Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es fanficsR4nerds, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is fanficsR4nerds, I'm just translating her amazing words.


Thank you Ariel for giving me the chance to share your story in another language!

Gracias a Yani por ser mi beta en esta historia.


Veintidós: Edward

3 de octubre de 2022

Cambridge, Inglaterra

—¿Cómo te sientes?

Bella y yo estamos recostados en el sofá, ambos exhaustos por sus noticias. Decidimos que necesitábamos una siesta antes de hacer cualquier otra cosa, así que aproveché la oportunidad para abrazarla lo más cerca de mí posible. Sé que no está bien porque no ha intentado pegarme ni una sola vez.

—Con náuseas —dice inexpresiva.

Frunzo el ceño.

—¿Náuseas matutinas?

Bella bufa.

—No, por pensar en convertirme en mamá. —Se gira en mis brazos—. Tengo mucho miedo, amor.

—Lo sé —concuerdo en voz baja—. Yo también. —Mis brazos la acercan más a mí y nuestros pies se entrelazan. Sus dedos siempre están jodidamente fríos, pero no me quejo—. Tal vez deberíamos pensar en volver a Estados Unidos —digo lentamente—. Podríamos irnos a Chicago o a Washington. Un lugar donde tengamos familia cerca.

Bella alza la mano y me golpea el hombro. Estamos demasiado cerca para que agarre vuelo y me dé un buen golpe, pero aun así duele.

—Cierra la boca en este instante —espeta—. No nos iremos de aquí. ¡No cuando al fin tienes la oportunidad de estar en el doctorado de tus sueños!

Sacudo la cabeza.

—Nena, no importa. Tú eres más importante que todo esto.

Bufa.

—No, no nos iremos. Este bebé fue concebido aquí, así que nacerá aquí también.

Frunzo el ceño.

—¿Cuántas semanas tienes?

Frunce el ceño.

—No sé. He estado haciendo las cuentas —dice lentamente—. Mi DIU es infalible. Si evitó que me embarazara durante el confinamiento, puede hacer cualquier cosa. —Resoplo y ambos nos sacudimos con tanta fuerza sobre el sofá que Bella casi se cae. La acerco más a mí otra vez y pone los ojos en blanco—. Como decía, es infalible. —Frunce el ceño—. Creo que debió suceder cuando me lo cambié.

—¿Justo antes de venir para acá?

Asiente.

—Lo busqué en Google. Al parecer, hay una ventana de tiempo en la que te puedes embarazar si te lo cambias más de siete días después de tu último período. Habría sido jodidamente fantástico tener esa información antes de saltarte encima.

Sonrío recordando que ciertamente me había tacleado esa noche. Personalmente, no tenía quejas.

—Pervertido. —Sorbe por la nariz, sabiendo a dónde se fue mi mente. Me río y la beso con fuerza. Responde de inmediato, así que sé que no puede estar muy enojada conmigo.

Me permito perderme en ella por un momento, vertiendo todo el amor que siento por ella en ese beso. Puedo sentirla sacudiéndose debajo de mí y me pregunto si está llorando otra vez.

Está tan aterrada. Carajo, yo también. No habíamos planeado tener hijos hasta que yo saliera de la escuela y estuviéramos de regreso en Estados Unidos al menos. Esto ha llegado en el momento más sorprendente e inesperado, pero no puedo evitar sentir que también es el momento jodidamente perfecto. No se siente así, ni siquiera un poco, pero Dios, amo a esta mujer y ¿poder empezar una familia con ella cuando tenemos asegurada una casa y un sueldo mensual? No podría pedir más estabilidad que esa.

Me aparto de ella, apoyando mi frente en la suya, y ella exhala un pesado suspiro.

—¿Cuál es el primer paso? —pregunto.

—Encontrar una máquina del tiempo y golpear a mi ginecólogo en la garganta por no advertirme sobre esto —bufa. Resoplo.

—Bien, ¿paso dos?

Exhala un aliento.

—No sé. Encontrar un doctor aquí que pueda decirme qué tanto he metido la pata ya.

Me aparto para mirarla.

—¿De qué estás hablando?

Me mira enojada.

—¿Sabes cuánto café bebo? Y he estado tomando cervezas casi todos los días desde que llegamos aquí.

Es una exageración, pero entiendo a qué se refiere.

—Todo estará bien —le aseguro, esperando tener razón. Carajo, no sé. Tal vez deberíamos llamar a mi papá.

Bella me muerde el pecho.

—Ow —siseo, alejándome de ella. Me sonríe.

—Te lo ganaste —bufa.

—¿Por qué? —reclamo.

Entorna la mirada.

—El engendro de tu esperma.

Intento no reírme con todas mis fuerzas. Es la segunda vez que lo dice y me está matando.

—No puedo creer que me hayas mordido.

Entorna la mirada.

—Lo haré otra vez —me advierte—. Quién sabe qué clase de locura desatará este embarazo.

Parece que estoy tan loco como ella porque eso sí que me excita.

—Dime qué tan loca crees que te pondrás —digo, bajando la mano a su estómago. Me mira enojada, con aspecto sospechoso, como debería.

—Me voy a poner endemoniadamente malhumorada —dice mientras mi mano baja más sobre su estómago—. Y jodidamente paranoica. —Sonrío. Una vez le echó la policía a un vecino nuestro porque estaba convencida de que él la estaba acosando. No la estaba acosando, ni un poquito, y se asustó tanto con su acusación que terminó dejando Los Ángeles por completo.

—Muy paranoica —concuerdo, mi mano se desliza por su estómago, metiéndose debajo de la orilla de su pantalonera. Entorna la mirada.

—Y me voy a poner muy quisquillosa con la comida —gruñe, abriendo las piernas sobre el sofá mientras mi mano baja más dentro de su pantalonera.

—Será lo peor —concuerdo, besándole la mandíbula. Exhala un tembloroso aliento.

—Y voy a empezar a roncar.

Sonrío, mis dedos la acarician sobre la tela de algodón de su ropa interior.

—Nunca volveré a dormir —murmuro. Bella gime cuando mis dedos se meten debajo de su ropa interior.

—Dios, no puedo creer que te estés excitando con esto —gime, sus dedos agarran mi cabello y me sostienen cerca de su cuerpo. Sonrío sobre su hombro.

—No puedo esperar para verte así —le digo, besándole la piel—. No puedo esperar para ver qué tan lejos llega tu locura. —Lamo sobre sus clavículas, muevo las caderas para que una de mis piernas caiga entre las suyas mientras le meto dedo con gentileza. Se está retorciendo debajo de mí, gimoteando, sus caderas me exigen más—. Porque entre más loca estás, más intenso es tu amor. Es jodidamente increíble —le digo. Emite un sonidito que me hace alzar la mirada a la suya.

—De verdad me amas, ¿no? —susurra con ojos como platos, todavía aterrados, pero ahora llenos de asombro. Sonrío y me alzo para besarla mientras mis dedos se hunden todavía más en ella. Jadea sobre mi boca.

—Más que a nada —murmuro sobre sus labios. Solloza.

—Eres tan raro —dice suavemente. Le sonrío y cuando me corresponde la sonrisa, eso me hace el puto día—. Carajo, amor. Te necesito dentro de mí.

Asiento, saco mis dedos de ella y le bajo la pantalonera. Somos una lluvia de ropa durante un minuto antes de posarme sobre ella en el sofá, hundiéndome entre sus muslos. Me acuna sobre su cuerpo al entrar en ella, y ambos nos estremecemos.

—Dios, te amo, Bella. —Me inclino para besarla con fuerza—. Sigues dándome tantas cosas y ahora, carajo, me vas a dar un bebé. —Sacudo la cabeza cuando empiezan a moverse mis caderas—. No hay nada en este mundo que no haría por ti. —La beso otra vez y puedo probar sus lágrimas—. Eres muy preciada para mí —susurro sobre sus labios—. Lo eres todo.

Está llorando y, carajo, yo también. Ambos estamos tan abrumados en todos los sentidos, pero las cosas tienen una manera de tener sentido cuando estamos así, conectados de esta forma. Sube sus piernas a mis caderas, enterrando los dedos en mi cabello.

—No me dejes ir —susurra, abrazándome con más fuerza a ella. Gruño.

—Nunca, nena. Nunca te dejaré ir.


¡Holis! Saben que por lo general no pongo muchas notas, pero me gustaría aclarar unos puntos porque he visto algunos comentarios/dudas en reviews y como son anónimos no pude contestarle a la persona directamente, así que espero no te moleste que conteste por aquí:

Sobre la longitud de los capítulos, sé que consideran que son capis cortos, pero esta historia es una traducción que yo hago con permiso de la autora. La historia original está en inglés y ya está completa, entonces no tengo control sobre qué tan largos o cortos son los capis, simplemente traduzco lo que ya está escrito en inglés.

Otro tema, la frecuencia de las actualizaciones, sobre esas sí tengo control. De momento estoy actualizando dos veces diarias de lunes a viernes. Lo hago así porque todavía no termino de traducir toda la historia y hay que considerar mis tiempos y los de Yani (mi beta). Quizá más adelante pueda actualizar más seguido, pero de momento se quedan así las actus.

Saben que cualquier duda o comentario es bienvenido, y de alguna manera intentaré contestarles.

Mil gracias como siempre por su apoyo, paciencia y reviews ;)