Los días transcurren normalmente aunque ahora el animo que se vivía en el glee club era distinto, con todos los chicos enfocados en ganar las Regionales por lo que ensayaban fervientemente.
A penas la reunión del coro termina, Rachel se va al centro comercial con la intención de buscar un regalo para Quinn.
Rápidamente recorre los locales hasta que una tienda en particular llama su atención, una con una gran vitrina que exponía una amplia gama de joyas, mira meticulosamente hasta dar con dos lindos colgantes a juego, compuestos de oro blanco uno de los colgantes tenia una terminación en forma de luna y el otro en forma de estrella, ambos decorados con brillantes piedras de berilo dorado.
Había gastado todos sus ahorros pero no se arrepentía porque era un regalo que sentía la uniría aun mas a Quinn, muy satisfecha con su compra porque los colgantes eran verdaderamente hermosos, se va directo al hospital.
Alegre se encamina a la habitación de Quinn, pero antes de entrar se queda detenida en el pasillo cuando ve a través de la puerta abierta a Finn hablando animadamente con ella.
Él le hace gestos ridículos mientras que Quinn le sonríe divertida.
La escena le genera a Rachel una sensación insoportable de dolor, profundos celos empiezan a hacer mella en su interior.
Detesta verlos hablando así tan felices, jamas la idea de verlos juntos le había producido tanto rechazo, aunque en el pasado en cierta forma ya habían estado los tres en un entredicho amoroso, ahora con los acontecimientos que habían sucedido todo era mucho peor.
La sensación de dolorosos celos se sentía potenciada al infinito, pero al mismo tiempo esto le generaba mucha confusión.
Desde que Quinn despertó solo se enfoco en ella, apoyándola en su recuperación, en todos los días que habían pasado nunca hablaron directamente sobre sus sentimientos o lo que había ocurrido el día del accidente.
Mientras los miraba reírse juntos, Rachel no estaba segura sobre la razón de fondo de los insoportables celos que sentía.
Su confusión era sobre exactamente ¿Por cual de los dos es que se encontraba celosa? ¿Era por Quinn debido a los nuevos sentimientos que le estaban naciendo por ella o existía la posibilidad de que aun tuviera sentimientos por Finn?
Rachel estaba dividida por un lado quería irse para no continuar viendo esa imagen, pero a la vez rechazaba la idea de escapar como una cobarde.
Decidida finalmente camina entrando a la habitación y tras de si cierra la puerta fuertemente haciendo que ambos noten su presencia.
Quinn y Finn inmediatamente se quedan callados, como si hubiesen sido atrapados en una travesura, mientras miran a la chica que tenia una clara expresión de enfado.
-¡Rachel!- Dicen al unisono.
Un escueto. -Hola.- Es lo único que atina a decir.
El ambiente se torna pesado, hace mucho tiempo que no están los tres solos en un mismo lugar.
Definitivamente era raro, cada uno con emociones encontradas se hizo un lánguido silencio.
Hasta que Finn rascándose la nuca en un gesto torpe dice. -Bueno chicas me tengo que ir, en una hora más tengo juego con los McKinley Titans.-
El muchacho se aproxima a Quinn dándole un beso en la frente. Este gesto le produce a Rachel una emoción la cual hasta hace poco le era prácticamente desconocida.
La ira.
Tiene tanta rabia que seria capaz de darle una cachetada a Finn, es un pensamiento fugaz y por supuesto se controla, nunca ha sido de resolver sus problemas con violencia física.
El muchacho se retira dejándolas solas.
-Lo siento, no quise interrumpir el tiempo que pasas con tu novio.- Aunque intento que sonara neutral su voz se escucho muy herida.
Quinn la mira un momento algo extrañada pero luego le estira la mano invitándola a acercarse, la morena aunque enojada acepta.
-Lo había olvidado.- Dice con una pequeña sonrisa.
-¿Qué cosa?- Pregunta Rachel mientras se sienta al borde de la cama, podría utilizar la silla dispuesta al lado pero a la morena le gusta estar lo más cerca posible de Quinn.
-Que Finn y yo somos novios.- Su tono es divertido pero al mismo tiempo sincero, luego su rostro toma una postura mas seria. -Rachel creo que es necesario que conversemos sobre lo que paso antes del accidente.-
-Pensé que lo haríamos una vez que salieras del hospital. Para mi lo primero es tu salud, quiero verte completamente recuperada.-
-Ya me siento bien en serio pero si quieres hablarlo después lo respeto, solo quiero que sepas que todo lo que te dije esa noche es cierto y no me arrepiento de nada.-
Se quedan mirando intensamente, casi en un susurro la morena pregunta. -¿Puedo besarte?
Una parte de ella quería controlarse, sabia que estaba mal pedirle algo así a Quinn mientras no estuviera totalmente segura de que sus sentimientos solo eran destinados a ella, pero no puede evitarlo, la belleza de la rubia nubla su juicio.
El cuerpo de Quinn se tenso mientra su respiración se acelera, no esperaba escuchar eso.
Cerrando sus ojos se acerca a Rachel, rozando sus labios despacio comenzaron a besarse, explorándose mutuamente pero al poco el beso se volvió mucho mas apasionado.
Tan intenso que prácticamente se quedaron sin aire, por lo que a su pesar se tuvieron que detener, lo que Quinn aprovecha para abrazarla, mientras acariciaba su espalda tiene su cabeza apoyada en el hombro de Rachel. Puede sentir el aroma de su pelo, ese aroma a suave vainilla que tanto adora.
Al separarse del abrazo ambas chicas se miran profundamente a los ojos un instante antes de volverse a besar.
-Te quiero.- Dice Quinn entre besos.
-Yo también te quiero.-
Quinn se emociona, sus ojos verde miel de cristalizan por las lagrimas de felicidad que intenta contener.
-No sabes cuantas veces soñé con escucharte decir eso.- Confiesa.
-Te quiero, te quiero, te quiero.- Repite Rachel una y otra vez, haciendo que Quinn ya no pueda contener sus lagrimas, las que son secadas y besadas por la morena.
-Se miá por favor.-
-Ya lo soy.- Responde Rachel haciendo que efusivamente Quinn la abrace con todo el amor que su corazón ya no puede contener más.
Al separarse Rachel sonrió -Te traje un regalo.-
-Pues para mi este es el mejor regalo.- Dijo Quinn antes de besarla, esta vez mas lentamente, tomándose el tiempo necesario para disfrutar el sabor de su labios.
Luego de compartir unos besos más finalmente hablaron, quedaron de acuerdo a que después de las Regionales Quinn hablaría con Finn para ponerle termino oficialmente a su relación, esto porque querían evitar cualquier conflicto que pudiera afectar el desempeño del glee club en la competencia.
En cuanto a ellas dos se tomarían las cosas con calma, llevarían en un principio su relación en secreto pero luego al pasar más el tiempo se lo contarían primero a sus familiares y luego en el instituto.
Sellan su promesa poniéndose los colgantes a juego que Quinn literalmente adoro, para Rachel es el de estrella y Quinn usa el de luna.
...-...
El tan esperado día de las Regionales al fin llego, todos los chicos del coro estaban animados y confiados en que su presentación lograría destacar.
-¿Estas nerviosa?- Pregunta Finn a una inquieta chica que no deja de moverse.
-Si pero me gusta, estos nervios son los normales en cualquier artista.- Sonrió Rachel -Me encantaría que Quinn pudiera estar cantando con nosotros.-
-Berry puedes dejarte de tantos parloteos y subirte de una vez al autobús para irnos.- Dijo Santana entrando al vehículo.
Una vez subieron todos los integrando del glee club al bus.
El profesor Shuester pregunta. -¿Están todos preparados para irnos?-
...-...
-Sabes que si no me dejas ir igual terminare de alguna u otra forma escapándome de aquí.- Quinn declaro con voz impaciente. -Por favor mamá déjame ir a las Regionales.-
-Pero Quinnie el alta medica recién corresponde que te lo den mañana, ademas se supone que debes ir directamente a la casa a descansar.-
-¡Mamá por favor no es como si vaya a participar!- Dijo la rubia haciendo pucheros. -Solo necesito estar con los chicos, quiero darles mi apoyo así como ellos estuvieron conmigo.-
Judy duda unos instantes aunque se convence al ver la cara de su hija, sabe que cuando algo se le mete en la cabeza no hay poder humano que la haga cambiar de parecer.
-Esta bien Quinnie te llevare, espérame mientras voy a hablar con el medico.-
-¡Gracias mamá eres la mejor!- Exclama efusivamente.
...-...
Rachel ingresa al escenario y dice. -Esta canción quiero dedicársela alguien muy especial para mi, que fue la inspiración para componerla.-
Todos los del auditorio quedan expectantes, ya que nunca antes en todas los años de competencias un grupo se había atrevido a cantar temas originales.
What have I done?
I wish I could run,
Away from this ship going under
Just trying to help...
Quinn junto a su madre alcanzan a entrar justo a tiempo para ver la presentación del glee club.
Quinn se encuentra sentada en la ultima fila completamente fascinada con la voz de Rachel, orgullosa de su novia secreta, aunque técnicamente aun no se lo había pedido.
Mientras la escuchaba cantar había tomado la decisión de no esperar ni un segundo más, apenas terminara la competencia y tuviera a Rachel frente a ella, le iba a pedir que fuera su novia.
Pero Quinn no era la única fascinada con la presentación de la morena, porque Finn detrás de bambalinas también la mira deslumbrado.
So I throw up my fists, throw a punch in the air,
And accept the truth that sometimes life isn't fair!
Yeah, I'll send down a wish. Yeah, I'll send up a prayer...
Rachel toma el micrófono mientras se aproxima al publico cantando con una energía desbordante.
I just wanna fix it somehow
But how many times will it take?
Oh, how many times will it take for me to get it right?
Cuando termina su acto en solitario, todo el mundo la aplaude efusivamente.
-Damas y Caballeros, somos New Directions.- Dice Rachel con una gran sonrisa, cuando va a su posición junto al resto de los chicos para empezar el acto grupal.
Yeah, you may think that I'm a zero
But, hey, everyone you wanna be
Probably started off like me...
Todos los chicos cantan bailando alegremente, el publico se encuentra totalmente animado y Quinn vitorea aun más fuerte, sin aparte su vista de Rachel.
Keep it up, I'm tunin' up to fade you out
You wanna be
A loser like me.
El publico eufórico los aplaude sin parar.
Al finalizar las presentaciones de todos los grupos viene un pequeño receso en la competencia para que el jurado pueda votar.
Lo que para Quinn se vuelve una pequeña eternidad de tiempo, debido a los inmensos deseos que tiene de poder felicitar a los chicos y claramente a alguien en especial.
En los camerinos mientras esperan los resultados, Finn se acerca a Rachel y le dice. -Estuviste asombrosa.-
-Gracias.-
-Me encanta escucharte cantar.- Declara Finn mientras la abraza.
Rachel se siente extraña entre los brazos del chico y por eso en ese mismo instante se le cruza una idea por la mente, una idea que según cree al fin le servirá para aclarar definitivamente sus sentimientos.
A los minutos el profesor les avisa que la decisión del jurado ya esta lista, por lo que todos se dirigen al escenario.
Una divertida señora con modismos exagerados se sube a presentar el premio. Dándole el tercer lugar a Vocal Harmony un grupo de un instituto privado católico, dejando expectante tanto a los Dalton Warblers como a New Directions por quien se llevaría el primer lugar.
Luego de un redoble de tambores anuncia. -Los ganadores de las Regionales son ¡New Directions!-
Todos los chicos del glee club festejan emocionados sobre el escenario recibiendo un trofeo gigante, mientras que Kurt junto a Blain sonríen algo resignados, inconformes por los resultados que esperaban los beneficiara a ellos.
Luego de una gran ovación, se da por terminado el evento y los grupos abandonan el escenario.
Momento en que la chica rubia feliz se apresura para llegar a los bastidores.
-¡Quinn que sorpresa! Pensábamos que mañana era el día en que tendrías tu alta medica.- Mercedes se le acerca abrazándola.
-Si, pero no podía dejarlos, quería estar aquí aunque sea apoyándolos en el publico.-
Brittany al verla se emociona demasiado y prácticamente corriendo se lanza a abrazarla.
-¡Auch! mis costillas.- Se queja un poco Quinn, aunque al mismo tiempo divertida por el recibimiento.
Todo el resto de los chicos felices por verla se acercan a saludarla, mientras que Quinn empieza a buscar a Rachel con la mirada, aunque no la ve por ninguna parte.
Por lo que termina preguntándoles. -¿Donde esta Rachel?-
-Me pareció verla en los camerinos.- Respondió Tina.
Luego de saludar al profesor Schuester, Quinn parte rauda a buscarla, las ganas de ver a la chica morena son insoportables.
Quiere estrecharla en sus brazos y felicitarla por su presentación.
Entra al camerino y lo que ve la deja atónita.
Completamente paralizada no puede creer lo que acontece, es como si todo ocurriera en cámara lenta, la peor de sus pesadillas se hacia realidad justo frente a sus ojos.
Rachel y Finn se estaban besando.
Al separarse del beso Rachel dice. -Gracias, esto me ha ayudado a aclarar mis sentimientos ahora pude comprobar que...-
Rachel se detiene de inmediato sin terminar de hablar, al fijarse que en la entrada esta Quinn con los ojos nublosos y una clara expresión de insoportable dolor, afirmada al marco de la puerta.
Finn al notar el rostro de sufrimiento que en un segundo se apodera de Rachel, se da vuelta a mirar en la misma dirección que lo esta haciendo ella para saber que la hizo ponerse así.
Quinn intenta mirar a Rachel pero no puede verla claramente, su imagen se le hace distorsionada, el dolor que siente es asfixiante, con cierta dificultad trata de caminar intentando alejarse.
-Quinn cariño dejame explicarte.- Dice Finn mientras que camina hacia ella.
La chica se siente como si alguien despiadadamente le hubiese arrancado el corazón de un solo golpe y sin anestesia, siente un inmenso dolor en todo el pecho como si fuera a morir.
Le cuesta respirar y con torpeza corre por el pasillo topándose con Kurt.
Kurt al ver el estado alterado de la rubia le dice. -Estas pálida ¿Te encuentras bien Quinn?-
-Sacame de aquí, por favor- Responde suplicante.
