Notas de la Autora:

Hola mis queridos lectores, he estado enfocada en la historia últimamente, pero no prometo que siempre sea así.

Espero que este capítulo les revele algunas cosas más sobre la vida de Sakura, la verdad no ha sido para nada fácil, ya irán descubriendo por qué.

Tengo que advertirles sobre el contenido violento en algunos pasajes así que precaución.

Capítulo V: Recuerdos dolorosos.

La castaña suspiró fuertemente, el momento había llegado.

Luego de varios combates sin mucha importancia le tocaba disputar la final.

No había tenido tiempo de observar a sus contrincantes pero imaginaba que debían ser fuertes.

Atravesó la puerta del gimnasio y pudo escuchar el vitoreo de las personas presentes, las Olimpiadas eran un evento multitudinario en Tomoeda.

Se le puso la piel de gallina y sonrío complacida.

Amarró su cabello en una coleta alta, necesitaba visibilidad.

Cuando pudo divisar a su rival tragó pesado, esa gorila le sacaba mínimo veinte centímetros de altura, podía deducir que era más alta y fuerte que los tenientes de su Academia, incluso que el Coronel. Tenía hombros anchos, de cabello negro, ojos marrones y una mirada totalmente desafiante.

Frunció el ceño extrañada ¿No se suponía que todas las representantes eran acorde a la descripción? Esto era una competencia femenina, no una batalla de sumo.

Bueno, si tenía que patearle el trasero para ganar, lo haría con gusto. La Academia dependía de ella.

El puntaje estaba empatado por lo que era el punto de inflexión.

Shaoran estaba sentado en las gradas y cruzó los brazos, le había llamado la atención el tamaño de esa chica, aplastaría a Kinomoto en un segundo. En el fondo estaba muy preocupado.

-¿Pero de dónde sacaron a esa gigante?-Comentó Eriol asombrado.

-No lo sé pero solo espero que no dañe a Sakura- Contestó preocupada la amatista.

-No se preocupen, ella podrá- La voz del Coronel Akiyama llamó la atención de todos y se voltearan a verlo. Tomó asiento junto a Shaoran no agregando nada más. El castaño ardió por dentro, necesitaba averiguar ya qué se traía el coronel con la novata que estaba quitándole la paciencia y el sueño.

El silbato sonó y Sakura midió a su oponente con un golpe certero pero la chica ni se inmutó, lo esquivó y se lo devolvió rápidamente. Sakura se cubrió, pero la fuerza aplicada la hizo trastabillar.

Esto sería complejo, ni siquiera con Li había tenido que ocupar todas sus técnicas.

Sakura corrió y la rodeó con el brazo, dando un mortal la tomó con las piernas por el cuello y apretando fuertemente la hizo caer. Varios asistentes se pararon emocionados pero la oponente de la Academia Yobiko se puso de pie. Al parecer, debía ocupar más fuerza.

Sakura se acercó nuevamente pero su contrincante la tomó desprevenida, le aplicó una llave doblando fuertemente su brazo. La castaña hizo un gesto de dolor que preocupó a varios pero logró soltarse. La respiración agitada comprobaba que estaba costándole trabajo vencer a esa chica, era muy fuerte.

De pronto la ojiverde perdió de vista a su oponente, estaba concentrada en calmar su respiración y jamás previó que ésta estaba detrás de ella, con un movimiento preciso la inmovilizó, lanzándola contra una baranda.

Todo el público se puso de pie preocupado y Tomoyo ahogó un grito, cubriéndose la boca con ambas manos.

¡Sakura no se movía!

Lo más probable es que su cabeza hubiese azotado contra el cemento al caer.

-¿Dónde demonios está el árbitro? ¡Esto es contra las reglas!- Rugió Touya exaltado.

Shaoran quería saltar a la pista como un loco pero Eriol, adivinando sus intenciones, lo detuvo poniendo una mano sobre su hombro.

-No es el momento ¿Vas a mostrarle al mundo lo que sientes?

Shaoran le devolvió la vista confundido ¿De qué hablaba?

La rival de Sakura se acercó para asegurarse de su victoria pero la castaña le tenía preparada una sorpresa.

Le dio una fuerte patada, se puso de pie mirando a su rival, quién estaba totalmente desprevenida, se dio la vuelta apoyando sus manos en el suelo y dando un mortal perfecto cayó encima del cuello de su contrincante, apretó fuertemente las piernas y volviendo al suelo, la hizo caer de manera estrepitosa.

El silbato volvió a sonar y Sakura cayó a un lado exhausta.

Todo el público gritó alegremente. Seijo había ganado por tercer año consecutivo las Olimpiadas regionales.

Varios de los novatos saltaron a felicitarla, sobretodo Ryu. La levantó en brazos girándola y sonriendo.

Touya sonrío complacido ¡Sabía que lo lograría!

Shaoran suspiró, cosa que no pasó desapercibida para el moreno.

-No se preocupe Li. Kinomoto es fuerte, sé que siempre podrá lidiar con todo lo que se proponga.

Shaoran lo miró extrañado ¿De qué hablaba ese tipo? ¿Cómo podía afirmar eso si apenas conocía a la novata? Devolvió sus ojos a la ojiverde que los miraba contenta…

Apretó los puños y se fue… no soportaba ni la escenita con Kimura y mucho menos imaginarla con el Coronel.

Sakura lo siguió con la vista ¿Qué le había pasado ahora?

Realmente Li terminaría por desquiciarla.

El bufido de la castaña resonó en la habitación ¿Hasta cuándo tendría que soportar esa tortura?

Simplemente levantarse temprano no iba con ella.

Bostezó y se sentó en la cama, observó la fotografía de la mesita de noche y sonrío.

Gracias a su desempeño, la Academia pudo quedarse con esa versión de Olimpiadas y ella con una hermosa medalla.

-¿Vamos Sakura?

-¿Cómo puedes levantarte tan temprano? Yo apenas he podido pararme y tú ya estás maquillada.

-Estoy acostumbrada. En mi casa siempre tuve que levantarme al alba.

-¿Por qué? A propósito Tommy hablas muy poco de tu familia o tu vida anterior.

Tomoyo sonrío nerviosa.

-Lo mismo digo Sakura.

-La verdad es que yo no hablo porque no hay mucho que contar.

-En mi caso es parecido pero si sigues demorando lo más probable es que menos tiempo libre tengamos debido al castigo que nos impondrán.

-Uff, tienes razón. Ya salgo.

La castaña entró rápidamente al baño y la amatista suspiró aliviada. Confiaba en Sakura pero no se sentía preparada para hablar. Ya se sentía culpable por haber hablado con el teniente. Era como si evocara a su madre y vivir con ese miedo estaba volviéndola paranoica, soñaba constantemente con su presencia y lo que le diría al verla.

¿Estaría decepcionada, triste o furibunda?

Sakura salió del baño y la morena tuvo que volver a la tierra, salieron deprisa rumbo al salón.

Había pasado gran parte de la mañana cuando el coronel Akiyama se hizo presente.

Los novatos se pusieron de pie y saludaron.

-Buenos días novatos, tengo una excelente noticia para ustedes, como les prometí en la visita pasada, si ganábamos las Olimpiadas se verían recomenzados con un paseo de fin de semana. Partirán el día de mañana a la costa para devolverse el día domingo.

Desde ya les quiero advertir que no se tolerarán malos comportamientos ni desordenes. Está prohibido ingerir alcohol o cualquier sustancia ilegal.

Yo por compromisos laborales no podré estar presente pero serán supervisados por los Tenientes de las distintas áreas.

-¡Sí señor!- Respondieron al unísonos los estudiantes.

-Desde ya les deseo éxito y que lo disfruten, buenos días.

El coronel salió del salón y se pudieron escuchar varios murmullos.

-¿No te parece divertido Sakura?-Preguntó Tomoyo entusiasta.

-Sí, la verdad nos hacía falta salir. Estoy volviéndome loca en este encierro.

-¿Te imaginas lo que será ver a Li sin camisa? ¿O a Hiragizawa? ¡Somos muy afortunadas!- El comentario de una compañera hizo que Sakura mirara a Tomoyo y rodara los ojos mientras que la morena solo sonrío.

¡Babosas! Aunque si era sincera, también le gustaría ver a Li sin camisa. Había bastante que admirar, esos brazos y espalda no podían estar siempre tapados ¡Era un pecado!

Se mordió el labio inferior… al parecer este fin de semana sería muy interesante.

-¡No puedo creer que incluso el día que saldremos paseo nos hagan madrugar! Me muero de sueño Tommy.

-Sakura no seas exagerada, además puedes dormir de camino a la playa.

La ojiverde emitió un grito de molestia y la morena sonrío comprensiva. Sakura era como una niña pequeña en muchos aspectos, agradecía enormemente haberse topado con ella.

-¡Muy bien señorita, quiero que tome esa maleta y salgamos pronto, no me voy a quedar encerrada este fin de semana!

-Está bien.

Ambas salen de la habitación y en el pasillo se topan con los tenientes.

Shaoran cruza sus ojos con Sakura y se queda parado mirándola. Por varios días trató de no topársela, estaba decidido a olvidar todo lo pasado, lo mejor era alejarse por completo. Claro lo mejor en el papel, porque al verla todos esos pensamientos se fueron al carajo.

¿Por qué se sentía tan vulnerable en su presencia?

-¡Señorita Daidoji, déjeme ayudarla!- Eriol se adelantó y tomó la maleta de la amatista rápidamente.

-Gracias teniente- Sonrío la morena.

-¿La ayudo con eso?- Preguntó arisco el castaño. Le daba infinita rabia reaccionar así luego de haberse reprendido mentalmente tantas veces.

-Si es de mala gana, mejor no- Sakura levantó la maleta dándole un golpe al castaño en la pierna.

-¡Demonios! ¡Kinomoto tenga más cuidado!- Gritó el castaño adolorido.

-¡Ups! Lo siento tanto teniente- Contestó Sakura ahogando una carcajada.

-¡No mienta! Lo hizo a propósito…

Eriol y Tomoyo miraban asombrados la discusión.

-Ellos se parecen mucho ¿No cree?- Comentó la amatista.

-Claro señorita Daidoji, son igual de testarudos y ninguno quiere aceptar lo que verdaderamente está pasando.

-¿Lo que verdaderamente está pasando? ¿A qué se refiere teniente?

-¿Usted cree que esos dos no sienten nada el uno por el otro?

Ambos desviaron sus ojos a los castaños, que seguían en esa pelea interminable.

-No lo había pensado de esa manera pero si me llama mucho la atención la paciencia que el teniente tiene con Sakura, por lo que escuché no es una persona con ese tipo de virtud.

-De hecho es el mayor defecto de Shaoran, no tiene paciencia pero ve lo que le digo, esa bomba pronto va a estallar y cuando lo haga, no va a dejar títere con cabeza.

El camino a la playa estaba lleno de curvas, Sakura pensaba dormir en el viaje pero no podía conciliar el sueño no entendía cómo, pero había terminado sentada junto al mono chino. Sacó un libro y se dispuso a leer, sintiendo la intensa mirada del ambarino.

Flash Back

-¿Sakura te molesta si me siento junto al teniente Hiragizawa?-Preguntó entusiasta Tomoyo.

-Por supuesto que no Tommy pero ¿Quién me hará compañía a mí? ¡Me aburriré demasiado!

-Sakura no mientas, apostaría que dormirás todo el viaje.

-Puede sentarse junto a Shaoran señorita Kinomoto. Sé que a él no le molestará- Dijo divertido Eriol.

Y claro que le molestó, cuando el bus estuvo lleno Li fue el último en subir y su rostro decía todo. Miró a Eriol con fuego en los ojos. Otra que estaba muy molesta era Akiho ¿Hasta cuándo molestaba esa novata engreída?

Fin Flash Back

-Si no quería sentarse junto a mí, hubiese ido de pie teniente. No sé qué le he hecho para que me rehúya como a la peste.

-No me ha hecho nada Kinomoto ¿Qué lee?

-Nada que pueda interesarle Li. Solo cosas de chicas.

Shaoran se cargó encima de ella para arrebatarle el libro, Sakura reaccionó e intentó quitárselo pero no pudo. En la portada se leía "A todos los chicos de los que me enamoré" el ambarino se carcajeo divertido.

Sakura se sonrojó furiosamente.

-No sabía que le gustara ese tipo de lectura Kinomoto. Nunca hubiese imaginado que era una chiquilla romántica o soñadora- Bromeó el teniente mirándola a los ojos.

-Hay muchas facetas que no conoce de mí teniente- Dijo la castaña, mordiendo su labio inferior inconscientemente y Shaoran tragó pesado.

¿Muchas facetas? ¿Con eso se refería a…? ¡Diablos! Otra vez la imagen de la novata con poca ropa colmó sus sentidos, tanto que el pantalón se sintió incluso incómodo. No había pasado absolutamente nada entre ellos y aun así, se sentía demasiado atraído hacia esa bruja hechicera.

Volvió a recorrer su rostro con la mirada, apreció algunas pecas y las tupidas pestañas ¿Por qué tenía que ser tan hermosa?

Su respiración se hizo pesada, otra vez las putas ganas de querer besarla se hacían presentes.

¿Hasta cuándo le pasaría? ¿Hasta que lograra saciar su deseo? Y si ¿Después quería más? Se conocía bastante como para decir que todo pararía ahí, al contrario. No podía mentirse… le temía a la castaña, le temía a la fuerza de eso que estaba comenzando a nacer… no lograba alejarla, no lograba sacarla de su mente.

En un momento de descuido la mochila que Sakura llevaba cayó al suelo.

Shaoran se agachó para recogerla y sin querer rozó una de las piernas desnudas de la castaña. Era suave como el terciopelo.

-¿Qué haces Shaoran?

El ambarino dio un salto y se reincorporó.

-Recogía esto- Dijo rápidamente pasándoselo a la castaña-¿Qué pasa?

-¿Cómo qué pasa? Pasa que ya llegamos y todo el bus ha bajado, solo quedan ustedes- Dijo sonriendo Eriol.

Ambos castaños miraron atrás y se sorprendieron al ver que era cierto.

Shaoran se puso de pie y salió de ese lugar como alma que lleva el diablo.

-¿Qué le pasa?- Preguntó el moreno.

-No lo sé- Contestó la castaña pero ¿Qué había sido eso? Esos ámbares la habían atrapado por completo, lo mejor sería no bajar la guardia, si se enamoraba de Li estaría perdida. Debía recordar su vida, su promesa y por qué estaba en ese lugar.

El paisaje era verdaderamente maravilloso, la brisa marina podía borrar casi todas las penas de su corazón, siempre le había gustado el mar a veces se sentía parte de él. Tal vez en su otra vida había disfrutado ser una sirena. Sonrió ante la absurda idea.

Hace mucho tiempo no sentía real relajo, las reposeras de ese lugar podían ser bastante cómodas.

-¿Sakura no vas a bañarte?

-No lo sé Tommy ¿Tú lo harás?

-Creo que puede ser divertido además se ve que los chicos están pasándolo bien.

A la distancia un piño de compañeros jugaban con una pelota playera. Sakura levantó los lentes de sol y se les quedó viendo.

-¿Quieres jugar? La verdad es que prefiero tomar sol.

-¿Quieres broncearte? Porque con ese vestido no creo que lo logres.

-Traigo debajo el bañador. Pero, tienes razón.

Sakura se puso de pie y comenzó a subir su vestido color turquesa, cosa que no pasó desapercibida para varios miradas masculinas.

-Shaoran, voy a nadar ¿No hay problema si cuidas al grupo?

-Claro que no Eriol.

-Deberías apresurarte amigo mío.

-¿Para qué?

-Si sigues dilatando la situación, definitivamente perderás terreno con ese bomboncito. Hay varios que ya le están echando el ojo- Dijo Eriol apuntando con un dedo a varios chicos, que miraban entusiasmados y murmurando cosas por lo bajo.

Shaoran se incorporó para observar una imagen que lo dejó pasmado.

Así que eso era lo que miraban, no los culpaba en absoluto pero aun así una punzada de ira se apoderó de él.

¿Qué creía que hacía esa exhibicionista?

Lo que llevaba puesto era minúsculo, no permitiría ese tipo de espectáculos en su Academia. Por mucho que estuvieran de paseo.

El problema es que antes de poder reaccionar Akiho ya estaba gritándole a la novata.

¡Rayos! Esto se transformaría en un caos si no intervenía.

-Kinomoto ¿Qué crees que haces? Esto es una Academia decente, eso apenas tapa lo que debe tapar.

-¡Ay Yamamoto deje de molestar! Si usted no tiene el cuerpo para usar este tipo de bañadores, no es mi culpa.

-No seas atrevida novata ¿Hasta cuándo deberemos soportar tu complejo de superioridad? No eres nadie aquí ¡Te ordeno que vayas a cubrirte!

-Usted no me ordena nada, en ese caso Li debería estar haciendo algún escándalo y no lo veo preocupado- La castaña se acercó al oído de Akiho –Tal vez es porque le gusta lo que ve.

Akiho apretó los dientes ¡Quería abofetearla, quería matarla!

¿Hasta cuándo esa mocosa la provocaría de esa manera?

-Mire Kinomoto, no quiero montar un nuevo número delante de Shaoran así que más le vale hacer caso.

-Pero no entiendo el problema.

-¿No entiende el problema?- La voz de Shaoran hizo que ambas voltearan a verlo –El problema es que toda la Academia está mirándola como presa de casería y supongo que eso no le agrada Kinomoto.

Fijó sus ojos en el teniente, estaba segura que ser así de guapo algún día lo llevaría a la cárcel, eso debía ser casi ilegal.

Su mente solo repetía una y otra vez PER-FEC-TO.

El sol cubría su torso desnudo dejando ver un pecho y abdomen completamente trabajados. Ni siquiera sabía que existieran tantos músculos en ese lugar.

Akiho también quedó prendida de la imagen seductora de Shaoran. Haría lo que fuera para que ese hombre se enamorara de ella.

-Creo que lo mejor…- el castaño se inclinó para tomar entre sus manos el vestido de la ojiverde –Es que se ponga el vestido y luego todos vayamos a almorzar, ya casi es hora.

Sakura estaba embobada, no podía despegar la vista de él. Tomó el vestido sin volver a reclamar y se lo puso.

-¡Lo que usted diga, teniente Li!- Haciendo el ademán de soldado, con la mano en la frente.

Akiho definitivamente sobraba, había que ser tonto para no notar la atracción entre esos dos pero ¿Qué veía Shaoran en esa novata? ¿Sería su rebeldía y falta de modales lo que estaba atrayendo al amor de su vida? Cada día veía más lejana la posibilidad de estar en sus brazos.

-Quiero que tomen sus cosas y se dirijan al comedor, es la hora de comer.

Todos los alumnos emprendieron marcha rumbo al comedor.

-¿Sakura te pasa algo?

-No Tommy, solo estoy relajada. Me gusta la costa.

-¿Estás segura? Sabes que puedes confiar en mí.

Sakura esbozó una leve sonrisa, claro que confiaba en ella pero simplemente no podía contarle. Estaría traicionando lo que más amaba y eso no estaba en discusión.

Le debía demasiado como para traicionarlo.

-Sé que puedo confiar en ti pero la verdad quisiera estar sola, iré a dar una vuelta.

-Está bien pero no demores, recuerda que harán una fogata.

-Sí vuelvo en un rato. Te veo allá.

La castaña salió de la habitación tomando rumbo a la orilla de la playa, quería relajarse, mojar sus pies y sentir la calidez del agua embriagarla por completo.

Después de unos minutos se sentó en la arena y suspiró.

-Pero miren a quién encuentro por estos lugares. A la chica más hermosa de la Academia.

Sakura sonrío, Ryusuke tenía de galán lo que ella de cantante.

-¿Qué haces aquí?

-La verdad es que te vi pasar y te seguí. La última vez quedamos en algo ¿Recuerdas?

-Sí, pero yo también fui clara contigo Ryu.

-Lo sé pero nada tiene que insista ¿No sabes cómo dice el refrán? ¡Persiste y vencerás!- Dio el chico sentándose al lado de la ojiverde.

Sakura carcajeó – ¿No que el refrán decía resiste y vencerás?

-Bueno era algo parecido pero me gusta verte sonreír.

Sakura sintió un sonrojo atravesar sus mejillas. Ryu era un buen chico y le gustaba compartir con él.

Ambos observaron las olas y el ruido de ellas rompiendo en la orilla llenó el ambiente.

-¿Tienes algún problema? ¿Algo en lo que pueda ayudarte?

-No Ryu, es solo que a veces me afecta pelear tanto, tener tantas rencillas con distintas personas.

-¿Lo dices por Yamamoto?

-Por mencionar a alguien. No soy santo de su devoción.

-Esta celosa es todo, siempre había sido el perrito faldero de Li y como desde que tú llegaste él ha puesto real atención a tu comportamiento… ella está celosa.

-¿Cómo sabes eso?

-Comparto bastante con alumnos más grandes- Tomó la mano de la castaña entre las suyas –Sakura, he sido sincero contigo y espero que puedas responder de la misma forma ¿Te gustaría poder conocernos más y pensar en que pase algo?

No se había percatado pero Ryu estaba muy cerca de ella, podía sentir la respiración acompasada en su flequillo ¿Por qué la sensación era tan diferente? ¿Por qué no se sentía especialmente nerviosa? Cerró los ojos para concentrarse, tal vez esto era lo mejor, alejar todo pensamiento y sentimiento de él.

-Vamos Shaoran sé que te hará bien.

-¿Estás segura de querer pasear a la orilla de la playa? Akiho va a empezar la fogata y debo estar aquí.

-Eriol puede hacerse cargo, solo quiero hablar de un tema contigo.

-¿Puedes?- Preguntó el castaño a su amigo.

-Por mí no hay problema.

-Bien, entonces vamos.

Akiho tomó el brazo del teniente y caminaron rumbo a la playa.

-¿De qué querías hablarme?

-Bueno Shaoran tú sabes lo que siempre he sentido por ti. Me gustaría saber el porqué de tu invitación el otro día ¿Estás pensando que tenemos alguna oportunidad?

Shaoran suspiró, Eriol tenía razón, había sido una mala idea salir con ella, de seguro estaba pensando en una relación y él no podía ofrecerle eso, ni siquiera con las ganas que tenía de quitarse de la mente a la ojiverde.

-Akiho, tú también sabes lo que siento. Me gusta estar contigo pero siempre te he visto como a una amiga.

-Pero yo puedo hacer que eso cambie Shaoran- La teniente se puso delante de él para mirarlo directamente a los ojos.

Shaoran sonrió, por el rabillo del ojo logró divisar algo… una pareja. Estaban sentados en la arena y el chico parecía querer besar a la chica. Estudió a fondo la escena y rápidamente determinó que eran alumnos de la Academia y sus ojos se llenaron de sorpresa y furia cuando al acercarse un poco pudo ver de quiénes se trataban.

No midió sus actos desde ese instante, como pocas veces Shaoran Li perdió el control. Hizo a un lado de manera brusca a Akiho y se dirigió dando grandes zancadas a los novatos que ignoraban lo que pasaba a su alrededor.

-¡Muy bonito, muy bonito!- Dijo aplaudiendo a los aludidos que levantaron la vista y se pusieron de pie en un santiamén.

¿Por qué tenía que aparecer Li justo en ese momento? ¿Acaso tenía una brújula que le avisaba cada vez que ella estaba tratando de olvidar ese sentimiento molesto que le crecía cada vez más en el pecho?

¿Qué había hecho para merecer semejante cruz?

-Lo siento teniente. Sakura y yo estábamos…

-No necesito explicaciones Kimura, vi perfectamente lo que estaban haciendo, quiero que vuelva con sus compañeros ¡En este mismo instante!- El grito del ambarino sobresalto a ambos jóvenes.

-Vamos Sakura.

-No Kimura, dije que usted volviera. Kinomoto y yo vamos a conversar.

-Pero teniente…

-¿No me escuchó Kimura? ¿Acaso está sordo? ¡Dije que volviera de inmediato! ¡Akiho, vuelve con él!

-Pero Shaoran estábamos conversando.

-¡No es el momento Akiho, has lo que te digo!

La chica bajó la vista ¿Hasta cuándo tendría que soportar a esa maldita arpía? Ya estaba harta, esta había sido la última que Kinomoto le hacía.

-Vamos Kimura.

Ambos jóvenes comenzaron a caminar y a alejarse.

Sakura por primera vez sintió pánico de quedarse con él. Estaba sobre exaltado ¿Y si intentaba hacerle algo? Se defendería, total ya lo había derrotado una vez.

Shaoran se pasó una mano por el cabello, estaba completamente airado. Respiró profundamente y soltó el aire lento.

Enfocó su vista en Sakura, sus ojos brillaban como luciérnagas en la oscuridad. Eran de un verde intenso, hasta parecían cambiar de color. Sacudió la cabeza, si se quedaba prendado de ella olvidaría todo lo que quería preguntar. Necesitaba respuestas.

-Así que está saliendo con Kimura, Kinomoto? ¿Qué diría el coronel si lo supiera?

-¿Qué tiene que ver el coronel aquí?

-Claramente entre él y usted hay algo o ¿Cree que soy tan ingenuo como para pensar que es solo simpatía? Incluso me obligó a dejarla en la Academia, en contra de mi voluntad.

-No me culpe por eso, no tengo nada con el coronel ni con Ryu. Solo estábamos conversando.

-¿Y usted conversa así con todo el mundo?

-Mire teniente la verdad no tengo por qué darle explicaciones, las relaciones entre grados están prohibidas pero las de compañeros al parecer, no se ven tan mal. Ryu es mi compañero y si quiero, conversar, abrazarme, besarme o hacer miles de cosas con él es nuestro problema- La castaña comenzó a caminar pero el teniente no la dejó, la sujetó del brazo y la volteó tomándola de la cintura.

-¿Qué hace Li? ¡Suélteme!

-¿Así que esto hace para mantenerlos contentos a todos?- Shaoran pegó su cadera a la de la castaña haciendo un leve movimiento–Me parece una excelente estrategia, me encantaría saber con cuántos va a terminar acostándose Kinomoto.

Shaoran sintió el calor de una mano en su mejilla, ardía como los mil demonios, pero más ardió ver esos ojos llenos de decepción y dolor.

Sakura logró soltarse ahogando un gemido.

-¡No sé quién demonios se cree Li pero no voy a dejar que me insulte de esa manera! ¡Déjeme en paz!

La castaña salió corriendo y Shaoran bufó colérico ¿Qué había hecho? ¿Por qué tuvo que reaccionar así? Realmente había enloquecido, enloqueció al verla con Kimura.

Se sentó en la arena con la mejilla aún caliente y sonrió irónico, esa chica sí que pegaba fuerte.

Sakura parpadeo varias veces para que las lágrimas no empañaran su visión, se afirmó en un árbol, puso la mano en su pecho y exhaló todo el aire de sus pulmones, tenía el corazón desbocado debido a la carrera ¿Por qué le habían afectado tanto las palabras de Li?

¿Por qué le importaba lo que pensara ese mono chino?

¡Que se fuera al diablo con sus juicios de valor y palabras hirientes!

Podía oír a sus compañeros gritar y música de fondo, lo más probable es que estuviera desarrollándose la fogata.

Limpió sus mejillas con rabia y se acercó al lugar.

Varios bebían escondidos lo que supuso era licor, otros reían acaloradamente y más allá varias parejas conversaban. No parecía una Academia tan "prestigiosa" como dejaba entrever Li.

El teniente Hiragizawa estaba con Yamamoto calmando algo parecido al llanto ya que hipeaba a ratos.

La castaña tomó asiento junto a Tomoyo, quién no despegaba la vista del teniente.

-¿Te pasa algo Tommy?- La morena desvió la vista, enfocándola en su amiga.

-No Sakura nada ¿Y tú? ¿Dónde estabas?

-Estaba hablando con Ryusuke pero llegó Li a decir solo idioteces. Le di una bofetada y me vine.

Tomoyo abrió los ojos como platos -¿Abofeteaste al teniente?

-Claro Tommy, ni por muy alto grado que tenga dejaré que me basuree. No sé quién se ha creído pero a mí no me humilla nadie.

-Pero Sakura, lo más probable es que te expulsen y esta vez no creo que el Coronel ayude.

-No me importa Tommy, se lo merecía.

-¡Sakura! ¿Qué te dijo Li?- Ryu se sentó en el otro lado de la castaña y preguntó preocupado.

-Nada que valga la pena repetir Ryu.

Shaoran no quería volver, se sentía el peor idiota del universo. Había hecho el ridículo demostrándole sus celos a esa chiquilla revoltosa.

¿Por qué no podía sacársela de la cabeza? Aún tenía reflejada la imagen de ella en la playa, con ese diminuto bañador y los rayos de sol bañando su piel blanca y de porcelana.

Y tampoco podía sacar la imagen de ese tipo casi besándola. Golpeó por tercera vez la arena bajo sus manos.

¿Qué estaba haciendo? Hace unos meses él era el instructor y teniente estrella de ese lugar, gracias a él podían ganar Olimpiadas y competencias, ahora todo había cambiado, esa bruja traidora había instalado su legión de horror dentro de la Academia y él cada día se hundía más.

Tomó su cabeza y luego de quedarse allí por un buen tiempo retomó el rumbo hacia las cabañas.

Lo que vio hizo que frunciera el ceño de inmediato, varios alumnos estaban en claro estado de ebriedad ¿Pero qué había pasado? ¿Y Eriol? Idiota cuatro ojos, se las pagaría.

-Creo que al teniente Hiragizawa le afectó un poco el alcohol ¿No crees Tommy?

-Sí, así parece.

-Miren, ahí viene Li de seguro arderá Troya- Río un compañero de clase que con suerte, habían visto.

-¿Eriol qué significa esto?

-¿Qué cosa? Yo no he visto nada.

-¿Cómo que no has visto nada? Esos críos casi caen de borrachos y tú ahí como si nada.

-¡Ay Shaoran relájate! Estamos solos y a nadie va a pasarle nada- Contestó el moreno tomando de una botella licor.

-¿Estás bebiendo?- Dijo anonadado el ambarino.

-No tiene nada de malo amigo, anda bebe- Ofreció Eriol con la mano estirada.

-Sabes que no he bebido en mi vida y jamás lo haré, ahora párate y ayúdame a que esto retome el orden.

-Shaoran ¿Recuerdas que somos jóvenes también? Tenemos 21 años y actúas como un viejo amargado.

-Ningún viejo amargado, te paras y me ayudas.

Eriol bufó, ni por un momento podía tener paz sin ese cascarrabias. Dirigió una mirada coqueta hacia Tomoyo y le guiñó un ojo. La morena se sonrojó furiosamente y bajó la vista.

Sakura hizo contacto con la mirada ambarina que tantos escalofríos le producía.

-Tommy iré a acostarme, no me siento bien.

-¿Quieres que vaya contigo?

-No te preocupes, tal vez el teniente Hiragizawa necesite ayuda.

Tomoyo volvió a sonrojarse -¿Por qué lo dices?

-Vamos Tomoyo, incluso una despistada como yo puede darse cuenta de que al teniente le gustas. Te veo en la cabaña.

La castaña emprendió rumbo camino a las cabañas, Ryu se había perdido hace un rato así que no tenía nada que hacer allí con esa presencia dando vueltas. Sencillamente le ponía los nervios de punta.

Recordó esas palabras y nuevamente una lágrima logró escapar, perdiéndose en sus labios.

Sacó la llave de su bolsillo y cuando se disponía a abrir alguien la tomó por sorpresa desde la espalda, tapándole la boca y ahogando sus gritos. Trató de liberarse con todas sus fuerzas pero no podía, estaba inmovilizada por completo.

¿Quién era y qué quería?

Pronto comenzaron a alejarse de las cabañas y Sakura se sintió igual que aquella vez…

Flash Back

Tenía alrededor de diez años, jugueteaba con un pájaro en las escaleras de incendio, normalmente le gustaba estar sola en ese lugar, podía pensar y alejarse de las burlas, la mayoría de sus hermanas tenían busto y ella aún no lograba desarrollarlo, igual eran mayores pero eso no les importaba con tal de herirla.

Él sentía un cariño especial por ella y la protegía contra lo que fuese.

Tal vez por eso la odiaban.

Escuchó un ruido proveniente del corredor cercano y se asustó, retrocedió lentamente para irse pero algo la detuvo. Era un hombre mayor que la sujetaba del brazo.

-Qué bueno encontrarte pequeña ¿Puedes indicarme la salida? Estoy algo perdido.

-Es por ahí- Dijo ella señalando otro corredor, el cual dejaba ver automóviles pasando no muy lejos.

-¿Te gustan los dulces? Tengo varios o podríamos comprar más doblando la esquina, conozco una chocolatería exquisita.

-No puedo, tengo que volver a mi casa.

-No demoraremos. Lo prometo.

Ella dudó pero cuando comenzó a jalar de su brazo para soltarse el hombre saltó sobre ella tomándola por la barbilla.

-Aun viviendo en este lugar ¿Vas a hacerte la difícil pequeña zorra?

Abrió los ojos asustada y aplicó más fuerza a su intento de escapatoria pero se le hizo imposible. Ese hombre era mucho mayor y estaba sujetándola violentamente.

La volteó apoyándola contra la pared y comenzó a subir su vestido, ella solo podía llorar.

Era una niña, tan frágil como cualquier rosa que comienza a florecer. Su ropa interior comenzó a bajar por las piernas y por instinto las apretó. El hombre metió su mano de manera brusca tratando de tocarla.

De pronto saltó debido al sonido sordo de un disparo.

Solo fue consiente cuando él la tomó entre sus brazos depositándola en su cama. La arrulló entre sus brazos hasta que se durmió.

Desde ese día, nadie volvería a tocarla.

Fin Flash Back

Trató de emitir gritos por si alguien lograba escucharla pero fue en vano, comenzaron a arrastrarla hacia el interior del bosque y una punzada de desesperación y angustia la hizo intentar zafarse nuevamente, lo más probable es que fuese un hombre ya que ejercía un control descomunal sobre ella. Sabía artes marciales y en combates se defendía a cabalidad pero en esa posición era casi imposible librarse. Trató de golpear las partes nobles de quién la estuviera maniatando pero no lo logró.

De pronto se le ocurrió la última alternativa, mordió fuertemente la mano de su captor, éste emitió un quejido de dolor soltándola de inmediato, la castaña se volteó sorprendiéndose enormemente.

¿Qué estaba haciendo allí?

Akiho miró la luna tomando asiento en la arena, lo que haría a partir de ahora, tendría que ser con sumo cuidado. Si alguien dentro de la Academia la descubría estaba perdida.

En muchas ocasiones juró que esa arpía se las pagaría, ella no amenazaba en vano.

Tenía que deshacerse de la castaña, cada vez tomaba más terreno con Shaoran, él la había rechazado explícitamente esa noche, no podía permitir que siguiera ocurriendo.

Hablaría con sus amigas, con las que había hecho varias vidas imposibles.

Lo mejor es que Kinomoto se preparara.

La guerra acababa de comenzar…

Notas de la Autora: Por favor cuéntenme ¿qué les ha parecido? Muero por leer sus revew.

Shaoran es un idiota en este cap pero igual lo amamos y quién será el misterioso que se llevó a Sakura. Hagan sus apuestas, será un nuevo personaje, Ryu o sencillamente Shaoran que no se resigna a que ella no lo tome en cuenta? Ustedes saben que nuestro lobito es celoso jajaja

¿Y Akiho? ¿Qué traerá su venganza para nuestros protagonistas?

Espero que podamos leernos pronto.

Cariños!