NOTA: TODOS LOS PERSONAJES MENCIONADOS EN ESTE FIC SON PROPIEDAD DE SUS RESPECTIVOS CREADORES Y COMPAÑIAS, ESTE FIC FUE ESCRITO CON FINES DE ENTRETENIMIENTO

CAPITULO 10

Nadie podía dar crédito a las últimas palabras dichas por el ahora finado director Aihara luego de mencionar a Umbrella y su fundador.

-No puedo creer que el abuelo de Mei y de Yuzu trabajaba para esos bastardos de Umbrella. –dijo Moira.

-No eres la única que se quedó impactada, compañera. –agrego León.

-Todo indica a que este hombre era familiar de Ada… -dijo Chris. –Más vale que me den una buena explicación de todo esto desde el principio.

-Solo podemos decirte que él hombre que acaba de morir era el padre adoptivo de Ada y que 2 de las jóvenes que viniste a buscar son sobrinas de ella también. –dijo León. –Cuando se nos asignó esta misión, pensábamos que era Ada la responsable de todo, pero con el paso de los días descubrimos que ella no tuvo nada que ver sino ese hijo de perra de Nikolai, él fue quien ha estado usando B.O.W.s en la ciudad, esto con el único propósito de hacerse de cierta información ultra secreta que perteneció a William Birkin.

-¿Información ultra secreta? –pregunto Chris.

-Así es, dicha información estuvo oculta durante años y hace un par de días nos hicimos con ella. –contesto Moira.

-Si lo que dicen es verdad respecto a esa información, entonces voy a necesitar acceder a ella. –dijo Chris.

-Claro, siempre y cuando también tengamos acceso a los resultados de las muestras de ADN que tu equipo encontró. –dijo León.

-¿Quién te dijo de eso? –pregunto Chris.

-Una fuente confiable me lo confirmo… -contesto.

-Supongo que trato hecho. –dijo Chris.

-podríamos hablar de eso después, vallamos a investigar si no hay alguno herido en el lugar. –dijo Moira.

-Muy bien, estén atentos por si quedo alguno de esos J'avos. –dijo León.

León, Moira y Chris investigaron los corredores de la academia y en las aulas, de repente escucharon el ruido de un objeto cayéndose que provenía del salón del consejo estudiantil, los 3 agentes entraron con cautela a dicho salón en donde encontraron a una asustada Himeko escondida debajo del escritorio.

-Por favor no me hagan daño. –dijo una asustada Himeko.

-¡Himeko!... ¡Gracias a dios estas bien! –exclamo Moira.

-Oh Moira-Chan… tuve tanto miedo… –dijo Himeko abrazando a Moira… -en cuanto escuche los disparos lo primero que hice fue esconderme.

-Hizo bien en esconderse, señorita Momokino… ¿tiene idea de lo que sucedió? –pregunto León.

-Bueno después de la reunión que tuve con la presidenta y el director, vine aquí a terminar de ordenar unos papeles cuando de repente escuche los disparos. –contestó la pequeña Himeko.

-¿Mei estaba contigo? –pregunto Moira.

-Sí, pero ella se quedó en la dirección conversando a solas con su abuelo… ¿Paso algo malo?

-Bueno, la verdad es que…–suspiro Moira. –El director Aihara… murió.

Himeko se quedó en shock tras escuchar la noticia.

-No es cierto, díganme que no es cierto. –decía Himeko.

-Lamentablemente así sucedió… fueron unas armas biológicas conocidas como J'avos los responsables de su muerte, siento mucho darle esta noticia, señorita. –dijo Chris.

Debido a la noticia, la pequeña Himeko termina desmayándose y de inmediato fue auxiliada por los agentes.

-Himeko, Himeko reacciona. –dijo Moira.

-Descuida Moira, los cuerpos de emergencia ya vienen en camino, ellos se encargaran de atenderla. –dijo Chris.

Unos minutos después los cuerpos de emergencia, así como la policía y agentes de la BSAA llegaron a la academia para realizar las respectivas investigaciones, tanto Moira como León apoyados por Chris revisaron todo el lugar esto con la intención de encontrar a Mei, pero sin éxito.

-Dios, esto no me gusta nada… ya buscamos por todos lados y Mei no está por ningún lado. –dijo Moira.

-Seguramente debió haberse ido con su hermana o con sus amigas, aunque tengo un mal presentimiento de todo esto. –dijo León.

Pero justo en ese momento, Chris recibe una llamada a través de su celular, la cual atendió en privado.

-¿Diga?

-¡Redfield-San!... ¡Redfield-san!... ¿me escucha?... Soy Sara Tachibana. –decía la pequeña Sara detrás de la línea.

-¡Señorita Tachibana!... Se escucha alterada, ¿está todo bien?

-Estamos en peligro…. El hombre de negro está aquí, por favor contacte al agente Kennedy y a Moira-Chan… estamos en peligro… la tía de Mei está peleando con el, unos soldados mutantes también están aquí, estamos tratando de detenerlos pero no sé cuánto más podamos resistir… por favor ayúdenos, Redfield-San. –fue lo último que dijo Sara antes de que se cortara la llamada.

-Señorita Tachibana… Señorita Tachibana…. Hola… Hola… Maldición, se cortó la línea. -dijo Chris.

-¿Qué ocurre, Chris? –le pregunto León.

-Era la hermana de una chica peliblanca que ayude a llevar al hospital, luego de que una B.O.W. la atacara en un centro comercial hace unos días… -contesto Chris. –Dijo algo acerca de un hombre de negro y que la tía de esa chica llamada Mei está luchando con él.

León y Moira se alarmaron luego de lo dicho por Chris.

-Maldita sea, ese hijo de perra las encontró. –dijo León.

-Ada no podrá sola en contra de ese bastardo de negro, tenemos que ir a ayudarlas. –dijo Moira.

-¿Ada?... ¿un hombre de negro?... ¿qué demonios está sucediendo?... exijo una explicación en este momento. –dijo Chris.

-Te lo explicaremos todo con detalle siempre y cuando aceptes cooperar con nosotros y por supuesto con Ada. –dijo León.

Chris lo pensó por algunos segundos hasta que decidió acceder.

-Qué remedio… espero no arrepentirme de esto. –dijo Chris.

Acto seguido, León, Chris y Moira abordaron una Hummer de la BSAA para dirigirse rápidamente con dirección hacia la finca Aihara.

Finca Aihara 20 minutos antes.

Yuzu se encontraba cuidando de su madre en compañía de Ada, cuando recibieron la visita sorpresa de Harumi, Matsuri, Sara y Nina.

-Hola Ada-chan… buenas tardes. –dijo Harumi.

-Harumi, chicas… me alegra volver a verlas. –dijo Ada.

-Lo mismo digo… -dijo Matsuri. –Vinimos a visitar a Yuzu y a su madre, nos encontramos a Sara y Nina en el camino también

-Así es, mi hermana y yo salimos temprano de clases para venir de visita. –dijo Sara.

-También trajimos unos bocadillos para disfrutar la tarde. –agrego Nina.

-Pasen chicas, Yuzu llegara en un instante… pónganse cómodas por el momento. –dijo Ada.

-Gracias chicas, llegaron en el mejor momento. –dijo Yuzu.

-¿está todo bien, Yuzuchi?… te lo pregunto por qué ayer te fuiste corriendo sin decir a donde y más me extraño no verte en clases, hoy –le pregunto Harumi.

-De hecho si, ayer vi algo que me rompió el corazón. –dijo Yuzu.

Fue entonces que Yuzu les conto a las chicas de cómo fue que sorprendió a Moira y a Mei besándose en la escuela.

-Cielos, no imaginaba de que Moira era de esas mujeres que te apuñala por la espalda… que perra. –dijo Harumi.

-No tienen idea de lo que sentí en ese momento… -dijo Yuzu. –Y pensar que una noche antes ella se ofreció a ayudarme con Mei y mira la forma que me lo paga, no es justo.

-Tranquilízate, Yuzu… lo que deberías hacer es hablar con Moira-Chan para aclarar lo sucedido. –dijo Sara.

-Eso mismo me dijo mi tía Ada, aunque no estoy de ánimos para hablar con Moira en estos momentos. –dijo Yuzu.

-No es por justificar a Moira-Chan, pero quien de las que estamos reunidas en este momento no se sintió atraída por Mei, además de robarle un beso… y si es cierto que levante la mano. –Dijo Matsuri.

Yuzu fue la primera en levantar la mano, seguida de Sara y luego Matsuri, pero de forma sorpresiva Harumi también levanto la mano.

-¿Harumi? –le pregunto Yuzu.

-Bueno debo confesar que la presidenta me llego a atraer por un tiempo al igual que Yuzu, sabes aún recuerdo la vez que intentamos recrear esa posición de las tijeras que aparecían en ese manga que compraste. –dijo Harumi.

-Harumi por favor. –dijo Yuzu, quien se ruborizo de la pena.

-Debes aceptar que fue divertido, amiga. –dijo Harumi

-A eso le llamo fuertes revelaciones. –dijo Nina.

-Valla, no pensé que tuvieras un lado pervertido, Taniguchi Sempai. –agrego Sara.

-No cabe duda que esta generación está mucho más despierta, me hace sentir un poco anticuada. –dijo Ada.

-Anticuada tal vez, pero lo hermosa nadie te lo quita, tía. –dijo Yuzu.

Yuzu, Ada y las chicas comenzaron a reírse de aquel comentario, con excepción de Matsuri, quien se retiró en silencio con dirección a la terraza.

-¿Le pasara algo malo a Matsuri? –se preguntó Yuzu.

-Es muy raro que no haya dicho nada mientras charlábamos, teniendo en cuenta lo picara que es con cada ocurrencia que suele decir. –dijo Sara.

-Dejen que hable con ella... y procuren dejarme algunos de esos bocadillos. –dijo Harumi.

-Descuida, Taniguchi Sempai… no dejes esperando a tu Crush. –dijo Nina

La pequeña Matsuri se encontraba en la terraza, contemplando el paisaje cuando al poco rato llego Harumi a hacerle compañía.

-Hey Matsuri… ¿todo bien?

-He… que… ah si, estoy bien… solo quería respirar un poco de aire fresco. –respondió la pelirrosa.

-Si no te conociera diría que algo te aflige… es por lo que dije respecto a lo que hice con Yuzu… ¿no estas celosa, Verdad? –dijo Harumi.

-Para serte sincera sí, estoy algo celosa, pero no es por Yuzu ni mucho menos por Mei… estoy así por ti –contesto Matsuri.

De forma sorpresiva, la pequeña pelirrosa se acercó a Harumi para abrazarla del cuello y sorprenderla con un tierno beso.

-Espera… ¿qué haces, Matsuri?

-Besar a mi chica consentida por supuesto. –respondió.

-Pero solo somos amigas, Matsuri.

-Eso lo sé, pero después de aquel beso que nos dimos hace unos meses, no puedo dejar de pensar en ti… me gustas mucho, Taniguchi Sempai… puedo ver en tus ojos que te gusto también. –dijo Matsuri.

La respuesta de Harumi para Matsuri fue con un tierno beso, a lo que la pequeña pelirrosa respondió de la misma forma y al mismo tiempo comenzó a tocarle de forma delicada sus voluptuosos pechos.

Ambas chicas comenzaron a besarse con ternura dando inicio a nueva historia de amor, pero desafortunadamente aquel mágico momento seria interrumpido cuando de repente una granada de fragmentación les es arrojada muy cerca de donde estaban ambas chicas, Matsuri se percata de esto, por lo que decide reaccionar de inmediato y empuja a Harumi para ponerla a salvo antes que dicha granada hiciera explosión.

Harumi reacciono luego de aquella explosión y fue entonces que vio con horror a Matsuri herida en el suelo.

-¡Matsuri!... ¡No! –exclamo Harumi.

Rápidamente Harumi se acercó para auxiliar a la pequeña pelirrosa y segundos después, Ada, Yuzu, Sara y Nina aparecen también, quedándose estupefactas al ver lo que había sucedido.

-¡Dios mío!… ¡Matsuri! –exclamo Yuzu al ver a su amiga herida.

-¿Pero que fue lo que paso? –pregunto Ada.

-Alguien arrojó una granada… todo fue muy rápido. –contesto Harumi.

-Las heridas de Matsuri son de consideración, hay que llevarla a un hospital de inmediato. –dijo Sara.

-¿Qué clase de monstruo pudo hacer esto? –se preguntó Nina.

-Ahí tienen la respuesta. –contesto Ada, fijando su mirada hacia afuera de la finca.

Fue entonces que Ada y las chicas miraron al responsable del ataque el cual era nada menos que el hombre de negro conocido como el inquisidor.

-No puede ser, es el hombre de negro del que nos habló Ada-chan. –dijo Harumi.

-Ese infeliz no se conformó con herir a mi madre, sino que ahora también a Matsuri. –dijo Yuzu.

-Escuchen chicas… quiero que se vallan lo antes posible de aquí, hay un auto en el garaje… huyan en el mientras puedan y pongan a salvo a Matsuri y a la madre de Yuzu.

-De ninguna manera te dejaremos sola con ese maniático, no nos iremos sin ti. –dijo Yuzu.

-No discutan conmigo… yo me encargare de distraerlo. –dijo Ada.

-Pero Ada-Chan… -dijo Harumi.

-¡váyanse ya! –dijo Ada de forma enérgica.

Yuzu y las chicas ayudaron a la mal herida Matsuri a reincorporarse para luego entrar a la casa e ir a auxiliar a la señora Aihara, dejando a Ada enfrentando al inquisidor.

-Esta vez no hay nadie quien te salve Wong, ni a ti ni a esas mocosas. –dijo el inquisidor.

-Si piensas que vas a intimidarme, estas muy equivocado, inquisidor. … soy más fuerte de lo que aparento. –dijo Ada.

-Solo estas alargando lo inevitable, ya que una vez que me encargue de ti… me hare con las pruebas del virus prototipo. –dijo el inquisidor.

-No mientras este yo aquí, hijo de perra. –dijo Ada.

De inmediato Ada y el Inquisidor se enfrascan en una feroz lucha cuerpo a cuerpo en donde la espía demostró ser una rival formidable para el villano.

En otro punto de la finca, Yuzu en compañía de las chicas llegaron a la habitación donde se encontraba la madre de la rubia y una vez que la ayudaron a incorporarse, se prepararon para escapar, pero justo cuando iban rumbo hacia el garaje, un par de infectados con las Plagas aparecen de forma sorpresiva para impedir el paso de las chicas.

-Maldita sea, lo que nos faltaba. –dijo Yuzu.

-Se parecen mucho a ese tipo que apareció en el centro comercial. –dijo Sara.

-No tenemos nada con que enfrentarlo, estamos perdidas. –dijo Harumi.

De forma sorpresiva, Nina sorprende a uno de los infectados usando una escopeta, mientras que al otro logra darle un par de golpes de karate, para luego rematarlo con un disparo en la cabeza, esta acción sorprendió a Yuzu y a las chicas.

-¡Nina! –exclamaron las chicas.

-No se preocupen, yo me ocupare de cuando mutante aparezca. –dijo Nina.

-Buen trabajo, hermana… pero ¿de dónde sacaste esa escopeta? –le pregunto Sara.

-Estaba en las pertenencias de Ada-Chan… -contesto Nina. –Me dijo que la tomara una de sus armas por si ocurría una emergencia, además de esta escopeta había una ballesta y una pistola automática.

Acto seguido, las chicas tomaron las armas de Ada, Yuzu se hizo con la ballesta mientras que Harumi tomo la pistola automática.

-Ojala y recuerde lo que Moira-Chan nos dijo. –dijo Harumi.

-Solo era apuntar y disparar. –dijo Yuzu.

-Hermana, creo que lo mejor será que pidas ayuda lo antes posible. –dijo Nina.

-Ya lo había pensado desde antes… lo hare de inmediato.

Rápidamente la pequeña Sara tomo su celular para comunicarse con Chris y tras una breve espera el ex Stars contesto la llamada.

-¿Diga? –pregunto Chris, detrás de la línea.

-¡Redfield-San!... ¡Redfield-san!... ¿me escucha?... Soy Sara Tachibana.–dijo la pequeña peliblanca.

-¡Señorita Tachibana!... Se escucha alterada, ¿está todo bien?

-Estamos en peligro…. El hombre de negro está aquí, por favor contacte al agente Kennedy y a Moira-Chan… estamos en peligro… la tía de Mei está peleando con él, unos soldados mutantes también están aquí, estamos tratando de detenerlos pero no sé cuánto más podamos resistir… por favor ayúdenos, Redfield-San. –dijo Sara.

Desafortunadamente para las chicas la llamada se corta y como si eso no fuera suficiente, otro infectado aparece en el lugar y se disponen a atacar a las chicas, pero una rápida reacción de Yuzu, Nina y Harumi, fue suficiente para acabar con el intruso biológico y una vez logrado esto, las chicas se dirigieron hacia el garaje.

-Ok, chicas… ¿alguien de ustedes sabe conducir? –pregunto Yuzu.

-Hace no mucho que tome algunas lecciones de conducir y debo confesar que me puse algo nerviosa. –dijo Harumi.

-Pues tendrás que hacer a un lado los nervios y poner en práctica lo que aprendiste, Taniguchi Sempai. –dijo Sara.

-Todo sea con tal de salvar a Matsuri y a todas ustedes. –dijo Harumi.

Las chicas abordaron la camioneta, acomodaron a la madre de Yuzu y a Matsuri con cuidado y cuando se disponían a partir, la ojiverde opto por regresar para ayudar a Ada.

-¿A dónde vas, Yuzu? –le pregunto Sara.

-A donde mas… voy a ir por mi tía Ada por supuesto. –contesto.

-¡Estás loca!... lo único que vas a lograr es que ese maniático de negro te mate. –dijo Nina.

-Descuiden, eso no sucederá… -dijo Yuzu. –solo esperen una señal para que nos recaten a las 2, ustedes ocúpense de proteger a mi madre y a Matsuri.

-De acuerdo, Yuzuchi… solo ten cuidado por favor. –dijo Harumi.

Ada por su parte tenía una dura pelea en contra del inquisidor, este último no parecía mostrar ninguna señal de cansancio, en cambio Ada sentía sus manos y sus piernas algo entumidas esto producto de los golpes directos que le propino al inquisidor.

-Demonios, siento mis manos raras luego de haberlo golpeado de forma directa. –dijo Ada.

-Debo recordarte que mi cuerpo emana electricidad y gracias a mi brazo de aleación de titanio, puedo crear poderosas descargas eléctricas y es precisamente lo que voy a hacer en este momento. –dijo el inquisidor.

El perverso Inquisidor comenzó a concentrar un destello de energía eléctrica desde su brazo derecho metálico para luego lanzar una potente descarga eléctrica sobre la espía, pero esta última logra esquivar el ataque a tiempo.

-Dios, eso estuvo cerca.

-Buen intento, Wong… pero dudo que puedas escapar del resto de mis ataques. –dijo el Inquisidor.

El villano continuo atacando a Ada en varias ocasiones, pero la espía a duras penas si lograba esquivar los ataques, uno de los destellos eléctricos del inquisidor logran impactarse en uno de los muros, haciendo que varios trozos de roca salieran volando por los aires, una de las rocas termina por golpear la pierna de Ada, dejándola fuera de combate y quedando a merced del villano, pero justo cuando este último se preparaba para atacar a la desprotegida espía, una flecha se incrusta en el brazo del inquisidor y unos segundos después la flecha explota, esto provoca que el inquisidor quede fuera de combate por breves momentos.

Ada volteo la mirada y se percató de que había sido Yuzu la que había disparado aquella flecha explosiva.

-¡Yuzu!... gracias al cielo que llegaste. –dijo la espía.

-No podíamos irnos sin ti, Tía… -dijo Yuzu. –cielos, no pensé que esa flecha que dispare fuera explosiva, espero y eso sea suficiente para detener a ese infeliz.

-Solo lo dejara aturdido por algunos momentos, lo mejor es que salgamos de aquí… Vamos, ayúdame a levantarme. –dijo Ada.

De inmediato, Yuzu ayudo a Ada a reincorporarse pero entonces escucharon como el inquisidor emergía de los escombros, la explosión hizo que el villano perdiera la máscara que cubría su rostro, la espía se quedó estupefacta en cuanto vio la identidad del inquisidor.

-No puede ser… es… ¿¡Piers Nivans!?

-A quien le dices Piers Nivans. –fue lo que dijo el villano.

El inquisidor se preparaba para atacar, pero Ada lanza una granada cegadora la cual es más que suficiente para que tanto ella como Yuzu escapen de las garras del villano.

Rápidamente Ada y Yuzu se dirigieron a donde se encontraban las chicas y una vez que todas estuvieron reunidas, abordaron la camioneta para escapar rápidamente de la finca, dejando atrás al perverso inquisidor o mejor dicho Piers Nivans.

Luego de escapar de la zona del conflicto, Ada, Yuzu y las chicas se dirigieron a toda velocidad rumbo a Tokio, pero en el camino y para su buena suerte de todas ellas se encontraron con León, Chris y Moira, estos últimos se quedaron sumamente preocupados al ver en la condición en la que se encontraba la pequeña Matsuri.

-Ada, Chicas… gracias a dios que están bien. –dijo León.

-Me alegra verte de nuevo, León. –dijo Ada.

-por todos los cielos, pero ¿qué fue lo que les paso? –pregunto Moira.

-Fue ese hombre de negro, apareció de la nada y logro herir a Matsuri. –dijo Yuzu.

-En cuanto recibí su mensaje, venimos de inmediato a su rescate, señorita Tachibana. –dijo Chris.

-Gracias a usted por haberme proporcionado su número de celular, Redfield-San. –dijo Sara.

-Hubiese muerto a manos de ese inquisidor de no ser por Yuzu, quien me salvo… -dijo Ada.

-¿el inquisidor? –pregunto Moira.

-Así es como se hace llamar el tipo que intento mata a la madre de Yuzu, además de ser el responsable de acabar con la vida de los agentes de la BSAA, pero hay algo más… -dijo Ada. –León, Chris… el inquisidor resulto ser Piers Nivans.

León, Moira y sobre todo Chris se quedaron impactados ante aquella revelación.

-¿Y esperas que crea esa mentira?... Piers pereció en china, yo fui testigo de su muerte. –dijo Chris.

-Yo también pensé lo mismo, pero créeme Redfield… Piers está más vivo que nunca y ahora esta convertido en una B.O.W. que lanza descargas eléctricas.

-Mi tía Ada está diciendo la verdad… yo vi cómo se le cayó la máscara a ese tipo. –dijo Yuzu.

-Hablaremos de todo lo que paso en otro momento, por ahora hay que llevar de inmediato a la señorita Mizusawa al hospital. –dijo León.

En instantes el grupo se dirigió hacia el hospital más cercana para atender a Matsuri y a la madre de Yuzu, quien a pesar de que había salido ilesa, aun se encontraba debilitada.

Mientras tanto, en las inmediaciones de la finca, el inquisidor se estaba reponiendo de los ataques que recibió, cuando recibió una llamada de parte de Nikolai.

-Aquí Nikolai… ¿Cómo va todo en la misión? –pregunto Nikolai, detrás de la línea.

-Malas noticias, Nikolai… Wong escapo del lugar y lo peor es que se llevó consigo los archivos de Birkin. -contesto el inquisidor (Piers Nivans)

-Olvídate de eso, Inquisidor… suerte para ti que Jessica y yo logramos obtener algo mucho mejor que esos archivos, ahora dirígete a la base cuanto antes.

-Enterado Nikolai, Inquisidor fuera.

CONTINUARA...