Disclaimer: Esta historia no me pertenece, los personajes son de Stephenie Meyer y la autora es fanficsR4nerds, yo sólo traduzco sus maravillosas palabras.

Disclaimer: This story doesn't belong to me, the characters are property of Stephenie Meyer and the author is fanficsR4nerds, I'm just translating her amazing words.


Thank you Ariel for giving me the chance to share your story in another language!

Gracias a Yani por ser mi beta en esta historia.


Veinticinco: Bella

5 de octubre de 2022

Cambridge, Inglaterra

—Muy bien, señora Cullen, parece que sí está embarazada.

Entorno la mirada. No solo porque dijo que de verdad tengo a un Engendro del esperma en mis manos, sino porque nadie me dice señora Cullen, ¿y de verdad soy lo suficientemente madura para compartir nombre con la jodida Esme Cullen?

—Ajá —digo, asintiendo lentamente—. Entonces, ¿cuándo podemos esperar que este…? —Me detengo antes de que la palabra Engendro salga de mi boca—. Uh… ¿cuándo es mi fecha de parto?

El doctor me dedica una sonrisa un tanto condescendiente.

—Bueno, dado lo segura que está sobre la fecha de concepción. —Me mira y asiento. Estoy jodidamente segura—. Estimaría que a mediados de mayo.

Entrecierro la mirada.

—¿Podemos ponerle una fecha específica? Ya sabe, como una orden de desalojo o algo así.

Se ve alarmado y supongo que no puedo culparlo.

—Pues —carraspea—, sí puedo darle una fecha, pero eso no asegura nada.

—Entonces, ¿qué puto caso tiene? —espeto.

Me mira.

—Bien. —Se aclara la garganta—. ¿Me permite recomendarle algunas cosas para ayudarla a relajarse?

Bufo.

—Gracias, pero así fue como me embaracé para empezar.

El doctor carraspea, pero luego asiente.

—Bien, de acuerdo. Entonces yo… —Carraspea otra vez—. Lo primero que tenemos que hacer es quitarle el DIU ahora que pudimos confirmar que su embarazo es intrauterino. —Alza la vista de su portapapeles para verme con ansiedad. ¿Por qué está tan nervioso? Me pone nerviosa con su agitación.

—¿Qué? ¿Me estoy muriendo? —Las palabras salen de mi boca antes de poder detenerme y se encoge, agrandando los ojos.

—¿Q-Qué? Ciertamente no.

Inhalo de golpe y me meto las manos entre el cabello. Es el peor doctor.

—Traeré a alguien para que le quiten el dispositivo. Espere aquí, por favor, señora Cullen. —Sale de la sala de examinación antes de poder decirle algo.

Cuarenta dolorosos minutos después —durante los cuales la mayor parte de mi dolor es provocado por el personal torpe más que por la remoción de mi DIU— y al fin soy libre.

Me dijeron que todo debería estar bien con Engendro —me quitaron con éxito el DIU— pero eso me da poco consuelo. Tengo toda una puta vida de cosas por las cuales preocuparme con Engendro. No es secreto que tuve una mierda de mamá. Papá es genial, pero no fue exactamente el padre del año. Hizo lo que tenía que hacer para mantenerme y sé que hizo su mejor esfuerzo, pero básicamente fui criada por documentales de crímenes reales y programas sobre teorías conspirativas en el canal Discovery.

Apenas soy una humana funcional, mucho menos una adulta, ¿y ahora tengo que ser la madre de alguien cuando yo misma tuve modelos parentales cuestionables? Las probabilidades están cargadas en mi contra en esta situación.

No por primera vez pienso en llamarle a las chicas. Solía compartir todo con ellas, pero ni siquiera he intentado llamarlas desde que empecé a sospechar que estaba embarazada. No es que no quiera hablar con ellas. Es que estoy jodidamente aterrada. Porque contarles lo haría más real que contarle a Edward, y no estoy lista para enfrentarlo.

Así que en vez de sacar mi teléfono y despertarlas, me dirijo a casa.