Un nuevo día en el William McKinley, gente corriendo por los pasillos, el bullicio habitual.
Rachel da un profundo suspiro antes de subir las escalinatas de la entrada, a paso lento camina hasta su casillero buscando sus libros de matemáticas, la asignatura que le corresponde en el primer bloque, cierra el casillero y se queda prácticamente de piedra cuando observa a quienes vienen de la mano juntos.
Quinn y Finn se ven excesivamente felices, con miradas cómplices pasan al lado de ella sin siquiera saludarla, ignorándola por completo como si fuera invisible.
Para Rachel el momento se transforma en un pequeño deja vu, era tal como había ocurrido tantas otras veces en el pasado, solo que esta vez esa conmoción de sentirse miserablemente transparente cuando los veía caminar juntos, la vivía de forma mas desgarradora.
"No es tiempo de desanimarme tan rápido esto recién esta empezando, solo debo mantenerme fuerte y tener ese ímpetu como el que Patti LuPone mostró en su impecable presentación en la obra Evita".
Rachel piensa aludiendo a una de sus cantantes de Broadway favoritas en un intento de animarse así misma, mientras se dirigía a su salón.
Apenas estaba a mitad del día y ya había recibido un slushie por parte del equipo de futbol, pero aun así mantenía su estado de animo alto, no estaba dispuesta a dejarse derrotar por nada.
A la hora de almuerzo el casino estaba relativamente lleno, Rachel camina buscando una mesa vaciá cuando nota que a pocos metros al lado de Tina había un puesto desocupado.
Con cuidado se dirige hacia ella cuando al poco andar una bandeja con un abultado plato de pasta le cae encima haciéndola perder el equilibrio cayendo con su almuerzo al suelo. Jacob se disculpa con su característica voz nasal pero apenas le presta atención a las disculpas del chico de anteojos, ya que su mirada se centra en Quinn.
La rubia causante de todo ya que ella fue quien empujo a Jacob contra Rachel, mantiene una sonrisa maliciosa, divertida por su propia acción.
Jacob se sigue disculpando mientras la ayuda a levantarse.
-¿Estas bien Rachel?- Pregunta Tina que presencio lo sucedido e intenta sacar unos cuantos spaghettis que habían quedado en el pelo de la chica morena.
-Si no es nada, voy al baño para limpiarme.- Responde valientemente tratando de enmascarar las ganas que tiene de llorar.
Se moja la cara con un poco de agua esperando tranquilizarse, pero la expresión de Quinn se le venia amargamente a la cabeza, esa sonrisa indolente en el casino era la misma que formulo cuando Azimio le arrojo un slushie en la mañana.
A pesar de todo Rachel trata de apartar esos pensamientos y se enfoca en el 'plan de reconquista' como en tono teatral Kurt había nombrado al listado de sugerencias que le dio para acercarse a Quinn.
Mientras sacaba sus apuntes para la siguiente clase, tomo también un sobre en forma de corazón en el que había guardado una tarjeta de igual forma, Rachel espera a que el timbre suene y la mayoría de los estudiantes se dispersaran para dirigirse a un casillero especifico donde cuidadosamente deposita el sobre por una de las ranuras.
El resto de las clases transcurre con la aburrida lentitud de siempre, hasta que al fin ya en la tarde tocaba la reunión del glee club a la que Rachel se apresuro por llegar, sentándose atrás a unos pocos puestos de Quinn, quien estaba conversando con Santana.
Como la distancia lo permitía no le costo nada escuchar lo que las dos animadoras estaban conversando.
-¿Qué opinarías si alguien te escribiera un tonto poema en una cursi tarjeta con forma de corazón?- Pregunto la rubia alzando la voz intencionalmente para asegurarse de que Rachel pudiera escucharlas.
Santana se rio -Que ridiculez ¿No me digas que Finn te regalo algo así? Eso es como de primaria.-
-No, él todavía no llega a ese nivel de idiotez. Lo vi en una de esas trilladas películas románticas que pasan los domingos.- Responde Quinn.
Rachel al escucharlas no pudo evitar entristecerse, considerando que posiblemente fue un error dejarle esa tarjeta a Quinn en su casillero.
Al poco rato Finn entra al salón sentándose obviamente en el puesto libre al lado de Quinn, sonriente agarra cariñosamente la mano de la rubia, gesto que hizo que Rachel apartara la vista hacia otro lado.
Cuando ya todos están en el sala llega el profesor Schuester hablando por celular, cuando corta dice. -Miss Holliday les envía saludos y no puede esperar a felicitarlos en persona. Bueno chicos todos sabemos que ganar las Regionales fue un esfuerzo en equipo y ganar las Nacionales no sera diferente, pero como en todos los deportes cada equipo tiene un jugador que sobresale para llevar a sus compañeros a la victoria.-
Se da vuelta tomando un trofeo en forma de estrella. -Y me gustaría empezar la tradición de honrar a ese jugador después de cada una de nuestras competiciones, así que por votación unánime nuestra jugadora más valiosa de las pasadas Regionales es la señorita Rachel Berry.-
Sorprendida Rachel se levanta a recibir el premio mientras ve como todos sus compañeros aplauden.
-Muchas Felicitaciones.- Le dice el profesor mientras le entrega el trofeo.
-Gracias. ¿Puedo decir unas palabras?-
-Claro.- Contesta el profesor Schuester.
-Y allá va haciendo que me arrepienta de haber votado por ella.- Acota Santana aburrida de lo verbal que puede ser la morena.
-Primero que todo solo quiero decir lo increíble que fue la canción que escribieron, me sentí tan inspirada al interpretarla junto a ustedes, ya saben es gracioso he ganado muchos trofeos por competencias de canto y baile, pero siempre me he sentido como la chica paria que nunca sera aceptada.- Dice esto ultimo con un tono entristecido mirando fijamente a Quinn que la observa con una mirada indescifrable.
-Y quizás nunca lo seré del todo pero en nuestra presentación en las Regionales, la manera en la que creyeron en mi con lo de interpretar canciones originales y me dieron la oportunidad...- Su voz se quiebra cuando agrega. -...Todo lo que siempre he querido es sentirme especial y ser acogida y... yo solo quiero agradecerles chicos por darme esto.-
Emotivos todos se levantan a abrazarla exceptuando por Quinn y Finn, que se quedan en sus puestos, situación que es notada por Rachel pero es eso mismo lo que la que impulsa con mas determinación a solicitarle al profesor que le permita interpretar una canción que tenia preparada.
Rachel se sienta en el piano y empieza a tocar una suave melodía, mientras que varios miembros del glee club le sonríen, pero sin poder evitarlo su mirada termina dirigida directamente en Quinn.
What I gotta do to make you love me?
What I gotta do to make you care?
What do I do when lightening strikes me?
And I wake to find that your not there
What I gotta do to make you want me?
What I gotta do to be heard?
What do I say when its all over?
When sorry seems to be the hardest word
Its sad, so sad, its a sad, sad situation...
La voz de Rachel sonaba con tanta emoción mientras cantaba, que incluso aunque lo intentara Quinn no podía dejar de mirarla y sentir una mezcla intensa de sentimientos.
Al terminar de cantar se formo un espeso silencio que a los segundos se volvió un sonoro aplauso.
-Felicitaciones Rachel has hecho una muy buena interpretación de ese clásico de Elton John, ademas no sabia que tocaras el piano tan bien.- Dijo el profesor aplaudiendo junto al resto del glee club.
Rachel agradece y vuelve a su asiento dejando el trofeo en la silla vaciá junto a ella, luego el profesor Schuester los separa en grupos para que hicieran ejercicios de calentamiento vocal el resto del tiempo.
-Chicos dejaremos la practica hasta aquí pero la próxima vez quiero que vengan con sus pilas recargadas, porque nos toca esforzarnos mucho para llegar a las Nacionales de la mejor forma.-
Finn de la mano con Quinn ya estaban saliendo de la sala, cuando fueron interceptados por Rachel.
-Quinn necesito hablar contigo.-
-Berry con Finn tenemos que ver lo de las elecciones para reyes del baile de graduación, no puedo perder el tiempo contigo.-
-¿Qué es lo que tengo que hacer para que me escuches un momento?-
Quinn traga saliva, al captar que efectivamente la canción que interpreto Rachel era para ella.
-Las dejo conversando chicas.- Las interrumpe Finn dejándolas solas.
Mientras cerraba la puerta Finn mentalmente pedía que las dos chicas pudieran arreglar sus diferencias y no tener que hacerle a Rachel, lo que Quinn le había exigido para aceptarlo de vuelta.
Al quedar completamente solas, un silencio incomodo se hizo presente entre las dos.
Rachel mira expectante esos ojos verde avellana, pero al poco rato la rubia esquiva su mirada.
-Quinn se que me equivoque lo reconozco pero necesito que me escuches, permiteme disculparme contigo.-
-No tenemos nada de que hablar.- Toma su bolso dirigiéndose a la puerta pero la morena la detiene sosteniéndola del brazo.
Soltándose con brusquedad dice -Berry basta, no quiero perder el tiempo con tus jueguitos.-
-Nunca he jugado contigo, yo realmente tengo sentimientos por ti... Te quiero Quinn.-
Ante esa declaración Quinn le sonríe irónicamente -Osea el rechazarme en el parque, para luego en el hospital decirme que me quieres, para finalmente terminar besando a mi novio en Regionales.-
Intencionalmente Quinn remarca la palabra novio para luego agregar. -Entonces ¿Eso no es jugar? Reconoce que nunca sentiste nada por mi.-
Rachel se acerca mas a Quinn, aclarando su garganta antes de responder. -El beso que viste con Finn tenia una razón de ser, jamas fue mi intención lastimarte. Yo solo necesitaba estar completamente segura de mis sentimientos por eso lo bese, necesitaba comprobar si aun estar con él me producía algo.-
-¿Y como resulto tu experimento Berry?- Interrogo Quinn en un tono amargo.
-No sentí nada en comparación a lo que siento cuando te beso a ti.- Rachel tenia una mirada apesadumbrada y un nudo se formaba en su garganta -Quinn reconozco que tuve miedo, me costaba reconocer que en cuestión de semanas me había enamorado de ti.-
Rachel se acerca aun mas, estando a unos pocos centímetros de ella sin poder evitarlo la besa suavemente.
Al notar sus intenciones de besarla una parte de Quinn quiere evitarlo, ya que realmente la hirió pero al tenerla tan cerca, se deja llevar por su aroma embriagador y se queda parada sin oponer resistencia.
Al principio es solo un dulce roce de labios, pero al poco Quinn responde al beso profundizándolo. Sentir los labios de Rachel era tal como recordaba una experiencia casi subliminal, cerro los ojos entregándose con una pasión desbordante en ese beso.
Hasta que en su mente se volvió a cruzar esa dolorosa imagen de la que no se podía despegar, esa imagen que le había generado tantas lagrimas, que le revolvía el estomago, Rachel besándose con Finn.
Basto que ese pensamientos se cruzara por su mente, para que detuviera el beso y se apartara súbitamente de Rachel.
-Confiá en mi, te prometo que...-
-No hables más Berry, esto fue un error.- Dijo desviando la mirada, no quería ver los ojos de Rachel. Sabia que si seguía prolongando mas esta situación, no podría controlar la tentación de decirle que aun la quería.
-¿Por que sigues con él? ¿Por que puedes perdonarlo a él y no a mi?- La chica morena estaba al borde de las lagrimas.
-Es distinto, lo que tengo con Finn es completamente distinto a lo que tuvi...a lo que podríamos haber tenido tu y yo.- Con una mirada amenazante continuo -Una ultima cosa, no intentes volver a besarme de nuevo.
Quinn salio deprisa del salón dejándola sola, Rachel se sienta en una de las sillas estirándose hacia atrás, mirando el techo mientras una mezcla se emociones la golpeaba, respira hondo intentando no llorar, lleva su mano hasta sus labios como rememorando el beso que se acaban de dar con una idea fija en mente "No me rendiré, todavía no".
