El ambiente era denso, las caras de preocupación eran evidentes en todos los presentes mientras esperaban noticias positivas.
Todos los chicos del glee club se intercambiaban, iban y venían para que siempre hubiera alguien en la clínica junto a Quinn. Pero de todos ellos a parte de Judy, la madre de Quinn, quien pasaba más tiempo en el hospital era Rachel.
-Deberías ir a descansar.- Le sugirió Finn por décima vez.
-En el único lugar en el que quiero estar es aquí.-
-No pierdas tu tiempo, hemos intentado convencerla pero Rachel insiste en quedarse.- Acota Mercedes en un tono impasible.
-¿Rachel me acompañarías un momento?- Le pide el profesor Schuester cuando se acerca al grupo de chicos.
-Si.- Responde de forma desganada mientras se levanta siguiéndolo.
Ambos caminan a la maquina expendedora que se encontraba a unos pocos metros más allá, el profesor saca una bebida y se la entrega a la chica, que le agradece distraída.
-Rachel se que estas muy preocupada por Quinn pero debes ser consciente de que no tienes responsabilidad alguna, lo que ocurrió fue un accidente, el que estuvieras junto a ella esa noche no te hace culpable de lo sucedido.-
"Si supiera lo que realmente paso". Piensa Rachel manteniendo una mirada inexpresiva y simplemente dándole un sorbo a su bebida por inercia.
Al no obtener respuesta alguna de la chica, el profesor agrega. -Deberías ir a descansar a tu casa, has estado demasiado tiempo en este hospital. Si hay novedades nosotros nos encargaremos de avisarte.-
-Quiero estar aquí para cuando despierte.-
El rostro del profesor se torna preocupado y triste. Quinn había logrado salir del riesgo vital pero aun así su estado era de cuidado y no había precisión sobre el tiempo en que tardía en despertar, podían ser varios días o incluso semanas.
-Rachel debes descansar.- Vacilante intentaba buscar palabras que logren convencerla.
-Lo siento profesor Schu, ya he tomado una decisión.-
Mientras Rachel se aleja para volver a sentarse en los sillones de la sala de espera es interceptada por Kurt.
-Rach tienes pésima cara. Insisto deberías darte una ducha, comer algo y luego dormir para que desaparezcan un poco esas espantosas ojeras.-
-Kurt estoy bien, ya te dije que quiero estar acá para cuando...-
-Quinn se despierte, ya lo has repetido muchas veces pero en serio ¿Quieres esperarla con esa facha? ¿Piensas que Quinn alias la-futura-reina-de-la-graduación, se va a poner feliz de verte precisamente a ti y así con ese look de espantapájaros?-
Con ese comentario Rachel recién baja la vista mirando sus propias ropas, su aspecto aunque desgarbado no le parecía tan desordenado ni espeluznante, aunque la idea de que Quinn la viera con rechazo por no estar tan presentable de inmediato comienza a preocuparla.
Soltando un suspiro pesado y aun algo dubitativa decide seguir el consejo de Kurt.
-Esta bien pero prométeme que cualquier cosa me llamaras de inmediato.-
-Lo juro por mi chaqueta favorita de Dolce & Gabbana, ve a recomponerte cuanto antes, entre más rápido te vayas mas pronto puedes regresar.- Respondió Kurt dándole una pequeña sonrisa.
Rachel asiente y sale apresurada de la clinica.
Cuando Santana la ve salir se acerca a Kurt para interrogarlo. -¿Como lograste que Berry se fuera? Parecía clavada a fuerza en la sala-
-A veces los argumentos estéticos son los mas efectivos.- Respondió divertido.
Santana solo viro los ojos y se volvió a sentar junto a Brittany.
-¿Crees que a ella le guste?- Pregunta la rubia alta en voz baja a Santana.
-¿Te refieres a que si a Berry le...?
-Hablo del patito de peluche con el que duermo cuando me siento enferma, se lo traje a Quinn para que se recupere mas rápido.-
-Claro que le gustara.- Le asegura Santana enternecida a su inocente amiga, momento que Brittany aprovecha para recostarse sobre su hombro.
...-...
Rachel estaba estirada sobre la cama y al momento de sentir pasos acercándose a su habitacion de inmediato cierra los ojos para fingir que esta dormida. Lo cierto es que no quería tener una charla con sus padres, donde le recriminaran de ¿Por qué esa noche salio sin permiso? ¿De por qué se la pasa en el hospital? o ¿De por qué ahora se negó a cenar? Entre otras cosas.
-Hija sabemos que estas despierta, necesitamos hablar contigo.- Dijo Leroy entrando a la habitación junto a Hiram.
Sin ánimos dejo de fingir que estaba dormida y se sentó en la cama, sus padres la imitaron sentándose junto a ella.
-Nosotros sabemos que hemos criado a una hija maravillosa y de muy buen corazón que se preocupa por todo, por la naturaleza, los animales y que respeta profundamente a su prójimo, por tal estamos muy orgullosos de ti.-
-Gracias papá pero en serio ¿De que va esto?- Dijo impaciente sabiendo que sus padres no eran muy directos cuando trataba de temas mas difíciles.
Hiram miro a Leroy preocupado y luego dijo. -Lo que con tu padre queremos saber es la razón por la que te esta afectando tanto lo que paso con tu amiga del coro.
Rachel aparto la vista y se queda en silencio por lo que Hiram prosiguió. -Cariño sabemos que eres una niña muy sensible y que un accidente de ese tipo que le haya ocurrido a una joven de tu edad y que ademas cercana a ti, claramente es un hecho muy lamentable es lógico que estés triste pero que eso te llegue hasta a quitar el apetito por completo nos preocupa.-
Leroy Agrego. -Hija solo queremos ayudarte. ¿Existe quizás alguna otra razón de trasfondo por lo que todo esto te este afectando tanto?-
Al ver como Rachel seguía en silencio y con la cabeza gacha sin hacer contacto visual con ellos, Hiram Dijo. -Sabes que puedes confiar en nosotros, siempre estaremos para ti pequeña. Nosotros solo necesitamos saber ¿Qué paso exactamente esa noche? Y ademas ¿Qué hacías tú con ella a esas horas?-
-Yo...- Para Rachel era complicado hablar ya que sabia que no podía ser del todo transparente con sus padres ya que estaba involucrada Quinn directamente.
Rachel sentía que en cierta forma revelarlo todo seria traicionarla, los sentimientos que le confeso y el beso que se dieron eran algo que debía quedar solo para ellas dos. No estaba dispuesta a revelar nada mientras no hablara con Quinn antes.
-Yo me junte con Quinn en la cafetería Dovelike porque necesitábamos hablar.-
-¿De que conversaron?- Inquirió Leroy.
Rachel tenia su mirada pegada en el suelo y su voz reflejaba inseguridad. -Del coro...nosotras tenemos que componer una canción juntas para las Regionales.-
-¿Y que paso pequeña?-
-Tuvimos una diferencia de opinión entonces ella se fue.- Su tono de voz se volvió triste -Y yo la seguí pero no la alcance, cuando vino ese automóvil..no pude hacer nada.-
-Fue un accidente cariño.- Ambos la abrazaron fuertemente mientras las lagrimas caían por sus mejillas.
...-...
Intento descansar, no quería causarles mayor preocupación a sus padres pero apenas cerraba los ojos experimentaba un constante sentimiento de culpa, hasta conciliar el sueño le resultaba una tarea complicada.
A pesar de no haber pasado una buena noche, al día siguiente se levanta temprano para dirigirse a la clinica.
Cuando llega saluda a los chicos del glee club que estaban todos en la sala de espera junto a Judy, a quien le pregunta si se han presentado novedades en el estado de salud de Quinn, para su desilusión no había mayores progresos.
Finn sentado en una esquina la queda mirando detenidamente un largo rato hasta que finalmente se levanta y se le acerca. -¿Rach me acompañarías a la cafetería del hospital?-
-Si, Claro.- Responde algo extrañada.
Se sientan en una de las mesas, el chico compra un jugo para él y otro para la morena.
-Rach se que este no es el momento más indicado pero no quiero mentirte mas.-
-Te escucho.- Contesto suponiendo de que se venia la confesión del quarterback.
-Quiero que sepas que Quinn y yo llevamos saliendo un tiempo.- Se apresuro a decir para luego beber un poco de jugo, mirando expectante la reacción de la chica.
-Ya lo sabia, Quinn me lo contó.- Su tono de voz no presentaba mayor emoción.
Finn abrió los ojos como plato y avergonzado dijo. -Quería esperar a que se diera un momento más preciso para contártelo pero este nunca se dio.-
El chico algo nervioso empieza a mover el vaso como jugando con el jugo, se queda absorto un rato hasta que vuelve a mirar a Rachel. -Debo reconocer que aun siento cosas fuertes por ti pero ahora yo solo puedo estar con Quinn, es ella quien me necesita.-
-Ella nos necesita.- Corrigió Rachel.
Finn asintió con una expresión confusa y es que le sorprendía la actitud tan tranquila de la chica, esperaba un llanto o algo tipo de recriminación pero ella se mantiene con un comportamiento totalmente distante e impasible.
Lo que Finn no sabia es que Rachel en su interior estaba confundida con una mezcla absoluta de emociones.
Por un lado mantenía ese dejo de culpa por lo acontecido junto a una naciente necesidad de estar con Quinn, con lo del accidente se dio cuenta que Quinn no le era indiferente sino que todo lo contrario, podría incluso afirmar que le gustaba.
Pero por otro lado aun tenia sentimientos por Finn, en otro momento al saber que el chico aun sentía cosas por ella, la hubiese motivado a intentarlo de nuevo e ir tras de él.
En cambio ahora con todo lo acontecido lo tenia completamente descartado, ya que independiente de sus sentimientos confusos lo principal para ella era acompañar a Quinn en su recuperación.
...-...
La habitación tenia unas insípidas paredes albinas acompañadas con unas persianas de igual color, lo único que la adornaba eran dos arreglos florales, uno de rosas rojas que había traído Finn y el otro que era un arreglo más grande de girasoles que trajo Rachel, los que se encontraban en una mesa junto a un tierno peluche de pato que Brittany dejo precisando que era el principal encargado de cuidar a Quinn en su estadía hospitalaria.
Quinn estaba postrada en la cama con unas sondas colocadas en sus brazos, mientras unas maquinas marcaban sus signos vitales.
Ver a Quinn así le afecta profundamente, Rachel se acerca sintiendo como esa presión en su pecho aumenta mientras toma la mano de la chica y comienza a acariciarla suavemente.
-Quinn despierta te lo pido, no puedo componer la canción sin ti... ya ni siquiera puedo cantar sin ti.- Su voz se quiebra y su mirada refleja un desconsuelo absoluto. -Por favor abre los ojos, regresa aunque sea para decirme algún nuevo sobrenombre.-
Intenta serenarse respirando pesadamente mientras se aproxima más a la rubia y con suma delicadeza deposita un suave beso en los labios de Quinn.
Al separarse la mira esperanzada unos segundos pero la chica frente a ella sigue inconsciente.
-¿Por qué no despiertas si ya te di el beso?- Su voz suena resquebrajada llena de un infinito dolor mientras las lagrimas caen sin control por sus mejillas. -Si te ves igual que una princesa, se supone que tienes que despertar como en los cuentos. Te lo suplico despierta. ¿No ves que ahora soy yo quien te necesita?-
Santana entra a la habitación junto con Brittany y ven a Rachel llorando aferrada a la cama, es la primera vez que Santana experimenta una especie de conmiseración por ella.
En forma de consuelo pone su mano en el hombro de Rachel, lo que hace que se percate de la presencia de ellas dos y se incorpore de inmediato intentando secar sus lagrimas.
-No estés triste, Francis la cuida y así Quinn se curara pronto.- Dice Brittany.
Santana al notar la expresión de extrañeza de Rachel, le señala el pato de peluche.
-Ah... ¿Entonces ese es su nombre?-
-Si, lo bautice así porque es uno de mis países favoritos, me gustan las papas francesas y los besos franceses. Cuando Quinn se mejore podríamos ir de vacaciones ¿Te gustaría ir con nosotras tres?-
La sola idea que implique juntar las palabras vacaciones y Rachel Berry, para Santana seria sinónimo de verdadero suplicio y por tanto la haría protestar de inmediato, pero en esta oportunidad y solo en esta oportunidad, le pareció una idea divertida y sonrió por las ocurrencias de Brittany.
-Si.- Responde Rachel mientras vuelve a contemplar a Quinn. -Eso me encantaría.-
