Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es fanficsR4nerds, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.
Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is fanficsR4nerds, I'm just translating her amazing words.
Thank you Ariel for giving me the chance to share your story in another language!
Gracias a Yani por ser mi beta en esta historia.
Veinticuatro: Edward
3 de octubre de 2022
Cambridge, Inglaterra
—¿Algún bombón?
Alzo la vista de mi sándwich. Habíamos planeado salir, pero ambos estábamos jodidamente cansados. En vez de eso, me separé de Bella lo suficiente para prepararnos a los dos sándwiches de mantequilla de maní con mermelada. Hemos estado comiendo desnudos en el sofá y la verdad es la única forma en que quisiera pasar mi noche con ella después del día que tuve.
—Solo hay cinco personas en mi doctorado —digo, metiéndome un bocado a la boca. Alza las cejas y que me jodan si eso no es jodidamente sexy.
—Es estadísticamente posible tener cuatro bombones en un solo grupo.
Sonrío.
—¿Crees que somos tres modelos y yo con un viejo Joe Schmo?
Bella me patea ligeramente la rodilla.
—No eres tan especial —resuella. Suelto una carcajada. Gruñe constantemente que soy hermoso. Solía hacerme sentir incómodo, pero ahora sé que es simplemente su forma de ser.
Le doy otra mordida a mi sándwich y me empuja la rodilla.
—¿Y bien?
Dios, es como un perro con un hueso.
—No sé, nena. Casi no hablé con nadie.
Entorna la mirada.
—Vemos a los bombones con los ojos, Edward.
Puedo escuchar su irritación y le sonrío a mi sándwich.
—En serio, pensaba que los bombones de verdad solo te pegan para hacerte saber que estás en su presencia. —Me pega en el hombro y me carcajeo—. Exactamente lo que dije.
—Juro por Dios que estoy a punto de sentarme en tu cara.
Lo dice como si fuera una amenaza.
—Adelante. Preferiría comerte a ti siempre. —Me mira enojada y bufo, sacudiendo la cabeza—. Mi doctorado consiste de tres chicos y dos chicas —digo, decidiendo que probablemente ya la presioné demasiado. Como están las cosas ahora, probablemente intentará matarme mientras dormimos esta noche. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que lo intentó de verdad, ya me toca un susto.
—Mmm —musita Bella, mordiendo su sándwich—. Continúa.
Está hablando con la boca llena y es casi asqueroso, pero una parte de mí lo ama porque es tan ella.
—Bien, un tipo se llama Erik. De hecho, viene de Estados Unidos. Creció en Minnesota. Una de las chicas, Heidi, es alemana. Decidió que está lista para regresar a la escuela y terminar sus estudios después de haber ayudado a sus nietos a terminar la escuela. —Le dedico una mirada a Bella y sonríe.
—Algunas abuelas son sexys —dice, encogiéndose un poco de hombros. Pongo los ojos en blanco.
—Luego está Afton. Viene del sur de la frontera escocesa. Creo que dijo de Roth o algo así. No recuerdo. Y luego está Corin.
Le doy una mordida a mi sándwich y siento que Bella me entorna la mirada.
—¿Y qué hay de Corin?
La miro.
—Corin viene de Escocia. Ella realiza su estudio desde un punto de vista de ascendencia.
Bella huele la sangre en el agua.
—Mmm. ¿Y qué edad tiene?
La miro.
—No lo sé, nena. Es joven. ¿Probablemente de nuestra edad?
Juro que veo la comisura de su boca moverse, pero sucede tan jodidamente rápido que no estoy del todo seguro.
—Así que está buena.
La miro.
—¿Qué estás buscando?
Sonríe al fin, dándole otra mordida a su sándwich.
—Nada —dice con las mejillas llenas—. Solo me gusta verte incómodo.
