Disclamier: los personajes son de S.Meyer, yo solo hice esto.

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Capa Roja

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Paseo sin rumbo por un buen rato en el coche, hasta que mi enfado baja. Pienso en regresar con la abuela, pero me detengo al darme cuenta que regresar ahora mismo no es una buena idea. Así que me decido por acercarme al pueblo y entretenerme con algo más antes de regresar a casa.

Estaciono el coche frente a lo que parece ser una clase de Bar o un restaurante, no estoy segura al cien porciento convencida de lo que sea, pero tengo hambre y necesito comer algo. Antes de bajar del coche compruebo si todavía tengo la cartera de emergencia en la guantera. Una vez que me aseguro que tengo dinero disponible, salgo y cruzó la calle para adentrarme al lugar. Ya dentro, lo que puedo notar del lugar es su olor: canela, eucalipto y... algunos olores más que no logro identificar porque están muy lejos, o se han disuelto con el tiempo; Esto de los olores es raro y loco al mismo tiempo, pero por alguna loca razón tengo el sentido del olfato desarrollado. He visitado varios médicos y han dicho que algunas personas simplemente lo tenemos. Así que ya me he acostumbrado a vivir con esto.

Mientrase adentro, observo alrededor del lugar y este está decorado con un ligero estilo gótico. Luce bien, pero lo que llama mi atención es la cabeza del lobo que se encuentra colgada justo en la pared de enfrente a mí. El pelaje del animal es de un tono cobrizo, tiene los el pelaje erizado y está mostrando los dientes en una clara señal de ataque. Observo al animal que es increíblemente realista, Entonces, me pregunto si la caza de lobos está permitida en este lugar.

—Antes de que puedas decir algo desagradable o algo sobre la protección animal, déjame aclarar que no es de verdad— dice una voz grave a mis espaldas.

Me sobresalto, pero soy capaz de recuperarme rápidamente.Giro lentamente sobre mis pies y veo a un tipo grande y fornido observándome con curiosidad.

—Se ve muy real — digo. Me ha tomado con la guardia baja y no se me ocurre que otra cosa más decir.

— La verdad es que es un buen trabajo realizado por mi hermano. La cosa está hecha de arcilla y mierda sintética que no se bien que es, pero lo que sí se bien es que mi hermano es muy bueno con lo que hace— dice. Puedo detectar algo de orgullo cuando dice todo aquello de su hermano. El tipo me mira de arriba a abajo y me da una sonrisita socarrona.

— Sí que es un buen trabajo—Regreso la mirada al lobo por un par de segundos más antes de mirar al tipo grande que está a mí lado.

—Hules bien— dice. Su sonrisa de hace más grande, haciendo que un pequeño oyuelo aparece sobre su mejilla izquierda, el cual lo hace ver lindo a pesar que el tipo mide más de un metro ochenta.

Arrugo la frente ligeramente con clara confusión.

—uhm ¿Gracias? — respondo. No sé si sea un halago o un insulto. Inhalo un poco de aire y me doy cuenta que el olor a Eucalipto y canela se hacen más intensos.

El tipo suelta una gran carcajada.

—Dejala en paz, Emmett—dice la voz de una chica que aparece detrás de él tipo fornido —. Hola, soy Rose. Bienvenida a Eclipse, nuestro restaurant-bar. Abriremos dentro de media hora. No te importa esperar ese tiempo para poder atenderte, ¿verdad?

Me quedo sin habla. Parece que en lugar de un pueblo pequeño en medio de la nada, es un set de filmación en una película de Hollywood; el tipo es atractivo y ella parece ser actriz o modelo.

—Puedo esperar— respondo.

La sonrisa de la rubia de hace más grande.

—Bien. ¿Quieres un poco de café antes de traerte la carta?

—Claro— digo. La rubia da media vuelta y sale dónde haya venido antes.

—Eres libre de sentarte donde quieras. Oh, por cierto, soy Emmett Masen.

Asiento de nuevo un par de veces.

—Soy Isabella Swan— le cuento mientras me dirijo hacia una de las mesas del rincón. Él tipo me sigue y toma asiento en una de las sillas contigua a la mía.

—¿Eres familiar de Charlotte Swan? — cuestiona.

—Ella es mí abuela.

Emmett sonríe de nuevo.

—Esa mujer es una viejecita muy dulce. Pero también se que es de armas tomar cuando la situación lo requiere.

Esta vez me toca a mí sonreír ante lo que está diciendo de la abuela. A pesar de que ella esté obsesionada con algunas cosas paranormales, le tengo un cariño inmenso hacía ella.

—Lo es.

—Seguramente no te ha dejado salir estos días hasta que ha pasado la luna llena, ¿no? — cuestiona con interés.

Entrecierro los ojos y enderezo un poco la espalda a modo de alerta por lo que pueda decir acerca de mi abuela.

—Lo cierto es que acabo de llegar ayer al pueblo— suelto para tantear las aguas.

El tipo suelta un silbido de sorpresa.

— Entonces encerrarte ayer desde temprano no ha sido muy bonito, ¿eh? Ya sabes, por lo que se dice en el pueblo acerca de los lobos asesinos.

Bajo la guardia. Estoy a punto de rodar los ojos. Solo es otra persona que está creyendo esas absurdas historias.

—En realidad no creo en eso— digo de forma despreocupada.

Emmett finge estar ofendido.

—Mira nada más, una swan que no es creyente de las historias que se rondan por el pueblo desde hace muchos años acerca de los lobos asesinos. ¿cuánto tiempo llevas fuera, Isabella Swan?

Me encojo de hombros.

—Solo un par de años. Y sobre las historias, nunca las creí. Tampoco creí las historias que se contaron después acerca de avistamientos de los lobos de más de dos metros de altura—le cuento. Seguramente él sabe la historia que ronda acerca de la muerte de mis padres; este es un pueblo pequeño donde todos saben la historia de todos. Y cuando llega alguien nuevo, se encarga de que sepa todos los chismes tanto viejos como nuevos.

— Ya veo. Pero.. hoy por la mañana han publicado una foto en el periódico Forks, de un lobo cerca del pueblo,¿ te enteraste?

Niego con la cabeza.

—No. Seguramente solo es Photoshop, en estos tiempos es posible hacer eso.

—Quizá — dice él. Entrecierra los ojos y me observa detenidamente por unos segundos.

La puerta del lugar de abre u una pequeña ráfaga de viento hace que los ojos se mezclen. Respiro hondo y me doy cuenta que alguien ha entrado. Su olor es más fuerte, que el olor de Emmett y el de Rosalie: huele a Mar y arena fresca. Me preparo para girarme y dar una mirada a quién haya entrado, pero Emmett de inclina un poco en mi dirección y comienza a hablar bajo, por lo. que me obligó a prestarle atención.—. Las cosas han cambiado mucho desde que te fuiste Isabella. No confíes en nadie y en nada, ¿ entiendes? — regresa a su posición original y me doy cuenta que sus ojos están en alguien que viene detrás de mí —. Se precavida con lo que haces y nunca salgas sola por la noche, y menos cuando haya luna llena.

— Emmett— escucho decir a alguien más con tremenda voz masculina a mis espaldas. Es entonces que mi cuerpo de paraliza y dejo de respirar.

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Seguimos con Esta historia!