Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es fanficsR4nerds, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is fanficsR4nerds, I'm just translating her amazing words.


Thank you Ariel for giving me the chance to share your story in another language!

Gracias a Yani por ser mi beta en esta historia.


Dieciocho: Edward

30 de agosto de 2022

Londres, Inglaterra

Estoy exhausto. Quizás Bella pudo dormir un poco en el vuelo, pero yo no pude pegar el ojo. Había subestimado por mucho el impacto psicológico que había tenido en mí el volar desde Londres durante la pandemia. Incluso años después volar ya no era lo mismo para mí.

Miro a Bella, que estira los brazos sobre su cabeza al bostezar.

—Ven —le digo, haciéndole una seña para que me siga—. Tenemos que recoger nuestro equipaje.

Deja caer los brazos y gruñe.

—Ya quiero estar en el hotel.

Le sonrío.

—Lo sé, pero todavía tenemos que recoger nuestras maletas y pasar aduanas.

Hace un puchero y le rodeo los hombros con un brazo, jalándola hacia enfrente.

—¿El hotel está lejos de aquí?

Estaremos en Londres por tres días antes de dirigirnos a Cambridge. No está lejos, solo a una hora más o menos en tren, pero quería darle a Bella tiempo para disfrutar de los sitios e historia de Londres antes de asentarnos en nuestro nuevo apartamento.

—No —le digo, jalándola tras de mí—. A unos cuarenta minutos en metro.

Bella hace un sonido de queja con la garganta.

—¿Hay posibilidades de que me cargues?

Me río, apretando más el brazo que la rodea.

—Llegaremos antes de que te des cuenta.

Tardamos casi dos horas desde que aterrizamos hasta que llegamos al hotel. Bella casi se está desmayando a causa de su cansancio, pero a pesar de eso de alguna manera sigue avanzando.

—Me pican los pies —susurra, apoyándose en mí dentro del elevador. Ya casi llegamos a nuestra habitación y me agacho para besarle la cabeza.

—Ya casi llegamos —le recuerdo. Cuando Bella está cansada, me refiero a completa y totalmente exhausta, sus pies empiezan a picarle y ella empieza a desmoronarse por completo. Me contaron que ha sido así desde bebé.

Se detiene el elevador y nos bajamos, avanzando por el corredor hacia nuestra habitación. Saco la llave antes de abrir la puerta, permitiéndole a Bella entrar primero. De inmediato se quita los zapatos.

Dejo el equipaje en el piso, el cansancio se apodera de mí.

—¿Podemos tomar una siesta? —pregunta. Miro el reloj. Son casi las cuatro de la tarde, demasiado temprano para dormirnos.

Miro a Bella. Está tirada sobre la cama, tiene el cuerpo extendido sobre el colchón.

—Deberíamos intentar mantenernos despiertos —digo entre un bostezo. Me mira desde la cama—. Será más fácil para nosotros si podemos dormir durante la noche.

—Amor, ¿qué te hace pensar que no dormiré durante las siguientes quince horas?

Tiene un punto. A Bella le encanta dormir.

—Pidamos algo de comer —le digo—. Luego nos dormiremos.

Mira al otro lado de la habitación.

—¿Servicio a la habitación?

Se me escapa otro bostezo de la boca y asiento.

—Sí —concuerdo—. Hagamos eso.

Agarro el menú del escritorio y se lo llevo. Ella lo lee, luego sonríe antes de regresármelo.

—Nachos y cerveza.

Dios, amo a esta mujer.

Hago el pedido antes de girarme hacia Bella.

—¿Te quedarás despierta por tu cuenta mientras me baño?

Me sonríe desde su sitio en la cama.

—No —se ríe, suena borracha y adormilada al mismo tiempo—. Pero apuesto a que podrías mantenerme despierta si nos duchamos juntos.

Me río. Estoy demasiado cansado para navegar el sexo en la ducha, y creo que ella también, pero siempre es difícil saberlo con Bella.

La levanto de la cama y la jalo a mis brazos.

—No puedo cargarte —le advierto—. Estoy jodidamente cansado.

Bella se ríe.

—Esta es la única vez que podría estar de acuerdo contigo —dice entre bostezos—. Vayamos a limpiarnos la suciedad del día.

Se gira hacia nuestras maletas para abrirlas y yo me dirijo al baño para abrir el agua.

Me desnudo mientras Bella se une a mí con nuestros neceseres de baño.

—Estoy demasiado cansada para excitarme —se queja, dejando nuestras cosas en el mostrador. Me río al meter la mano en la regadera para probar el agua.

—Tenemos que ser rápidos. La cena subirá pronto.

Bella asiente, y ambos nos metemos bajo la regadera. No nos tardamos en la ducha, ambos estamos verdaderamente agotados.

Se escucha un golpe en la puerta justo cuando me estoy poniendo la pantalonera. Me aseguro de que Bella está en el baño con la puerta cerrada antes de ir a contestar. El chico que nos lleva la comida me asiente, entregándome la bandeja mientras yo le paso la propina.

Meto nuestra comida justo cuando Bella abre la puerta del baño, está completamente desnuda y lleva el cabello envuelto en una toalla.

—Nena —toso, asegurándome de que la puerta está cerrada de verdad. Apenas se inmuta mientras se pasea por la habitación.

Bufo, intentando no quedarme pasmado mirando su culo. Se pone una camiseta mientras yo dejo la bandeja en nuestra cama.

Nos acomodamos, agarro el control de la televisión y cambiamos de canal viendo sitcoms británicos confusos mientras nos devoramos los nachos.

Es reconfortante estar con ella así aquí. Puede que estemos en un hotel, puede que estemos en un país nuevo, lejos de todos los que conocemos, pero al final del día somos nosotros. Siempre seremos nosotros.