Entro a su automóvil mientras intentaba calmar su respiración, estaba temblando. Las llaves que tenia en su mano las apretó con fuerza como si tratara de desintegrarlas entre sus dedos, hacer que desaparecieran lo que claramente era imposible, igual de imposible que intentar deshacerse de la preocupación que la atormentaba en estos momentos.
"Esta es la primera vez en mi vida, que no tengo ni una maldita idea de lo que voy a hacer". Quinn estaba sumergida en sus pensamientos, lo único que tenia claro era la necesidad de escapar.
No podía ver a Rachel de nuevo a la cara después de lo que acababa de confesar, si hasta para si misma era inexplicable, los sentimientos que sentía por ella eran algo que tenia guardado tan profundo dentro de si que hasta pensar en ello se le hacia difícil, por lo que decirlo en voz alta era algo que jamas pensó hacer y menos frente a la propia Rachel.
Arranco a gran velocidad, decidió no asistir a la reunión del glee club porque claramente se encontraría con ella, situación que por el momento no estaba preparada a enfrentar.
Al llegar a su casa, saludo a su madre rápidamente y de inmediato subió a su cuarto, por lo que Judy extrañada por la hora en que llegaba su hija subió tras de ella.
-Quinnie ¿Cariño estas bien?-
-Estoy bien, solo algo cansada.- Se escucho a través de la puerta.
-Pensé que ibas a llegar mas tarde ¿No tenias ensayo en el club de coro?- Le pregunto Judy mientras entraba a la habitación y se sentaba en la cama junto a Quinn.
La chica guardo silencio unos segundos para luego responder. -Si, pero se suspendió osea el profesor Schuester tuvo que suspenderlo porque tenia una reunión urgente con el director.- Dijo lo primero que se le ocurrió y al parecer había resultado ya que su madre no la interrogo más y se levanto.
-Bueno, pero cualquier cosa que suceda ¿Sabes que puedes confiar en mi, cierto?- Judy le acaricio la cabeza tiernamente.
Quinn solo asintió tratando de sonreír despreocupadamente.
-¿Quieres que te prepare algo de comer?- Judy pregunta ya parada en la puerta.
-No, gracias mamá estoy bien.- Al notar al fin que la puerta se cerraba, se recostó sobre la cama dando un gran suspiro mientras cerraba los ojos.
...-...
Aunque intento concentrarse lo cierto es que no podía sacar las palabras de Quinn de su cabeza, todas las cosas que habían pasado a lo largo de los años, no entendía en que parte exactamente encajan su declaración de amor en esto, definitivamente necesitaba hablar con ella, lamento que fuera viernes porque eso implicaba tener que esperar dos largos días.
Rachel tomo un cuadernillo de tapas rosadas adornadas con una estrella dorada en la portada, lo abrió cogiendo un lápiz de igual color, intentaba componer algo.
Después de todo las Regionales se acercaban y tenia por responsabilidad lograr componer un buen tema, demostrar que su propuesta de cantar canciones originales no era un error, sino que la herramienta que los llevaría a las Nacionales.
De pronto escucho un pequeño ruido en la ventana como si una piedrecilla golpeara el vidrio, se asoma y para su sorpresa se trataba de Quinn, quien al notarla le hizo señas como para que bajara, la morena asintió.
Se dio la vuelta y como afuera ya se notaba el frio, decidió ponerse uno de sus típicos chalecos con figura de animalito, mientras se lo colocaba no podía negar que su corazón estaba latiendole muy deprisa, definitivamente no esperaba la visita de Quinn.
Con sumo cuidado salio de su cuarto intentado hacer el menor ruido al bajar las escaleras, ya era bastante tarde y no quería tener que darle explicaciones a sus padre de porque salia a estas horas, prácticamente de puntillas llego hasta la puerta tomando las llaves de la casa que se encontraban sobre un pequeño mueble de roble, las guardo en uno de sus bolsillo y salio despacio.
Afuera la chica rubia la esperaba impaciente, cuando al fin estaban cerca le dijo sin poder mirarla directamente. -Necesitamos hablar.-
-Claro ¿Te parece si vamos a la cafetería Dovelike?- Sugirió Rachel ya que el lugar quedaba relativamente cerca y podían ir a pie.
-Lo que digas.- Respondió Quinn haciendo el mínimo contacto visual.
Mientras caminaban no pronunciaban palabras, cada cierto tiempo Quinn la miraba de reojo pero al apenas notar que Rachel la miraba de vuelta, inmediatamente esquivaba la vista.
Quinn estaba muy nerviosa, tenia un malestar que se concentraba en su estomago, realmente no sabia que estaba haciendo ahí caminando junto a ella ¿Que exactamente le iba a decir? Ni siquiera estaba segura, simplemente siguió sus instintos una vez mas.
Lo único que quería era verla lo necesitaba realmente, paso obsesionada todo la tarde pensando en Rachel y sabia que no podría conciliar el sueño sin tener esa temible conversación, por eso se atrevió a buscarla.
Al llegar a la cafetería se sentaron en la mesa mas apartada, al poco apareció una mesera que les tomo la orden, pidieron dos cappuccinos junto con unas donuts con glaseado de frutilla, durante el tiempo que habían empezado a hacerse amigas descubrieron el gusto que ambas compartían por las donuts de ese sabor.
Al notar que la chica frente a ella no iba a empezar a hablar, Rachel tampoco se atrevió a abordar el tema inmediatamente, por lo que para cortar el silencio termino diciendo. -Hace bastante frio hoy.-
Quinn finalmente la miro levantando una ceja, por lo absurdo que se le hacia hablar del clima en un momento así. -Si supongo, Rachel yo...- Se detuvo, al ver que la mesera se acercaba dejando lo que habían pedido.
A penas la mesera se alejo la morena dijo. -He estado pensando en la canción que debemos componer y...-
-Rachel por favor.- Exclamo suplicante Quinn, el que la chica morena estuviera tratando de desviar la conversación no le estaba ayudando mucho.
Rachel guardo silencio y la miro fijamente, haciendo que de nuevo a Quinn le volvieran los nervios, su corazón apresuro sus latidos ¿Como podía ser que una simple mirada la pusiera tan nerviosa?
Antes todo era tan fácil, al tener sus verdaderos sentimientos escondidos se sentía fuerte y segura, de hecho hasta enfrentarla y molestarla en cierto modo le generaba tranquilidad, le daba la seguridad de tener todo en orden, porque si podía ocultar sus mas profundas emociones entonces era claro que podía controlar cualquier cosa.
Pero ahora que Rachel sabia la verdad, toda había cambiado se sentía tan expuesta y vulnerable, bastaba que la morena la mirara fijamente para que su pulso se acelerara.
Al notar el evidente nerviosismo de Quinn y su prolongado silencio, Rachel decidió ser directa y preguntarle lo que ha querido saber durante todo el día. -¿Lo que dijiste en el auditorio es verdad?-
Quinn trago saliva y respondió. -Si, yo no se realmente como empezó, osea no es algo que haya analizado en realidad...-
La rubia intentaba buscar palabras correctas para explicarse. -Es algo que simplemente siento acá.- Agrego mientras tomaba una de las manos de Rachel y se le acercaba al corazón.
La chica morena no hizo ningún ademan de rechazo, permitió que la rubia tomara su mano y se la pusiera directamente sobre el corazón. -¿Puedes sentir lo rápido que esta latiendo en este momento?.-
Rachel respondió asintiendo, se sentía cálido, era un gesto muy intimo.
Estuvieron un momento así, mirándose profundamente mientras la mano de Rachel descansaba sobre el corazón agitado de Quinn.
Cuando Rachel volvió a su postura original dijo. -Para mi es difícil entender todo esto, de partida tu apoyo a mi idea de cantar canciones originales, luego tu repentino acercamiento para tener una amistad, no me mal entiendas estos días como amigas han sido fabulosos, pero ahora esto...-
-Te entiendo pero es incluso mas difícil para mi todo esto, lo que siento por ti es algo con lo que he luchado por mucho tiempo pero no se me pasa, no se me ha pasado en años.-
-Pero si te sentías así ¿Por que fuiste tan cruel conmigo en el pasado?-
-Porque soy demasiado consciente que ambas somos chicas y mi familia es muy conservadora y creyente, si por un embarazo me expulsaron de la casa, esto es algo que mi padre jamas me hubiese perdonado, ademas esta toda esta presión en el instituto, tenia una reputación que cuidar.-
Por un lado Rachel agradecía la honesta respuesta de Quinn, pero por otro lado no podía negar que se sentía algo dolida.
-Entonces era mas fácil para ti humillarme ¿Qué reconocer que te puede gustar una loser como yo?- El tono de tristeza era evidente.
Quinn bajo la mirada y se queda en silencio.
Por lo que Rachel prosiguió diciendo. -Quizás si hubieses sido algo más sincera conmigo en el pasado, las cosas podrían haber sido diferentes pero ahora no puedo ofrecerte mas que mi amistad.-
La rubia sintió una fuerte punzada en el pecho, como si su corazón se agrietara en afilados trozos pero aun así logro recomponerse para hablar. -Rachel se que no te merezco. En realidad nadie de este jodido pueblo te merece, se que lograras irte de Ohio y llegaras a Broadway porque tu eres una estrella mas brillante que esas estrellas de pegatina que sueles poner en todas partes.-
La chica morena no pudo evitar sonreír ante ese comentario, Rachel se cuestiono ¿Como era posible que su animo variara tan rápido? Y es que el hecho de que Quinn la tratara con cordialidad la hacia sentir bien, extrañamente mas bien de lo normal.
-Deberías tomar tu café antes de que se enfrié y si no quieres tu donut me la puedes regalar.-
-Claro que quiero mi donut.- Respondió Rachel con una falsa mueca de enfado.
El ambiente entre ellas se distendió, la morena empezó a contarle sobre la reunión del glee club, como la canción que estaban componiendo los chicos ya estaba muy avanzada, mientras la escuchaba hablar Quinn no podía apartar sus ojos de los labios regordetes de Rachel, le encantaban.
En realidad le gustaba todo de ella, tenia unas ganas inmensas de besarla.
Salieron de la cafetería, mientras caminaban Quinn se detuvo enfrente de un parque.
-¿Qué pasa?¿Por que te detienes? Ya es bastante tarde tenemos que darnos prisa Q.-
-¿Q?- Pregunto divertida Quinn por el apodo.
-¿Claro o acaso no puedo decirte así? Recuerda que somos amigas.- La morena sonrió alegre.
"Yo quiero más que tu amistad, yo quiero todo de ti" Pensaba la rubia mientras se aproximaba mas cerca de Rachel, cuando la tenia lo suficientemente cerca le dio un pequeño beso, fue uno muy fugaz apenas rozando sus labios.
Rachel sorprendida abrió aun más los ojos, no solo por el fugaz y dulce beso que Quinn le dio sino porque era la primera vez que estaba tan cerca de la rubia, al punto en que sus respiraciones se entremezclaban y podía ver sus rasgos con claridad, su tez albina, sus labios rosados, su nariz perfectamente respingada, sus ojos increíblemente hermosos que tenían un intenso tono verde miel.
-¡Dios, eres tan hermosa!- No pudo contener ese comentario, la belleza tan sublime de la chica rubia la impacto.
-Tú lo eres mas.- Declaro Quinn mientras volvia a acercarse para besar a Rachel.
Esta vez el beso fue de mayor intensidad sentían la necesidad imperiosa de contacto, sus lenguas al principio tímidas empezaron a descubrirse mutuamente, este era el beso mas excitante que habían dado, estaban cada vez mas unidas mientras que el beso se volvía más apasionado.
Pero Rachel detuvo el beso repentinamente, diciendo. -Finn-
-¿Qué tiene que ver él?- Era la primera vez que escuchar el nombre del quarterback le generaba tanta repulsión.
-Lo lamento, esto esta mal porque aun siento cosas por Finn.-
Si declarar sus sentimientos había sentido que era el peor error de su vida, el besarla lo era aun mas, definitivamente lo era mas porque ahora que había probado sus labios, con ese simple beso pudo confirmar todo lo que sentía.
Ahora era dolorosamente consciente del nivel de profundidad que alcanzaban sus sentimientos por Rachel.
En un principio pensó en aceptar su amistad, no podía aspirar a más considerando su comportamiento pasado y que Rachel después de que se graduaran se iría a New York, pero ahora una simple amistad no le bastaba, realmente la necesitaba de una forma palpablemente desesperante.
"La necesito como el aire, no puedo vivir sin respirar así como no puedo vivir sin ella" Pensó Quinn desesperada mientras la tomo de los brazos acercándola mas a ella, hizo ademan como de intentar volver a besarla pero Rachel se aparto.
-Por favor Quinn, como te dije en la cafetería podemos ser amigas.-
-¿Amigas? Yo nunca mas podría ser solo tu amiga, lo que siento por ti es tan fuerte.
La chica rubia tomo las manos de Rachel entre las suyas y mirándola suplicante agrego. -Respondiste al beso que te di, se que eso significa algo.-
-Yo no...- Rachel desvió la mirada.
-¡Te necesito! No me rechaces, no puedo tolerar estar lejos de ti. ¡Por favor! el sabor de tus labios es lo mas maravilloso que he sentido en toda mi vida, no me quites la posibilidad de volverme a sentir así de nuevo.- Quinn tenia la voz temblorosa. -Rachel te lo suplico.-
-Lo siento pero no puedo.-
La rubia comenzó a llorar, Rachel la abrazo intentando tranquilizarla pero al parecer había logrado el efecto contrario, ya que la chica en sus brazos comenzó a llorar mas fuerte.
-Yo soy quien no puede.- Dijo Quinn separándose del abrazo para luego salir corriendo.
-Quinn espera.- Exclamo Rachel intentado detenerla pero la chica corrió aun mas rápido, por lo que Rachel se apresuro intentando alcanzarla.
Al poco andar Rachel se queda paralizada al presenciar el fuerte impacto, el sonido estruendoroso de unos frenos de automóvil, la luz enceguecedora de los focos y el cuerpo de Quinn tendido en el suelo, sus ojos cerrados, la sangre surcando el lado derecho de su frente.
