Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es fanficsR4nerds, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is fanficsR4nerds, I'm just translating her amazing words.


Thank you Ariel for giving me the chance to share your story in another language!

Gracias a Yani por ser mi beta en esta historia.


Quince: Edward

29 de agosto de 2022

Los Ángeles, California

—¿Estás listo?

Miro a mi hermana. Tiene las llaves de su carro en la mano, su bolso al hombro. Asiento, girándome para agarrar mi mochila.

—¿Bella? —la llamo a la habitación de invitados. Puedo escucharla gruñir.

—¡No te desesperes, Cullen! —grita.

Alice me mira.

—¿Estarás bien allá sin ninguna clase de refuerzo? —Está bromeando más que nada, lo sé, pero hay un pequeño granito de verdad en lo que está diciendo.

—Estoy acostumbrado a que ella intente matarme —digo sin darle importancia—. Pero… —Hago una pausa, mis ojos se mueven hacia la habitación de invitados—. Me preocupa un poco que Bella se sienta muy sola. —Miro a mi hermana cuando la comprensión aparece en su mirada—. La estoy alejando de todos a los que conoce y sé que es muy fuerte, pero se irá allá con nadie más que conmigo. Me preocupa que no seré suficiente para hacerla sentir plena por completo.

Alice asiente lentamente.

—Entiendo lo que dices —dice con suavidad—. Haré lo que pueda para animarla a que sea más abierta desde aquí.

Exhalo un suspiro y asiento. Es algo que me ha estado preocupando, pero a lo que no le había dado voz. Sé que Bella me ama, pero ella está arrancando su vida de raíz y mudándose a otro país al que nunca ha ido solo por mí. Quiero que se sienta tan feliz y plena con sus sueños allá como lo ha estado en LA.

Bella sale antes de que pueda decir algo más, lleva la mochila al hombro.

—¿Debería tomarme el sedante ahora o en el aeropuerto? —pregunta, alzando un pastillero pequeño de viaje.

—¿Sedante? —pregunta Alice.

Bella sorbe la nariz.

—Nunca he volado tan lejos y no te mentiré, suena como un juego de tontos. Mi plan es dormirme al carajo durante todo el rato.

Sé que está ansiosa por el vuelo, incluso si no se ha animado a decirlo directamente. Respiro profundo y me pongo de pie, acercándome a su lado.

—Si estás empecinada en tomarlo, espera hasta que estemos en el aeropuerto. Nos quedan unas cuantas horas hasta que subamos al avión y no puedo arrastrarte a través de LAX.

Sonríe, pero asiente y se guarda las pastillas en el bolsillo. Puedo ver el nerviosismo en sus hombros y en la tensión alrededor de su quijada y ojos. Me siento como una mierda por hacerla pasar por esto. ¿Por qué elegí Cambridge para regresar a la escuela? Hay muchas universidades aquí que podrían ofrecerme un programa igual de bueno. Demonios, UCLA está al final de la calle de donde vivíamos y de ahí se graduó Bella con su licenciatura.

Abro la boca para sugerir la idea de quedarnos, justo entonces Bella se alza y me besa con fuerza. Me atrapa por sorpresa y le agarro los hombros.

Se aparta y me sonríe.

—De acuerdo, Cullen. Hagámoslo.