Quinn estaba sentada frente al piano tocando una de las melodías que había aprendido de pequeña, en las clases de piano a la que su madre en cierta forma la obligo a asistir. 'Saber este tipo de cosas logra que una dama se destaque por sobre las demás' Es lo que le repetía incansablemente su madre.

Destacar por encima del resto, toda su vida se basaba en alcanzar eso pero en el fondo sabia que no tenia mayor importancia, si finalmente terminaría como el resto de sus compañeros. Atrapada para siempre en Ohio.

Quinn detuvo la melodía para mirar su reloj, había quedado con Rachel de juntarse en el auditorio a las 15:00 horas pero los minutos pasaban y la chica aun no hacia acto de presencia.

La rubia comenzó a pensar en lo ocurrido en los últimos días, convertirse en amiga de Rachel. En cierta forma no le costo mucho, al contrario se sentía bien compartiendo tiempo con ella aunque claro jamas se lo diría directamente.

Así como también pensaba mantener oculta la fascinación que le producía escucharla cantar, verla reír, hasta su ego de diva le causaba un poco de ternura, pensar en ella la hacia sonreír pero al ver como la chica morena al fin entraba al auditorio, la obligo a detener su sonrisa y volver a su postura fría y hermética de siempre.

-Llegas tarde- Dijo Quinn en tono severo.

-Somos amigas ¿Cierto?- Increpo Rachel con su mirada expectante.

La pregunta en cierta forma le vino de improviso, totalmente no se la esperaba. Dudosa atino a responder. -Si, eso creo-

-Me refiero a que todo lo que paso el año pasado, le entregaste tu bebe a mi madre biológica.- Hizo una pausa y tomo mas aire para continuar. -En cierta forma hay una especie de vinculo entre nosotras.- Trato de explicarse Rachel pero las palabras le salían con cierta dificultad.

-¿Cual es tu punto? ¿A que quieres llegar con todo esto?- Dijo Quinn en tono molesto, impacientándose por tantas vueltas que daba Rachel para preguntar.

-Quiero decir que se que hace poco nos hicimos amigas y por tanto no hemos pasado mucho tiempo juntas este año, pero pensé que estábamos lo suficientemente cerca como para ser sincera la una con la otra-

-Ok. Vamos pregunta ¿Que quieres saber?- Quinn dijo levantando una ceja como solía hacer en este tipo de situaciones incomodas.

-Bien... ¿Están tú y Finn saliendo?- Rachel desvió la mirada después de formular su pregunta.

-Si volvimos desde hace un par de semanas.- Respondió la rubia en un tono inexpresivo, al ver que la chica en frente de ella aun seguía con la mirada perdida continuo diciendo. -Contigo es como el día de la marmota Rachel ¿Cuantas veces vas a cometer el mismo error, hasta darte cuenta que esto no va a funcionar?-

-Gracias por ser sincera conmigo Quinn y te felicito por lo tuyo con Finn.- Rachel levanto la mirada, se notaba la tristeza reflejada en sus ojos. -Pero no intentes reescribir la historia ¿De acuerdo? Lo nuestro fue real, él me prefirió a mi antes que a ti-

-¿Y cuanto tiempo duro aquello? No seas ilusa-

-Por que estas siendo tan cruel conmigo?- Pregunto la morena tratando de contener las lagrimas, no quería llorar ni mostrarse débil, le había costado mucho encarar a Quinn para preguntarle por su romance con Finn.

Al ver el dolor de Rachel, la rubia no pudo soportarlo más y se paro del piano para acercarse a ella, hubiese dado cualquier cosa en estos momentos por abrazarla pero en vez de eso respiro hondo y trato de mostrar la mayor seguridad en sus palabras.

-¿Quieres saber como termina esta historia? Yo me quedo con Finn y tú con el corazón roto, luego Finn y yo seguiremos viviendo en Ohio para formar una familia, me convertiré en una exitosa agente inmobiliaria y Finn se encargara del taller mecánico del padre de Kurt.-

Decir esas palabras le resultaron tan difíciles, odiaba su destino pero era lo que le tocaba vivir, ser la reina de la graduación, casarse con Finn, todo lo tenia planeado desde que era una niña, no podía cambiarlo. Ya lo había arruinado una vez con su embarazo y no podía volver a caer.

Sentía que su corazón empezaba a resquebrajarse, decidió dejar esa imagen de cinismo y por primera vez en toda su vida quiso ser sincera con la chica que tenia en frente.

Mirándola fijamente a los ojos le dijo. -Tú no perteneces aquí Rachel, tienes un futuro esplendido que te espera. Con tu talento puedes lograr irte de Ohio y llegar a Broadway ¿Como no te das cuenta que Finn terminaría siendo un obstáculo para ti, para tu carrera?-

Sus ojos estaban nublosos por las lagrimas que estaban a punto de aparecer en su rostro. -No puedes odiarme por ayudarte a que veas cual es tu verdadero camino.- Quinn agrego esto ultimo en un tono de voz suplicante.

-Aun no renuncio a Finn, lo nuestro aun no ha terminado.-

-¡Si ha terminado!- Grito Quinn, no quería que Rachel estuviera con Finn, en el fondo la verdad es que no quería que la morena estuviera con nadie. No soportaba ver a Rachel en brazos de otros y mientras pudiera mantenerla alejada del quarterback lo haría sin dudar.

El dolor que sentía la rubia era tan grande pero aun así continuo diciendo. -Eres tan frustrante y por eso eres incapaz de escribir una buena canción, porque vives en esa tonta fantasía de película de adolescentes, Rachel si sigues empeñada en buscar aquí ese absurdo final feliz de cuentos entonces nunca vas a conseguirlo.-

Respiro hondo para intentar controlarse, luego se volvió a sentar en el banquillo y con dificultad logro retomar a su tono sereno de costumbre. -Ya que hemos terminado de hablar de esto porque no mejor simplemente volvemos a nuestro trabajo, intentar componer algo para las Regionales ¿De acuerdo?-

-No, creo que voy a escribir esta canción por mi misma.- Rachel responde apresurada para irse mientras las lagrimas que estaba aguantando, le resultan incontenibles y empiezan a surcar su rostro.

Quinn se levanta rápidamente para alcanzar a tomarla del brazo, haciendo que se de vuelta, están tan cerca, la rubia la toma por ambos brazos y acerca aun más sus cuerpos.

-¿Por qué no te das cuenta que estoy haciendo esto por tu bien?- Exclama Quinn mientras mira sus hermosos ojos marrones, sus labios carnosos, los rasgos de su cara, le encanta Rachel y eso es algo que ya no puede negar mas.

-¡Mentira! Solo quieres alejarme de él, para tu quedarte con Finn.-

-¿Cuando vas a entender que Finn no es importante? No se trata de él...es sobre ti...siempre a sido sobre ti...todo es sobre ti...maldita sea, yo...- Quinn se detiene mientras mira a Rachel de una forma desesperada, no puede soportarlo mas, no puede soportar las ganas de besarla, de confesar sus sentimientos.

-¿Tú que?- Pregunta Rachel que ha parado ya de llorar y se queda extrañada al ver el evidente nerviosismo de la rubia.

-Me gustas mucho. No, no es solo eso... Yo de verdad te quiero.-

La morena de inmediato se suelta de los brazos de Quinn, mientras que la rubia se queda parada atónita, ni siquiera ella misma puede entender como fue capaz de decir esas palabras, pero ya estaba hecho no había vuelta atrás.

Ya se había confesado, los siguientes segundos pasan haciéndose eternos, el hecho de que la estuviera mirando de una manera indescifrable le atemorizaba mas. ¿Por qué no reaccionaba? Prefería hasta que Rachel le diera una bofetada o que dijera cualquier cosa, todo menos este silencio.

"Por favor dime algo" Pensaba desesperada Quinn pero Rachel simplemente la quedo mirando unos segundos mas, para luego salir corriendo del auditorio.

Sus pasos eran rápidos, lo primero que hizo fue ir al baño para lavarse la cara e intentar recomponerse un poco, aunque fue inútil luego se dirigió directamente a su casillero, lo abrió algo nerviosa para tomar unos libros de historia, que era su siguiente clase, porque claro lo único que tenia en mente en ese minuto era entrar a historia, nada más podía hacer si lo que acababa de suceder en el auditorio le parecía irreal.

Quinn la persona que por años le ha hecho la vida miserable en el Instituto William McKinley, se le acaba de declarar, esto tenia que ser otra de sus pesadas bromas o un plan para apartarla de Finn ¿Que mas podría explicar esta situación?

"No tiene lógica, no tiene ni una jodida lógica" Se repetía.

-Hola Rachel.- Escucho mientras una figura alta se le acercaba, Finn la miro con una sonrisa.

-Hola- Respondió sin siquiera mirarlo.

-¿Estas bien?- Pregunto preocupado el chico acercándose mas a la morena.

-Claro que estoy bien, simplemente me siento algo nerviosa por nuestra presentación en las Regionales.- Mintió pero ¿Qué mas podía hacer? Si ni ella misma procesaba aun lo que había pasado en el auditorio.

-Estoy seguro que con la ayuda de Quinn lograran componer una canción que nos llevara al éxito, ademas recuerda que confió en ti.-

-Gracias.- Respondió Rachel intentando formular una sonrisa.

La clase de historia paso lenta, estaba harta, cansada de escuchar sobre la Independencia solo quería que terminara luego para ir pronto a la reunión del coro. Tenia esa sensación de ansiedad expandiéndose por todo su cuerpo.

Solo quería llegar al Glee club y verla, poder hablar con Quinn. Se arrepentía de la manera tan cobarde en la que huyo, así no era su forma de ser, siempre enfrentaba cualquier tipo de situación no importaba lo que fuera y en esta ocasión no iba a ser diferente.

"Le gusto, no puede ser ¿Como sucedió? ¿Sera otra de sus horribles bromas? pero es imposible ¿Que ganaría Quinn al decir eso? No creo que su nivel de crueldad sea tan grande como para llegar a jugar así con mis sentimientos". Se cuestionaba sin encontrar una respuesta que la dejara tranquila.

El sonido del timbre le pareció liberador, tomo sus pertenencias para ir directamente a la sala del coro, se propuso conversar con Quinn a penas finalizara la reunión.

Necesitaba que la rubia le explicara de donde venia todo esto, que ni en sus peores pesadillas o ¿Mas dulces sueños? imagino suceder.

Entro deprisa a la sala buscándola de reojo pero no estaba por ningún lado, Quinn aun no llegaba.

Finn que ya estaba sentado le hizo unas señas para que se sentara a su lado, por lo que Rachel fue a sentarse junto al quarterback.

El muchacho a su lado le conversaba sobre ¿Un programa de tv o era una película? La verdad no importaba, ni siquiera le prestaba atención, simplemente de vez en cuando asentía mientra Finn le seguía hablando. Rachel solo estaba preocupada de mirar hacia la puerta, los minutos pasaban pero Quinn aun no aparecía.

-Hola chicos.- Saludo entusiasmado el profesor Schuester mientras cerraba la puerta.

"Es definitivo... Quinn no vendrá" Pensó Rachel muy desanimada, sin entender del todo su propio desanimo.