NOTA: TODOS LOS PERSONAJES MENCIONADOS EN ESTE FIC SON PROPIEDAD DE SUS RESPECTIVOS AUTORES Y COMPAÑIAS, ESTE FIC FUE ESCRITO CON FINES DE ENTRETENIMIENTO

CAPITILO 20

Tras devorar el cuerpo mutado de Ivan, Nikolai comenzó a asimilar las características del Uroboros y como era de esperarse comenzó a absorber los cuerpos de los J'avos y de los Hunters, haciendo que incrementara de tamaño, los agentes lo atacaron con todo tipo de munición convencional y granadas incendiarias fuego y a pesar de que mantuvieron a raya al villano, este tenía una amplia ventaja debido a su tamaño.

-Maldita sea, nuestras armas no le están haciendo casi nada. –dijo Ada.

-Lo peor es que ese hijo de puta no deja de crecer, nunca pensé que el Uroboros fuera así de terrible. –dijo Moira.

-Ahora el bastardo acabara por devorar todo a su alcance, hay que detenerlo cuanto antes o será demasiado tarde para todos. –dijo Chris.

-Hunnigan date prisa con reactivar el satélite, esta es una verdadera emergencia de nivel omega. –dijo León.

-Estoy en eso compañero, pero necesito tener la autorizaron de los jefes para volver a hacerlo. –dijo Hunnigan.

Rápidamente León puso a través de la pantalla de su celular la imagen del cuerpo transformado de Nikolai, quien continuaba incrementando de tamaño.

-¡Por todos los cielos! –exclamo Hunnigan.

-No hay tiempo Hunnigan, reactiva ese puto satélite o de lo contrario seremos comida de esa abominación. –dijo León.

-Está bien, está bien… estoy en ello, el satélite estará listo para disparar en 3 minutos, lo mejor es que se alejen como les sea posible del lugar del impacto. –dijo Hunnigan.

-Ya estamos en eso, el helicóptero ya está listo para partir, sujétense todos. –dijo Chris.

Pero cuando el helicóptero despego del impacto, el mutado Nikolai logra sujetar el armatoste con uno de sus tentáculos.

-Maldita sea, ese hijo de puta nos atrapo. –dijo Moira.

-Hay que liberarnos de alguna forma. –agrego Ada.

De manera sorpresiva, Piers lanza una ráfaga eléctrica sobre el mutado Nikolai, haciendo que este último libere el helicóptero, pero al ver que no sería suficiente para detenerlo el valeroso soldado tomo una valiente y arriesgada decisión.

-¿Qué diablos piensas hacer, Piers? –le pregunto Chris, luego de ver que su compañero se disponía a bajarse del helicóptero.

-detenerlo por supuesto… -contesto Piers. –Solo yo tengo la fuerza para detener a ese hijo de perra, me acercare lo suficiente para contenerlo y una vez hecho usen esa arma satelital.

-Pero Piers, si hacemos eso tú también morirás. –dijo Moira.

-Yo debí morir hace 3 años en china, no soy más que un experimento biológico que ha cometido demasiadas atrocidades, esta será una forma de enmendar todo el daño que provoque. –dijo Piers.

-No eras consiente de tus actos, Piers… fueron ese bastardo de Nikolai y esa tal Trinidad los verdaderos culpables, además Claire y tu hijo te esperan en casa. –dijo Chris.

-Eso lo se, pero es un sacrificio que tengo que hacer o las consecuencias serán devastadoras para todos… y Por favor capitán, le encomiendo mucho a mi hijo al que nunca podre conocer y por favor, dígale a Claire que siempre la amare.

Esas fueron las palabras de despedida de Piers, quien se arroja del helicóptero para luego encarar personalmente al villano mutado.

-Ahora mismo voy a acabar contigo, montón de mierda. –dijo Piers.

-Después de lo que hemos pasado y que la Trinidad te volviera a la vida, ¿así es como lo agradeces?... te hare pedazos por esta insubordinación. –dijo Nikolai.

-Tú y esa estúpida Trinidad pueden irse a la mierda… ahora veras de lo que puedo ser capaz, maldito engendro. –dijo Piers.

El valeroso Piers lanza un poderoso ataque que consistía en una enorme bola de energía eléctrica que logro contener y aturdir al villano.

-Ahhh maldito Nivans. –decía Nikolai.

-¡Rápido!... ¡ahora es el momento para que lo ataquen con ese laser! –grito Piers.

León tomo el arma laser y cuando se preparaba para disparar, Chris interviene y le pide al agente que le entregue el láser.

-Deja que sea yo el que se encargue de todo, León. –dijo Chris.

-De acuerdo. –dijo León.

Mientras fijaba la mira hacia el mutado Nikolai, Chris vio a su compañero deteniendo con sus poderes eléctricos al villano.

-hasta siempre, compañero. –dijo Chris, apretando el gatillo del láser.

Unos segundos después un potente laser impacta fuertemente a Nikolai, creando una fuerte explosión, casi al mismo tiempo en el que el complejo comenzara a explotar luego de que el conteo de la autodestrucción llegara a cero, una gran nube de humo, polvo y escombros y llamas rodearon todo el lugar.

-Piers. –dijo Chris, lamentándose.

-Honraremos a Piers como se merece una vez que salgamos de aquí. –dijo León.

-Descansa en paz, amigo. –decía Moira.

-Faltan escasos 2 minutos para que el Regia Solis termine con lo que quedo de ese hijo de perra… -dijo León. –hay que alejarse lo más pronto posible de aquí.

-No tienes que decirlo 2 veces, guapo… -dijo Ada, quien piloteaba el helicóptero. –Muy bien chicos, Ajústense los cinturones, llego la hora de abandonar este infierno.

Pero cuando todos pensaban que todo había terminado, un tentáculo negro emergió de entre los escombros, los agentes se quedaron impactados al ver que el mutado villano aún seguía con vida.

-No puede ser, ese cabron sigue vivo todavía. –dijo Moira.

-Le apunte con toda la carga del láser, era para que volara en pedazos. –dijo Chris.

-Pues entonces vuelve a disparar el láser de nuevo. –dijo León.

-Negativo, El arma laser necesita recargarse para volver a utilizarse. –dijo Chris.

-Acelera este armatoste Ada. –dijo Moira.

-En eso estoy, sujétense. –dijo la espía.

El mutado villano vuelve a sujetar una vez más el helicóptero con uno de sus tentáculos y a pesar de que los agentes dispararon en varias ocasiones hacia el tenáculo, no era suficiente.

-Mierda, nuestras armas no le están haciendo nada. –dijo Moira.

-¿Aún nos queda munición incendiaria? –pregunto León.

-Negativo, ya las usamos todas, lo único que nos queda es el cañón laser pero sigue recargándose. –contesto Chris.

-No resistiremos mucho tiempo, si Nikolai no nos mata lo hará el Regia Solis… Alguien haga algo ya. –dijo Ada, quien hacia lo posible por estabilizar el helicóptero.

-Idiotas, sus armas de juguete no pueden conmigo y ahora mismo me encargaré de mandarlos al infierno. –dijo Nikolai.

El mutado Nikolai toma con otro de sus tentáculos una pesada grúa industrial envuelta en llamas para luego arrojarla sobre el helicóptero que transportaba a los agentes, estos últimos lo único que les quedo fue el de cerrar los ojos en espera de una muerte segura, pero entonces ocurrió algo que dejaría sumamente desconcertados a todos.

La enorme grúa arrojada por Nikolai se detuvo en pleno aire a escasos metros de que se impactara sobre el helicóptero, esto dejo sumamente desconcertados a los agentes.

-¡¿Pero qué carajos?! –se preguntó Chris.

-¡La grúa!... -¡está levitando en el aire! –exclamo Moira.

-¡Se detuvo antes de impactarse contra nosotros!... ¿cómo demonios paso esto? –se preguntó León.

Los agentes no daban crédito a lo que estaban mirando, la risueña Yuzu se había puesto de pie y con el brazo derecho levantado, pero lo que termino por impactar a los presentes fue cuando notaron que los ojos verdes de la risueña rubia se tornaron de un color anaranjado.

-No, no puedo creer lo que estoy viendo… ¿la señorita Aihara fue quien detuvo esa grúa?–se preguntó León.

-El color de sus ojos… ¡son iguales a los de Wesker! –exclamo Chris.

-¡hermanita!... No, tu no. –exclamo de igual forma Moira.

-Yuzu… ¿en verdad eres tú? -le pregunto la espía.

-Deja que yo me encargue de ese rufián, tía Ada. –respondió Yuzu.

En instantes, Yuzu se dirigió al mutado Nikolai y sin bajar su mano derecha dijo con voz firme.

-Deja tranquilos a mis amigos y a mi Mei… maldito desgraciado.

Luego de aquellas palabras por parte de Yuzu, esta hace un leve movimiento con su mano derecha levantada y como por arte de magia, le arroja la pesada grúa al mutado Nikolai, dándole un fuerte golpe el cual obligo al villano a soltar el helicóptero.

Luego de aquella desconcertante acción, Yuzu termina por desmayarse para luego ser auxiliada por los agentes.

-¡Yuzu! –exclamo Moira.

-Estamos libres, rápido Ada acelera este armatoste… solo tenemos 60 segundos para escapar del impacto. –dijo Chris.

-Enterado, fortachón… sujétense. –dijo Ada.

El golpe recibido por aquella grúa dejo aturdido al mutado villano y cuando intento reaccionar, los agentes ya estaban lejos de su alcance y unos segundos después el rayo del Regia Solis dispara con toda su potencia sobre el cuerpo de mutado Nikolai.

-¡Maldición!…. ¡Nooooo!

Esas fueron las últimas palabras de Nikolai esto luego de que su cuerpo mutante comenzara a desintegrarse por los intensos rayos solares que emitía el Regia Solis y unos segundos después una enorme ráfaga de energía se impacta sobre el villano para rematarlo, dicho impacto fue tan potente que destruyo más de la mitad de la isla, terminando para siempre con la existencia del ex sargento de Umbrella.

El impacto hizo que el helicóptero de los agentes se cimbrara los agentes aun cuando estaban en una distancia considerable, los agentes solo miraban expectantes la destrucción dejada por el satélite.

-Se acabó, por fin ese hijo de perra es historia. –dijo Moira.

-Por poco y no la libramos esta vez y todo gracias a la señorita Aihara. –dijo León.

-En eso tienes razón, aunque aún no me explico lo que sucedió… ¿Cómo diablos fue logro hacer eso?– se preguntó Chris.

-Seguramente fue uno de los efectos de aquella muestra del Virus-Z que le inyecte… dios, que fue lo que hice. –dijo Ada.

-Hey tranquila Ada, solo hiciste lo correcto en salvarle la vida a Yuzu, además no teníamos idea de lo que iba a suceder. –dijo Moira, quien reconforto a la espía.

-Quisiera acercarme a Yuzu y a Mei para ver si están bien… ¿puedes pilotear este armatoste, fortachón? –Pregunto Ada dirigiéndose a Chris.

-Por supuesto, ve con tus sobrinas… -le respondió el ex Stars. –Y por cierto Ada… gracias por lo que hiciste hoy, me equivoque respecto a ti.

-No hay de que, fortachón. -dijo Ada, levantado su pulgar en señal de aprobación.

En instantes Ada se acerca a Yuzu y a Mei para abrazarlas con ternura, León se acercó a ella para reconfortarla.

-Al fin todo termino. –dijo Ada.

-Eso espero… -dijo León. –Ahora lo que nos espera será un largo y tedioso proceso de pruebas y análisis.

-Prefiero eso que luchar con esas jodidas B.O.W.s –dijo Moira.

-De acuerdo a las coordenadas que nos envió Hunnigan, llegaremos al buque de la armada japonesa en una hora, así que pónganse cómodos y descansen. –dijo Chris.

-Que bien, es lo que necesitamos luego de todo lo que pasamos. –dijo Ada.

-Lo mismo digo, Ada… ya era hora de que mi culo se tomara un merecido descanso. –dijo Moira.

Luego de una larga hora de recorrer el océano, el helicóptero donde viajaba León y compañía, logro llegar por fin al buque de la armada japonesa y una vez que lo abordaron fueron atendidos rápidamente por el personal médico siendo Yuzu y Mei las que requirieron los mayores cuidados debido a sus lesiones, al igual que Moira quien también recibió cuidados especiales debido a la lesión de su brazo, León, Chris y Ada por su parte solo presentaron algunas lesiones leves y golpes pero nada de consideración.

Durante el lapso en el que estuvieron en el buque de la armada, León se comunicó con sus superiores al igual que Chris, mientras que Ada estuvo al cuidado de Yuzu y Mei durante el resto del viaje de vuelta a Tokio.

Habían transcurrido 2 semanas desde incidente ocurrido en la isla de Yamatai, durante ese tiempo Yuzu y Mei estuvieron bajo observación del personal médico de la D.S.O y de la B.S.A.A. quienes les realizaron varios análisis y pruebas médicas, todo esto bajo estricto un protocolo de seguridad, en el que ambas hermanas estuvieron en recuperación y en habitaciones por separado.

La risueña Yuzu despertaba de su largo letargo, noto que gran parte de su torso estaba cubierto de vendajes, tenía una férula en el brazo izquierdo y sintió su rostro cubierto de parches y banditas curativas, al intentar moverse sintió un fuerte dolor, al voltear a su alrededor se sorprendió al ver a Ada y a Moira quienes le hacían compañía, ambas dormían plácidamente, la espía se encontraba dormida en el sillón de la habitación mientras que la joven Burton dormida recargada en la cama de la rubia.

-¿Tía Ada?... ¿Moira?... –pregunto algo sorprendida Yuzu.

-Al fin despertaste… buenos días, hermanita. –dijo Moira.

-¿Cómo te sientes, sobrina? –le pregunto Ada.

-Me siento adolorida todavía… -contesto Yuzu. –Dios, con tantos vendajes que tengo en el cuerpo luzco como una momia egipcia, incluso cuando respiro siento un ligero dolor. –respondió Yuzu.

-Te entiendo Hermanita, la paliza que nos dio Mei fue de locos, la fuerza que uso para quebrarme el brazo fue tal que tuvieron que ponerme clavos, pero nada que los fármacos y un buen reposo puedan arreglar -dijo Moira.

-En lo que a mí respecta tuve algunas contusiones en la cabeza y heridas en el cuerpo, pero ya me siento mejor. –dijo Ada.

-Aun no puedo olvidar la manera en la que esos bastardos obligaron a Mei para que nos golpeara… oigan ¿y Mei?... ¿en dónde está ella?... por favor díganme que está bien. –dijo una preocupada Yuzu.

-tranquilízate sobrina, Mei ya está fuera de peligro… -dijo Ada. –En estos momentos aún sigue bajo observación por parte de los doctores de la D.S.O. tanto Moira, como León y el agente Redfield hemos estado al tanto de su estado de salud.

-me alegra escuchar eso, me gustaría verla en cuanto me sienta mejor. –dijo Yuzu.

-Me temo que eso tendrá que espera, Hermanita… -dijo Moira. –El personal de la D.S.O. ha impedido por el momento cualquier visita, esto debido a que siguen realizándole exámenes para saber un poco más acerca de la naturaleza del virus del cual es portadora.

-Dios, de solo escuchar eso me parte el alma, pobre Mei… como quisiera abrazarla en este momento. –dijo Yuzu.

-Paciencia Sobrina, ya llegara el momento para que puedas visitarla, de hecho en lo que respecta a ti ya te autorizaron para que puedas recibir visitas. –dijo Ada.

No paso mucho tiempo para que aparecieran Harumi, Himeko, Sara y Nina.

-Yuzuchi! –exclamo Harumi al ver a su amiga, para luego darle un largo abrazo.

-Qué alegría volver a verte, Yuzu… por un momento pensamos lo peor luego de no tener noticia tanto de ti y de los demás. –dijo Sara.

-fueron días angustiantes hasta hace pocos días en los que recibimos la noticia de que estaban en el hospital, quisimos pasar a visitarlos pero nos fue imposible debido al protocolo de seguridad que había afuera del hospital. –dijo Nina.

-Dios mío Yuzuchi… mírate como estas, que clase de ser tan despreciable te dejo así. –dijo Harumi.

-Es una larga historia, chicas… no saben lo mucho que las extrañe también. –dijo Yuzu.

-¿Y Mei-Mei?... ¿a qué hora podemos pasar a visitarla?... ¿ella esta bien? –pregunto Himeko.

-Hasta donde tengo entendido, ella ya está fuera de peligro, pero aún sigue bajo observación todavía… -contesto Moira. –Hasta nuevo aviso nos darán autorización para poder visitarla.

-Y por cierto chicas… ¿Cómo se encuentra mi madre y Matsuri? –pregunto Yuzu.

-Tu madre ya está mucho mejor y en un par de días podría ser dada de alta y en cuanto a Matsuri ella ya está más estable. –contesto Harumi.

Al poco rato León, Chris llegaron con las chicas para hacerles compañía.

-Valla, al fin despertó nuestra heroína. –dijo León.

-¿heroína?... ¿yo? –pregunto Yuzu.

-Así es y debo decir que su desempeño fue vital para que lográramos vencer al malnacido de Nikolai, su valor es algo digno de admirar, señorita Aihara.

-En verdad me siento alagada, Redfield-San… aunque después de aquella golpiza que recibí de parte de ese patán, mi mente se quedó en blanco. –dijo Yuzu.

León, Chris Ada y Moira se percataron de aquella mentira piadosa de parte de Yuzu al decir que Nikolai fue el que la había golpeado, aunque los agentes y la propia rubia sabían perfectamente que fue Mei la responsable.

-Ojala y ese bastardo se pudra en el infierno por el daño que le provoco no solo a Yuzu y a Mei, sino a todos a los que perjudico. –dijo Sara.

-Lo ha dicho apropiadamente, señorita Tachibana… afortunadamente no quedaron rastros de ese malnacido y más aún luego de que fue pulverizado en su totalidad. –dijo León.

Los agentes y las chicas estuvieron conversando por un largo rato hasta que de forma más que sorpresiva, apareció nada menos que el presidente de los estados unidos de nombre Thomas Benford, hijo del fallecido presidente Adam Benford, y junto al presidente lo acompañaba su cuerpo de seguridad el cual custodiaba toda el área del nosocomio.

Tanto los agentes y las chicas se quedaron sumamente sorprendidas ante la presencia del mandatario estadounidense.

-Pellízquenme si es que estoy soñando… ¿ese es el presidente de los estados unidos, Thomas Benford? –pregunto Himeko.

-Eso parece. –le respondió Harumi, quien le da un ligero pellizco en el hombro a la pequeña de cabellos rizados.

-Ouch, lo dije en sentido figurado, Taniguchi-Sempai. –dijo Himeko.

-Santo cielo, creo que no venimos preparadas para esta visita inesperada. –decía una nerviosa Sara.

-Concuerdo contigo, hermana… y yo con estas fachas. –agrego Nina.

-Señor presidente, no esperaba verlo por estos lares. –dijo un sorprendido León.

-Quería que mi visita fuera sorpresa, quería conocer más a fondo los detalles de esta misión la cual fue un éxito gracias a ustedes, Agentes Kennedy y Burton. –dijo

-De hecho señor presidente, recibimos ayuda del agente Redfield y también de la señorita Ada Wong y de nuestras colegas aquí presentes… –dijo Moira, refiriéndose a Yuzu y al resto de las chicas. -¿verdad, Leo?

-Eh… Ah si claro… -contesto León. –De no haber sido por su valiosa ayuda tal vez nunca hubiéramos logrado detener lo que pudo haber sido una verdadera tragedia.

-bueno pues entonces permítanme estrechar la mano de estas valientes mujeres, el gobierno norteamericano está en deuda con todas ustedes. –dijo el presidente Benford.

-Muchas gracias señor presidente, en verdad no tengo palabras. –dijo Ada.

En instantes el presidente felicito de mano a Yuzu y al resto de las chicas.

-La agente Burton me hablo mucho de su desempeño y de su gran ayuda en esta misión y en verdad me tienen muy sorprendido y para demostrar mi gratitud todas y cada una de ustedes serán incluidas en las filas de la D.S.O.

-¿acaso escuche bien?... ¿agentes?... ¿Todas nosotras? –pregunto una sorprendida Yuzu.

-Así es señorita Aihara, tanto usted como sus amigas serán a partir de ahora las primeras agentes extranjeras de la D.S.O.

-Wow, jamás en mi vida me imagine que sería agente del gobierno norteamericano. –dijo Himeko

-lo mismo digo, Himeko-chan… aunque también sería un excelente antecedente para poder acceder a una carrera universitaria. –Dijo Sara.

-La agente Nina Tachibana… me gusta como suena. –dijo Nina.

-Me siento anonadada con esto, aunque no sé si estemos a la altura de Kennedy-San y del resto de sus amigos. –dijo Harumi.

-Mi amiga tiene razón, y agradecemos mucho su proposición, señor presidente... pero esto de enfrentar a monstruos es algo sumamente arriesgado para alguien como nosotras. –dijo Yuzu.

-En realidad su función como nuevas agentes de la D.S.O. sería el de cuidar en todo momento a la señorita Mei Aihara, claro bajo la tutela de nuestra nueva agente, la señorita Ada Wong… oh perdón quise decir Ada Aihara.

La noticia dejo sumamente sorprendidas a Ada, Yuzu y al resto de las chicas.

-Me he quedado sin palabras y es un gran honor, pero supongo que debe estar enterado de que soy una enemiga del país, ya sabe por lo que sucedió en China hace 3 años. –dijo Ada.

-Descuide señorita Ada, gracias a las pruebas recabamos del incidente de china, se demostró que Derek Simmons fue el verdadero responsable de todo, empezando por haber creado ese clon suyo que termino por inculparla… -dijo el presidente. –He leído su historial y su vasta experiencia será de gran utilidad para salvaguardar el país. –dijo el presidente.

Tanto Ada, como Yuzu y las chicas lo meditaron por un par de minutos hasta que al final todas decidieron aceptar la propuesta del presidente.

-Está bien, señor presidente acepto su propuesta de enseñarles mis conocimientos a estas valientes jovencitas y por supuesto el de proteger a mi sobrina Mei. –dijo Ada.

-Mis amigas y yo también aceptamos en volvernos agentes, señor presidente… todo sea por proteger a Mei. –dijo Yuzu.

-Bueno pues entonces bienvenidas al equipo, señoritas. –dijo el presidente.

-Solo por curiosidad, señor presidente… ¿Por qué nos elegido a nosotras aun a pesar de que no hicimos gran cosa? –dijo Harumi.

-Bueno como saben, tanto ustedes como los agentes Kennedy, Burton y Redfield tuvieron acceso al mayor secreto de Umbrella como lo es la creación de la señorita Mei Aihara y lo poderoso que resulto ser su ADN, así como también enterarnos de la existencia de esa misteriosa organización conocida como la Trinidad, y aunque contamos con la información que la señorita Ada le proporciono a la agente Hunnigan, aún no contamos con los datos necesarios para saber quién o quienes la dirigen… y por tal motivo, vamos a requerir de la ayuda de todos ustedes para proteger a la señorita Mei, la cual a partir de ahora se convertirá en nuestra mayor prioridad, todo lo que ustedes saben ya ha sido clasificado como ultra secreto.

-Entendido Señor presidente, haremos lo que sea necesario hasta dar con los bastardos de la trinidad. –dijo León.

-como comandante de la BSAA me pongo a sus órdenes para cuando usted lo requiera, señor presidente. –dijo Chris.

-Le aseguro señor presidente que mis sobrinas Mei y Yuzu, así como sus amigas estarán en buenas manos a partir de ahora. –dijo Ada.

-No sabe el honor y la alegría que siento al saber que hare equipo con mi hermanita… gracias señor presiente. –dijo Moira.

-Hare lo que sea con tal de proteger a mi amada Mei de esos patanes de trinidad. –dijo Yuzu

-Y lo haremos juntas, Yuzuchi. –dijo Harumi.

-Desde que conocí a Mei-Mei jure que la protegería y esta no será la excepción. –dijo Himeko.

-Supongo que tendremos que aprender a luchar y a manejar armas… por mi está bien. –dijo Nina.

-Siento algo de nerviosismo y a la vez emoción por qué haremos un gran equipo junto a Yuzu y su bella tía. –dijo Sara.

-Bueno ya que el equipo está integrado, Agente Kennedy me gustaría hablar en privado con usted y con los agentes Redfield, Burton y la agente Ada Aihara (Ada). –dijo el presidente.

Acto seguido, León y compañía salieron de la habitación junto con el presidente, mientras que las chicas se quedaron conversando con Yuzu

-Supongo que lo que va a comentarnos es de suma importancia también. –dijo León.

-Efectivamente, y es respecto a la señorita Yuzu Aihara… en cuanto me entere acerca de que ella es hija de Albert Wesker me quede sumamente impactado. –dijo el presidente.

-Nosotros tampoco podíamos creerlo y más en las circunstancias en las que nos encontrábamos, de hecho fue el propio Nikolai el que nos revelo el origen de el por que la señorita Yuzu comparte el mismo ADN de Wesker. –dijo Chris.

-¿Y cómo reacciono la señorita Yuzu Aihara ante esta revelación? –pregunto el presidente.

-Ella se encontraba desmayada cuando Nikolai nos dijo todo esto. -contesto Moira.

-Después de concluida a misión acordamos en no decir nada respecto a mi sobrina Yuzu. –dijo Ada.

-Hicieron lo correcto, solo ustedes, la agente Hunnigan y yo sabemos acerca de esta revelación y lo mejor será guardar este valioso secreto. –dijo el presidente.

-Estoy de acuerdo con usted, señor presidente… me parte el alma de solo imaginarme la reacción que tendría mi hermanita si supiera que es hija indirectamente de un genocida, –dijo Moira.

-Parece que el agente Kennedy tenía razón al decirme que le tomo mucho afecto tanto a la señorita Yuzu como a su hermana Mei y al resto de sus amigas. –dijo el presidente.

-Así es, la madre de ambas fue mi niñera en el pasado y también le tengo un cariño especial, haría cualquier cosa con tal de protegerlas en todo momento. –dijo Moira.

-Es bueno saberlo, agente Burton ya que también voy a asignarle una nueva misión la cual consistirá en que usted y otro compañero fungirán como guardaespaldas personales de la familia Aihara. –dijo el presidente.

-valla eso es magnífico, pero no es por desconfiar de los demás agentes, pero me gustaría hacer esto sola. –dijo Moira.

-Presentí que diría eso, así que fue por eso que asigne a la agente Harper para que sea su compañera de misión. –dijo el presidente

-¡¿habla en serio?!… ¿¡mi Helena!? –pregunto una sorprendida Moira.

-Así es, en cuanto le di la noticia no dudo ni un segundo en aceptar esta misión. –dijo el Presidente.

-Gracias señor presidente, en verdad me ha hecho muy feliz… le aseguro que tanto helena como yo daremos lo mejor de nosotras para cuidar a mis hermanas. –dijo una emocionada Moira.

-¿Y en donde se encuentra la agente Harper en este momento? –pregunto Ada.

-En estos momentos se encuentra en la casa blanca cuidado de mi esposa Ashley y mis hijos, desde que se supo de la amenaza del Regia Solis, la agente Harper se encargó de cuidarlos en todo momento. –dijo el presidente.

-Eso es lo que admiro de Helena, siempre da lo mejor de sí con tal de cumplir con su deber. –dijo León.

-Por eso la amo... como quisiera abrazarla en este momento. –dijo Moira.

-Ya tendrás tiempo para ello, Moira… sabes a pesar de su temple serio me cae bien. –dijo Ada.

-Bueno ahora si me disculpan debo retirarme… el viaje de retorno a Washington será largo y quiero llegar completo para la reunión que tendré con el gabinete mañana al medio día. –dijo el presidente.

-Buen viaje, señor presidente y de ante mano le agradezco por el apoyo. –dijo León.

-Lo mismo digo, agente Kennedy… pueden tomarse días libres con confianza, se lo merecen. –dijo el presidente, quien se retiró del lugar.

-Bueno creo que yo también me retiro, debo reportarme con mis superiores y preparar el informe de la misión, fue un honor haber hecho equipo con todos ustedes. –dijo Chris.

-Lo mismo digo, Chris… espero volvamos a vernos de nuevo pero en distintas circunstancias. –dijo León.

-Saluda a Barry de mi parte, Chris… dile que su hija lo extraña mucho. –dijo Moira.

-Cuenta con ello, Moira. –dijo Chris.

-Cuídate fortachón y también cuida de tu esposa, salúdamela de mi parte aunque todavía no tengo el gusto de conocerla. –dijo Ada.

-Se lo hare saber… y gracias por la ayuda, Ada. –dijo Chris.

León, Ada y Moira se despidieron de Chris, quien se retiró para regresar nuevamente para reportarse con la B.S.A.A.

-Ok y ahora que sigue. –dijo Ada.

-ya escuchaste al presidente… podemos tomarnos el tiempo libre. –dijo León, abrazando a Ada.

-Bueno par de tortolos, ustedes pónganse al corriente con sus caricias, yo mientras tanto me encargare de cuidar de Yuzu y de Mei, después de todo son mi responsabilidad como su guardaespaldas. –dijo Moira.

-Querrás decir nuestra responsabilidad, compañera… –dijo Ada. –te prometo que mañana te relevo a primera hora.

-Yuzu, Mei y las chicas están en buenas manos… tu ocúpate de hacer feliz a León en estos días que tenemos libres y ya sabes a que me refiero. –dijo Moira.

-¿No crees que te estás pasando de lista, compañera? –pregunto León, arqueando la ceja.

-Vamos Leo, puedo ver en tu mirada como te derrites por tu chica. –le contesto Moira.

-Ok, me atrapaste compañera. –dijo León.

-Si es así, entonces vallamos a dar un paseo por la ciudad, cenamos algo y después nos ponemos al pendiente... mi eterno sobreviviente. –dijo Ada.

-esa voz me agrada. –dijo Ada.

CONTINUARA...