¡Aloha a todos! Hoy vengo algo más tarde porque he estado un poco indispuesta.
Antes que nada, gracias a XxNaiNaxX por su reivew, por reengancharse a la historia y también gracias a nivel personal ;). Esta vez no tengo mucho tiempo para responder por privado pero no quería dejarte sin respuesta. A la próxima ya nos explayamos a hablar.
Como siempre, recordar que lo único que tenemos raf-lily y yo de esta historia es la idea y cuatro o cinco personajes contados. Agradecemos los reviews, nos gustan las críticas constructivas y esperamos y deseamos seguir acompañándoos semana tras semana todos los fines de semana para entreteneros por un ratito.
Sin más, os dejo con el capítulo que toca y que muchos recordaréis.
¡A pasarlo genial!
Capítulo 77: La vida del héroe II
Aun advertidos por el primer grupo, Yumi, Ulrich, JP, Kouji, Zoe, Teruo y Neila no pudieron esquivar las punzantes preguntas del equipo de reporteros de Kadic. Bokomon, quien había decidido ir en todos los turnos, avanzó al grupo mientras éstos eran atacados con preguntas, ignorándolos y olvidándose de llamar al orden del estudio, como habían esperado que hiciese el digimon por la ilusión que le hacía al cerdito estar allí.
—Yumi, Ulrich, Kadic arde en deseos de tener respuestas a algunos detallitos —sonrió Milly —. Yumi, tu traje de combate es rojo y tu digimon amarilla. Ulrich, tu traje de combate es amarillo y tu digimon rojo. Muchos dicen que esta combinación de colores es una señal o algo del destino…
—Maldita sea, logro escapar de las tonterías de mis primos y ahora me vienen estos tres —resopló la Geisha echando un vistazo rápido hacia Kouji, quien intentaba aguantar la risa ocultándose tras Zoe —. ¿Una señal?
—Sabes perfectamente a qué nos referimos, Yumi —respondió Hiroki.
—Renamon es una digimon femenina y Kitsumon, masculino. Teniendo en cuenta que somos reencarnaciones de antiguos digimons, está claro que mi digimon sea chica porque soy la reencarnación de una digimon femenina, al igual que Ulrich tiene un digimon chico porque es reencarnación de un digimon masculino —dijo rodando los ojos.
—Pero ¿no es demasiada casualidad ese juego de colores? —insistió Milly —. Por no decir que las ropas tienen temáticas muy similares…
—Las ropas vienen de Lyoko —empezó Ulrich —. Jeremy me dijo que pensara en algún videojuego a la hora de sacar una personalidad y el último que jugué era de samurais… El color es porque Jeremy quería un color básico y el amarillo me gusta… Yumi es… bueno, ella es japonesa… Supongo que eso influyó en su aspecto y…
—¿Hay o no algo entre vosotros? —insistieron los reporteros. Los demás intentaron aguantar con más fuerza la risa.
—El rojizo de mi piel es una especie de maldición del pasado —respondió rápidamente Kitsumon, apareciendo ante los chicos —. Es algo complicado de explicar…
—Y yo soy amarilla como podría haber sido de otro color —dijo Renamon, apareciendo también —. Ha sido pura casualidad el tema colores.
—¿Pero hay o no algo…?
—Hiroki, no me provoques —señaló Yumi antes de hacerle un gesto a Renamon y fijar su vista en su primo —. Y pobre de ti que digas algo cuando regresemos al cuartel.
—Sí, sí, claro —aun mentalmente, Kouji no podía dejar de reír.
—¡Siguiente pregunta! JP, eres el mayor junto a Yumi y William. ¿Tienes más poder por ello o no cuenta para nada la edad?
—Si os referís a si tengo liderazgo, no. El líder es el que es capaz de cohesionar al equipo para que trabajen todos juntos y sin discusión —respondió —. A demás, todos son lo suficientemente mayorcitos para saber qué está bien y qué no.
—Vamos, que ninguno de vosotros se impone a los pequeños… Por último, Zoe y Kouji.
—¿Por qué me temo que nuestra pregunta será la peor? —susurró el chico.
—Tranquilo, después de eso se me pasarán las ganas de vengarme —sonrió Yumi.
—Que Ace y Timy os llamen "papás", ¿ha cambiado en algo vuestra actitud? ¿Os sentís más adultos?
—Seguimos siendo los de siempre —respondió Kouji.
—Aunque está claro que, si esos dos pequeñajos se pasan, les llamamos la atención. Porque es algo que cualquiera haría, independientemente de si somos padres o no —añadió Zoe.
—Teruo, Neila, ¿es eso cierto?
—Bueno… los demás también les llamamos la atención —dijo Teruo.
—Pero sí es cierto que hacen más caso a ellos dos —siguió Neila.
—Es decir, os imponéis por encima de todos como lo harían unos padres —asintió Milly.
—No, no —negó Zoe —. Más bien temen que recordemos cosas del pasado que podrían llevarles a quedar castigados el resto de sus vidas y, con ello, perderse muchas cosas…
—Han estado mucho tiempo sin los Guardianes y, ahora que hemos vuelto, aunque no seamos exactamente como nos recuerdan, ellos nos tratan del mismo modo que en el pasado —intentó explicar Kouji.
...
El tercer y último grupo no fue recibido por los tres reporteros, sino por una avalancha de chicas que empezaron a gritar y hacer temblar la tierra en su carrera hacia Takuya y Koichi al grito de "mi héroe".
—¡JAJAJAJAJA! ¡CORRED, CORRED! —rió Odd.
—Cállate, tontomon, ¿no ves que te has quedado apartado de los ligoteos? —le dio una colleja Sissi.
—Es como si ahora no le importase la fama —comentó Tommy mientras veía a Takuya y a Koichi intentando esquivar la marabunta femenina.
—Esto es insoportable —apretó los puños Chiaki.
—Empiezan a caerme muy mal estas tipas —secundó Leire.
—Chicas, ¿qué pretendéis hacer? —preguntó Sissi.
—¡Espíritu digital, doble digievolución!
—¡Código digital Lyoko, digievolución!
—¡ESTO PROMETE AÚN MÁS! —exclamó Odd, riendo con más fuerza.
—Les dejé bien claro lo que pensaba de sus persecuciones —susurró apretando el ancla Mermaimon.
—Logro que Takuya madrugue para estudiar y me lo distraen de esta forma… ¡¿Será posible?! —protestó Leire invocando su báculo.
—Eh, chicas, esperad —pidió Sissi, pero fue inútil. Ambas se lanzaron directas hacia la marabunta con las risas de Odd y sus intentos de dar ánimos de fondo —. Ah, Floramon… Esto va a acabar muy mal…
Usando su ancla, Mermaimon apartó a los dos chicos del camino que estaban tomando y los lanzó al suelo antes de unirse a Leire y su báculo en la barrera que ya formaba entre ellos y el grupo de chicas con las hormonas alborotadas.
—¡OS DIJE QUE POBRES DE VOSOTRAS QUE VOLVIESEIS A PERSEGUIRLE! —gritó Mermaimon.
—¡TAKUYA NO TIENE TIEMPO PARA VOSOTRAS, MALDITA SEA! —añadió Leire.
—Chicas, ya, por favor —pidió Sissi.
—Qué miedo… —susurró Koichi.
—Vale que es molesto que nos persigan, pero son solo admiradoras —dijo Takuya. A su lado, Koichi ocultó su rostro tras una mano —. Vamos, a mí no me molestaría que los chicos le dijesen cosas…
—Mira que eres idiota, Kanbara —susurró el de la oscuridad.
—En serio, de Koichi me esperaba su empanamiento supremo —señaló Sissi, ganándose una mirada confusa del mencionado —, pero lo tuyo, Takuya, es de campeonato —negó tomando su dispositivo digital —. ¡Código digital Lyoko, digievolución!
—Y yo que venía a este grupo porque parecía divertido —suspiró Tommy mientras veía a Sissi atrapando con los látigos las armas de las otras dos e iniciando una discusión mientras Odd se moría de la risa en el suelo.
El numerito, sin embargo, no sirvió para evitar las preguntas directas del trío más temido por todo "personaje interesante". Con enormes sonrisas, los pequeños reporteros los abordaron al finalizar las clases armados con cámaras, grabadoras y libretas con bolígrafos recién estrenados.
—Esta mañana hemos sido testigos de algo que muchos desean explicación —empezó Milly —. Leire y Chiaki, ¿el descubrir que en el pasado fuisteis Guardianas, es decir, dos digimons guerreras, es la culpa de vuestra bipolaridad?
—Un momento, yo no soy una Guardiana —negó Leire —. Da la casualidad que soy la reencarnación de una digimon que era hermana de una Guardiana.
—Vale, entonces ser Guardiana no tiene nada que ver con la bipolaridad… ¿Es el hecho de ser luchadora pues? ¿O es una sobreprotección repentina por estímulos de vuestros cuerpos que recuerdan cosas del pasado? —preguntó
—¿Que qué? —preguntaron confusas.
—Hemos estado estudiando sobre reencarnaciones —dijo la chica. Tamiya e Hiroki asintieron con la cabeza —. ¿Qué decís?
—Puede que sea un estímulo, sí… No sé —dijo Chiaki desviando la mirada e intentando por todos los medios no ruborizarse.
—Pero es algo que sólo os hemos visto hacer a vosotras dos… Y en contadas ocasiones —señaló Hiroki.
—Bueno, mejor, ¿no? Imagina tener que soportarnos así todos los días —rió tontamente Leire.
—Cierto… ¿Y es algo que sólo ocurre en relación con Takuya y Koichi o pasa con más gente? —preguntó, provocando que ambas se sonrojasen violentamente —. Hiroki, toma nota. Tamiya, primer plano —ordenó la pelirroja.
—¿Qué pensáis vosotros de esto? —preguntó mirando a los dos chicos.
—Creo que exageran —dijo Takuya. Sissi, Tommy, Odd y Koichi ocultaron sus rostros ante la respuesta —. A ver, sólo eran admiradoras, no Bakemons… No era necesario ni evolucionar ni tampoco usar el ancla para tirarnos al suelo. Que sepas que ha dolido, Chiaki.
—Usted perdone —dijo sin emoción alguna en la voz mientras intentaba rebajar el tono rojizo de su rostro.
—¿Y tú, primo? —preguntó Hiroki.
—No sé qué decirte, la verdad —respondió rascándose la mejilla. Esta vez, sólo Sissi y Tommy mantuvieron sus rostros ocultos tras la mano.
—Vale… —dijo con cierta sospecha la pelirroja —. Tommy, ¿sigues siendo tímido para responder preguntas?
—¿Eh? Bueno… A ver qué me vas a preguntar —se rindió.
—Eres el más joven del grupo. ¿Te molesta ese hecho?
—No, la verdad —respondió cruzando las manos tras la nuca —. Por lo que me han comentado los Crossedmons, Ancient Megatheriumon era uno de los digimons de mayor tamaño. Así que si me llamasen enano, sólo tengo que recordarles quién es el más grande.
—¡Qué chachi! —exclamó Tamiya —. Pero no puedes evolucionar a eso, ¿no?
—No, pero no pasa nada. Nadie me llamará enano —respondió.
—Qué suerte, a mí sí me lo llaman… —señaló Hiroki.
—No sé qué dices. Sin Yumi aquí, nadie te llama enano —negó Milly —. Por último, quisiera hacerte una pregunta, Sissi —la nombrada alzó la vista hacia la reportera, a la espera de algo. Sin embargo, la pequeña sólo se acercó con la mirada fija y una expresión seria —. Se te ha visto bastante pegada a Odd desde hace tiempo. Al principio, cuando nadie sabía quiénes erais en realidad, nadie le ha prestado atención. Luego, hemos supuesto que tu presencia en el grupo de Odd era porque también formas parte de dicho grupo. Sin embargo, estudiando vuestros movimientos para entender vuestro actuar, se ha visto que has estado más tiempo del imaginado. ¿Ha nacido algo entre vosotros junto a la llegada de recuerdos en los que antiguamente vivíais juntos?
Odd empezó a atragantarse, siendo socorrido por Koichi y Chiaki. Takuya emitía ruidos extraños parecidos a un intento de ocultar la risa, logrando que Leire le dirigiese una mirada un tanto rara. Tommy observaba boquiabierto cómo Sissi, más sorprendida aún que él, empezaba a apretar los puños a la altura del bolsillo que contenía su D-Tector.
—¡¿PERO EN QUÉ TE BASAS PARA DECIRME SEMEJANTE BURRADA?! —fue la respuesta de Sissi, provocando la huida de los tres reporteros y un susto en los dos socorristas que por poco acaban de matar a Odd de un golpe.
