos minutos, por fin di con el local. Desde afuera, podía notar que poseía una fachada muy elegante, típico lugar de gente adinerada que buscaba aliviar sus penas supongo. Procedí a entrar y como era de esperarse al ser tan temprano, no había clientes. La barra se encontraba vacía y el lugar brindaba esa sensación de paz donde uno podía reflexionar de su vida. A los pocos segundos, detrás de la barra se abría una puerta donde un hombre salía. Robusto, de edad avanzada y con mirada gélida y penetrante. Vaya primera impresión tenia del tipo….
-¿Qué le sirvo muchacho?- Directo al negocio, al parecer tenía varios años en el negocio del licor.
-Disculpe, no soy cliente.-
-¿Entonces qué haces aquí mocoso? Si no vienes aquí a consumir te recomiendo que te busques un biberón para que tomes algo más apto para ti…..leche tibia.- Bueno, que cálido recibimiento de mi futuro jefe. Aun estaba seguro de que conseguiría este empleo. Además…..había tocado mi orgullo….
-Vengo aquí por el trabajo de bartender que tiene disponible.- El hombre me quedo viendo y empezó a reír a carcajadas. Era ya la segunda vez que se burlaba de mi en esa tarde.
-¿Tu? ¿Bartender? ¡No me hagas reír! ¡Deja de bromear conmigo niño!-
-No estoy bromeando Wulfric.- Cuando termine de defenderme, escuche como el hombre golpeo la tabla de la barra y me quedo viendo fieramente.
-Que yo sepa no te he dado la autorización para que uses mi nombre.- Trataba de intimidarme, eso era obvio. Sin embargo, todo aquel que haya tenido clases de educación física con el Teniente Surge y haya sobrevivido al intento debería de ser capaz incluso de soportar la intimidación de hasta un líder de la mafia.
-Puedo usar su nombre cuando yo guste. ¿O quiere que me refiera a usted como Santa Claus mejor?- Un golpe bajo que pude notar cuando el hombre de barba blanca frunció el ceño.
-Vaya, Vaya. Tenemos un mocoso con agallas. Al parecer Meyer tenía razón, has capturado mi interés muchacho.- Bueno, al menos ya llegamos al punto que quería.
-Si tantas dudas tiene sobre mí…. ¿Qué tal le parece si pruebo de lo que estoy hecho?-
-¿Tienes experiencia? Bueno veamos que tan bueno eres. Pasa a la barra, vamos a probarte con un par de bebidas.
Y con eso comenzamos con nuestra batalla personal. Esta no la perdería por nada del mundo o Blaine en Kanto se enojaría conmigo. Debía de admitir que el viejo tenía una colección de licores bastante amplia, incluso observaba algunas bebidas que eran extremadamente raras o vinos añejados de hace décadas incluso. Por su mirada, supuse que lo que venía eran bebidas tradicionales.
-Quiero ver que tal es tu sensación con las damas. Necesito que prepares un Cosmopolitan- Perfecto, me mencionaba damas ahora que tenia esas sensaciones con cierta peli miel famosa.
-¿Por qué la sensación con las damas?- Mi curiosidad salió de mi boca con esa pregunta. El hombre solo me brindo una sonrisa.
-Las damas son tan delicadas como una bebida. Imagino que sabes que dos de los trabajos más peligrosos del mundo son el ser un farmacólogo y un bartender. Nosotros servimos productos que pueden aliviar o pueden matar dependiendo de la dosis. Claro, si todas tus palabras simplemente fueron habladurías no serás capaz de hacerlo.- Suspire y lo quede viendo a los ojos. No me iba a venir a decir lo que no podía hacer.
Con ello procedí a ver hacia la repisa donde encontré un vodka, al ver la expresión del hombre supe que era una buena elección, podría simplemente llamarse instinto de la experiencia. Tome el agitador y mezcle el jugo de arándanos, el de limón y el triple seco que poseía en la repisa del bar. Con el agitador empecé hacer un poco de magia, según las palabras de mi maestro en mi tiempo en Isla Canela, debía de tratar el agitador siempre tomando en cuenta los sentimientos de la persona que le iba a servir. Si esto era para una dama, por lo general era para una citadina, una mujer de metrópolis. Sin querer, Serena venia a mi mente y me vi en la necesidad de usarla para inspirarme y agitar. Luego de ese proceso, procedí a verter el líquido en una copa de Martini y a decorarlo con la clásica rodaja de limón.
-Vaya, al menos la presentación es buena. ¿Pero qué tal el sabor?- El hombre de apariencia ruda empezó a básicamente catar lo que había hecho. La pequeña copa parecía nada cuando él la tomo y prosiguió a beber. Juzgando su expresión y la dilatación de sus ojos, tuve éxito.
-Al parecer te subestime muchacho. Este Cosmopolitan, tiene el balance perfecto…..uno que a ella de seguro le gustaría…Esto no se aprende así por así muchacho. ¿Dónde conseguiste esta experiencia?- Pregunta peligrosa, debía de responder algo que no delatara de donde provengo. Sin embargo, note la mirada del hombre…tenía esa sensación de que si mentía él lo sabría…también mis instintos gritaban que era parte de la prueba.
-Le seré sincero Wulfric. Esto lo aprendí en dos bares de la región Kanto. Trabaje en uno de Ciudad Azafrán y la otra experiencia fue en el hotel más lujoso de Isla Canela.- El señor de la barba blanca tocaba su mentón al conocer esa información y me quedaba viendo como si estuviese juzgándome. Es una jugada arriesgada, pero esto era como la última apuesta de un juego de póquer. Era todo o nada.
-Perfectamente pudiste haberme mentido.-
-Y usted lo habría notado. ¿No es así?-
-Tienes razón en ello, se nota que no eres kalosiano.- Procedí a contarle mi historia sobre como quede varado en la región y mis peripecias al tratar de sobrevivir como pudiese mientras tomábamos un trago. Según lo que puedo percibir, Wulfric quería escuchar mis penas desde el principio.
-Entiendo muchacho, la verdad es una proeza lo que has conseguido hasta el momento. Necesito un tipo duro y empático como tú en mi negocio.- ¿Eh? ¿Tenía el empleo acaso? De hecho, si era sincero conmigo mismo otra duda me asaltaba.
-¿Duro y empático?-
-Si, tal como dije. Duro y empático.- Era la primera vez que me llamaban así. Claro que tenía dudas sobre ello.
-Es sencillo muchacho, eres una persona con mucha experiencia en lo cruel de la vida y te la has ingeniado para llegar a este punto. Todos tus trabajos y malas experiencias no son en vano. Dímelo a mí que he venido escuchando a mis clientes durante décadas, sin embargo en tu caso puedo percibir que también eres una persona que puede entender las amarguras de otra persona. A través del dolor propio, uno puede comprender mejor el dolor ajeno.-
-¿Cómo puede saber tal cosa?-
-En tu bebida pude percibir no solo la rudeza de tu personalidad sino también la calidez del corazón que palpita por ayudar a otros. Como te dije, eso no se consigue así por así.-
-¿Lo puede saber con un trago?-
-He tenido bastantes empleados a través de los años y cada uno posee un sabor distinto en la bebida que sirve. En tu caso, es la primera vez que puedo percibir esa mezcla, el amargo perfecto que roza incluso la barrera del dulce. La parte más importante en ser un bartender no solo es preparar las bebidas, sino también hacerse dueño de los sentimientos de tu cliente.- ¿Hacerme de los sentimientos de mi cliente? Realmente me encontraba dudoso con ese análisis. Después de todo, abandone a mi clienta de pizzas luego de verla en ese estado lamentable hace unos días. ¿¡Porque pienso en ella ahora!? Ella fue clara que eso fue un juego porque estaba aburrida…..sin embargo…..hay algo que no permitía creerme las palabras que esa carta contenía. Tal vez es a esto a lo que Wulfric se refiere, sin embargo ahora ya era tarde de todos modos para verla de nuevo, éramos de dimensiones distintas incluso.
Procedí a levantarme y a sonreírle al anciano, realmente no era tan mala persona como esperaba que fuese. Bien dicen que las primeras impresiones cuentan pero no son definitivas. Wulfric y Serena eran casos que me demostraban la validación de esa hipótesis que anhelaba creer.
-De acuerdo Wulfric, será un gran placer trabajar con usted de aquí en adelante.- Estire mi brazo para brindarle un apretón de manos el cual me respondió con mucha fuerza. Muy fuerte a mi gusto pero bueno, con esto el problema del desempleo estaba solucionado.
-El gusto será mío muchacho, cuento contigo para mañana en la noche.-
-¿No quisiera que comenzara hoy?-
-¿Vaya que tienes prisa en comenzar?-
-Si le soy sincero, no tengo nada que hacer y nada mejor para pasar el tiempo que con trabajo.- El señor de barba pronunciada me observaba, me analizaba y yo no podía evitarlo.
-De acuerdo. Imagino que no tienes traje. ¿No es así?- Dio en el clavo, de hecho solo tenía poca ropa, fue lo único que pude conseguir con mi primer y único sueldo.
-Lo supuse. Tienes suerte que el último chico que dejo el trabajo dejo todo y traje. Era una nena y se fue llorando porque ni siquiera sabía preparar un Martini.- Yo solamente reía nervioso, podía imaginarme que fue lo que lo inspiro a salir corriendo del lugar.
Es así como mi primer día como bartender empezó. Fui atrás a la oficina de Wulfric para cambiarme en algo más elegante. Un traje en perfecto estado de bartender es lo que me esperaba, convenientemente era de mi talla por lo tanto no hubo problema con ello. En unos minutos ya me encontraba ya con el uniforme nuevo, debía de admitir que me quedaba siempre bien al verme al espejo. Solo tuve que peinar mi cabello salvaje un poco hacia atrás para estar en tono con el entorno y para ello tuve que usar Gel. Era lo único tal vez que no me entusiasmaba, pero conozco los gajes del oficio. Luego de domar a la bestia en mi cabeza (lo cual me costó más de lo que esperaba), me puse unos guantes de color blanco. Con eso ya me encontraba listo para la primera noche.
==== Una semana después ====
Aquella chica se encontraba en su apartamento en la zona más adinerada de la ciudad, reflexionando sobre un tema en específico, la desaparición de su primer amigo desde que llego al estrellato. Ella se encontraba deprimida en su sofá pensando en que habría pasado con Ash. Aun no entendía nada de lo que había sucedido. La última vez que lo vio fue aquel día donde ella le volvió a mostrar un lado vulnerable de su ser. Ni recuerda que sucedió ya que ella quedo profundamente dormida y se levanto hasta el siguiente día. Al recordar como ella se encontraba arropada al despertar, se sonrojo al saber que era Ash quien le había dejado en su recamara. Algo en ese chico le hacía palpitar el corazón.
Cualquiera hubiese pensado que ella era una loca obsesiva al buscarlo tan seguido y molestarlo en su trabajo….pero su compañía había sido lo más grato que ha vivido en mucho tiempo. Su sinceridad era un corto punzante que le volvía a hacer creer que ella era humana y sangraba. A pesar de que era reacio en tener una relación amistosa, nunca le vio malas intenciones ni rencores. Ella aun se arrepentía de aquella tarde donde le abofeteo y le insulto, aun se encontraba aturdida por lo que había vivido esa vez. Aquella joven que casi los mata platico con ella largo y tendido, era una chica cerca de su edad, comprensiva y dulce…..solo con esa pequeña interacción pudo percibir todas esas cualidades, cosas que ella carecía de alguna manera. Fue muy amable incluso al llevarla al hospital y cuidarla hasta que su agente llego por ella. Sin embargo, para las dos el misterio de ese día de tormenta era ese joven que huyo de la escena. Por vueltas del destino, ella se topo con ese misterio que así como apareció en su vida se esfumo de repente.
Ella aun suspiraba fuerte, ese día que llamo de nuevo para ordenar una pizza corazón, ella le esperaba con todo el ánimo de compensarlo por ese incidente que no quería que viviese o fuese testigo. Su sorpresa fue enorme al ver que era otro chico quien le entregaba su orden. Ese chico reacciono de manera tan distinta al verla, como era de esperarse casi se derretía por estar frente a ella y la trataba como si ella fuese un ente superior y venerado. ¿Dónde había quedado la sonrisa del azabache que se dirigía a ella como una persona normal? Ella suspiraba y despechaba al repartidor que era arrastrado por su nuevo set de guardias. Aun se lamentaba de escucharlo desesperado en conseguir su número tanto que decidió tomar cartas sobre el asunto ella misma. Se propuso a llamar muy enojada por el cambio de repartidor e incluso pidió al jefe inmediato.
Su sorpresa fue enorme al saber que el chico había sido despedido ese día. Ella no lo creía, a lo mejor era una treta de Ash para evitarla. No iba a quedarse de brazos cruzados y al siguiente día fue hacia ese restaurante para corroborar la historia (claro, siempre de incognito). Se topo con la verdad que no quería escuchar, el mismo jefe del lugar le confirmaba que Ash ya no laboraba ahí. Pudo ver en sus ojos tristeza al confesar esa verdad. ¿Por qué tenía esa expresión? Se vio tentada a pedir la dirección del joven pero….eso sería mucho incluso para ella. ¿Qué tal si se fue de la ciudad? No pudo hacer más que resignarse a haber perdido esa persona que no le importaba quien ella fuese….sino que la trataba por quien era ella.
Una semana ha pasado ya desde que perdió su pista. Ella volvía a sus trabajos artísticos como ya era una costumbre y rutina en su vida. Apenas esos días ha tenido un poco de descanso luego de su….descalabro emocional….ese mismo donde Ash había arriesgado su vida por mantener la de ella. Sus palabras aun resonaban en su alma, su enojo por que ella iba a cometer aquella estupidez irónicamente le calentaba el corazón. Su tristeza era reflejo fiel de que lo extrañaba.
Ring Ring….
Su teléfono celular sonaba, de seguro era trabajo. Ella recordaba que estaba a punto de filmar una película dramática, una que ella no deseaba hacer. ¿Razón? Existía una muy poderosa, el protagonista de ese filme era demasiado famoso…..y eso era una mala combinación para ella. Siempre que se podía, los medios la emparejaban con cualquier galán de cine, músico o artista mediático que existiere. Esos han sido sus días más estresantes debido a la cantidad de paparazzis buscando una primicia. Si era honesta consigo misma, odiaba que solo la acortejaran por lo bella que decían que era. ¿Nadie podía ver más allá de la simple superficialidad? Hubo uno….pero….lo perdió en un parpadeo. No le quedaba remedio que contestar.
Como lo esperaba, era la reunión final con los productores del filme. Querían reunirse con ella para terminar el papeleo protocolario y firmar el contrato definitivo. Si era sincera, no deseaba reunirse con nadie….más que con Ash. Sin embargo, ella siempre seria obligada a hacerlo y no le quedo remedio. Al escuchar el punto de reunión, le pareció extraño el hecho de que fuese en un lugar muy poco frecuentado.
-¿Un bar?- Ella tenía un mal presentimiento acerca de ello.
==== Ese mismo día – Noche ====
Debía de admitirlo, amaba el ritmo de mi nuevo trabajo. El hecho de tener paz a la hora de laborar era excelente además de que podía beber gratis. Gracias a Blaine, había tomado ese habito de beber, claro siempre con medida y a lo que la situación a meritaba. Escuchar las anécdotas de Wulfric era interesante. La parte que no creyó que fuese interesante, que era escuchar a los clientes ha sido….diferente. Poco a poco, cada persona que se acerco a la barra fue volviéndose un amigo para el joven. Sin querer, se fue sintiendo integrado a la vida de cada una de esas personas que le ofrecían una sonrisa luego de un amargo gesto de tristeza. Hubieron un par de días incluso donde aquella atmosfera de depresión desaparecía y un ambiente festivo se armaba entre los clientes. Su jefe de alguna manera se sentía complacido con su desempeño y no dudaba en decírselo. Debía de agradecérselo a Meyer de alguna manera, conocía las razones por la cual fue despedido y de hecho no le culpaba. Él tal vez haría lo mismo y claro que al ser testigo de esa barbaridad que era esa deuda, le brindaba más la razón.
Llegar al trabajo temprano me daba esa oportunidad de limpiar todo y tener todo preparado para los clientes. He de decir que me sentía sumamente motivado, realmente era un cambio enorme después de estar en el fondo de un abismo sin esperanzas de salir de ahí. Tenía dos metas a corto plazo si era sincero conmigo mismo, necesitaba el poder de la comunicación. Necesitaba una computadora y un celular ya que los míos….bueno…fueron robados. Imagino que mi madre debe de estar muy preocupada debido a que no me he comunicado con ella desde que llegue a "Teselia", pero recordaba que era mi mamá. Ella confiaba lo suficiente en mi aunque siempre existía esa preocupación por ser mi progenitora. Además, mi hermano también deseaba que me comunicase con él cuando llegase, así que debía de cumplirles de alguna manera u otra.
La noche pasaba como ya era costumbre, llena de paz. Servir tragos y escuchar un poco del diario vivir de mis clientes ya se volvía una rutina. Sin embargo, la paz a veces era una ilusión que duraba poco…muy poco. Una persona familiar para mi entraba por la puerta del bar y eso me hizo sentirme nervioso. No la conocía, pero ese día ella dejo un impacto muy fuerte en mí. Esa misma chica que estuvo a punto de quitarme la vida…ahí estaba. Era mi clienta….
Sus ojos verdes conectaron con los míos y al instante una sonrisa se le dibujo en su bello rostro, una que dibujaba sorpresa y felicidad en su rostro. A pesar de que la luz era tenue, su cabello dorado brillaba. La dulzura que esbozaba su rostro al encontrarme era suficiente como para desarmarme. Como mis instintos dictaron esa vez que huyera, lo mismo pasaba en ese momento. Sin embargo, era prisionero de mi trabajo ahora y solo me quedaba una opción que era confrontarla.
-Tu…..- La joven se acerco a la barra y rápidamente tomo asiento. Sus ojos me tenían en la mira y yo solo podía asentir con nervios.
-Hola…- Patético, es el hola más patético que he dicho en mi vida. Parecía un niño castigado.
-Eres el chico que huyo esa tarde…. ¡Me tenias preocupada! ¡Porque no aceptaste mi ayuda para llevarte al hospital esa vez!- Cerca…muy cerca. Tanto que podía sentir el aroma que ella despedía, una fragancia tropical que hacia contraste con su apariencia. ¡Debía de reaccionar!
-Lo siento, pero esa vez tenía algo de prisa.-
-¡Aun así debiste de ir con nosotras al hospital! Esa chica estaba sumamente preocupada y yo también. Caíste muy feo….además….me siento mal por haberte casi atropellado.- ¿Serena preocupada? Después de esa carta me parecía realmente poco probable. Su tristeza y su preocupación en cambio eran genuinas al punto que ella me aceleraba el corazón.
-No…no es nada. No se preocupe, como vera me encuentro bien.-
-La verdad es un alivio...aun así….siento que debiste….- Al parecer esta chica era del tipo insistente. Bueno, la verdad actué como un loco y no la culpaba.
-Todo se encuentra bien, no tiene porque preocuparse.- Sin embargo, la siguiente acción que hizo me tomo por sorpresa y fue el extender su mano hacia mí y sonreírme. Esa curva en sus labios era fatal para cualquier persona que tuviese el corazón frágil…..ya que me estaba matando solo con verla.
-Mi nombre es Lillie Aether.- ¿Lillie? Vaya, un nombre delicado para una dama delicada. Como un idiota extendí mi mano y tome la de ella. Era bastante suave….y cálida.
-Mi nombre es Ash Ketchum.-
-Un placer conocerte Ash. Fue una sorpresa encontrarte aquí. Vine porque un conocido mío me lo recomendó, realmente estoy feliz de haber tomado esa opinión.-
-Hace poco empecé a trabajar aquí, te aseguro que es un buen lugar para relajarse.- La chica empezó a reír mientras llevaba su mano a su boca para cubrir su bello gesto de alegría.
-Veo que no pierdes el tiempo en promocionar el negocio. Muy profesional Ash.- Ella bromeaba conmigo, lo peor de todo…..me gustaba. Solo podía rascar mi cabeza y sonreírle naturalmente.
En ese pequeño lapso de tiempo, mi cerebro hizo una comparación en el encuentro entre estas dos chicas que encontré después de ese día de tormenta. Lillie era un dulce de principio a fin, su preocupación ese día era totalmente diferente a la desesperación que sentí en Serena. Un contraste completo y definitivo a mi parecer. Tenía que dejar de perder el tiempo en mis pensamientos y mejor trabajar.
-Bueno Lillie. ¿Qué deseas de tomar?-
-Me interesa saber que tan buen Bartender eres Ash. Sorpréndeme.- Creo que hoy todos tenían deseos de retarme. Bueno, no soy de los que huye de ellos así que tenía que colocar manos a la obra.
Creo que me tocaba usar de esas habilidades que Wulfric mencionaba. Como pensaba hace unos minutos, en su rostro podía notar felicidad. ¿Pero de veras existía la felicidad absoluta en el ser humano? Ella era amistosa pero de seguro algo ocultaba, total todos tenemos nuestros secretos. Sin embargo de lo que estaba seguro es que su sonrisa y energía eran genuinas hacia mí, muy en el fondo de mi ser quería impresionarla así que para esta ocasión decidí seguir mi instinto.
Lo único que se me ocurría era prepararle un Martini, pero no uno normal. Uno que ella pueda disfrutar. Pude notar su curiosidad cuando me veía trabajar al colocar unos cubos de hielo y girarlos en la copa. Esto era necesario para enfriar y opacar el cristal. Al terminar con ese pequeño proceso, mezcle los ingredientes para su bebida de la cual consistía de Vodka, Triple Seco, un poco de vino espumoso y el ingrediente que era el crucial para la bebida: Granadina. Ella emanaba un tipo de sensación tropical y por ello me inspire en hacerle ese Martini especial.
-Aquí tienes, un Martini de Granadina.- Pude ver como ella se impresiono por la elegancia de la bebida la cual sin mucho que decir ella probó. Al tener contacto con su lengua, pude notar como un rubor vino a sus mejillas y un suspiro de satisfacción salió de su ser.
-¡Esta delicioso Ash!- Hinche mi pecho de orgullo, los regaños de Blaine tenían que valer una sonrisa de esta chica al menos.
Esa noche, Lillie se transformo en mi cliente al instante. Poco a poco ella me empezó a contar de su vida como que tenía una familia bastante unida la cual trabajaba en investigaciones científicas. Ella radicaba en Kalos ya que esos trabajos la habían guiado hacia la región, ella representando los laboratorios Aether que por supuesto eran de su familia. Se me hizo interesante adivinar que ella era proveniente de Alola e incluso ella misma se sorprendía al ver que adivinaba fácilmente. Podría decir, que encontré a una dama interesante en ella.
-Bueno Ash, debo de admitir que tenías razón con respecto al lugar. Ahora tienes una cliente nueva.-
-Me alegro que sea así. ¡Espero este escuchando jefe!-
-¡Escucho fuerte y claro engreído!- Ver a la chica sonreír ante nuestra interacción valía la pena, endulzaba mi noche.
-Iré a mi apartamento a descansar. Créeme que vendré el fin de semana. Es un placer conocerte y espero que podamos ser amigos.- Ella volvía a extender su mano y yo simplemente respondía. Sin embargo no espere lo que sucedió a continuación ya que todo pasó en cámara lenta. La rubia se acerco a mi mejilla izquierda….depositando sus labios y brindándome lo que creo que fue un estupefaciente para mí. Un beso cálido de despedida.
-¡Nos vemos!- Con esa energía y dulzura ella me dejaba embobado ahí y simplemente salía del establecimiento. Yo quede perplejo ante esas acciones tan dulces. ¿Acaso le gustaba?
Me quede desde la barra pensando sobre ello. ¿He quedado alguna vez perplejo por un simple acto de cortesía? Me quede viendo a la puerta de salida como ella desaparecía de mi vida una vez más.
Sin embargo no pude seguir contemplando esa partida ya no note de inmediato que otro par de ojos incrédulos y hermosos me observaban. Cuando por fin cruce mí vista con ellos, fui testigo de otra enorme sonrisa dedica hacia mí. Un gesto de felicidad infinito solo con toparse conmigo se formo en esa dama, uno que me dejaba confuso. Esa clienta que aparecía frente a la puerta, no era cualquiera para mi…..era la joven que pidió mi amistad y que al obtenerla simplemente se aburrió de ella como si fuese un juguete viejo confesando su pecado hacia mí en una carta tan fría como el mismo polo norte.
-Ash….- La escuche pronunciar mi nombre levemente con esa voz dulce y cálida, ella no despego sus ojos de mi persona y se acercaba a mi poco a poco como si se tratase de una abeja a la miel…..sobre todo porque parecía ser lo que su titulo presumía….una reina. Al parecer, esta velada de trabajo seria larga para mí…..y creo que ni yo mismo esperaba que esos acontecimientos de esa noche hicieran que mi vida fuese una montaña rusa de aquí en adelante.
"La noche era testigo de varios encuentros y desencuentros que variaban de temperatura, ya que los corazones al latir a diferentes ritmos producían un escalofrió incomodo o en su defecto una calidez adictiva. Ash en ese momento se encontraba en medio de esos dos caminos. Esta historia continuara…."
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Hola Hola! Los saluda Taikobou con un capitulo mas de Como me meti en esto? Uff, creo que lo explique en otro de los fics pero el motivo de la tardanza es porque no tenia Internet, todo debido a una mudanza. Pero bueno, ya estamos aqui! Este capitulo me resulto facil de escribir, la verdad necesitaba escribir un fic nuevo para ventilar idea y me encanta como va este. Bueno espero tambien sea de su agrado, he visto como muchos nuevos comentan en el y eso me motiva mucho a seguirlo. Muchisimas gracias por su apoyo! Ahora a responder reviews!
Alpha-B312: Me alegra mucho que te agrade la historia. Por ahora esta en pañales pero con cada capitulo se ira desarrollando mejor. Espero el capitulo te guste y gracias por el apoyo!
JuanC9: Pues nunca puedes saber que malo te puede pasar XD. Me tarde por la mudanza pero bueno, haremos siempre un gran esfuerzo por actualizarla lo mas pronto posible. Gracias por el apoyo!
Drei: Quien sabe? A lo mejor si a lo mejor no jajajaja. Te debo el rencuentro jajajaja, hoy queria desarrollar algo mas jajajaja. Bueno! Muchisimas gracias por el apoyo!
Rey: Quien sabe? A lo mejor es alguien mas XD! Aun el fic esta en pañales, asi que pronto tendras muchas respuestas. Por lo momentos agradezco mucho tu apoyo!
anonimus2001:Te lo debo XD! Quiero dejarlo para el proximo capitulo. Me alegra que te este gustando el fic. Muchisimas gracias por el apoyo!
Bueno, con esto los dejo por los momentos y espero disfruten de ello! Gracias por el apoyo!
