Hola chicos pues ya estoy aquí escribiendo el tercer capitulo de las pato aventuras del Santuario, Una disculpa por mi prolongada ausencia, esque a veces (generalmente todo el tiempo) me da una flojera escribir, osea si tengo ideas, pero en lo que las paso a la PC me da flojera y prefiero hacer otras cosas jeje, tratare de actulizar más seguido, luchare más seguido con el Monito de la Procrastinación. Pero bueno sin más preámbulo! Los dejo con el capitulo.

Como exactamente llegaron a mi Santuario submarino chicas? — Pregunto el Dios de los mares, ya que tenia una genuina curiosidad de saber como había sucedido aquello.

— Bueno vera, todo empezó cuando iba a recoger a Ammu a la central camionera, la espere y cuando la vi, fui con ella la salude, y le pregunte como había estado el viaje, una vez habían sacado sus maletas del camión, nos dispusimos a irnos de la central, para lo cual pedí un Uber y…—

— un Uber?, exactamente que es eso? — Me pregunto Poseidon, y entonces caí en cuenta que probablemente no existan los Ubers en esta Dimensión, o si existen los Dioses y probablemente sus guerreros no conozcan de su existencia, debido a sus cosmos y velocidades, no lo necesitarían.

— Es una servicio, de choferes a través de internet, en lugar de tener que ir a un lugar donde estén estacionados, simplemente pides que vengan a ti a través de Internet con tu celular, es como si los llamaras por el cosmo pero en lugar de cosmo usas internet y tu celular. — Mientras le explicaba a Don Pose lo que era un Uber parecía que mientras más hablaba más se confundía, pero al final le brillaron los ojos la segunda vez que mencione la palabra "Internet y Celular", parecía como si la mención de esas palabras le provocara una cierta clase de orgullo.

— Oh si el celular y el Internet, wow quien hubiera pensado que esas dos cosas terminarían teniendo tantos usos, y yo que me había burlado del cojo cuando nos presento su ultimo invento!, Creo que la próxima vez que vaya al Olimpo Felicitare a Hefesto apropiadamente. — Dijo Poseidon con una voz Orgullosa, me sentí bien por Hefesto, ya que sabia por la Mitología que usualmente lo molestaban en el Olimpo, y solo lo trataban como a los demás cuando como no podía ser de otra manera, su ultimo invento o trabajo resultaba ser todo un éxito u Obra Maestra por alguna razón me quede pensando en la Mitología y en todas las implicaciones que los dioses han tenido a lo largo de la historia…

— Ehh esta chica se encuentra bien? — Escuche que pregunto Poseidon, así que muy extrañada voltee a ver a Poseidon, luego a Eva y devuelto a Poseidon, parecía ida, en su pequeño mundito, aunque la verdad en este punto no me sorprende porque Eva se distraía muy fácilmente.

— Que paso? — Le pregunte a Poseidon, casi sabiendo la respuesta que me iba a dar pero tenia que corroborar que mis sospechas fueran ciertas.

— La verdad es que nose, como me oíste decir, estaba diciendo que tendría que Felicitar a Hefesto la próxima vez que fuera al Olimpo, luego me disculpe por cambiar de tema abruptamente y le pedí que continuara explicándome como fue que llegar ahí, pero no me respondía, como si su alma ya no se encontrara en su cuerpo. — Me contesto el Señor de los Pescados, muy curioso con la extraña reacción que sin saber suscitó en Eva.

— A eso, no se preocupe Don Pose, no es nada fuera de lo usual ahorita regresa, lo más seguro es que su comentario, le hizo acordarse de algo y se quedo ahí analizándolo, mientras yo seguiré contándole lo sucedido. — Le dije a el Señor de los Pescados, mientras me parecía tan curioso que a Eva Luna le fuera a pasar esto, justo con una de las personas que más reverenciaba desde que era pequeña, seguramente querrá que Gea la devore en cuando salga del trance y este sola.

— Bueno, el caso es que no se si Eva alcanzo a pedir el dichoso Uber, porque estaba mandando un mensaje a mi mama para decirle que había llegado bien, cuando en eso veo que esta a punto de desaparecer por lo que parecía ser un portal, era morado y emitió un ruido eléctrico, trate de hablarle para que prestara atención y no se fuera a ir por ese curioso portal, pero fue en vano ni termine de decir su nombre cuando ella ya había desaparecido, corrí para seguirla a donde fuera que ese portal llegara, si iba a caer en un lugar desconocido y potencialmente peligroso, era mejor que no lo hiciera sola—

— despues de eso caí encima de ella, en esa habitación en la que usted y Sorrento nos encontraron, y henos aquí—Le dije sinceramente a el Señor de los Pescados, como empecé a referirme a el en mi mente.

Justo el me iba a decir algo cuando repente veo que los ojos de Eva Luna se vuelven a enfocar, y en veo en ellos que cae en cuenta de lo sucedido, y dicho y esto pareciera que en este preciso momento, esta dispuesta a dejar que Gea la devore, Don Pose se da cuenta de regreso de Eva Luna al aquí y al ahora y le dice.

— Por fin volviste en si, estas bien?— Me dice Poseidon, con lo que pareciera ser una leve pisca de preocupación, y oh Dioses mios (incluyéndote Don Pose) que osito, estoy experimentando, así que antes de que otra cosa suceda, le respondo.

— Si claro, una disculpa me fui, esque sus palabras me recordaron a algo y me distraje, le estaba contando sobre como fue que llegamos aquí verdad?— Le dije super apenada a Don Pose.

— Si, es correcto aunque tu amiga aquí ya termino de contar la historia por ti, aunque ahora que lo pienso, dicen que no son espías ni de Atena, ni de Hades pero parecen saber mucho de este mundo como para no pertenecer a el, esto me intriga sobremanera, les importaría explicarme también esto?— Dice Poseidón, frotándose la barbilla con una cara pensativa, y creo que finalmente es la hora de la verdad, me pregunto como reaccionara a la idea de que el y todo lo que conoce como real, cierto y para nada ficticio sea en realidad una obra literaria ficticia producto de la imaginación de un genio llamado Masami Kurumada.

— Bueno esto puede sonar muy disparatado, pero por favor trate de tener la mente abierta, veraaa Todos ustedes son…

Continuara…