Antes de comenzar, quiero aclarar que los personajes de Inuyasha no me pertenecen. Todo los créditos por tan maravillosos personajes serán para nuestra adorada sensei, Rumiko Takahashi (。•̀ᴗ-)
Sin embargo. por créditos por la historia de éste fanfic si serán reconocidos a mi(? pues la trama es de mi autoría (。•ᵕ•。)
Capitulo 1.
El sonido de la lluvia.
Para algunos, es un sonido relajante.
Para otros, es algo molesto.
Pero, para aquella Miko de mirada tan profunda como dos mares, era la oportunidad perfecta para poder desahogarse un poco, para tener un rato a solas.
Después de todo, estás últimas semanas sus sentimientos habían estado causando estragos en su interior.
Sentimientos por alguien que era posiblemente inalcanzable para ella.
Éste era su oportunidad de tener un momento de tranquilidad, y no lo iba a desaprovechar por nada del mundo.
Tenia en su pequeña mochila naranja de emergencia un paraguas, un impermeable, medicina, mantas, un saco de dormir y comida. También llevaba alguna camiseta y/o buzo por si de repente debía cambiar de ropa. Había decido tener una mochila de emergencia mucho más pequeña que la amarilla, para estar preparada por si le tocaba alejarse un poco. Nunca dejaba esa mochila, nunca.
Les dejó a sus compañeros una nota donde les indicaba que estaba bien y que si no volvía posiblemente era por el clima, se equipó con su arco y flechas, tomó la bolsa y se alejó lo mayor posible de su equipo, hasta una pequeña laguna que estaba a unos kilómetros de la cabaña que habían podido conseguir para poder pasar el mal clima.
A lo largo de su viaje habían mirado muchas de estas cabañas vacías, pero el terco de su amigo hanyou no quería detener la marcha.
Se necesito de mucha paciencia y pronunciar unas cuantas veces aquel conjuro que lo haría besar el piso, para poder llegar a un acuerdo.
— Ah, necesitaba un poco de tranquilidad. - dijo la azabache con un suspiro. —Definitivamente los días de lluvia también tienen su encanto.
¡Achus!
Se escuchó un pequeño estornudo, seguido de una risita que ella conocía muy bien.
— ¿Rin?, ¿Eres tú? - Preguntó.
Decidió caminar hacía donde había escuchado esa risa, encontrándose así con la persona que ella esperaba, la pequeña niña estaba jugando bajo la lluvia, saltaba y corría de un lado a otro. Estaba feliz y eso se podría notar a kilómetros de distancia.
¿Pero por qué estaba sola?
— ¡Hola, Rin chan! - Saludó con ánimo a la niña castaña que tenía frente a ella.
— ¿Oh? ¡señorita Kagome, hola! - respondió el saludo la energética niña.
— ¿Por qué estás sola? - Preguntó la mayor con cierta decepción.
No era como si quisiera ver de nuevo a lord cubito de hielo, no, para nada era eso, solo le preocupada la niña.
— ¡Ah!, Es que Sesshomaru Sama se ha ido de caza.
— Se ha ido de caza. - susurró la mayor en un suspiro de alivio.
— Y Jaken Sama está en ese agujero - contestó, mientras apuntaba a un árbol hueco.
— Ah, ¡que descuidados son!
— Niña insolente, ¡Ayúdame a salir! -replicaba el pequeño kappa verde.
Las 2 féminas le ayudaron a salir de la situación apretada en la que se encontraba, pero Kagome estaba preocupada, Rin comenzaba a mirarse colorada y Sesshomaru no daba señales de aparecer.
— ¿Que les parece si vamos a buscar refugio? -Propuso la azabache.
— ¡No!, Mi amo bonito dio la orden de quedarse aquí. -Respondió el kappa.
— ¡Pues, que descuidado de su parte irse y dejar a una niña sola bajo la lluvia! -reprendió Kagome.
Sin mediar palabras, Kagome le pasó su impermeable a Rin, la niña ya estaba empapada, pero almenos no sufriría demasiado por el frío en el camino, luego la cargó y se puso en marcha.
— Si quieres venir, eres bienvenido. Pero si quieres quedarte, ese ya no será mi problema. - Informó la azabache al pequeño sapo.
— Pero... ¡Mi amo bonito!
— ¡Sesshomaru podrá encontrarnos perfectamente!
Y así, comenzó a caminar con Rin en sus brazos, nunca pensó que esas horas, su forma de ver al lord cambiaría completamente.
Habían pasado ya casi una hora caminando, pero al fin habían podido encontrar un refugio, una pequeña cueva que estaba en el camino. Habrían querido encontrar una cabaña vacía, pero no pudieron seguir por la lluvia.
No era lo mejor, pero les permitiría estar bajo un techo, sin preocuparse por el clima de afuera; que por cierto, comenzaba a ponerse algo tempestuoso.
Kagome preparo todo, sacándola de su confiable mochila naranja, ayudó a Rin a quitarse el kimono empapado y le puso una de las sudaderas rosa que llevaba en su mochila, todo, fuera de la vista de Jaken, pues este último al final había decidido que iría con ellas.
La azabache agradeció al cielo que aquella sudadera le quedara grande a la niña, le llegaba más abajo de las rodillas, perfecto para la época.
Ya seca, le pasó una de las sábanas a la niña para que se mantuviera caliente, mientras Jaken hacia una fogata en el interior.
— Rin, ¿Te sientes mejor? - preguntó la humana mayor.
Kagome hacia pocos minutos le había dado un poco de medicina, Rin había atrapado un resfriado y no quería saber cómo podría reaccionar el lord al verla enferma... Y mucho menos sabía si podría lidiar con una niña humana en ese estado.
— S-si... Un poco. - respondió la pequeña castaña.
Pero la verdad era que, a pesar de estar cubierta, el clima era verdaderamente horrible y ella estaba temblando del frío, de hecho, ambas humanas estaban pálidas por el clima descontrolado.
Kagome se sentó junto a ella cerca de la fogata, la puso en su regazo y la rodeó con sus brazos.
No era mucho, pero talvez el calor corporal de ambas podría proporcionarle algo de calor a la pequeña entre sus brazos.
(N.A: Holaaaaaaaa, soy nueva aqui. Vengo con una nueva historia, ésta será un poco más corta, pero espero que les guste también n.n tuve un momento de inspiración jajajaj
En fin. Espero que esté capítulo haya sido de su agrado, bye los amo
Tomen agüita )
