Notas de la Autora: No puedo creerlo! Más de un año de silencio! Muchas gracias a tod s por su paciencia, es que me han escrito tanto para que continúe con esta historia y aunque en mi cabeza rondan dos más no la dejaré, me niego a hacerlo!
Este año he estado realmente ocupada debido a los confinamientos, una bebé que nació a fines del año pasado y ya tiene 10 meses! Un niño de 5 años con clases online, un esposo trabajando desde casa, una locura, espero me tengan más paciencia pero se vienen capítulos demasiado reveladores y emocionantes!
Capítulo XII: Sentimientos
Eran muy pocas las veces que la vida se mostraba amable con Sakura Kinomoto. Había días en los que ni siquiera quería levantarse, temiendo llamar a la mala fortuna, nunca había gozado de eso llamado suerte o éxito.
Pero últimamente parecía lloverle sobre mojado, específicamente desde que había entrado a la Academia Seijo. Se suponía que todo sería simple, rápido y fácil, al menos así lo había explicado su amado mentor ¡Pero qué equivocado estaba! No llevaba un par de horas dentro de la Academia y un teniente altanero y extremadamente guapo había logrado hacerla enfurecer con solo un par de palabras. Luego se había involucrado mucho más allá de lo permitido con él y ahora estaba echada en su cama derramando un millón de lágrimas producto de eso. Además que no podía sacarse de la mente las palabras pronunciadas por aquel desconocido que decía ser su hermano mayor.
¡No entendía cómo podía ser tan tonta! La vida se había encargado mil veces de demostrarle que la felicidad no era para ella y aun así se empeñaba en desafiarla.
Yue tenía tanta razón…
Flash Back
-¿Puedes dejar de reírte? Pareces un idiota.
-Dis… disculpa cerecita pero es que jajajaja no puedo creer que seas tan ingenua. Supongo que sabes de qué familia viene ese tipo ¿Verdad?- Comentó Yue rodeando a la castaña- Bueno si no lo sabes te lo explico… Una de las más influyentes y millonarias de toda Asia ¿Crees que en su mundo ridículo y narcisista se puede llegar a pensar que el mayor heredero de la dinastía Li tenga algo con alguien como tú? O peor que eso ¿Crees que él te perdonaría todo lo que estás haciendo? Vamos, puede que el tipo se enamore de ti… ya te doy esa jugada, pero jamás, escúchame bien JAMÁS, perdonará todo lo que le has mentido Sakura, ni siquiera yo que soy un mitómano lo haría. Y eso es decir mucho. Nosotros somos del bajo mundo preciosa, sabes que no se nos está permitido tener un sentimiento tan estúpido y real como el amor.
Sakura suspiró… En el fondo de su corazón sabía que Yue no mentía. Shaoran jamás la perdonaría y siempre sintió que no merecía algo tan puro como el amor en su vida. Tal vez no había matado al nivel de Yue pero si había cometido muchos pecados.
-Oye, sé que eres una mujer inteligente, no caigas más- Yue tomó el mentó de la castaña para mirarla a los ojos-Lo que sea que tengas con él debes cancelarlo ahora, antes de que sea demasiado tarde. Incluso tus sentimientos pueden poner en peligro la misión cerecita… no creo que quieras que se lo comente al jefe ¿O sí?
-Por supuesto que no Yue y no te preocupes… puedo manejar esto. Además no creo que dé para mayores, ya estoy alejándome de él.
-Pues espero que lo hagas Sakura, no me gustaría tener que matarte también-Los ojos de Yue se ensombrecieron regalándole un escalofrío a la castaña.
-No te daría ese placer, querido mío.
Fin Flash Back
Suspiró tratando de alejar los pensamientos de su mente, se recostó sobre la cama y lo último que le pareció ver fue ese par de ojos ámbar que la acompañaban a todas partes y que no la dejarían en paz por mucho tiempo…
-¿Se puede saber por qué tienes ese humor de perros? Has estado toda la mañana con esa cara y créeme que para ser un playboy chino no te queda en lo más mínimo- Se burló Eriol.
-¿Quieres callarte Eriol? En verdad cada cinco minutos me replanteo en qué estaba cuando decidí ser tu amigo.
-Estabas en la mejor etapa de tu vida, obviamente… ahora dime ¿Qué pasa? ¿Estás así por Akiho? Supe que la expulsaron pero ni idea el por qué.
-No… bueno igual me afecta que Akiho me haya mentido de esa manera y peor que se atreviera a hacer algo tan bajo como mandar a golpear a Sakura.
-¿Qué cosa?- se sorprendió el moreno –Así que ella estaba detrás de la golpiza... debí imaginarlo.
-Créeme que nadie lo sospechaba, si no es porque la noté demasiado interesada en las cámaras de seguridad tal vez jamás lo hubiese descubierto. Siento que está demasiado perdida, no sé en qué momento dejó de ser la chica dulce y alegre para transformarse en una mentirosa compulsiva.
-Pues desde que Sakura apareció en tu vida, antes Akiho no tenía rival o al menos no alguien que corriera con ventaja.
-Deja de decir idioteces Eriol, entre Kinomoto y yo no hay nada y bueno… si alguna vez hubo algo eso ya se acabó.
-Mmm… ¿Así que por eso la cara de cordero a medio morir, ya imagino quién cortó a quién?- Río fuertemente Eriol.
-¿Sabes? No tengo tiempo para tus tonterías, tengo entrenamiento, nos vemos luego.
Shaoran se alejó maldiciendo por lo bajo… ¿En verdad no habían pasado ni cinco minutos y nuevamente se estaba replanteando su amistad con ese cuatro ojos? Sí, totalmente.
Sakura tomó la pelota de basket entre sus manos… sonrío al chico que se acercaba por ella, ya era tarde y necesitaba despejarse, últimamente el patio trasero se había vuelto en su sitio favorito. Era el único lugar que le permitía pensar tranquila y no ser sometida a un sinfín de preguntas, adoraba a Tomoyo pero a veces que fuese tan receptiva le jugaba en contra.
-Hace días que no te veía, preciosa.
-Ryu no exageres, la verdad he estado algo hermética este tiempo- La castaña estiró los brazos para pasarle la pelota.
-¿Quieres un partido?
-Tal vez en otra ocasión, vine para poder tomar aire, estar tranquila y pensar.
-Ya veo ¿Supiste lo de Yamamoto?
Sakura arrugó el entrecejo de solo oír el nombre de esa tipa.
-No y la verdad no me interesa nada que tenga que ver con ella.
-La expulsaron… se dice que Li la sacó porque cometió una falta grave.
La castaña se quedó de piedra ¿Shaoran había expulsado a su mayor enemiga dentro de la Academia? Debía ser una broma. Sonrío ante la idea idiota de que hubiese sido por ella.
-Sakura sé que no te gustará lo que quiero decirte pero siento que no puedo callar más. Sé lo que hay entre tú y Li- La chica se le quedó viendo sorprendida –Antes que me digas nada por favor escúchame. No te niego que al principio pude querer acostarme contigo… vamos eres una de las chicas más hermosas en esta Academia, eres graciosa, con carácter, una fierecilla indomable y eso me llamaba la atención infinitamente, pero con el tiempo he ido conociéndote más y la verdad es que me gustas Sakura… Me gustas de verdad.
Sé que a veces puedo ser algo caprichoso y obsesivo pero solo lo soy cuando algo en serio me importa y eso es lo que me pasa contigo.
-Ryu yo…
-Mira no me digas nada… tenemos aún tiempo así que piénsalo. También sé que lo que tenías con Li no funcionó por eso quise decirte esto. Te observo más de lo que crees.
Tengo que entrar… nos vemos.
El chico dejó a la castaña con la palabra en la boca ¿Y si aceptaba salir con él? Podría olvidar a Li y distraerse mientras terminaba todo ese infierno. Mientras Fujitaka se dignaba a sacarla de allí o decidía que hacer con la misión y todo lo encomendado.
Una pelota de tenis llamó su atención, venía rebotando suavemente hacia ella y la habían lanzado por entre los matorrales delante de la cabaña ¿Quién estaría practicando a esas horas? ¿O es que todo el mundo se había puesto de acuerdo para hacer deportes?
Tomó la pelota y se dirigió al lugar de donde había sido arrojada, estaba algo oscuro pero no temió, alguien con su tipo de vida ya no tenía nada que temer, excepto los fantasmas claro.
-¿Hola?
Nadie respondió así que se acercó un poco más a la cabaña y un escalofrío le recorrió la espalda, diablos a veces no era tan valiente como creía, su cuerpo comenzó a temblar como queriendo darle algunas señales de peligro, más las piernas no le respondían.
-¿Hay… alguien aquí?
Rápidamente y sin previo aviso le taparon la boca para introducirla en la cabaña con una fuerza que le pareció sobrehumana ¿Qué estaba pasando? Intentó gritar y soltarse pero le fue imposible, la persona que la retenía era mucho más fuerte y pudo notar por las sombras que también le pasaba en estatura y por mucho.
-¿Así que tu nuevo pasatiempo es hablar con idiotas en medio de la noche? ¿No me digas que ahora comenzarás a salir con él?
Si antes Sakura había temblado debido al temor ahora parecía una hoja al viento… ¡Shaoran! ¿Desde cuándo su voz sonaba tan seductora? Cierto… desde que se le había ocurrido hablarle en ese tono y a un centímetro del oído… ¡Por todos los cielos! Necesitaba dejar de sentir ese calor que la invadía por completo, necesitaba volver su respiración a la normalidad y sobretodo necesitaba que su corazón dejara de bombear tanta sangre ¡En cualquier momento se le salía por la nariz!
Claro, que él estuviese casi pegado con ella no ayudaba en nada y menos en ese lugar tan oscuro y solitario, quería alejarse de él con todas sus fuerzas, pero simplemente no podía.
Su corazón se aceleró el doble cuando escuchó el sonido de la llave en la puerta ¿Qué pretendía, hacerle la vida de cuadritos?
Shaoran la soltó y ella deseó con todas sus fuerzas que no la dejara ir más, que se pudieran quedar en ese lugar para siempre, que nada de lo que estaba pasando fuese verdad y ella solo fuera una novata más. Que su tutor no fuese Fujitaka Kinomoto y que Yue no fuese como su hermano, que Shaoran no viniera de la familia Li. Y por supuesto que ella no fuese una huérfana miserable sin pasado ni futuro.
Como pudo se recompuso, debía enfrentarlo y terminar con todo eso de una vez por todas porque pese a todos sus deseos nada era realidad.
-¿Qué quiere? ¿Por qué me arrastró hasta este lugar?
-Necesito hablar contigo y sé que en cualquier otro lugar me habrías evitado como lo has estado haciendo los últimos días.
-Creo que todo lo que teníamos que hablar ya se dijo teniente ahora por favor, déjeme salir de aquí si no quiere que arme un escándalo.
-Hazlo, nadie va a escucharte de todas formas- Comentó burlisto el ambarino- ¡Ah y creí que ya no éramos tan formales!
-Bueno, eso se acabó el día que prefirió creerle a Yamamoto… La gran aliada del teniente Li lo traicionó, Auch eso debió doler ¿Cierto? ¿Qué pudo haber hecho tan grave para que expulsara a su novia teniente?
La castaña comenzó a estudiar el cuarto, tragó pesado en cuanto se percató de que no había salida aparte de la puerta, no quería seguir encerrada con Li si no todos sus planes se irían al tacho de la basura. Era demasiado peligroso y… tentador.
-Akiho no era mi novia y te dije que necesitaba hablar contigo… no vas a salir de aquí hasta que eso pase.
-¿Dónde están las llaves?
-¿Las quieres? ¡Ven por ellas!- El teniente las escondió en su ropa interior con una risa maliciosa.
-¡Es un cerdo Li!- Gritó la castaña entre dientes.
-Es la única manera de que te dignes a escucharme fierecilla.
-Bueno, ya que me obliga a estar en este lugar porque claramente no puedo escapar, no puede obligarme a escucharlo así que me taparé los oídos y gritaré a ver si así se cansa y me deja en paz.
-Sakura en ver…-
-¡No escucho nada!
Shaoran se quedó mirándola enfurecido y por dentro la castaña ahogó una carcajada, su rostro era para un retrato- ¡Ni quiero escuchar!- La castaña cerró los ojos y gritó aún más fuerte.
-Sakura por favor escu…
-¡La, la ,la la la la!…- Tarareó la castaña.
Las manos fuertes del teniente la tomaron por los brazos, sacudiéndola debido a la frustración.
-¡Ya basta, no eres una niña pequeña, aunque a veces te comportes como tal!
-Suélteme teniente o si no…
-O si no ¿Qué?- El teniente arremetió con fuerza su cuerpo contra el de la chica ¿Desde cuándo estar cerca de una mujer se sentía tan placentero? Claro… desde que la había conocido-Akiho se fue, porque envió a sus amigas a golpearte- La castaña abrió los ojos sorprendida-Y yo… no voy a permitir que nadie te haga daño.
La ojiverde se quedó de piedra, su garganta se había cerrado por completo y no podía articular palabra, su respiración agitada resonaba en cada pared de la habitación, podía sentir la excitación bombeando por sus venas y no se sentía capaz ya de rechazarlo.
Levantó la vista y al fin su mirada se fundió en el ámbar infinito y cautivante de esos ojos que no la dejaban en paz día y noche.
Shaoran cedió a la tentación y la besó apasionadamente, deseaba hacer eso hace tanto tiempo, al fin la oportunidad había llegado, esa noche Sakura Kinomoto le pertenecería por completo.
Tomoyo tocó dos veces la puerta para no ser inoportuna, lo había pensado toda la tarde así que decidió ir por él, un poco de conversación no le venía mal, cada día los entrenamientos eran más duros.
-Adelante.
Empujó suavemente la puerta asomándose -Buenas noches Eriol, me preguntaba si podíamos hablar un momento.
Eriol dejó el libro que estaba leyendo de inmediato encima de su escritorio y se levantó para sonreírle a la morena, instantáneamente encontró la misma sonrisa devuelta. Tomoyo era hermosa.
-Nada me haría más feliz Tomoyo. Dime ¿Necesitas algo, o soy tan afortunado que solo quieres mi compañía?
La morena esbozó una sonrisa tímida –Creo que la segunda.
-¡Entonces es mi día de suerte! Se acercó a la chica y depositó un suave beso en sus manos –La verdad no pierdo mis modales ingleses.
-¡No te preocupes, me encantan!
-¿Eriol?
Los morenos dirigieron su vista hacia la puerta, en ella con brazos cruzados y el ceño fruncido se encontraba una mujer alta, de pelo carmín y un vestido rojo ceñido a su cintura, Tomoyo pensó que era bellísima, un par de pecas en la nariz, ojos grandes que destellaban algo de furia e incredulidad, pero sobretodo llamó su atención el escote pronunciado que dejaban poco y nada a la imaginación, una femme fatal en todo su esplendor.
Por su parte Eriol se encontraba anonadado ¿Qué demonios hacía esa mujer allí? ¿Acaso debía seguir escondiéndose toda la vida? ¿Cómo demonios había dado con su paradero otra vez?
-¿Se puede saber qué está pasando aquí?- Preguntó la mujer con histeria en la voz.
-Mejor tú responde ¿Qué diablos estás haciendo aquí Kaho? ¡Acaso no entiendes que no quiero volver a verte en la vida!
-Pero amor… recuerda que tenemos una conversación pendiente.
Tomoyo frunció el ceño y miró a Eriol con una interrogante en el rostro ¿Acaso esa mujer había dicho amor?
El moreno se sentía furioso pero a la vez debía explicar eficazmente, conociendo a Kaho todo se iría a la basura con Tomoyo si no lograba manejarlo de buena manera… En ese momento quiso que se lo tragase la tierra y ojalá lo escupiera incluso en el infierno, estaba seguro de que lo disfrutaría, siempre y cuando Kaho Mizuki estuviera lejos de allí.
Shaoran mordisqueó una, dos, tres veces su cuello y por enésima vez soltó un suspiro, ya a esta altura no tenía conciencia, fuerzas ni energía para seguir peleando con sus sentimientos, hace algún tiempo había aceptado estar completamente enamorada de él así que… ¡Qué más daba!
Al menos lo disfrutaría.
No supo en qué momento habían llegado a la cama ni en qué momento su ropa cayó al suelo junto con la de él, no supo en qué momento las manos grandes y hábiles del castaño habían logrado hacerla vibrar de placer solo con caricias y palabras dulces al oído, estaba realmente en éxtasis, nunca imaginó que amar a alguien con todas las fuerzas de su ser significara sentirse así. Nunca nadie la había amado, nunca nadie había intentado siquiera dar algo por ella pero en ese preciso instante Sakura comprendió que daría lo que fuera por él, que estaba dispuesta a arriesgar su vida para que a Shaoran Li nunca le pasara nada, ya no importaba Yue, mucho menos Fujitaka, solo importaban esos ojos ámbar que esta vez la devoraban con lujuria.
Nuevamente sintió sus labios y un escalofrío la recorrió por completo en el momento en que él se recostó desnudo sobre ella para al fin hacerle el amor, sería la primera vez que un contacto tan íntimo la llenaría por completo, nunca había experimentado nada parecido, solo las conversaciones de Chiharu que de una manera u otro lograban sonrojarla hasta parecer farolillo de navidad. Pero esto era totalmente distinto porque era real, absolutamente real.
Lo miró a los ojos y suspiró ¡Dios era tan atractivo que debería estar prohibido! El castaño sonrío y siguió con su tarea, ni una pizca de sentido común. Absolutamente nada de eso quedaba en ella ya. No le importó que Shaoran fuera el teniente que trabajaba con la policía, el hombre al que debía destruirle la vida por haberse metido con su "padre", el tipo que altaneramente la había despreciado desde el primer día que pisó la Academia, en ese momento ya nada importaba.
¿Y es que a quién podría importarle en una situación como esa?
Por su parte el castaño cerró los ojos con fuerza, concentrándose en la sensación del aliento de Sakura en su oído y cuello, no quería echar todo a perder por entusiasta y acabar pasando una vergüenza pero se le estaba haciendo tremendamente difícil, la ojiverde pasó los brazos alrededor de su cuello y tironeó de él en un intento casi desesperado por unir aún más sus cuerpos.
Todo alrededor parecía desvanecerse lentamente, mientras que el calor y la pasión iban en aumento, todas las sensaciones que se transmitían eran demasiado fuertes… casi devastadoras. Un espiral de placer que iba ascendiendo lentamente, para terminar en un clímax que los hizo perder el aliento por varios segundos para luego volver a besarse.
-¡Eres… simplemente hermosa Sakura!- Dijo Shaoran acariciando el cabello largo de la ojiverde, recuperando la respiración. La chica sonrío, nunca pensó que un hombre como Shaoran podría llegar a desearla… él era un chico adinerado, con todo el mundo por delante, rodeado de mujeres bellas e inteligentes. A raíz de eso surgió en ella la duda.
-¿Por qué decidiste venir a Japón?-Ambos miraban el techo de la cabaña contemplando la luz de la luna que se colaba por los ventanales… Sakura suspiró y cerró los ojos, podía oír el bombeo incansable en el pecho del castaño.
-Acabamos de tener relaciones y ¿Quieres saber sobre mi pasado?- Sonrío el ambarino.
-Sí, quiero saber de ti… conocerte mejor, aunque creo que partimos al revés- Sakura volvió a suspirar ¡No podía evitarlo! Si antes creía estar enamorada ahora podría besar el suelo por donde él pasara y sabía que tarde o temprano eso la destruiría por completo, se sentía masoquista e idiota, sabía el futuro que le deparaba y aun así se empeñaba en auto flagelarse. Pero ¿Qué hacer? A estas alturas solo disfrutar el tiempo que la vida le otorgara a su lado.
-Vine porque necesitaba huir… abandoné todo… todo lo que conocía, amigos, dinastía, familia. Me obligaron a interpretar un rol y cumplir una responsabilidad que jamás quise ni busqué, nací con un propósito egoísta que solo le servía a mi familia pero que a mí no me hacía feliz. Estudié finanzas un par de semestres y decidí que no era lo mío, desde pequeño practiqué artes marciales junto a Wei y con el paso del tiempo descubrí que quería enseñarlas, se me daban bastante bien así que creí que podía inculcar disciplina y esfuerzo en los demás. Cuando mi madre supo puso el grito en el cielo, al ser el único varón entre cinco hermanos la dinastía pasaría a mi total dominio y debía asumir toda esa carga pero me negué. Tomé el primer vuelo a Japón y aquí estoy.
Sakura se levantó para mirarlo a los ojos –Eres muy valiente, te admiro por eso.
Una sonrisa tímida se dibujó en los labios del castaño y pudo sentir el rubor en sus mejillas, ese par de ojos jade lo había atrapado una vez más, en cada ocasión que los observaba descubría algo diferente, un tono distinto, un destello, una calidez infinita… ¿Qué estaba pasando? El corazón le latía deprisa y tragó pesado… en el fondo había imaginado varias veces con ese momento, a veces se culpaba pero otras justificaba sus pensamientos con el deseo que aquella chica le provocaba. Aunque sabía que estaba mal, no podía evitarlo. Esa novata malcriada sacaba todo de él, enojo, rabia, frustración, celos pero sobretodo una atracción avasalladora, había dejado de lado TODO por acercarse a ella, sus principios, su reputación y sobretodo su carrera que era demasiado prometedora y lo peor… sin saber a qué atenerse, Sakura no era dócil ni podía dar nada por sentado junto a ella, era arrebatada, caprichosa, infantil y un torbellino de emociones desbordadas, pero le atraía cuan imán y después de probar el dulzor de su piel sabía que le costaría aún más separarse de ella, la quería para él y si nada cambiaba terminaría irremediablemente enamorándose pero… ¿Era lo mejor?
No quería pensar, al menos por esa noche, ya habría tiempo para replantearse las cosas.
-A veces pienso que hice mal, que debí asumir la vida que estaba ya dispuesta para mí… tal vez seguir mí propio camino traiga más desdichas que alegrías.
Sakura bajó la vista… ¡Si él tan solo supiera! Si era sincera debía agradecerle por tomar esa decisión, si no hubiese ido a Japón jamás se habrían conocido pero la culpa la invadió nuevamente, en el momento que supiera la verdad la odiaría y ella no podría soportarlo, sería un fantasma deambulando por el mundo, el compendio de las partes rotas que debería recoger para volverse a armar… por favor que ese día no llegara nunca.
-No digas eso, si no hubieses elegido esta vida no estaríamos aquí.
-¿Qué vamos a hacer? Sabes que esto está prohibido dentro de la Academia.
-Nadie tiene por qué saberlo- El castaño sonrío-Es increíble pensar que hace unos meses te odiaba, me parecías el tipo más insoportable en la faz de la tierra.
-¿Y ya no?
-La verdad si, aun sigues siendo insoportable, pero luego de lo que acabas de hacerme puedo tolerarlo.
Shaoran ahogó una carcajada y apartó un mechón en el rostro de la joven-Me gustas… me gustas mucho Sakura.
¡Dios! Definitivamente luego de esa noche no dormiría en días.
Tomoyo no quiso apresurarse a los hechos pero se le estaba haciendo muy difícil… esa mujer había dicho "amor" y ante eso no había mucho que imaginar, claramente entre ellos dos había una relación amorosa o en el mejor de los casos la hubo en algún momento.
-Tomoyo te pido disculpas, de verdad no sé cómo hizo Kaho para encontrarme aquí. Necesito que sepas todo, no quiero ocultarte nada.
La morena suspiró –Te escucho Eriol.
-Mis padres siempre han pertenecido a la alta sociedad de Londres, fiestas, eventos y todo lo que tú también debes conocer. Hubo un momento en que mi padre vio fugas en sus inversiones y tomó la horrible decisión de aliarse con una compañía prácticamente nueva en el rubro, Los Mizuki.
Eran una familia aristócrata, con buena reputación y con mucho dinero, mi padre vio un salvavidas y no dudó en tomar la oportunidad. El negocio salió a flote gracias a la fusión de ambas empresas pero mis padres se involucraron más allá de lo permitido y me obligaron a conocer a la hija de los Mizuki porque ya estaba en edad de casarse, al principio Kaho se mostró dulce, sencilla y dispuesta a entablar una relación sentimental conmigo, cosa que sucedió y me enamoré profundamente de ella –Tomoyo bajó la mirada, sabía que era demasiado bueno para ser verdad, Eriol amaba a esa mujer- Pero todo cambió unos meses antes de la boda, comenzó a disculparse y no llegar a nuestras citas, a no contestar mis llamadas, se volvió fría y parecía siempre distraída hasta que un día la visité de sorpresa, como su familia estaba de viaje el mayordomo me hizo pasar hasta su habitación y ahí la encontré… estaba engañándome con mi medio hermano, mi padre tuvo una aventura… de esa relación nació un hijo que jamás reconoció- Tomoyo levantó la vista sorprendida e incrédula- Sí, Kaho lo había conocido en una de las tantas cenas que debíamos dar en honor a nuestras familias, desde ese día no quise escucharla, ni siquiera tenerla cerca. Al poco tiempo mi padre abrió una sucursal en Paris así que me refugié en ese lugar, viví un par de meses pero ella me encontró… comenzó a dejar mensajes en la contestadora y celular, se volvió una pesadilla, así que decidí volver a cambiarme y encontré este lugar. Me refugié aquí y pude continuar mi vida y te soy sincero, creía que no volvería a sentir algo tan fuerte por alguien hasta que llegaste tú…- El moreno tomó las manos de la chica entre las suyas –Por favor Tomoyo debes creerme, lo que siento por ti es absolutamente real.
Tomoyo suspiró y se puso de pie –Creo que lo mejor es que hables con ella… si hubo un sentimiento tan fuerte en ti como para proponerle matrimonio, tal vez… deban darse una segunda oportunidad.
-¿Qué dices? No, no quiero otra oportunidad con Kaho, quiero estar contigo ¿O es que tú no sientes nada por mí?
Tomoyo levantó la vista. Si él supiera… si tan solo supiera que lo pensaba de día, de noche y hasta en sueños, ni siquiera habría formulado esa pregunta. Tragó pesado porque sentía unas enormes ganas de llorar.
-Eriol, solo quiero que seas feliz, me has apoyado mucho pero no quiero que te sientas obligado a sentir algo más por mí, te agradeceré toda la vida que me ayudaras a romper mi compromiso y me liberarás de tamaña responsabilidad pero… la morena abrió los ojos por la sorpresa, Eriol no pudo seguir escuchando el discurso absurdo que ella estaba intentando hilar y la besó con pasión, necesitaba transmitirle todo lo que sentía, que ese beso representara cada una de las veces que sus ojos se habían deleitado en su presencia, quería hacerle saber que era la mujer más dulce y hermosa que había conocido y que poco a poco estaba enamorándose de ella, que no temiera porque todo iba a estar bien.
Tomoyo correspondió al beso con una fuerza desconocida, se sentía poderosa y fuerte.
Cuando quisieron recuperar el aliento afirmaron sus frentes para mirarse con ternura.
-No voy a dejarte ir Tomoyo Daidoji- Susurró el moreno para luego abrazar a la chica con fuerza.
Peinó con suavidad su cabello oliendo el exquisito aroma del champú que Tomoyo le había regalado hace unos días, en la etiqueta se podía leer que era para la suavidad y el brillo, de pronto recordó el olor de él… aun después de tomar un baño de tina seguía sintiéndolo en cada parte de su piel y todas las imágenes de esa noche se replicaron en su cerebro como grabadas a fuego vivo… nunca pensó que entregarse a alguien se sintiera de esa manera, todo en ella ahora gritaba que era una mujer, había dejado a la niña solitaria y desamparada atrás, se sentía llena, llena de vida y llena de sentimientos hacia el teniente.
Recordó sus labios repartiendo suaves besos, recordó la suavidad de su lengua, lo sedoso de su cabello, sus brazos fuertes, lo atlético de su cuerpo y nuevamente se sintió excitada.
-Shaoran- suspiró para luego morderse el labio inferior.
Odiaba sentirse así pero no podía evitarlo, estaba profundamente enamorada del único hombre prohibido sobre la faz de la tierra, amaba al hombre que debía destruir, en su cabeza daban vueltas mil ideas y ninguna le parecía lo suficientemente buena como para escapar de Fujitaka, no había salida, si decidía traicionarlo él la buscaría por cielo mar y tierra hasta dar con su paradero y destruirla. Fujitaka siempre la trató como a una hija pero en realidad no lo era y al revelarse en contra de su imperio simplemente ella también caería. No le temía a la muerte, había vivido en un infierno toda su vida pero si temía por Shaoran, sabía los planes que el magnate tenía para él y de solo pensarlo un escalofrío le recorría la espalda. Ella sería capaz de dar su vida por la de él pero Fujitaka no dudaría en matar al heredero Li y colgar su cabeza en el despacho como trofeo de honor.
Flash Back
Entró al salón principal en busca de su querido "padre" la había mandado a llamar con Chiharu así que debía ser algo importante.
-Siéntate pequeña- Dijo él apenas la divisó.
-Chiharu ha dicho que necesitaba hablar conmigo, dígame.
-Sakura, te he entrenado toda la vida… has aprendido de los mejores maestros miles de técnicas de pelea y sabes perfectamente como terminar con cualquier persona… hasta ahora no he dejado que lo hagas y sé lo que sientes, sé que no serías capaz de asesinar a alguien, es por eso que para esta misión te necesito. Necesito que termines con el tipejo que me está haciendo la vida imposible, quiero que lo traigas ante mí, quiero ver como poco a poco la vida se le escapa de las manos, por su culpa varias de mis operaciones han fracasado, está interceptando mis entregas ¡Y eso no puedo permitirlo!
-¿Qué tengo que hacer?
-Solo infiltrarte en una Academia que imparte vocación militar en donde él ocupa un cargo relevante, lograr atraerlo hacia a mí… Yue y yo nos ocupamos del resto, lo que si necesito que nadie sospeche nada, aunque te lleve algo de tiempo. Puedo hacer ese sacrificio ¿Estás dispuesta a hacer esto por mí?
-Haría lo que fuera por usted.
Fujitaka sonrío –Esa es mi chica.
Fin Flash Back.
-¿Qué vas a hacer Sakura?- Se preguntó la castaña con lágrimas en los ojos.
Mientras en ese preciso instante un vuelo proveniente de Hong Kong aterrizaba en Tokio, Ieran Li había volado para hablar con su hijo, pensaba que Xiao Lang desistiría en algún minuto de la tonta idea de olvidar sus obligaciones y volvería para presidir el clan pero ya habían pasado un par de años y no podían seguir perdiendo el tiempo… había sido bastante benevolente con él, ya era tiempo de que él se enterara de la verdad y pudiera de una vez por todas asumir el rol que le correspondía tanto como heredero de los Li como líder de la dinastía, su imperio dependía de ello. Los antiguos maestros estaban empezando a impacientarse con la rebeldía del castaño por lo que era hora de intervenir, después de todo era su deber como líder subrogante de su esposo fallecido.
Ieran se entretuvo mirando las luces y los paisajes a su paso, Tokio era imponente pero no más que su ciudad natal… los pensamientos de cómo abordar un tema tan delicado le estaban provocando una jaqueca, ya vería el cómo por ahora lo que más importaba era que Xiao Lang se enterara de la verdad.
Eriol se dirigía decidido a su oficina, estaba harto de que el error que había cometido en el pasado lo siguiera persiguiendo, no quería pasar toda su vida escapando de esa mujer, ya había sufrido mucho debido a los errores cometidos, no pretendía volver a caer en sus redes.
Abrió la puerta con fuerza, dispuesto a terminar de una vez por todas con esa situación que siempre estaba dando vueltas en su cabeza.
-¡Vaya hasta que por fin llegas, me has hecho esperar bastante amorcito!
-No me digas así y dime ¿Qué carajos quieres?
-Wow pero Eriol, los modales ingleses a veces se te olvidan.
-Tratándose de ti, totalmente ¿Quieres dinero? Si es así inmediatamente te daré lo que quieras, todo para que me dejes en paz- Dijo el moreno sacando su chequera.
-Pues no cariño… no quiero un chequesito con dinero que me servirá con suerte para la manicura, has sido bastante escurridizo y he perdido tiempo valioso buscándote así que lo quiero todo ¿Entiendes?
Eriol levantó la vista para mirarla confundido.
-He estado pensando… y sé que cometí un error, ambos lo sabemos pero no es para crucificarme, tampoco eres un hombre intachable o me dirás que ¿No me engañaste mientras estuvimos juntos?
-Nunca Kaho, te amaba, aunque te cueste creerlo.
-Corrección, me amas amor, estás dolido es todo y lo que pasó… podemos superarlo.
-¿Quieres que supere el hecho de que te acostaras con mi hermano?- Preguntó incrédulo el chico.
-Medio hermano… bueno eso no importa lo que importa es que quiero casarme contigo, para mí no hay otra opción.
-¿Qué parte de que no quiero volver a verte en la vida no entiendes Kaho, te hablo en chino o qué?
-Mira cariño, seré totalmente franca contigo, mi familia está en bancarrota, no tengo un centavo en este momento y no pretendo pasarme la vida así, tienes dos opciones o te casas conmigo o le cuento a toda la prensa europea que tu padre tiene un hijo fuera del matrimonio y tu familia se va al carajo ¿Qué prefieres?
Eriol no podía creerlo… ¿En qué estaba pensando cuando se le ocurrió enredarse con esa víbora? Siempre pensó que Kaho era dulce y sensible… solo una fachada para atrapar una de las fortunas más acaudaladas de su país y Europa, realmente estaba en las garras de esa arpía una vez más, no podía permitir que se desatara tal nivel de escándalo… su madre no lo merecía.
-No puedes hacer eso… no después de todo lo que te di.
-Claro que puedo Eriol, no me conoces… no llegaste a hacerlo- Se cruzó de brazos la mujer- Quiero ser la señora Hiragizawa lo más pronto posible… tienes una semana para pensarlo- La pelirroja se acercó al moreno y lo besó en los labios para luego abandonar la oficina. Para Eriol ese beso era como una sentencia de muerte, frío y calculador, era como una tormenta de nieve en medio del desierto, totalmente carente de sentimientos
Suspiró ya que en lo único que podía pensar era en ella… -Tomoyo.
Sakura le daba por segunda vez la vuelta a su plato de comida, estaba inapetente y aunque trataba de disimular nada se escapaba para el ojo crítico de su adorada amiga.
-Sak ¿Estás bien? No has tocado tu almuerzo, el desayuno tampoco, ya estás empezando a preocuparme ¿Estás a dieta?
-No Tommy, no es nada solo que no siento tanta hambre, tal vez la cena la devore- Sonrío débilmente la castaña.
-Kinomoto, el teniente Li quiere verte en su oficina- Un chico la había ido a buscar, era de su clase pero no tenía cabeza para recordar los nombres, suspiró.
-¿Y ahora qué hiciste?- Preguntó curiosa la amatista.
-Nada… te lo juro, iré a ver qué quiere ese cabeza de chorlito. Te veo en la siguiente clase- Si en algo se había vuelto experta era en engañar últimamente así que una mentira más o una menos no harían la gran diferencia. Hace dos días ella y Shaoran buscaban cualquier excusa para lograr verse a solas en horario de clases.
Sakura se puso de pie y caminó lentamente hacia la oficina del teniente, debía ser cauta si quería que todo eso continuara. Al llegar a la puerta se aseguró que nadie la viera y entró… respiró profundamente ya que el perfume del castaño inundaba el lugar, le encantaba y sus sentidos se regocijaban en la sensación.
-¿Shaoran?- La ventana estaba abierta pero no había señales del teniente.
-Hola novata- Susurró el ambarino, logrando que su voz grave le erizara la piel, estaba detrás de ella y podía sentir su corazón latir fuertemente.
Sakura volteó y con una sonrisa pícara en el rostro lo miró fijamente.
-¿Me mandó a llamar teniente? Que yo sepa no he cometido ninguna falta- Dijo la chica tomando el cuello del ambarino y acercándolo a su rostro.
-¿Le parece poco tentarme de esta manera? Yo creo que merece la expulsión inmediata-Respondió el ambarino en un susurro.
-Bueno… expúlseme si no quiere seguir disfrutando de esto- Sakura lo acercó aún más hasta que se fundieron en un beso para nada inocente. El chico la tomó por la cintura para lograr acercarla más si es que eso era humanamente posible, mientras que ella comenzó a acariciarle el cabello.
De pronto la puerta se abrió de golpe y ellos se soltaron como si quemaran… Shaoran abrió los ojos debido a la sorpresa mientras que Sakura estaba confundida… ¿Quién era esa mujer? Y por qué miraba de esa forma a SU Shaoran porque si, desde el momento que hicieron el amor él ya era en parte suyo.
-¿Xiao Lang, se puede saber qué estás haciendo? ¿Quién es ésta?- Gritó histérica la mujer mirando a Sakura de pies a cabeza de manera despectiva.
-Pero madre… ¿Qué está haciendo aquí?
¿Acaso había dicho madre? Con razón el aire altivo y prepotente en ella le era tan familiar… fue como volver al pasado y ver a Shaoran por primera vez, la vez que le preguntó dónde estaba el gimnasio de entrenamiento.
Su hostilidad la hacían ver tremendamente inalcanzable… en ese mismo instante Sakura dedujo que nunca entraría a esa familia y si así fuera debía ser sobre el cadáver de su supuesta suegra, seguramente estaba acostumbrada a tratar con personas de la clase alta y no con una huérfana pobre y desamparada. Una razón más a la larga lista de obstáculos que debía sortear si quería estar con Shaoran Li ¿Realmente valía la pena? Dirigió su vista al castaño quien le devolvió la mirada y de manera inmediata se respondió mentalmente… ¡SÍ, mil veces SÍ!
-Te hice una pregunta y estoy esperando a que contestes.
-Sakura ¿Puedes dejarme a solar con mi madre por favor?- Pidió el castaño con tono sutil –Luego hablamos.
Sakura respondió asintiendo con la cabeza y en silencio salió de la oficina, no sin antes dirigirle una mirada de desafío a la mujer que estaba frente a ella, era hermosa e imponente pero ya que no sabía mostrar modales, ella tampoco lo haría.
Cerró la puerta y se afirmó en ella… sabía que lo que iba a hacer podía traerle más perjuicios que beneficiarla pero no pudo evitarlo.
-¿No era que en este famoso lugar no podían darse este tipo de… situaciones?- Preguntó Ieran sacándose los guantes que portaba y dejándolos sobre el escritorio de su hijo.
-Hola madre… he estado muy bien, muchas gracias- Contestó irónico el ambarino, tomando asiento e invitando con la mano a que su madre siguiera su ejemplo pero ella no movió un solo musculo… ¡Diablos, esto se veía difícil!
-No me cambies la conversación, pude notar al entrar que estás perfectamente ¿Se puede saber qué estás haciendo? Tus hermanas y yo te hemos esperado durante mucho tiempo en casa Xiao Lang ¡Ya es hora de que sientes cabeza y te hagas cargo de tus obligaciones, no de andarte besuqueando con la primera chiquilla oportunista que encuentras!
Sakura apretó los puños ¿Quién carajos se creía esa mujer, la reina de China?
-Madre no voy a discutir eso con usted, soy un adulto y puedo tomar mis propias decisiones como el día en que tomé un avión y aterricé en Tomoeda para vivir solo y hacer lo que me gusta, no lo que se me impone, además la última vez que nos vimos escuché claramente que yo no era más su hijo.
-Claro que eres mi hijo y como tal debo imponerte muchas cosas Xiao Lang, hemos tenido esta conversación cientos de veces ¿Y quieres que te lo repita? Eres un Li, el único varón por lo que tienes una obligación moral para con tu familia y con nuestro clan… ¡Esto no es un juego! Las cosas se están complicando en China y necesito que regreses.
Sakura ahogó un quejido… ¿Iba a irse? Bueno, tal vez sería lo mejor después de todos los planes que Fujitaka tenía para él, tal vez era la mejor manera de salvarlo.
-Madre, así como hemos tenido esta conversación muchísimas veces mi respuesta sigue siendo la misma… no voy a salir de aquí y menos en este momento.
-¿A no, y se puede saber qué te ata tanto a este lugar? Meiling dijo que estabas interesado en alguien ¿Es esa con la que te estabas besando? Hijo por Dios, es una chica tan corriente… se puede ver a mucha distancia, estás hecho para otro tipo de mujer, alguien de tu altura… de nuestra altura.
Sakura apretó los dientes… ¡Aparte de desagradable, clasista!
Shaoran lo pensó detenidamente, si le daba importancia a la castaña su madre no descansaría hasta verla hundida, averiguaría sobre ella y al enterarse que no provenía de una "buena" familia e incluso que era huérfana y había estado en orfanatos todo se pondría peor para ella, conocía a su madre y la influencia que tenía… lo mejor era protegerla del matonaje Li.
-Ella no significa nada para mí, es solo una distracción pasajera- Sakura no pudo evitar que esas palabras llenaran su pecho de una sensación que quemaba, tampoco pudo evitar que las lágrimas comenzaran a caer por su rostro, imaginó que Shaoran no sentía lo mismo que ella pero escucharlo solo lo confirmaba y se sintió más tonta que de costumbre, solo era una entretención para él, salió corriendo de allí, no quería escuchar más, había tenido suficiente.
-No quiero irme de aquí porque me gusta este lugar, he logrado un nombre y no solo por ser un Li, lo he hecho en base a mis aptitudes y capacidades, no quiero vivir bajo el alero de mi familia toda la vida para terminar siendo un parasito que vive de la fortuna que dejó mi padre al fallecer, quiero mi propia vida madre. Tengo el derecho a elegir cómo vivirla.
Ieran Li suspiró y se sentó frente a su hijo… lo que diría le había costado 18 años en ser revelado.
-Xiao Lang, quiero decirte algo importante- Shaoran arrugo el ceño, pocas veces podía notar a su madre nerviosa- Sé que debí decirte esto hace mucho tiempo, pero no encontraba el momento ni el valor para rebelarlo… -Su mirada se cruzó con la ambarina tan parecida a su difunto esposo, Xiao Lang y Hien eran dos gotas de agua.
-Sí a veces a mí también me cuesta trabajo sincerarme, no soy de hielo cómo crees. Tu padre fue un hombre honorable que siempre luchó por mantener el clan unido, siempre trabajó en pro de los intereses comunitarios, incluso dejando de lado los propios. Eso hizo que ganara ciertos enemigos dentro de la dinastía, algunos jefes se vieron obligados a pedir préstamos a personas inescrupulosas que buscaban hacerse de nuestro nombre para encubrir delitos. Estas personas se enteraron que tu padre buscaba denunciarlos y decidieron deshacerse de él.
-¿De qué habla madre?-Preguntó Shaoran incrédulo.
-Hijo, sé que esto puede traer muchas consecuencias en ti pero tienes que saber la verdad… tu padre no murió en un accidente automovilístico como te dije… a tu padre lo mataron.
Shaoran no podía creerlo, siempre tuvo dudas con respecto a la muerte de su padre, odiaba los hospitales debido a las constantes visitas que la familia hacía para saber el estado de salud de él, si lo habían matado no fue inmediato, su padre murió a los días del "accidente". Se puso de pie para mirar por la ventana.
Podía recordar claramente cada vez que tocaba el tema, todos cambiaban el rumbo de la conversación y nunca respondían a sus interrogantes, ahora todo calzaba.
-¿Quién fue?
-No lo sabemos… contratamos a los mejores detectives privados pero nunca llegamos a los responsables, siempre he creído que alguna persona de la dinastía está involucrada porque el auto explotó en plena carretera y siempre contamos con guardaespaldas y chofer, debió ser alguien con acceso a su itinerario y vehículo.
Shaoran suspiró -¿Por qué me lo ocultaron por tanto tiempo?
-No quería que sufrieras hijo o te sintieras culpable a tu corta edad.
-¿Por qué habría de sentirme culpable?- Preguntó el ambarino mirando a su madre.
-Porque ese día… tú debiste ir con él y no quisiste. La persona que atentó contra nuestra familia quería acabar contigo también Xiao Lang. Y lo peor es que no sé si volverá a intentarlo.
Shaoran tragó pesado ¿En qué clase de familia había nacido?
Eriol escuchó un timbre, dos… tres y nadie contestaba ¿Dónde estaba todo el mundo? Llevaba horas tratando de comunicarse con su madre en Londres pero simplemente en el peor momento de su vida a ella se le ocurría desaparecer de la faz de la tierra.
-Buen día, con la familia Hiragizawa ¿En qué puedo servirle?
-Buen día Mary, hablas con Eriol ¿Cómo has estado?
-Señorito Hiragizawa ¡Qué gusto escucharlo! Hace mucho tiempo que no lo vemos.
-Te he dicho que no me digas señorito Mary, dime solo Eriol, además casi tenemos la misma edad- Bromeó Eriol sin saber que la chica estaba sonrojada hasta las orejas.
-Disculpe… es que no me acostumbro.
-Me preguntaba si mi madre ¿Estaría por la mansión? Necesito hablar con ella de manera urgente.
-Claro seño… digo… Eriol, lo comunico en un instante.
-Gracias Mary.
La joven sirvienta se dirigió al cuarto de la señora mientras Eriol miraba la hora en su reloj de pulsera, faltaban veinte minutos para el fin del descanso. Se impacientó un poco y suspiro, ya llevaba bastante esperando.
-Eriol ¡Hijo! ¿Cómo has estado?
-Madre… muy bien gracias ¿Y usted?
-Bien hijo… Mary dijo que necesitabas ubicarme de manera urgente ¿Sucedió algo?
-Sí madre… es Kaho Mizuki, nuevamente me encontró, se presentó en la Academia para chantajearme, quiere que me case con ella a toda costa.
Hubo un silencio que a Eriol le pareció extraño.
-¿Madre?
Se escuchó un gran suspiro –Eriol… yo fui quien le dijo a Kaho donde estabas.
Eriol se sorprendió de sobremanera ¿Había escuchado bien o le estaba tomando el pelo?
-¿Cómo, pero por qué?
-Porque también estaba chantajeándome hijo, estaba decidida a acabar con nuestra reputación si no le daba tu paradero. Kaho sabe lo del tipo ese…
-Lo sé madre o ¿Se olvida que la encontré revolcándose con él? Por eso anulé nuestro compromiso, yo no volveré con ella aunque me lo ruegue.
-Eriol hijo… sé que lo que voy a pedirte es tremendamente egoísta pero… tu padre ha hecho algunos malos negocios y hemos perdido una fortuna… no nos conviene ningún tipo de escándalo en este momento, al menos dame unos meses, vuelve con ella y al cabo de ese tiempo puedes hacer lo que quieras.
Eriol se pasó una mano por el cabello en claro signo de desesperación, pensaba encontrar apoyo y contención para sentirse seguro, pero no lo que su madre estaba pidiéndole.
-Madre… no puedo, estoy interesado en alguien más y pienso formalizar esa relación apenas pueda.
Un sollozó escapó de los labios femeninos –Por favor… hazlo por mí, si esto llega a saberse seré el hazmerreír de la sociedad británica, eres mi único hijo, por favor no lo permitas ¡Te lo ruego!
Eriol suspiró mirando al cielo ¿Por qué precisamente ahora que había encontrado a una buena y hermosa mujer le pasaba esto? ¡Debía estar maldito!
-No sé lo que haré.
Apenas colgó una lágrima de frustración y rabia recorrió el rostro del inglés… no era justo pero al parecer iba a tener que sacrificar lo único que le importaba de verdad en ese momento.
-Xiao Lang ¿Podrías dejar de dar vueltas? ¡Me estás mareando!- Dijo la matriarca Li tomándose la cabeza.
-¡Es que no puedo creerlo madre! O sea que porque no quiero regresar a China ¿Usted viaja personalmente a soltarme una noticia como esta? Después de todos estos años y de creer que mi padre había fallecido en un accidente automovilístico que me marcó la infancia ¡Simplemente no entiendo!
-No Xiao Lang, en eso te equivocas. No viajé para eso. Viajé para decirte que ya hay una candidata a ser tu esposa- Shaoran abrió los ojos en señal de sorpresa… ¡Vaya nunca nada bueno podía venir de la mano con Ieran Li!
-No me mires así, sabes desde que tienes memoria que este día llegaría.
-Madre, rompí hace años mi compromiso arreglado con Meiling ¿Qué le hace creer que aceptaré la misma situación con otra mujer? No voy a casarme porque la dinastía así lo plantea, lo haré el día que me enamore de verdad.
-¡Xiao Lang ya basta! No sé en qué estaba pensando cuando permití que transformaras todas tus ideas absurdas en realidad, debí impedir que viajaras desde tu tierra para ser parte de este cuchitril.
-Madre le pido respeto.
-¡No! Me cansé de tus petitorios Xiao Lang- La mujer se puso de pie y caminó a la puerta – ¡Esta vez se hará lo que yo diga, vas a casarte con Akane Chen aunque sea lo último que haga!
Shaoran cayó estrepitosamente en su asiento, lo último que pudo distinguir fue la fuerza con la que su madre azotó la puerta antes de irse.
¿Y ahora qué haría? Aparte de todos los problemas que estaba sorteando para que su "relación" con la castaña no fuese descubierta y los constantes reproches de arrepentimiento ahora debía también preocuparse de su madre y la maldita obsesión que tenía por amarrarlo a la fuerza en matrimonio.
Sus padres se habían unido en ese vínculo obligados, eso no quitaba que con el tiempo realmente llegaron a enamorarse pero no quería lo mismo para él y tal vez hace unos meses ni siquiera se lo hubiese replanteado tanto pero ahora era diferente, ahora existía Sakura en su vida y no iba a ponérsela tan fácil a los vejestorios Li, al menos iba a luchar por su libertad y derecho a decisión.
Necesitaba verla… hablar un poco y sacarse la carga que su madre imponía sobre sus hombros.
Sakura no podía evitar el sollozo lastimero que escapaba cada ciertos minutos de sus labios ¿Por qué era tan tonta? Se había ilusionado sin nada, Shaoran jamás le había prometido algo e incluso con todo lo que debían vivir ella se había ilusionado ¿Qué, acaso creía que él en su infinito universo de posibilidades iba a poner los ojos en una idiota como ella? Claro que no, eso solo sucedía en las películas. Pero… ella se había entregado a él sin importarle nada, tomó un sorbo de agua y se sintió asqueada. Ieran Li era una mierda de persona y si Shaoran estaba rodeado de esa gente dudaba mucho que en el fondo fuese distinto… pero lo era, era amable cuando se lo proponía, era apasionado, e incluso dulce en la intimidad… se sonrojó furiosamente, nadie más que ella conocía esa faceta, al menos dentro de la Academia.
-¿Sakura?- La voz del ambarino la hizo voltearse asustada.
¡Diablos! ¿Por qué de todas las personas del mundo tenía que verlo a él en ese momento? Estaba segura que era un asco y pese a lo que escuchó eso le importaba… ¡Merecía el premio a la más tarada del universo!
-¿Estás llorando? Llevo mucho buscándote ¿Qué pasa?
-Nada Shaoran, déjame sola- La castaña hizo el ademán de irse pero él chico la tomó por el brazo, ella intentó zafarse pero fue en vano.
-¿Cómo que no te pasa nada? Estas evitándome y quiero saber ¿Por qué?
-No quiero hablar contigo Shaoran ¿Puedes entenderlo?-Gritó soltándose.
-No, no lo entiendo así que explícame- Sakura apretó la mandíbula, aún tenía cara de pedirle explicaciones, francamente era un ´cínico.
-¿Es por la visita de mi madre? La verdad te pido disculpas en su nombre, fue tremendamente descortés.
-¿Tu madre? Bueno no me extraña, los de tu clase social están acostumbrados a tratar a las personas como basura ¿O me equivoco?- Shaoran frunció el ceño, algo no andaba para nada bien.
-¿A qué te refieres?
Aunque la castaña se había prometido no explotar le fue imposible, el nivel de hipocresía del teniente le daba náuseas.
-Já ¿Y aun te atreves a preguntármelo? ¡Realmente eres un descarado Shaoran! ¡Te escuché!-El ambarino abrió los ojos con sorpresa- ¡Sí, oí la fabulosa conversación con tu mamita, oí cuando le dijiste que yo no era más que una distracción, o sea un juguete con el que te estás divirtiendo! Y soy una idiota, lo sé… por pensar que tú…- Tuvo que parar… los ojos nublados no la dejaban ver bien, la voz se le ahogaba porque le dolía como mil puñales en el pecho, le dolía porque estúpidamente ella lo amaba con el alma y se había entregado a él sinceramente, le dolía saber que todo acabaría, de solo pensarlo temblaba como una hoja, soltó un sollozo lastimero y se limpió con rabia las lágrimas, debía salir de allí si no quería terminar rogándole que no la dejara.
Se disponía a dar media vuelta para no volver atrás pero tres palabras la dejaron clavada en el suelo como si de una estatua se tratara.
-Te quiero, Sakura.
Notas de la Autora: NOOOOOO! Al fin Shaoran se puso los pantalones y le dijo lo que queríamos escuchar! además de que todo está bastante candente entre esos dos, los amo!
¿Qué pasará ahora con Eriol y Tomoyo? ay siento penita por ellos :( mujajaja creo que sufrirán, pero prometo que poco, bueno no tanto jaja necesito drama!
Espero les guste, no olviden dejarme sus comentarios :D
