Notas de la Autora: Al fin! Este capítulo me ha costado sangre sudor y lágrimas. Me demorado mucho y les pido disculpas pero ya estoy de vuelta.

Quiero hacer mención honrosa a un comentario de revew que leí y criticaba mucho la madurez de los personajes, bueno la verdad no esperemos que una chica de 19 y un chico de 21 tengan el grado de madurez suficiente para tomar decisiones que no sean erróneas, todos pasamos por eso ¿Verdad?

Y para los demás revew muchas gracias por su apoyo, sé que aún hay muchas cosas que develar pero no desesperen, a través de la historia iré desarrollando y atando varios cabos que parecen sueltos.

Capítulo IX: Besos que matan.

Shaoran acarició sus sienes mostrando un gesto de dolor, la cabeza le estallaría en cualquier momento, ya llevaba tres analgésicos pero nada parecía hacer efecto. Últimamente ni siquiera los medicamentos estaban surtiendo efecto en él.

Tenía demasiado trabajo pero no lograba avanzar, las palabras de Meiling aún le taladraban en la cabeza.

Flash Back

-¿Xiao Lang?

El castaño desvió la vista hacia los ojos brillantes de su prima…

¡Diablos, lo que le faltaba!

-¿Qué demonios estás haciendo? ¿Te volviste loco?- Sollozó la morena, fuera de sí.

Sakura bufó y rodó los ojos.

-No seas histérica Li, con razón el teniente no quiso casarse contigo, tendrían que hacerle trasplantes de oídos cada dos años.

-¡Tú te callas zorra asquerosa porque no estoy hablado contigo!- Los gritos de Meiling resonaban en todo el lugar.

-¿Cómo me dijiste bruja china?-Contestó furiosa la ojiverde.

-¡Ya basta! Mei quiero que vuelvas a mi cuarto y te quedes ahí, vamos a conversar. Kinomoto vuelva a su habitación por favor.

-¿Pero por qué teniente? Yo quiero nadar y si es en su compañía… mucho mejor-Contestó coquetamente la castaña.

-¿Y luego preguntas por qué eres una zorra? ¡Si no sales del agua entraré yo misma a sacarte de los pelos!

-¡Meiling! Te dije que volvieras a mi cuarto ¡Hazme caso!-Habló duramente el ambarino.

La chica se dio media vuelta y caminó rápidamente.

-Kinomoto, por favor no la provoque más, mi prima tiene un carácter algo… complicado.

-Sí, no se preocupe porque pude notarlo entonces qué ¿Nadamos juntos otro día?- Shaoran tragó pesado.

-Por favor Kinomoto basta…

Sakura se hundió quedando con el agua hasta el cuello, se acercó al ambarino y se levantó para mirarlo intensamente a los ojos y depositó un beso muy cerca de la comisura de sus labios, Shaoran cerró los ojos al sentir el contacto y exhaló fuertemente sintiendo un escalofrío que lo recorrió por entero.

-Espero que pueda repetirse teniente.

-¿Por qué hace esto?

Sakura sonrío –Porque sé que le gusta tanto como a mí- Se dio la media vuelta, nadó hacia la orilla, tomó su toalla y salió de la piscina.

El agua chorreaba gotas por toda su piel y el teniente se enardeció todavía más. Cuando la vio alejarse suspiró… menos mal ella había salido antes, aunque hubiese querido no hubiese podido, su amigo estaba demasiado entusiasmado, maldijo por lo bajo y se dirigió al cuarto. Necesitaba hablar con Mei.

Al llegar escuchó algunos sollozos y tocó a la puerta, ella demoró algunos segundos en darle la entrada. Tenía la cara roja y claramente estaba llorando.

-Mei, tenemos que hablar.

-¿Qué está pasándote Xiao Lang? Esa tipa te tiene como embrujado. Ya no eres el mismo de antes.

-¿Por qué dices eso? No he cambiado en lo absoluto contigo, somos los mismos de siempre.

-¡Mientes! Estás interesado en esa mujer, lo sé, te conozco desde que naciste si quieres engañarte a ti mismo hazlo pero a mí no puedes engañarme, esa zorra te gusta… ¡Te gusta maldición!

-Meiling cálmate ¿Quieres? Y deja de gritar, despertarás a toda la Academia.

-Entonces dime… ¡Asúmelo!

-¿Eso quieres? Pues sí, lo asumo, estoy terriblemente atraído por ella y no entiendo por qué ¿Crees que para mí es fácil? Tú mejor que nadie sabe lo que ha significado todo esto para mí, alejarme de mi familia, salir del círculo dorado en el que me crie, luchar por ganarme un puesto dentro de los mejores dentro de este lugar… ¡Esto está matándome Mei! Porque he hecho hasta lo imposible por alejarme de ella y simplemente ¡No puedo!- Shaoran revolvió su cabello en signo de desesperación.

-¿Estás enamorado de ella?- La voz de Meiling era apenas audible, demostraba un verdadero terror a la respuesta.

Shaoran tardó en contestar.

-No lo tengo claro pero sé que si le doy rienda suelta a lo que me está pasando… va a suceder Mei. Siento algo que jamás había sentido por nadie más y eso es lo que más me asusta.

-Entonces no tengo nada más que hacer aquí Xiao Lang, tú ya tomaste una decisión. Tomaré el primer vuelo a China y te dejaré en paz.

-No he decidido nada Mei, no quiero que te vayas por algo así, sabes que cualquier cosa entre nosotros es imposible debido a mi cargo.

-Van a tenerlo igual… el corazón siempre es más fuerte que la cabeza…

-Eso pasa en las películas Mei, no en la vida real.

-No Xiao, te está pasando y no estamos en una maldita película y quiero que sepas que ya la odio, la odio por alejarte de mí.

-Nadie va a alejarme nunca de ti Mei, eres mi prima favorita… el día sábado hay un baile en honor al aniversario número 50 de la Academia ¿Quieres ir conmigo? No quiero que vuelvas a China en estas condiciones.

Mei limpió el rastro de lágrimas de sus mejillas- Claro Xiao, iría contigo donde tú quisieras, siempre… no lo olvides, siempre serás el hombre de mi vida.

Fin Flash Back

¿Un tercer analgésico le haría mal? Estaba pensando seriamente en tomárselo… el dolor no mermaba y ya estaba molesto. Observó el informe y lo cerró de golpe, demasiado por ese día.

Tocaron a la puerta y ésta se abrió dejando ver la cabeza de Akiho.

-Shaoran ¿Estás ocupado?

-Iba a irme a la cama pero pasa Akiho ¿Qué sucede? Es algo tarde…

-Quería saber si irás al baile de este sábado, ya sabes que no tengo pareja, así que me preguntaba si asistiríamos juntos, como todos los años.

-Bueno Akiho me encantaría pero este año hay un problema familiar que debo resolver y creo que no quieres de enemiga a mi prima.

-Comprendo… irás con ella.

-Así es ¡Ah antes de que se me olvide! Conseguí los vídeos que me pediste- Shaoran abrió un cajón de su escritorio y le pasó tres cintas a Akiho – Recuerda lo que hablamos… deben volver intactos.

-Muchas gracias Shaoran, te estaré eternamente agradecida, iré a verlos de inmediato. Buenas noches.

-¿No necesitas ayuda? Son varias horas que revisar.

-No gracias… todo está bien- La sonrisa nerviosa de Akiho hizo que Shaoran nuevamente se preguntara si todo marchaba bien. Había algo en todo eso que no terminaba de agradarle.

¿Por qué Akiho tenía tanto interés? Shaoran había tomado resguardos y pidió copias, en caso de cualquier cosa se daría el tiempo de revisar.

Llegó a la habitación que compartía con Eriol, dejándose caer pesadamente en la cama, el moreno dormía plácidamente y casi sintió envidia de él…encendió la lámpara de noche y se puso el pijama, masajeó sus sienes nuevamente y algunos recuerdos lo invadieron inevitablemente.

Esos ojos… esos ojos que no lo dejaban en paz… necesitaba saciarse de ella… estaba dando la pelea más importante de su carrera y la estaba perdiendo. Sakura Kinomoto lo perseguía como una maldición, lo mejor sería relajarse y dejar su mente volar… ya no valía la pena pedir que ella despareciera de sus sueños porque se había apropiado permanentemente de ellos.

-Bueno ¿Y? ¿Vas a contarme cómo lograste convencer a esa bruja de llegar a la piscina?

-No fue fácil Sakura, me debes una bien grande, esa chica no me creía, tuve que decirle que Li había sufrido un accidente para que accediera.

-¡No!- La castaña estalló en sonoras carcajadas.

-No te rías Sakura, no sabes lo que fue… Esa chica está debe estar sufriendo.

-Hubieses visto su cara Tommy, se le derrumbó el mundo, la galaxia y las estrellas ¿Por qué dices que debe estar sufriendo?

-¿No te has dado cuenta? Yo creo que está profundamente enamorada de Li.

-¿Cómo? No creo que sea para tanto, yo creo que solo le gusta- La castaña cambió de semblante a uno serio.

-No, es más que eso Sakura… esa desesperación disfrazada de preocupación… es demasiado obvio.

-¿Y… crees que él sienta algo por ella?

-Dímelo tú… estaba metido en esa piscina contigo ¿O no?

Sakura se sonrojó levemente –Si… pero no pasa nada, lo estoy manejando todo de maravilla.

-¿Y a él también lo manejas?

-¿Qué quieres decir?

-¿Qué va a pasar si Li se enamora de ti Sakura? ¿Lo has pensado? Para ti es solo un capricho o una apuesta pero ¿Has pensado en él?

-¡Ay Tommy por favor! Tiene millones de mujeres a sus pies, a propósito de apuestas… me queda solo hasta mañana, creo que perderé. Li me rehúye como a la peste desde lo de la piscina.

-No tiene nada que ver lo de las mujeres, no puedes jugar con los sentimientos de los demás. Además es obvio que te rehúya, lo estás tentando.

-Tommy no te enfades conmigo, te prometo que en el momento en que note que esto dejó de ser un juego echaré pie atrás ¿Estás de acuerdo?

-Eso espero Sakura, eso espero… ahora vamos a dormir, mañana hay mucho que hacer.

-¡Sakura!

La castaña se volteó a mirar quién la llamaba. Compartía su almuerzo con Tomoyo sentadas en el césped.

-¿Es Ryusuke?

-Sí, lo más probable es que quiera mi respuesta a su invitación.

-¿Cuál invitación?

-Me pidió asistir con él al baile de hoy ¿Tú con quién irás?

Tomoyo se sonrojó levemente.

-Mmm ya veo, con Eriol-Molestó la castaña.

-Calla Sakura, se supone que es un secreto, me lo pidió hace unos días y acepté.

-¿Tú irás con Ryusuke? ¿Y Li?

-Estoy resignada Tommy, casi no lo he visto estos días. Creo que perdí esa puta apuesta y lo que más me molesta es que esa estúpida me tendrá en sus manos. Lo mejor será asistir con Ryu, no me quiero quedar sola.

-¡Sakura!

-Me llaman Tommy, luego hablamos ¿Si?

Sakura se puso de pie y acercándose al chico sonrío.

-¿Y? ¿Has pensado en mi propuesta?

-Sí… acepto.

-¡Qué bien! ¿A qué hora paso por ti?

-Ryu es un baile acá mismo… no tienes que pasar por mí, solo veámonos en el salón principal a las 9 p.m.

-Estaré muy puntual señorita- Respondió Ryu haciendo una reverencia, Sakura carcajeó mientras unos ojos ámbares los observaban desde lejos.

-¿Celos?

Shaoran rodó los ojos y enfocó su mirada en Eriol.

-¿Ya vas a empezar?

-He oído muchas cosas estas noches Shaoran, ya no puedes negarlo.

-¿De qué carajos hablas Eriol? Al grano.

-De que sueñas con ella- Shaoran abrió los ojos sorprendido- Nombras a Sakura en tus sueños amigo mío… al menos cuéntame detalles… ¿Son sueños lujuriosos?

-¡Si no te callas la única lujuria que sentirás, será por los sepultureros de tu tumba!

-Ya me callo, me callo- Río el moreno alegre.

-¿Con quién irás esta noche? Supongo que con Akiho como en los últimos años.

-Eriol conoces a Mei, me mataría si no fuese con ella.

-Bueno eso no quiere decir nada, tal vez vayas con tu prima pero termines con otra persona. Te he dicho que te apresures, por lo que se ve ya está aceptando invitaciones de terceros.

Ambos miraron a la dirección que el moreno señalaba, Kimura nuevamente estaba pasándose de listo, no lo soportaba pero lo mejor era ocultar de la mejor manera ese sentimiento.

-Sabes que eso no me importa Eriol porque yo soy un teniente en esta Academia, no puedo darme el lujo de pensar en esas cosas, ella puede hacer lo que quiera y con quién quiera ¿Crees que vaya con él al baile?- Al no escuchar respuesta se volteó para solo comprobar que el idiota de su amigo una vez más lo había dejado hablando solo –Agg maldito cuatro ojos, un día de estos voy a matarlo- Shaoran se revolvió el cabello y salió hecho una fiera.

Sakura arreglaba su vestido y se miraba una y otra vez en el espejo… algo no terminaba de agradarle pero no sabía qué, tal vez el vestido era demasiado corto y escotado. Tomoyo se había ido hace un rato y no podía preguntarle qué pensaba ¿Por qué debía ser tan impuntual? Quedaban diez minutos para las 9 y ella aún estaba a medio vestir, buscó en el ropero algo con qué taparse pero no encontró nada… no solía asistir a muchas fiestas así que su variedad era bastante acotada.

Suspiró terminando de maquillarse, se puso unos aretes grandes de color verde y unos tacones que no iban para nada con ella ¿Por qué había permitido que Tomoyo la obligara a usar esas cosas? Si los dioses estaban de su lado no sería el hazme reír del evento. Tomó unos pañuelos y salió rumbo al salón.

Al llegar se sorprendió gratamente, estaba exquisitamente adornado y las luces iluminaban con color cada rincón de la pista de baile.

-¿Sakura? No puedo creerlo ¡Estás preciosa!- Comentó alegre Ryusuke.

-Muchas gracias Ryu- Con la mirada recorrió al moreno quién sonrío aún más, estaba bastante elegante con un traje de color azul oscuro y una corbata a juego –Tú también estás muy guapo.

-Te tomaste tu tiempo, pero analizando el resultado… valió totalmente la pena.

Sakura sonrío coqueta y tomó del brazo al moreno para hacer ingreso al salón.

Shaoran bebía de su segundo vaso de ponche sin alcohol, no sabía por qué pero estaba ansioso, había buscado con la mirada a la castaña por todos los rincones del salón, Mei no paraba de parlotear y Eriol con Daidoji parecían dos tórtolos enamorados.

-Xiao, recuerdas la noche en que nos perdimos dentro del…

Dejó de escuchar, dejó de sentir, dejó de respirar… ¿Esa mujer era Kinomoto? Su cuerpo se ceñía perfectamente a un vestido ajustado de color negro, sus dos torneadas piernas parecían talladas a mano, claro que esta vez se veía mucho más alta… llevaba tacones, su mirada recorrió una y otra vez esa maravillosa figura, su escote se veía demasiado cautivador, apretó el vaso que sostenía cuando logró divisar a su acompañante, al parecer Kimura quería que le partiera la cara.

-Xiao ¿Estás escuchándome?

-¡Sakura! No puedo creerlo… te ves hermosa ¡Te dije que ese vestido era para ti!- Gritó eufórica la amatista abrazando a su amiga.

-Con razón dejaste de escucharme ¿Cierto? Se te apareció cenicienta… que pena que toda la magia dure solo hasta las doce- Dijo Meiling alejándose de ellos.

-¡Mei!

-Yo que tú la sigo… podría armar un escándalo de proporciones.- Comentó Eriol preocupado.

Sakura no podía quitar los ojos del chino ¡Se veía tan apuesto! Ryu era bastante atractivo pero cualquier hombre se quedaba chico al lado del teniente, llevaba un traje de color negro, camisa blanca y un corbatín a juego.

-¡Buenas noches tenientes!- Saludó Sakura alegre.

-Buenas noches Sakura, Tomoyo tiene mucha razón, te ves muy bien ¿Cierto Shaoran?

¡Maldito Eriol! Siempre con sus bromas estúpidas, saliendo de la fiesta al fin lo mataría para enterrarlo en el patio trasero.

-Sí, claro. Se ve… bien Kinomoto, debo ir por Mei. Permiso.

Sakura suspiró… la trataba peor que a una extraña y solo faltaban horas para que la apuesta se cumpliera ¿Qué haría ahora? Li estaba actuando igual que un teniente con su alumna y eso le molestaba de sobremanera ¿Dónde había quedado el constante coqueteo y las miradas cómplices? Simplemente se habían esfumado.

-Buenas noches a todos quiero que sean bienvenidos a esta fiesta de aniversario en honor a la Academia Seijo- Varios compañeros de la castaña gritaron eufóricos, respondiendo al saludo –Quiero dejar con ustedes al coronel Akiyama, quien amablemente nos cederá unas palabras.

Touya subió al escenario agradeciendo al animador.

-Bueno alumnos, como todos saben estamos celebrando esta instancia en nuestra querida Academia, ésta se ha caracterizado por acompañar a sus alumnos en este camino de responsabilidad y constante aprendizaje y ya cumplimos cincuenta años desarrollando esta labor, espero que disfruten y que todo sea de su agrado, pido mesura y que sea una noche inolvidable.

Todos en el salón aplaudieron al coronel y luego de su despedida comenzó a sonar música que animaba a todos a bailar. Alrededor del salón podían observarse distintos tipos de tapaditos y vasos con bebidas y licores.

-Sakura ¿Vamos a bailar?

La castaña observó a su alrededor… lo mejor era disfrutar, Li no se veía por ninguna parte y seguramente estaría de niñero toda la noche, ya había perdido la apuesta… ¿Qué más daba?

-Claro Ryu, esta noche quiero olvidarme de todo y pasarlo bien ¿Me ayudas?

-Por supuesto que sí, preciosa.

Ambos se dirigieron a la pista y comenzaron a bailar, Shaoran no perdía detalle de sus movimientos, Meiling se le había perdido completamente y estaba altamente ofuscado ¿Por qué Kinomoto tenía que moverse así? ¿Acaso disfrutaba con su desdicha? Ese idiota la tomaba por la cintura y se acercaba de manera demasiado sugerente a ella ¡Rayos tenía que hacer algo!

-Señorita Daidoji ¿Sería usted tan amable de bailar conmigo?

-Vamos teniente, no tiene que ser tan formal, solo dígame Tomoyo.

-¿De verdad?- Preguntó Eriol entusiasmado.

-Claro, usted ha hecho mucho por mí y le estaré eternamente agradecida… junto a ese hombre me esperaba miseria y desdicha… jamás hubiera sido feliz.

-¿Es solo en agradecimiento?

-No teniente.

-Bueno si va a autorizarme a llamarla por su nombre, usted también siéntase con la plena confianza de llamarme Eriol.

-Es un poco extraño.

-Sí lo es pero no se preocupe… se acostumbrará.

Tomoyo sonrío y se sonrojó levemente, gracias a que las luces daban un entorno oscuro Eriol no se percató.

-Y dígame seño…lo siento… Tomoyo ¿Por qué sentía tanto pavor de casarse con ese hombre si no lo conocía?

-Porque conozco a los de su clase…

-¿A los de su clase? ¿A qué se refiere?

-¿Podríamos salir un momento? No me siento cómoda hablando de esto aquí.

-Claro… conozco un lugar bastante tranquilo… sígame.

Eriol y Tomoyo salieron juntos del salón, bajo la atenta mirada de Shaoran ¿Y ahora qué? Lo único que faltaba es que Eriol se llevara a la cama a la amatista, terminaría por explotar el mundo.

-¿Qué haces aquí Shaoran?

-Akiho… estoy buscando a Meiling ¿La has visto?

-Creo que no… pero ibas a venir con ella ¿Qué pasó?

-Se molestó y no puedo encontrarla.

-Mmm ya veo… estás muy guapo.

-Gracias Akiho y… ¿Ya revisaste las cámaras?

Akiho se tensó levemente, Shaoran ni siquiera había compartido un cumplido sobre su vestido… al parecer cada día estaba más lejos del castaño y eso la hacía sentir impotente… ahora que lo pensaba vio a la idiota de Kinomoto besándolo ¿Habría pasado algo más? No lo creía, Shaoran era demasiado recto como para ese tipo de desliz.

-La verdad no he tenido mucho tiempo… pero en cuanto las desocupe te las devolveré.

-Espero que no sea mucho, ya sabes que el coronel es algo estricto.

-No te preocupes Shaoran ¿Quieres bailar?

-No, prefiero que no- Una carcajada se escuchó entre la música y ambos se voltearon a mirar.

-¡Vaya! Al parecer Kinomoto lo está pasando genial, Kimura es muy atractivo, no me asombraría si tuvieran algo… escuché que él se le había declarado.

-¿Cómo dices?- Al castaño casi se le rompe el cuello al voltearse tan rápido.

-Sí… entre los novatos hay un rumor muy fuerte, dicen que en cualquier momento Kinomoto acepta la propuesta de salir con Kimura. Además… -La chica se alzó para mirar por encima del hombro de Shaoran –Al parecer se llevan de maravilla… yo creo que es cosa de tiempo.

El ambarino se volteó a mirar y quedó pensativo… ¿De verdad ella se sentía atraída por ese idiota? Ahora que lo pensaba era algo bueno para él… se la sacaría de encima y todos los malos pensamientos pasarían a la historia… retomaría su vida desde el día en que la conoció y ahora solo se enfocaría en su carrera. Pero esa idea no le parecía atractiva para nada, al contrario. Sintió una punzada atravesar su pecho… ¿Qué sería? Le incomodaba solo imaginarla con ese tipo…

-¿Bueno y va a contarme qué fue lo que le sucedió?

-La verdad teniente es que… nadie sabe de esto, sucedió cuando yo era pequeña.

Mi madre tenía unos amigos, que nos visitaban bastante, ellos eran un matrimonio y siempre viajaban pero cada vez que aterrizaban en Japón se hacían fiestas en su honor, grandes eventos que duraban hasta muy entrada la noche. Tenían bastante dinero y poder… en una de esas ocasiones llevaron a su hijo mayor, tenía aproximadamente dieciséis mientras que yo tenía trece, al ser los más jóvenes de la fiesta conversamos bastante, me contó sobre sus viajes por el mundo, él casi se había criado solo, con el servicio, bastante parecido a mí así que teníamos varias cosas en común, la verdad es que todo eso logró encandilarme, comenzó a ofrecerme champagne, al principio recibí ya que estaba bastante dulce pero no medí la cantidad y pronto me vi muy mareada- Tomoyo comenzó a quebrar su voz.

-Tomoyo si no lo desea…

-No Eriol… quiero desahogarme, esta es una espina que llevo clavada hace muchos años.

Él se ofreció a acompañarme… hasta mi habitación… ¡Dios era muy inocente! Accedí y empecé a sentirme peor, casi sin control sobre mi cuerpo… Tengo nociones de algunas cosas pero todas son imágenes borrosas y completamente confusas…

En algún momento ya no fui consiente de mí ni de mis actos…al día siguiente desperté en mi habitación… completamente desnuda, sola y con gran dolor… y ahí me di cuenta de que…- La amatista agacho la cabeza ocultando su rostro entre sus manos –Me había violado…

Eriol estaba demasiado impactado como para articular palabra… el llanto de la morena estaba matándolo por completo… ¿Cómo alguien se atrevió a tocar a esa flor tan delicada y pura?

-Intenté decírselo a mi madre pero la conocía… esa familia era intachable para ella y no me creería, al final sería aún más doloroso revivir todo eso… es algo que solo quiero olvidar.

-Tomoyo… no sé qué decir… siento tanto lo que le pasó.

-Me cuesta creer en las personas Eriol, me encerré en mi propia desdicha y jamás se lo había contado a nadie… ha resultado en verdad sanador. Por eso ese hombre me da miedo, tiene poder, acceso a millones de mujeres y ¿Quiere una joven de dieciocho años? Además va a odiarme en cuanto descubra que no soy casta, eso es lo que buscan en alguien como yo.

Eriol tomó la mano de la amatista, ésta levantó el rostro y clavó sus ojos en los de él.

-Escúcheme Tomoyo, nadie tiene derecho a juzgarla, menos si no conocen su sufrimiento ni sus fantasmas.

-A esta altura ya son demonios Eriol, quizás qué debe estar pensando de mí… que soy una idiota que se dejó embaucar.

-Jamás pensaría algo así Tomoyo, al contrario… creo que es muy valiente y la admiro por eso, no es fácil luchar contra esas experiencias pero por muy dolorosas que sean, son parte de nuestra vida. Daría lo que fuera por evitar que hubiese vivido algo así pero no estaba en su vida… nunca permitiría que algo malo le sucediera… si usted me deja, claro.

-¿Qué quiere decir?- Preguntó confundida la morena.

-Quiero decir que si usted me lo permite me gustaría poder ser parte de su vida en otros términos. Quiero darle el cariño y la seguridad que otros le han negado.

-Se refiere a…

-Si Tomoyo, me refiero a que quiero tener la oportunidad de estar con usted, no en términos de amigos ni nada parecido, quiero que realmente tengamos una relación.

Tomoyo abrió los ojos con sorpresa… su sueño estaba haciéndose realidad.

-¿No crees que hace algo de calor? ¡Estoy asándome aquí adentro! ¿Dónde está Tomoyo?

-No lo sé pero si gustas podemos salir. La verdad yo también muero de calor.

-No… mejor descansemos a un costado.

-Está bien pero primero debo ir al baño preciosa- Contestó Ryu sonriéndole coquetamente a la castaña.

-Muy bien, te esperaré allí- Dijo la ojiverde indicando una silla.

Ambos se separaron y Ryu se dirigió al baño, al salir Shaoran lo tomó del cuello, arrastrándolo a un rincón.

-¿Qué demon… qué cree que hace Li, se ha vuelto loco?- El moreno acomodó su ropa mirando al teniente con furia.

-Claro que no Kimura, solo quiero advertirle que está jugando con fuego y no le conviene tenerme como enemigo.

-¿De qué está hablando?

Shaoran guardó silencio y se cruzó de brazos.

-Ah… está hablándome de Sakura… pues déjeme decirle que me gusta, es una chica hermosa y no voy a darme por vencido fácilmente, además yo que usted me alejaba de inmediato… sabe lo que puede pasar si alguien sabe que ella le interesa.

-¿Está amenazándome Kimura? ¿En verdad cree que alguien le creería? Llevo años aquí… recuerde mi reputación, usted solo es un niñato malcriado.

-Pues no se sienta tan seguro Li, si quiere una competencia ¡Vamos, veamos quién la gana!

-No es un trofeo.

-Para mí sí, la mayoría de novatos la desea ¿O no se ha dado cuenta? Y al parecer los tenientes también…- Sonrío el moreno mirando al ambarino.

-¡Si no se calla voy a partirle la puta cara Kimura! No le permito que se refiera a ella en esos términos estando yo presente- Advirtió colérico el ambarino.

-Ay teniente somos hombres… ¿O Qué? ¿Me va a decir que nunca se ha imaginado teniendo un polvo con Sakura? Eso no se lo cree ni usted, ahora con permiso.

Shaoran apretó los puños, así que para eso la quería… debió imaginarlo. Lo mejor era advertirle a Kinomoto, la buscó con la mirada pero no la encontró ¿Dónde se había metido?

-No… no sé qué decir Eriol. Usted es teniente y yo una novata ¿Sabe a lo que se expone si alguien nos descubre?

-Si usted no se siente preparada la entiendo, yo estoy dispuesto a esperar todo lo que sea necesario, usted me gusta mucho Tomoyo.

Tomoyo sonrío, si había tenido que sufrir tanto para llegar a Eriol Hiragizawa agradecía con fervor cada lágrima derramada.

-Le agradezco tanto… usted ha sido muy comprensivo conmigo, me ha escuchado y animado a salir adelante de todos mis problemas.

-Es porque usted me importa, me importa mucho. Además ya le dijimos a su madre que había algo entre nosotros… debemos cumplir.

-Eso igual me tiene algo preocupada Eriol ¿Qué pasa si mi madre llama a sus padres o intenta concretar una cita con ellos? Ni siquiera me conocen, toda esta historia les sonará de lo más descabellada.

-Pues entonces debemos apresurarnos… este fin de semana la llevaré a la casa de mis padres. Ayer supe que están en Japón hasta el domingo así que lo mejor es ponerlos al corriente pronto.

Tomoyo pestañó sin poder creerlo… Todo iba muy en serio pero la verdadera pregunta es si estaba preparada.

Sakura observó la luna que se mostraba imponente sobre ella, pocas veces se había percatado de lo preciosa que era… muchas noches se las pasó llorando mientras su luz la iluminaba sin percatarse de ello. Había salido a tomar aire, estaba ahogándose dentro del salón.

-Pero cerecita ¿Qué haces tan sola aquí afuera? Te puedes enfermar.

Esa voz… ¡Por todos los cielos!

La castaña se volteó molesta.

-¡Yue! Pero ¿Se puede saber qué rayos estás haciendo aquí de nuevo? ¿Qué es lo que pretendes? Que te descubran y todo se arruine Además ¿Cómo demonios logras entrar? ¡Hay cámaras por todos lados!

Yue levantó las manos en signo de rendición.

-Tengo mis técnicas y no me culpes preciosa, esta vez no tengo nada que ver, el jefe me envió hasta aquí. Y me agrada bastante lo que veo, te has convertido en toda una mujer Sakura.

Sakura suavizó su rostro y condujo a Yue detrás de un frondoso árbol para evitar que alguien lo viera desde el salón.

-¿Qué pasa?

-¿Cómo qué pasa cerecita? Pasa que está impaciente, llevas meses en este lugar ¿Cuándo crees que podrás concretar la misión que se te encomendó?

-Yue tú sabes que no es fácil conseguir la confianza total de una persona… menos cuando esa persona está ligada a esta Academia y a la policía. No es tonto.

-Pero ni siquiera le has dicho al jefe quién es ese tipo ¿Por qué Sakura? Te conozco y jamás habías mantenido tanta cautela… Ahora mismo vas a decirle a tu hermanito mayor lo que está pasando- El ojiazul tomó una manzana y comenzó a pelarla con un cuchillo –Si quieres hacemos la tarea fácil y lo matamos esta misma noche, podemos tenderle una trampa.

-¿Te volviste loco? Está toda la Academia aquí… lo más probable es que el escándalo fuera de proporciones y nos encontraran en menos de lo que canta un gallo.

-Estás mintiéndome cerecita, te conozco hace mucho ¿Recuerdas?- Yue pasó su cuchillo por el rostro de la castaña -Hay algo más con ese tipo y vas a decírmelo ¡Ahora!

Sakura manoteó el brazo del rubio y bufó molesta.

-¿Estás amenazándome? Sabes que no te conviene Yue. Además no hay nada más con Li.

-¿Así que Li? Vaya hasta que soltaste el secretito Sakura, con que un Li está metido en todo este embrollo, el jefe estará muy feliz de saberlo.

Sakura puso la palma de su mano en la frente ¡Ella y su maldita bocota!

-Yue… sé que no tengo derecho a pedirte nada pero no se lo digas.

-¿Por qué?- Yue la observó detenidamente y sonrío- Ajá… lo sabía mi flor de cerezo… sientes algo por el tipo ¿Verdad? Es imposible que lo niegues, los ojos te brillan demasiado Sakura. Además Chiharu me comentó que la llamaste llorando e implorando que te sacara de este lugar… por favor dime que no cometiste la estupidez de involucrarte con un Li y menos el Li que está detrás de nosotros… de tu familia.

¡Sabes que el jefe quiere su cabeza!

-Lo sé, maldita sea lo sé… pero es algo que no puedo controlar, sabes que siempre he sido demasiado fría pero él… él causa cosas en mí que antes no había experimentado- Comentó cabizbaja la ojiverde.

-Pues mantenlas a raya… esto es una misión y después que acabemos con ella nada será como antes cerecita, volverás con nosotros y nos iremos lejos ¿Recuerdas que te lo prometí?- Yue tomó el rostro de la ojiverde entre sus manos, apoyando la frente de la castaña con la suya -Todo eso sigue en pie Sakura, voy a sacarte de toda esta mierda.

Sakura suspiró cerrando los ojos y suprimiendo las ganas de llorar, quería irse, dejar todo atrás y empezar de cero con Yue, de hecho ese era el plan inicial pero ya no sabía qué hacer… estaba empezando a sentir cosas muy fuertes por Li y no quería traicionarlo. Menos si sabía que su vida peligraba.

-Ahora prométeme que vas a terminar todo lo que el jefe te encomendó y vamos a irnos tú y yo, lejos de todo este infierno.

-¡Kinomoto!

Una voz llamándola se escuchaba a lo lejos… Sakura abrió los ojos de golpe y miró con terror a Yue, si alguien lo descubría estaba perdida.

-No te preocupes, sal y ve quién es, yo me escabulliré por donde entré… recuerda mis palabras Sakura, todo va a salir bien- Yue depositó un beso suave en la mejilla de la castaña.

Sakura limpió el rastro de una lágrima en su mejilla, en los brazos de Yue siempre era tremendamente frágil. A él no podía esconderle nada.

-¡Kinomoto!

-¡Aquí… aquí estoy!- Gritó la ojiverde apenas vio que Yue desaparecía entre los matorrales.

Salió desde las sombras del árbol y enfocó rápidamente a Shaoran.

-¿Me estaba buscando teniente?

-Sí, quería conversar algo con usted ¿Se encuentra bien?- Shaoran frunció el ceño para mirar con detalle el rostro de la castaña.

-Sí, es solo que a veces necesito tiempo a solas, además allí adentro hace mucho calor.

-Claro y bailando de esa manera… supongo que debe ser peor.

-¿A qué se refiere?

-Mire olvídelo, quería comentarle algo sobre Kimura.

-¿Ryusuke? Claro ¿Qué pasa?

-Quiero que se aleje de él.

Sakura frunció el ceño ¿Acaso estaba escuchando bien?

-Perdón teniente pero en ¿Qué momento usted pasó a ser dueño de mis actos y el dueño de mis amistades?

-Usted y yo sabemos que Kimura no quiere solo una amistad, está buscando algo más.

-¿Y si así fuera? Eso no es asunto suyo Li. No le permito que se entrometa en mi vida privada—Contestó furiosa la castaña comenzando a caminar rumbo al salón.

-¡Pues me importa!- Sakura se detuvo en seco –Sé que no debería decir esto pero me importa, no quiero que ese idiota le haga daño.

-Yo tampoco debería decirle esto y puede que me arrepienta toda la vida… pero no tengo interés amoroso en Ryu, es solo un amigo.

Un silencio incómodo reinó en el lugar, Sakura no sabía qué pensar, miró a Shaoran de reojo y suspiró ¿Esto era un ataque de celos?

-Creo que es mejor que vuelva al salón teniente… me ha dado algo de frío.

-¿Quiere bailar?

Sakura lo miró incrédula ¿Estaba hablando en serio?

-¿Aquí?

-¿Por qué no? Dentro hace calor y la verdad no me gustaría que todos los alumnos me vieran bailando en el salón, tengo una reputación que cuidar.

-¿La de sex symbol?- Comentó Sakura molesta.

-No, la de teniente en una Academia prestigiosa.

Shaoran la observó debatirse para darle una respuesta ¿Por qué le había pedido eso? Lo ideal era mantenerse lo más alejado posible, más sin saber dónde se había metido Meiling pero no pudo evitarlo, no quería dejar de hablar y menos quería que volviera dentro con el fantoche de Kimura.

-Está bien pero en este preciso momento están tocando una canción algo… lenta ¿Sabe bailar algo así?

-Kinomoto ¿Recuerda de qué familia provengo? Las fiestas elegantes y aburridas estaban en mi itinerario diario hasta algunos años- Shaoran se acercó y la cogió suavemente por la cintura, tomó su mano y la acercó a su cuerpo, Sakura sintió una combustión instantánea, dejó de temblar y respirando agitadamente apoyó su cabeza en el pecho del ambarino, podía escuchar los latidos acelerados de su corazón, el castaño aspiró el olor a flores que desprendían los cabellos de la chica, la apretó aún más si eso era humanamente posible.

A lo lejos una melodía se impregnaba en lo más profundo de sus cerebros… ambos estaban seguros de que no sería fácil olvidarla.

Maybe I came on too strong
Maybe I waited too long
Maybe I played my cards wrong
Oh, just a little bit wrong
Baby I apologize for it

-¿Por qué aceptó bailar conmigo?

I could fall, or I could fly
Here in your aeroplane
And I could live, I could die
Hanging on the words you say
And I've been known to give my all
And jumping in harder than
Ten thousand rocks on the lake

-Porque aunque me parezca una locura, es una de las mejores cosas que pudo pasarme esta noche.

So don't call me baby
Unless you mean it
Don't tell me you need me
If you don't believe it
So let me know the truth
Before I dive right into you

-Por favor no me diga eso novata.

You're a mystery
I have travelled the world, there's no other girl like you
No one, what's your history?
Do you have a tendency to lead some people on?
'Cause I heard you do, mm

-¿Por qué no?

I could fall, or I could fly
Here in your aeroplane
And I could live, I could die
Hanging on the words you say
And I've been known to give my all
And lie awake, everyday don't know how much I can take

So don't call me baby
Unless you mean it
And don't tell me you need me
If you don't believe it
So let me know the truth
Before I dive right into you

-Porque de verdad me está costando demasiado trabajo controlarme.

Sakura se despegó a duras penas del cuerpo del castaño, levantó el rostro y observó esos ámbares que la miraban brillantes y expectantes –Entonces no lo haga, porque todo lo que va a pasar entre usted y yo es inevitable.

Suspiró… no podía creer que todo eso estuviese pasando, era demasiado irreal.

Shaoran comenzó a acercarse a ella, cuando sintió su aliento encima de sus labios cerró los ojos deseosa de que una vez más él se resolviera a besarla, que no la privara de esa dulce tortura otra vez.

Sakura sintió un hormigueo extraño cuando el teniente comenzó a acariciar su rostro, el aliento de él la quemaba, y cuando al fin se decidió, correspondió el beso con pasión permitiéndose explorar todo lo que se le estaba permitiendo, pasó sus brazos por el cuello del ambarino intensificando el contacto.

I could fall, or I could fly
Here in your aeroplane
And I could live, I could die
Hanging on the words you say
And I've been known to give my all
Sitting back, looking at every messy that I made

So don't call me baby
Unless you mean it
Don't tell me you need me
If you don't believe it
Let me know the truth
Before I dive right into you

Before I dive right into you
Before I dive right into you

¿Por qué estaba pasándole todo eso? ¿Por qué no podía alejarse de esa novata? Era como si ella hubiese vertido un hechizo sobre él, se sentía irremediablemente atraído hacia ella. Comenzó a acariciar su cintura y la espalda descubierta, Sakura suspiró y eso lo animó a continuar, comenzó a besar su mejilla y luego el cuello de la castaña ¿Por qué era tan sexy? Y olía tan increíblemente bien.

De pronto unos aplausos los sacaron de esa tan reveladora demostración y se voltearon rápidamente para ver al impertinente que los había interrumpido.

-¡Kinomoto que lista! A falta de minutos para la medianoche has ganado tu apuesta ¡Te felicito con todo mi corazón! Y te deseo que te pudras maldita oportunista.

Shaoran frunció el ceño mirando a la ojiverde.

-¿Apuesta? ¿De qué apuesta hablas Meiling?

¡Oh no!...¿Podía tener peor suerte?

Notas de la Autora: ¿Qué pasará ahora? Shaoran tolerará que Sakura haya tratado de seducirlo solo para ganar una apuesta? ¿Qué asuntos tiene el jefe de Yue con los Li?

Mucho por saber aún, espero avanzar esta semana y la siguiente en el capítulo X, besitos a todos!